29 de septiembre de 2014

Guerlain edita de nuevo su mítica barra de labios KissKiss, vistiéndola de negro

Estuve en Madrid, con motivo de la beatificación de don Álvaro del Portillo. Y como diría mi abuela, si por la mañana fui a "ganar indulgencias"..., por la tarde corrí a gastarlas a la perfumería Primor.
Quería reponer el maravilloso colorete Hot Mama, ahora que han vuelto a vender la marca The Balm hasta con un flamante mueble nuevo..., y buscar la polvera azul piscina de Shiseido, que la mía está a punto de terminar y sospechaba que en Primor me saldría mucho más barata. No me equivoqué: la he conseguido por 23 euros en vez de casi cuarenta.
Y cuando ya iba a irme, que como todo el mundo sabe suele ser el momento de la inspiración, en una vuelta inesperada alcé los ojos hacia el mueble expositor de Guerlain...


KissKiss de Guerlain 2014, tono Peach Fizz

 Y creí desfallecer por un ataque agudo de síndrome de Stendhal.

Guerlain fue la primera marca de lujo que me encandiló, antes de de descubrir Nars, y durante años los esculturales KissKiss eran mis labiales favoritos. Yo era una cría por aquella época, pero conseguí ahorrar para conseguir mi sueño de oro: el KissKiss en el tono Péche frivole. Aún recuerdo el centelleante gesto de sacar el envase dorado, obra de un escultor, del bolso, y la cara de asombro arrobado de todos mis amigos al verlo.

Ésa es mi pequeña historia, pero esta icónica barra de labios posee una gran historia, tejida con los sueños de millones de mujeres a lo largo de veinte años. Porque la barra de labios KissKiss cumple en 2014 su vigésimo aniversario, y Guerlain lo celebra de la mejor manera posible, lanzándola de nuevo para gobernar el mundo desde la Belleza, esta vez vestida con un sobrio pero brillante traje negro lacado.

Un tono embrujador

Lo que más me ha conmovido es que entre todos los tonos, preciosos y que sin duda probaré o incluso adquiriré en sucesivas visitas, se encuentra el color Peach Fizz que se parece muchísimo a mi añorado Péche Frivole. La fórmula está mejorada, contiene diversas mantecas naturales que hidratan el labio, y a mí me ha durado al menos tres horas intacto.

Así queda en la boca

En Primor me ha costado 28 euros, en vez de los 36 que he visto que piden o pedirán en otros locales cuando les llegue, ya que en perfumerías riojanas al menos yo no había vislumbrado semejante maravilla.
Un melocotón cremoso, natural y alegre para vestir de elegancia y riqueza cada minuto de cada lunes.

26 de septiembre de 2014

El rouge de Julianne Moore: los nuevos Rojos puros de L'Oréal París

Cuando supe que Julianne Moore iba a participar en la nueva "colección privada" de labiales de L'Oréal París, corrí a las perfumerías para localizar su "Rouge", y no me equivocaba.
Adoro el estilo chispeante de esta actriz : su sonrisa, sus pecas y su pelo rojo.

Look "Rojos puros" de L' Oreal

Y el labial que ha elegido es un rojo alegre, cotidiano, un rouge de miércoles. Bermellón, lo llaman desde L'Oréal. Yo diría que tiene un punto flúor y que no es demasiado cálido ni frío como la nieve.
El acabado de estas barras es mate, muy mate. Pero su textura es cremosa y no se cuartea en el labio. Lo tiñen un poco, y eso, unido a una duración de horas y a sus embajadoras muy "it", confiere a estos labiales un halo de leyenda.

Mueble expositor de la colección en Bodybe
Dedico la foto a Tita Hellen, que le mola mi reloj. 

Los otros rojos de la colección, de arriba abajo:

- Laetitia Casta se decanta por un ciruela subido y luminoso, dentro de la común textura mate que poseen los seis labiales.

- JLo elige un borgoña saturado con cierto subtono marrón. En pieles doradas debe quedar muy bien.

- Blake Lively se decide por un rojo clásico que a ella le queda joven y elegante.

