27 de septiembre de 2012

¿Qué hay en mi neceser de bolso? (Entrada al reto de El armario de Lu by Jane)

LLevar maquillaje en el bolso es un gesto ya cotidiano, necesario, impulsivo. Sin una buena base compacta con protección solar, un rubor soleado y un lápiz kohl me siento desnuda; sin una barra de labios, carezco de identidad...
En cada nueva temporada, la moda nos dicta el tamaño del bolso que nos acompañará en nuestras correrías: del shopping bag hemos pasado a la bandolera minimal y la capacidad de mi bolsita de pinturas ha tenido que reducirse. Pero hay utensilios a los que no puedo renunciar y quería hablaros de ellos, razón por la que me ha alegrado la iniciativa de Lu y de Jane de preguntarnos qué llevamos en el bolso: cuáles son nuestras armas cosméticas imprescindibles.
Aquí están las mías:


Mi neceser de batalla


Mi neceser es alargado y chato, al estilo de un estuche de colegiala. Cabe en los bolsitos más pequeños que he adquirido en este naciente otoño, de Azul de mar y y de Misako. El neceser fue comprado por 7,99 euros en Caché caché, una tienda del CC. Parque Rioja (Logroño). Es plastificado, con forro interior de tela color fucsia y en un arrebatador.estampado leopardino.

En él llevo:

1. La polvera azul piscina: maquillaje compacto de Shiseido con spf 30. (Hablé de ella aquí.)

2. Velvet lip gloss de Nars en tonos New Lover y Baroque. (Reseñados aquí.)

3. Kohl Ambré de Chanel, marrón ahumado, un cálido color chocolate con subtono "taupe".

4. Brocha kabuki de Ecotools: no es mi favorita pero es manejable, pequeña y barata.

5. Magic concealer de Helena Rubinstein en el tono Medium: lleva camomila en su formulación, es cremoso, no hace pliegues y sirve tanto para borrar el cansancio de la cara como para camuflar rojeces.

6. El nuevo rímel de Lush: muy suave con los ojos, fácil de desmaquillar, no se descascarilla sobre la ojera y tiñe la pestaña de un tono negro y brillante muy bonito.

7. Colorete Luster de Nars, un melocotón dorado que ilumina la piel en lo más crudo del crudo invierno, y sublima mi ligero bronceado en verano.

8. KissKiss de Guerlain en el tono Péche Fouteuse: lo compré con el dinero que adquirí al ganar la porra de la Eurocopa en mi oficina.


Puede sonar frívolo, pero el hecho de llevar maquillaje en el bolso me hace sentir segura, me hace sentir en casa aunque me halle en medio del desierto... laboral.

23 de septiembre de 2012

Reflexiones... en la bañera (II)

Ya está aquí la nueva entrega de la saga (fuga) "Reflexiones en la bañera".
La bañera utilizada para reflexionar hoy es la de la casa de mis abuelos en Madrid, en la antesala de un gozosísimo fin de semana madrileño, con padres, tías y demás. El jabón elegido para aromatizar el reflexivo baño fue la Leche de vainilla de Le petit marsellais, que huele a vainilla fresca.


Mi bañera en Madrid


1. La idea de vainilla me evoca dulzura y sensualidad, pero también un punto de frescor del que carecen muchas lociones corporales y perfumes, que giran en torno a un aroma de flan Royal. Esa frescura dulce y ligeramente especiada, optimista y golosa, es la que te envuelve cuando abres el frasco de Le petit marsellais.

2. Mi bisabuela solía comer (y disfrutar) unos yogures de vainilla de la marca Ram, hoy desaparecidos. Eran delicados y dulces. Mi bañera huele hoy exactamente igual que aquellos deliciosos yogures.

3. Me gusta más esta bañera que la mía: ¡es más honda! Y puedo sumergirme y chapotear.

4. En Madrid no tengo radio, pero tampoco tengo complejos. Con la cabeza bajo el agua, canto a voz en grito varias canciones de "El canto del loco": Son sueños, Peter pan, Puede ser... Dani Martín entre burbujas: paraíso sumergido.

5. Cuando venía en el Metro, vi un cartel de la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Están representando La vida es sueño, ergo tengo que volver a Madrid... También actúan Les Luthiers que también me gustan, pero las entradas estarán agotadísimas.

