31 de agosto de 2012

Bésame mucho: Hoy, Nars en Vitoria

Como cada verano, estuve un día en Vitoria: aperitivo en el bar Saburdi, comida en casa de los abuelos y por la tarde... tiendas.
Vitoria en verano se me aparece como una ciudad fantasma, porque en mi memoria será siempre el mágico cine exín donde revisitar las navidades de mi niñez: miradores acristalados y árboles desnudos, columpios fríos a los que quitar una ligera capa de escarcha para columpiarse en ellos, vaho en los ventanales de Zara, abrigos y calefacciones rojas.

Y las primeras perfumerías de mi vida, con sus grandes escaparates encendidos ante mis ojos de quinceañera deslumbrada.
Fue en Vitoria donde redescubrí los grandes almacenes Sephora. Cada nueva Navidad me zambullía en ellos. Y en cada visita veraniega hago lo propio, porque venden marcas como Fred Farrugia y Urban Decay que no ofrecen otros locales de la misma cadena.


Nars en Sephora (Vitoria)

Ayer pude ver el expositor de Nars que Franc Delgado montó en el Sephora de la calle General Álava durante este invierno. Como suele suceder en los locales de la cadena, los testers están algo más descuidados que en el impoluto Corte Inglés, y el cliente carece de un experto en la firma como Franc para asesorarle, pero a cambio todo está más accesible, digamos a mi altura...


Lápices de todos los colores y sabores...

..Y poseen una nutrida colección de Velvet lip gloss, que hoy hoy son mi producto favorito de la marca después de los imbatibles coloretes.
Los lip gloss son lápices adorables, de mina jugosa y golosa, colores translúcidos que dejan en el labio un efecto piruleta muy apetecible, y duración a prueba de bombas en los mejores casos. Algunos de estos jumbos labiales son auténticos tintes que colorean la boca sellándola como un tatuaje de brillo tornasol.


Arriba, Baroque- abajo, New Lover


En este viaje he aumentado la familia, que hasta ahora solo se componía de dos miembros (Happy days y Mexican rose), convirtiéndola en familia numerosa gracias a la llegada de dos ejemplares nuevos...


Baroque


Baroque: un color barroco. En la página oficial de la firma lo definen como sorbete de frambuesa. Yo diría más bien sorbete de vino. Es muy brillante, muy acuoso y de permanencia  muy ligera, pero compensa el color y el acabado tan bonito que deja en el labio, como de boca de niño teñida por un banquete de moras silvestres.


New Lover

New Lover es mi nuevo amor. En otoño se van a llevar las bocas de fresa, los inocentes rosas rojizos y afrutados, y este tono es eso y más porque posee diminutas burbujas doradas en infusión.
La chispa dorada le presta permanencia al labial: no llega a la categoría de tinte como sucede con Mexican rose, pero sí perdura con razonable dignidad en el labio, y cuando lo abandona, le regala un halo de color natural pero dulcificado: My lips but better en clave pastel.

28 de agosto de 2012

Uñas turquesas gracias a Morgan (Regalitos y manicura con esponja, Take Two)

Me gusta hacer regalos, me gusta recibirlos.
Me educaron así: la vida es un regalo, y preocuparse en comprar algo especial para alguien especial, empaquetarlo, ilusionarse con la espera... es la forma más divertida que existe de generosidad.
Por eso le envié unos detallitos a Morgan, y como los regalos son a veces auténticos boomerangs, me llegó una preciosa caja...


Cajita de Glossybox  customizada al estilo "Morgan"...


Abrir el voluminoso paquete y reír de buena gana fue todo uno, porque yo también customicé una de las coquetas cajitas en Navidad para regalársela a una de mis tías: en mi caso llené mi propia Glossybox personalizada con la fragancia Rose 4 reines de L´Occitane, la paleta Vampire´s love de Essence y varias chucherías. Esas primorosas cajas parecen hechas para el día de Reyes, o para un agradecido Feliz No Cumpleaños.

Morgan añadió a la suya un par de muestritas de Etat pur, una paleta de tonos neutros y labiales optimistas de Deborah, un esmalte color lavanda de la nueva gama de Colorama de la casa maybelline (Lavender lies),  y dos lacas de uñas de diferente tonalidad turquesa que se convirtieron en mi delirio nada más fijar mis ojos en ellas.

