26 de septiembre de 2009

Bourjois, ayer y hoy

Me entusiasma la estética vintage y la originalidad tan chic de esta marca, tan ligada a mis recuerdos. Supongo que muchas chicas empezaron a maquillarse con productos de Bourjois, y yo soy una de ellas.

A mis trece años le robaba a mi madre una sombra de ojos color castaña que me daba profundidad y un halo de misterio sin recargar mi mirada adolescente. Era la número 54 de Bourjois, en tono Marrón Glacé: un marrón medio y cálido que sentaba genial a mi madre y que empezó a sentarme genial también a mí. Recuerdo que la cajita estaba rota, partida en dos mitades, y que mi madre envolvía la pastilla con papel de plata. Aún así, ambas le dábamos un tute bueno...

Un año más tarde me trasladé a Francia, donde Bourjois era el número uno en las perfumerías. Allí me dejé fascinar por sus cajitas redondas y empecé a usar colorete. Me encantaba el tono Brun cuivre, melocotón dorado, y el Rose Coup de Foudre, melocotón rosado. Ahora me sonrío al pensar que podrían ser perfectos clones de mis dos rubores preferidos a día de hoy: el Luster de Nars y el Cantaloupe de Mac.


Y mi "pintalabios" favorito de todos los tiempos, (y añorado también en todos los tiempos), era de Bourjois. Creo que he usado diez o doce barras Pour la vie en tono "Peche juteuse pour genereuses", que Melissa, reportera del Beauty Buzz, define como "a fruity orange pink". Era absolutamente adorable, de olor dulce y ácido al mismo tiempo, textura translúcida pero consistente en el labio... Era el perfecto equilibrio entre el naranja y el rosa, un melocotón dulce y ácido como el ligero aroma que desprendía... Una delicia que descatalogaron y por la que lloro cada noche entonando elegías. A ver si San Ebay consigue obrar el milagro.

La mítica sombra de mi pre-adolescencia, Marron Glacé, volvió a mis manos en las pasadas navidades, ya que me la regaló mi amigo Nico en edición Vintage por mi cumpleaños.

También me siguen gustando los coloretes de esta firma, aunque me temo que mis gustos se hayan vuelto demasiado exquisitos en esta materia: Nars, Mac, Stila... Sin embargo, mis dos opcoiones de "perfumería de barrio" siguen siendo el Apricot Rose de L´Oreal (del que he hablado en alguna ocasión), y el Rose Coup de foudre ya mencionado.

Pero, de ayer a hoy, Bourjois ha seguido trabajando y lanzando al mercado productos asequibles, creativos, de gran calidad. Lo más sobrsaliente ha sido, en mi opinión, la colección de maquillajes en formato mini que ya recomandaba Mamen Infante. Cada uno de estos productos es una joya: empezaron con los mini esmaltes, yo tengo uno azul elétrico que compartí con Sonsoles en una noche inolvidable en Pamplona, pintándonos las uñas de las manos en un banco de la parte vieja a la luz de las farolas mientras anochecía... Luego llegaron los mini brillos de labios, las mini sombras en sus estuchitos de cartón, los mini bálsamos labiales en latitas como de arenques ahumados...

Y, lo último y más coqueto: mini delineadores de ojos automáticos y los mini coloretes en crema que me descubrió Mamen: jugositos pero no grasos, perfectos para aplicar en un pispás y en ocho colores distintos, aunque mis favoritos son el número dos, bronce suave amelocotonado; el cinco, rosa bebé; y el ocho, rosa frambuesa. He tenido la gran suerte de que a The Muse le gustasen también estos tres por lo que tenemos fotos: