29 de septiembre de 2011

La decostrucción del maquillaje, o ¡cielos, se me cayó al suelo la polvera!



Así quedó mi maquillaje compacto "Colorstay" de Revlon en tono Medium: la joya de la corona, el imprescindible de los imprescindibles en verano y aún en otoño... cuando en una descuidada mañana fui con prisas y sin tiento a aplicar este mágico polvo compacto sobre mi cara.
Es mágico porque cubre las imperfecciones y unifica el tono sin hacerse pesado ni polvoroso, y porque su color es deliciosamente natural siendo todavía ligeramente bronceado. Me da un aspecto de salud campestre..., sin hacerme parecer recién salida del solarium.
                                                                                                                                                        
Y, por último, es mágico porque maquilla con delicadeza sin bloquear poros ni provocar cataclismos en la piel... los desastres ya los organizo yo solita.
Lo que harían otras blogueras más experimentadas que yo es compactar los pedacitos resultantes, con un poco de alcohol, un palito de naranjo y algo sólido para presionar la mezcla... como hice yo en cierta ocasión con la sombra Satin Taupe.
Pero en el caso de unos polvos para la cara existe un problema: mi piel no aguanta el alcohol (ni aun tratándose siquiera de ginebra Bombay Saphire), por lo que he decidido "descompactarlos" todavía más, es decir, pulverizaros hasta convertirlos en polvos sueltos.
Aquí les brindo el resultado de mis investigaciones, ofreciéndoles algo parecido a un tutorial.
Lo primero que debemos hacer, tras cantarle un réquiem al maquillaje partido, es transportarlo al mortero con ayuda de una paletina o espátula, que terminará de despegar lo que aún no se ha roto.



El segundo paso consistirá en moler el maquillaje... como si fueran los ajos que componen, ya machacados, una buena salsa alioli: como buenas cocineras que somos trituraremos los famosos Colorstay en el tono Medium, haciendo barridos en círculo, trabajando el polvo a pequeños golpes y agitando la mezcla. Se bate por tres y hasta cuatro veces para conseguir una textura fina y, sobre todo, uniforme.

El tercer y último paso podríamos bautizarlo como "trasvase", y lo normal sería hacerlo con un embudo, pero como llevo poco tiempo en mi casita... no tengo: me tuve que conformar con una delicada y romántica cucharita de postre.
Una vez obtengamos la textura deseada, vamos tomando pequeñas cantidades del mortero con la cuchara y las introducimos en el bote... ¡Cuánta emoción...!
He elegido un frasco de plástico de la firma japonesa Muji que compré en la calle Fuencarral durante mi último viaje a Madrid. Estos envases son muy profesionales, de un buen plástico recio y translúcido, y con un tapón a rosca que cierra comme il faut y "genera confianza"...

...Y éste es el resultado de mis desvelos: un polvo finito que puedo volcar en pequeñas dosis sobre la tapa blanca del tarro y trabajar con una golosa borla de algodón o con una práctica brocha kabuki.
La brocha deberá ser suave pero firme, para ejercer una cierta presión sobre la piel y depositar en ella el maquillaje, por lo que recomiendo la del Mercadona que viene con un estuchito monísimo y tiene forma de huevo muy "ovalado", o la redondita y pequeña de L´Occitane que vendieron la primavera pasada con la colección de las peonías.

Y, por otro lado, así quedó la polvera una vez lavada con el Moussel de Legrain, ¡despide un olorcito riquísimo...!
Es una lástima que el producto no sea de Mac, porque podría guardar la "carcasa" vacía para un Back to Mac.
Algunas blogueras con superpoderes artísticos prensarían quizás un par de pigmentos rosados y naranjas para crear su propio rubor, original y exclusivo... ¡Casi me dan ganas, ahora que he empezado a realizar labores de bricolaje cosmético, a intentarlo yo también!

28 de septiembre de 2011

Bésame mucho: hoy, Fucsia con Korres & Lime Crime

El fucsia ha sido el tono triunfador de rouge a lévres durante la pasada temporada: un verano rosa pero nada ingenuo, ya que el azucarado tono ha encendido nuestra boca, y en ella, se ha tornado en un color de llamarada ácida... ¿Quien se ha resistido, al borde del mar o la piscina, al Impassioned de Mac o a su increíble clon de Mercadona?
Y, para el otoño que comienza, podemos seguir pensando en rosa gracias al tono Insoumise de Dior, que descubrí gracias a Cosuki Naru y que, debido a su textura translúcida y su color que tornasola ya hacia una tonalidad grosella, puede ser utilizado en los azules días de final de septiembre...




Pero puede que nos sintamos un poco juguetonas y queramos mezclar colores en la paleta, mancharnos los dedos, improvisar...
Eso es lo que yo hice evocando aquellas clases escolares de dibujo, ¿recuerdan? La rueda de colores primarios y secundarios...




Para conseguir un rosa fuerte, se necesitan un rojo puro y un blanco puro también, y he aquí los materiales para nuestro experimento. Ya vimos que el lápiz blanco de Korres podía ser una formidable base para nuestros looks, pero no solamente sirve para ser cubierto por un brillo labial de efecto natillas, con ese tacto lácteo que regalan algunos labiales líquidos... No: en esta ocasión el blanco de Korres se va a fundir con la textura de la barra de labios, transformando su color. Se trata de un blanco cremoso pero firme, luminoso pero mate.
El rojo de Lime Crime, Retrofuturist, es definido en Temptalia como "a blue-based red that applies nearly opaque and does so in about two layers", un rojo opaco de base azul. Es un tono cercano al flúor, como casi todos los labiales creados por la original Doe Deere. La misma Doe nos enseña en su magazine lo alucinante que puede ser este rojo con un simple "clear gloss" encima...




...Pero en esta ocasión yo no quería un impecable rojo sino... ¡un vibrante fucsia!
Antes de que mi encantador Troll me llame troll, debo pediros disculpas por haberme salido del borde de los labios con el lápiz: pensé repetir la fotografía, pero en ningún caso iba a conseguir la maravillosa luz que posee esta imagen, que fue disparada en el balcón de mi casa de Sevilla durante esa idílica primera semana de septiembre.
Delineé la boca con el kohl blanco de Korres, y acto seguido la cubrí con el especialísimo rojo de Lime Crime, tan brillante y alegre.
El resultado es un fucsia como de luces de neón: radiante, mojado, lleno de energía, dispuesto a parpadear irradiando luz a raudales.

