30 de octubre de 2014

Por menos de dos euros: esmaltes discontinuados de Catrice en "nude" galáctico

De lunes a viernes las uñas se visten de porcelana lavada, albaricoque suave, rosa maquillaje... para la oficina.
Toda una gama de colores empolvados que lucen perfectos en versión brillante, recubiertos por una fina escarcha. Yo solía conseguir este efecto "nude galáctico", sobrio pero con un toque festivo, aplicando un par de capas de Buble bath y una capa muy ligera de Happy aniversary, ambos de OPI.
Hace ya meses que terminé esos dos adorables esmaltes, y la idea de uñas desnudas pero festivas surgió de nuevo hace unos días, cuando me asomé por vez primera al cestillo de discontinuados de Beautik.

The effect maker de Catrice

Ya sabéis que no me gusta comprar productos descatalogados, por muy tentadora que sea la oferta. Pero fue ver el tono "The effect maker" a menos de dos euros y recordar que un día dijo Tita Hellen que ese esmalte parecía hecho para mí. Se trata de un rosa maquillaje en cuya superficie bailan mil burbujas diminutas de color malva plateado, aportando a una base de uña limpia de lunes un brillo frío y alegre que  preludia adviento y navidad.

Animada por el gran hallazgo y por el precio, me detuve a ver los otros esmaltes que convivían en el cestillo. Estaba el clon del Peridot de Chanel, que no logró tentarme, pero en el último momento me llevé, junto a la laca ya reseñada, otra que recrea ese mismo acabado pero aún más galáctico e invernal, el tono Lilactric.

Lilactric de Catrice: 1,99 por discontinuado

Un color propio del cuento "La reina de las nieves" de Ándersen: un blanco escarchado, perlado, nacarado..., y envuelto en una capa de charol color lavanda pálido.
Ambas lacas poseen una textura traslúcida o "jelly", mi favorita porque se aplica con mayor facilidad y seca con más rapidez que un esmalte cremoso, y se lascan menos. Como contrapartida, tres manos de pintura son necesarias para lograr "el efecto".

El día que se derrame la última gota de estas dos joyas tornasoladas, lloraré amargamente... pero hasta entonces he decidido aplicar el tópico literario del "Carpe diem" al mundo de la cosmética.

29 de octubre de 2014

Los Terminados de Adaldrida: septiembre y octubre 2014

Viajes. Muestras. Nuevas rutinas corporales... y grandes descubrimientos: ésos son los ingredientes que han agitado mi coctelera cosmética en estos dos meses que tradicionalmente sirven de suave tobogán hacia el invierno.

Terminados sep5

1.  Body milk reafirmante Body tonic de Garnier.
El aroma de esta loción corporal resulta adictivo. Me recuerda a mi llorada manteca de limón dulce de TBS: tiene ese punto cítrico pero nada sintético, no huele a colonia de señor de posguerra, es muy fresca pero muy femenina. El tacto es siliconado lo que en tratamiento facial no hubiera tolerado nunca, pero en la piel del cuerpo no me ha hecho mal. Sí que reafirma un poco y hasta me noto menos celulitis, pero la piscina y la casi nula ingesta de grasas ayuda...

2. Champú y acondicionador Elvive Nutri gloss Cristal de L ' Oreal.
Esta combinación asegura tres días seguidos de buen pelo, sin encrespamiento ni electricidad, con un brillo magnífico y con sensación de "peso-pluma". In love, definitivamente in love.

3. Quita esmaltes express de Kiko.
Retirar la laca es facilísimo con esta esponja impregnada dentro de un frasco. Durante sus primeros meses de vida, hasta huele bien, a manzana verde. No sirve para retirar purpurinas, pero es que las suelo evitar. Y tiene acetona, por lo que lo alterno con el quita esmaltes hidratante sin acetona de la misma marca.

4. Desodorantes en roll on de Yves Rocher.
Estos botecitos son el mal. Huid despavoridas haciendo la croqueta ante sus encantos: el verde que es de aloe vera y cero por ciento de alcohol y aluminio, también es cero por ciento de eficacia. El lila al menos huele adorablemente a lavanda, pero funciona como una colonia suave y no como un desodorante.

Terminados octubre

5. Contorno de ojos Cytokin de Martiderm.
Me costó veinte euros, que se dice de un tirón pero duele, no hizo nada en mi ya un poco magullado contorno, y picaba más que un festival de nachos con salsa Tabasco. No lo he terminado: horror.