- Doutzen Kroes rompe la baraja de los rojos  con este labial que o mucho me equivoco, o es naranja.

- Freida Pinto sigue su ejemplo con un rosa fúcsia mate, pero al menos éste tiene una base rojiza. Me rechifla este color.

- Y por último Julianne Moore protagoniza un rojo vivo y a la vez dulce, moderno y muy versátil, con un cierto matiz afresado pero de fresa ácida: mi rojo.

24 de septiembre de 2014

Look Caramelos de menta... con los lápices Clubbing Waterproof de Bourjois

Lo bueno de adelgazar es, por supuesto, mejorar en salud..., pero lo que más ilusión me hace a mí es volver a estrenar vestidos que antes... sencillamente, no me cabían.

En el bar Benigno de Haro

Este vestido de un delicioso aire retro y primaveral es único en el mundo, ya que lo diseñó y confeccionó mi madre hace ya muchos años. El piqué (o punto imperial, dice Anónimo), es de gran calidad y luce como nuevo y la mezcla de tonos agua y hierbabuena relaja los sentidos. Lo combino con una chaqueta de verano de lino color hierbabuena, con mis dos pulseras rosario de madera colombiana y de cristal de Murano y con zapatos Pitillos en tonos nude.

Detalle de vestido y pulseras

Este vestido yo no lo podía usar en los últimos veranos de mi vida, ni siquiera en este que acabamos de despedir. Ahora, tras casi un mes de dieta, ¡me cabe! Y por eso le dedico un look estrenando mis dos lápices waterproof de Bourjois:

Izquierda, Ultra Black.  Derecha, Dynamint

Estos lápices son muy cremosos y duraderos, y puedo dar fe de que son resistentes al agua.
Ayer sufrí un contratiempo cibernético: por culpa de un error no se sabe si de mi PC o mío, perdí toooodo el trabajo de un día y no pude evitar salir de la oficina arrasada en lágrimas. Tomé el autobús de Haro para consolarme con mi familia y saltarme levemente la dieta en el inefable bar Benigno, pensando que llevaría los ojos como un mapache, cuando al mirarme en el espejo vi que el look no se había arruinado en absoluto:

Así queda en los ojos

Por supuesto he tenido que retocarme un poco para la foto, pero ni los párpados ni las ojeras estaban manchados.
El look es imperfecto ya que, para comenzar, ayer no me maquillé más que con unos brochazos de polvos de sol Douglas. En los labios llevo el Color Elixir " Raspberry rapsody" de Maybelline, y en los párpados, la combinacion de negro y menta protagonista.

Creo que es de sobras conocida mi torpeza y mi incomodidad con el momento delineado de ojos: pues con estos lápices mágicos me retoque en el autobús: no digo más.
Una llamarada de alegría, tanto en la ropa como en el maquillaje, para iluminar una jornada demasiado larga. 

23 de septiembre de 2014

Por fin... Color Elixir de Maybelline: una review

Por fin... es una sección nueva de este espacio en la que presentaré los productos de maquillaje más deseados, buscados y largamente esperados que se hayan hecho un hueco en mi abarrotado tocador.
Por fin he conseguido probar, comprar y amar la nueva sensación cosmética del momento, reseñada varias veces en mis blogs de cabecera. Ya en los meses de abril y marzo del presente año me inicié en el fabuloso mundo de las lacas de labios (aquí y aquí), y ahora Maybelline da otra vuelta de tuerca al concepto y nos ofrece su "Color Elixir": una laca de efecto balsámico. Esta propuesta se asemeja a las otras en su intenso brillo de efecto charol y su duración cuasi infinita, y se distingue en su genial generosidad que aporta una sensación de confort al labio inédita en mi neceser... hasta ahora.

Color Elixir by Color sensational by Maybelline NY

En Logroño no los he visto aún, pero hoy en Haro los he encontrado en Clarel (el antiguo Shlecker) por diez euros con noventa y nueve céntimos cada uno.Su envase recuerda poderosamente a los últimos labiales que ha lanzado la casa Dior. Es un envoltorio compacto, limpio y bonito.
Me llevé tres tonos de los cinco que había:


Signature Scarlet
... y otro chuache mas

Signature Scarlet es el candidato perfecto a encarnar el nuevo Rojo de mi vida: tiene acabado de celofán y un color rojo clásico, de subtono azul pero no muy frío, bastante equilibrado. Cubre por completo el labio con dos capas y lo hidrata muchísimo: dos cualidades que lo convierten en el rouge más cómodo del universo.


Raspberry Rapsody

Raspberry Rapsody es un original color mora, un tono gominola goloso y refrescante. Transparenta un poco el labio, motivo por el cual Miss Potingues ha dudado que estos brillos sean de veras lacas labiales... Por su efecto vinilo y su permanencia a mí sí me parece que lo son, ya que brillan con resplandor de espejo y aguantan sin desfallecer todo un aperitivo.

Alluring Coral

Alluring Coral es un rosa anaranjado cuyo color recuerda mucho al Costa Chic de Mac. Ilumina el rostro, le aporta muchísima luz y, sin embargo, no es mi color favorito. Tengo comprobado que los corales que tienden al rosa me cansan, me resultan algo artificiales. Prefiero un tono melocotón con perfecto equilibrio entre los matices naranjas y rosados. A pesar de todo es un color alegre y una textura láctea y cómoda.

Buscaré más colores,seguro, ya que por estética, precio y versatilidad me parece que los nuevos Color Elixir de Maybelline son amor. Amor, amor, catástrofe.

21 de septiembre de 2014

Mis brochas de maquillaje: Mac, Sephora, Rituals, Ecotools y Real Techniques

A las brochas de maquillaje yo les pido lo mismo que a la formalidad: pocas, pero que duren.

Mi colección es escasa pero bastante bien elegida, en vías de expansión y, como todo lo que hay en mi tocador, muy equilibrado entre precios económicos y el puro lujo que, según en qué ocasiones, es pura necesidad.
Cada mujer tiene sus propios gustos: yo siempre he buscado más pinceles para el rostro que para los párpados, por culpa de mi vicio no tan secreto consistente en aplicar las sombras de ojos con los dedos...

Para rostro y mejillas

Compré mi primer pincel a los catorce años y era una brocha de colorete de Cacharel, marca de lujo asiático que por aquel entonces vendía colorido. Pronto conseguí mi segunda brocha, de polvos y de Clinique. Y, mientras tanto, por la misma época, seguía apañándomelas con los aplicadores de esponjita para pintarme los ojos. Ya entonces tenía clara mi prioridad: trabajar mis mejillas y pedir maquillaje caro a Sus Majestades de Oriente.
A los veintitantos descubrí las sombras ahumadas y entonces compré el primer pincel para colorear mis párpados: el "Smudge" de Sephora que durante años triunfó en solitario en mi incipiente tocador.

Ahora mismo cuento con ocho buenas herramientas para cara y ojos, más otras dos o tres "brochas tontas":

1. La paletina de Rituals fue mi última adquisición y es deliciosamente fácil aplicar maquillaje líquido con ella. Tiene el perfecto equilibrio entre flexibilidad y firmeza y me costó unos trece euros. Repetiría con los ojos cerrados.

2. La "Domed Bronzed" de Ecotools también me salió por unos doce euros, creo (soy un desastre recordando precios) y me chifla como pincel tupido para repartir en la tez un maquillaje en polvo compacto y que quede un acabado precioso, cubriente y ligero a la vez. Repetiré ad infinitum.

En detalle...

3. La antaño mítica "mofeta" de Mac: la conseguí en un set especial de Navidad, año 2009, del que sólo me queda este tesoro y el neceser que es precioso y se lo ha quedado mi madre. Las mofetas ya no están de moda pero causaron furor y a mí ésta me sigue funcionando bien para acabados ligeros y para aplicar el colorete en crema de Stila, aunque comienza a soltar algún pelo (tras cinco años es normal), y quiero hacerme con la colección de dúo fibras de Real Techniques para este menester.

4. Brocha de colorete de Real Techniques. Suave, precisa, con cierta forma que evoca la Yachiyo de Nars. Este pincel es imprescindible y repetiré una y mil veces.

Para ojos...

5. Pincel de sombra de ojos de Real Techniques: me lo podría haber ahorrado. No le acabo de encontrar el truco y no lo suelo utilizar, pero me doy cuenta de que la culpable de esta penosa situación soy yo y sólo yo.

6. Pincel para delinear de Kiko: maravilla. Me costó menos de siete euros y tiene el biselado ideal y la consistencia perfecta. Funciona muy bien para utilizar una sombra negra o marrón mate como "cake liner" o con delineadores en gel. Fue una edición limitada, pero se pueden encontrar similares en las tiendas Kiko.

7. Pincel en forma de lápiz de Mac: la joya de la corona dentro de mi pincelería. Lo uso para todo. Su precisión es un poema sin palabras. Sé que es carísimo aunque a mí me lo regaló una forera de Maccounter por el amigo invisible, en el año 2007. Sigue como nuevo, y de buena gana invertiría en otro ejemplar.

8. Brocha para todo el párpado, de Sephora Professional. Funciona bien con sombras color vainilla, porque es muy gruesa y no tiene precisión ninguna. Yo la uso limpia para difuminar cortes.

Mini brush trio de Real Techniques

Acabo de comprar el Mini brush trio de Real Techniques para el neceser: creo recordar haber pagado unos quince euros por este set y es oro molido. No tiene nada que ver con el set de cinco piezas de Ecotools que acabé regalando. De Ecotools es buenísima la brocha para polvos compactos, pero como pincelitos para llevar en el bolso, éstos no tienen rival.

En detalle. ..

Encontramos una brochita de colorete tupida y manejable, una brocha de lengua de gato suavísima y un pincelito para párpados fino y muy preciso. Es como jugar a las casitas..., pero con juguetes de alta calidad.

19 de septiembre de 2014

Sombras Velvet Matte y EL Check & Tweed de Catrice: un cuento de hadas de tartán

¿Puede lo mate convertirse en cremoso,  sedoso y metalizado sin abandonar su esencia? ¿Puede lo mate brillar?
Catrice ha logrado que la paradoja tome cuerpo y textura, saltando de los manuales de poesía a la pura realidad cosmética.
Una vez más, Begoña y Mila me reciben en el local de Beautik de Logroño con brillantes novedades en sus estanterías...

Nuevas sombras de ojos de Catrice

Llegué justo en el momento en el que colocaban en el mueble expositor de Catrice estas maravillosas sombras mates. Yo suelo aborrecer ese acabado, pero decidí pasar el dedo por encima... y desde entonces sólo tuve ojos para ellas, olvidando casi la preciosísima colección Check & Tweed.
El tacto de estas sombras es tan suave que parece crema: se funde en la piel con sólo un par de toques. Y el acabado es como metálico sin dejar de ser mate.

Así quedan en la piel

Los tonos son como para enloquecer de amor por el otoño: desde un oro viejo a un verde tormenta, con tornasol plomizo, pasando por la clara protagonista del cuento de hadas cromático: una poderosa sombra borgoña, que encuentra eco en un nuevo esmalte de uñas color ciruela con una lluvia de burbujas granates bailando en su superficie.

Yo las probé todas pero no me llevé ninguna. Y sin embargo, por primera vez en mi vida se ha colado en mi lista de deseos una sombra mate. Y no una sino tres: me he enamorado perdidamente del tono corinto, de los colores 50 y 60, entre piedra y humo, y si me apuras del tono 20, un rosa porcelana pastel que se merece una égloga de Garcilaso.