Y pensé que con el Poison Ivy de Lola Make Up como base y el Urban Turquoise de Colorama como remate, podía marcarme unas uñas esponjadas sin mucho sobresalto...



Imagen tomada por mi primo Rodrigo con su Iphone

Poison Ivy es un esmalte más claro, más aguamarina. Urban turquoise es uno de esos turquesas profundos, misteriosos, que viran ya hacia el color petróleo y que tanto me apasionan. Ambos colores son resistentes y sólidos, aunque el de Lola posee una calidad impresionante.
Y para más disfrute, en la misma mañana en la que fui a recoger el regalo a Correos, me había enfundado un blusón veraniego de ese mismo color.

25 de agosto de 2012

Mi media naranja... peluquera

Hallar un peluquero que te entienda y que sepa acertar es tarea más dura que encontrar el príncipe azul.
Hace tiempo escribí en mi otro blog un artículo hablando de estos asuntos de importancia capital (es decir, que afectan a la cabeza.) En el post, bautizado como  "LLorar en la peluquería",  comentaba lo difícil que es encontrar la media naranja peluquera y me vanagloriaba de haberla encontrado...
Vanagloria muy breve, porque ahora ya no vivo en Sevilla. Y no me apetecía volver a los atroces experimentos de antaño. Así que me he pegado un año de abstinencia, pidiéndole a mis tías que recorten mi flequillo y negándome a la luz que dan las mechas.

Hasta que mi flequillo desbocado y mis raíces de digamos un rubio oscuro han hecho moción de censura contra mí.

Y tuve que hacer algo.



sin una gota de maquillaje...
pero recién salida de las mágicas manos de Marisol


Mi abuela, (las abuelas lo saben todo), me recomendó a su peluquera de toda la vida en Haro, Marisol, en la calle de la Vega, número diez.

Ha sido amor al primer peinado. Un local pequeñito, con siete u ocho sillones y un lavabo de peluquero, productos de L´Oreal profesional y unas manos mágicas que llaman a cada cliente por su nombre.
Y el mayor milagro de la peluquería actual: una experta que escucha, pregunta ¡y te da la razón! "No quiero que me cortes de largo", le dije, pensando de antemano que era una batalla perdida. "No, mujer, respondió, esta melena es la que te favorece, las puntas las tienes bien"...
"Como voy a sudar, no me peines mucho, no me alises el pelo"... "No, no, si tú tienes un ondulado natural muy bonito... un poquito de espuma y le sacamos partido a la naturaleza". Atónita he quedado.
Música celestial en mis oídos, y a un precio imbatible: mechas, corte de flequillo y peinado (natural, pero peinado), treinta y seis euros.

Que te dé la razón tu peluquera, ¡no tiene precio!

23 de agosto de 2012

El esmalte nº 23 de Yes Love... recuerda al Paprika de Dior (y mucho)

El rosa barbie es para el verano.
Un color con el que hemos soñado de niñas, una fantasía para nuestros vestiditos, el deseado lazo de los domingos, tacones imposibles... Crecimos y de pronto descubrimos que el fucsia edulcorado de nuestra niñez favorece a rubias y morenas. En los labios: Impassioned de Mac. En mejillas y uñas da un toque de frescura.
Pero para que una laca rosa Barbie sea realmente fresca y vitamínica debe reunir dos requisitos: su acabado debe ser translúcido y con un ligero matiz ácido, y su textura debe ser ligera. Hasta ayer, solo un esmalte en mi neceser podía ser catalogado como rosa Barbie, y era un ejemplar de lujo: el Paprika de Dior.

Ayer estuve chafardeando en un bazar chino que vende esmaltes de Yes Love, una casa que cada día me gusta más. Quería una laca que me costara poco dinero para experimentar las uñas "esponjadas", o la manicura cun esponja. Ya tenía un rosa lavanda preciosísimo para utilizar como base, el Enchanted fairy de Essence...


Uñas "esponjadas".
Foto de mi primo Rodrigo Luján con su inseparable Iphone.


Yes Love nº23

...Y encontré un auténtico tesoro al módico precio de 0,75 euros.

El característico frasco cuadrado de la casa encierra un color llamativo, ochentero, transparente y lleno de un tornasol azulado. Un color muy, muy parecido al Paprika de Dior.
No me gusta utilizar la palabra "clon" porque la calidad de una casa como Dior no puede clonarse con facilidad... pero la diferencia entre veinte euros y setenta y cinco céntimos no deja indiferente, y la tonalidad está tan lograda que podríamos hablar de inspiración.

