29 de noviembre de 2011

Ya es navidad...en Sephora

Año tras año, los almacenes Sephora se engalanan en Navidad sólo para nuestros ojos. Se visten de burbujas doradas, de cálidos tapices rojos. Se convierten en islas de luz debajo de la lluvia..., y nos regalan la más dulce de las tentaciones.

Publicidad de Sephora en parís

El año pasado mi padre me traía, de vuelta de su viaje francés y como regalo de cumpleaños, un dúo de sombras azules y plateadas de Nars, y me describía muy divertido los carteles que había encontrado en la impresionante tienda de los Campos Elíseos: en ellos se decía que, en cuestiones cosméticas, la tentación... ¡no era pecado! Y mi padre se rindió ante la picardía alegre y de un insultante buen gusto que derrochan los creativos de esta cadena tan especial.

Sephora Navidad 2011

Todos los años encontramos en Sephora una línea corporal navideña, compuesta por deliciosas cremas, aceites brillantes y baños de burbujas para vestir de fiesta nuestra piel. Sin embargo, en esta ocasión decidí que el aroma de esta temporada, en el que predominan las notas olfativas de galleta y avellana, me resultaba demasiado dulzón para usarlo en mi persona... y me decanté por la vela y el patito.

La vela perfumada de la línea "Sweet cake" creará ambiente en el recibidor de mi casa, porque ¿quién puede resistirse al olor de tarta navideña mientras cuelga su abrigo en el perchero?
Y  el pato vibrador... es algo que llevo deseando tener desde que hace tres o cuatro años lo viera en las brillantes estanterías de Sephora: lo he visto en versión dorada, rosa y ahora negra con topos plata... y me parece la perfecta combinación entre lo kitsch y lo vintage, un guiño a mi niñez en la que tanto abundaron los patos de goma salpicando mi bañera.
Pero el adjetivo "vibrador", tan alejado de la idea de dulzura e infancia, me cohibía y detenía ante su compra... Sin embargo he visto que Sephora añadió un segundo apellido más acorde a mis gustos: ¡¡¡masajeador!!! Un pato masajeador es algo irresistible y nada sonrojante.


Patito Vibrador-masajeador Oh my cherie de Sephora: 20 euros

LLegué a casa y vi que incluía una pila... y me dije, ah qué bien trae repuesto... detallazo de los de Sephora.
Pero no.
Había que abrir el pato (con un destornillador, supuse), y meter la pila dentro. Yo tengo en casa una caja de herramientas que me dejó mi padre, pero es que ni siquiera la he mirado. No se me dan bien estas cosas, supongo que en esto he sido educada a la antigua usanza.
Afortunadamente, mi primo Rodrigo Luján vino el sábado a ver la película Tiempos modernos de Chaplin en mi home cinema, y entre risas y cocacolas le enseñé el artiligio preguntándole ¿me puedes abrir el pato? Carcajada brutal y luego estupor infinito al probar el invento y ver que, efectivamente, ¡masajea!

En la espalda es una auténtica delicia. Ejerce un masaje suave pero firme, y relaja los músculos en un santiamén. Y emite un sonido muy parecido al de una maquinilla de afeitar, por eso me pasé el pato por la barbilla mientras lo rotaba en movimientos circulares...
Tarde gamberra para preparar las fiestas que se avecinan.

27 de noviembre de 2011

Ya es Navidad...en Mercadona

Primer domingo de Adviento... Según la liturgia católica, este tiempo, que se confunde con los primeros días de diciembre, sirve para preparar la Navidad como ella sola se merece. Es un tiempo de promesa, de preludio, en el que se declaman las lecturas de Isaías que son casi música...
Se levantarán cantando
los moradores del polvo,
porque rocío de luz
es tu Rocío.

...Y, al igual que preparamos la mente y el corazón para las fiestas, mi piel está soñando ya con brillar: ¡Mercadona me lo pone muy fácil!
Deliplús nos propone una Navidad blanca, dorada... y repleta de glamour.


Colección Ladies de Mercadona para la navidad 2011

Destellos dorados encienden las mejillas, los labios y los párpados del rostro navideño que nos propone Deliplús.La sinfonía en oro se acentúa al combinarla con un impresionante tono azul noche, y los labiales se tiñen de dorado pálido y baya brillante para lograr un cálido look de luz de vela.
La joya de la corona en esta impresionante colección es una máscara de pestañas que, al competitivo precio de tres euros con noventa céntimos, clona el efecto de la aclamada Phenomenon eyes de Givenchy... copiando su novedoso gubillón esférico.

