27 de febrero de 2014

Bésame mucho, y por menos de tres euros: hoy, Baby lips de Maybelline

Gracias al Cielo,  han vuelto. Los Baby lips que descubriera en noviembre en Mercadona y que luego volaron al país de Nunca Jamás no sin antes robarme el corazón..., brillan flamantes y coloridos en  los almacenes In Faradis.

Baby lips en IF Logroño

En Logroño están remodelando los locales de esta cadena para incluir, tras la reforma, firmas como Deborah Milano, así que cuando vi la tienda de San Antón abierta, entré para ver si habían llegado los anhelados bálsamos con color de Maybelline.

No me resisto a contar que el local de esta calle guarda para mí un millón de recuerdos, ya que lo montaron sobre la antigua perfumería Spray, un mito en la historia del pequeño y medio comercio riojano, y que al igual que ocurrió con las perfumerías Donna de Pampaluna terminó siendo absorbido por el gigante IF. Sin embargo, la tienda de San Antón sigue conservando la estructura, calidez y clientela típica de un comercio de barrio detrás de las grandes cristaleras, expositores brillantes y anuncios luminosos.


Color a nuestra vida con Maybelline

Y sí estaban, brillando al comienzo de la tienda, donde en mi adolescencia se colocaban los estuches y cofres más lujosos, estos auténticos oasis de hidratación y de color.
Tampoco me resisto a contar que, cuando pasaba por caja con dos fermosos ejemplares de los Baby lips, la dependienta que me pidió dos euros con setenta y nueve céntimos por cada uno (veinte céntimos menos que en Mercadona, por cierto), me preguntó con timidez:

- ¿Perdona... tú tienes un blog? ¿Makimarujeos?

... y me alegró una semana que andaba algo coja hasta entonces.

Los Baby Lips contienen aloe vera, miel, manteca de karité y centella asiática... y se nota. Es alucinante el bálsamo color azul turquesa, con factor solar veinte y la promesa de un confort que desarma. Pero yo quería reponer el tono rosa y hacerme con el rojo labio.

Pink Punch

La cámara no ha sabido captar toda la dulzura y la fuerza de este color algodón de azúcar. El color se asienta en el labio, lo tiñe con suavidad. El brillo desaparece relativamente pronto y suelo  re aplicarlo porque me encanta el acabado jugoso que regala... pero el tono rosado parece tatuarse, algo que no me había sucedido nunca con un bálsamo con color.

Cherry me

El tono Cherry me en la barra se parece a una gominola de fresa o cereza, tiene ese aspecto de gelatina golosa que despierta el apetito. En la piel es mucho más sutil pero no pierde ese punto de picardía dulce. Tiñe el labio dando aspecto de boca de niño que acaba de comer un caramelo.

En definitiva, estas barritas de colores ácidos y vitamínicos  constituyen todo un oasis para los sentidos... por menos de tres euros.

25 de febrero de 2014

Bésame mucho: hoy, el color melocotón

Una lectora del blog que además es compañera mía de la UNIR, (qué misterio...), me ha pedido un post sobre mis barras de labios color melocotón.
El melocotón o durazno es un tono fresco, alegre y jugoso. Es el color de labios que lleva Reese Witherspoon en la película "Sweet home Alabama".
Entra por los ojos calmando y aportando alegría de vivir al mismo tiempo. En palabras de Garcilaso,  "enciende el corazón y lo refrena"..., razones por las que desde siempre,  siempre siempre ha sido mi color favorito para dar vida al rostro con una pincelada en la boca.

He probado innumerables matices de labiales melocotón,  pero voy a describir aquí solo mis imprescindibles.
En primer lugar, no debemos confundir el término con otros que parecen sinónimos, pero no lo son: el coral y el naranja. Es un fallo que yo misma cometí muchas veces. No digo que los labiales corales o marcadamente naranjas no sean bonitos, pero son mucho menos naturales y pierden ese equilibro entre frescura y dulzura que posee el melocotón, que siempre es una mezcla de tonalidades rosadas y anaranjadas.

Pour la vie de Bourjois, tono 51

El primer melocotón que tuve, el que encendió la chispa de un enamoramiento que dura ya más de veinte años, fue el añorado tono 51 "Peche Juteux" de los labiales Pour la vie de Bourjois. Olía a caramelo de frutilla y su color era vivaz y muy dulce al mismo tiempo. Aún se encuentra en Ebay, de hecho la imagen está sacada de esa página web. Recientemente Bourjois ha lanzado su versión de los lápices labiales que a mí no me convence porque la mina es demasiado blanda y se rompe, pero el tono "Peach on the Beach" es un pálido reflejo que evoca la belleza de mi primer "pintalabios":

Peach on the Beach de Bourjoism foto horrible (lo siento)

Cuando me quedé huérfana de melocotón, descubrí dos labiales de tonos algo más cálidos pero aún frescos y dulces y sobre todo con mucha fuerza: uno caro y otro barato.