6. Otro cartel que vi en el Metro: "Las nutrias gigantes ya están aquí". Y, en letras amarillas y más pequeñas: "ven a visitarlas". Es un anuncio de zoo, claro, pero me ha parecido surrealista. Lo recuerdo en la bañera y vuelvo a estallar en risas.

7. Mañana quiero visitar la exposición del poeta William Blake, de pintura mitológica y fantástica. Y la casa museo de Lope de Vega...

8. ... pero hoy, en cuanto salga de la bañera y se me seque el pelo, ¡pongo rumbo a Fuencarral!

21 de septiembre de 2012

Estuve en... Inglot

Hace un par de semanas estuve en Las Palmas de Gran Canaria por motivos de trabajo... Reconozco que la pasión cosmética ciega mis ojos, ya que cuando me hablaron de la posibilidad de viajar a las islas, no pensé "¡playa!", no...  pensé: "¡Inglot... por fin!"
Y a visitar Inglot fui en el único momento libre que tuve en todo el fin de semana, justo la primera noche de estancia en la tierra del sol.



El objeto de mis desvelos...


Tomé un taxi rumbo al centro comercial el Mirador, junto con mi compañera de trabajo y ahora amiga, J., que a pesar del cansancio por haber viajado casi doce horas decidió que no se arriesgaba a dejarme sola...
LLegar a la tienda, (que, por cierto, era el primer local en el que mis ojos repararon), es sumergirte en un caleidoscopio de texturas y tonos, un carrusel del color. Yo ya había oído hablar del peculiar sistema de la marca, denominado "freedom system", pero no por eso dejó de maravillarme el hecho de que una dependienta pusiera en mis manos una paleta inmantada, invitándome a  servirme a mi libre albedrío, experimentando mezclas y disfrutando de esta galaxia:



Freedom system...

Tanta belleza apabulla. Creo que esa noche me acosté aquejada de síndrome de Stendhal.
El espejismo era alentado y reforzado por lo bien que nos trató la dependienta, una amable italiana llamada Fiore: alabó mi combinación de sombras (una preciosa paleta otoñal, decía con entusiasmo...) Este gesto es casi obligado, ya que se basa en un poderoso adagio, "el cliente siempre tiene la razón"... pero es que tras montar la paleta me regaló uno de esos bolígrafos en forma de barra de labios que inventara Marc Jacobs, y regaló otro a mi compañera, que lo miraba todo con ojos encendidos como farolas.
Y, ya después de pagar los 29 euros que cuesta una paleta de cinco sombras, nos pidió que eligiéramos cada una un esmalte de uñas de la firma. J. escogió un fabuloso nude con brillitos, y yo me llevé un rosa sucio con matices ciruela y acabado metálico.



La paleta en cuestión

La paleta que compré es, realmente, muy otoñal, pero no pude resistir la tentación de combinarla con uno de mis colores fetiche: el turquesa radiante, un tono mate y soleado.
Tampoco pudo faltar otro habitual en mis párpados: el gris acero de textura aterciopelada y acabdo ahumado. Las otras tres sombras sí que fueron inesperadas, amor a primera vista: un clon de la Cramberry de Mac, imprescindible en este otoño de "rouge en los párpados"; un topo que vira hacia el rosa sucio y una sombra luz impecable: irisada, discreta, ligeramente rosa.


"chuaches" de otoño

Así lucen las tonalidades de la paleta que tanto elogió Fiore. Su calidad es delirante: no hacen pliegues, duran intactas en la piel. Hay sombras de la marca que no son tan fantabulosas como éstas, pero gracias al sistema de elección, pude hacerme con cinco sombras de la textura que siempre ando buscando: sedosa y aterciopelada, sin tropezones de un brillo tan galáctico como mentiroso, sino con un brillo sano y natural.

19 de septiembre de 2012

La Solución: por menos de ocho euros, Electropop de China Glaze

¡Sí! Gadirroja acertó. Su intuición, su curiosidad, su gran sabiduría potinguil le han valido el premio.

