30 de octubre de 2013

Reflexiones en la bañera (IX) Chocolate cosmético, chocolate ecológico: Sephora y Prova-lo

Hoy hacía frío de verdad. Llegué a casa ansiando un baño de espuma: caliente, intenso y reconfortante. Y pensé en el chocolate.

En la bañera, debajo de un manto de burbujas dulces y con un tarro de manteca corporal de Sephora recién abierto para después, me puse a cavilar hondamente sobre la ternura del chocolate y el estrés de nuestras vidas. No hay ni un solo minuto de mi acelerada vida por el que no dé gracias al Cielo..., pero terminar el día con un baño es una bendición que se agradece también.
Aquí os dejo mis primeras reflexiones de la temporada.

Tomado de esta página
1. En la actualidad, ingerido por vía tópica o a cucharada limpia, el chocolate es el reposo del guerrero, y sobre todo, de la guerrera.

2. Y como buen reposo, adopta múltiples formas: una bañera chispeante con el espejo cubierto por el vaho, un tarro de manteca lujuriosa o una bolsita de bombones ecológicos.

3. El chocolate engorda, pero nos quita de encima muchos  kilos de estrés.

4. Chocolate cosmético: placer sin culpa.

5. Zzzzz. Glup.

6. Me chifla la manteca corporal de chocolate de Sephora. Cuesta menos de diez euros y lo tiene todo: nutrición y aroma embriagadores.

7. Antes de descubrir este goloso tarro, he usado las mantecas de chocolate de I Love (Douglas) y de The Body Shop. La primera olía a bombón delirante pero no hidrataba bien; la segunda nutre la piel de maravilla pero apenas huele a chocolate. Sephora, en cambio, aúna los dos poderes en un solo producto que huele a cacao y a bizcochos, a tarde de Navidad en la chocolatería Valor. Es un aromaa que abriga el cuerpo y la mente.


Prova-Lo (Logroño)- Foto mía

Y, como propina, un descubrimiento: para el que quiera pecar "de verdad", Prova-Lo es una marca sueca de golosinas de alta calidad y ecológicas. No contienen colorantes artificiales, grasas trans ni gluten y hay una mayoría que tampoco contiene lactosa. No digo, ojo, que este chocolate ecológico no engorde..., sino que es más sano y artesanal que otras propuestas que nos tientan a menudo.

Mis chocolatinas favoritas de Prova-Lo, ésas que llevo de vez en cuando a mi sala de la oficina para celebrar un feliz no cumpleaños, son los "cubitos de lluvia de tarde" por su nombre tan poético, consistentes en esponjita cubierta de cacao, y sobre todo las ranas de chocolate blanco que tienen un aire cautivador a libro de Harry Potter:

Rana de chocolate blanco de Prova-Lo


Saben a cacao suave con un deje a batido de fresa, son deliciosas y un poco caras, pero valen la pena: yo suelo llevar quince y me gasto cuatro euros. Una ranita al mes quita el estrés.

28 de octubre de 2013

Bésame mucho: hoy, Baby lips de Maybelline

La piel de los labios está viva, la piel sonríe.
Conozco hombres y mujeres que con un solo gesto se convierten en casa, iluminan una ciudad.
Nunca olvidaré mi primera lectura de El señor de los anillos: Aragorn, en apariencia un personaje oscuro, de repente sonreía. La magia de las palabras descritas hizo que yo imaginara esa sonrisa como un volcán de luz que destruía la oscuridad desde dentro.
Más allá del mito literario, todos podemos sonreír así. Y Maybelline nos ayuda a hacerlo, ofreciéndonos por solo tres euros el arma perfecta para hacerlo.

La búsqueda de un bálsamo labial a veces se convierte en una odisea. A mí me ha cautivado el gesto de aunar en un solo producto nutrición y color desde siempre: aún estaba en el cole cuando compré un primer cacao rosado de la marca Deborah, luego estuve enganchada durante largos años al cacao Velvet rosé de Nivea, que dejaba labios de terciopelo ligeramente rosáceos, y ahora...


Baby lips de maybelline. Pink Punch/ Hydrate

LLegan a España los Baby lips, que ya existían en los EEUU.  Contienen petrolatum, cómo no..., pero también manteca de karité, cera de abeja y vitamina E, y se nota. Se nota muchísimo. El azul turquesa, incoloro, contiene también dióxido de titanio ya que ofrece un factor solar 20.

En Mercadona han arrasado estas barritas divertidas, optimistas. Y a Bodybel aún no han llegado, por lo que no poseo el tono Cherry me, que me tienta mucho, ni el tono Peach kiss, que a pesar de llamarse así queda de color desnudo en el labio por lo que su ausencia en mi neceser no me causa una pena especial.
Tengo un ejemplar del bálsamo Hydrate, el del precioso envase turquesa, y dos ejemplares del rosa más bonito del mundo. De verdad, este color ilumina, y evoca muchas felicidades distintas: chucherías, el primer disfraz de princesa que te compró tu madre, una dulzura que no empalaga ni cansa.


Pink Punch


Disculpad la calidad de la fotografía: si las anteriores han sido tomadas con el mágico iPhone de mi primo, de los labios una vez maquillados fue imposible conseguir una imagen fiable, así que he puesto a trabajar mi cutre móvil. De las fotografías que hizo mi primo elijo ésta:

Baby lips en Pink Punch

Porque esta vez, Rodrigo no solo me ha prestado su iPhone, sino las manos de su madre, mi tía Isabel, que me ha regalado una sesión de peluquería casera digna de una profesional. ¡Gracias a ambos!

27 de octubre de 2013

Uñas para qué os quiero: batido de sandía para Tita Hellen

Es domingo, hace un sol vitamínico y antes de desayunar decido hacerme una manicura en distintos tonos de rosa fuerte, un de mis colores favoritos en los últimos tiempos.

Decido no solo pintarme las uñas, sino brindárselas a Tita Hellen porque gracias a ella descubrí dos de las tres lacas que componen este trío de rosas dulces, y para agradecerle lo mucho que nos hace disfrutar con sus manicuras de los domingos... y con sus crónicas de gastados y comprados cada mes, que son mis dos secciones favoritas del blog.

