27 de noviembre de 2012

Ya es Navidad... en Mercadona

El pasado domingo fue el último del año litúrgico, y el domingo próximo será el primero de Adviento...
Estos eran mis pensamientos ayer, mientras compraba pan de avena, humus y gazpacho tradicional para cenar frente a una buena película... cuando, tras cruzar una esquina, me encontré sumergida en la Navidad gracias a la perfumería de Mercadona.

Colección La nuit de Deliplús

... y su segunda parte


El mostrador de maquillaje de Deliplús normalmente deslumbra, pero solo suele hacerlo gracias a la potencia de sus focos que ciegan, estorban e impiden disparar fotografías con una pizca de dignidad.
Pero esta edición navideña es tan bonita, tan especial en ambos sentidos del término, que he quedado obnubilada y las imágenes que logré ofreceros me parecen un pálido reflejo de su belleza... y no porque la luz artificial interfiriese, sino porque todo una atmósfera dorada y roja te envuelve en cuanto pisas ese rincón de la tienda: glamour, calidez y fiesta se cuelan en tus ojos.

La amplia colección incluye un par de labiales, declinados en el clásico rouge Valentino y en un nude rosado con olor a nata, como apuntó una de mis lectoras; una sombra de ojos negra con glitters para miradas llenas de humo, una paleta de sombritas cocidas en tonos algo más neutros pero con halo dorado, delineadores de larga duración que no recomiendo (en el dorso de mi mano tardaron un suspiro en emborronarse), un iluminador en forma de tarro con plump en forma de pera al estilo de un tocador retro, y un neceser dorado que promete ser el estuche perfecto para tus armas cosméticas.


Mi elección...

El neceser tiene un tamaño fantástico, en él caben holgadamente mi polvera azul, un colorete de Nars, una brocha kabuki, un lápiz de ojos  y la barra de labios Dolce Vita que acaba de mandarme Mareas... Aunque lo que trae "de serie" es un maquillaje en crema que he defenestrado por ser un nido de aceites y siliconas y una diminuta brocha imitación de mofeta. Digo imitación porque las cerdas son negras y terminan teñidas de blanco impoluto, pero no hay alternancia ni distintas disposiciones que dispersen el rubor en la mejilla. A pesar de todo es suave y como simple pincel de colorete para llevar en el bolso es muy coqueto, y el conjunto con  su precioso estuche vale los siete euros que cuesta.


Foto horrenda... para un labial magnífico


El labial 11 es uno de los rojos más bonitos, cómodos e hidratantes que yo haya tenido nunca. Es cremoso pero no se desmorona en el labio, es poderoso y alegre al mismo tiempo. Un rouge clásico, un rojo lipstick que se desliza respetando fronteras y que deja el labio goloso y satinado. Huele a frutos rojos y cuando se apaga no desaparece sino que tiñe el labio de un rojo afrutado y sutil, de boca mordida pero sana.

Es un rojo "de profesora": aguanta la hora de clase en la que su dueña no cesa de hablar.... fiel y confortable.

24 de noviembre de 2012

Chocolaterapia: Chupito de Trufa by Adaldrida, y Crema corporal Chocomanía by The Body Shop

Una mañana de sábado invernal: baño de burbujas, hidratación lenta e intensa con un reconfortante aroma a chocolate, radio de fondo  y taza de cacao puro con nubecita de coco rallado... ¿existe un plan mejor?


Chocolaterapia... por fuera y por dentro


Tres son los protagonistas de este relajado post de fin de semana:

La deliciosa crema corporal Chocolaterapia de Tbs ha sido mi hallazgo del mes de noviembre. Tiene una base potente de manteca de karité y auténtica manteca de cacao, los dos primeros ingredientes de su exquisita formulación, y deja una sensación de seda y de piel llovida en todo el cuerpo con un olor suave y dulce pero limpio.

Y tenía en mi casa medio paquete de cacao en polvo Valor y una bolsita de coco rallado por lo que he decidido hacerme un chocolate a la taza con sorpresa final: son los restos de la fiesta de ayer.

Los viernes por la tarde colaboro con la asociación juvenil Ayedo, que ofrece actividades a niñas de siete a diecisiete años sin ánimo de lucro: una forma sana de divertirse visitando museos, aprendiendo a tocar la guitarra o cocinando recetas fáciles, sin fuego... ¿adivinan quién hace de chef para cinco niñas golosas y despiertas?