El color que adornaba mis manos en la foto del post anterior pertenece a la colección Electropop de China Glaze, una marca que apenas había probado y que me ha parecido como sacada de un relato de ciencia ficción.
Lo más apetecible de la cole es que es una buena réplica de las ediciones limitadas más coloridas que han inundado los mercados en este verano reciente, desde firmas como Opi o Nars. Algunos colores se parecen a las tonalidades de China Glaze como dos gotas de esmalte, y el precio de éstos es dos o tres veces menor que el de aquéllos, sin que la calidad desmerezca.

E.L. Electropop en Beautik


LLegué a Beautik un sábado por la mañana y encontré a las chicas desembalando cajas. "¡Ha llegado, ha llegado!", decían como susrrando entre ellas sin poder ocultar su emoción. Una de las mejores virtudes de los potingues es que arrancan ese típico aire de fiesta incluso a quienes se ganan el pan de cada día vendiéndolos.
Regresé a la tarde y habían levantado este precioso rincón en el mostrador. Así a bocajarro le disparé una fotografía, y luego comencé a pintar cada uña de mis dos manos de un color diferente: acabe llevándome dos tonos azules... el color del verano, y del otoño, y del invierno...




Kinetic candy de China Glaze, 7,99 euros

Kinetic Candy es el nombre exacto de este color que recuerda mucho al azul claro de la última colección joya de Nars. Es azul pastel claro, más azul que el Candy mint apple de Essie, que era un verde menta azucarado. Es una laca muy dulce y moderna a la vez, sólida pero brillante, de acabado charol. Es hermosa y fuerte, muy fuerte. Ha durado intacta en mis uñas una semana entera, y eso es algo que a día de hoy no puedo decir de los esmaltes de Essie, por muy enamorada que esté del tono Tarte Deco, ni de los esmaltes de Opi, por muy obnubilada que me tenga su mítico Bubble bath.



Aquadelic de China Glaze


El segundo tono de la colección que ha caído en mis manos es el Aquadelic: un turquesa claro, radiante y apacible. Un turquesa que recuerda al poeta renacentista Gutierre de Cetina y a sus famosos versos: "ojos claros, serenos"... Éste es un color de pupila tranquila y soleada. Es también sólido pero muy brillante, con un brillo que no se extingue, que no se lasca al primer roce.

Tenía ganas de presentaros estos esmaltes que cuestan menos de ocho euros y que a mí me han vencido y convencido, de forma un poco menos convencional...
Así que Gadi, tú y yo hablaremos... puedes esperar en los próximos días un email y un paquetito de correo postal.

16 de septiembre de 2012

Sorteo... por San Mateo: fiesta, cerámica... y concurso en el blog

LLegó San Mateo: la semana grande de Logroño, la fiesta del vino. Cohetes, cuadrillas de charanga, vestiduras blancas pero mucho color en la calle. Personalmente me gusta más San Bernabé, que es una fiesta más "de época", con mercadillos medievales, soldados franceses desfilando por la ciudad y hasta corral de comedias.
Pero San Mateo tiene también sus atractivos, y entre ellos me quedo con la oferta teatral y la tradicional feria de cerámica que se instala en el parque del Espolón, entre cantos, trompetas y pajarillos que trinan.


Anillo de Laborna en cerámica esmaltada

La feria no se consagra por entero a botijos o fuentes de horno, sino que se abre a la creatividad de la auténtica artesanía, y puestos de toda la península exhiben anillos, pendientes y collares elaborados con preciosa cerámica esmaltada.

Este año me he hecho con un anillo que, trabajado en la materia prima que invade la feria, tiene un esmalte que imita el tornasol del metal, negro con reflejos dorados. El artesano que me lo ha vendido viene de Lugones (Asturias), tiene página web y precios muy apetecibles: la sortija me ha costado siete euros, así que con las tres monedas que me devolvió tras entregarle un billete rojo, pude hacerme en un puesto cercano con...


De artista anónimo


¡¡¡Un cerdito!!! Ya ha sido agraciado con cuatro euros y espero introducir en él muchos más.  Lo romperé dentro de tres mese exactos, el día de mi cumpleaños,y  será mi peculiar paga extra para comprar regalos de Reyes o un pasaje de Ave-Altaria para Sevilla, allá se verá si prima la generosidad o la nostalgia...

Mientras tanto, y solo porque es San Mateo y porque sois ya setecientas cinco las personas que me leéis a diario, he decidido organizar un pequeño concurso para seguidores: solo tienes que contestar a una pequeña adivinanza:

¿Cuál es el nombre y la marca del esmalte de uñas que llevo en la foto del anillo?

- Un par de pistas:
1.- No es el Baby blue de Isadora... sería demasiado fácil, ¿verdad?
2.- Pertenece a una reciente colección de una marca que se vende en Beautik Logroño y que apenas ha aparecido en este blog.

-Y un par de reglas:
1.- Tienes que ser seguidor con perfil habilitado. No es necesario que tengas blog, simplemente con una cuenta de Gmail u otros puedes abrirte cuenta en Google friends.
2.- Debes dejarme un comentario con tu respuesta. Gana quien acierte, y si hay varios vencedores, publicaré lista en comentarios otorgándoles número y habrá sorteo por la ONCE del día 1 de octubre del presente año.


Mini premio

-Y el premio... Un colorete Coralista de Benefit y un brillo de labios número 003 (el naranja encendido que puso de moda Adriana) de Lola Make Up. Noi que decir tiene, ambos precintaditos y listos para estrenar.

¿Os apetece jugar?

15 de septiembre de 2012

En Beautik Logroño: Apropos apricot de Catrice. (Pequeña anécdota con final feliz)

El mes de agosto finalizó con una preciosa boda en Burgos.
Compartí habitación de hotel con mi madre, y en el momento de retocar maquillaje frente al espejo del lavabo, descubrí que su colorete estaba a punto de fallecer. Partido en dos mitades y con solo una esquina viva, me dio tanta lástima que le ofrecí mi Hot Mama de The Balm... ¿qué mejor adorno para una mamá fascinante?
Tenemos los mismos gustos: para ambas es imprescindible el gesto de colorear las mejillas con un melocotón dorado y chispeante. De hecho, el moribundo Rose Gold de Sleek que tanto uso y abuso había sufrido fue, también, regalo mío.


Apropos apricot, Catrice, 3, 49 euros


No era mi intención reponer el rubor perdido por tan buena causa al entrar por primera vez en el Beautik de la calle San Antón en Logroño, pero cuando una amable dependienta me hizo fijar la mirada en los coloretes de Catrice se me encendieron los ojos al vislumbrar éste.

Apropos apricot, melocotón suave con el equilibrio justo entre matices anaranjados y rosáceos. Posee ese tornasol albaricoque, dorado y rosa caramelo que me hace pensar en un feliz cruce entre el regalado Hot Mama de The Balm y el magnífico Luster de Nars. Hablamos de calidades distintas, también de cantidades de dinero diferentes... pero el color encendido de este producto barato encandila, aunque su textura y permanencia en la piel sean muy inferiores a los milagros de oro a los que nos tiene acostumbradas François Nars.



Apropos apricot, "chuache"


Al contemplarlo, una hipotética lista de jugosas combinaciones llenó mi cabeza. Es el colorete perfecto para templar la explosión optimista del labial KissKiss de Guerlain número 541, para avivar la inocencia dulce y naranja del Chubby stick de Clinique en el tono Mega melon, para tratar de tú a tú con el irresistible melocotón de Lola Make Up...
Pero también se puede lograr una interesante mezcla de colores, innovando un poco y combinando mejillas de rubor soleado con una barra de labios afrutada, del color de las frambuesas maduras: Ginger & Fred de Catrice.


 

Apropos apricot- Ginger &aFred (Catrice)


Mareas había recomendado este color en su blog y ahora entiendo sus motivos. Las barras de labios Ultimate Color de Catrice son una buenísima opción a precios amables. Son cremosas y firmes al mismo tiempo. Son infinitamente mejores que los labiales de Essence y menos endebles que las barras de Nyx, que suelen desmoronarse en el labio. Dejan un poso de color fresco y una sensación de boca hidratada muy cómoda.
Y el número 30, Ginger & Fred, es un tono labio mordido llevado hasta el extremo, goloso y favorecedor.

