30 de julio de 2010

Look S.O.S Boda para Ich

Abro un pequeño paréntesis en mi serie veraniega "review en serio" para participar en un concurso genial organizado por Ich. Esta bloggera tiene que asistir a una boda (¡como yo!), y pide ideas en plata, turquesa y negro. Casualmente son mis tonos favoritos para maquillar los ojos, así que me he decidido:
Tuve que esperar un par de días para realizar el look y fotografiarlo porque ¡me salió un grano importuno en la barbilla! Y no le iba a dar la razón con hechos a mi querido troll. Tengo que decir que el mejor cicatrizante de granitos pertenece a la firma de parafarmacia francesa La Roche Posay, se llama Effaclar A.I. y es un milagro embotellado.
Como soy un pequeño desastre no pude fotografiar mis ojos cerrados, pero aseguro que en el párpado móvil llevo una sombra humo y kohl negro. En la foto primera os ofrezco un bodegón de los productos que utilicé: rueda de corrector de Essence y maquillaje solar de Sisheido en la cara, mi preciosa barra de labios Nicely nude de Elf en la boca, polvos minerales By Candelight de Mac en las mejillas (con un toque de Laguna de Nars para contornear, eso no está incluido en el collage pero lo usé.) En los ojos, el protagonista es el jumbo Ultramar de Deliplús a ras de pestañas inferiores, en trazo grueso. Es una sombra muy especial, un azul turquesa intenso y oscuro, y de larga duración. En el párpado móvil, tras la prebase de Too Faced, la preciosa y oscura sombra Where´s the smoke de Benefit, aplicada con la brocha All Over Shadow de Sephora profesional. Enmarcando suavemente con el lápiz Aqua Eyes 0L de Make up For Ever.
¡Y lista para la boda!

28 de julio de 2010

Review en serie... Review en serio (II) ¿Maquillaje en el campo?

En el campo, palabras como "iluminador", "máscara de pestañas" o "eye liner" suenan como algo artificial, sobran. En El caso de los anónimos, de Agatha Christie, el protagonista le reprocha a su hermana lo éxotico de su maquillaje para el medio rural en el que están viviendo. Si de veras fueses una más en este pueblo, le viene a decir, llevarías sólo polvos para evitar los brillos en la cara, y un poco de pintalabios no muy bien puesto. Jerry, el personaje principal de esa deliciosa novela de amor e intriga, tiene toda la razón. Si veraneamos en el campo debemos aspirar a lucir una piel impecable y natural, unas mejillas sanas y unos labios alegres y coloridos, porque el tradicional "pintalabios" es el único cosmético de color que suelen permitirse las lugareñas.

Para conseguir un cutis fresco, bonito y natural que dure horas sólo son necesarios estos dos producto: prebase Prep + Prime de Mac con protección cincuenta y la nueva base de Bobbi Brown, Natural finish long lasting.

La prebase de Mac es libre de aceites y de siliconas, no altera el resultado final del maquillaje y no brilla en la piel. Más bien la sublima, le aporta un halo muy ligero que minimiza poros, líneas y pequeñas rojeces. Multiplica la permanencia del maquillaje en el rostro y sobre todo lo protege de forma muy eficaz. La textura es deliciosa, como de sufflé blanco, y se funde deliciosamente con el cutis.

La base de Bobbi Brown es muy ligera, muy distinta a las bases de Mac, Estée Lauder o Revlon que yo solía utilizar. Se parece más a la Sheer Glow de Nars que compré este invierno, aunque no deja la piel tan jugosa. Su cobertura es entre ligera y media: no taparía granos o cicatrices pero difumina pecas, pequeñas manchas, y da uniformidad al tono de la piel. Realmente dura unas ocho horas. Pero lo mejor de todo es el resultado final: tiene uno de los acabados más bonitos que he visto en un maquillaje fluido. Deja ver la piel, le da un brillo especial pero discreto, ¡un resplandor "de diario"!

20 de julio de 2010

Review en serie... Review en serio. (I) El gel milagro

Quiero comenzar con este post una serie de críticas algo más detenidas y profundas sobre productos que pueden funcionar bien en verano, ya sea debido a su textura golosa, a su acción anti manchas o antiacné, al bonito bronceado que aportan o a su colorido o packaging espectacular... es decir, productos para el verano, buenos, bonitos, baratos o... no tanto.
Comienzo por el gel limpiador al agua de Deliplús. En verano apetecen los limpiadores faciales que hacen espuma sobre la cara, se retiran con agua y dejan la piel fresca..., pero a veces esos atractivos y burbujeantes botes azules esconden un lado oscuro: resultan agresivos para la piel, la irritan, la resecan... Es una trampa mortal para la piel, un canto de sirena que se suele pagar muy caro, en septiembre, con la "vuelta al cole".

Este bote no es azul sino verde, como podéis ver en la foto que le hizo Moli-Art. Trae 250 mililitros de producto que cunden milagrosamente, contiene vitamina C y es libre de aceites. Y no irrita la piel. En los ojos sí que escuece un poco, aunque tampoco es nada alarmante: cuando estoy perezosa enjabono también mis párpados, con los ojos bien cerrados. Limpia muy, muy bien. No crea una especial cantidad de espuma, pero sí que emulsiona en el rostro al contacto con el agua, y te invade con su frescor y su intenso perfume cítrico, como de zumo de naranja: para comenzar el día no hay mejor despertador. Realmente me ha impactado. Nuestros comienzos no fueron muy amistosos porque el tarro es difícil de abrir: el plumper no funciona como debería. Al final prescindí del dispensador, y entonces vino la maravilla. Lo mejor es que se nota la acción de la vitamina C: la piel se ilumina y se fortalece. Y todo por el módico precio de 2,49 euros... en el mercadona.