Look Batido de sandía

Essie, Rituals y Kiko

Como base he usado el 282 de Kiko, que Hellen enseñó y reseñó hasta la saciedad en su blog poniéndome verde de envidia (o rosa), y que en una visita veraniega a Vitoria pude conseguir. Es un rosa ácido y dulce al mismo tiempo, suave y con fuerza, a medio camino entre el tomo batido de fresa (o pastelito de la pantera Rosa) que a mí tanto me gusta y un sandía flúor.
Un tono llamó a otro, y pensé en combinar este rosa con el Watermelon de Essie que también compré por hechizo o influjo de Hellen.
Hubiera estado genial hacerme la francesa con este color fresa subido, pero como yo no sé hacer esas cosas me conformo con maquillar la mitad de la uña de un rosa dulce y la otra mitad de un rosa vivo. Queda muy armonioso porque trabajamos la misma gama de color.


Detalle del pulgar

Essie, Rituals, Kiko... y Aristocrazy
Para las uñas impares utilicé el Indian rose de Rituals que queda exactamente en el medio de ambos tonos, aunque carece del matiz afresado de Essie o del subtono neón de Kiko. Aún así, rematé esas uñas con el 282 y puede verse que la diferencia es mucho más sutil.

Veis en la foto mi anillos favorito, de plata bañada en oro rosa de Aristocrazy: el rosa le sienta ¡tan bien! Estoy atravesando una época rosa en mi vida, explorando mi lado pink, ya que como sabéis, durante años me he empeñado en comprar lacas de color azul, en sus distintas variedades turquesa, aguamarina, noche, navy, cielo..., que son mis colores favoritos desde que era niña. He claudicado, porque al menos a mí no me favorecen tanto esos tonos sorprendentes como un rojo clásico o un rosa princesa.

tarde en un centro comercial...

Esta fotografía resume bien el cambio del que os hablo: la realicé en el  Berceo a comienzos de septiembre, cuando salimos a buscar las últimas rebajas y encontré este magnífico bolso de Misako ¡por nueve euros! Lo había visto a 29, a 21, a 15 y hasta a 12 euros y me había resistido durante los meses de junio y julio, pero ante este precio mi amiga Ana me dijo "llévatelo que es muy tú, ¡es tu color!". Inmediatamente fuimos a beber un batido de frutas naturales, yo elegí fresas y plátano y salió este color maravilloso que os muestro, ¡quién no se enamora de un batido así? Un bebé que había en un radio cercano miraba el bodegón con envidia, mientras mi amiga comentaba: "Este color también es muy tú".

25 de octubre de 2013

Historia de mis cejas: la fierecilla ¿domada?

Entre todos los ritos de belleza, el ritual de las cejas es... peliagudo. Una vez, siendo yo muy niña, una amiga de mi madre me dijo que las cejas peinadas hacia abajo hacían cara de triste a cualquier mujer, por bella que fuera. Entonces no lo entendí.

Tomado de www.dibujarfacil.com

Ahora, claro que lo entiendo.

Hablar de mis cejas es hablar del caos absoluto. No elegí este espinoso tema porque sea yo un modelo en él, sino por todo lo contrario: soy una especie de anti-héroe, me he pasado media vida con cejas rebeldes, me he resistido como gato panza arriba ante el horror de la depilación y al fin he sucumbido ante el rutilante mundo del diseño ciliar..., con algunas lagunas en el tiempo.

Aviso que estas dos primeras imágenes pueden herir sensibilidades, ya que son de mi época salvaje "total":



En verde esmeralda

Etrusque de nars

Las fotografías fueron realizadas en Sevilla, en el año 2010. Le tengo mucho cariño a estos dos imperfectísimos looks, no lo puedo evitar. El primero lo hice con un lápiz cremoso doble que me regaló Miss potingues, y le dediqué a ella el maquillaje... El segundo lo hice al comprar por vez primera la mítica sobra Etrusque de Nars.
Lo peor del caso es que cuando llevaba las cejas así, nadie me dijo nunca nada por la calle, salvo algunos comentaristas anónimos en el blog que me recomendaban una depilación catártica... cuanto antes, mejor.

Lo confieso: nunca jamás en la vida una pinza había tocado mis cejas. Creo que la culpa la tiene el hecho de que yo carezco de vello corporal o facial, por lo que nunca jamás he depilado ninguna zona de mi piel, y las pinzas me parecían un instrumento de tortura.

Y llegó la fiesta Prestige de Sephora, hace exactamente tres años. No sé cómo, terminé bajo las manos artistas de Maite, de Benefit, y mis cejas tomaron esta bonita forma:

Look Caviar & Champán de Nyx


¡¡¡Menudo cambio!!! Mis ojos se veían limpios, abiertos, mucho más grandes. Y pensé: happy end del cuento de terror.
Ilusa. Las cejas hay que mantenerlas, como todo lo bueno. El amor, la amistad. La religión. Todo debe ser regado para que crezca en esta vida, y las cejas hay que cuidarlas también. Y yo no sabía, ni sé, ni sabré hacerlo. Tengo hipermetropía y acercarme una pinza al ojo es deporte de alto riesgo...

Digamos que he atravesado diversas etapas:

Emulando a Brooke Shields

Al llegar a Logroño vi con pavor que aquí no había bar de cejas de Benefit, así que opté por asalvajarlas pero intentando adornarlas. Ceja tupida. Utilizaba la sombra Mistery de mac, color ceniza mate, y un pincel plano, pero pronto comprendí que debía hacer algo con mi vida e indagué, descubriendo que en Yves Rocher depilaban las cejas por seis euros.