Check & Tweed en mi tocador

¿Y de la colección Check & Tweed no te llevaste nada? Pues me resistí a los labiales, de alegres y sobrios colores ladrillo y ciruela; me resistí a los cuartetos, preciosos pero poco útiles para mí... Iba con la idea fija de comprar tan sólo el esmalte color gris marengo, pero al fin también se metió en mis bolsillos el iluminador que es sobrio en su gran belleza:

Iluminador de la EL Check & Tweed de Catrice

No tiene brillantina, la luz nace del color y la textura es muy fina aunque algo polvorienta. Cuando te la aplicas no brilla tu tez sino que se aclara y adquiere un aspecto limpio, impoluto. Por eso me parece el iluminador ideal para pieles grasas:
Y al fin llega lo que había venido a buscar: el espléndido esmalte London calling, gris marengo sólido y muy invernal:

London calling de Catrice

Colores magnéticos, texturas mágicas: ¡Catrice me sorprende cada día!

17 de septiembre de 2014

Nuevas sombras Platinum de Deliplús, clones de Mac y una reflexión

El chocolate es mi más negra tentación, y Patricia, la mejor dietista del mundo, me ha propuesto merendar una barrita de cereales chocolateados diaria, con tal de que contenga menos de cien calorías. Me dijo que en Mercadona había barritas de auténtico vicio y allí fui a cotillear.
Encontré verdaderas delicias por 77 y 87 calorías que pronto reseñaré, y al pasar por la perfumería descubrí una nueva tanda de sombras Platinum, con colores que recuerdan mucho a algunos clásicos de Mac.

Sombras Platinum de Deliplús

Lo que me arrebata de estas sombras del Mercadona en particular (y no otras), es su textura, y aquí llega mi reflexión.

Creo que a la hora de elegir productos de colorido para los párpados no hay que fijarse en la marca ni en el precio, a veces ni siquiera en el color ya que hay tonos muy parecidos en distintas casas: lo decisivo es la textura: firme pero suave, sedosa y aterciopelada. He encontrado sombras así en Stila y en The Body Shop, y he encontrado otras en Mac e incluso Nars que no cumplen con los requisitos ni por asomo.

Las sombras de las sucesivas ediciones Platinum de Mercadona Sí lo hacen. Se puede acercar un dedo a ellas y deslizar por el párpado sin ayuda de pincel. Y desprenden un brillo metalizado como de polvo mágico de Campanilla. Y sí, cuestan cinco euros. Me parece un precio razonable para lo que ofrecen.

Número 9

Por supuesto me llevé el número nueve, un color topo metálico sutil y misterioso. Es más que evidente su parecido con mi adorada Satin taupe de Mac, aunque posee también un matiz cacao que hipnotiza.

Número 5

El número cinco es un color whisky luminoso con un claro subtono verde oliva. Parece como si las sombras Woodwinked y Sumptuous Olive de Mac hubieran tenido un  hijo.

Número 20

El número veinte es un coral con tornasol como de cuento de hadas..., que evoca la belleza de la sombra Expensive Pink de Mac.
Y pensaba detenerme aquí, ya que éstos son mis tonos habituales, cuando...

Número 6

En el último momento decidí darle una oportunidad al número seis, un color lavanda similar a esas sombras lila con subtonos azules que siempre me hechizan en el mueble expositor de Mac y nunca me atrevo: Parfait Amour, Beautiful iris...

Así queda en los párpados

Esta sombra imprevista en mi tocador brilla como una diadema de amatistas y alegra cualquier look de diario, sin prebase ni pincel, resistiendo ahora y siempre al invasor... durante al menos media jornada.  

15 de septiembre de 2014

La belleza de Dior en su colección Otoño 2014: review y manicura para Tita Hellen

La colección otoñal de Dior es de las que te hacen pensar en la Belleza, así, en abstracto.
La belleza del fuego. Las hojas cayendo de los árboles. El terciopelo adamascado. La pedrería antigua convirtiendo un little black dress en una joya. El oro pálido y barroco. El efecto charol. Abrigos medievales, luces de navidad. La dama del unicornio...
Bendito sea Dior: en solo un minuto me ha devuelto a la realidad por medio de la fantasía. Me ha hecho soñar con el otoño y el invierno, desearlos. Me ha desencantado, redimiendo mi nostalgia de verano con solo un quinteto de sombras de ojos y dos lacas de uñas.