¿Matrimonio perfecto? Si queremos seguir cuidando nuestro presupuesto, este limpiador puede completarse con el agua de avena, el contorno de ojos de caviar y la genial cremita hidratante de aloe vera y vitamina E, todo de Deliplús. Si podéis y queréis gastar algo más de dinero... no os perdáis el resto de la serie. To be continued...

14 de julio de 2010

The Body Shop me alegra la vida

Hasta hace un año, aproximadamente, el Body Shop de la calle Velázquez era para mí una tienda más. Sus dueños a veces acertaban y en ocasiones fracasaban rotundamente, en general era bastante anodina, aunque la conocía y la frecuentaba porque solía usar uno de sus perfumes, Citrella, que luego descatalogaron, y siempre me han chiflado sus neceseres, y durante mucho tiempo fui adicta a su sombra número 32, un cacao rico y cálido de textura aterciopelada. Tuve también un par de experiencias dignas de la casa de los horrores, con un maquillaje pegajoso y corredizo y con un rímel negro que se deshacía en virutas sobre mis pómulos, recreando un efecto ojera muuuuuy realista... En resumen, el balance final resultaba negativo.

Todo esto cambió cuando se me empezaron a despellejar los codos y tuve clara conciencia de que sólo existía en el mercado español una crema, una sola crema que hidrate mi cuerpo en profundidad y logre suavizar las zonas problemáticas: la manteca corporal de Tbs. Me fastidiaba su olor a fresa, canela o coco, dulzón y horrendo para mi gusto, verdaderamente artificial. Pero la nutrición que aportaba era verdaderamente maravillosa. Y de repente, en enero del dos mil nueve, descubrí el bálsamo de monoi Spa Wisdom Polynesia. Pronto se convirtió en uno de mis productos I panic when it ends . He probado cremas de cuerpo más baratas (la ineficaz manteca de aceite de oliva de Deliplús o la deliciosa Baby Spa Lotion de Nenuco), y más caras (la mítica Creme de Corps de Kiehls que, por lo visto, es uno de los must have de Sara Jessica Parker), pero ninguna cumple su tarea como lo hacen estas preciosas cajas redondas. La de monoi no sólo combate mis codos y talones agrietados sino que aporta un perfume duradero que llegó a fascinarme: una cautivadora mezcla de coco y jazmín. Recuerdo que me rociaba a las ocho de la mañana con este bálsamo y, a las cuatro de la tarde, alguna de mis alumnas me preguntaba el nombre de ese perfume tan delicioso. Es verdad que en verano me resulta demasiado intensa, y la cambio por la nueva manteca de Limón dulce, cítrica y muy sutil: sólo huele en el momento en que te la aplicas. Otros olores neutros de Tbs son la manteca de aceite de oliva, la de karité, que es dulce pero muy suave, y la de cáñamo que no tiene perfume alguno y está destinada a pieles muy secas.

Ahora son siete los productos de esta tienda sin los que no podría vivir: podéis verlos en el bodegón que he fotografiado en la encimera del lavabo de mi propio toilet. Del acondicionador de plátano he hablado ya, pero lo que entonces no dije, porque acababa de comprarlo, es que es absolutamente imprescindible para mí. I Panic When It Ends. He sufrido su ausencia por espacio de una semana y mi pelo ha vuelto a parecer el resultado de una batalla campal con un gato. Este milagro deja mi pelo suave, desenredado pero con cuerpo. No contiene silicona, y huele maravillosamente, a gominola de platanito, supongo que me entendéis.

Para cuidar el rostro, me parecen muy buenos el desmaquillante de ojos de camomila y la mascarilla de avena y miel. No en vano, la camomila, la avena y la miel son tres de mi ingredientes favoritos para tratar la piel sensible. El limpiador es específico para los maquillajes resistentes al agua, tiene una textura láctea muy parecida a la loción Cetaphil (que sigue siendo mi preferida) y cuesta unos once euros. La mascarilla hidrata en profundidad y exfolia con una delicadeza extrema. Es muy nutritiva, por lo que sólo la uso una vez por semana, pero deja el cutis muy suave y relajado. Su textura es untuosa y con grumos y granos de avena que se deshacen en la piel: huele a desayuno irlandés. Creo que por catorce euros no puedo pedir nada más, y es mi versión pobre cuando el presupiuesto no me permite comprar mi adorado Dulce de nube de Kenzoki.

Mis dos últimos hallazgos han sido el desodorante Deodry y el spray de arándanos para el pelo. Del desodorante se ha hablado mucho ya en la esfera beauty: yo sólo digo que es eficaz, natural, seguro... ¡¡¡No tiene sales de aluminio!!! para mí eso ya es mundo, pero lsi añades un tenue aroma floral y fresco, lo que tenemos ya es el paraíso. Elegí el Fresh & Floral porque contiene aceite de rosa y camomila, y porque el cítrico y el oceánico me parecieron demasiado fuertes. El Spray de arándanos pertenece a la nueva línea para el cabello, no contiene silicona, parabén o colorante alguno, desenreda el pelo y lo protege... ¡me tiene loca! Huele a setos de mora en el campo donde transcurrió mi niñez, no digo más.