Este segundo experimento con el nail art de moda me ha dejado mucho más satisfecha. A pesar de sus muchos defectos, el degradado brusco etc..., al menos pude salir de casa con una manicura más o menos correcta.

Y, sobre todo, me enamoré profundamente de lo que al principio solo era un apaño para no gastar dinero en un experimento dudoso: "I started a joke"...

20 de agosto de 2012

El Nail art y yo: historia de un fracaso (o mis primeros vídeos en YouTube)

El nail art y yo no somos uno.
Todo lo más, llego a craquelar en dorado alguna uña para lograr un look barroco, o a escarcharlas con el Happy Anniversary de Opi...
Pero meterme en honduras algo más profundas es un imposible que termina en fiasco... y en risas durante toda una tarde, eso sí.

Ayer intentaba marmolear mis uñas, con el esmalte Alpine snow de Opi, un blanco cremoso y mate; el Baby blue de Isadora, un precioso azul cielo al que dedicaré pronto crónica solitaria; y el 803 de Deborah, verde menta.
Fiasco total.
En primer lugar no rodeé la uña de vaselina, por lo que el dedo terminó con una aureola de engrudo tricolor importante. El esmalte se hundía hacia el fondo del vaso de agua. Y mi torpeza hizo el resto.
Para más inri, mi experimento tenía público: mi padre, haciendo comentarios certeros y tarareando la música de Tiburón para ponerle banda sonora al momento manicura... y mi primo Rodrigo, grabándolo todo con su nuevo Iphone entre risas.

Así, de mi fracaso nacen estos dos vídeos caseros, absolutamente informales, con los que he abierto una cuenta en Youtube que normalmente permanecerá cerrada.



Toma dos...



Incluso me permito decir un "queda bien" mientras muestro lo que a todas luces es una pachanga...
Espero haberos proporcionado un buen rato de carcajadas en lunes.

18 de agosto de 2012

Un colorete para un labial (Hot Mama de The Balm para Barbarella de nars)

LLevo un par de meses utilizando este rubor soleado y no veía el momento de dedicarle la crónica que merecía... hasta que ayer me lo probé junto al Barbarella de Nars y vi que eran el uno para el otro. Juntos hacen una naranja entera, como Ginger Rogers y Fred Astaire, como Julieta y Romeo...


Nars Barbarella- The Balm Hot Mama


Barbarella es un gran labial que necesita un gran colorete para lucir en todo su esplendor. No es una barra de labios para llevar a cara lavada, ningún tono desnudo lo es.
Existen rouges en el mercado que iluminan el rostro entero y sirven como comodín en los días de prisa: con solo un leve trazo de rímel te dejan lista para el mundo que te espera. Ésa es la razón por la que aconsejan no maquillarse nunca para ir a comprar un nuevo labial a la perfumería: el color elegido debe ser capaz de borrar por sí solo cualquier sombra de cansancio de tu cara.

En cambio, los tonos desnudos son delicados y sutiles, y regalan a la piel una naturalidad que necesita acompañamiento. Y qué mejor compañía que la luz rosa y melocotón de este superventas vintage, surcado por burbujas de oro que bailan en su fondo...


Hot mama de The Balm, 11 euros (frente a los 30 de nars y los 7 de Sleek)

¿Qué tal un "Duelos en la cumbre"?

En mi opinión, las chispas doradas son más finas y están mejor integradas en este colorete que en el mítico Orgasm de Nars o en el baratísimo Rose Gold de Sleek. En cuestión de precios, The Balm se sitúa en el justo medio, la dorada mediocridad, y creo que por relación calidad precio es la mejor opción si queremos tener un melocotón rosado con chispa en nuestro neceser.

Yo no poseo el tan ansiado y controvertido colorete Orgasm: en una piel tan blanca como la mía solo destacan los destellos y no el color, dejando aparte el hecho de que que su nombre me ruborice.
Sleek y The Balm han dado más potencia al tono base, con un matíz que vira más hacia el melocotón rosado que al original rosa amelocotonado propuesto por Nars.


Rose Gold de Sleek



Lejos de mí hablar en contra del fantástico Rose Gold. Por solo siete euros, Sleek ofrece opciones muy apetecibles,  de una calidad muy lograda. Pero en esta última fotografía vemos cómo se amontonan las partículas de color en mi dedo índice, mientras  en la imagen anterior podemos ver un color más plácido, con una luz más tornasolada y natural.

Y olvidaba comentar su otro punto fuerte: el envase deliciosamente retro, con su punto de picante antiguo, es decir alejado del mal gusto, que posee el Hot Mama. Es de cartón duro, sí, más manchadizo y quizás con peor vejez... pero una imagen de cartón vale mucho más que un fundido en negro de plástico.

16 de agosto de 2012

Bésame mucho: hoy, Nars en Pampaluna

Pampaluna es Pamplona, una ciudad de lluvia, autobuses felices y abetos brillantes, y en ella está ambientado mi segundo poemario, que podéis leer parcialmente aquí (y aquí publican otro poema del libro muy pampalunesco.)

Pampaluna tiene un Corte Inglés que parece hecho de latas de Cocacola desvencijadas, en el que compramos un día mi amiga Sonsoles y yo un botecito de pintauñas color pitufo con glitter de Bourjois, y luego nos sentamos en un banco de la parte vieja para hacernos la manicura mientras anochecía.
El Corte inglés de Pampaluna tiene un corner de Nars, en el que compré mi adorado brillo de labios Chiuaua, en uno de mis frecuentes viajes relámpago a esta ciudad de bibliotecas blancas y ciervos en los parques.
Ahora estoy de nuevo en Pampaluna, recibiendo un breve curso de teología, y ayer, en un rato libre que tuvimos, decidí bajar de las alturas para visitar El Corte Inglés.




Haul de Nars en pampaluna

LLevaba más de un año sin comprar en Nars... así que me llevé varios productos soñados durante largo tiempo, al modo de un largo noviazgo: dos barras de labios, un lápiz jumbo y un delineador del infierno que me atrapó con sus cantos de sirena pero que no es para mis ojos.

Kalisté: nombre sugestivo, tono atormentado y luminoso, un azul profundo y soleado a la vez que se debate entre el color turquesa y un  matiz ya petróleo, una pigmentación perfecta, excesiva incluso... una promesa truncada por incompatibilidad de caracteres.
El lápiz es graso, mi párpado es graso, conclusión: el deslumbrante kohl se desparrama por toda la piel que rodea el tembloroso trazo que quisiéramos marcar... Si tu párpado no es seco, no lo compres.

Por fortuna, y a pesar de la consistencia ultra cremosa de su mina, el jumbo Celebrate no se parece en nada al viajero Kalisté... Es un lápiz grueso, muy formal pero muy vitamínico. Ya maquilló mis ojos con él  Alex Hanson en este vídeo, y entonces lo dejé escapar porque me asustó su intenso color verde lima. Lo creía completamente perdido porque se trataba de una edición limitada... y ayer lo encontré en el mueble, afiladito y aguardándome...

Pero vamos a los labiales que son el centro de mi reciente excursión...


Barbarella

Barbarella de Nars: ¿habéis contemplado alguna vez un melocotón desnudo más adorable, más inefable que éste? No existen palabras para describirlo. Fue uno de los primeros regalos que me trajo mi padre de París hace años, cuando tales maravillas eran inencontrables en este país, y de tanto utilizarlo, literalmente me lo tragué. Hoy vuelve a mi neceser para vestir mis labios el falso "nude" más angelical del mercado.


Mexican rose

Y un velvet lip gloss de esta casa, el más duradero que haya conocido jamás. Mexican rose es una creación de la reciente primavera, y tiñe el labio aportándole un acabado jugoso, como indica su nombre..., pero cuando desaparece la primera capa de brillo acharolado, queda un tinte carmesí que impresiona.
La foto está tomada dos horas después de aplicar el labial, tras un formidable desayuno y un higiénico lavado de dientes. Me lo había advertido la maquilladora de Nars: el color permanece...
Su nombre, "Mexican rose", es muy acertado, porque se trata de un rosa tropical. Floral, pero floral intenso: me recuerda a las flores del caribe.


11 de agosto de 2012

Remedios contra la ola de calor africano que nos gobierna

Rociar tu rostro con mil gotitas de agua mineral Evian. Repartir la preciosa agua francesa en una cubitera, introducirla en el congelador y conseguir así cubitos de hielo mineral que refresquen tu piel. El hielo es la primera y más natural ampolla de belleza, y el verano es la época perfecta para beneficiarse de todo su esplendor.