Mueble expositor de Dior en Sephora


La estrella de esta nueva colección son cinco paletas suntuosas que brillan como trajes de fiesta, pero lo que he acabado comprando yo son dos lacas de uñas de tonos imperecederos: Pied de poule, un topo delicado y cremoso, acharolado; y Massai, el granate más bonito que ha vestido nunca mis manos:

Pied de Poule- Massai


Más que granate, color guinda.
Los de Dior son los mejores esmaltes del mercado: ni OPI, ni Essie. Ni mucho menos Chanel. Se nota a la hora de deslizar el pincel, se nota en la frescura del color y en su resplandor semejante al que desprende un tejido rico.
Estos dos tonos son muy otoñales y casan entre sí, por lo que hoy mismo los he estrenado en una manicura que llamo: "los mejores años de nuestra vida comienzan hoy"... y que dedico a Tita Hellen.

Mirad el brillo... sin top coat ninguno


De los cinco quintetos que ha lanzado Dior al mundo para crear Belleza pura, me quedo con Trafalgar. De hecho, creo que me lo compraré. Gira en torno al color guinda, al granate opulento de los brocados en vestidos y abrigos de cuentos de hadas, tocados siempre por un matiz oro:

Trafalgar de Dior

Normalmente no suelo hacer mucho caso al color central del quinteto, porque suele ser mate o de una textura diferente a sus cuatro acompañantes: menos suculenta y aterciopelada. Pero en este caso el vivo granate resplandece desde el centro de la paleta, imponiendo su ley.
En la parte inferior parecen batirse en duelo de hermosura un tono ciruela con matices castaños y granates, y un dorado antiguo y pálido.

Así quedan en la piel
Y así

Y en la parte superior, no una sino dos sombras luz para encender la mirada: una cálida y amelocotonada y otra amarilla y algo más fría.
Esta paleta gustará a las amantes de los looks de ojos algo rojizos. Si tienes ojos saltones no es lo tuyo. pero si los tienes color miel, castaños o verdes tiene tu nombre impreso con letras de oro.


13 de septiembre de 2014

Mi "Brunch" de dieta

Mi mejor amigo solía llamar a este mes "el reflexivo septiembre": un tiempo para volver, redescubrir antiguas rutinas y enamorarse de nuevo de los sábados en nuestra ciudad. Y en mis sábados riojanos suelo levantarme tarde, maquillarme, disparar fotos bajo los árboles de la Gran Vía, perderme en la librería Castroviejo y la perfumería Muro y acudir a Misa en la preciosa iglesia medieval de San Bartolomé... o rematar la mañana con un brunch en Tondeluna.
Esto último es lo único que no puedo repetir..., pero puedo elaborar mi propio brunch de dieta:

Mi brunch de dieta

Lo primero que hago es cenar muy ligero el viernes, prescindiendo de hidratos y proteínas: ayer cené unos espárragos frente al home cinema (comencé la tercera temporada de Dowtown Abbey).

En mi particular brunch hay:
- Un thin tostado y abierto, a modo de "muffin", adornado con medio plátano y una cucharadita de mermelada Hero Diet de arándano, a modo de nata y sirope. He empezado a comer fruta en el desayuno además de la comida, donde no debo hacerlo es entre horas y al cenar.
- Una loncha de pavo braseado 99% libre de grasa: el secreto está en el braseado que le da un sabor buenísimo.
-Un quesito de La vaca que ríe light, sabor Emmenthal.
Es un desayuno contundente pero cuando me he medido el azúcar antes de comer tenía 95, un valor normalizado.

Tras el opíparo brunch he comprado dos preciosos libros en Castroviejo, he terminado de escribir dos poemas y he comido con mi abuela y mis tíos: creo que lo que más me gusta de "la vuelta al cole son... los sábados por la mañana.