13 de septiembre de 2012

Por menos de ocho euros, coco y chocolate ecológicos... en Iherb

Existen dos aromas inolvidables que se superponen al finalizar el verano y comenzar el otoño: el del coco y el del chocolate. Son olores que arropan, que ofrecen cobijo, que regalan dulce sueños.  El cacao relaja, ensancha las facciones del rostro en una sonrisa. El coco te lleva de la mano a tus mejores vacaciones, al sol bailando con los visillos blancos de tu casa veraniega.

Pero la piel, al igual que el paladar, se vuelve exigente cuando se la educa, y ya no se conforma con cajitas redondas que huelen a coco pero que albergan una sinfonía coral de siliconas y aceites derivados del petróleo. Si te apasionan los olores dulces viaja a las raíces, al origen: consigue aceite puro de coco y manteca pura de cacao. Puedes comprarlo en multitud de tiendas virtuales, por ebay, a Sabta... o en Iherb.


The Yellow stick, Cococare- Honey lip balm, Burt´bees- Monoi tiki tahití


Una vez más me decidí a rogarle a Morgan que ejerciera de "poticamella", pidiendo para mí un par de productos a esta página web ecológica. Había mucho donde escoger, pero terminé eligiendo la barrita de Cococare, "The Yellow stick" (100% cocoa butter), porque costaba solo un dolar con cuarenta y un centavos, y una botellita mágica de la "Parfumerie Tiki": auténtico aceite de monoi con olor natural a coco que costaba ocho dólares con sesenta centavos.

El monoi se consigue macerando flores de tiaré en aceite puro de coco, y esta variedad es absolutamente deliciosa, porque no huele a "cremita bronceadora", amalgama olfativa que no soporto, sino a coco fresco y verdadero. Por tamaño y comodidad, lo destino para suavizar codos y talones tras el verano, y puedo decir que en dos días he conseguido muy buenos resultados. No trae ningún tipo de dosificador... y los ciento veinte mililitros que contiene ahora me parecen irrisorios, ya que este embriagador producto provoca una peligrosa adicción.

EDITO: con el tiempo, el aceite de la botella se ha enturbiado y solidificado. Sé que esto es un proceso natural debido a las temperaturas, pero entonces ese envase de un impecable sabor retro (al verla me hizo recordar la película "la taberna del irlandés", una de mis favoritas), no me parece nada práctico.

La barrita amarilla huele a chocolate puro Valor al 70% por ciento. Es exactamente ese aroma de tazas humeantes el que desprende esta manteca sólida que hay que calentar entre los dedos para hidratar la piel con el aceite que suelta. La manteca de coco es un principio hidratante de primera calidad, por lo que esta ganga sirve como bálsamo labial, contorno de ojos, "crema" de manos y de cutículas, aceite de masaje...
Y, combinado con la botella de la Parfumerie Tiki, se transforma en perfume goloso para dormir abrazada a la almohada.

11 de septiembre de 2012

Reflexiones... en la bañera (I)

Me gustan mucho las nuevas reflexiones que ha comenzado a escribir Mareas en su blog. Son frescas, ligeras y chispeantes gracias a su inmediatez. A mí a veces me sobra discurso: me gusta escribir y esta pasión termina cargando a veces el post, con adjetivaciones barrocas... ése es mi sello y no voy a renunciar a él, pero me parece un buen ejercicio estilístico el ofrecer de vez en cuando unas reflexiones escuetas y (espero) certeras, como dardos cosméticos.

He decidido darles mi toque personal convirtiéndolas en Reflexiones en la bañera. En cada entrega de la saga me inspiraré en un jabón o aceite de baño distinto que haga surgir anotaciones repletas de lujuria... cosmética.


Esta es mi bañera...


Hoy toca reflexionar sumergida en... Coco addiction de Natural Honey, coco espumoso con un fondo floral y avainillado.