¿Qué os parece el invento?

26 de septiembre de 2011

El tocador de Adaldrida, ¡por fin!




Por fin puedo enseñaros mi tocador ya "vestido", completo, reluciente...
Al estar situado junto al gran ventanal de mi dormitorio, posee una luz sublime, y desde que me instalé en mi nueva casa me maquillo ante su espejo. Además, mi madre me ha traído uno de los bancos de madera y mimbre que hay en nuestra cocina de Sevilla para sentarme ante él... 
No puedo dejar de recordar aquel post en el que os enseñaba mis potis organizados en dos baldas de mi gran estantería. Entonces soñaba con tener algo parecido a un tocador... ¡Qué cerca de mí, en el tiempo y en el espacio, y qué ignorante yo al ni imaginarlo siquiera!

Como ya dije al enseñároslo vacío, es una pieza completamente vintage, porque como no encontraba ninguno en tiendas me lo he traído de la casa de Maestu con el permiso de mi familia... Una reliquia familiar que he llenado de frascos de perfume, tarros de crema y barras de labios.





...Aquí lo tenéis en detalle. No lo he cargado en demasía porque es bastante inestable, pero tengo a mano y en un "incomparable marco" todo lo que necesito. En el sentido de las agujas del reloj, podéis ver:

-  El guardabrochas que me regalaron los Reyes en estas Navidades, llenito a rebosar de pinceles y algún que otro lápiz kohl y tubito de rímel.

- Mis tres frascos de perfume: Té verde de Roger & Gallet, Pleasures de Estee lauder y Pure de DKNY, ahora caigo en que los tres me los han regalado...,

- el baulito de mimbre y falsa piel con mis barras de labios preferidas: se vislumbran el gloss fucsia de Lola y un par de labiales de Mac y Lime Crime,

- los cuatro esmaltes que más utilizo:Paprika de Dior, un rosa barbie translúcido;  Rain de Eyeko, un precioso azul grisáceo de textura sólida y cremosa; Blue my mind de H&M, un azulón medio bastante ponible y Awakening de China Glace, un rosa ciruela metalizado.

- Un platito de cerámica con una R dibujada en el centro con motivos de enredadera: es una pieza igual de vintage que el tocador, porque lo pintó una tía bisabuela mía que era una artista.

- Un plato de paja teñida de colores ocres y burdeos con mis sombras de ojos, mi pigmento Old gold de Mac y mis dos gel-liners, el de Lola Make Up y el de Maybelline.

- Tres cajitas redondas: el bálsamo de gominola de Gal, con su delicioso envase retro; el colorete Coupe de foudre de Bourjois, en esa preciosa edición limitada que salpicó el envase de florecillas rosadas, y la sombra Marron glacé de la misma marca, que fue la primera con la que dibujé mis párpados siendo aún adolescente..., en una versión vintage que me regaló mi amigo Lord Scutum.

- Y la magnífica paleta de ojos dorada Cool Indigo eccentricity, de Kiko.


En los cajoncitos guardo los jumbos del mercadona y los coloretes de Sleek.
Y en la parte inferior del tocador hay un sitio en el que antiguamente se dejaría una jofaina de loza para realizar la toilette diaria..., pero como en mi casa gozo de relucientes grifos por donde sale generosa el agua, lo he reservado para colocar un cestillo y en él, todos mis productos de Nars.

¿Os ha gustado?

24 de septiembre de 2011

Rebel Rock: look rockero light de otoño para Miss Potingues y Gadirroja

(Y si no me gusta titular mis posts con frases larguísimas... que me den otra cosa.)

Cuando hablé de mis últimas compras en Mac, y del atrevido labial Rebel, color ciruela gótica, tanto Miss Potingues como Gadi me pidieron un look rockero. Me pareció un buen reto y, sin embargo, cuando pienso en Rock, me viene a la cabeza la imagen de una piel pálida, unos ojos cargados de eyeliner, sombra negra y labios escarlatas, pero eso ya lo hice...
Y comienza el otoño, que en La Rioja se viste de fiesta por San Mateo: justo, justo, el veintiuno de septiembre, es la fiesta del vino, del color uva encendido en oscuras llamas... Y me apetece utilizar tonos otoñales, los castaños ahumados y los oscuros marrones con chispas de un oro ennoblecido. Y ese crepuscular deseo tiene un nombre: se llama... ¡Cordura de Nars!

Sí: no sé muy bien si el color vino de la barra de labios armoniza del todo con los tonos ocres y humo de mi dúo favorito, pero es una mezcla original al menos, y desde aquí brindo mi Rock en bodegón de castañas y ciruelas a Gadi y a Miss P.

En esta ocasión no he palidecido mi tez más de lo que ya es natural en ella, y la he empolvado ligeramente con el maquillaje compacto de Revlon, Colorstay en tono Medium.
He sonrosado las mejillas con la muestra de blush en crema número seis de MUFE. En principio el maquillaje debe hacerse capa sobre capa, es decir, rubor en crema sobre base en crema, y colorete en polvo sobre polvos compactos..., pero el de Make up for ever tiene una textura mousse que se funde sobre cualquier lienzo, y lo he difuminado con una brocha de polvos de Martora.

En los ojos, Cordura de Nars como primicia de temporada: apliqué a toques la parte oscura en todo el párpado móvil, sin arrastrar ni difuminar para no perder el precioso glitter dorado, y la parte color castaña delineando a ras de pestañas inferiores y marcando la cuenca del párpado... y el lagrimal. Los tonos oscuros en la parte interna del ojo me dan un aire que puede resultar misterioso o caer en lo agresivo, pero tratándose de un look rockero... me atreví.

Y en los labios... Rebel de Mac.

Por cierto, me maquillé así para fotografiar el look, y luego salí con mi madre a la calle, poco menos que a comprar el pan y a Misa, uh uh. Si te miras en el espejito de un escaparate y te encuentras excesiva, con el Rebel tienes muy fácil la solución... Porque sólo con besar un tissue consigues un efecto de labios mordidos natural y colorista al mismo tiempo, como si hubieras teñido dulcemente tu boca con una copa de vino en la calle Laurel.