De cocina sé muy poco, el fuego me da pánico, pero poseo una fuente de inspiración digamos "vintage": un libro que utilizaba en mi niñez llamado "Cocinar y jugar" y firmado por la mítica Simone Ortega. Había prometido a las niñas unas trufas, pero según la receta hay que dejar reposar la masa en la nevera por cuatro o cinco horas, así que customicé la idea original y terminamos comiendo unos divertidos... ¡¡¡chupitos de trufa!




Y más chupitos de trufa...


 
La luz de la fotografía es atroz, pero aquí les ofrezco mis primeros intentos en repostería sin fuego. Se necesitan:

- Medio paquete de cacao en polvo, pero cacao de verdad (yo compré valor)
- Medio tubo de leche condensada (yo la compré desnatada, me hizo gracia la paradoja...)
- Dieciséis bizcochos de soletilla.
- Coco rallado o fideos de colores.

Primero batimos la leche con el cacao, luego desmenuzamos los bizcochos triturándolos con mortero (esto les encantó), al final lo mezclamos bien todo... y ahora habría que añadir una cucharada sopera de ron, pero obviamente no lo hice.
El final convencional sería la paciente espera en el frigorífico, la formación de bolitas y el rebozado con virutas de coco... pero tomamos un atajo rellenando las cápsulas y rociando fideos de colores sobre la mezcla dulce. No dejaron ni una gota.

¿Os tienta, potingueras?

21 de noviembre de 2012

Por menos de 50 euros... el abrigo "de Audrey Herpburn" en Los Telares

Los Telares no son Givenchy, lo sé. Pero la elegancia a veces irrumpe por sorpresa en tu vida... por menos de cincuenta euros. Eso sí, el paño de un abrigo barato no es eterno. En estos días me estoy despidiendo de mi abrigo favorito.

El Abrigo "De Audrey Herburn"


Hace cuatro veranos me lo compré en la tienda que la cadena tiene en Haro. Era negro, el color más elegante del mundo, de paño troquelado amplio y no muy cálido, un abrigo de entretiempo. Lo he llevado a recitales, a presentaciones de libros míos o de otros escritores, a mi primer día de trabajo en la Universidad Internacional de La Rioja, a paseos por Madrid en Primavera y Sevilla en Otoño... Ha sido el abrigo de mi vida, la prenda preferida de mi armario, la que más me favorecía...

...Y ha envejecido. Yo me negaba a la evidencia, y cada vez que mi madre o mis tías repetían: "te queda muy bien, pero está pardo", fingía sordera. Hasta he coqueteado con la idea de teñirlo de negro, pero mi abuela, sabia y experte en estos asuntos, me sacó de mi ensoñación al advertir que una tela vieja no puede teñirse porque acabaría rota...

Hace unos días, caminaba por la calle Vara del rey en Logroño y vi un almacén de Los telares. Y, en sus escaparates, grandes carteles que decían: Promoción en abrigos".  Éste ha sido el resultado:


El abrigo "de nieve"

Yo fantaseaba con encontrar el mismo abrigo, nuevo y flamante. Pero aunque Los telares no sean Givenchy, venden moda, moda low cost pero moda al fin y al cabo, cambiante y sujeta a la novedad.
No había abrigos negros, pero por 49,95 euros he encontrado esta preciosidad, más cálida y acorde a los aires del Norte, de paño jaspeado en negro, marrón y blanco. Al momento lo he bautizado como "El abrigo de nieve". Tampoco me queda mal y es elegante, aunque no tanto como mi querido abrigo negro.

Ambos abrigos están firmados por la casa "New Sacks Woman". He retirado mi antigua prenda negra al armario de la entrada, para ver si allí se reproduce, regenera y abrillanta.

19 de noviembre de 2012

El experimento del terror, Take 3: Stay-matte de Clinique

Una vez más me decido a acometer una investigación empírica para demostrar que la nueva base de Clinique no es tan libre de grasa como nos quieren hacer creer desde la publicidad y el etiquetado.

Mi objetivo es ofrecer pruebas en un post sin apasionamientos.
Clinique es una casa que ha sabido educar a lo largo de los años a las consumidoras en una rutina de cuidados faciales que ahora nos resulta básica, pero en la que la firma fue pionera. Pertenece al grupo Estee Lauder y comercializa una de las mejores cremas hidratantes del mercado: Redness solutions, un auténtico bálsamo hidratante y calmante para pieles sensibles.
De Clinique me fascinan también sus labiales, y durante mi adolescencia estuve enganchada a su vitamínica fragancia "Happy".