11 de septiembre de 2014

Colección Metallure de Catrice: luz metalizada, dulce y galáctica

Ayer me pesé y había bajado un kilito más, ¡ y ya van tres!
Sin embargo, por la tarde sentí una negra tentación tan poderosa que decidí negociar con el cuerpo: espera a que salgamos de la oficina, porque pecar con la máquina es muy triste y calórico, sería como yacer con Mr Bean cuando puedes caer rendida ante Paul Newman, seguro que el confesor te pondría una penitencia mucho menor en el segundo caso, ya lo decía mi abuela: "si te lleva el diablo, que te lleve en coche".

Colección Metallure de Catrice

Y al salir del trabajo me dije: "mejor visito Beautik a ver la nueva colección de Catrice y luego ceno Sushi". Y así gestioné mi primera crisis seria.

Si la anterior edición limitada de Catrice era tan etérea que al final no me llevé nada a casa, ésta tiene el punto exacto de misterio, un equilibrio ideal entre luz y bruma. Inspirada en las siderurgias, recrea el fulgor de los metales fundiéndose y nos ofrece cobres, cromos y oros manchados tanto para párpados como para uñas.

Las lacas de uñas Metallure son metalizadas como podía adivinarse. Me chifla este acabado, y me quedé prendada del tono Metalight, un precioso color oro rosa lleno de luz:

Barra de labios y laca de uñas Metalight

También elegí la referencia Metalight para labios y párpados: en la boca, tras un envase preciosista, el metal se vuelve dulce convirtiéndose en un chocolate claro con reflejo cobrizo, y en los ojos, el blanco más nuclear se viste de gala con vetas de oro rosado.

Metalight
Así queda en los ojos

Os ofrezco un look improvisado,  casi al anochecer, para que podáis ver la luz tan especial que desprenden el labial y la sombra de ojos:

Look Metalight

Y la piel también resplandece, pero eso lo contaré en el siguiente post. To be continued...

9 de septiembre de 2014

Atracón de Moringa en The Body Shop: bruma, sorbete corporal y crema de manos

Estoy aprendiendo a comer muchas veces y en pocas cantidades, ya que el hambre es mala consejera y provoca ansias absurdas que te hacen comer más de lo debido.

Esto, convirtiendo la realidad en metáfora, es lo que me acaba de suceder con mi anhelada visita a The Body Shop: en realidad yo iba a ver con mis propios ojos ( y mi tacto y olfato) las novedades de la firma, después de mil lecturas en blogs y revistas durante el largo verano. Y tantas ganas y tantos meses de ausencia me hicieron comprar de más.

Línea de Moringa de TBS

Las nuevas cremas de manos me robaron tanto el corazón que me llevé a casa la de karité, que huele a sábanas limpias. Su envase retro me resultó familiar, (la sombra de L'Occitane es alargada), pero en cambio su textura acuosa e hidratante a la vez me sorprendió, a pesar de que ya iba sobre aviso.  Y en el último momento, así como de pasada, elegí también la de Moringa. Y allí fue mi perdición.

Yo, que nunca había catado la gama de productos de Moringa de TBS, me vi abducida por un alocado arranque de lujuria cosmética al abrir el tubito y aspirar tan delicioso aroma. El furor cosmético se apoderó de mí y me hizo comprar el sorbete, la bruma y la colonia, y no digo la manteca porque los calores no lo permitían aún.

La moringa es la flor del árbol milagroso o árbol de la vida. A mí me olió en un principio a jazmín dulce y tropical, y efectivamente he sabido que en varios países del Caribe se le denomina como "jazmín francés".

Sorbete corporal

De los cuatro productos que compré, me parecen muy especiales la crema de manos y el body sorbet. La colonia huele a maravilla pero es altamente suspirosa, no dura ni quince minutos en mi piel. Tras un par de pruebas la he guardado para regalarla en Navidad.
La bruma aguanta un poco más y permite reaplicaciones: me la he llevado a la oficina y me pongo morada a flis flis a cada poco; es un chute de bienestar que sabe a paraíso en medio del páramo laboral pero sale muy caro.
El sorbete es tan gozoso como eficaz y sorprendente. Una crema hidratante de verano. Una alternativa juguetona al body milk, que ni pringa ni se escurre por el cuerpo.