Recién salidas del salón

Desde entonces acudo cada mes o veinticinco días: no me hacen daño, combinan cera con pinzas, me calman la zona con tónico a la camomila y luego cubren con corrector la rojez de mis párpados que es digna de verse.
...¿Y a lo largo de esos veinticinco días? Peino muy bien y siempre uso fijador de cejas Kiko. Transparente, eso sí.
Al principio, aguantan muy bien. Estas dos fotografías están tomadas una semana o incluso diez días después de mi visita a Yves Rocher:


.Look Golden cat Eyes para boda

Look fresa para un taller de literatura en la UR

En contadas ocasiones pido ayuda a mi madre, si estoy disfrutando del verano o navidades, o a mi tía Concha, si estoy pasando un fin de semana familiar. Ambas me hacen un daño terrible, para qué mentir, pero me gusta mucho cómo me las deja mi madre:

En Maestu

Sin embargo, cuando sobrepaso los quince días tras mi visita mensual a YR, la vida se vuelve difícil, y solo me sacan del apuro el fijador de cejas de Kiko y el jumbo Milk de Nyx, que juntos aportan una imagen de limpieza a un look descuidado. Porque somos muchas las que no tenemos destreza con la pinza... ¡ni tiempo para acudir al salón cada semana!

24 de octubre de 2013

Cinco minutos, cinco productos de maquillaje

A veces tenemos solo cinco minutos para maquillarnos. A veces, muchas veces. Más de cuatro veces. Lo saben el espejo de mi ascensor y el espejo de mi portal. Y, si tuviera coche, lo sabrían el retrovisor y los semáforos.

Un ejemplo cercano: ayer, en Madrid. Visita tan relámpago que tuve solo veinte minutos para comer, en una de esas fondas de mesa y mantel con menú a ocho euros: tenía tanta prisa que me dejé la mitad del primer y el segundo plato. El "maitre" oscilaba entre el asombro y el cabreo monumental.
Cuando me trajeron el postre recordé que no estaba maquillada, faltaban cinco minutos para la reunión, y delante de las natillas caseras saqué mi bolsita de las pinturas... ¡no me daba tiempo a acercarme al aseo! El "maitre", indignado: ¡encima se pinta en vez de comer! Son cosas de la liberaciòn femenina, le expliqué.
5 Productos de maquillaje rápido


Llegué a la reunión maquillada, gracias a cinco productos muy fáciles de utilizar:

1. Bare Minerals Ready, aplicada con la brocha Ultrasuave de Beautik. Dos minutos me costó difuminar estos polvos mágicos por la cara gracias a esta kabuki baratísina, tupida y delicada.
EDITO: hoy he comprobado que esta base no aguanta bien el sudor de los días cálidos. El maquillaje se escurre y cuartea en la piel. No repetiré...

2. Hot Mama de The Balm. El colorete es al rostro lo mismo que el interruptor de la luz a un salón: en un minuto consigues una cara nueva. Si tienes prisa, aconsejo un tono rosado-melocotón y una brocha de Ecotools para difuminar. Y lo más importante: elige un acabado que no sea mate.

3. Satin taupe de Mac. Puedo aplicarme esta sombra con los dedos y sin espejo, ¡siempre queda bien! En un minuto, mirada de bruma, llena de misterio, estilo Laura Ponte.

Los dos últimos pasos los di en el ascensor:
4. Respectissime duoscopic de LRP. Este milagro en dos fases solo te lleva dos segundos: ni siquiera hay que hacer zigzag para conseguir pestañas negras y tupidas.

5. Baby lips de Maybelline en el tono Pink punch. Es delicioso, hidrata de verdad y deja un rosa paradisíaco en el labio.

El collage lo he hecho yo a partir de imágenes encontradas en Google.
Espero no haberos estresado con esta crónica, sino haber podido demostrar que siempre podemos sacar cinco minutos para ponernos guapas.

22 de octubre de 2013

"Loves me, loves me not" de Yankee candle: el frescor de una llama ardiendo

Los sábados en otoño son especiales. Mañanas en la calle, con sol aún, y tardes refugiada en casa, mientras detrás de las ventanas ya oscurece. Intenté captar este contraste en un tweet:



Lo que no me cupo dentro de los famosos 140 caracteres, lo voy a contar aquí: la película de la tarde en casa, con manta y palomitas de maíz, estuvo arrullada por la llama de una preciosa Yankee candle.
Ha llegado el otoño y he pasado a la acción, tras casi dos meses oliendo la esencia concentrada en los tapones de cristal, pero aún sin ganas de encender la mecha... he disfrutado de un fin de semana lleno de luz de vela.


Loves me, Loves me not

Las palabras "luz de vela" son poéticas ya de por sí, pero para mí tienen un doble significado. Mi amigo Lord Scutum bautizó con esa expresión nuestras conversaciones, en la lejana Sevilla, frente al río, en un café cualquiera. "Nuestra amistad tiene luz de vela" solía decir. Es el tornasol dorado que tienen, al trasluz, los muchos años de risas, confidencias y sueños que se cumplen.

Lo recordaba ayer, cuando toda mi casa olía, de forma sutil pero deliciosa, a campo de margaritas. Una mezcla curiosa: la llama aportaba calidez y el aroma, frescor. Era un olor bucólico, floral y dulce pero con una dulzura silvestre, virgen. Me hizo evocar, alternativamente, la sensación de andar con los pies desnudos sobre una extensa pradera y la de convertirme en novia, vestirme de blanco y ponerme margaritas en el pelo.

Y mientras tanto, Jane Fonda y Robert Redford bailaban "Descalzos por el parque".

21 de octubre de 2013

Reto Sin Siliconas: un mes usando productos de Secretos del Agua para el pelo

Hace casi dos meses acudí a la peluquería Mishea para que Myriam saneara mi cabello y le aportara mechas pelirrojas: desde entonces he estado allí en un par de ocasiones porque me encanta cómo deja el pelo: liso, con volumen y pulido, incluyendo en el peinado un lavado lleno de mimos con champú y mascarillas de la firma Secretos del agua... y todo por solo catorce euros.

En una de esas visitas decidí llevarme el tamaño pequeño (talla de viaje) de esos productos que tan bonito me dejaban el pelo y, sobre todo, tan sano.

¿Por qué elegir productos sin silicona?

Me chifla la filosofía de Secretos del Agua: piensan que el cuero cabelludo es piel y hay que tratarlo con el mismo buen gusto con el que cuidamos la piel de nuestra cara. Si tienes el cutis sensible, graso, muy seco...,  tendrás un pelo enfadado y "borrascoso". Y las siliconas lo irritarán y saturarán.