Máscara de pestañas ladies, 3,90 euros

El nuevo rímel de Deliplús posee todos los atributos para convertirse en el arma favorita de una dama: un tubo minimalista y sofisticado al mismo tiempo, un cepillo que abre la mirada de forma espectacular aunque requiere algo de pericia, y una fórmula impecable.
Tras un largo día de prueba, puedo decir que los resultados son espectaculares: alarga las pestañas, las separa y las mantiene perfectas durante horas, sin descascarillarse y ahorrándonos el penoso efecto ojera que poseen otras máscaras baratas... y aún caras.
Y el mérito es doble al tratarse de un rímel especialmente intenso. Su pigmento es denso y negrísimo, perfecto para combinar con el precioso tono azul noche que, sin yo saberlo, me aguardaba para clausurar este mes de abstinencia...

Sombra platinum nº13, 3,90 euros

Una nueva tonalidad se une a la familia de sombras Platinum, de gran calidad y pigmentación. Su color azul fiesta se ve surcado por mil burbujas doradas que bailan en su fondo. Es radiante como la noche de navidad, misterioso como las promesas proféticas de Isaías.


Azul oscuro y negro... ¡la combinación ganadora!

Y ambos artilugios se unen para abrir y enmarcar mis ojos, acompañados por la sombra Universal beige de Sephora en el párpado fijo. Por último, peiné las cejas con una pizca de gloss transparente, un truco limpio, bonito y muy barato.

25 de noviembre de 2011

Duelos en la cumbre: Biotherm vs Estee Lauder. (El experimento del Terror, Take Two)

Os hablaré de dos bases de maquillaje que me fascinaron hace ya algunos años y siguen entusiasmándome día a día. Dos tubos mágicos que he utilizado en público en dos ocasiones muy especiales... y que nunca me fallaron.
He sido valiente... y las he rescatado del cajón para probar en ellas el experimento del terror.

Sábado 19 de Noviembre, a las diez de la mañana

Se trata de la injustamente olvidada Matte Pur de Biother y de la ya popular Double Wear Light de Estee Lauder, secuela esperadísima de la mítica Double Wear de la firma.
Como veis, en ninguno de los dos casos hablamos de productos baratos, ambos rondan los treinta euros. La calidad se paga, y en un fondo que va a metamorfosear nuestra piel, fundiéndose con ella durante la larga jornada... la calidad no es un lujo sino una imperiosa necesidad.

Matte Pur de Biotherm... palabras que evocan en mí un sinfín de recuerdos. Descubrí este fondo fluido y empolvado cuando vivía en pampaluna, intentando rematar mi tesis doctoral. Me acogió en su casa una amiga entrañable, que acababa de cumplir años. Dormíamos en su habitación, rodeadas de globos que flotaban por el aire a su libre albedrío, y abrigadas por un rastro de perfume Eau de campagne de Sisley...

El autor de esta imagen es el fotógrafo Toi del Junco

Mi amiga me hizo enamorarme del maquillaje de Biotherm, que entonces se llamaba Sense Matte. Es libre de aceites, matificante y no comedogénico, y contiene estracto de limón que purifica y plancton termal, el sello de la casa. El resultado es una piel aterciopelada pero muy fresca. Dura intacto en la piel por seis horas, y la cobertura es excelente sin llegar a ser ortopédica.
La elegí para presentar a los poetas Miguel d´Ors y Julio Martínez Mesanza, cuando los invité al paraninfo de la Universidad de Sevilla en... noviembre del 2007.

Double Wear Light de Estee Lauder es un velo casi mágico. Recuerdo aún el primer anuncio que vi en la red, en el que se nos avisaba de su próximo lanzamiento. Fue en un blog que ya no existe y que yo seguía con fruición: Bellezones. 


... y el de ésta, también

En él se recogían algunas quejas lanzadas por usuarias de la tradicional base Double Wear, que yo compartía: me parece demasiado densa, con tonos poco adecuados y con un aroma a plástico bastante perturbador. En Estee Lauder decidieron crear su versión 2.0 manteniendo cobertura y duración y sofisticando la textura, que ahora es suave, natural... e inodora.

Crea un lienzo perfecto e imperceptible. se funde con la piel y es, en el buen sentido de la palabra, maleable. La escogí para presentar al poeta granadino Jose julio Cabanillas en un preciosa noche en los Reales Alcázares de Sevilla... en noviembre del 2006.


Doce a.m.

Os hablo de fechas exactas para mostrar hasta qué punto son productos veteranos en mi neceser. pensaba que Matte Pur había irremediablemente desaparecido del mapa comercial, pero hace unos días la encontré en una tienda In Faradis de Logroño.

Fotografié ambas gotas de maquillaje en el pasado Sábado, media hora después de haberlas vertido sobre un papel secante: a las diez de la mañana. Ninguna de las dos había soltado grasa alguna, y dos horas después tampoco lo habían hecho


Seis p.m. Izquierda, DW. Derecha, Matte Pur.

Volví a casa a las seis de la tarde, a tiempo para disparar el último flash. La base de Estee lauder, como una campeona, resistía rodeada por una aureola tan leve que provocaba admiración. Matte pur había soltado un poco más de aceite, pero si tenemos en cuenta los resultados de mi primera incursión empírica, vemos que tampoco esta base defrauda...

...Afortunadamente. Les tengo tanto cariño a ambas que... ¡he sufrido auténtico miedo!

22 de noviembre de 2011

Sephora nail patches return: uñas de señorita... ¿o el mantel de la abuela?

¿Recordáis las uñas de leopardo que conseguí en los almacenes Sephora...?
Pues en esa misma compra me llevé otro set de pegatinas completamente distinto, y hoy Marisa, de la tienda situada en Gran Vía de Logroño, se ha prestado a hacerme la manicura con él.

Imagen tomada bajo luz artificial...
"Pretty miss": pegatinas que reproducen en tus uñas todo el glamour de los años 50, que hacen resurgir en tu mente las películas protagonizadas por Doris Day y Rock Hudson... esos filmes vintage en los que predominan los sombreritos, los deliciosos abrigos blancos, los teléfonos de línea retro, el  socorrido tono rosa pastel y... el estampado de cuadros vichy.

Estos stickers duran intactos en la uña una semana entera, e incluso transcurridos siete días se hace difícil retirarlos. Yo lo hago aplicando el sistema japonés de doble limpieza a la manicura: froto primero cada uña en la esponjilla humedecida en disolvente que vende Sephora, Bain Dissolvent Express, y termino por quitar el resto con el disolvente suave de Mavala, dulce y eficaz.

Una manicura rosa y a cuadros que nos hace pensar en tranquilidad y coquetería: airosas damas, poderosos coches de línea muy femenina, picante ingenuidad..., o no. ¡A lo mejor nos evoca el mantel de la gran mesa que presidía el office de la casa de nuestra abuela!

14 de noviembre de 2011

Edición Limitada Vampire´s Love de Essence: ¡rompiendo promesas!

Sí, debo confesarlo: he caído.
No me gusta utilizar la palabra "pecado", demasiado solemne para mí, para aludir a un desliz o aventurilla de la que seguro Dios se sonríe. Sucedió así:
Era sábado, yo estaba haciendo mi compra semanal como buena ama de casa, necesitaba jabón de manos. Entré en la perfumería Bodybelle y... ¿qué vi?


E.L. Vampire´s Love de Essence

La Colección más bonita y misteriosa que haya visto de Essence, no sólo nueva y reluciente, ¡sino completa! En Sevilla, los expositores de Essence que hay en los grandes almacenes suelen estar siempre arrasados y despiertan en los ojos de quienes los ven metáforas bélicas...
Todo el misterio fue aclarado cuando el dependiente, simpatiquísimo, me explicó que la nueva colección llegó a la tienda... ¡justo la tarde anterior! Y fue entonces cuando me dije: esto no puede esperar un mes, ni siquiera una semana. Y me lancé.

Pero lo hice con moderación. Lo vi todo, me llevé sólo lo justo y necesario. Había un perfume de notas orientales, al estilo misterioso. El frasco imitaba un poco los envases de fragancias Dior como Poison o Pure Poison: de formas redondeadas y vidrio en un tono guinda bastante bonito, pero el aroma era demasiado para mí:  también de frutos rojos con un fondo empolvado y un toque de especies. También había una polvera de polvo compacto con brillantina que no me tentó lo más mínimo, y... esmaltes de uñas preciosísimos, tintes labiales y una paleta de sombras que es el plato fuerte de la edición limitada.


Love at first bite

La paleta tiene un empaque negro y brillante con letras estampadas, un espejo panorámico y el sugestivo nombre de "Amor al primer mordisco". Las seis sombras de ojos que la componen se mueven en la gama de los tonos fríos y ahumados que a mí tanto me gustan, e incluyen un verde oliva de base oscura y un negro con tropezones de glitter que me hizo recordar las night series de Nars o a la paleta Black de Urban Decay. No hablo, claro está, de calidad sino de colorido: estos dos tonos sorprenden gratamente.


Primera fila

Son los pertenecientes a la primera fila: un negro denso y con chispa plateada, y un verde oscuro con matiz oliva que casa perfectamente con una de las lacas de uñas de la colección: el tono 1 Gold Old Buffy, que es verde, pero un verde muy especial: brillante, oscuro y dorado. Estas dos sombras pigmentan muy bien.


Segunda fila

En la segunda fila se encuentran mis dos colores favoritos: un gris acero sólido perfecto para ahumados y un tono hielo repleto de magnetismo que he utilizado hoy lunes sin más adorno que una pasada de rímel en las pestañas: aporta muchísima luz al ojo, eso sí, no funciona bien si usas prebase debajo, se desmenuza. Curiosamente perdura mucho más y de forma uniforme sobre el párpado limpio.




Tercera fila

Por último hay un rosa pálido que no pigmenta nada, y un tono ciruela un poco difuso pero muy bonito. A la paleta le daría, como nota global, un 9 sobre 10.
El otro producto que se vino conmigo es el tinte labial en tono True Love. Huele golosamente a piruleta, (¿recordáis los caramelos Drácula?...), tiene un aplicador de esponjilla y aporta al labio solo color. Al ser un tinte, se queda tatuado en el labio sin aportar textura ni brillo, y perdura por varias horas intacto, permitiendo la aplicación de bálsamo en todas las ocasiones que nuestra boca lo necesite.


Tinte labial nº1 "True Love"

Hice la fotografía durante un trayecto en autobús, con un pulso más que irregular y dos horas después de haber pintado los labios. LLevo dos o tres capas de Lip Smacker... ¿El resultado? unos labios hidratados, jugosos y que oscilan entre el color boca mordida y el alegre tono piruleta.

Olvidé decir que la paleta de seis sombras bastante decentes y de color bellísimo cuesta 4,29 euros, y el tinte labial, 2,79, por lo que este post podría muy bien titularse "por menos de..." Suena bien, ¿verdad?

9 de noviembre de 2011

El experimento del terror: ¿cuánta grasa tienen nuestras bases de maquillaje?

Gracias a este post de Beauty Socialite he sabido de un original experimento al que algunas aguerridas bloggers se somenten: analizan sus maquillajes líquidos vertiendo una gota de producto en un papel matificador para ver cuánta grasa "suelta" la base, si es tan libre de aceites como predica la publicidad... o no.

En Beauty and the city y en Make up Zone ya tienen resultados que nos hablan de cuán aceitosa es la prebase siliconada de Sephora, que muchas aman y que yo secretamente siempre odié... ahora comprendo la razón. Nos demuestra también este experimento lo verdaderamente ligeras que son las bases de Estee Lauder, y lo diferentes que son la Face & Body y la Studio fix fluid, ambas de Mac: la primera impecable, y la segunda... bastante grasienta.


Las dos de la tarde...


También yo he querido investigar empíricamente, y aquí os ofrezco los resultados.
A las dos de la tarde del pasado ocho de noviembre comenzó mi experimento. Vertí en el papel tres generosas gotas de las tres bases de maquillaje que poseo en estos momentos, muy distintas entre sí.

Photoready de Revlon promete un acabado profesional bajo los flashes, a la hora de posar en una fotografía, y si vemos estas imágenes de la tarde en que Olmo Longarbo me maquilló con ella, debemos creer lo que promete. Maryland le hace una buena crítica en su blog, crónica en la que describe este producto como un centelleante maquillaje cruzado por mil partículas de brillo diminuto, que logran un acabado húmedo y jugoso pero que en mí también consigue una cobertura alta y una textura nada pegajosa.
Es una base oil free que yo en particular aplico con brocha para dosificar bien las cantidades.

Photoperfection Light de Givenchy fue el lanzamiento estrella de la temporada pasada, un velo de luz que se posa sobre la piel, cubriéndola con pigmentos transparentes y corrigiendo la tez dejándola aparentemente desnuda. Miss Potingues hizo una buenísima comparación entre esta base y su antecesora, también de la casa Givenchy.
Estoy acostumbrada a bases de cobertura media, ni muy pesadas ni tan ligeras como ésta, y al principio la sentía rara en mi piel, pero cada vez me gusta más y este experimento ha confirmado mis intuiciones. En principio no se vende como libre de aceites, aun siendo muy ligera: contiene al menos aceite de mirra, pero como descubriremos al final de experimento aceite no es siempre sinónimo de grasa...

Xperience Foundation de Max Factor ha sido durante más de un año mi base de maquillaje favorita... porque regala al rostro un precioso acabado, porque su fóormula contiene buenos ingredientes de origen natural y no posee aceites minerales... y porque cuesta menos de 18 euros.



Las cuatro y veinte de la tarde...


Cerca ya de las cuatro y media fotografié las tres muestras por segunda vez: la base de Max Factor había desprendido un buen cerco de grasa, la de Revlon comenzaba a soltar emolientes y la de Givenchy seguía sin experimentar grandes cambios.



Las siete de la tarde...
 He tomado esta fotografía bajo un foco de luz artificial, porque ya había anochecido.
La base de Max Factor ha soltado bastante más grasa de lo que en la publicidad promete; y Photoready de Revlon, pese a ser oil free, ya no ha "aguantado el tipo" como en horas anteriores y ha dejado un cerco pequeño de aceite a su alrededor...

La base de Givenchy sigue intacta. Incluso el chorretón de maquillaje conserva la forma primera que adquirió al caer sobre el papel. No se ha movido de su sitio, y no hay rastro de humedad oleosa en torno suyo. Es la clara vencedora en este duelo a tres bandas, y, ¡oh paradojas!, la única que no se anuncia en el envase como libre de aceites.
Hay algo que sigue sin gustarme de esta base: migra con el agua. Mi tono es un pelín oscuro para el invierno, ya que la adquirí en el mes de julio... Y cuando bebo, el agua deja un ligero caminito en las comisuras de mis labios, evidentemente mucho más claro que el resto de la piel. Givenchy supera el experimento del terror, pero... ¡no supera "la prueba de la fuente"!



El papel secante...
 Como papel secante utilicé uno de los pañuelitos anti brillos de la edición limitada Return to paradise de Essence, que era una preciosidad y que compré por pura coquetería, ya que solo los utilizo en verano cuando hace mucho calor... Nunca vienen mal unos papelitos matificantes, sobre todo si su precio no llega a los tres euros y te los venden en una cajita de ensueño...

Este experimento tiene una aplicación muy práctica que nos resultará útil a la hora de elegir maquillaje en la perfumería: ¡¡¡lleva contigo un papelito matificante y pruébalo!!! Y si ya tienes muchos botes apilados en tu cajón de cosmética... ¿te atreves a saber cuán grasosas son?

7 de noviembre de 2011

Por menos de tres euros... Azul petróleo en mis uñas con Sinful Colors

Me fascinan todas las gamas de azul, desde el bebé o cielo hasta el navy o noche. El azul ha sido siempre mi color favorito, mi fetiche. Tanto disloca mi razón, que para mí no es un tono frío sino cálido, porque evoca en mi memoria realidades repletas de calor. Una noche estrellada vista desde un abrigado sofá, bajo mantas que son también azules. Un vaso de agua, un río, un anticipo del cielo. Todo debería ser azul.

Y, por una vez, los gurús de la moda parecen escucharme: el encendido azul se sube a las uñas esta temporada. Marinero y oscuro, es el nuevo negro de las más rockeras, y suave y en tonos pastel, sucede a la manicura francesa para las niñas dulces.

Tengo tres o cuatro esmaltes azules que alegran mis lunes, algunos antiguos y otros muy recientes...


Blue my mind de H&M


Rain de Eyeko + top coat mate de Claire´s



Astor nº109

... Y hace ya algún tiempo leí en el blog de Morgan que en Prieto vendían una marca de lacas desconocida para mí, Sinful Colors, que además de ser profesional y baratísima, ¡tenía un tono azul Petróleo! Durante meses he buscado algo parecido. Se trataba del tono See you soon, y nada más verme libre de mi escayola, corrí (es una hipérbole, claro) a la perfumería para verlo con mis propios ojos... y uñas.