22 de septiembre de 2011

Glossy box llega a España (post larguísimo sobre la preciosa cajita de Septiembre)

Desde Glossy box se pusieron en contacto conmigo para enviarme su caja de septiembre, la primera que lanzan en España... Podéis imaginar mi ilusión. Sabía que en Inglaterra llevan tiempo enviando inefables paquetes a sus suscriptoras con primorosas minitallas de firmas tan golosas como Illamasqua o Nars.




Han aterrizado en la península ibérica, y tengo ya en mis manos la caja correspondiente al mes de septiembre. Tras un embalaje de cartón gris perla con estampados florales que pienso reciclar para, por ejemplo, los cepillos y tarros de limpiar calzado, venían virutas de papel rizado negro, un lazo blanco y una nota escrita a mano, junto a una tarjeta con la información detallada de los artículos que ofrecen.




Los cinco productos del mes de septiembre son adorables y, al mismo tiempo, muy útiles.

- Una minitalla del Huile prodigieux de Nuxe, un aceite seco que nutre el cabello, el rostro y el cuerpo, impregnándolos de un aroma veraniego y suave, como de coco y flores blancas con un fondo de almizcle. Es verdaderamente seco, es decir, se absorbe inmediatamente y no deja película grasa en la piel. Contiene diez mililitros y es la versión traslúcida, sin partículas bronceadoras. Nada más recibirlo, apliqué unas gotas en mis codos, que tienden a resecarse... En solo una tarde han adquirido suavidad, y el perfume me acompañó a lo largo de varias horas.

* ¿Me lo compraría? No. La marca Nuxe me enamora, pero este producto tan afamado no es mi favorito. Me cansa el olor a coco y a verano. Y considero que hay en el mercado un aceite más barato y de igual calidad, el aceite regenerador de granada de Welleda. Éste huele a paraíso, con un aroma cítrico y sofisticado al mismo tiempo: es como si reuniera en un frasco las vitalizantes notas de naranjas frescas y las exóticas notas de pasas de corinto...


- Un tubito de diez mililitros de bálsamo labial de Keims, casa que yo desconocía. Tiene en su fórmula té rojo, estracto de mimosa y gingko biloba, y posee un olor que yo calificaría como oriental, me recuerda a los restaurantes japoneses caros en los que te ofrecen una toallita caliente al comenzar la comida, y lo adornan todo con flores misteriosas.

*¿Me lo compraría? Sí... a pesar de todos los inconvenientes. El bálsamo  es un ungüento incoloro y con base aceitosa que puedes expulsar fuera del envase por medio de una ligera presión. No me gustan los bálsamos de tubito, siempre acabo con más ración en los labios de la que deseo. Y con éste la sensación inicial es muy rara, no percibo esa placentera explosión de hidratación que experimento con otros cacaos o mantecas labiales. Sólo noto los labios como aterciopelados..., y unas horas después, el asombro: una boca suave, lisa, perfecta. El bálsamo labial de té rojo y mimosa de Keims es un milagro... un poco extraño.

- Un tubo de ¡cincuenta mililitros!, de crema de manos antiedad de la marca Daviness. Contiene estracto de tomate y aceite de oliva, de almendra y de nuez. Es la mejor crema de manos que he probado desde que descubrí la de Garmont. Es densa pero no deja sensación aceitosa, más bien se trata de una manteca compacta que se disuelve en las manos como si fuera un agua rica en agentes hidratantes, y penetra en la piel como una fina y calmante lluvia. Huele a hoja de tomate, un olor delicioso que te transporta a las huertas veraniegas...

*¿Me lo compraría? ¡¡¡Sí!!!

- Una minitalla de cuatro mililitros de colorete en crema HD de Make Up For Ever. Es el número 6, un rosa medio con base dulce y tono fresco, vivaz. La textura es en mousse, suave y cremosa pero esponjosa a la vez. Lo he utilizado en un look que ofreceré dentro de unos días.

*¿Me lo compraría? A pesar de todas sus virtudes, no. No manejo bien este formato. El envase trae un dosificador, pero para mi gusto no dosifica bien, y siempre acabo con las manos coloreadas con el sobrante. En mis mejillas no se difumina bien tampoco, y corro el riesgo de llevar dos chapetas en los pómulos durante toda la jornada... pero toda la culpa es mía. En todo caso, es un artículo de lujo, con acabado profesional... y no apto para manos torpes.



- Y, por último, un esmalte de uñas de la marca puntera CND. El que me a mí han enviado es el tono Indian Rhuibarb, un rojo sangre clásico, un poco oscuro y muy brillante. Carece de purpurina, es un tono sólido y opaco con efecto "uñas de charol".
La firma CND ha introducido en el mercado un sistema de esmaltado de larguísima duración del que nos habló Naoko, del blog Not so addicted to beauty. Esta laca a secas, sin aplicar en paralelo la tecnología Shellac, no promete quince días de manicura perfecta, obvio, pero sí ofrece un rápido secado y una permanencia razonablemente larga.
Lo primero lo cumple con creces, puedo asegurarlo. Nunca antes había disfrutado esa sensación de pasar el pincel por la superficie de una uña, y al ir a detenerme en la siguiente... percibir la pintura ya seca. Resulta fácil y práctico.

*¿Me lo compraría? ¡¡¡Sí!!!


Por sólo diez euros al mes, Glossybox te ofrece una cajita brillante. Puedes probar el lujo encarnado presentaciones cuidadas, aromas embriagadores y texturas vaporosas... y un formato no tan diminuto.

20 de septiembre de 2011

Coloretes de Sleek Make Up. vol. III

Si quieren ver la parte I y la parte II de la saga Sleek, pinchen acá y acá.

Sí, queridas: el fervor aumenta, la saga continúa, quedaron capítulos en el tintero... y gracias una vez más a Morgan vengo a ofrecer fotos e incluso looks de mis dos nuevos coloretes de esta preciosa,  profesional y asequible firma inglesa (¡Dios bendiga a Inglaterra!)

