31 de marzo de 2014

La tentación vive en las parafarmacias : CC Cream Rosaliac de La Roche Posay

Una parafarmacia es un mundo abreviado: para una amante de la cosmética, estos espacios son como la casita de chocolate para Hansel y Gretel. Hay de todo, expuesto casi siempre en flamantes vitrinas. Hay atentos dependientes, pero puedes curiosear a tu gusto.

En Logroño tenemos una portentosa parafarmacia situada en el Centro Comercial Parque Rioja, y allí me dirigí cuando supe por una lectora del blog que vendían Sesderma... Y es que desde que terminé su contorno con vitamina C, mis ojos lloran por los rincones de nostalgia, y pensé que reponer productos de rutina facial no violaba la poti dieta cuaresmal...

Al final no tienen Sesderma,  pero allí supe por vez primera de la existencia de una CC Cream nueva de La Roche Posay especial para pielrojas como yo, y no paré hasta conseguir una muestra.

CC Cream Rosaliac de  LRP: 20 euros

Gracias al Cielo fui prudente y no sucumbí al prometedor tubito (o not to be to), ya que como suele ser desoladoramente usual, se trata de un saco de siliconas.

Es cierto que antes de convertirse en el túnel del terror siliconado,  el INCI declara ingredientes interesantes como la manteca de karité o un complejo anti rojeces exclusivo de la firma,  para luego precipitarse por el camino del dimethicone y otros derivados léxicos.


Pido disculpas por mis uñas

Existe un solo tono "universal" que a mí se me adapta como un guante, tiene un ligero matiz melocotón muy bonito que neutraliza la rojez, se nota la manteca de karité desde el principio,  traducida en comodidad epidémica.., y hasta aquí puedo alabar.

Así queda en la piel

El producto se asienta bien en las mejillas pero parchea en la nariz y alrededores,  si no se pone un poco de crema hidratante debajo y se fija con polvo suelto. Queda muy bonito, pero no dura más de cuatro horas en su sitio, y al día siguiente... la silicona germina provocando islitas de granitos rojos.

Conclusiones: ni me ha tentado, ni me ha enamorado. La poti dieta cuaresmal no ha sido quebrantada... todavía.

29 de marzo de 2014

Planto por mis slippers de purpurina de Callagham


He aprendido a añadir páginas fijas y por eso he hecho mudanza con las bases del concurso: las tenéis en una pestaña del blog.

Todas tenemos algo que nos hace especiales.
No sé nada sobre la moda en las pasarelas y no me preocupa. Si Moschino viste a sus modelos con uniforme del McDonalds no tiemblan mis cimientos interiores...

Pero en cambio me quedo embobada observando los giros indumentarios que pueda inventar cualquier mujer, sea socialité, palabra mágica, o... panadera, o profesora de música. Por la calle. Un lunes, con fondo de andamios y el sol en cuarto menguante. Incluso me he quedado con las ganas de preguntarle a aquella alumna que hizo una brillante exposición dónde había comprado esa chaqueta azul klein con cremalleras....

Y claro, yo también poseo algunas prendas por las que me suelen interrogar, porque son bonitas y especiales. Porque enganchan miradas.

Adolfo Domínguez, tienda local, Callagham


Así que recuerde, al buen tuntún, podría decir: mi chaqueta de color azul noche de Adolfo Domínguez, mi colgante de ámbar con forma de corazón o mi anillo de swaroski firmado por Las mil y una cuentas, que donde va, triunfa...

Y mis slippers de purpurinas de Callagham... que se han portado con unas campeonas, me han acompañado en momentos memorables (como el fallo del premio de Poesía Adonái o el encuentro Unir Alumni de Madrid y Barcelona), y ayer decidieron agrietarse.

Habrá que escribirles un planto. Y comprar otras.

23 de marzo de 2014

La tentación vive en Kiko: lacas de labios de lujuria cosmética... y por menos de nueve euros

Una lectora me avisó de que Kiko ya tenía su versión low de la antaño lujosa laca de labios, y el pasado viernes me dirigí al local del Centro Comercial Parque Rioja aprovechando que debía reponer mi crema hidratante en su nutrida farmacia.

Fui con doce euros en el bolsillo y sin tarjetas en el bolso. La crema Kelual DS me costó diez euros y medio, por cierto dos y hasta tres euros menos que en otras farmacias. Invertí las vueltas en el autobús que me llevó de vuelta a casa, ya de noche.
Y tras la compra del tubito reglamentario... corrí a Kiko para contemplar las nuevas colecciones, por supuesto.