Ya sé que muchas opináis que las siliconas no son tan malas. Una vez leí en un blog, no recuerdo cuál, que son el maquillaje del pelo, hacen que el cabello se vea suave y bonito aunque por un tiempo breve. Me quedo con la metáfora, pero llevándola hasta sus últimas consecuencias: no lavamos nuestra cara con maquillaje. ¿Te imaginas frotando tu piel a conciencia con Touch Eclat Le Teint de Yves Saint Laurent cada noche, antes de irte a dormir?


Champú purificante y bálsamo vitalidad: 13,50 € c/u


Champú purificante y bálsamo vitalidad de Secretos del Agua: mi experiencia

Decidí emprender el Reto Sin Siliconas porque mi pelo estaba realmente enfadado conmigo. Por consejo de Myriam me llevé estos dos productos. Ambos contienen agua bipolar, un agua inteligente que purifica y regenera la piel.

El champú purificante huele a menta, a eucalipto y a romero: a naturaleza. Contiene principios activos como nogal y castaño de indias, lo que me hace pensar que es un champú hecho de árboles. Es muy traslúcido y eso me gusta, ya que cuanto más opaco sea tu champú menos pura será su formulación.
Más cosas: es un limpiador honesto que no maquilla el pelo. Si llegas a la ducha con una rastra gigante por melena y solo te aplicas esto, saldrás del agua con una rastra gigante... chirriante de limpia.
Porque este champú limpia como ninguno que haya tenido yo. Ni siquiera el mítico y desaparecido champú sólido "Agua dulce" de Lush me dejaba esta sensación de cabello recién estrenado. También calma el cuero cabelludo, lo sanea.

Después necesitamos hidratar. Myriam me sugirió el bálsamo de vitalidad porque mi pelo es fino. Contiene gingko biloba y hiedra, hidrata pero es muy ligero. Lo que más me gusta de este tratamiento es que devuelve a mi pelo sus ondas, relajadas y desordenadas, y si no meto más que peines de madera o carey en mi cabellera, lo mantiene bastante alejado de la electricidad. Sin embargo, voy a empezar a combinarlo con el Agua de lluvia que me gustó muchísimo en la peluquería. Myriam me lo desaconsejó porque puede aportar algo más de peso, pero siempre podrá contrarrestarlo este champú tan ligero y ecologista.

Tamaño, precio y conclusión


La talla de viaje contiene cien mililitros, cuesta trece euros y medio y cunde mucho. En un mes he gastado un tercio de ambos productos, por lo que entiendo que me durarán dos meses más, ¡hasta navidad!
Solo he alternado en tres ocasiones. una vez me lavé el pelo con el gel de galletas y vainilla de Ziaja (error), y otras dos me lo he lavado con el champú Mythic oil de L´Oreal Profesional (error). Tres escarceos que me hicieron apreciar más y más lo que ya tenía y arrepentirme de haber sido "infiel".

19 de octubre de 2013

Por menos de 17 euros: Contorno de ojos Ureadin de Isdin. Mi experiencia.

Hace algunas entradas,  una comentarista me advirtió que debía cuidar bien el contorno de mis ojos, ya que se veía algo castigado.
Voy a cumplir 36 años y pensé: me ha pillado, tiene toda la razón. Siempre me ha dado una pereza infinita ese gesto de belleza que en cambio para muchas mujeres constituye una burbuja de relax. El precio de los contornos de ojos suele ser desorbitado, lo que acrecentaba mi pereza... Y, de postre, mis ojos sensibles suelen rechazar cualquier producto que roce levemente mi párpado inferior.

Con estos tres problemas en mente, acudí a una de mis farmacias de confianza (Barquín, en la Gran Vía de Logroño), para preguntar por un contorno barato, cómodo y poderoso. Así, pidiendo la luna de un sorbo, como cualquier mujer que se precie...

Ureadin de Isdin: 16, 95€


La dependienta me recomendó este tubito mágico. Isdin es una marca que me gusta: durante mucho tiempo utilicé protectores solares de esta casa: olían a bodega en el mes de octubre.
Ureadin cuesta 16,95 euros, sus principios activos son la co encima Q10 y la vitamina E...
En dos semanas, este contorno ha hecho maravillas en mi piel. Debo reconocer que es el primero que uso en mi vida de forma constante, y que vale la pena: aporta luz y nutrición a radiales.

Veamos el antes y el después. Aquí estoy maquillada con el quinteto de Dior Bonne Etoile, a final de septiembre. Estaba cansada, no había dormido mucho y se nota. No hay ojeras pero sí cansancio y sequedad. Y las pequeñas líneas de expresión son más que evidentes.

En las fotografías de hoy...

Ojo izquierdo

Ojo derecho

El contorno de ojos está descansado, tranquilo. La piel es una piel de casi 36 años, pero hidratada y llena de luz.
Lo peor de esta crema sin duda es su color: es verde, por lo que al principio solo la utilizaba por la noche. Sin embargo, se funde con la piel de un modo asombroso. Lo mejor es todo lo demás: la textura de gel consistente, justo en el medio exacto entre la frescura y la nutrición. El acabado como de agua que no pica en mis ojos, el aspecto de descanso que aporta...

Y, de paso, os he podido mostrar enseño cómo queda en la piel la base compacta Bare Minerals Ready, aplicada con una brocha tipo kabuki que me compré en Beautik.

17 de octubre de 2013

Rizador de pestañas mágico y agua micelar lírica... por cortesía de Glossybox (EDITADO)

Casi al mismo tiempo recibí la cajita con la que la firma Glossybox festejaba su segundo aniversario y la correspondiente al mes de Septiembre.
Decidí probar el contenido de ambas cajas con pausa, con calma, y tras casi un mes de uso, puedo decir por ejemplo que nunca me compraría el contorno de ojos del dr Brandt que ofrecían en una de ellas, porque en su tamaño normal cuesta casi ochenta euros y no me hizo nada más que irritar un poco la piel...