1. Volver a casa tras un intenso viaje de trabajo y llenar la bañera hasta los bordes... es lo más parecido a encender una chimenea.
2. Mientras me baño leo Mucho ruido y pocas nueces, de Shakespeare, y escucho música de Dani Martín. Por una extraña razón, ambos estilos casan divinamente.
3. Es porque ambos son vitalidad pura, alegría con el toque justo de nostalgia, magia y poesía.
4.No me gustan nada los nuevos jumbos de Astor, hacen incursiones en mis incipientes ojeras. Gracias a Dios solo me compré uno.
5. Solo me compré uno porque no tenía dinero para dos. Conclusión: las compras dudosas del tipo "sí pero no", me apetece probar pero no estoy segura..., mejor dejarlas para fin de mes: no hay mejor guía que el bolsillo vacío.
6. ¿Descatalogan Summer by Kenzo? En los Sephora no hay existencias de mi perfume favorito. . LLevé dos viales en el bolso durante el intenso fin de semana de trabajo, y el aroma me devolvía la sensación de estar a salvo, en casa... pero envuelta en una emocionante aventura. Si alguien sabe algo, que me saque de este sinvivir...
7. No quiero terminar esta primera entrega sin recordar que hoy es once de septiembre... también desde el paraíso de la espuma se puede rezar una pequeña oración.

9 de septiembre de 2012

Recordando el verano: uñas de cielo azul con Isadora

En el verano que ya casi es sombra, la moda sugería maquillar nuestras uñas con un azul lavado, entre dénim y bebé, más claro que el azul piscina y de una textura cremosa y casi mate.
Azul cielo: la tendencia perfecta para los días claros de sol y vacaciones. La excursión de medio día a piscinas o ríos, el vermut a pie de playa o en terrazas de casas rurales, los paseos al atardecer se tiñeron de un tono que implicaba relax y nos ofrecía un apetecible aspecto de uña limpia.

Sin embargo, aún nos quedan los viernes de septiembre para recordar el estilo relajado y sin tiempo del verano: reivindico el azul para el otoño. Al fin y al cabo una laca de uñas no se agota en dos meses.


Baby Blue, Isadora

Uñas de cielo gracias a Isadora: los esmaltes de esta firma son de altísima calidad y un precio razonable que no llega a los diez euros aunque ronda esa cifra.
Ya en Navidad fue mi opción favorita con el festivo Merry red: un rojo chispeante, cálido, de fiesta. Rojo Papá noel, surcado por burbujas doradas como el champán.. En primavera el esmalte Marzipan nos sumergía en el color de moda: verde menta, repleto de poderes relajantes y reminiscencias románticas, casi bucólicas. Su acabado opaco no terminaba de convencerme, pero combinado con el Happy Anniversary de Opi, Marzipan renacía como un tono macarón glaseado...

En verano, Isadora acertó de nuevo con este azul que no necesita aderezo alguno: su tonalidad es pastel y sólida, más bien mate pero cremosa. Consigue una manicura impecable, como de niña buena que guarda bajo su almohada, junto a sus apuntes de catequesis de confirmación, uno de esos Beauty books con los que nos deleita de vez en cuando la revista Elle.

6 de septiembre de 2012

Beautik en Logroño: hallé un posible clon del Miami Roller Girl blush de Essence

Ningún atisbo inducía a pensar, antes del verano, que la cadena de perfumerías low chic por excelencia iba a desplegar todos sus encantos en tierra riojana: Beautik creció en el corazón de mi barrio, de un día para otro, como una seta mágica.
Me fui de Logroño un cinco de agosto, y el tres de septiembre me encontré en la calle San Antón esta tienda multimarca que vende firmas rabiosamente actuales a precios aptos para tiempos oscuros...



La calle San Antón... mi segunda casa

Ha venido a ocupar el hueco que dejó un bazar chinil de poca monta, justo al lado del café Ritz, en el que suelo cenar muchas noches, porque sirven un pincho de tortilla campesina inolvidable...
El Ritz es un antro agradable de maderas, miradores de cristal y luces indirectas, una isla encendida en las noches invernales.
Y San Antón es una calle que suelo frecuentar mucho y que se está convirtiendo en la calle de la cosmética: antiguamente había en ella una perfumería Spray (ahora perteneciente a la cadena In Faradis), y una pequeña y encantadora perfumería llamada Idoia que vendía Revlon, T. Leclerc y Deborah Milano, y que cerró al jubilarse la dueña. Hoy alfombran la calle San Antón un Bodybel, un Rituals, un Claire´s, una suculenta frutería que vende tomates como ninguno  y una mercería prodigiosa llamada Hilos que vende la confortable ropa interior de Pierre Cardin.