Shine lust lip Tint de Kiko: 8,90 euros

Shine lust lip tint: aunque calificado de "tinte",  esto que nos propone la marca italiana es una laca en toda regla. Tiñe el labio pero lo deja cómodo y voluptuoso, muy brillante, lacado.

Acabo de probar los labiales homólogos de Deborah Milano, por lo que puedo ofrecer un breve capítulo de la serie "Duelos en la cumbre" entre ambas marcas italianas: en principio Kiko ofrece un precio tres euros menor que el de las lacas de Deborah, pero en cambio su envase, liso y cromado, me gusta mucho menos. Los acabados cromados acaban resultando sucios pues delatan huellas dactilares con facilidad.
El aplicador es de esponja y sencillo, no tiene ese pequeño reborde ergonómico tan útil que ha incorporado Deborah y que permite seguir la línea de los labios de forma casi intuitiva.

Por último,  el confort y la duración del labial de Kiko son algo menores con respecto a Deborah.  Y, sin embargo, Kiko triunfa en la variedad y oferta de color...

Nº2, 3, 4 y 5, algunos de los tonos  de Shine Dust Lip Tint de Kiko

... del color melocotón, quería decir. Creo que mis sufridos lectores entenderán mi enamoramiento ardiente al ver estos primeros tonos de la laca de Kiko, prescindiendo el número uno que es el consabido carne.
El dos es un maravilloso color miel dorada, el tres un melocotón en todo su esplendor, el cuatro un melocotón rojizo y el cinco un naranja acharolado. Sin dejar de admirar esto tres últimos, son más corrientes en otras marcas, pero yo quedé cautiva y prendada de la elegancia del número dos.
Tiene una calidez como de postre lácteo: toffee, praliné. El color evoluciona en la piel, pasando de un tono miel dorada a un rosa caramelo, y siempre igual de jugoso y surcado por mil burbujas de oro sin perder el efecto charol propio de una laca.


nº2- bajo luz artificial

El hecho de tener doce euros en el bolsillo y tener que elegir entre mi necesario ritual de nutrición nocturna y un capricho más para pintarme los labios me recordó aquella vez en Sevilla en la que solo tenía veinte euros, necesitaba una crema hidratante con urgencia y bajé a la farmacia... pero se cruzó antes en mi camino la librería y acabé con dos poemarios y nada que "echarme a la cara": lo conté aquí, haciendo bromas sobre el poder hidratante de la poesía.
Y, sin embargo...

Yo pensaba que esta gama iba a quedar fija en la colección de kiko pero mucho me temo que sea una edición limitada, por lo que acabaré llevándomelo  más pronto que tarde. Tengo ya hasta la bendición de mi cura de cabecera, que ne dice que es un deber de caridad el embellecerme para hacer felices a los demás y no dejar de sonreír... Con semejante imperativo categórico,  ¿cómo voy a resistirme?

21 de marzo de 2014

La tentación vive en IF: nuevas lacas de labios de Deborah Milano

Deborah Milano lanza al mercado toda una gama de lacas de labios. Hasta ahora, corregidme si me equivoco, solo las firmas de lujo absoluto se habían atrevido con este producto vanguardista.
Las lacas labiales son barras de labios líquidas con una duración aceptable, pero no son meros tintes. Lo que define al tinte labial, en mi opinión, es su ausencia de textura, de volumen sobre el labio, y el efecto tatuaje que produce en él: en cambio, la laca posee una voluptuosidad que hace que la boca brille y se vea cómoda, rozando casi el tacto lácteo como de natillas que poseen los gloss más confortables del mercado.
Así sucedía con las preciosas lacas de Sisheido y de Chanel, si bien las de Yves Saint Laurent a mí me parecen más bien cercanas al tinte: la permanencia prima sobre el confort.

Milano Red Laque de Deborah:  12 euros


En cambio, en estas nuevas lacas ambas cualidades se dan de la mano y se mantienen convirtiendo el acto de lucir "rouge" en una auténtica delicia.
Desde que abrieron los locales reformados de la cadena IF en Logroño y supe que venderían Deborah estoy ansiando la llegada de este producto, y en concreto andaba a la espera del  número nueve, que fue el primero que probé.

La laca número nueve posee un alegre tono rojo fresa que reanima el corazón adormilado, borra ópticamente las ojeras y supone una inyección de felicidad y de poesía  en nuestras vidas (hoy es el día mundial de la poesía y ayer fue el día mundial de la felicidad..., además de la llegada de la primavera a nuestras vidas.)

Milano Red Laque nº9

Milano Red Laque nº9, ¡cuatro horas después!