Estoy muy agradecida a esta empresa, que además me regala de vez en cuando alguna de sus ediciones por pura cortesía, sin pedirme nada a cambio, porque gracias a los dos últimos envíos he descubierto dos productos sin los cuales mi tocador ya no sería el mismo.

¿Y en qué se nota que me han vencido y convencido estos productos? La respuesta es rápida y fácil: en que volvería a comprarlos en formato real, y en que veo cómo se escurren entre mis dedos con pena suprema.

Los dos hallazgos...


1) Agua micelar suave de Lierac: se ha convertido en el delicioso segundo paso de mi ritual de limpieza cada noche. Es suave pero eficaz, limpia dejando en la piel frescura y delicadeza al mismo tiempo, y huele a los perucos de san Juan que solía comer en los meses de junio durante mi niñez, un aroma que la convierte en agua poética. Sin duda compraré la talla real.

2) Rizador de pestañas de Emite Make up. Este ha sido el objeto que más ilusión me ha hecho desde que las cajitas Glossybox aterrizan en mi casa. Obviamente es una talla real de un producto que cuesta 23 euros y que yo tenía mitificado desde que probé en París el de Shu Uemura, pero que nunca me atreví a comprar. Tras ver un par de vídeos en Youtube, me he lanzado a la tarea de rizar mis pobres pestañas y debo decir que funciona y que es muy fácil. El matiz que lo hace único (y profesional) es que por lo visto tiene un ángulo que sienta bien a cualquier forma de ojo, y el mío que es pequeño y rasgado no iba a ser una excepción.
Siguiendo un consejo de Aparichi, no lo aplico en la raíz sino en el nacimiento ya de las pestañas, siempre limpias. Tras una primera semana utilizándolo, confirmo que las pestañas quedan preciosas y una vez maquilladas parecen el doble.

Tanto el agua micelar como el rizador de pestañas convirtieron el acto ya casi cotidiano de desembalar una caja rosa... ¡en un momento de magia propia de noche de Reyes Magos!


16 de octubre de 2013

Rosco Pásame el libro: Amor, feminismo y cosméticos en octubre

Durante la primera quincena de octubre he devorado un par de libros apasionantes que os quiero recomendar: el primero por sí mismo, porque es una belleza y un clásico de los clásicos, y el segundo porque es un ejemplo de feminismo lleno de ternura y contiene un par de capítulos dedicados a la cosmética natural árabe.


Novedades de Octubre marcadas en rosa


- Con la A, Ana karenina de Tolstoi.  Peso pesado del realismo ruso, es una novela que conmueve por lo bien escrita que está, por cómo describe pasiones y pensamientos con una introspección propia de bisturí psicológico, pero con una delicadeza de la que ya podrían aprender otros escritores realistas. Es la historia de un adulterio y un amor obsesivo, sí, pero también retrata otro amor en paralelo, la historia de Levin y Kitty: un amor puro, inocente y maravilloso que parece el reverso del torturado idilio que viven Ana y Vronsky. Ambas caras de la misma moneda. El amor en todas sus facetas, la pasión que destruye y la que salva.
Recomiendo su lectura en papel, pero por si acaso, aquí la tenéis en PDF.

Con la S, Sueños en el umbral, de Fátima Mernissi. Libro memorias realmente interesante: la autora es una activista marroquí que pasó toda su niñez en un harén en la ciudad de Fez. Descubrí este libro hace ¡dieciséis años!, en un seminario que impartía mi madre en la universidad sobre mujeres, cine y literatura, y hace unas semanas ha vuelto a cruzarse en mi camino.

Lo que más me gusta del libro es que no hay maniqueísmo en él, aunque sí hay denuncia y una clara corriente de solidaridad femenina: por sus páginas desfilan hombres feroces y hombres amables. Hombres polígamos y hombres monógamos. Hombres que obedecen a la tradición por miedo pero que aman a su mujer, la tratan bien y la defienden. También desfilan mujeres ansiosas de libertad, mujeres feministas, pero con un activismo volcado hacia la fantasía, la literatura y la ternura. Un feminismo que no renuncia a la sensualidad ni a la maternidad. Y el lenguaje es onírico y levemente humorístico, ya que todo está narrado desde la visión de una niña.

Sueños en el umbral

Atención a los capítulos 21 y 22 del libro, dedicados íntegramente a los tratamientos de belleza marroquíes. En ellos se trata el tema de la belleza femenina como una conquista, porque las mujeres fabrican sus propios ungüentos y salen del hamman como renacidas, sintiéndose bellas y poderosas. Aparecen en estos capítulos la henna, el argán, el kohl y el gassoul, hechizos que como amantes del potingue conocemos ya, pero también se detallan diversas mascarillas que confeccionaban las mujeres del harén, y que paso a describir:

- Se cuenta que para hacer desaparecer granos y pecas de un cutis graso lo que hay que hacer es batir la clara de un huevo muy fresco, y cuando esté grumosa aplicarla sobre la cara con las manos bien limpias con jabón natural. A los quince minutos, hay que retirarla con un paño de fibras naturales humedecido en agua.

- Como mascarillas nutritivas, el libro aporta dos recetas: una más difícil consiste en macerar pétalos de amapolas en zumo puro de limón hasta que se forma una pasta. Esta mascarilla aporta brillo y luz al rostro.  Otra más fácil consiste en batir la pulpa de dátiles maduros en leche fresca. Hay que dejar que la mezcla se seque en la piel mientras contemplas una vista que reconforte los sentidos...

Y, para perfumarse, las mujeres no usaban líquidos sino que quemaban un trozo de almizcle en un hornillo de leña, y exponían su pelo y sus ropas al humo. El aroma se prendía en ellos durante noches enteras. Es curioso el pasaje que narra cómo uno de los maridos del harén, al que desagradaba el olor del musk,  fue a la ciudad francesa para comprar ¡un frasco de Chanel nº5 para su esposa!