Esta vez han sido los coloretes Pixie Pink y Life´s a Peach los afortunados que han venido a vivir a mi tocador: quería un rosa llamativo pero natural, un rosa puro que no virara a ciruela como el Pommegranate... y mis ojos se fijaron en éste que, según dicen, es la versión más "fría" del famoso Flamingo, con el que no me atreví.

Pero antes, me quedé prendada de un rubor amelocotonado, suave y discretísimo que vendían como novoté...





¡Life´s a Peach!  Todos estos años creyendo que la vida es un carnaval, o si somos castizos, pensando que la vida es una tómbola... Pues no: ¡la vida es un melocotón! Redonda, aterciopelada, jugosa, apetecible... busquen todo tipo de metáforas, descabelladas o no, pero en Sleek lo tienen muy claro. Celebran la lozanía y frescura de la vida con este rubor amable, luminoso... y sereno.

Life´s a Peach es un colorete sereno, de esos que te arreglan un día triste con un look aparentemente igual de soso que el día... pero cuando te enfrentas al espejo te das cuenta de que, si no hay fuegos artificiales en tu rostro, hay una luz tranquila y sabia que te hace parecer encendida... como un melocotón.
¿No conocen ese poema de Miguel d´Ors que se titula La mujer 10 y que comienza diciendo: "Ella es la mujer 10: edad, los treinta años/ de los melocotones maduros..."?

Vale, puede que no provoques cataclismos a tu paso..., pero no te sorprendas si tu jefa te da ese trabajo que tú siempre quisiste, o tu adorable suegra piensa que eres justo lo que convienen a su hijito... Es ése el efecto Life´s a Peach.




El Pixie Pink puede asustar visto en la caja... y si pasamos un dedo por su superficie casi fucsia también puede provocarnos un temor reverencial... pero nada más lejos de la realidad: nos encontramos ante uno de los rubores más moldulables, "maleables" en el buen sentido del término, que hayamos visto jamás.
Aplicado con mano ligera y una brocha de fibras negras y blancas (en mi caso, la clásica mofeta de Mac en versión "edición navideña", de mango corto y rojo), regala al pómulo un rubor rosa fresco, algo encendido, ni muy frío ni muy cálido... Un rosa que no es pálido pero tampoco llega a ser rockero.

En los labios llevo la barra Watermelon de Nyx, un color sandía metálico muy bonito, y en los ojos apliqué los dos nuevos jumbos del Mercadona (el Gris metal bordeando el párpado inferior y el Negro ahumado dibujando sutilmente el superior), máscara de pestañas All eyes on me de Essence y... el colorete Rose Gold de Sleek como sombra en todo el párpado móvil e invadiendo la cuenca del ojo.

En esta ocasión "compramos" en la web de Sleek, que envió el paquetito en menos de una semana: ambos rubores, más el Rose Gold que regalé a una amiga, me costaron 23 euros... un precio redondo, jugoso y apetecible, ¡como un melocotón!

17 de septiembre de 2011

Yo también caí con lo nuevo de Mercadona

Me entra a un poco de pereza al pensar en escribiros un post sobre las novedades de la firma Deliplús, cuando tantos otros blogs lo han hecho ya, y lo han hecho tan bien.
Si en Colourful Randomness hay una buenísima reseña de los nuevos labiales mates de la colección de otoño... ¿para qué más?
...Pero han podido más mis ganas de relataros mi último viaje a este supermercado que tanto me hace disfrutar.
En realidad fuimos para hacer una vulgar compra de comida... Queríamos probar el salmorejo de Hacendado, y  tras haberlo servido en copitas y haber devorado tres  puedo decir que me chifla, está muy bien conseguido: tiene el espesor ideal y el sabor perfecto, y me va a solucionar muchas comidas en este semestre de independencia...

Y, al pasar por la sección de las cremas y colonias, mi madre se avino a aparcarme junto a las novotés, y así estuve durante media hora, mirando novedades y pintarrajeando el dorso de mi mano, como una buena potinguera...


Iba buscando las sombras y labiales de la nueva colección, pero de las primeras no hallé ni rastro.

De los nuevos labiales mate sólo me arrebató el primero, el nº6. Es un marrón rosado muy natural, muy cremoso, que deja unos labios de terciopelo y que a Adriana le sienta así de bien. Es una lástima que a mí no me quede bien del todo, por lo que se lo he regalado ipso facto, nada más probármelo, a una de mis tías.
Me recuerda a los marrones que se estilaban en mi adolescencia, algo apagados y con un subtono chocolate claro muy dulce con un punto rosa bebé que ilumina el rostro de... algunas mujeres.
También me recordó, aunque es algo más intenso, al delicioso  Visón de Blanco beauty, aunque ése me favorece bastante más.

El resto de labiales nuevos eran demasiado fuertes para mí, marrones o rojos o grosellas. Pero conseguí el ansiado labial mate nº5 de la colección de verano.
Es un color vibrante, fresco y vitaminado, un fresa ácido con matices fúcsias y un ligero toque coral que pudiera parecer estridente en este otoño de bronces y dorados viejos. Entre  labiales vino, caldera, falsos desnudos..., una llamarada mate y de color saturado brillará en mi boca, y el reto será combinarlo con sobriedad y elegancia...
EDITO: el labial nº5 de Deliplús no sólo es una llamarada de alegría mate, sino que su duración es ilimitada: me lo puse para ir a la piscina, como único maquillaje en mi rostro, y aguantó intacto durante la media hora de ejercicios de rehabilitación en y dentro del agua...


Monogotas Melon Mercadona perfume - a fragrance for women 2009
Por último, decidí acercarme a oler la colonia Monogotas de melón, que Tita Hellen  recomendó tan ardientemente. Me alucinó. Huele a chicle de melón de mi infancia, ese con forma de melón y ese goloso tono verde pastel que se derretía en la boca, sí... Pero en la salida de esta colonia hay una nota fresca y picante que le resta dulzura y la equilibra, por lo que más que bautizarla como fragancia dulzona, diría que... ¡está riquísima!
Y me terminó de enamorar cuatro horas después, en mi casa y en plena merienda con familiares, cuando ¡seguía dejando huella! Olía ya más tibia, no tan intensa, fundida en mi piel... pero igual de fresca y dulce que antes, y se percibía aún más la nota picante que tanto me había gustado. Cuando se me agote la de Jonhsons baby, pienso comprarla.