Me emocionó la permanencia de este labial, que en cuatro horas (sin comer, eso sí), se mantuvo fiel como una llamarada de ardor y de frescura al mismo tiempo, con ese brillo luminoso y húmedo que lo hace tan apetecible.
Por momentos me recordaba a una gelatina de fresas o a una piruleta en forma de corazón, de las de la marca Fiesta... Pero es que también se mantiene la sensación de labio hidratado. El descubrimiento de la maravilla es completo.

Tres tonos de Milano Red Laque

Existen otras opciones en cuanto al color, claro. Milano Red Laque de Deborah se declina en varios tonos desnudos, en un par de tonos terracota o ladrillo que favorecerán mucho a pieles morenas o aceitunadas, y en estos tres que son mis favoritos el nueve ya reseñado, el ocho que es un rosa frío con un encantador matiz lavanda, y el siete que es un tono frambuesa muy poderoso sin perder el lado dulce, sin llegar a resultar "vamP".

El lunes de pascua me llevaré a casa los tres.

19 de marzo de 2014

La tentación vive en Beautik: Colección Bloom me Up de Essence

Essence lanza ediciones limitadas cada dos meses y en general no suelo picar con ellas porque no me gusta adquirir un producto que luego no podré reponer. Y, sin embargo,  debo confesar que las sombras de ojos de las últimas colecciones de esta marca son cada vez mejores: aterciopeladas,  cálidas y cautivadoras.
En este caso, la firma de maquillaje nos deleita con pincelería creativa en primaverales tonos pastel...

 Bloom me Up de Essence

Estuve en Beautik Logroño para ver la nueva colección, pedí permiso para disparar un par de fotos... y salí de la tienda con las manos vacías,  ya que estoy de poti dieta cuaresmal.
Pero ése no es motivo para dejar a mis lectoras sin la crónica de la que podría ser la edición limitada del año en lo que a firmas de gama baja se refiere. Aquí tienen una reseña rápida, hecha de impresiones a primera vista o, mejor aún, a primer tacto.

Detalle de la colección

Si yo tuviera que pecar,  lo haría con el doble pincel para cejas,  el rizador y la brocha para colorete. Me parecen tres herramientas de calidad a precios de dar al cuerpo un jolgorio.

El cepillo para peinar cejas es amplio, suave y firme, e incluye un pincel biselado para maquillarlas con una sombra de color ceniza.
El rizador de pestañas cuesta menos de cuatro euros,  es muy bonito y no es metálico,  por lo que me parece toda una inversión.
Y la brocha de corte plano para dar color a las mejillas es toda una joya: suave y firme, de una calidad y una belleza que abruman.

Pinceles para ojos

Subflava advirtió que los pinceles para maquillar los párpados flojeaban, y así es. Ambos tienen un tacto gomoso,  siliconado,  que no aporta la flexibilidad y precisión que deseamos en este tipo de brochas.

Fue una pequeña liberación salir de la perfumería sin ni un pincel en la mano. Disfruté probando y evaluando la mercancía que no iba a comprar,  del mismo modo que se goza escribiendo un poema inspirado por un amor imposible: en ambos casos,  es la belleza la que alimenta nuestros ojos, pura y dura, sin adornos.

17 de marzo de 2014

Mi neceser para ir a la piscina: protegiendo la piel del cloro

El agua azul. Radiante, soleada. El sol a través de las claraboyas inundando la piscina. Sumergirme en su frescura, bucear, flotar. Perder la cuenta de los largos nadados, mantenerme a flote moviendo solo las piernas, hacer piruetas y resoplar feliz: todo eso cabe en la mañana de los sábados y domingos.
... y, sin embargo,  el agua de la piscina puede destrozar una piel sensible. Por eso, siempre que visito la piscina y el spa, llevo cuatro o cinco productos cosméticos  imprescindibles en la bolsa de deporte.

El neceser en cuestión es éste que compré durante el verano en el Primark de Vitoria.  Es de plástico por lo que no importan las salpicaduras, y de un estilo marinero que me cautiva.

Mi neceser piscinero- foto mía

En él llevo:
1. Gel de aloe vera Grisi, en un frasquito vacío de Secretos del Agua.
Antes de meterme en el agua embadurno mi rostro con este gel casi transparente de ligero olor mentolado: una auténtica medicina para la piel que además la protege. Antes me emplastaba con crema hidratante pero no hace barrera y en contacto con el agua desaparecía dejando residuos: en cambio el gel de aloe es una protección limpia y llena de vitaminas.

2. Aceite de monoi coco de la Parfumerie Tiki, comprado en iHerb.
 Con él protejo el pelo: caliento el bote bajo la ducha del vestuario, y cuando se vuelve líquido humedezco la melena con una dosis generosa. Me encanta cómo huele y lo hidratado que deja el cabello. Y si quiero lucir un efecto wet, lo uso  también después del lavado.

