14 de agosto de 2009

Descubrimientos de veranito, 2

Estos meses de julio y agosto están siendo muy ricos en descubrimientos para la piel. Yo tengo mis básicos universales, esos que ni una tromba de agua arrancaría de mi tocador: el gel de aloe vera de la marca Grisi, las toallitas de aloe de la misma marca para momentos de emergencia, la línea de rosa búlgara de Carla Royo Villanova y el adorado Prep + Prime spf50 de Mac. Para el cuerpo, la manteca corporal de karité de Tbs. Estos son mis incombustibles, pero quedaban algunas lagunas y, en estos días de calor y viajes, las he ido rellenando. He descubierto dos limpiadoras faciales que no irritan, incluso calman la piel... ¡por fin! Una es el desmaquillador de ojos al aciano de Klorane (el bote azul), que conocí gracias al foro Vogue y que es suaaaave y eficaz: tanto, que no me resisto a usarlo sólo en los ojos, y lo aplico en toda la cara con algodones por la noche, antes de la cura de aloe vera y el contorno... al ser muy líquido, de textura acuosa, refresca mucho la cara; y al ser rico en aciano calma de verdad la piel. No puede con el rímel waterproof, pero es que yo odio los productos tan resistentes al agua, nunca los utilizo. Y, sin embargo, me dejé olvidado el milagro azul en Sevilla, al hacer la maleta. Felix culpa, porque gracias a este olvido conseguí probar, al fin, la famosa loción limpiadora Cetaphil, que me la ha conseguido la farmacéutica de Maestu. Es suavísima y gozosísima, con pocos ingredientes para minimizar el riesgo de alergia, libre de aceites y de fragancia. Su textura es la de una leche gelificada y con un punto de oleosidad que limpia pero no incomoda. Es muy fresca y muy suave, se aplica con un algodón o masajeando en círculos y es muy, muy eficaz. Se ha convertido en la aliada de estos días de calor amable, campesino, de viajes a la fuente del pueblo y recados vespertinos.

11 de agosto de 2009

Descubrimientos de veranito, 1

Aprovechando que mis padres no suelen pasearse por aquí, os voy a contar la locura con la que di comienzo a estas locas vacaciones. Viajaba solita desde sevilla a Logroño... en tren. Tomaría primero un AVE y luego un ALVIA, y entre ellos había dos horitas libres. En un principio pensé comprarme el Telva de agosto y sentarme entre la vegetación húmeda y artificial de Atocha, pero mi mente comenzó a maquinar... dos horas y media dan para mucho, en un madrid de tarde preveraniega. Y en el momento cumbre, en vez de quedarme como una niña buena sentadita en la estación... pillé un taxi, me fui al Corte Inglés de Goya y, durante sesenta fantásticos minutos... ¡¡¡NARS!!! Por fin, por fin por fin conseguí la maravillosa sombra Tropic, de un azul profundo entre "deep turquesa" y petróleo con tropezones plateados, absolutamente maravillosa. Os dejo una foto de Temptalia: También me hice con el Velvett lip Pencil en tono Dolce vita: un labial en formato lápiz (como los lápices Alpino), con acabado mate, que recrea en todo su esplendor el efecto labios mordidos. Feliz como una perdiz me di una vuelta por el mueble de las-cosas-raras-y-profesionales-que-no-hay-en-el-Corte-Inglés-de-Sevilla (pigmentos Laukrom, pinceles de Stage Line o esmaltes de uñas Essie, por ejemplo), y de una forma atotalmente circunstancial hice mi primer gran descubrimiento veraniego: ¡¡¡El desodorante de aloe vera de Jimmy Boyd!!! Cuesta diez euros, pero os aseguro que vale cada céntimo de su precio. Sin perfume ni sales de aluminio, con aloe barbadensisi, liquen alpino y glicerina, es el primer desodorante de mi vida que cumple con sus funciones sin irritar. Es la lámpara de Aladino convertida en producto de tocador, vaya. TO BE CONTINUED...