6. Talla de bolso de gel íntimo Chilly.
Lo descubrí gracias a Moli Art, es un jabón maravillosamente fresco y refrescante que limpia con eficacia esa zona. Lo adoro, ya tengo el frasco grande y las toallitas de bolso.

7. Por primera vez en la vida de este blog hablo de... ¡Muestras!
Y no es que no me gusten los apreciados sobrecitos, es que en mi ya mítico despiste los suelo perder u olvidar. Pero en estos meses me han regalado algunas muestras que logré retener a mí lado...

- Mini talla de crema Redness solutions de Clinique: calma e hidrata muchísimo y me gusta pese a su tono verdoso que siempre me hizo sospechar. Me explico: cuando una crema anti rojeces es verde, temo que el efecto vaya a ser más óptico que real, pero en este caso Clinique combate de verdad la sensibilidad de la piel. Sin embargo es diez y hasta quince euros más caro que mis tratamientos calmantes favoritas, los de Nuxe y Kielhs, así que veo lejana una hipotética adquisición.

- En el "jar" había sérum de vitamina C de Sesderma, regalo de una amiga. Me ha entusiasmado: vivifica la tez sin enrojecerla. Otro sérum que he probado es el de ácido hialurónico de Berrisom: Begoña de Beautik me dio un puñado de muestras como si fueran caramelos. Hidrata muchísimo y descansa la piel volviéndola jugosa y lisita. Cuando fui a la tienda a por semejante joya del "Good low cost", estaba agotadísima.

- Agua micelar de Bioderma: la probé gracias a Mareas... y no me gusta. Llamadme la princesa del guisante pero... ¡a mí me irrita! Además en estas cuestiones cosméticas me he "casado" con Nuxe: su agua micelar a base de rosa damascena como primer ingrediente me hace feliz.

27 de octubre de 2014

Enamorada del desmaquillador mágico de Rituals

Me encuentro en plena luna de miel cosmética, absolutamente fascinada por un tubito mágico que arranca fuegos artificiales a mi piel cada noche.

Todavía estoy construyendo mi ritual de belleza para los primeros días de hojas rojizas y puestos de castañas asadas en la calle, así que podría haber dejado pasar semanas y meses antes de redactar un post sobre mi nueva rutina facial..., pero el amor, aún tratándose de amor cosmético, es egocéntrico y expansivo, y me pide a voz en grito que declare de una vez por todas al mundo entero esta pasión desenfrenada que vive mi piel en el momento de la limpieza, con perfecta nocturnidad y alevosía.

Desmaquillador mágico de Rituals- primer paso

Ningún desmaquillador me había cautivado tanto hasta ahora como el Soft Cleanser de Rituals. Recuerdo mi idilio con la loción limpiadora Cetaphil, que me sigue pareciendo un gran producto, pero que en su empeño por ser suave renuncia en gran parte a la eficacia. Sin embargo, Rituals ha conseguido aunar eficiencia y delicadeza con su aceite desmaquillador en gel.
La clave de la doble magia que envuelve este producto se encuentra en su textura y en su fórmula:

Segundo paso

Se trata de un gel oleoso que al contacto con la piel se transforma en aceite, y al emulsionar con el agua micelar de Nuxe (que también es amor), se convierte en una loción de tacto lácteo. A través de un suave masaje, el maquillaje se desprende de la piel y va derritiéndose entre los dedos, en una exquisita experiencia sensorial.
Por supuesto, existían en el mercado productos que prometían este mismo efecto y lo cumplían, pero por un lado sin la triple textura que caracteriza al gel de Rituals, y sobre todo con una formulación repleta de siliconas y parafinas. En cambio la fórmula de este desmaquillador mágico es impecable:

INCI

Por solo trece euros encontramos aceites de coco y girasol, vitamina E, aloe vera y glicerina... todo un poema bucólico que evapora cualquier resto de maquillaje mientras disuelve nuestros cinco sentidos.

25 de octubre de 2014

Lista para ir al teatro... gracias a Sephora y Benefit (High beam & Erase paste, review)

Ayer fui al teatro.

Bretón de los Herreros, en Logroño

Me apasiona el teatro: las luces, la escena..., y en Logroño gozamos del teatro Bretón que es fastuoso por fuera y por dentro: tiene una  cartelera intensa y variada, en tres años y medio he disfrutado de una decena de obras de Calderón, Jardiel, Agatha Christie... y ahora le tocaba el turno a Vargas Llosa.