Otoño en Mercadona... ¡un mundo entero de posibilidades se abre ante nuestros ojos!

14 de septiembre de 2011

Bye bye, escayola! (Entrada personal.)

Hoy me han quitado la escayola, ¡yuju!
He quedado bastante bien, me ha dicho el médico. Lo primero que he hecho es tirar a la basura la "boti bota" que me habían adaptado los últimos días para comenzar a caminar con andador (el taca taca de toda la vida), que como era blanca y de tela estaba sucísima (odio la suciedad...)
Conseguí mantener la escayola blanca y radiante..., hasta hace unos días, cuando la firmé para vosotras con mi pintalabios más usado actualmente, el mate nº1 de Deliplús.

Nada más llegar a casa me he regalado un baño de burbujas. LLenar la bañera de agua caliente, añadirle sales de Kenzoki y ver cómo va tiñéndose de un relajante color blanco y un lujurioso olor de flor blanca también, sumergir todo mi cuerpo, mover delicadamente el pie y la pierna dentro del agua y no sentir dolor... ¡esto es el paraíso!

...Y he terminado de amueblar la que ya es mi casa, que mañana abre oficialmente sus puertas en una merienda que ofreceré a tíos y primos...
Os muestro una fotografía de mi tocador, aún vacío... ¡por fin poseo un auténtico tocador! Además es una pieza completamente vintage, porque como no encontraba ninguno en tiendas me lo he traído de la casa de Maestu con el permiso de mi familia... Una reliquia familiar que llenaré de frascos de perfume, tarros de crema y barras de labios.

10 de septiembre de 2011

TAG ¿Qué llevas en tu bolso?, y Review: Studio Finish Mac

Me encanta curiosear en el bolso de las estrellas..., sean conocidas o no. Es ése el marujeo pijo que me entusiasma, ¿y a vosotras?
Por eso me fascina ver este post en los blogs que sigo: Adegea, de Macedonia vital, a principios de este año llevaba ¡un lujoso labial Rouge G de Guerlain en su bolso! Y Maryland llegó a organizar un concurso con esta misma pregunta, en el que no participé porque entonces no tenía cámara fotográfica... Podéis ver las propuestas que más me interesaron aquí.


Algo que no puede faltar en mi bolso es el corrector de rojeces...
 Ahora me toca a mí. El bolso que estoy utilizando en estos días es uno de Zara en imitación de piel cuarteada y de un precioso color amarillo mimosa. Tiene un tamaño ideal, no demasiado pequeño ni demasiado grande.
En los bolsillos interiores guardo el módem de Vodafone para viajar conectada a internet, y el lápiz USB que me regalaron de Lola Make Up. También guardo en un apartado con cremallera mis gafas de vista, un modelo de Jesús del Pozo con montura de pasta translúcida, muy diafanas y ligeras.
En el interior del bolso llevo mi cartera, una billetera de piel firmada por la casa catalana Mundi, que me costó poquísimo (unos siete euros) en las rebajas de este año: tiene un diseño retro, muy años setenta, completamente cautivador.

Y en el bolsillito, monedero grande o como queramos llamarlo, que es de tela hippie tipo india, llevo mis tres armas femeninas, los tres productos de maquillaje que no deben faltar en el bolso de una mujer, por mínimalista que éste sea: la barra de labios (Peachy, de Lola Make up , what else?) y el bálsamo labial, que siempre elijo un Lip Smacker por su tamaño, reducido y cómodo, por su alto poder de hidratación... y por su delicioso olor a cocacola: ¡me recuerda mi adolescencia!

...Y, por supuesto, el tercer producto es el corrector de imperfecciones, ¡una moderna dama no puede vivir sin él!
LLegamos a la parte de reseña, en la que os hablo del maravilloso corrector que llevo en el bolso, y ya no se apartará de él, juro como Escarlata O´Hara...
El Studio Finish de Mac no es ninguna novedad en mi vida, entra dentro de los "sospechosos habituales" en mi tocador (Miss Potingues dixit).
LLevo años usándolo para tapar rojeces y algún granito ocasional, y resulta difícil encontrar un corrector tan cubriente y respetuoso con la piel. Voy a mostraros su eficacia de un modo claro y sencillo: me he dibujado en el dorso de la mano un lunar con lápiz kohl: Bronze raffiné de Bourjois.



Y aquí tenéis mi mano con el "lunar"... escondido. He aplicado un poco del Studio Finish encima, de una manera algo burda, sin difuminar: aún así se ve mi mano sin rastro alguno de lunar u otras manchas, y se puede ver también que el tono NC20 es lisa y llanamente el tono de mi piel.

Este corrector no sólo es cubriente y mate como muestra la fotografía, sino que posee factores de fotoprotección SPF 35, por lo que resulta ideal para lunares auténticos... Y es no comedogénico y libre de aceites minerales, alcohol y perfumes, por lo que es también perfecto para camuflar los granitos y rojeces de pieles grasas y sensibles.
Sus ingredientes no podían ser más impecables: cera candelilla y cera carnauba, ambas ceras vegetales; vitamina E, dióxido de titanio para proteger la piel con filtros solares, y aceite de jojoba, que más que aceite es también una cera ligera y beneficiosa para la piel.

Y vosotras... ¿qué lleváis en vuestros bolsos? Nomino (con toda la libertad del mundo) a Gadirroja, a Morgan, a Pilar y a Tita Hellen.

9 de septiembre de 2011

Back to Mac: el reencuentro


Tras más de medio año sin comprar casi nada en Mac (una barra de labios roja que ha sido mi gran inversión y una polvera que pudo destrozar mi piel... si no hubiese reaccionado a tiempo), ayer volví a tener unas horas libres para sumergirme en un corner de la firma.
Estefanía y Mónica (de Mac Nervión) me recibieron con alegría y con esa predisposición sin agobios que suele ser marca de la casa: tras preguntarme qué tal me iba todo me dejaron oliendo, tocando y viendo labiales. En cuando abrí el primer envase me invadió ese ligero aroma avainillado, como de galleta cookie o de creme brulée, que poseen los labiales de esta firma canadiense y que yo no había logrado olvidar...