See you soon, de Sinful Colors, 2,99 euros

He de confesar que me ha decepcionado un poco: esperaba un petróleo brillante, pero el acabado es más bien mate. Una capa no es suficiente: la laca tiende a hacer aguas. Pero con dos capas queda un acabado como de plastilina. Eso sí: el color es precioso... y muy rockero.


See you Soon + Top coat Glitter de Essence...


Y con un top coat de acabado brillante encima, gana muchísimo. Brilla como la noche con estrellas en el verano, que yo recuerdo ahora que nos adentramos en el invierno.

5 de noviembre de 2011

El Hallazgo de Octubre: doble limpieza facial con Mercadona... por menos de 9 euros

LLevo un par de semanas usando día y noche estos dos nuevos tarros de poción mágica, comprados en Mercadona por menos de nueve euros... ¡y estoy absolutamente in love!
Desde hace meses practico en mi piel la idea japonesa de limpiarla doblemente, con dos productos que se superponen y aúnan su poder. En teoría debe utilizarse primero un limpiador con base de aceite para arrastrar el maquillaje y luego un gel de espuma que, emulsionado con agua, libere el cutis de impurezas.

A mí no me gustaban los aceites (hasta ahora), aunque siempre he reconocido que limpian maravillosamente bien. Yo solía usar la loción limpiadora Cetaphil, en crema ligera y suavísima, y después un jabón orgánico de aloe vera.

De las aguas micelares tampoco soy (o era) muy partidaria, después de haber sufrido varias decepciones con Aderma, La Roche Posay e incluso con la aclamada Sensibio de Bioderma que a mí me enrojece el rotro hasta llevarlo al punto de ebullición...

He aquí las novedades de tratamiento Mercadona...


Pero cuando vi en la perfumería del Mercadona un limpiador en aceite y un agua micelar pensé: "esta es la mía, ¿en qué otra ocasión podré probar dos productos similares a un precio tan estupendo?"

Porque, todo hay que decirlo, la loción Cetaphil brillaba ya por su ausencia y yo llevaba varios días recurriendo solo a la ya también delgada pastilla de jabón. Dicen (y es verdad), que la limpieza facial es el gesto imprescindible de nuestra belleza, el sine qua non para tener y mantener una piel impecable.

Pero comprar un espumoso y carísimo bote de Kanebo no rondaba mis pensamientos, así que...

Me arriesgué... y vencí.

El aceite me pareció hermosísimo, me conquistó con ese color miel tan puro y ese envase de líneas límpidas y letras doradas. Tenía ganas de un desmaquillador que limpie bien de verdad, de una pasada, barriendo todo rastro de potingue y "revelando una faz luminosa"...
Y debo decir que éste es el producto apropiado. Al primer golpe de dosificador tus dedos rozan un aceite muy líquido, suave y nada graso, del que emana un aroma embriagador. Este aceite huele a flores blancas, a tiaré, a islas paradisiacas. Y, a pesar de lo perfumado que es, mima la piel y la suaviza, limpiándola de forma casi profesional.

En el envase (perfectamente etiquetado), advierten que va dirigido a pieles secas, pero yo que soy alérgica a la grasa en el rostro puedo deciros que no deja sensación aceitosa y no produce granitos. Posee ingredientes buenos, dudosos y espectaculares: propylene glicol en primer lugar, un par de inquietantes "pegs" de origen químico, el sacrosanto aceite de coco que tanto bien nos hace, la siempre útil glicerina y... ¡Colloidal gold! Es decir, una suspensión de pequeñísimas partículas de oro puro en agua. Y todas sabemos, gracias a Isabel Preysler, lo que el oro y el photoshop pueden hacer por nuestra piel.


Agua limpiadora micelar Dermik (3,85 euros)
Aceitedesmaquillante Gold Progress (5,10 Euros.)

Los ingredientes del agua limpiadora me gustan aún más: aceite de coco, alantoína, betaína y, como broche final... bisabolol y camomila, lo que más agradecen los cutis sensibles. También contiene propylene glicol. Ninguno de los dos limpiadores lleva alcohol ni parafinas o petrolatos.