Kathie y el hipopótamo

No voy a mentir, prefiero mi amado Siglo de Oro o, para reír a carcajadas, a los Álvarez Quintero, pero fue un muy buen experimento literario sobre la ficción y la realidad, a pesar de que muchos de los diálogos eran demasiado soeces para los oídos de una hobbit. Magistral el momento en el que una esposa despechada le reprocha al marido, intelectual de izquierdas, que dejó de maquillarse porque él le afeaba su conducta burguesa y al final él se fue... ¡con una jovencita maquillada hasta los dientes!
Lo mejor, sin duda, fue ver cantar a Ana Belén en francés... y en directo:

Ana Belén en el escenario

Y yo con estos pelos, o con estas ojeras, me dije tres horas antes de ir: me miré al espejo y me di un poquito de miedo. Así que decidí tomar un baño gozoso, lavarme el pelo con la línea Nutri Gloss Cristal de L'Oreal Elvive, maquillarme frente al tocador con la BB cream de Kielhs que me rechifla y con la sombra rosada de Inglot que abre los ojos... y aún así me faltaba un toque de luz.

High beam de Benefit,
imagen tomada de su página web

Me dejé caer en Sephora donde me acogen con tanto cariño que me hacen sentir como en mi propia casa, y me terminé de maquillar con dos productos de Benefit que nunca había probado. High beam es luz embotellada. Tiene un tono rosado que enciende la piel al momento, como si pulsáramos un botón y se encendiera una bombilla bajo ella. No marca rojeces, que era lo que siempre me detuvo.

Erase pastede Benefit
Imagen tomada de su página web

Erase paste es un corrector de ojeras luminoso y muy cremoso. Hasta hace poco, yo no necesitaba de estos artilugios, pero la edad y los emocionantes proyectos laborales hacen mella en mi pobre ser. Me encanta lo fácil que es aplicarlo y cómo hidrata sin crear más pliegues en la piel.
Y éste fue el resultado:

Look "Luz en el teatro"

Obviamente, entra en mis planes a corto plazo hacerme con estas dos maravillas. Y quiero agradecer su cercanía y labor a las dependientas de Sephora: ellas visten de magia los sueños de muchas mujeres.

23 de octubre de 2014

Famosa juega con nuestra infancia: mi brujita pelirroja del bosque

Caminando hacia la piscina cubierta, en las atareadas tardes de lunes y miércoles o en las relajadas mañanas de sábado y domingo, tropiezo con varios comercios: fruterías que suelo frecuentar, restaurantes chinos  en los que a veces encargo dim sum para la cena, un centro estético Cremology que pronto descubriré y... ¡una tienda de juguetes!

Desde que vi en el blog de Subflava y en un tuit de Tita Hellen que Famosa iba a editar su famosa colección de Barriguitas del bosque, solía entrar preguntando por mi brujita pelirroja..., y ya la tengo en mis manos:

Bajo luz natural, con mis otras Barriguitas

Así como las otras dos muñecas de la colección no despiertan en mí emoción alguna, la Barriguita bruja es tal como la recuerdo en mis juegos infantiles, a pesar de que el molde sea moderno y un purista encontrará mil diferencias y una. He pagado 14,95 euros por ella.

Bajo luz artificial

¿Por qué me atrae tanto desde siempre el pelo rojo?
Podría decir que me recuerda a Chesterton, y es verdad. Las heroínas de sus narraciones suelen ser pelirrojas, por ese halo de aventura y romanticismo que aporta este matiz. Pero mi amor es más antiguo.
Podría decir que mi mejor amiga durante la adolescencia, Vicky, era pelirroja, y es verdad. Pero mi amor es más antiguo.

Bajo luz artificial

Sí, Famosa tiene la "culpa", (¡feliz culpa!), de mi pasión por las melenas cobrizas. Porque antes incluso del día que comulgué por vez primera, cuando recibí  una Barriguita vestida de Primera Comunión y la bañera de las Barriguitas, me recuerdo jugando con la preciosa brujita pelirroja, con esa felicidad plena de la niñez propia, como diría el poeta Miguel D'Ors, de quien ignora que existe algo llamado felicidad.

También vi en la juguetería una de las novedosas princesas zombies, y me acordé una vez más de Tita Hellen y de Subflava:

Rapunzel zombi de Famosa

Sin embargo no me la llevé a casa, porque no pertenece a mis recuerdos. Y es que la nostalgia vintage además de convertirme en una friki que compra muñecas me ha enseñado algo: no importa lo frío que sea el invierno o lo cruel que parezca el lunes actual: algún día lo miraré desde el futuro y lo añoraré. Por eso, mi propósito es saber descubrir su belleza escondida ya hoy, ahora.

22 de octubre de 2014

3D Instant Volume de Kiko: un gloss para una profesora

Cada profesión posee su talón de Aquiles, su punto débil.
Siempre me ha compadecido ver a las dependientas de los almacenes Sephora, tantas horas de pie. Si trabajas ocho horas bajo las inclemencias atmosféricas, sol, lluvia o viento, tu piel se resiente..., y si eres profesora o comunicadora necesitas varias curas anuales de miel y propóleo para calmar tu garganta enfurecida, y un labial que aguante tu ritmo y te permita hablar durante una hora entera sin descanso y llegue al final sano y salvo, como un campeón.

... o como los nuevos gloss de Kiko

Pocos lo consiguen. El rouge ideal de una profesora debe durar mucho tiempo, pero también tiene que hidratar el labio lo suficiente como para no cuartearse sobre él. Cuando descubrí estos nuevos brillos de labios de Kiko en el blog de Naoko me dije, "puede que éstos Sí", y como debía hacer un pequeño regalo a una amiga, me acerqué al Centro Comercial Parque Rioja y me hice con un par de tonos:  el 214 para ella y el 210 para mí.

En principio lo que prometen es volumen, por lo que temí que produjeran un picor insoportable, pero lo único que noto es un frescor infinito. Aportan un aroma mentolado que contribuye a mantener el aliento y el ánimo frescos, como una inyección de vitaminas. Y esta "buena vibración" se ve acrecentada por el modo adorable en el que el producto se funde en el labio, dejándolo terso, brillante y fresquísimo durante horas.

Así queda el 214
Y así queda el 210 en el labio

El 214 es un precioso color grosella. Parece sólido pero tiene una diminuta brillantina finísima. El 210 es mucho más chispeante y goloso, una tonalidad caramelo de mandarina. Un melocotón de matiz claramente anaranjado pero muy dulce... Llevo casi tres semanas usándolo en mis clases y puedo decir que enciende la pantalla desde el minuto cero hasta el cincuenta y nueve.

Y ahora llega la pregunta definitiva: ¿realmente aporta volumen? Por supuesto, hablamos de un efecto óptico, ya que lo comparé con una inyección de vitaminas, no con un chute de bótox... pero juzgad vosotras mismas, a la vista de dos fotos con dos labiales de parecido color:

410 de Kiko

Peach fizz de Guerlain

Me parece que si existe cierto efecto "repulpante"... ¡Esto es amor!

21 de octubre de 2014

Tortilla maker de Tupperware: sin fuego, sin aceite y con mucha creatividad

Dedico este post a Vicky Íñigo
La tortilla francesa es amor.
Es mil momentos de mi niñez: es mi madre arropándome en la cama. Es un verano soleado con mis primas, mientras Kylie Minogue cantaba junto a Jason Donovan en un vídeo Beta. Es navidad y radiador en la cocina, con el pijama calentito y la carta de Reyes a medio escribir. Eran las cenas de mi infancia y adolescencia, una felicidad redonda y de diario.
Pero crecimos, y entre que el huevo ya no está de moda pese a todo mi entusiasmo y que se necesita sartén y aceite, el fuego me da miedo y el aceite frito no me conviene, hacía mucho, mucho tiempo que no cenaba tortilla.
...Hasta ahora: acaba de aterrizar en mi casa el super poderoso Tortilla maker de Tupperware.

Tortilla maker de Tupperware: 19,90 euros

Se trata de un "tupper" en forma de tortilla que se abre por la mitad. Hay que batir el huevo ( yo pongo una yema y dos claras), con un chorrito de agua, llenar una de las partes, tapar con la otra, que posee algunos agujeros, e introducir en el micro cinco minutos a máxima potencia aunque yo el tiempo lo calculo por intuición. Os lo juro por un canguro, que sale una tortilla lustrosa y jugosa.

Preparando la cena...