Imagen sacada de Googlenm


Los cantos de sirena: Stay-matte Oil Free de Clinique  se anuncia como un velo impecable que resiste humedad, calor y cualquier adversidad ambiental, dejando la piel mate y perfecta por muchas horas. Esta promesa la cumple con creces: la base se desliza como terciopelo por la piel, la "viste", deja un acabado pulido y precioso.

La duda (metódica): a las tres horas de aplicar el maquillaje, comenzó a formarse un grano en mi barbilla. LLevaba mucho tiempo sin granitos, tanto que el aceite de árbol de té que compré en un herbolario iba a caducar... Miré con detenimiento la formulación: la pérfida silicona ocupaba su puesto en la primera mitad de los ingredientes.



Nueve y Media a.m.

Y entonces decidí aplicar el experimento del terror: ¿cuán graso es este fondo fluido teóricamente libre de aceites?
El experimento consiste en observar cómo evoluciona una gota de maquillaje a lo largo de varias horas, fotografiando la muestra en tres o cuatro intervalos de tiempo.
Sobre un papelito secante vertí un chorretón de maquillaje a las nueve y media del pasado sábado, nada más levantarme.


Diez y Media a.m.

A tan solo ¡una hora!,  la grasa coronaba la generosa gota con un cerco de humedad más que evidente. El mejunje había exudado a placer y, lo que me inquietó aún más: iba adquiriendo una curiosa forma de montículos.


Doce y Media a.m.


Dos horas más tarde, la grasa desbordaba el papel.
Para completar la investigación, quise comparar este experimento con los otros dos que hice antaño con otras tantas bases de maquillaje: queda claro que las imbatibles Double wear Light de Estee Lauder y Matte Pur de Biotherm están muy por encima en resultados, pero queda también cristalino que Clinique ha superado los respectivos charcos generados por Max Factor y Revlon, que aunque también evidentes, se mantenían en un nivel que esta base "oil free" ha rebasado.

A modo de conclusión, finalizo mi post con solo cuatro palabras: yo no la utilizaré.

16 de noviembre de 2012

Celebrando con... Love Love Love de Agatha Ruiz de la Prada.

Hoy comienzo compartiendo una ilusión y una incertidumbre: acabo de ser nominada finalista del Premio de Poesía Adonáis. Es más que probable que no lo gane, pero haber llegado hasta aquí ya es mucho... podéis leer la noticia en Europa Press, y "de regalo", os dejo una entrevista que me han hecho en Sumadiario, el nuevo periódico digital de la Universidad en la que imparto clases.

Y para un momento dulce... un perfume dulce.


Pack Love Love Love de Agatha Ruiz de la Prada: 16, 35 euris en Bodybel


He aprovechado esta alegría para hacerme con una colonia que llevaba tiempo queriendo probar. En mi tocador tengo varios frascos de perfume, pero he decidido reservar lo que me queda de Summer by Kenzo y me he quedado como huérfana de aroma propio.
Por mi cumpleaños me regalaré el perfume "Le Mimosa" de Annick Goutal que es pura poesía sensorial y que comparte notas olfativas con la ya descatalogada fragancia de Kenzo, pero hasta entonces me apetecía comprar una colonia para diario, discreta, elegante y con un punto de sofisticación, que no cayera en el recurrente acorde de limones. 

Y, justo el día en el que recibí la buena noticia, entré en Bodybel y vi este frasco den forma de corazón rosado en un pack con crema perfumada al módico precio de dieciséis euros. Había escuchado hablar de la nueva colonia de Agatha, pero ahora podía olerla...


Love, Love, Love


Love, Love, Love: el nombre lo dice todo. El frasco de cristal en forma de corazón "agatesco" deja entrever el tono rosado de esta fragancia romántica. Lo primero que pensé al olerla fue: es una colonia con empaque de perfume. 