3. Champú de aceite de argán de Salon Hits, en un tarrito de secretos del Agua.
Es muy hidratante y limpia muy bien, además de no contener siliconas. En casa prefiero el purificante de Secretos del Agua, pero a la piscina no llevo acondicionadores por lo que busco un champú nutritivo. Deja en la cabellera un aroma como a embrujo árabe muy seductor.

4. Agua termal de LRP.
Es mi agua termal favorita, calma muchísimo la piel. Me rocío con ella tras la piscina antes del spa. Y una vez en el balneario cuando salgo de las piscinas calientes, un truco para refrescar la cara en segundos es ir a la fuente del hielo, tomar unos cubitos, pasármelos por la cara y acto seguido vaporizar agua termal. Un sustituto en tiempo de crisis es el agua mineral, igual de buena.

5. Crema de noche de Ziaja Sensitive.
 Esto ha sido un fiasco total. Una comentarista me señaló que Ziaja tenía una gama para piel sensible sin siliconas ni parabenos, y hace cosa de un mes fui a la perfumería Acoris a probar. No me gusta nada, la he relegado a la bolsa de la piscina porque tras el cloro cualquier cosa que hidrate un poco es buena, pero se queda corta de hidratación, corta en calmar rojeces y además abre y ensucia los poros. Ya no voy a probar nada más de la marca Ziaja: mi veredicto es malo.

Y, además, llevo un peine de madera.
Hace tiempo ya que no desenredo mi pelo con otra cosa que no sea un peine y de un material bueno como la madera o el carey. Tengo peines de madera repartidos por toda la casa, y en la bolsa de la piscina hay uno también. Los compro en Bodybel bastante baratos.
Los de carey son ya de otros precios, por lo que solo poseo uno que compro en la perfumería Muro y guardo como oro en paño. Aún así recuerdo haber perdido un peine de carey en los lavabos del Ave durante mi último viaje a Sevilla. También he olvidado en el tren un par de novelas de Jane Austen... y me temo que la pérdida del peine de carey dolió más, porque ¡es un objeto tan poético!

15 de marzo de 2014

Maquillaje gafapasta: tres sombras de ojos para mis gafas azules de Mó

El adjetivo "gafapasta", compuesto por dos sustantivos yuxtapuestos, ha evolucionado tanto que de ser un término peyorativo hace no mucho tiempo ha pasado a ser la cumbre del glamour. Los hipster son la tribu urbana del momento y las gafas grandes de pasta se han puesto de moda.

Desde que tengo uso de razón he pretendido siempre comprar gafas diáfanas, cristalinas y casi invisibles, porque en realidad no me gustaba usarlas. Y, sin embargo, acabo de descubrir que las gafas "poderosas" enmarcan los ojos y dan fuerza a la mirada, además de ser completamente necesarias en mi caso.

En el Parque del Ebro (Logroño)

Tenía que graduarme la vista y mi abuela llevaba meses advirtiéndome que tener un solo par de gafas era una temeridad... así que a principio de mes acudí a Multi ópticas para darle un hermanito a mis antiguas gafas de color after eigth ^_^

Gafas de pasta azul de Mó
Look 1: Sombra turquesa mate Inglot + Máscara Doll Eye de Nyx


Elegí un modelo azul, que es mi color favorito; que tiene cristales amplios y una ligera forma almendrada, un poco a lo gafas de mariposa.
Así que me he atrevido con tres looks improvisados y con unas sencillas pautas para maquillar ojos "gafapastas".
La regla básica es no recargar, por lo que es bueno optar por un tono monocromático y luminoso, y si no es diáfano al menos que sea acorde con el color de la montura, en mi caso, que contenga un matiz azulado o se coordine bien con él. Y también es necesario firmar el maquillaje con máscara negra y potente pero que no alargue tanto la pestaña como para manchar los cristales.

Como estoy en modo cuaresma he buscado sombras en mi tocador, encontrando al menos tres que encajan con mi idea.

Inglot

Recordáis esta paleta otoñal de Inglot? La compré durante un viaje de trabajo a Canarias y no pude evitar añadir un tono azul turquesa. Es un color mate y radiante, que da un aspecto soleado a la mirada y la viste sin empacharla. La rematé con mi nuevo rímel de Nyx que es sencillo pero eficaz.