Péche Frivole de KissKiss de Guerlain 

Los KissKiss de Guerlain eran barras esculturales, auténticas joyas que no estaban a mi alcance por aquellos tiempos..., pero con unos ahorros logré comprarme uno en el Péche frivole y caí rendida. Era un tono luminoso, festivo, tierno pero firme... y discontinuado, por lo que no diré nada más.
Antes de descubrir los fastuosos labiales de Guerlain estuve utilizando durante mucho tiempo uno de los "water shine diamonds" de Maybelline, el número 105:


Peach Diamonds 105 de maybelline

 Ignoro si seguirá existiendo: era más albaricoque pero tenía un brillo magnífico. Y era muy barato y muy hidratante.
Tras un largo peregrinaje descubrí los Chubby sticks de Clinique, y por supuesto el elegido fue un melocotón suave y pastel, un maravilloso tono que repongo y repongo siempre que visito un Corte Inglés:

Mega melon de Clinique

... Y así llegamos a los tiempos actuales, a los melocotones que me obnubilan hoy en día, que son tres. El primero, el ya mencionado Mega Melon de Clinique, un labial como de tarde en pastelería o primer amor adolescente, un tono delicado y empolvado.
El segundo, uno de mis labiales favoritos de mis últimos tiempos:


Peachy de Lola Make Up


Peachy, de Lola. Una barra de labios que irradia luz y alegría de vivir. Una textura firme y fundente al mismo tiempo, un acabado goloso. Uno de esos amores para toda la vida. Desde aquí lanzo un ruego a sus creadores para que no lo descataloguen nunca.

Princess Peach de Catrice

Y mi último hallazgo en el mundo melocotón: el Princess Peach de Catrice. A veces se me hace demasiado cremoso pero se lo perdono, en verano lo meto en el congelador... Todo sea para salvaguardar este impresionante color melocotón que redimensiona la boca más pequeña y alegra el corazón más nublado.

¿Te gustó mi colección de melocotones favoritos' ¿Con cuál te quedas?

23 de febrero de 2014

Luz embotellada: fin de semana en Madrid, nuevo corte de pelo... y base de maquillaje Illumi de Bell

Cuando vivía en el Sur,  nunca quería cortarme el pelo. Pertenezco a esa clase de mujeres que de niñas soñaban con una cabellera de princesa. Era como si el pelo largo te hiciera brillar más.
Aún hoy me gusta la melena larga... siempre y cuando pueda domesticarla, pero en Logroño el cabello se carga de electricidad, por lo que a veces decido cortar por lo sano.
Le dije al peluquero (mi antiguo alumno que ya se ha graduado, así que es "maestro peluquero") que cortara... y se emocionó:



Mi fin de semana en Madrid ha sido muy cultural: Cézanne, Dégas..., muy familiar y poco comercial. Horas llenas de sol. Y tuve un rato libre para acercarme a la tienda de Bell, visita que relataré con imágenes dentro de poco, y para descubrir la maravillosa base de maquillaje Illumi de esta marca, que es la que llevo puesta en la foto.

Illumi de Bell es luz embotellada, es la poción mágica de Astérix en versión femenina.
Como toda luz tiene su sombra, me dolió ver siliconas en la formulación..., pero decidí borrar este dato de mi memoria esta misma mañana al estrenarla. Crea un lienzo puro en tu piel, o aún mejor: crea la fantástica ilusión de que tu rostro desprende luz serena y fresca... sin brillar ni un átomo.

Por menos de siete euros, regala un halo sobrenatural a la piel propio de una princesa... que acaba de desprenderse de su melena por razones prácticas y necesita nuevas armas para soñar.

21 de febrero de 2014

Comprando en Eroski: hasta la parafarmacia y más allá

Los sábados por la mañana, cuando no estoy a remojo en la piscina, es que me he dejado seducir por el Centro Comercial Berceo y la buena compañía: mi amiga Anita y yo entramos en acción. Tenemos ruta trazada que suele acabar en Eroski, pero  comenzaré la crónica de forma ordenada: con el desayuno.

Desayuno friki... Filtro Hora Dorada de Twitter

Cuando somos buenas desayunamos un zumo vitamínico de frutas..., cuando somos malas, me paso antes a comprar unos donuts a Loops. En el último sábado escogí tres bollitos con mensaje: ambas amamos a E.T.
Luego vamos a Oysho, Misako, Forum Sport... depende de nuestras necesidades y nuestra cartera. Mis compras mejor amortizadas se han decidido en una de nuestras visitas de sábado:


Cantimplora y bolso en la oficina


El bolso no se ha despegado de mi vera durante todos y cada uno de los días del invierno: ya sabéis cuánto me gusta el charol negro o incluso sus sucedáneos. La cantimplora termo era de la línea deportiva de Oysho y "lo molaba todo" pero tenía una capacidad de medio litro por lo que la he sustituido por una señora cantimplora de un litro, de un electrizante tono azul que me alegra las horas de trabajo:


Laken, en Forum sport


Como veis yo utilizo estos termos para beber agua mientras trabajo, porque rellenar botellitas de plástico es muy malo para la salud. A mi amiga le alucina Forum Sport porque su gran adicción son las sneakers, las tiene de mil colores y siempre se emociona con nuevos modelos. Y a mí me encanta ver ese brillo de entusiasmo en su mirada porque es el mismo que me asalta ante las barras de labios de color melocotón o los poemarios, que aunque me salgan por las orejas siempre serán nuevos y tendrán ese aspecto reluciente y apetecible a mis ojos... Al final la cabra acaba tirando al monte.


Botas de agua en Eroski

... Y sí, siempre terminamos en Eroski. Es la cueva de Ali Babá moderna, repleta de tesoros unas veces útiles,  otras sorprendentes.
Por ejemplo, vi estas botas de acabado "jelly" a nueve euros y con las rebajas, ¡a cuatro euros, oiga! Son comodísimas, por dentro están forradas de tela y la suela es de las de trotar segura por esos montes de Dios. Pero ya no había de mi número. Una auténtica lástima.

Aloe Grisi

Sin embargo,  lo que más me gusta de Eroski es su parafarmacia: una extensa llanura repleta de todas las firmas, francesas o no tanto, que he añorado desde que me fui del Sur. Una variedad que yo no veía desde mis tiempos de Corte Inglés..., y la presencia balsámica del gel de aloe vera de Grisi que fue mi medicamento epidérmico durante años. Lo he vuelto a rescatar con dos fines: uno, untarme una buena capa en la piel del rostro antes de entrar en la piscina, porque el cloro la destroza... y dos, aplicar una capa no menos generosa cuando quiero utilizar una base de maquillaje que contenga silicona. ¡Actúa de barrera natural!

Hoy hace tres años que vivo en Logroño y trabajo en la Universidad Internacional de La Rioja: mi tercer "cumple unir".  La felicidad se construye a base de lunes luminosos en la oficina... y sábados radiantes con esas personas que hacen mi vida tan feliz. Cuánto tengo que agradecer.

19 de febrero de 2014

Coloretes baratos y buenos: hoy, Luminoso de Milani

... Como las meigas,  haberlos haylos, pero resulta difícil encontrar un rubor de calidad y barato que pueda competir con Nars en nuestro tocador.
Diréis que tengo un problema de expectativas..., pero no puedo evitarlo.
Soy muy capaz de usar barras de labios chiniles con tal de que no sepan a rayos y me he prohibido las lacas de uñas caras desde el último destrozo contra el suelo de un fermoso esmalte de Opi... pero en la base de maquillaje y en el colorete siempre quiero calidad.
Y, sin embargo, la calidad a veces llega a mí por sorpresa, como una liebre... y por unos pocos euros.

Luminoso de Milani

Milani es una firma que en los países anglosajones se vende en supermercados como si de Bourjois o L´Oreal se tratase, y "Luminoso" es uno de sus famosos "baked blushes", coloretes elaborados con polvo cocido que pigmentan maravillosamente y duran muchísimo en la piel. Cuestan menos de seis euros  pero no se consiguen en España... Yo lo tengo gracias a Gadirroja que me lo compró en algún lugar remoto de la red.

En cuando abrí el paquete me cautivó su fulgor. Me recordó poderosamente al colorete Apricot Rose de L´Oreal que fue mi gran favorito allá por la prehistoria, en la era pre-Nars. Sin embargo su calidez y ese halo melocotón bronceado que brinda al pómulo me lo hizo similar a mi gran amor ruborizado: el Luster de Nars.

Luster Mars- Luminoso Milani

El parecido salta a la vista, pero también al tacto. La fórmula de Luminoso es tan suave y pigmentada como la de Luster. Hasta el nombre de ambos posee un denominador común, más allá de la torre de Babel.
Uno cuesta treinta euros, otro cinco euros y pico. Ambos me fascinan, y de hecho si estás a punto de comenzar una colección de coloretes de Nars te lo recomiendo encarecidamente, pero como estamos en época de vacas flacas o de economía épica... apunto aquí lo mucho que se parecen estas dos cajitas de tornasol soleado.


Luster nars- Luminoso Milani

No llegan a ser clones ya que les diferencia un cierto matiz que subyace en cada uno: mientas el melocotón de Luster vira claramente al dorado, Luminoso posee un leve, muy leve, subtono rosa cálido que me lo recordaba al Apricot Rose de L´Oreal.
Veamos cómo brillan ambos en el pómulo:

Tiza Arty Pastel de Sephora en el pelo...
y colorete Luster en la piel

Una lectora me preguntó  qué producto llevaba en las mejillas en esta foto, para que brillaran tanto... Y la respuesta es: nada más y nada menos que una mano generosa de Luster de Nars. Normalmente es más intenso, pero estábamos a final del día.
Sin embargo Luminoso también sabe brillar, como se demuestra en esta otra foto, disparada también antes de desmaquillar me por la noche para que podáis ver el pertinaz fulgor:

Luminoso hasta el final

Luminoso de Milani es una de mis herramientas favoritas... antes de enfrentarme al Adobe connect para dar una clase on line en la Universidad Internacional de la Rioja.

17 de febrero de 2014

Bésame mucho: hoy, Long wearing gloss de Flormar

Hace unas semanas,  mi amiga Camino me dijo que andaba a la caza y captura de una laca de labios color fucsia. Una tonalidad de moda, fresca y muy alegre, pero... no resulta tan fácil encontrar el gloss ideal. Unos son muy ligeros,  otros muy claros... y los que poseen la opacidad y brillo deseados se escapan del presupuesto.

Pensaba en esa búsqueda cuando me topé de frente con un expositor de la firma italiana Flormar en el centro comercial Nervión Plaza de Sevilla,  a donde había acudido a comer con mi amigo Lord Scutum.

Long wearing gloss de Flormar

Allí estaban esperándome,  centelleantes y magníficos, unos brillos de labios de larga duración que me llamaron poderosamente. Cuestan seis euros,  prometen efecto de boca mojada por mucho tiempo... y lo cumplen.

En principio solo iba a comprar dos ejemplares del ansiado gloss fucsia, pero mis ojos hicieron chiribitas con el tono coral que os muestro: un naranja vitamina dulce, como de caramelo ácido.




Tono L 410


...Toma 2



¿Es o no es un gloss como para perder la cabeza?  Brilla tanto que redimensiona el volumen de la boca, aportando un acabado como de niño que acaba de dar un beso.
Duran un tiempo razonable, la textura es hidratante y las purpurinas diminutas que bailan por su superficie no arañan el labio.
Y huelen a natillas...




Tono L 409

Brillos de color rosa fucsia he encontrado dos: uno más translúcido,  frío y con burbujas plateadas que me fascina a mí...


Tono L 420



Y otro más sólido y de color cercano al fresa, que fue el elegido para regalar a mi amiga.
Ni que decir tiene lo mucho que le gustó el regalo. Y a mí me obnubila el haber descubierto un gloss tan apetecible, duradero y jugoso... por menos de siete euros.

15 de febrero de 2014

Primavera pastel en Sephora: jugando a ser Katy Perry

Toda mujer lleva dentro una niña, y el mejor maquillaje, como la mejor literatura, es puro juego, un juego muy serio. ¿A quién no le gusta jugar un poco al salir del trabajo? Jugar como los niños, con tizas de colores: rosas pasteles, cálidos melocotones... En Sephora te lo ponen un poco más fácil y barato con Arty pastels, su colección para la primavera:


Colección Arty Pastel de Sephora

Ves este expositor y piensas en la caja de pasteles de tu infancia, en los dedos manchados de acuarela y en el algodón de azúcar de la feria de abril.
La colección comprehende colorido para ojos, uñas y mejillas; pero voy a detenerme  en los coloretes y en la coloración temporal de cabello.

Coloretes Arty Pastel de Sephora: rosa y coral

Los rubores de esta edición limitada cuestan catorce euros con noventa céntimos,  aunque ahora tienen un descuento del veinte por ciento. Se declinan en dos tonos deliciosos: un rosa color "chuches" y un coral rosado que regala mucha vida al rostro.
Quince euros ya no son una nonada,  pero es que la calidad es ya otra: se percibe en la pigmentación,  con sólo mojar levemente la brocha en la pastilla de color todo se tiñe de frescura.

Sin embargo no me he comprado ninguno de los dos, ¡porque tengo ya bastantes! He pensado en hacer un post sobre coloretes baratos y buenos;  que haberlos haylos...
En mi opinión,  la estrella de la colección es sin duda la tiza de color rosa pastel para teñir el pelo por unas horas. La probé en los mismos almacenes:

Tiza rosa pastel para colorear el pelo

Me dijeron las dependientas que aún es más intenso cuando se humedece el pelo y dura más, pero a mí me gusta mucho el efecto ocasional... ¡es como jugar a ser Katy Perry por una tarde!

13 de febrero de 2014

En San Valentín... os propongo un neceser perfecto para el príncipe azul

El príncipe azul tiene una piel que nos cautiva, una piel que respira, se satura y cansa como la nuestra... y que merece todos los cuidados que le podamos prodigar. Más allá de la moda metrosexual que ya pasó, más allá de las diatribas sobre si  el objeto de nuestros desvelos debería depilarse o no las cejas..., vengo a proponer unos cuidados básicos que podemos regalar a cualquier hombre, ya que consisten en limpiar, hidratar y perfumar la piel.


Collage hecho por mí a partir de imágenes sacada de Google


1. Limpiador facial Hydra Energetic de L´Oreal Men Expert: Es el típico gel con un ingrediente muy vistoso como protagonista: el carbón magnético que atrapa la suciedad. Además es un limpiador de color... negro. Si a nosotras nos funcionan tan bien los exfoliantes de cenizas volcánicas, a ellos que tienen una piel más gruesa y con más necesidad de desincrustar... ¿por qué no? Este gel tiene muy buena pinta y buenos ingredientes incluye cafeína  y vitamina C además del mega fabuloso carbón... y leí una buena crítica en Trendencias hombre.

2. Hidratante para piel con barba de L´Oreal Men Expert: Me encanta  este detalle. Una crema que deja la zona de la barba "besable", reza la publicidad. No he leído ninguna reseña pero la incluyo por lo que tiene de  pintoresco y útil a la vez... y porque siento debilidad por L´Oreal Men desde que ficharon a Pierce Brosnan, mi irlandés favorito.

3. Crema hidratante de Nivea Men Sensitive: He descubierto este tesoro que cuesta menos de ocho euros y lo voy a probar... en carne propia. Muchos hombres sufren de rosácea o al menos de piel reactiva, supongo que el ser ése mi problema me vuelve más observadora. Biotherm tiene una crema  para rojeces masculinas pero cuesta tres veces más y es pura silicona.
Hoy me he pasado por el Bodybel para curiosear la formulación de este tubo y he visto que es impecable como un caballero vestido con americana. Carece de alcohol, de parabenos y de siliconas, ¡y contiene camomila, manteca de karité y hammamelis! Creo que mi próxima crema hidratante tiene nombre masculino...

4. Bálsamo calmante de Skeen +: Fue creado como after shave pero pronto se comercializó como crema hidratante. Lo he usado y me encanta, y a ellos les fascinará porque casi es un gel, es muy fresco y tiene aloe vera. Creo recordar que no repetí porque posee siliconas, cuesta treinta euros  y se parece peligrosamente a un gel de aloe vera puro, aunque con un plus de vitaminas E y C...

Un producto de esta firma (a la venta en Sephora), que sí mereceel desembolso de treinta euros es su corrector ultra sutil Touches: a mí personalmente no me gustan los hombres maquillados pero creo por otra parte que tienen todo el derecho del mundo a esconder sus ojeras de vez en cuando... Cuestión aparte es el hecho de que esas mismas ojeras a nosotras, dependiendo de su dueño, nos resulten irresistibles.


Collage hecho por mí con imágenes tomadas de Google


Ahora llega el turno de los perfumes, regalo sanvalentinero en estado puro. Aquí sí que voy a hacer prevalecer mi propio gusto: no puedo soportar la mayoría de fragancias masculinas, aquellas que huelen a "macho", ésas que dejan un rastro a cuero, a madera muy persistente... Tampoco me convence el anís, ni el limón puro tipo Álvarez Gómez...  Me encanta que los hombres huelan a limpio, a recién salidos de la ducha.

1. Agua fresca de Adolfo Domínguez: Esta colonia es elegancia y frescura, es un hombre recio y alegre, es respirar aire puro...Y pueden llevarlo tu padre y tu sobrino de dieciocho años a la vez. Tiene una salida chispeante y cítrica pero compleja, no de limones; un corazón de enebro, lavanda y romero, muy campestre; y un fondo de vetiver, cedro y musk.
Y no te arruinas al comprarlo, lo he llegado a ver a dieciséis euros en Mercadona (en Bodybel está a veintidós.)

2. Kenzo Sport: Me la acaba de descubrir una dependienta de Sephora. Es empolvada y muy especial, huele a jabón antiguo y a algo fresco que he descubierto que es menta. De nuevo tiene una salida cítrica y un fondo de cedro y vetiver. Es ligera gracias a sus notas marinas pero firme gracias a sus acordes amaderados. Y supongo que será carísima.

3. Dior Homme Cologne: Mi perfume de hombre favorito. Es curioso que detrás de estas dos fragancias que me han subyugado se encuentre el mismo nombre: el perfumista  François Demachy.  Es una creación de 2013 y tiene muy pocas notas olfativas lo que para mí siempre es un acierto. Bergamota de Calabria, flor de pomelo y almizcle, nada más. En mi opinión no es cítrica sino limpia, huele a sábanas recién planchadas, a camisas blancas, a delicadeza, reciedumbre y serenidad. He visto que el frasco de cincuenta mililitros vale 34 euros en Bodybel. No me parece nada caro para lo que ofrece.

¿Y tú? ¿Qué le regalarías al príncipe azul?

11 de febrero de 2014

Reto Sin Siliconas: BB Cream de Prisma Natural

Durante estos días en Sevilla no tuve mucho tiempo para hacer compras, ni para pensar en hacerlas. Vine por trabajo y estuve trabajando, y la tarde del domingo me dio la locura de tomar un autobús para Algeciras y pasar una velada de viento y lluvia con mi mejor amiga, resguardadas al abrigo de su casa: un auténtico paraíso con chimenea a pie de playa.

Mi amiga Merl y yo

Nos dedicamos una sesión de foto matón jugando con los distintos efectos del samsung como si fuésemos un par de adolescentes. Y a la mañana siguiente, vimos amanecer...

Foto mía tratada con filtro cálido de Twitter

Tras nuestra sesión de fotos pop me di cuenta de que me había aguantado perfecta, intacta, la BB Cream de Prisma Natural que compré al llegar a mi ciudad, en Gea, el único rincón comercial que añoro de veras cuando estoy en el Norte. El jueves por la tarde me pasé para saludar a su dueña y para reponer la loción limpiadora a la manzanilla de Essential aroms y la magnífica arcilla rosa de Cattier..., y me llenaron un tarrito con una muestra generosa de esta base de maquillaje con tratamiento que además se elabora aquí en Sevilla.

Foto mía tratada con filtro "Hora Dorada" de Twitter

Tras cuatro días de uso en condiciones bastante exigentes (largas jornadas de trabajo y al salir del hotel donde se examinaban los alumnos, fuertes rachas de lluvia y viento...), el producto me había dislocado de tal manera que ayer llegué directamente de Algeciras a Gea para comprar el tamaño de venta al público.
La formulación es todo un poema bucólico: nada de parabenos, perfumes, alcoholes ni siliconas. Alantoína y ácido hialurónico entre sus ingredientes... De hecho, es la primera BB cream de cuantas he probado que funciona de verdad como crema hidratante. Sientes que hidrata y trata la piel, lo notas al extenderla sobre el rostro: tienes que usar una segunda capa porque la tez agradecida se ha bebido la primera que le regalaste.

Y dura muchas, muchas horas, dejando en la piel un acabado jugoso pero bastante mate, carente de brillos. No se acartona, no huye al contacto con el agua formando regueros en la piel, no se cuartea y resiste al sudor. Resiste vendavales y puedo certificarlo, ya que al llegar a la casa de mi amiga la lluvia me había pintado las ojeras con riachuelos de rímel... pero la BB cream de Prisma natural resistía, ahora y siempre, al invasor.

8 de febrero de 2014

Rubor Exibit A de Nars: review relámpago (makimarujeando en el neceser de Carmen)

Nunca pensé tener en mis manos el colorete más rojo y mate de Nars, aunque mentiría si no confesara aquí y ahora que siempre despertó una cierta curiosidad en mí.
Pero estando en Sevilla, al cuidado de los exámenes de mi universidad, vi ayer que una de mis compañeras del tribunal lo sacaba del bolso, y temblando de la emoción le pedí permiso para probarlo y hacer un par de fotos en la hora del almuerzo...

Luz artificial,  con flash

Luz natural,  sin flash


Exibit A: rojo tomate sin un átomo de brillo.  No es mi color ni mi textura. Y sin embargo...
El efecto Heidi bien administrado regala un aspecto de salud rebosante, mejillas campestres, verano al pie de la montaña y mantel de cuadros (rojos, claro...) sobre la hierba.

A la puerta del hotel


Incluso sin ayuda de una brocha tipo mofeta puedes jugar con el color... sin abrasarte.
Hace solo unas horas habría escrito: abstenerse pieles rojas como la mía... Ahora solo me atrevo a apuntar imprescindibles: una buena base de maquillaje, labios neutros y ojos en color topo.
Y a pesar de todo  yo le añadiría un toque de brillo sano al pómulo.

6 de febrero de 2014

Reflexiones en la bañera (XII: Mimosas, suspiros y desodorante en crema)

Doce meses de Reflexiones en la bañera, señoras... Esto es, un año de Reflexiones... y mi primer aniversario a remojo. Lo celebro reflexionando más... envuelta en el deleitoso gel de flor de oro y acacia de L´Occitane que huele a miel y a mimosas.

1.  "Baño Gozoso" es una expresión que me inventé de niña, cuando los baños de espuma eran casi diarios, una obligación que me fascinaba. De pequeña inventé algunos giros léxicos como "papá guapo, lindo y precioso" (amor con sinónimos), y "quiero agua, pero mucha, pero toda, pero hasta el cielo" (petición poética con anáforas e hipérbole incluida).

Baño gozoso- Foto mía

2. La espuma de este gel es crujiente y fragante, hace fru fru como un vestido vaporoso. Un vestido de espuma que te envuelve. Y huele a mujer, a caricias, a jabón de flores, a día soleado y a primavera aún fría, mantas y chimenea pero ves por la ventana las acacias floreciendo.

3. Con tristeza  compruebo que el perfume de la misma línea huele igual de rico pero dura menos de un pestañeo en mi piel. Gran tema este de las permanencias, que hace que grandes fragancias pasen por mi tocador sin pena ni gloria. Y lo peor es que veo que los perfumes que duran son los más caros, por ejemplo Mimosas pour moi de Anne Flippo es muy duradero... pero son cien euros y me estoy resistiendo.