En la página oficial declaran notas de bergamota en su salida pero yo no percibo el punto cítrico, si acaso noto una salida de mandarinas azucaradas, como las que te ofrecen en la feria.
En el corazón, la nota predominante es el coulís de mora, pero acompañada por un acorde floral que le quita exceso de dulzura: rosa, hojas de margarita y un jazmín que apenas se siente.
El fondo es almizclado: sándalo y musc le dan permanencia y calidez.
Lo mejor de este "perfume para diario" es la naturalidad con la que se funde con mi piel, se hace una sola cosa con ella. Y en la ropa (fulares, abrigos...) posee una fijación impresionante.

Love love love es un canto al amor, pero existen muchas clases de amor verdadero. Nada más probarla, ese acorde de mora me hizo recordar a mi mejor amiga, Merl. Es un olor dulce y cálido pero con un punto de picor silvestre: así es ella.

15 de noviembre de 2012

Maquillaje-ficción... o Look Champagne Rosé & Miel con Reverence de Bastien

Maquillaje-ficción: encuentras un color soñado, la barra de labios que estabas buscando, y al contemplarla te descubres pensando qué bien hubiera funcionado ese labial con aquella falda que llevaste en la boda de tu mejor amigo... A mí me acaba de suceder.
Es tiempo de sacar a relucir las tonalidades más otoñales del oro, dorado pálido, oro viejo, miel... Desde hace tiempo quería hacerme con un dorado especial para mis uñas, un tono miel de fulgor casi invernal.

Look Champagne rosé & Miel

Encontré lo que buscaba en el  número 16 de Reverence de Bastien, una firma que yo no conocía porque se vende en tiendas nicho y que he conseguido en la perfumería Muro.
Es un dorado miel, muy cremoso, duradero y cambiante: puede parecer un tono psicodélico, como de guateques en los años setenta..., o un color idílico, de tardes doradas en el parque.
Me costó 16 euros y promete ser un comodín en esta temporada de invierno en la que se estilan las uñas metalizadas.
En esta manicura lo combino con el Sweet as candy de las nuevas lacas de Essence: un rosa angelical y transparente, como de algodón de azúcar, que yo he escarchado con el Happy Anniversary de OPI, restándole transparencia, para que se pareciera más al champán rosé que a las chucherías y "casara" mejor con el esmalte compañero.


Adaldrida by Toi del Junco

Al maquillar mis uñas he pensado lo bien que casaría el tono 16 de Reverence de Bastien con este poncho color miel de Zara que me regalaron los Reyes Magos hace ya unos años y que utilicé muchísimo durante un par de inviernos.
En esta foto firmada por el genial fotógrafo sevillano Toi del Junco estaba presentando el libro de un gran poeta, José Julio Cabanillas. Estaba  radiante y esa felicidad serena y cálida se notaba en mi cara, pero también ayudaron mucho a reflejarla el colorete Luster de Nars en las mejillas y esa filigrana de color miel dorada cayendo por mis hombros.
El tono 16 de Reverence de Bastien hubiera puesto un auténtico broche de oro al conjunto.

¿Te animas a enseñar cuál es tu maquillaje-ficción?

13 de noviembre de 2012

Los comienzos... Post para Lou

Lou, una nueva comentarista, me reconoce que llegó a mi blog gracias a su pasión por Tolkien (tiene muy buen gusto), y me pide un post sobre los comienzos para aquellas blogueras que están abriendo un blog ahora mismo.
Te voy a dar un par de  "consejos al revés", es decir, desde el horizonte de mis casi cuatro años de experiencia me atrevo a decirte lo que no tienes que hacer... y que yo hice:

- No abras tu blog hasta que sepas claramente cómo quieres que sea: el tono, la temática...

¿Sabes cómo se llamaba mi blog en sus primeros meses de vida? Te lo juro por un canguro. Era un blog de risas, un blog delirante al que invité a una bloguera amiga, Benita Pérez Pardo, para desfogarnos un poco de tanta tesis, tanto paro y tanto atasco por las mañanas.
Pero pasaron los meses y me di cuenta de que me molaba hablar de maquillaje. Y que quería hacerlo en serio, incluso de forma poética, actualizando dos veces por semana. Y la gamberrada del "Te lo juro por un canguro ossssssea" dejó paso a Makimarujeos de una hobbit pija.


Los comienzos...