Y ahora... un Beautik


Una vez fundamentado mi amor por la calle San Antón, me detendré en el nuevo objeto de mis desvelos. Beautik pone a nuestro alcance casas de maquillaje, nail art y cosmética que antes sólo se conseguían navegando en la red. NYX, Catrice, Prestige, Konad, brochas y pinceles Ecotools y Real techniques, Amie, Formula 10.0.6 y todo, todo Essence: no es que pongan a nuestra disposición los míticos dos muebles de la marca, es que lo tienen todo, todo y todo.


Jumbos de NYX, mi producto favorito de la marca. Me llevé unos cuantos...

Los precios son muy razonables: los lápices grasos de NYX (que a mi parecer son la verdadera joya de la casa), cuestan 4,99 euros, las sombras individuales, 5,49. Los Round lipsticks de toda la vida cuestan 4,49 euros, y las nuevas barras de labios Matte 6,49.
Un plus: en el hilo musical suenan las dinámicas y optimistas canciones que pinchan en Cadena 100, mi radio favorita. "En el mundo genial de las cosas que dices..."
Otro plus: encontrarme en el primer día con Sonia, lectora del blog: ¡cuánta ilusión me hizo...!


Coloretes de Catrice, 3,99 euros.


Quería probar el impactante colorete de la colección Miami Roller girl de Essence, pero estaba arrasado. Era el único expositor de la tienda que parecía el escenario de una batalla campal tras la derrota: silencio, desolación y algún que otro cascote polvoriento. Sin embargo, las amables dependientas me explicaron que había dos rubores de la colección permanente de Catrice que se parecen mucho al ansiado Miami Roller Girl blush: tenían razón.
Se trata del Love & Peaches y el Think Pink: el primero es un melocotón vitamínico y mate, y el segundo, un rosa frambuesa fresco aunque mate también.


Abajo, Roller Miami Girl Blush de Essence
Arriba, mezcla de Love & Peaches y Think Pink de Catrice


Como veis, la diferencia es mínima: ambos son mates, ácidos, poderosos y preciosísimos. Los rubores de Catrice me han parecido una opción interesante y a precios de risa... los labiales de Catrice, también. Pero el apartado compras  ya es otro asunto que trataré en futuras reseñas.

4 de septiembre de 2012

La vuelta al "cole": como niña con zapatos nuevos

Tres de septiembre: el lunes más lunes de todos los lunes.
Madrugas después de todo un mes de plácidos y tardíos despertares, visualizas en tu mente las ocho horas de trabajo como un páramo insondable, parece que el cielo quiere llover, pero...
Ya en la oficina comienzas a saludar a compañeros: abrazos, sonrisas, apretones de manos según escalafones y distintos caracteres. Poco a poco, tras la peregrinación de caras agradables que vuelven a convertirse en tu horizonte vital, te das cuenta de lo afortunada que eres por trabajar junto a personas así. Media hora más tardes recuerdas por qué adorabas tu trabajo. Y a las siete de la tarde das gracias a Dios por "haber nacido" en lunes.
Y, además, regresas a pie de batalla... ¡con zapatos nuevos!


Mis nuevos Flex & Go


¿Recordáis lo mucho que nos enorgullecía estrenar ropa en el primer día de colegio? La ropa en general te importa poco cuando eres crío, pero lucir en cada comienzo de cursoo los cuellos de tu camisa impolutos y libros que huelen a nuevo era un placer al que nunca quisiste renunciar. Yo, en este tres de septiembre, he decidido estrenar zapatos, unos medio botines de tipo "boyish" que me compré en Haro.
El lujo deportivo está de moda. Relucientes zapatos Oxford invaden las páginas más "it" de las revistas. Estos zapatos abotinados son comodísimos, como promete la gama Soft line de la casa Flex & Go, pero tienen ese aire de fiesta en medio de una jornada laboral gracias al falso charol negro.


Cabezón (Haro)

Los encontré por cincuenta y tres euros en mi zapatería habitual, que ya lo era incluso antes de venir a vivir establemente a La Rioja, porque me solía surtir en verano: Calzados Cabezón, en la plaza del ayuntamiento en Haro. Venden marcas de la tierra, confeccionadas con las mejores materias primas y a precios imbatibles: lo que en cualquier tienda costaría ochenta euros aquí vale su precio justo, en torno a cincuenta.
No venden "zapatos monos".  Tampoco yo los suelo comprar. Reconozco que la comodidad y la calidad me rinden. Y en este otoño los mandamases de la moda se han compadecido de mis pobres pies, y sacan a la palestra el calzado de estilo boyish para las chicas. En la oficina, combinados con ropa elegante y labios en melocotón, diluyen poco a poco el páramo laboral y te llevan a la última hora de la tarde con los pies a salvo.