Habrá quien me diga que cocinar en el micro es malísimo y muy poco natural, y es verdad que yo ahora uso mucho más la plancha, pero de todas formas, para cuajar huevo batido la otra opción que me queda es la vitrocerámica, y no es que sea una cumbre de la naturaleza tampoco.
El primer día sólo puse sal y albahaca, emulando la "omelette a las finas hierbas" de las películas del dorado Hollywood, pero ayer desplegué mi creatividad y me preparé una tortilla de cebolla, zanahorias y quesito light:

De cebolla, zanahorias y quesito light

Se me ocurren mil combinaciones: el mismo quesito light con tomatitos cherry. Champinones laminados y hojas de espinaca fresca. Espárragos trigueros a la plancha y cubitos de pavo braseado 99% libre de grasa. También se me ocurre hacer tortilla sólo de claras, que son pura proteína sin colesterol, iría bien con unas judías verdes y un poco de mozzarella por hacerle la gracia...
Y hasta se me ocurre no ponerle sal y hacer una tortilla dulce con canela y dados de manzana verde. Porque también estoy adentrándome en el fabuloso mundo de la manzana, pero ésa es ya otra historia. To be continued, siempre to be continued...

19 de octubre de 2014

#BesosRosas con Astor contra el cáncer de mama

Siempre me han gustado las barras de labios Soft Sensation de Astor: son cremosas sin derretirse sobre el labio y tienen colores deliciosos. En mis recuerdos de infancia las inefables Barriguitas de Famosa compartían estante con mis primeros labiales, que compraba con mi paga semanal... y que firmaba Margaret Astor.
Ahora, la marca ha lanzado toda una colección de tonalidades rosas, materializando así su colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer. Y es que el simple gesto de "pintarse los labios" puede iluminar la cara de cualquier mujer... y encender de nuevo su ánimo. Por eso, creo que es lo mejor que puede hacer una firma que ha permanecido al lado de la mujer española durante varias generaciones.


En el Bodybel de Gran Vía (Logroño)


Tal vez resulte frívolo pensar que el simple hecho de comprar un pintalabios vaya a solucionar algo, aminorar en algo el dolor de tantas personas, pero lo cierto es que la belleza es un valor que hace humano al ser humano, y al diseñar preciosos labiales y recaudar fondos con su venta, Astor está aportando algo a esta batalla... Y si las perfumerías se llenan de clientes deseosas de maquillar sus labios de rosa por un día, la campaña será un éxito.
Y yo tenía claro que iba a comprar al menos una de estas nuevas barras de labios para participar en el proyecto #BesosRosas de la firma. La idea que esconde detrás es preciosa: enviar a las enfermas un enorme beso digital que les ayude a luchar. A lo largo del día subiré esta foto a mi Twitter, con el hashtag más dulce del momento:


#BesosRosas con 103 Peachy Pink de Astor

El tono que yo elegí para enviar este beso fue el 103 Peachy Pink,que no tiene nada de melocotón pero por una vez no era eso lo que yo quería: deseaba un labial rosa muy dulce, color batido de fresa o pastelito de la pantera Rosa, por seguir el hilo de mis reminiscencias infantiles.

Sin embargo voy a trazar un breve recorrido por el resto de opciones que se nos sugiere, y que probé ayer en el Bodybel de la Gran Vía logroñesa: el tono Gentle coral era muy naranja para esta ocasión. El tono Brown Sugar tenía fuerza pero le faltaba ese matiz rosado, aunque estoy segura de que lo acabaré adquiriendo. El tono Pine for a rose era rosa pero translúcido, tiene mucha razón Miss Potingues al afirmar que para una piel blanca y un labio poco pigmentado resulta un tono demasiado claro. El 704 Soft Pecan es un rosa viejo, apagado y tirando ya hacia un tono baya, algo apagado para mí. En cambio Peachy Pink resulta un rosa pastel sólido y cremoso, es exactamente mi rosa ideal.