Sustituir cualquier crema hidratante por el Hidra gel de Carla de Bulgaria, meterlo en la nevera y gozar del helado ritual de cada día. Comprar mil botellitas de agua termal, de todas las casas conocidas y amadas: la Roche posay, el precio justo que no defrauda nunca. Caudalie, el agua de uva cien por cien sauvignon que tiene poder antioxidante; Kenzoki, la bruma más cool del momento, con extracto de loto. Agua de avena de Deliplús, low chic para derrochar en todo el cuerpo, del frigorífico a tu piel.

...Pero, contra el calor, lo mejor es un río.


Adaldrída en el río de Maestu
-disparó la foto mi madre

Y si tus antepasados aprovecharon un recodo que corre por tu finca para excavar en piedra una piscina, y dejar que fluya el agua cayendo luego sobre un tosco arco forrado de musgo verde... ¡el calor se evapora a quince grados granizados sobre tu piel de fuego en pleno agosto!

9 de agosto de 2012

BE+ en pleno campo... hidratación y protección bajo el cielo de agosto

Estoy instalada en Maestu, mi paraíso rural, mi veraneo campestre: un pueblo entre montes azules, aroma de leña, vacas y un río...


Santa Teodosia, un hayedo de cuento...
-Foto mía

En Maestu no hay tiendas, solo hay agua, hierba verde ymuchos libros para leer en una hamaca, bajo las copas de los árboles...
Hay también  una farmacia que antaño vendía solo lo básico, betadine y aspirinas, vacunas y paracetamol, potitos Bledine y pantallas solares de Avene... pero que hace unos años se modernizó y ahora ofrece productos de Welleda y Caudalie.

Hidratante calmante de Be+
Protección 50+ con color de Be+



He probado por vez primera los productos de Be+. No sabía dónde encontrarlos y los hallé aquí... en esta parafarmacia alejada del mundanal ruido, provista de un gran ventanal desde el que se divisa la cercana montaña.
La hidratante es blanca y muy fluida, con pocos ingredientes para minimizar el riesgo de alergia, desprovista de perfumes, alcoholes, aceites o parabenos. Es muy suave, muy balsámica, perfecta para el verano.
La crema de protección con color es una auténtica delicia. Contiene un complejo antioxidante y un factor 50+, deja la piel jugosa y unificada, con un tono campestre que podéis ver en la foto:


Ambos productos suman el precio de 37 euros.


Es ideal para utilizar sola, acompañada por un ligero brillo en los labios y un trazo de kohl ambré de Chanel y rimmel Bad gal plum de Benefit en los ojos... uniforme facial en verano.

También es libre de alcoholes, parabenos y siliconas... pero no de perfume. No huele a bronceador de playa ni a coco sintético, no... Huele a piel de bebé, a tocador antiguo, a polvos de talco. Un aroma que te envuelve y te lleva a tu primera infancia.

3 de agosto de 2012

Dita Von Teese para Art Deco

Cuando aparece en el mercado una impecable colección de maquillaje firmada por una famosa suprema, todos tienden a pensar que ella solo ha puesto el nombre en ese conjunto de sueños materializados...

Todos menos yo.
Me gusta ser ingenua romántica e imaginar a Kate Moss manchándose los dedos de carmín para escoger el color preciso de la barra de labios que hoy llevo en mi bolso... Y ayer, al entrar en la perfumería Douglas, imaginé a toda una diva vintage diseñando una laca de labios rojísima para una de mis firmas favoritas de maquillaje.

Dita Von Teese ha hecho de bailar desnuda todo un arte y ha puesto de moda el cointreau. Reconozco que ése no es mi estilo de vida, pero Dita me enamoró sin remedio al comentar, en una entrevista, que coleccionaba envases retro de barras de labios para rellenarlos con su labial favorito, Russian red de Mac.
En ese gesto congrega todo su encanto, construido a base de fetichismo, decorado vintage y una extraña y asombrosa elegancia.



Dita von Teese para Art Deco
-Foto mía


Todas esas cualidades brillan en la colección de Dita Von Teese para Art Deco. Comenzamos por la preciosa polvera que puede contener sombras de ojos o rubores: contiene un perfil de la diva silueteado en blanco y negro, con un detalle de turquesa en el cual destacan los sempiternos labios rojos de la actriz de burlesque.

