16 de enero de 2009

Remedios contra lo inexorable

Ahora llega Benita y nos asusta, sí, nos asusta, a nosotras que hemos comprado el Barbour en la tienda más in de Sanse después de vérselo puesto en la revista OK a Tamara Falcó Presley, pues así sin despeinarse (después de ir a la pelu es lógico, ¿no?), nos amedranta y acanguela (palabro made in moi of course de los of courses), con una noticia térribol térribol. Inconmensurable. Sí, queridas y queridos, la gripe... ¡provoca arrugas! ¡Nooo!, gritamos: enemigo a la vista, huyamos despavoridos. Pero si lo dice ella, o sea, puede ser presunta y presumiblemente cierto. Así que si andas por los treinta y tantos o algo más atiende: En primer lugar machaca una aspirina y úntatela en la cara. Es la mascarilla de la aspirina, famosa en el mundo mundial. La aspirina tiene vitamina C que ilumina y revitaliza. Y el ácido es muy bueno para algo, otra cosa sería digo yo, que no me acuerdo. Eso sí, si tienes la piel seca, ni en broma hagas barrillos mágicos con la aspirina, mejor pasa la piel de dos zanahorias y dos berenjenas por la turmix y úntate la cremita, que te estarás atizando antioxidantes y vitaminas en vena por muy poquito money. ...No, no es que no seamos divinas de la dead y no podamos superar la crisis, es que lo eco y lo bío están de moda. Así que tras la cura de verdura te sugiero esto: no gastes un duro en La mer o La Prairie: mejor invierte en el bolso Gaucho de Dior y en comer, comer y comer jamón del bueno. Pero sin quitarle lo blanco, tú. ¿Y eso por qué? Pues porque tiene que ser verdadero este lema que dice: Hoy sin grasa, mañana como una pasa. Que sí, que es mejor cuidar el cutis que la cadera. Y como hay que elegir... Otra cosa: si ya estás en ello (líneas de expresión y amenazas varias), ve a la parafarmacia del CI a comprar una cosa que te cambiará la life... El aceite de rosa mosqueta marca Marnys. De verdad que no es caro y es glorioso. También el contorno de ojos de rosa de mosqueta de Welleda te hará sentir como una cría. Te lo juro por un canguro.

15 de enero de 2009

DE EXCUSAS DIGNAS Y FATALIDADES ESTÉTICAS

"Me pregunto... ¿Cuándo va a estrenar este blog mi compañera de aventuras?"

iOOOOOOOOOOOOOOh!. Esa soy yo?. Estoy deseando hacerlo pero tienes que reconocer que es un reto muy difícil. Osssssea chica. Intentaré ser humilde aunque esté demodé y pueda resultar vulgar e insertaré un primer post aún a sabiendas de no estar a la altura de las circunstancias.

La causa de mi lento posteo y de mi larga ausencia estas navidades: gripe. Esa fue la excusa más digna que encontré. ¿Cómo iba a relacionarme real o cibernéticamente con el pelo como el pájaro loco?. Y lo peor ¡tardé diez días en darme cuenta!.

Acudí puntual a mi cita para conjuntar mis mechas con el nuevo tónico de Carla y llegar impecable a las celebraciones navideñas. Dos horas más tarde creía haber cumplido con mi cometido. Podía decir osssssssssea con un par de esses más. Sacudí mi melena y salí de la pelu estirando mucho el cuello para exhibir el cambio con naturalidad.

Unos días después, ya en Madrid sucedió lo peor. Así, sin anestesia y sin disimular su horror LetiCia me dijo "Necesitas ir a la pelu". Sentí que la fiebre me subía por momentos pero logré contener un grito de espanto. Poco después, mi madre, menos dada a este tipo de comentarios me dijo "Te toca darte mechas".

Si bien es cometido de la familia decir la verdad aunque resulte dolorosa, esto resultaba traumático. Me quedaban pocas horas para ver a mi suegra y necesitaba ir a la pelu!!!. ¿Porqué no pensaría, al menos por una vez, que lo importante es el interior?. No. Ni por una vez. Menos aún con la familia política. No había tiempo para arreglar el estropicio. Gripe. Decidí. "Un pañuelo en la mano y si me miran la cabeza, estornudo". Días después y de vuelta a casa acudí de nuevo a la peluquería. La peluquera sobrevivió porque era tiempo de Navidad y tocaba perdonar y esas cosas.

La "gripe" pasó a "catarro" y ya tengo el alta domiciaria aunque sigo convaleciente. Ha pasado el tiempo de Navidad y la peluquera aún sigue viva. Un error lo tiene cualquiera, para ser sinceros lo pasé estupendamente y, además, es la única pelu que abre a mediodía a una manzana del trabajo.