Otra opción bonita sería una sombra azul cielo y un ligero delineado en negro, pero no poseo ese tono. En cambio, hace cosa de un mes conseguí una sombra de ojos de la colección Rockin´ Royal de Catrice que le va a la montura como anillo al dedo:


Rocklin´Royal de Catrice + Doll Eye de Nyx

Un azul noche impecable que necesita, eso sí, una buena dosis de pre base. Esta marca que siempre logra buenas críticas en mi piel no dura ni un suspiro: sus sombras  son suspirosas.
Para la noche, supongo que un color antracita o el humo más gris será perfecto. Las sombras doradas solas tampoco van mal con el azul, pero lo que no veo factible es el tono marrón por mucho que me guste: demasiado cálido incluso aunque tienda a gris como en la Satin taupe de Mac. Una opción que encontré en mi neceser es la clásica Label Whore de Too Faced, un afamado clon de la sombra Club de Mac pero más deliciosamente  maleable ya que su tacto es casi cremoso:

Label Whore de Too Faced + Rímmel Volumen de Belle & Make Up


Label Whore es un color "ala de mosca" muy bonito, uno de los grandes favoritos de Tita Hellen: una sombra rojiza, marrón y azulada al mismo tiempo. Estas gafas enfatizan las mejillas, así que el colorete es otro punto esencial. En la última foto llevo el Taj mahal de Nars aplicado con la brocha tipo mofeta de Mac.

Durante años usé casi a diario la sombra Label Whore de Too Faced, era junto a Satin taupe y Where´s the smoke de Benefit mi trío casi mongámico de sombras de ojos. Luego las dos últimas se terminaron y decidí guardar esta joya algo dramática en un cajón. Mis nuevas gafas me han dado la oportunidad de sacarla a pasear de nuevo.

13 de marzo de 2014

Los Terminados de Adaldrida: Febrero 2014

Febrero es el mes del frío soleado y la lluvia incontrolable,  el mes del amor y las segundas rebajas,  y desde ahora será siempre, siempre, siempre el mes en el que logré terminar el tremebundo gel de Coca Cola de Ziaja... y en el que dije adiós con lágrimas en los ojos al Contorno-de-mi-vida.

Terminados Febrero


1. Gel de Coca Cola de Ziaja.
Es el olor más sintético que ha llenado nunca mi bañera. Claro que la Coca Cola ya de por sí es sintética,  y más aún las botellitas de gominola con ese sabor,  que es a lo que realmente huele este mejunje. Me ha costado mucho terminarlo y no repetiré.

2. Contorno de ojos C-VIT de Sesderma.
Esto es amor.  Me ha durado tres meses,  huele a caramelo ácido,  relaja las líneas de expresión e hidrata en plan lujuria cosmética.  Yo odiaba aplicarme el contorno y ahora amo ese momento del ritual nocturno.  En Logroño no se consigue,  pero cuando viaje a Madrid,  repetiré.

3. Creme fraiche de beauté de Nuxe.
Mi tercer tarrito gastado, un idilio que no se empaña. Me chifla su aroma, cómo hidrata sin empachar y cómo calma mi piel. Repetiré pero más adelante.

4. 11 benefits de Salon Hits.
Evita el encrespamiento y da brillo al pelo: solo le encuentro dos beneficios,  y a cambio engrasa bastante.  Estoy cansada de verme el pelo sucio día sí, día no. No repetiré.

5. No aparece en la imagen,  pero también he terminado el acondicionador Oro líquido de Salon Hits.
Adoro el champú, que he reservado para los días de piscina,  pero este engrudo blanco con olor a las mil y una noches me aplasta bastante el pelo y una vez más,  me dura solo un día la melena reluciente.  No repetiré.

6. Champú seco Fresh de Garnier.
Espacia un día los lavados pero no refresca el pelo,  sino que lo empolva. Tiene alcohol por un tubo. No me gusta: añoro infinitamente el champú seco Osis + de Swarkopf profesional,  para mí es el único de cuantos he probado que embellece y limpia de verdad.

Como veis, sigo explorando el mundo de la higiene y belleza capilar,  y siempre acabo regresando a Secretos del Agua.

11 de marzo de 2014

Blanca como la nieve, roja como la sangre: coloretes baratos y buenos, segunda parte

Un libro radiante, soleado.
Un best seller firmado por Alessandro D'Avenia que yo no quería leer, ya que uno de los personajes padece cáncer. Y al final la novela no hablaba de enfermedad sino de amor, y por eso es un texto que no se olvida, porque la esperanza que regala nace de una realidad sublimada pero nunca maquillada.

El narrador protagonista se enamora de Beatrice y, como un nuevo Dante, desea describir la belleza de su dama:

"Mi cerebro se ha convertido en una cámara, para que mi corazón pueda ver en cualquier momento la película más bonita jamás rodada sobre la faz de la tierra".