Textura del sorbete

Me gusta utilizarlo en todo el cuerpo, salvo pies y codos que necesitan el formato manteca, pero sobre todo va a ser mi comodín para refrescar piernas cansadas durante todo el año.  Parece un filtro mágico que desinfla, calma y hasta reafirma.
Me temo que éste no será mi último atracón cosmético durante estos meses de dieta: el lado bueno es que siempre podré alimentar con ellos este blog.

7 de septiembre de 2014

Dos semanas, dos kilos: la dieta del plato combinado


He perdido dos kilos en dos semanas. Éste es el comienzo de una nueva forma de comer, diseñada por un endocrino y una dietista de la Clínica Universidad de Navarra.
Yo la he bautizado como " la dieta del plato combinado". Ni siquiera me han puesto menús, porque la gracia está en que yo me haga mis propios platos de comida y cena con:
- Verdura o ensalada
- Proteínas
- Hidratos de carbono: Sí, como pan o pasta o patata hervida todos los días.
Por supuesto, las grasas y azúcares están prohibidos, pero paso muy poca hambre porque a media mañana y media  tarde pico "chuches de dieta" que la misma Patricia, mi dietista, me ha aconsejado. Sus otras sugerencias: mirar las etiquetas, contar calorías y ser muy creativa, y eso me gusta. Cada plato es un reto.

Mi desayuno

El desayuno me encanta. No debo tomar fruta ni zumo porque en ayunas suben el azúcar. Patricia me ha descubierto el fantástico mundo de la mermelada Diet: no todas sirven, hay que elegir entre Hero, Helios o Hacendado, aunque en Maestu solo encontré de Sannia (Eroski) que también va bien porque sólo tiene un gramo con tres de azúcar. Ahora uso la de Hero de arándanos y frambuesas que sacia mis ganas de dulce.
Tomo también un yogur o postre lácteo desnatado, y una tostada, aunque ahora la he cambiado por un muffin integral de 99 calorías que se llama Thins, es de Bimbo y sabe a gloria..., pero una gloria saludable.

Aperitivo

Siempre hay que picar algo a media mañana: tortitas de maíz, crudités, tomatitos cherry... Y tampoco hay que hacer vida monacal: en cualquier terraza sirven Coca cola Zero y una "gilda".

Mi comida

A la hora de comer hay infinidad de posibilidades: tomates con pechuga de pollo y medio vaso de arroz, judías con patata hervida y mejillones, pasta con zanahoria, pimiento y anilla de calamar, o espinacas con huevo duro como hoy. He evitado los hidratos porque esta noche voy a pecar con media ración de patatas del Benigno.
La comida hay que terminarla siempre con fruta, incluso puede ser plátano,  pero en ese caso comería la mitad.


Mi merienda

La merienda es muy importante porque es cuando se desata mi gula. Un par de tortitas de maíz con un quesito de La vaca que ríe light. Me dijo Patricia que han sacado variedades de sabor Emmenthal o queso azul, también light, y están de vicio absoluto.

Cenando Sushi- foto hecha por mi madre

Siempre ceno pechuga de pavo braseado y le busco acompañamiento, ahora triunfan los espárragos. Pero también puedo salir a cenar a un japonés. Me encanta el Sushi de salmón o vieira, y también el dimsun al vapor o el ramen.
Todo esto acompañado de una hora diaria de ejercicio: andar a paso ligero, nadar o bailar... aunque sea bajo un cañón de espuma:

Hoy en las fiestas de Haro. ¿Dónde está Adaldrida? 

¡Aquí!  (Fotos de mi madre)

También debo evitar el aceite, aunque sea de oliva. La dieta mediterránea será muy sana pero también engorda... Es aconsejable usar una plancha tipo Princess y un pulverizador para ensaladas. Se puede usar una cucharada de aceite de oliva diaria.
Se trata de un plan sencillo, para adelgazar un kilo o kilo y medio a la semana, y sobre todo saludable y razonable. A mí me ha cambiado la vida..., para mucho mejor.