El agua micelar también huele bien: a calma, a serenidad, con un deje a fruta de verano. La utilizo tras el aceite para refrescar y limpiar, y una vez seco el rostro, vuelvo a usarlo... ¡como tónico facial! Al fin y al cabo, ¿qué es un agua rica en agentes hidratantes y en camomila, sino un tónico de primera? Por la mañana, nada más abrir los ojos, los aclaro y despierto del todo con este agua milagrosa, y empapo toda mi cara en ella...

El resultado es una piel luminosa, sin rojeces, jugosa y desestresada. Una piel limpia a la que se le está dando justo lo que ella pide.

Deliplús era una marca resultona y baratita que calmaba las ansias potinguiles y de vez en cuando nos daba alguna alegría, sobre todo con sus ediciones limitadas, cada vez más originales... Pero con estos limpiadores faciales han despegado, han subido un escalón: esto es calidad pura y dura.

3 de noviembre de 2011

¿Mantequilla o manzanilla...?

Esta es una entrada filosófica... que termina de un modo bastamte empírico.
Acabo de leer este post de Tita Hellen, en el que mi meiga favorita arremete con muchísima razón contra la marca UNE porque no informa al consumidor en los envases de sus productos. Fea costumbre que tienen muchas firmas, buenas y malas, caras y baratas.
Supongo que a muchas personas les da igual ocho que ochenta, poseen una piel que lo aguanta todo, son inconscientemente jóvenes y felices, y piensan que su epidermis seguirá igual de luminosa o de desastrada se unten lo que se unten en su extensa superficie.

Ser o no ser comedogénico... ¡ésa es la cuestión!


A veces, cuando me planteo hacer una review en serio, acabo preguntándome si no resultaré cansina declamando para vosotras todos los detalles del INCI como si fuera la lista de los Reyes Godos que debían estudiar nuestros padres: varios parabenos, una silicona, ¿volátil o no volátil?  Si no estaré exagerando cuando términos como bisabolol o petrolatum danzan por estas líneas arrebatándole terreno a la poesía cosmética.
Pero entonces viene alguna adorable criatura y me recuerda que algunas mujeres queremos saber. ¿De qué está hecha esta untuosa crema rosada que promete el Nirvana en la tierra...? ¿Mantequilla o manzanilla?
Y pienso por un segundo que mi deber como dueña de un blog de belleza es, además de vestir con palabras un sinfín de colores, investigar e informar a las personas que me leen de con qué estamos cubriendo nuestros poros.


porque hay cosas más extrañas que los erizos de pera...

Porque no es lo mismo. Hay ingredientes que causan pupa. Y estoy cansada de escuchar las palabras "mate, apaga los brillos": ésa no es la cuestión. He tenido maquillajes que dejaban mi cara brillante (como la Sheer Glow de Nars) y que no aportaban un gramo de grasa a mi piel. Tampoco me sirve de nada que me hablen de polvo microtratado con alantoína, esferas relucientes de xilofosfato o bío proteína de perla coloidal, si no me especifican antes lo más básico, lo que yo puedo entender.

Así que he decidido ofreceros una breve lista de las casas cosméticas que informan y de las que no lo hace, desde mi corta pero intensa experiencia.

* Dejo constancia aquí de que en algún caso puedo ser yo la culpable, no me enteré bien o algo así... pero me he llevado grandes sustos con:


J´accuse!

-L´Oreal: Nunca he logrado saber cuál de sus bases de maquillajes es libre de aceites o no comedogénica. Es imposible, desde la desaparecida L´Oreal Balance que si era Oil free o al menos por tal me la vendieron y entonces, más ingenua aún que ahora, lo creí. Me fue estupendamente con ella, pero no he repetido con nada de esta confusa marca.

-Max Factor: Hasta que no llegó al mercado la fabulosa base Xperience Foundation, la información al consumidor que aportaba esta marca rondaba el caos, casi tanto como la polivalente pregunta sobre si testan en animales o no.

- Mac: Los productos que llevan caja, como polvos o geles de limpieza, sí ofrecen cumplida información, pero las bases de maquillaje o cremas como la Complete Confort juegan a la ambigüedad.

-Helena Rubinstein: Hubo una época en que me enamoré perdidamente de la base Spectacular. Nunca pude comprármela porque ni las dependientas lograban ponerse de acuerdo sobre su posible comedogenidad.