4. Como siempre hay excepciones, el Monogotas de Melón del Mercadona dura muchísimo y es muy barato. Las brumas y aceites perfumados de Rituals duran una eternidad y tienen un precio más que razonable. Sin embargo Gotas de Mayfer, que me descubrió una lectora y me chifla, es de los suspirosos (que duran un suspiro: he inventado una nueva categoría para los perfumes: "oiga usted, pero... ¿es suspiroso o no es suspiroso?")

5. Os debía una reflexión sobre los desodorantes en crema. Las axilas son un mundo, y algunas son  un mundo muy sensibles por ejemplo: las mías...

Tomado de Google Imágenes

No me gustan los sprays que dan frío y se cargan el ozono, los roll-ones y deo sticks me abandonan, y por último la piedra de alumbre es una duda existencial constante: hay que mojarla sí... ¿y luego secarla? ¿Secarse? ¿Si no resbala, no sirve el invento...? Muchas preguntas para las ocho a.m.

6. Byly Sensitive Seda/Silk. Es maravilloso: una crema blanquecina tipo Nivea, de hecho parece que va a oler a Nivea y luego no huele a nada en absoluto, es como la capa de invisibilidad de Harry Potter aplicada al sentido del olfato también, y además no tiene nada, nada de lo que no me gusta. Nada de aluminio, nada de alcohol, nada de silicona. Tiene parafina, sí, no podía ser cero por ciento de todo... porque entonces no existiría.

7. La extiendes en las axilas y te olvidas. No es antitranspirable, sudas lo normal y saludable pero... no huele a nada. Dura el día entero y dos si hace falta, dice el envase. Aquí vienen grandes protestas de las usuarias que escriben la crónica diciendo: eso no lo sé, yo nunca nunca jamás paso más de 24 horas sin ducharme... Pero yo lo he probado en ese tipo de viajes en los que dices, llego por la noche a casa, hoy me ducho por la noche. Seamos sinceras, esas cosas se hacen a veces. Es relativamente fácil comprobar si un desodorante dura dos días seguidos... y yo he descubierto que éste sí lo hace.

4 de febrero de 2014

La vie en rose: labios jugosos, uñas desastrosas (Wet´n Wild/ OPI)

Otra jornada relámpago en Madrid: ida y vuelta en el día, nueve horas de autobús en el cuerpo y mucha, mucha alegría, ya que el viaje merece la pena con creces por dos motivos: el mejor, una sesión de trabajo con gente maravillosa.
Y una razón secundaria pero no menos importante: me queda una hora libre para comer y, como puedo hacerlo en cualquier lugar, elijo siempre el Rodilla de Príncipe Pío... Sí, ese estratégico chiringuito que queda a las puertas de la perfumería Primor.
Digamos que paso tres cuartos de hora en la perfumería y que dedico al almuerzo los quince minutos que restan.

Recomiendo el sándwich de nueces, atún y Oporto,
que también tiene pasas y el toque licoroso es magnífico

Ayer iba buscando dos productos muy concretos porque mi economía no es de color de rosa... Un bálsamo de labios sin mucho petróleo en su fórmula (se me acabó el tarrito de Uvas frescas), y un acondicionador nutritivo y natural para domar la melena en los días de piscina.
Encontré ambas cosas y ya iba a pagarlas cuando me dejé engatusar por un esmalte de Opi. Y todo exceso tiene al final su castigo: a esto se debió referir Calderón de la Barca al hablar de "justicia poética"...

El esmalte protagonista de esta tragicomedia calderoniana se llama Chic from Ears to Tail, pertenece a la colección de Minnie Mousse de este verano y era, digo era, un color rosa como de batido de fresa, muy años cincuenta. Elegante, discreto y muy femenino.
Lo probé y me dio el primer disgusto: era de esas lacas cremosas que hacen rayas en las uñas. Una segunda capa convirtió las estrías en engrudo.

Chic from ears to tail dd OPI

En esta foto enseño las uñas más rescatables y aun así,  mirad el dedo índice. .. y no miréis las cutículas por favor.

Se acercaban las nueve de la mañana, debía llegar a tiempo a la oficina, a tontas y a locas metí el frasco en el bolso... Ocho horas después, al abrir de nuevo el bolso casi a punto de despedirme de mis compañeros...

(Aviso: esta imagen puede herir sensibilidades.)

La vie en Rose...

La vie en rose, un martes a las seis cuarenta de la tarde.
Soy una potinguera real, de carne y hueso; no una resplandeciente wonder woman. Estas cosas también suceden, y hay que tomarlas con humor porque son solo eso, "cosas".
Primera reacción, cantarle un réquiem entre las risas de mis compañeros. Se me escapó un "era de colección", pero para ese momento ya estaba entrando de lleno en la segunda reacción... ¿cómo voy a limpiar esto? Afortunadamente mi amiga Arantxa fue rápida y recogió la mancha rosa antes de que solidificara.