De arriba abajo, Costa Chic, Rebel y Chatterbox
Las barras de labios son mi producto favorito de Mac, junto al preparador de tez con factor alto de protección Prep + Prime SPF 50.
He tardado algún tiempo llegar a esta conclusión, que me ha costado algún que otro fracaso sonado con alguna sombra de esta casa que no pigmentaba ni duraba intacta un cuarto de hora en el párpado y por la que, no lo olvidemos, piden dieciocho euros.
Los labiales de Mac nunca me han defraudado. Ninguno. Cuestan lo que valen y valen lo que cuestan. Son versátiles, sedosos, coloristas, pigmentados, duraderos. Entrar en el mundo Mac es introducirse en un terreno de magia lleno de color.
Quiero pedir disculpas de antemano por la calidad de los swatches on bare lips que voy a ofrecerles a continuación. Mi cutre cámara se comporta bastante bien cuando se trata de disparar sobre objetos, pero disfruta (la muy sádica), envolviendo mis labios en una cruel neblina... Qué lástima me da, quiero volver a mi anterior teléfono que hacía estas fotos... En fin.


Comenzaré por la única de mis nuevas barras de labios que no es ninguna novedad. He gastado ya dos o tres envases de Costa chic..., y siempre vuelvo a ella.
Costa Chic es un labial vitamínico, lleno de energía... y lleno de misterio a la vez, porque no es naranja, ni rosa, ni melocotón, sino las tres tonalidades al mismo tiempo. Así se consigue un coral ácido y dulce, un color albaricoque rosado y fluorescente.
Pertenece a la familia de los Frost, pero no resulta tan seco ni su fulgor es tan "metálico" como el Jist o el Ramblin´rose, dos labiales de Mac que adoro y que a mi pesar he dejado a un lado por culpa de su textura.


El Rebel es un superventas de la firma, y en esta temporada de otoño-invierno va a causar furor, ya que la gama de los rojos más oscuros arrasan, el tono vino está de moda y las bocas se visten del glamour de las antiguas películas de espías.
Recuerdo el entusiasmo, rayano en fervor, con que la bloguera Sponjita me hablaba de esta barra de labios. Yo, algo escéptica, pensaba: "un tono vino... uno más de tantos".
Pero el Rebel no es uno entre muchos: es un labial satinado y por eso es cómodo pese a su oscuridad, que puede rebajarse y que encierra una inexplicable llama de alegría: su vibrante color ciruela profundo brilla con un destello que nace de la tonalidad, un poco flúor, que tiñe nuestros labios cuando nos aplicamos esta barra de labios vamp.


Y el labial Chatterbox, de textura Amplified creme, mi favorita. Es cremoso y muy duradero, se siente confortable en los labios ya que los hidrata, su cobertura es alta y su permanencia también.
El Chatterbox adquirió gran fama entre internautas y compradoras cuando se filtró en los foros que lo usaban para maquillar a Patricia Conde en SLQ. Roconozco que no he visto ni un solo capítulo de ese programa (no veo mucho la tele), y que esa chica me carga un poco: leí una entrevista en la que su chulería era tan evidente que el entrevistador le preguntó si no tenía abuela. Ella repuso, con una sonrisa pícara supongo, que su abuela le decía todas las noches lo estupendísima que era..., en fin.
Me apetecía un labial en tono rosa medio, ya que tengo un fucsia y un color batido de fresa, y éste fue el elegido. Es uno de los rosas más dulces que haya visto nunca, un rosa pastel sólido con suficiente cuerpo y sin destello alguno: un todoterreno dentro de las barras de labios.




Y, por último, me llevé un corrector del que os hablaré próximamente y el ansiado pigmento Old gold: ya advertí en mi post sobre sombras doradas que sería mío en la primera ocasión: esa oportunidad ha llegado.
Debo decir que ésta es la primera sombra en polvo suelto que me compro "con mis dineros". Nunca antes había invertido 22 preciosos euros en este producto porque, en rigor, no sé utilizarlo bien. Tuve una muestra del "Mellon" y me fascinó, porque no era un tono intenso y podía trabajarlo bien. Y el Old gold... ha sido el objeto de mis sueños durante tantos meses que, siguiendo un meditado impulso, me lo compré... y no me arrepiento.
Para empezar me encanta el nuevo envase de los pigmentos Mac: es mucho más limpio y recogido, y contiene 4,5 gramos que al ser en formato polvo cunde hasta la última mota.
Por una vez en mi vida he conseguido realizar un chuache fiable: el color es tal como lo veis en la fotografía, un oro con base amarillenta y tornasol en verde.

¿Os gustan mis nuevas adquisiciones? Me he resarcido, creo...

7 de septiembre de 2011

Mis favoritos del verano (post larguísimo y lleno de enlaces)

El verano que ahora termina ha sido, por supuesto, un verano lleno de cosmética, maravillosa alquimia en mi piel. Os muestro mis favoritos en estos meses de calor, los productos más usados... Algunos, como el exquisito sorbete de Dior y los labiales de Lime Crime, tuvieron ya su lugar en estas páginas (aquí y aquí), otros han aparecido fugazmente, como un cometa en el cielo... y merecen una ligera crónica, porque ellos lo valen.

1.- Agua termal de La Roche Posay:
Es sin lugar a dudas mi tratamiento preferido para el verano, y mi agua termal favorita. Se obtiene del agua de lluvia que se filtra a través de las rocas calizas, y su alto contenido en selenio la convierte en un agua calmante, antioxidante..., y químicamente muy pura, algo que noto cuando roza mis labios: no posee ese extraño sabor a sal o incluso a cenizas que he sufrido en otras. Ésta empapa mi rostro suavizándolo como una auténtica tormenta veraniega.

2.- Jalea de jengibre con perlas de gominola de Kenzoki:
Un auténtico lujo para mi piel. Se trata de un exfoliante fantasma, ya que sus gránulos desaparecen a medida que se funden en el rostro, limpiándolo y revitalizándolo. La gominola se derrite después de haber cumplido su función, sin irritar la tez y regalándole una frescura sin igual. Repleta de buenos ingredientes naturales como el jengibre, el olor de esta golosa jalea es vitamínico, su textura ultra fresca..., y los resultados, espectaculares: ilumina la piel y la mima... mientras la exfolia.