Y hay firmas que informan, cumplen y son una auténtica delicia para los sentidos, externos e internos. Son:

- Estée Lauder: Pueden gustarnos más o menos sus productos, pero están bellamente envasados y perfectamente etiquetados. El packaging es sublime y la información, impecable.

- Kenzoki: Acompaña cada una de sus joyas cosméticas de un prospecto donde nos aporta información sobre ingredientes, principios activos y la filosofía de la casa.

-Rimmel London: Hablo de su base Cool Matte en Mousse, que a mí me fascinaba. Además de que la textura mousse fundida en la piel era como agua fresca, sabías gracias al envase que no te estabas envenenando con grasa hidrogenada.

- Carla Bulgaria Roses Beauty: no sólo te dice, con orgullo, el porcentaje de concentración de auténtica rosa búlgara (95% en mis productos favoritos), sino que indica todos los ingredientes de forma bien visible...

-...Y, en general, cremas de farmacia y cremas de tiendas verdaderamente ecológicas, como Gea en Sevilla o El arbolito en Logroño. Marcas como Olivar de Segura o Nueva Antiqua, artesanas y familiares, cuidan esos detalles al mínimo. Lush, que en muchos casos no me ha funcionado, también etiqueta muy bien sus productos.

Se abre el telón, queda inaugurada esta lista de decepciones y gratas sorpresas... ¿Cuáles son las vuestras?

1 de noviembre de 2011

Nicolás Degennes quiere la luna, y Noviembre se viste de negro... y de blanco

Hoy comienza Noviembre: mes tradicionalmente serio, lúgubre. Yo no celebro Halloween, aunque el año pasado me maquillé al estilo calabaza y terror, porque no tengo nada en contra, tampoco...
Es sól que prefiero celebrar Todos los Santos: entro en el mes visitando el cementerio que, en Logroño, está lleno de árboles y pájaros, vida sobre la Vida... Por eso, es el mes de la tristeza y la esperanza juntas. Y para mí será el mes de la... Austeridad.

Haciendo de la necesidad virtud,  me he decretado treinta días de descanso consumista, para sanear al mismo tiempo mi economía y mi alma caprichosa, que necesita un poco de libertad y desierto.
Sin embargo, eso no significa que vaya a peligrar la vida activa de este blog, pues guardo en la recámara cuatro o cinco posts aún no publicados, en los que hablaré de grandes favoritos aún no reseñados y descubrimientos de otoño que piden su lugar.


Ombre de la Lune nº1 Lune Mysterieuse de Givenchy

...Pero, como Don Carnal paseando su procesión días antes de Doña Cuaresma, en este último fin de semana he decidido probar las "sombras de luna" de Givenchy. La tentación, la inspiración se encendió en mí tras leer este magnífico post de Kitty: pocas veces he visto a una bloguera acariciar con palabras una colección de maquillaje como lo hace ella en Mil Caprichos: la colección Quiero la luna de Givenchy para este invierno la tiene hechizada... y ahora conozco la razón.




Ahora, la fotografía real... Impresiona, ¿verdad?

La mezcla del negro, denso y mate, con el etéreo blanco, plateado y reluciente, hace que consigamos el codiciado ahumado "glow", como en una negra noche iluminada por la luna. El negro y el blanco son dos contrarios que se aman, que se buscan y, en esta paleta, dialogan en perfecto equilibrio. Porque equilibrio es dar a la luz las tres cuartas partes del espacio y concentrar la oscuridad en un cuarto de luna, ¿menguante o creciente...? La respuesta depende de cada mujer, de cada look que despierte en esta cajita negra y lacada.

Y qué sabio ha sido Nicolas Degennes al crear el segundo binomio: dorado y azul también se contraponen y se complementan. Debo decir que el azul que ha creado el make up artist es puro, oscuro, embrujador: un azul noche que parece tiritar ante la calidez del dorado que le rodea. Si no caí bajo sus encantos y me decidí por el tradicional blanco y negro, es porque esta segunda paleta me parece menos funcional, más capricho de coleccionista: a la sombra glaciar se le puede sacar mucho partido como iluminador, como apunta el mismo Degennes.


En mis ojos...


Querer la luna significa desear un imposible. En este mundo lleno de tesoros fulgurantes con fecha de caducidad, parece un imposible decretarse un tiempo de descanso. Pero la luna calma la sed y la aplaca..., y Givenchy pone esta serenidad al alcance de mi mano, ya que con esta compra puedo vestir de misterio mis ojos y no desear nada más.