Esta frase se me ha quedado clavada porque expresa algo que yo pienso: que el amor es admiración y contemplación de la maravilla.

Look "Blanca como la nieve, roja como la sangre"

He querido recrear un maquillaje basado en Beatrice, la amada de Leo.
El pelo rojo y los ojos verdes son sus señas de identidad, pero estos meros rasgos físicos remiten, en una escala platónica,  a su mirada que hace soñar y a la fragilidad valiente de su carácter: de ahí el color como de cuento de hadas que descubrísteis en el anterior post.


Look Blancanieves

El maquillaje gira en torno al rubor de las mejillas con el que he simbolizado el pelo rojo y el color rojo que caracteriza a Beatrice,  y que se logra con... un colorete barato y bueno: el Scandalous de Sleek, digno clon del Exhibit A de Nars, aplicado no ya con mano ligera, ¡sino con brocha volátil!

Para los labios elegí un lápiz doble de Max Factor, el Gipsy red rojo y dorado que crea esa sensación de llamarada dulce en la boca.

Y para resaltar lo poco de verde que puedan tener unos ojos color miel, lo mejor es una sombra rosada y luminosa,  que dé sensación de mirada limpia, coronada de largas pestañas y casi sin maquillar. Elegí la pre base de Urban Decay en tono rosado y el rímel Doll eye de Nyx.

10 de marzo de 2014

El rímel low cost: Doll eye de Nyx Versus Mascarade de Belle

El rímel low cost ha triunfado.
Cuando te planteas renovar tu neceser, buscas algunos productos en perfumerías de lujo, otros en farmacias, otros en herbolarios... y otros, directamente y cada vez más, en tiendas baratas como Primor o Beautik.
La máscara de pestañas es un artículo que tradicionalmente pertenecía al primer grupo, (todas soñábamos con Lancôme...), y que desde hace algún tiempo se ha ganado un puesto merecido en la última categoría, gracias a firmas como Belle o Nyx: marcas baratas y eficaces.

 Y es que por menos de diez euros hasta las pestañas más rubias y cortas, (las mías), pueden lucir así:

... con las máscara Doll eye  de Nyx: 9,90 euros

Durante los últimos dos meses he estado  utilizando tres máscaras de Belle. Mi favorita es la "Megadefinition Waterproof" porque es muy duradera y separa bien las pestañas, tiñéndolas y alargándolas..., pero hace dos semanas se la regalé a mi madre y me quedé sin ella. La bifásica se me ha secado y no me termina de convencer porque la parte blanca es muy pigmentada y acaba notándose rara la pestaña aún debajo de la fase negra.
Sigo teniendo la de volumen y me gusta mucho, deja unas pestañas preciosas, pero hay que aplicarla sin prisas: tarda mucho en secar y el cepillo es tan grueso que mancha el párpado. Y además no es volumen lo que yo necesito sino longitud y negrura, o sea, lo que tenía con la máscara resistente al agua de Belle antes de regalársela a mi madre...

Buscando una alternativa para el neceser tropecé con la máscara Doll Eye de Nyx.


Doll Eye de Nyx
Es una opción algo más cara pero vale la pena. En la foto llevo dos capas y nunca había tenido las pestañas tan suculentas.
El secreto está, por un lado, en la fórmula de un negro azabache, en que el color sea denso pero la textura sea en cambio ligera y en el hecho adorable de que no tarde nada en secar. Como soy rubia agradezco que el color sea rico y profundo. El rímel debe ser como un LBD para las pestañas: cuanto más negro sea el traje de noche, más elegante resulta.
Por otro lado, el secreto está en el cepillo: es como un goubillón tradicional en miniatura. Las cerdas no son rígidas porque no están hechas de silicona, y al ser largo y pequeño atrapa cada pestaña y cabe en el párpado más minúsculo sin provocar cataclismos.

Los ojos se agrandan, brillan más. Parecen de charol. Y la mirada es más profunda, una mirada de charol y misterio.

8 de marzo de 2014

Mujeres en la peluquería: conversación, runruneos y Secretos del Agua

Lo primero que hice este mes al cobrar la nómina fue comprar productos de Secretos del Agua y pedir hora en Mishea. Y eso, aún sin saber que la semana iba a estar marcado por el papeleo y las visitas al dentista...

Ser mujer hoy en día es difícil y bonito a partes iguales, y una peluquería en la que puedas conversar, reír y relajarte es uno de los pequeños placeres femeninos. Verte el pelo bonito, brillante y sano te hace ver las calles limpias y azules. Sales con ganas de trabajar más, sonreír más y ser feliz para hacer felices a los demás.
Sobre todo si sabes que te cobrarán cincuenta euros justos por toda una sesión que incluye cuidados extra y un delicioso masaje, no los setenta y hasta los noventa que he visto cobrar por ahí por destrozarte el pelo y hacerte parecer Doris Day.