- En cuestión de formas, menos es más.
Pídele a una amiga diseñadora que te haga una cabecera bonita y te acomode una plantilla con pinta de profesional, y si no tienes ese milagro a mano, opta por lo más sencillo. Huye del fondo negro con letras blancas, no se ven bien. Huye de elementos "kawai"  en los laterales del blog: sí, lo sé, yo tengo un gato... me refiero a una acumulación de gatos. En tus entradas vas a enseñar una profusión de fotos de looks y productos revisados... que nada distraiga al lector de lo esencial, que es tu palabra.
Tampoco en esto soy ningún modelo: también yo fui dando tumbos hasta que Kitty, de Mil caprichos, me prestó a "su diseñador" (solo para diseñar la plantilla, que conste), y mi blog tomó la forma que tiene ahora.

- Si aparece algún troll en lontananza recuerda: un auténtico blog no es un blog de verdad si no tiene un perro que le ladre.
No entres en diálogo con él o ella, pero habilita la moderación de comentarios. Es tu blog, tienes todo el derecho del mundo a reservarte el derecho de entrada. Y haz ver en tu espacio que no lo has abierto por creerte una gurú ni la más hermosa del reino, sino por compartir tus descubrimientos y divertirte un poco. No des tu teléfono en la red, abre una cuenta de correo solo para el blog y no dejes que nadie te perturbe.

- Un último consejo que sí ha sido mi leiv motif desde el principio: es tu blog, no una revista online. No tienes por qué hablar de la última edición de Essence si no te gusta, y en cambio puedes describir la base de maquillaje Lasting performance de Max Factor si es la que a ti te encandila, aunque lleve siglos en el mercado... seguro que a alguien le ayudará tu review.

- Y cuida la presentación. Los acentos, la ortografía... Disfruta escribiendo. Échale imaginación a tu amor por la cosmética, busca metáforas cotidianas. Mejorarás día a día.

11 de noviembre de 2012

Los diez productos que siempre repongo

Cuando vi en el blog de Mareas (que a su vez vio en el de Musirili) un tag que preguntaba a las potingueras qué diez productos reponemos habitualmente en nuestro tocador, pensé... ¡esto es makimarujeo del bueno!  ¡¡¡a él me lanzo, de cabeza y sin red!!!
(Aviso a navegantes: cuando me dan oportunidad de hablar de algo que me apasiona no callo, así que el post va a ser largo...)


En manos de Franc Delgado

1. y 2. Siempre repongo... visitas al corner de Nars de Goya, y en concreto, siempre vuelvo a pasar por las manos poderosas del maquillador Franc Delgado.
Cuando pienso en fidelidad cosmética, el primer nombre que viene a mis labios es Nars..., pero luego me doy cuenta de que sus productos duran tantísimo que nunca he tenido que reponerlos.
Si tengo que elegir dos productos que repondré en el futuro, son el colorete Luster que aún parece no tener fondo, y el labial Dolce vita. Éste sí que está en las últimas y lo he apartado un poco para no consumirlo del todo, porque ¡es el que me trajo uno de mis mejores amigo de su luna de miel en Nueva York!


Mate Pur de Biotherm- Double Wear Light de Estee lauder.


3. y 4. Durante mi larga vida habré consumido seis o siete botes de cada uno de estos  maquillajes líquidos, que comparé en este post de duelos en la cumbre. Si quieres saber algo más de alguna de estas dos bases, pincha en el enlace. Los tonos que uso son el 125 para la de Biotherm, y el Intensidad 2.0 para la de Estee lauder, que es un poco oscura para mí pero me encanta el tono cálido que aporta.


Maquillaje solar de Shiseido- Cuidado Pieles Intolerantes Be+
Toallas desmaquillantes Yes to Cucumbers- Bad Gal Plum de Benefit


5. 6. 7. y 8.  Esta fotografía pertenece al post que desgrana los productos terminados del mes de septiembre, y ya he repuesto la polvera y la crema. En realidad también he repuesto varias veces las toallitas y esa máscara de pestañas.
Son cuatro pilares en mi tocador, aunque el más valorado y ansiado por ahora es el cuidado de Be+, porque los otros tres los encuentro con facilidad en Sephora... pero para hacerme con la que se ha convertido en mi crema de cabecera he recorrido farmacias sin fin en Vitoria y Logroño hasta dar con una que me lo encarga... Creo que por ella emprendería una Odisea moderna, no digo más.