3 de septiembre de 2012

Productos más usados... productos terminados (Verano 2012)

Nunca he llevado cuenta en este blog de tarros y botes acabados, ya que poco interés posee el hecho de que Adaldrida finiquite medio litro de jabón líquido Fashion girls de Mercadona o un desodorante en cremade Nivea.
Si un producto me enamora, no espero a terminarlo para cantar sus alabanzas, y si pasa sin pena ni gloria por mi tocador... no me merece la pena hablar de él.

Ésta es la teoría, pero confieso que disfruto mucho leyendo este tipo de reseñas en los blogs de Miss Potingues, Tita Hellen, Mareas... Y en este verano que termina, los potis terminados son precisamente los más frecuentados, los más utilizados, gastados a conciencia y a placer, con afán de reincidir. Por eso les dedico un "se terminó"... y un "repetiré seguro".


Favoritos del verano



1. Toallitas desmaquillantes Yes to cucumbers, de venta en Sephora. Tamaño gigante,  tejido muy cómodo y principios activos naturales como aloe vera y té verde. En verano es la opción más fácil, y gracias a su magistral fórmula sé que no estoy descuidando mi piel. Contiene sal marina por lo que ejerce una suave exfoliación diaria que purifica y fortalece mi cutis. En otoño repetiré y seguiré utilizándolas pero como segundo paso de una doble limpieza, tras un agua micelar de buena calidad.

2.  Crema hidratante y calmante de Be+. Ha sido el Hallazgo de Agosto, y se ha convertido en mi crema de cabecera, en el gran amor cosmético de mi vida. Lo malo es que no es fácil de encontrar: pocas farmacias distribuyen esta prodigiosa firma. Pero siempre se ha dicho que los grandes amores suelen ser bonitos y difíciles...
De textura láctea, fresca pero fundente, es la crema que ha borrado de mi rostro rojeces que parecían eternas. Hidrata mucho y calma aún más, no huele a nada y se desliza por la piel con deliciosa ligereza para luego llenarla desde dentro. Y solo cuesta quince euros. La buscaré, la encontraré... repetiré.

3. Maquillaje solar compacto de Shiseido spf 30. Una polvera de color azul piscina, coqueta y minimalista a un tiempo, fácil de transportar y que se ha convertido en pura adicción para mí, más allá de los meses de verano. Deja la piel impoluta, amelocotonada pero sin exceso polvoriento, y muy suave. Dura toda una jornada y no reseca ni engrasa. Es libre de aceites aunque no de silicona, pero como ésta se encuentra al final de la lista de ingredientes no me hace especial daño. Más bien noto que mi piel respira con ella, y el factor solar medio-alto la protege en el día a día en la ciudad.



Maquillaje compacto solar de Shiseido en mi piel


¡Recordáis este post que escribí hace dos años? En él me había maquillado con la polvera color piscina. Podéis ver el acabado tan bonito, sedoso y natural que da a la piel... y mi fidelidad a prueba de tiempo. Es la sexta cajita que termino y ya estoy volando a la perfumería en busca del séptimo ejemplar.

4. Máscara de pestañas Bad Gal Plum de Benefit. He colocado este producto al final de la lista porque es el único de los favoritos que no repetiré de inmediato. Se trata de una buena máscara de pestañas, pero aún no he encontrado el rímmel de mi vida.
Su baza fundamental es el color: una rica tonalidad ciruela que llena las pestañas de misterio y consigue incluso una mirada profunda. Las mías son muy rubias y poco abundantes por lo que las máscaras de color no suelen funcionar en ellas, pero ésta es densa, pigmentada, intensa.Y muy artística: en las pocas ocasiones en las que ha emigrado hacia la ojera, varias personas me han comentado: "qué original tu ahumado malva"... En un futuro medio, acabaré acudiendo a ella nuevamente, lo sé.