En la edición limitada hay varias sombras para elegir, pero yo nunca había probado los coloretes de la marca y aproveché que Dita (o los creativos de la casa, tanto monta) ha seleccionado colores inefables, y me hice con una paleta de dos rubores.



colorete 20- colorete 9 Art Deco


El sello de identidad de la stripper son sus labios rojos, por eso siempre se ha decantado por coloretes discretos que equilibren una boca poderosa...
El tono nº20 es un color batido de fresa mate y adorable. El tono nº9 es un melocotón pálido también mate. Ambos son cremosos y encierran una luz aterciopelada que se funde en la piel con naturalidad.


Lip lacquer nº28


Pero la joya de la corona, como no podía ser menos, es la laca de labios de larga duración: cremosa, de textura láctea y acabado de charol. Brilla sin inmutarse, sin manchar, sin desaparecer. Brilla mientras te hace sentir que tus labios están desnudos. Es roja rojísima, de un color clásico y afrutado, caprichoso, de regaliz rojo y de pasión fatal al mismo tiempo.

1 de agosto de 2012

Tolkien y mi neceser de verano

En mi primera juventud, cuando aún no me maquillaba, tuve un vicio confesable y bien visible: comprar carpetas, forrarlas y coleccionarlas.

Toda potinguera posee un componente coleccionista dentro de su ser, que a veces reprime, otras veces sublima y en ocasión desboca como el caballo del mito platónico. Y, generalmente, el maquillaje no suele ser el primer amor: siempre hay un antecedente que hoy deseo investigar.

Yo atesoraba, en la cubierta de mis carpetas, imágenes hermosas que coloreasen un poco mi mundo, que entonces no era tan vivo como ahora. Hacía collages mezclando recortables calderonianos de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, ilustraciones de El Señor de Los Anillos y fotos en blanco y negro del cine de los años cuarenta.



Galadriel junto al espejo

Esta bellísima ilustración de Alan Lee gobernó durante años una de mis carpetas: yo vivía en Pampaluna, frecuentaba la Sociedad Tolkien (allí surgió mi nombre Adaldrida y mi condición de hobbit), y puse los primeros folios de lo que más tarde sería mi tesis bajo la serena y bella protección de Galadriel...

Y todo, todo y todo esto sucedía antes de que Viggo Mortensen hiciera trizas mis sueños.
Aragorn es el tipo de hombre que me arrebata: Aragorn personaje de libro, sin los ojos azules. Un príncipe mendigo, un hombre oscuro que de pronto sonríe y su sonrisa lo ilumina todo.
Una noche soñé con Aragorn: tenía mirada oscura y manos poderosas: era alto y elegante. Los sueños se convierten en poemas con mucha facilidad, así que le dediqué estos versos que pueden leerse en mi libro Pampaluna:



ARAGORN


Se baja del caballo
y me ofrece sus manos por mi pelo
un río dulce y áspero
un enjambre de abejas
sus dedos que trabajan acarician
batallan rezan ganan y se rinden
esas manos arcilla redimida
caminan por mi pelo hacia su patria
y sus ojos nublados por la sangre
navegan por mi cuerpo
y ya no quiero más que su cansancio
sus ropas polvorientas su sonrisa
cansada
y su pan del camino compartido.


Como podéis ver, la idea que yo tengo de Aragorn, el Aragorn de mis sueños épicos y discretamente eróticos, poco tiene que ver con Viggo Mortensen...

Lo bueno de forrar carpetas era que todas mis pasiones, Calderón, El hombre tranquilo, Galadriel, Paul Newman, las novelas de Carmen Martín Gaite, Aragorn y Gregory Peck se amalgamaban, formando en esos retales de jovencita universitaria todo un mundo multicolor...

He recordado esta pasión lejana al preparar un neceser diminuto para el verano: en tiempos de calor los bolsitos se hacen más livianos y una hobbit pija necesita acomodar sus cuatro pinturas imprescindibles en algún lugar...


Mi bolsita de pinturas...
-Foto mía

En un amplio monedero de boquilla metálica y sabor vintage de la marca americana Fluff  he reunido cuatro tesoros para el verano: la barra de labios 16 de Rimmel by Kate, el corrector Healthy mix de Bourjois y la sombra dorada Etrusque de Nars son ya sospechosos habituales en el blog... cierra el círculo el colorete Honey de la gama Ceramide de Elizabeth Arden, del que prometo cercana crónica.