La crema hidratante y calmante de Be+ no posee parabenos, perfumes ni derivados del petróleo, y cuenta con un potente complejo calmante llamado Symcalmin, procedente de la avena, descrito en la página web "Heathy skin care"  con estas palabras:

Symcalmin (synthetic Oat Active) is a precious ingredient not only can sooth the dry mature skin, but also prevent the irritation you might typically experience with physical exfoliation. Symcalmin is synthesised stable version of aventhramide, Dihydroavenanthramide D, which can be found in oat grain.  [...] The active constituent in oats, has long been used in cosmetic and medicinal products for its anti-irritant, anti-itch, calming and soothing properties. Therefore, oats ingredients have been used in skin care product specifically on treatment purpose for eczema, acne and dermatitis.

Por cierto las cremitas de Be+ pertenecen a Laboratorios Cinfa, oriundos de Navarra: me ha poseído por unos minutos el amor patrio... Otros bálsamos para piel roja que han visitado hasta la saciedad mi neceser son la mascarilla de dulce de nube de Kenzoki, el agua termal de la Roche Posay y la crema la Kelual DS de Ducray.


El rojo de mi vida: Retrofuturist de Lime Crime


9. Entramos ahora en el ameno terreno de las barras de labios. Desconozco si Doe Deere ha plagiado pigmentos o si es tan original como pretende, pero seguiré utilizando el rouge creado por ella per secula seculorum: ya he gastado tres de sus envases holográficos en lila y plata. Retrofuturist es el rojo de mi vida: goloso y ácido, no reseca la piel aunque es algo manchadizo. Es un rojo capaz de encender la pantalla del ordenador cuando imparto clases online, lo que le convierte en el arma más dulce de las profesionales del e-learning....


Copper frost de Revlon


10. Otro labial que he agotado, comprado y vuelto a agotar ad infinitum es el descatalogado Copper frost de Revlon, al que dediqué post en este blog, y que comparte con el anterior la cualidad de iluminar el rostro y la vida de su afortunada dueña. Aún se puede encontrar en perfumerías de barrio, en Nan´belle (Haro)  y en los locales de la cadena Prieto.

Los productos que una potinguera vuelve a comprar una y otra vez son una parte viva de su mundo, un grito de color o de medicina dérmica en su día a día. Tiene razón Gadirroja: solo reponemos lo que funciona rematadamente bien, y por eso os animo a repetir este post de makimarujeo en vuestra bitácora.

10 de noviembre de 2012

En Prieto, descuentos del 30% en Estee lauder y Clinique


La perfumería Prieto fue uno de los primeros descubrimientos que hice en la capital riojana solo un mes después de llegar a Logroño.
Está un poco alejada de la zona que yo suelo frecuentar: Vara del rey- San Antón- Gran Vía- Portales- Laurel- San Juan- y vuelta al Espolón... Prieto se encuentra en Doctores Castroviejo, una zona peatonal que carece de la alegría bulliciosa e iluminada de las otras calles que acabo de nombrar. En una encrucijada que siempre aparece como un rincón oscuro ante mis ojos, la perfumería brilla como una isla de luz en el desierto.

Prieto

A mí ya me gustaba Prieto per se: las marcas que venden, una sabia combinación de firmas de culto y productos low cost; la amplia selección de perfumes que puebla sus estanterías y el trato amable de sus dependientas hace que me sienta a gusto allí... Pero es que la política de ofertas y promociones que sigue esta cadena es un puro lujo.

En noviembre, todo el maquillaje de Clinique y Estee Lauder cuenta con un treinta por cierto de rebaja. Animada por esta oferta, y como necesitaba una base de maquillaje líquida, he conseguido la nueva Stay Matte Oil Free de Clinique al imbatible precio de veinte euros. Pronto ofreceré reseña de esta maravilla que se desliza por la piel como el terciopelo.



Mini Haul Prieto


Y como en el resto de las firmas hacen un veinte por ciento de descuento como norma cotidiana, he conseguido también la máscara de pestañas Doll eyes de Lancôme por solo veintitrés euros. Había una diversidad apabullante de tubos de rímel, ya sé que la última novedad es Hypnose Star... pero me puede la literatura, y un maquillaje bautizado con el sugerente nombre de "Ojos de muñeca" gana fácilmente mi corazón.