14 de octubre de 2013

La llave dorada y las cruces celtas: colgantes para el otoño y algo de poesía

En otoño comenzamos a vestirnos con ropa gruesa. Sudaderas, punto rústico, cuellos altos, vestidos de lana fría. Y, sobre la ropa, cadenas oversize de las que cuelga un charm, lo que en castellano clásico se llama un "dije": por una vez la moda y mis gustos personales han coincidido. Se llevan los colgantes, y yo buscaba uno en especial.

Durante muchos meses he buscado un colgante en forma de llave, para festejar el accésit y la publicación de mi quinto libro, La llave dorada. Tenía muy claro lo que quería: una llave de tamaño medio, de color oro viejo o ligeramente rosado, tal vez un poco oxidada y, sobre todo, modernista, coqueta y con cierto aire de antigüedad.

La llave dorada (Adonáis) 9€/ Llave dorada de Bijoux Briggit 6,95€

No fue tan fácil: he visto llaves pequeñas, llaves de plata, llaves con brillantitos, llaves caras o demasiado toscas... hasta que di con el colgante perfecto.
Lo encontré en Bijou Brigitte, por solo 6, 95 euros, en una de mis felices tardes de lunes paseando por el centro comercial Berceo con mi amiga Anita. Por supuesto, ella dijo que el colgante no era dorado sino cobrizo. "Ña ña ñaaaa, imitación de oro rosa", repuse yo, feliz como una perdiz.

El día del Pilar estuve en Haro con mi ahijada, que lucía un colgante en forma de llave casi igual que el mío... solo que ella me contó que se  lo había hecho su hermano, otro de mis sobrinos, con una llave de verdad, ¡del armario empotrado de su dormitorio! Vean el parecido...

Izquierda: llave de Bijou Brigitte/
Derecha: llave del armario de mi sobrina


Otros colgantes bonitos para alegrar el jersey de ochos tricotados que nos abrigue en este largo invierno son los basados en motivos celtas, que siempre me han gustado. Durante este fin de semana hemos disfrutado en Haro de un precioso mercadillo medieval:

Manzanas de caramelo en el mercadillo medieval de Haro


Símbolos celtas en el mercadillo medieval de Haro


Había puestos de cremas artesanales, puestos de depilación con hilo (mi primo lo quiso probar y la experta le dejó un hueco de la pierna totalmente limpio, como un claro de bosque, y sin dolor ninguno)..., pero lo que más me gustó fue el puesto de talismanes celtas.
Me atraía muchísimo ese dragón, y si hubiera sido yo un chico malote o una "mujer oscura" me lo hubiera llevado colgado del cuello, pero siendo solo una hobbit pija, me decidí por  un nudo celta que simboliza el amor y una cruz cuyos nudos simbolizan la eternidad:


Nudo celta



Cruz celta

Al igual que las llaves, están fotografiados con el iPhone de... Y están bañados en plata: cuestan ocho euros cada uno.
Me embrujan las cruces celtas. Me recuerdan al poeta épico Julio Martínez Mesanza que escribió este endecasílabo como de piedra:

"En las manos de Dios está la vida".

Hace nueve años compré un llavero con una de estas cruces celtas en relieve: en esa época una persona muy querida para mí estaba muy enferma, y cada vez que yo miraba la cruz me venía a los labios este verso, que repetía como un conjuro, como una oración. No sé si tuvo algo que ver, pero lo cierto es que la historia tuvo un final feliz por el que doy gracias cada día.

12 de octubre de 2013

Cómo aclarar una base de maquillaje oscura... y Poudre de Riz java de Bourjois: Review

Cada vez resulta más difícil encontrar una base de maquillaje líquida en las perfumerías comerciales: una que me guste, que sea respetuosa con la piel y que no sea una bomba de silicona. Al final siempre regreso a mi querido maquillaje de Estee Lauder, Double Wear Light en el tono Intensidad 2, el que utilizo en verano... pero claro, queda muy oscuro...

Ya sé que existe la Intensidad 1 del mismo maquillaje en la misma firma, pero no me gusta cómo queda en mi piel. Prefiero aclarar la base que ya tengo, rebajando así tanto el tono como la textura.

Bricolaje cosmético...


Se necesita, en un principio, una brocha en forma de "paleta" para aplicar maquillaje y una crema de día de consistencia cremosa, buenos ingredientes y color blanco. La aplicación con pincel ya aligera en sí misma la base, y la fusión con la hidratante le aporta jugosidad y resta intensidad. Puede que el resultado sea demasiado brillante, por lo que hay que terminar con una nube de polvos sueltos. Pero no de cualquier polvo suelto...

Poudre de Riz Java de Bourjois

Bourjois ha reeditado su mítica polvera "Java", que es la suavidad hecha cosmético. Se cuenta que contiene auténtico polvo de arroz en su fórmula, ultra fina y levemente satinada. Sella el maquillaje y sobre todo le aporta frescura, elasticidad y permanencia. Constituye el último paso para convertir una base oscura en un maquillaje ligero pero cubriente, ideal para el invierno.

Abajo: Double Wear Light Intensidad 2
Arriba: DW Light + Crema Arnadi + Poudre de Riz Bourjois



¿Qué os parece? Os ofrezco una fotografía de mi cara maquillada con esta mezcla, eso sí, la imagen fue disparada con la cámara de mi cutre móvil al atardecer, sobre un rostro que evidencia ya algo de cansancio: el maquillaje se ha desmoronado un poco pero en cambio la piel sigue luciendo fresca, relajada y sin rojeces:

Look de un día normal...

Lo mejor: al mezclar la base con una crema de calidad, mi piel respira y queda protegida. Y aunque parezca un rito algo elaborado, no invierto más que cinco minutos cada mañana en él. ¡Bricolaje cosmético al poder!

9 de octubre de 2013

Por menos de tres euros, al fin labiales de calidad en Essence

Essence acaba de lanzar una gama de barras de labios de larga duración que realmente funciona.
 Reconozcamos que los labiales de esta marca dejaban mucho que desear, eran endebles tanto en el contenido como en el continente. Pero ahora hay en sus muebles expositores una colección de barras que posee, además de un buen precio, buena calidad y un envase negro, sobrio, nada infantil... Y yo la he visto, es más..., ¡los probadores estaban sin estrenar aún!