Tono 843/decoloración

En un paso más hacia el pelirrojismo, le pedí a Myriam que añadiera el doble de mechas del tono 843, un cobrizo luminoso que me chifla. Aún decoloró un tercio de mi pelo, pero la proporción cobre/rubio es ya de dos a una.
Con este corte que me hizo mi alumno peluquero no queda especialmente bien el cabello liso, lo prefiero despeinado y con su ondulado natural, pero la experta dijo que así pulido se ve mejor el resultado, y como hoy tengo cumpleaños familiar y luego teatro, y esa misma noche tenía recital, me decidí.

En Mishea he descubierto el placer del masaje capilar. Es como derretirse y cargarse de energía a la vez, todo uno. Los dedos haciendo presión en el cráneo, con suavidad y firmeza en un crescendo de rotundidad te dejan calmada y vigorizada para comerte el mundo durante el fin de semana, el lunes y más allá.


Agua de musgo: 33 euros


Y entre conversación, runruneo de puro gusto y risas, les conté a ambas lo mucho que me está gustando el Agua de musgo que me llevé a principios de mes: descubrí esta joya hace años en una tiendecita del barrio de Salamanca de Madrid. Ya entonces me maravilló pero en esa época yo no trabajaba por lo que el precio se me iba de las manos y no repetí. Treinta euros son mucho euros, pero es que esto no es un tónico: es más bien una emulsión ultra calmante, ligerísima pero con un alto poder hidratante, más o menos parecida al hidra gel de Carla Bulgaria Roses Beauty pero sin ni una silicona.

Ingredientes del agua de Musgo


La increíble formulación incluye agua bíopolar y aloe vera en primer lugar de la lista, lúpulo,caléndula, ectracto de lino y de musgo y glicerina. Sirve para calmar dermatitis, rosácea y brotes atópicos. Sirve como hidratante ligera. Yo la uso por la mañana antes de la BB cream e incluso antes del maquillaje, dejando para la noche una hidratación más densa.

Quiero daros las gracias por estar al otro lado de la pantalla, ya que Myriam me dijo que había conseguido clientas nuevas gracias a las crónicas en mi blog, y de hecho me regaló el champú purificante en señal de agradecimiento. ¡Y yo traslado mi gratitud a mis lectores!

5 de marzo de 2014

Fiesta en Beautik, comienzo de mi potidieta cuaresmal... y avance de los posts de marzo

Hoy es Miércoles de Ceniza.
Y durante la imposición de la ceniza el sacerdote ha leído aquel pasaje tan famoso del Evangelio en el que Jesús recomienda a la gente perfumarse la cabeza y lavarse la cara en época de ayuno, para que el ayuno solo lo vea Dios... por lo que he seguido desgranando en mi interior las conexiones entre religión y cosmética..., y he ido a la perfumería Beautik a reponer rímel porque a partir de mañana comienza mi poti dieta cuaresmal: cuarenta días sin comprar nada superfluo que terminarán el Domingo de Resurrección.

Lo cual no significa que este blog vaya a declararse en cuarentena, ya que tengo muchos productos que no he reseñado aún.

En Beautik me han recibido como siempre: como a una reina. Hace unos días fui a ver novedades y vi que ofrecían pastitas porque era el cumpleaños de Begoña, una de las dos dependientas. Me entusiasmó ver en un mismo mostrador pastas y barras de labios:

Foto mía tratada con filtro "1963" de Twitter

Ya entonces vi que Layla había lanzado su colección de lacas para primavera y verano, con efecto cerámica, por lo que me llevé tres ejemplares.

Ceramic effect de Layla: 5,99 euros

Adoro los tonos pastel y prometo manicuras con estos adorables y económicos tonos, en un post que no hiera sensibilidades, ya que siguiendo con el campo semántico "uñas", al fin me he decidido por un par de utensilios para domar cutículas: los compré en la perfumería Nan´Belle de Haro y les dedicaré también una crónica:


Aceite para cutículas de Sally Hansen/
Tijera para cutículas y palitos de naranjo de Better

También escribiré un post sobre esta máscara de pestañas que acabo de comprar: es de Nyx, buena y no tan barata ya pero menos cara que otras máscaras de gama media que se venden en supermercados. Lo que me ha enamorado de ella hasta meterse en mis bolsillos es su cepillo pequeño y encantador, el hecho de que no prometa volumen sino longitud..., y por supuesto su poético nombre, que aunque esté ya algo explotado no deja de ser lírico:

Doll eye de Nyx, 9,90 euros
Así a modo de prueba me he maquillado con el "tester" en la tienda y mis pestañas se han multiplicado, se han curvado y hasta se han arrancado por soleares. Pero aún es pronto para verificar resultados.