6 de noviembre de 2012

Reflexiones... en la bañera (III)

Una vez más me sumerjo en una bañera cálida y crujiente al anochecer, tras un día de cansancio feliz, y vuelvo a ofreceros mis reflexiones. En esta ocasión, reflexionaremos entre burbujas de lavanda, gracias al gel de lavandín de Provenza de Yves Rocher.
Detesto el olor a lavanda sintética. En verano suelo subir al monte con mis tías, a recoger espliego, y un aroma salvaje y dulce inunda nuestra casa. Por eso nunca regalé una sola mirada a este gel de color relajante.

Disfrutando del descanso...


1. Pero tenía razón Mareas: en el fragor del agua caliente, el gel se abre en un aroma como de tocador de dama antigua. No es el espliego auténtico pero sí un olor a jabón de lavanda, a cosmético provenzal.

2. De todos modos, en el próximo baño regreso a la vainilla perfecta de Le petit Marsellais, es el gel más delicadamente goloso que haya conocido nunca. Ha desbancado al Snow fairy de Lush en el pódium al gel espumoso de mi vida...

3. Leer en la bañera, placer inigualable. Me había vuelto vaga y solo me llevaba revistillas, pero ayer estuve re-leyendo este fantástico libro de Miguel Aranguren. Cuando el otoño se levanta. No es fácil de encontrar porque la editorial quebró...

4. Pero como conozco al autor, estoy por pedirle que lo escanee y los suba a una página web. Es un canto a la amistad y a la infancia, a la inocencia sabia.

5. Me remuerde la conciencia cada vez que veo el post de Aussie entre las entradas más populares de este blog, así que quiero descargarme: lo que al principio fue amor al primer lavado no acabó nada bien. El famoso milagro de los tres minutos me dejaba el cabello melífluo y me lo electrizaba...

6. Pero al fin he encontrado la fórmula ideal para lavarme el pelo: Fresco y puro de Timotei (la felicidad en un champú...) + aceite de argán de Jungle Fever. Por lo visto mi cabellera necesita un pacto entre el Yin y el Yan, el equilibrio perfecto entre un detergente ligero como el agua y un aceite denso y perfumado.

7. El champú de Timotei dice poseer hojas frescas de té verde y realmente huele maravillosamente a campo y a limoncito. El aceite huele a oscuridad y a zoco árabe: es oriental y permanece... suavizado por el frescor del champú. Si alguna vez me diera por fabricar una fragancia para el pelo, apuntada queda esta mezcla.

3 de noviembre de 2012

Almuerzo casual: Rodilla y Elle

El placer de comer sola de vez en cuando, con una revista en el regazo y una bandeja con sandwiches frescos, recién hechos, en una cálida mesa frente a un ventanal.
A Logroño no ha llegado aún Rodilla, una cadena de comida rápida y relativamente sana que me fascina..., pero en mi escapada a Madrid, antes de tomar café con alguna que otra amiga, me compré el ejemplar de la revista Elle de Noviembre y entré en el Rodilla del barrio de Salamanca para almorzar de modo deliciosamente casual.



El mejor almuerzo casual:
si tuviera Instagram habría subido esta foto de mi fin de semana

Elegí mis sandwiches favoritos de la casa: el de atún, nueces y oporto y el de mousse de higos con hilada de jamón serrano, ambos con pan de semillas de amapola.
El primero sabe a Oriente, a dátiles y copas oscuras en medio de una densa tertulia literaria. El segundo sabe a Sur, a jamón del bueno envuelto en una dulzura de fruta madura... "a la sombra de una higuera".

Y de postre, la revista Elle, que cada día me convence más. Recuerdo que, en mi adolescencia, la leían mis primas y yo la tenía por lectura frívola... El tiempo me enseñó que Calderón de la Barca y Tom Ford podían convivir con armonía en mi cabeza, y mi pasión por el maquillaje me volvió más humana, más humilde.
Lo que más me gusta de Elle es la imagen de mujer que proyecta: serena, descomplicada, una mirada limpia y chic al mismo tiempo. Y no suele caer en lo que yo llamo "lecciones de erotismo dirigido", cuando abres una revista "femenina" y el objeto de nuestros desvelos termina convertido en máquina tragaperras, en un triste "pulsa este botón y obtendrás el premio gordo".

En noviembre, Elle viene cargada de entrevistas interesantes. Me quedo sin duda con Estrella Morente, artista incomparable que, al hablar de su marido ("un gran amor es posible") comentando que aún lo mira y agradece con asombro estar casada con alguien como él, me emocionó... tanto, que dos lagrimitas traicioneras cayeron sobre uno de los sandwiches.