Hoy al entrar en Bodybell con la secreta intención de perfumarme con Jasminora de Guerlain, esa mezcla de muguet y jazmines que me fascina y aún no poseo, tropecé con la gama de colores más alarmante (por bonita) que haya visto en los últimos tiempos, ni siquiera en casas de alta perfumería.

Tono 1 Coral Calling

Haciendo ejercicios de contención no me he llevado a casa ninguna de estas barras de labios, pero lo cierto es que por dos euros con ochenta y nueve céntimos que cuestan, no respondo de mí misma en los próximos días.
El primer candidato a venirse conmigo a casa es este naranja travieso, alegre y tierno. Aunque en el dedo parezca de una consistencia transparente, al labio se agarra como un tatuaje y deja un color sólido que va tiñendo la boca y desaparece en unas cuatro horas, de forma gradual.


Tono 2 All you need is Red


Éste es el segundo candidato a vaciar mi bolsillo: un rojo vivo, colorista, lleno de optimismo. Si hay un denominador común en la colección, además de la buena pigmentación y permanencia de sus tonos, es la alegría que rezuman.  Este rojo es el clásico tomate con un ligero matiz anaranjado que le da un toque gamberro y laborable, aún para la oficina.

Tono 9 Wear Berries

"Wear berries": un nombre tan poético y un color tan bonito que le disputa al rojo el puesto número dos en mis tentaciones. Es un tono mora silvestre un poco pálido, un color lavanda ligeramente translúcido, de acabado húmedo y con chispa plateada. He probado el coral por la mañana y éste por la tarde, ya que al ser más cremoso y transparente pensaba que iba a durar menos. Pero  ambos han aguantado el mismo tiempo intactos en mis labios.

Tono 10 Cotton Candy


Y el último posible desliz sería este rosa algodón de azúcar, aunque no lo compraría para mí. Es dulce y radiante, un tono princesa maravilloso que estoy pensando regalar a mi ahijada por su cumpleaños...


Chuaches: término que no aparece en el DRAE
pero que me encanta usar, al igual que Pintalabios...


Los colores son muy fiables a pesar de estar captados bajo luz artificial y con la cámara de mi cutre móvil, al igual que las demás imágenes.

En el dedo meñique encontrarán el tono 4 Dare to Wear, un hermoso frambuesa que a mí no me sienta bien pero que recomiendo vivamente a quien no sufra de rojeces. Ya sé que voy contra las reglas, que dictaminan que a pieles blancas les corresponde un rouge de base azul, pero con el tiempo he descubierto que son justamente los rojos cálidos los que convienen a una tez rosada, al igual que las bases de maquillaje deben ser muy claras pero con un punto dorado.

No he querido etiquetar esta crónica de un descubrimiento con el marbete "Bésame mucho", como vengo haciendo con las reseñas de labiales, por si se produjera el anunciado desliz y pudiera ofrecer una entrada con mejores fotografías, ya saben... ¡chuaches en el labio retratados con el iPhone de mi primo!

7 de octubre de 2013

Fresas silvestres y campos de amapolas: Oktoberfest de Essence

Delante del espejo, jugamos con el maquillaje.
Durante la semana, para ir a la oficina, buscamos tonos discretos y favorecedores, y si llevamos labios de color cereza intentamos compensarlo con un sutil delineado. Pero llega el fin de semana y la fantasía tiembla en los pinceles.
Al comenzar el mes decidí crear una sinfonía de color campestre con el nuevo rubor de Essence y un esmalte color guinda de la misma colección: Oktoberfest... 


Oktoberfest de Essence


Essence ha acertado y deslumbrado con esta colección de marcado carácter alemán y folclórico. Cuando vi el expositor en una perfumería evoqué en un momento mil recuerdos de mi verano en Alemania, cuando apenas tenía siete años: bicicletas, bosques, ardillas y pastel de manzana..., pero sobre todo vida casera, calor de hogar.

Ese colorete con filigrana cosmética en forma de corazón bordado y florecillas blancas me recuerda el amor que ponen los alemanes en todas sus tradiciones. Unidas ambas tonalidades, el rosa "batido de fresa" de la periferia y el rojo amapola del centro, queda un tono "mejillas campestres" que ilumina todo el rostro.
En la colección había varios esmaltes de uñas, pero el rojo es arrebatador. Brilla como el charol, como las cerezas confitadas.

Ambos, rubor y esmalte de uñas, recrean un octubre festivo y rojo, con ese rojo rosado que aporta alegría sin llegar a ser invasivo.

5 de octubre de 2013

Bare Mineral Ready: de polvos minerales y muñecos de goma

"¡Qué título tan raro...!" 
La entrada también va a ser surrealista, y larga. Pónganse cómodos.
Andaba yo por los trece años y mi abuelo se reía de mí, conmigo, porque me apasionaban ya los "pintalabios" pero aún seguía jugando con ardor: de repente aparecía con la boca de un naranja flamante y las uñas en rojo p..., y con esas mismas manos que querían ser de mujer me ponía a acunar a mi muñeca Maite, un delicioso bebé pelón que fue todo mi mundo hasta bien entrada la adolescencia.

Tocador invadido...


Ayer caminaba bajo la llovizna pensando: "de hoy no pasa que me compre la base en polvo de Bare Minerals, aprovechando el descuento del 20% de Sephora que ya termina, es la única base que he visto que no tenga siliconas, es una vergüenza, de Catrice a Chanel todas las bases tienen silicona, y hasta Clinique y la Roche Posay que se supone que son para piel sensible, todas llenitas de silicona, ahora mismo entro en el Sephora para llevarme el Bare Mineral Ready de mis amores..."

Ése era el curso de mis pensamientos, pero mis ojos se detuvieron en el escaparate de Tabycer, un estanco de los de toda la vida que hay en la calle Vara del Rey en Logroño.  Y allí, entre pipas y cachimbas estaba, esperándome, el muñeco más adorable del mundo.

Salvaguardando mis libros en mi mesa de trabajo...