También tengo pendiente  reseñar varios productos de Secretos del Agua que me han regalado (y que he comprado), hablar de los labiales mate de Wet´n Wild que me han maravillado, la crónica de mi visita a Bell, un paseo por mis lociones corporales favoritas que me pidió una comentarista y una entrada sobre cómo me maquillo para dar mis clases on line por ruego expreso de otra de mis lectoras...
¡No me voy a aburrir durante la cuaresma!

4 de marzo de 2014

A qué huele la lata azul de Nivea

Bajé a la portentosa perfumería Nan'Belle de Haro para comprar discos de algodón... y regresé a casa con ellos y con una lata azul de Nivea.
Una de mis tías me dijo que la Nivea huele a flotador de plástico en la piscina y a verano, es decir,  a su infancia,  cuando las mujeres y niñas nos untábamos de crema sin protección hasta las cejas y nos cocíamos debajo del sol.

Nivea


Afortunadamente,  para mí la lata azul de Nivea guarda otros recuerdos olfativos: me huele a verano rural en Maestu, a leña y praderas, a lluvia fina racheada de un sol que no duele... y a muñeco Nenuco,  y a mi madre.

Con el tiempo he aprendido a amar este producto multiusos: es una fuente infinita de parafina y lanolina,  por lo que no se me ocurre aplicarla en el rostro como hacen algunas personitas que conozco bien.., pero no contiene siliconas ni alcohol,  y posee un aroma limpio que cautiva y un precio económico, por lo que me parece la crema corporal por excelencia.

La utilizo en los codos,  en los pies y como crema de manos. Puntualmente como bálsamo nocturno de labios y hasta como contorno de ojos en ocasiones muy apuradas.
Y cada vez que destapo la fermosa lata azul, pienso en mi madre..., lo que me hace sonreír.  Y ése es, según Audrey Herpburn,  el mejor ritual de belleza que existe.

2 de marzo de 2014

Reflexiones en la bañera (XIII: arándanos azules en The Body Shop)

Llega el mes de marzo,  los días son más azules,  las calles son más azules... y la bañera es más azul.
Cada vez me flipan más los productos de The Body Shop,  han tenido un resbalón importante descatalogando la manteca de limón dulce, pero para redimirse han vuelto a lanzar la embriagadora manteca de arándano azul,  que es lujuria cosmética hecha mantequilla.  Voy a reflexionar bajo sus efluvios.

Arándano azul de TBS: Special edition


1. "Comprad, comprad mis hermosos arándanos azules". Por lo visto,  lanzan al mercado esta gama antigua como un globo sonda,  si gusta al público se quedará permanente... así que por una vez hago publicidad salvaje... ¡lo necesitáis para vivir!

2. Me llevé la crema hidratante,  el gel de ducha y una manteca labial. Los tres productos huelen a tortitas americanas con arándanos y a caramelo ácido... pero también a algo muy sensual,  a noche de bodas y al primer baño compartido,  a la mañana siguiente.

3. Y la manteca puede utilizarse como perfume: dura todo el día y la gente te suele decir aquello tan bonito de "qué bien hueles"...

4. ¿Soy solo yo o alguien más ha visto trescientas veintitrés veces ya el vídeo de la canción "Emocional" de Dani Martín?  Y lo peor: me hace tanta ilusión verlo como cuando era adolescente y repetía una y otra vez el videoclip de "Specially for you" de Kylie Minogue.

5. Estoy leyendo poesía: el premio Adonáis 2013 que lo ganó un amigo mío y es un libro alucinante y  un poemario de Jesús Cotta que se llama "Menos la luna y yo" maravilloso... pero a la bañera me llevo "Lo raro es vivir", la novela de Carmen Martín Gaite, que es menos delicada.

6. Llego a Haro y mis tías han comprado el Hola.  Lo abro por el final,  la parte de cocina y belleza que es la que me interesa... y veo que recomienda siliconas para evitar el encrespamiento del pelo. Con dos espumillones.

7. Ayer,  en el Carnaval del vino bebí un par de reservas de Muga y regresé a casa feliz como un regaliz cantando una antigua canción de parroquia que decía: "porque el Vino que me dio alegró mi corazón y con su aceite mi cara brilló." Ya el profeta Sofonías habló de Dios como una fiesta,  pero esta canción da un paso más y nos presenta un Dios... ¡cosmético!