Pasamos a otro capítulo...
El acondicionador Brazilian Keratin Therapy de Organix contiene aceite de coco, manteca de cacao y keranita, y es libre de silicona. Huele a postre de pastelería y le dedicaré crónica en el  futuro post que os prometí sobre el neceser específico para ir a la piscina.

Pero, sin duda, el descubrimiento del lunes fueron los Juicy lip Balm de la firma Wet´n Wilde. Contienen aloe vera y dejan los labios muy suaves y jugosos. El de sandía no tiene color pero sí un poderoso olor a verano, y... ¡a  colonia de melón del Mercadona!

Juicy Lip Balm de W´W en el tono Cherry: 4,29 euros

El de cereza huele a pastel americano con licor de cereza y es el mejor bálsamo con color que he probado en mucho tiempo.
Una fórmula cremosa, como de "gelatina", jugosa e hidratante. Un color labio sublimado, uno de esos rojos afrutados y naturales que me entusiasman. Y un envase anodino, sencillo pero de plástico bien resistente, lo cual, visto lo visto, ¡es todo un regalo!

2 de febrero de 2014

Spa corporal, Spa espiritual (por menos de cinco euros... en Lobete)

Los sábados voy a la piscina. Y los miércoles. Y los domingos, si no tengo un plan distinto. Esta es la rutina que he comenzado, y pienso seguirla porque me sienta fenomenal.
Lo que no he dicho es que los sábados, si llego a cierto número de largos y hago una buena tanda de aquadisco... me regalo una sesión hidro termal. Una hora y media de circuito que me cuesta, exactamente, cuatro euros con veinte céntimos.
He instituido el sábado como Día del Spa, a distintos niveles y en todos los sentidos. Porque el balneario no es como yo pensaba la hoguera de las vanidades, sino una fuente de beneficios para nuestra belleza y nuestra salud.

Spa Lobete (foto sacada de aquí)

El polideportivo de Lobete en Logroño es un complejo moderno, con prestigio en el mundo arquitectónico y que posee una pista de hielo, una piscina olímpica y un spa, además del típico gimnasio. Es municipal: cuando llegué a Logroño me saqué un bono de Logrodeporte que me permite utilizar todo menos el spa, por ocho euros al mes que pago encantada. Y, para los abonados, el balneario cuesta 4,20 euros, que no es precio ni es ná.
La imagen que suele rondar por nuestra cabeza es: Spa = Jacuzzi. Deleite de los sentidos y gusto para el cuerpo que también se necesita muchas veces... pero es que hay mucho, mucho más. Hace una semana pude comprobar cuánto da de sí un spa municipal que cuesta cuatro euros.


Lo mismo

Hay piscinas lúdicas, un jacuzzi amplio y gozoso y un espacio de camas de burbujas como muestran las imágenes, pero también probé y disfruté la piscina de contrastes, las fuentes para tratar cuello y espalda... y el baño de vapor.

La piscina de contrastes está a catorce grados y a mí me recuerda al río de Maestu, ése que cae en cascada en mi campo. Yo intuía que bañarme en él era sanísimo, pero es que me han explicado que no hay nada mejor para mejorar la circulación de las piernas. Así que, entre placer burbujeante y placer burbujeante, disciplinaba mis piernas a modo de cuaresma salubre en esta piscina helada.

Las fuentes son maravillosas para aliviar contracturas... pero valoré la idea de entrar en la piscina con tacones, ya que soy tan bajita que no llego a la mayoría de los chorros. Al final encontré uno hecho para mí.

El baño de vapor fue mi gran descubrimiento. Es absolutamente opuesto a una sauna, porque ésta es seca y agobiante. El baño en cambio es una cabina a cuarenta grados y cien por cien de humedad. Los cristales están empañados... La experiencia desintoxica, desatasca las vías respiratorias y sobre todo tersa e hidrata la piel, aunque hay que consultar al médico si padeces del corazón o eres hipotenso, y se desaconseja en embarazadas y enfermos de psoriasis. En cambio ayuda en casos de dermatitis. Estuve diez minutos, luego se metió un "onvre" y salí porque pensé que aquello era demasiada intimidad. No sería sincera si no confesara que por un momento me pregunté con qué caballeros me gustaría compartir cabina... y luego, naturalmente, me fui directa a la piscina helada.

San Bartolomé, Logroño. Imagen de larioja.com


Por la tarde, para consentir también los sentidos internos, acudo a rezar ante un Sagrario. Me declaro Hedonista Católica, y el sagrario es un auténtico Spa espiritual ya que para mí no es una cosa sino una Persona. Le recito mi último poema, le canto la canción que me obsesione en ese momento, le cuento mis penas y alegrías y muchas, muchas veces me descubro hablándole del último pintalabios que me ha dejado prendada.
A veces me parece un Spa, a veces un Solarium... solo que este Sol no me pone cada vez más morena, sino más blanca.