Me lo llevé junto con otros dos para mis sobrinos (gran excusa), y reconozco que esta noche me ha acompañado en mi inmensa cama. Huele como olían los muñecos de mi niñez: a goma nueva y a vainilla antigua. Es una artesanía, no está fabricado en China sino aquí, en Alicante, y lo firma la casa "Nines artesanals d´Onil".

"Te quiero, ya sé que eres un trozo de plástico, pero cómo no quererte con esa cara que pones", le dije antes de dormirme. En respuesta, esta mañana se ha despertado entre mis brazos y me ha dicho, con lengua de trapo: ¿sabes qué? Tienes que ir a Sephora a por la polvera, que ayer la olvidaste.

Bare Mineral Ready 

En la perfumería, una sola pasada de este polvo mineral en mi cara me ha terminado de convencer. Es muy suave, cubriente, no marca líneas de expresión... ¿por qué? El secreto está en la fórmula, como siempre: ausencia total de siliconas, alcoholes o mineraloils, pero en cambio lleva aceite de rosa canina, glicerina, minareal de algas, cera de jojoba... Y, por supuesto, dióxido de titanio, ya que incorpora spf 20.

Y se declina es numerosas tonalidades: éste es el mío.

Número R170


Repito: una sola pasada de brocha. 
El envase es negro, minimalista y plano. Le veo dos inconvenientes: tiene la misma textura gomosa de los rubores de Nars, llena de glamour y de futura suciedad. Y no trae borla: ya sé que el polvo mineral debe aplicarse con una brocha tipo kabuki cortada al ras en plano, pero aún así, para el bolso nunca viene mal una borla de algodón.

2 de octubre de 2013

Ziaja en Logroño: Perfumería Acoris. Mi opinión

En el pasado agosto, en pleno boom de entusiasmo por la firma de cosmética polaca Ziaja, bailé de alegría al saber que, también en la Rioja, hay una tienda que vendía productos de la "marca revelación" del verano.
Se trata de la perfumería Acoris, en la calle Chile de Logroño. He estado allí.

La descubrí a mediados de agosto y volví hace un par de días. Como la moda es caprichosa y parece influida por la filosofía del griego Heráclito que dijo "todo fluye", resulta que ahora la gente empieza a decir cosas desagradables de Ziaja, comienza a desencantarse. Hay cosas y sobre todo personas que no decepcionan nunca, y otras que pasan ante nuestros ojos como nubes de verano.


Acoris (C/ Chile, 4, Logroño)


Sin embargo, voy a detenerme en la tienda, que sigue igual. Es diáfana, luminosa. Tiene paredes blancas, muebles blancos, un caballito balancín de madera blanca.  Tiene jabones en estanterías blancas que huelen a limpio. Por toda la tienda hay un aroma blanco y limpio que encandila. Tiene una dependienta que mima cada rincón, que dice con sencillez "estoy probando la BB cream de Bell cosmetics y los polvos translúcidos antes de traer el expositor".Y me regaló, por una compra de unos dieciséis euros que le hice, una esponja azul con jabón incluido que huele a sábanas recién planchadas.

Y ahora sí, voy a dar mi opinión sobre los productos de Ziaja que he podido probar. Quiero aclarar antes dos cuestiones: los precios son muy económicos y no, no es cosmética natural. De hecho no he comprado ninguna crema para la cara porque la que no tenía silicona como tercer ingrediente es porque tenía parafina líquida en segundo lugar.


Ziaja en mi tocador


1. La linea de cacao era lo que más me atraía, y me compré su crema de manos y su champú. Ambos huelen mal para mi gusto. La crema huele a colacao desvaído con un fondo de natillas sintéticas. El champú huele a monogotas de vainilla del Mercadona, pero con el mismo deje a crema pastelera industrial. El champú carece de siliconas, pero deja el cabello como un nido de avispas. La crema nutre bien las manos, pero como no soporto el aroma he tenido que dejar de usarla.

2. El punto fuerte de esta marca son sus geles de baño. El gel de Coca cola huele a botellita de gominola, a caramelo Cuba libre. Es tierno y ácido, tiene un aire inquietante de ron cola y un fondo muy dulce. Acabo de comprar el gel de galleta y helado de vainilla que huele a postre delicioso y sirve también como champú: limpia el pelo a fondo, no tiene silicona y con una media tonelada de acondicionador encima, ya que está pensado para pelo graso, deja el cabello limpio, suelto, brillante y con cuerpo. Los geles de Ziaja son oro puro.

3. La crema bálsamo de Ziaja baby me recuerda a la terrible Biopel o a la no menos temible 8 horas de Elizabeth Arden: logra sus buenos efectos pero no es un ungüento amarillo de olor imposible. Esta crema tiene consistencia densa pero como de nata batida, muy blanca, y un olor a piel de bebé que enamora. Y cura rojeces, rozaduras y eccemas provocados por el sudor en un santiamén. Supongo que es un cóctel de petroquímicos, pero Biopel y 8 horas también lo eran. He llegado a la triste conclusión de que para combatir rojeces corporales (no faciales) hace falta lanolina a mansalva.
La recomiendo encarecidamente: toda la gama Ziaja baby tiene una pinta impresionante y huele a bebé feliz.

4. De la línea facial probé el único producto que no lleva derivados del petróleo en su lista de ingredientes: el contorno de ojos y labios Lifting solution. Quiero comprar un contorno de ojos en condiciones (probablemente de Darphin), pero al ver esta caja dorada al imbatible precio de seis euros no pude evitar llevármela a casa.
Me encanta: contiene aceite de almendras dulces, proteína de arroz, pantenol, vitamina E, extracto de maíz y tres parabenos, pero cero siliconas o parafinas. Ziaja NO es cosmética ecológica, pero la formulación de este producto es impecable. Tiene textura de gel denso: es de los que se pueden dejar en la nevera para refrescar párpados hinchados. Resultados en dos días no puede haber, pero sí he notado la piel hidratada, relajada, como repleta.

En definitiva, Ziaja pasa con un notable justo en mi opinión, pero tiene de repente joyas que merecen matrícula de honor. Y gracias a mi curiosidad por esta marca ¡descubrí una tienda de diez!