3.- Lápiz Kohl en el tono Ambré de Chanel:
Es el perfilador que más utilizo, que más bonito me parece, que más cómoda me hace sentir..., entre otras cosas, porque sé que si entra algo de sudor o lágrimas en mi párpado y el trazo se emborrona, se transformará en una ligera y cautivadora sombra de un color entre topo y chocolate. Y si mi pulso no sabe hacer una raya perfecta a ras de pestañas como nos enseña Adriana en su generoso post acerca del delineado, aspiraré al menos a que esa línea imprecisa sea de un color hermoso, vibrante, que pueda artísticamente emigrar por todo el párpado.
El Ambré de Chanel es un lápiz que gana cuando lo difuminas, que fue hecho para conseguir un leve ahumado en tonos bronces y marrones. La mina es blanda pero precisa, y el lápiz huele a madera noble... con la elegancia de Chanel.

4.- Brocha "mofeta" pequeña de Mac y labial mate nº 1 de Deliplús:
Durante el mes de agosto me he vuelto más osada y he comenzado a utilizar un labial como colorete, según receta familiar... y siguiendo los trucos de Miss Potingues, aunque ella proponía acompañar la operación con una esponjilla. Yo como soy alérgica al látex, pinto dos redondeles pequeños en la parte alta de mis mejillas y rápidamente difumino con la mofeta, hacia las sienes y luego en barridos hacia abajo. El resultado, un poco más intenso en este look fucsia y algo más inocente en el look batido de fresa, los dos maquillajes más repetidos por mí a lo largo del verano.

5.- Iluminador Laguna de Nars:
La esencia del verano concentrada en un tubo. En esta primavera, François Nars sacó al mercado una versión en gel de sus míticos polvos de sol color caramelo. La textura de este "illuminator" (como lo denominan desde la firma), es gelificada y rica en una pigmentación translúcida. No pesa en la piel, no aporta brillo, sólo un ligero bronceado que se intensifica a medida que el maquillador lo desee. A mí me gusta mezclarlo con mi BB cream de factor solar 25: el resultado es éste.

6.- Colorete Luster de Nars:
Y llegamos al favorito de mis favoritos, en verano y en invierno. Un destello de color melocotón dorado, un rubor que permanece, abrigando las mejillas, durante largas horas son desmayar. Cambia mi rostro en un momento, le aporta luz, brillo, picardía y serenidad al mismo tiempo... No es casualidad que lo eligiera para una sesión de fotos en los reales alcázares de Sevilla... o para la presentación de Las siete barbies solteras.

5 de septiembre de 2011

Pleasures de Estée Lauder: un auténtico ramo de flores...

Nunca pensé que una fragancia tan rendidamente floral pudiera gustarme tanto. Nunca he sido de esas mujeres que aman oler a flores. Pero la historia de cómo llegó a mí este pequeño frasco es tan encantadora como el perfume mismo, que recrea un ramo de flores... y que simbólicamente lo es.

Se trata del último regalo de "no cumpleaños" que he recibido (una pierna rota en un largo verano da para muchos mimos, aunque evolucione tan bien como la mía.)
Mis tíos J. y M. querían visitarme. Él, que es todo un caballero, pensó en comprarme un ramo de flores, pero como también es un caballero despistado, termnó olvidándose del elegante propósito. En el último momento, ya en el coche, pidió a su mujer que se detuviese en una floristería..., pero ella, conociéndome como me conoce, fue "ancora piú" generosa y decidió parar en una perfumería.

Y... llegaron ante mi silla de ruedas con las manos llenas... de flores que perdurarán muchísimo más que unas efímeras rosas. Un perfume femenino y fresco que evoca la imagen de un ramo húmedo, mojado por la lluvia. Una de esas ediciones de viaje, que caben en cualquier bolso, pero que contienen treinta mililitros para hacer soñar a cualquier mujer.
                                                                                                                                                               


Pleasures es un perfume que siempre he asociado a la idea de "campo con glamour" y a la deliciosa figura de Gwynneth Paltrow, que a mí me arrebata.
Transmite un estado de calma verde y floral que te invade en oleadas y va dejando poso: cuando la llevas puesta puedes cerrar los ojos y "verte" caminando por un relajante campo de flores rosas como lo hace la actriz en el anuncio.
La fragancia pertenece a la familia de las florales frescas, no es nada pesada pero sí duradera, muy duradera.
Se abre con notas muy blancas, muy limpias: de lirio, de hojas verdes y de hoja de violeta. En el corazón persisten notas como la peonía y el jazmín junto a acordes exóticos, siempre florales, como la rose baie y la flor Karo-karounde, sobre un fondo de sándalo y pachulí que no empalaga en absoluto.
En el blog ¿Qué olor tiene?, del que me fío ab-so-lu-ta-men-te, se dice que la nota de pachulí no llega a percibirse, y sí las verdes de salida, y las de peonía y rosas del corazón.
También afirma su dueño que el rango de edad en este perfume oscila entre los veinte años y los sesenta, y también estoy de acuerdo con él: mi prima y mi tía, madre e hija, lo disfrutan.

¿Qué complemento de belleza adorna en este verano tardío mis tardes de bouquet floral? Evidentemente, maquillaje de Estee Lauder. Al fondo fluido Double wear light, un imprescindible para mí, se le une una barra de labios de color rosa encendido, como las flores del perfume: Barcelona rose.


3 de septiembre de 2011

Dulce sueños de Johnson´s baby... ¿un clon de Bvlgari?

Dedico este post a mi amiga carmen caro.


Reconozco que no suelen gustarme las colonias de litro. Son manías de pequeño burguesa, supongo, y aunque no estoy especialmente orgullosa de ellas no las puedo evitar. LLamadme pija (hobbit pija), pero rociarme con un litro de Petit cherie, Denenes o Heno de Pravia tras la ducha me parece el colmo de la anti lujuria cosmética, además de que en mi piel duran cero coma segundas: será cosa de mi ph, que se bebe este tipo de fragancias.
Dejo aparte la mítica Nenuco, que evoca en mí la idea de mi casa en Sevilla, del sol entrando por las ventanas..., y de mi madre entrando en cualquier habitación como un golpe de frescor y de alegría. Muchas mujeres asocian perfumes como Aire de Loewe, Eau de Rochas o Chanel nº5 al recuerdo de su madre, y es para ellas un tesoro imborrable el oler su estela por la calle, ¡pero nunca se perfumarían con ellos, tal vez se sentirían disfrazadas...! Eso me ocurre a mí con Nenuco.



Sin embargo hace años descubrí la gama Dulces sueños de Johnson´s baby, y supe que había dado con mi colonia de litro perfecta. No es fresca, con esa frescura de limones sintéticos que se evapora en mi piel. La colonia Dulces sueños es lo más parecido a un perfume ligero que he encontrado: perdura y calma, envolviéndome suavemente. El frasco color azul lavanda declara notas olfativas de lavanda y camomila, pero lo que yo siento al olerla es la suavidad del jabón y de los polvos de talco, un olor a limpio como de piel recién hecha.

Y... me recuerda muchísimo a una eau de toilette de alta perfumería: Petits et mamans de Bvlgari.
Es la misma caricia empolvada y dulce a la vez la que se percibe al oler ambas fragancias. Pensé que me fallaba la nariz, pero repasando las notas olfativas de la colonia de bebés de Bvlgari, lo encontré: también destaca la camomila en ella, y el iris y la violeta pueden acercarse un poco al rastro empolvado de la lavanda.
La manzanilla es el punto en común de estas dos aguas perfumadas, el nexo que une un vulgar bote que viene a costar tres euros y un precioso frasco de cristal que no cuesta menos de treinta y tres.






El otoño pide olores cálidos y colores suaves... ¿cuáles son los vuestros?

1 de septiembre de 2011

Duelos en la cumbre: Dos buenas cremas hidratantes, o cómo combaten mis rojeces Clinique y Ducray

Hoy quiero ofreceros una doble crónica de las dos cremas que normalmente suelo usar para el cuidado integral de mi piel, mixta y sensible. Mi tez no tolera el aceite mineral o esencial, pero necesita una profunda hidratación, y tiende a enrojecer. Por eso la mimo a diario con una crema comprada en farmacia... o en unos almacenes de alta perfumería.
Suelo alternar dos productos muy diferentes... o muy parecidos, según se mire. Son la crema Kelual DS de Ducray y la Redness solutions de Clinique.

Tienen en común el golpe inmediato de hidratación rica y confortable que producen en la piel. Con ambas cremas, mi rostro se esponja en cuestón de segundos, se siente jugoso, sedoso, "llovido"... como cubierto de un rico rocío que penetra poco a poco haciéndole sentir toda su frescura.

Se diferencian en el envase y en el precio. El tubo de plástico de 40 mililitros de Ducray se puede encontrar en farmacias o parafarmacias (incluidas las de almacenes como Bodybelle o Aromas), a un precio que oscila entre los doce y los catorce euros. El tarro de cristal de 50 mililitros de Clinique se compra en perfumerías de gama alta o media (nunca en supermercados), y cuesta un poco más de cincuenta euros.

Ahora, hablemos de las características de cada una... por qué me enamoraron, qué historia encierran.



Esta crema de Clinique despertó mis más ardientes esperanzas cuando salió al mercado... esperaba su llegada como la del santo Grial... Quizás por eso me decepcionó. La vi muy densa, y de un sospechoso color verdoso que me hizo temer que los resultados fueran más ópticos que cosméticos...

Pero me equivoqué. Se trata de una fórmula untuosa, algo espesa, pero libre de aceites, que no provoca granos en mi cara ni hace brillar mi piel. Realmente combate las rojeces, y como ya he dicho, hidrata en profundidad. La hidratación se palpa a primera vista, en cambio los resultados suavizantes son a medio plazo, ¡hay que tener paciencia!

Sus ingredientes son espectaculares: extracto de algas, cafeína, aminoácidos de avena, ácido salicílico, vitamina E, camomila y escualano: todos ellos son elementos con poderosas propiedades para mimar la piel. Es verdad que contiene también colorante azul y colorante amarillo, que juntos aportan a la crema esa tonalidad verde agua que tanto me había asustado al principio, pero que en la piel se fusiona y no se percibe apenas. 






Kelual DS es una cremita que me recomendaron en la farmacia, justo un poco antes de viajar a Puerto Rico (hace unos seis años ya.) Desde entonces la asocio a la idea de Caribe, de vacaciones, de amigos latinos de ojos acogedores y cielos inmensamente azules, azul turquesa sobre mí.
Poco tiempo después descubrí que mis tías utilizaban esta crema, y que a mi madre, el dermatólogo también se la había recetado... Somos una familia unida por la keluamida.

Y... ¿qué es la keluamida? Se trata del principio activo de esta crema, y uno de sus cuatro ingredientes principales. Pertenece a la familia de los queratolíticos y es la joya de la corona en terreno de pieles sensibles porque no sólo deshace las escamas de una tez con dermatitis, sino que ejerce una pequeña exfoliación y, al mismo tiempo, ¡posee propiedades calmantes y antiirritantes! Es decir, nos encontramos ante una paradoja activa, porque... ¿qué otra sustancia podría al mismo tiempo suavizar mi piel y exfoliarla?
Los otros ingredientes de la fórmula son: el ácido glicólico al 3% y dos extractos de plantas curativas: el sabal o corriente palmito que regenera y desinflama la piel, y la Guanidina, un emoliente quese extrae de las hojas del álamo negro... qué romántico suena, ¿verdad?


¿Cuál es la ganadora? En tiempos de economía sumergida, claramente vence Ducray, ya que ninguna crema me ofrece tanto por tan poco: apacigua mis brotes de dermatitis, difuminando y borrando pequeñas escamas, y combate rojeces de forma inmediata...

Pero... como crema de cabecera me quedaría con Clinique, ya que es una buena inversión, una crema que nunca va a fallarme, un cóctel de ingredientes de alta calidad sobre mi piel.