Labial y esmalte de la nueva colección de Astor

Quise también llevarme una laca de uñas, aunque en este caso me costó un poco más elegir tono. Debo confesar que si  los labiales de Astor me han arrebatado siempre y los considero su producto estrella, sus esmaltes siempre me han dejado algo fría... digamos que no me atraen los tonos, o quizás la textura demasiado cremosa que dura una eternidad en secarse y siempre se lasca me da un poco de pereza.
Pero en esta ocasión se trataba de aportar mi granito de arena, así que elegí el color que más me gustaba: Pine for a rose, un rosa también batido de fresa. Es bonito, muy bonito, pero os enseño la mano izquierda... porque la derecha se me ha estropeado, cómo no:

Pine for a Rose- Bajo luz artificial

He intentado redactar este post en un tono emocionado pero contenido, no pretendo hacer literatura con un tema así. Pero lo cierto es que mi profesora favorita murió de cáncer de mama. Fue mi primer encontronazo con el cáncer, con el dolor y con la muerte de una persona joven, pero también fue la primera vez (y no sería la última), en la que alguien querido me dio un gran ejemplo de lucha y entereza, de pasión por la vida y de muerte serena al mismo tiempo, de verdadera fe. 

17 de octubre de 2014

Cómo parecer despierta tras una noche en blanco

Noches en blanco: noches de estudio, de amor, de oración en una capilla escondida, de juerga en pubs sicodélicos, de bebés berreantes. ¿Cuál es tu razón para pasar la noche en blanco...?

Yo no lo había hecho nunca, me gusta demasiado dormir, pero hace un par de días compré en la feria del libro antiguo cinco novelitas de las gemelas de Sweet Valley, sacando a pasear mi vena friki con la excusa de que soy profe de Didáctica de la Literatura..., y me las leí de cabo a rabo. Cuando me quise dar cuenta eran las siete de la mañana, (que no lea esto mi madre, por favor, por favor...)


Rutina iluminadora
Y como al día siguiente era miércoles, tuve que ir a trabajar, y hasta lo hice dignamente... Éstos fueron los pasos que seguí para parecer humana:

1. Un universo de agua mineral.
No me gusta nada el café, me sienta mal y estropea la piel y el estómago. También evito la coca cola Zero entre semana. Algo que me despierta al momento es un buen chute de agua mineral, por dentro y por fuera. Beber medio litro de agua mineral en ayunas se ha convertido en todo un gesto detox, por usar la palabra de moda...

2. Farmacia de guardia + serum de vitamina C de Sesderma.
... y aprovechando un culín del agua mineral me lavo la cara con el jabón Farmacia de guardia de Lush, ultra calmante, para luego de borrar las huellas oscuras del cansancio con unas gotas de vitamina C repartidas por el rostro. El serum de Sesderma es una maravilla capaz de iluminar una ciudad entera... y es, además, una maravilla respetuosa con la piel.

3. BB cream Chiffon de Skin 79.
Hace unos años Bourjois vendía un maquillaje llamado "como diez horas de sueño" que era luz embotellada. Ahora ese efecto halo lo aportan las BB creams luminosas, entre las que destaco Aura de Tony Moly y Chiffon de Skin 79. Para maquillar una noche larga prefiero ésta última porque su fórmula posee ingredientes calmantes, aparte de regalar un acabado transparente y casi sobrenatural.

Contorno de ojos + cubre ojeras

4. Contorno de ojos C-VIT de Sesderma + Radiant Concealer de Nars.
Yo usé otro contorno, porque hace mucho que terminé el de Sesderma, pero es el indicado por su contenido en ácido ascórbico. La idea es abusar de este producto, aplicándolo en capa gruesa a modo de mascarilla, y luego peinarse, vestirse, lavarse un par de veces los dientes... y antes de salir de casa retirar el exceso y maquillar la ojera. Es importante usar un corrector y no un iluminador: a pesar de su nombre, éste de Nars es cubriente y no refleja la luz justo sobre el defecto que queremos esconder.

A mediodía, me hicieron una foto  tras unas treinta horas de actividad:

Foto hecha por mi compañera y amiga Vicki

Sí os dais cuenta, se me marcan unas incipientes bolsitas debajo de los ojos, que se ven cansaducos..., y del pelo ni hablamos, pero nada que dé un susto al miedo.
Serum, maquillaje ligero, contorno y corrector en cantidades industriales, colorete en crema y gloss... y a las nueve de la noche, a la cama, como los niños.

15 de octubre de 2014

Inglot en la calle Fuencarral de Madrid: combo de sombras + rubor & look

Hace menos de un mes estuve paseando por la calle Fuencarral de Madrid: haciendo ejercicios de auténtica contención en Mac y en Kielhs, asomándome al mundo funcional y delicado de Muji, educando el gusto en los escaparates de Miss Sixty, Divina Providencia y Adolfo Domínguez..., y sorprendiéndome al encontrar una luz inesperada.

Inglot en Madrid

Descubrir un Inglot al alcance de la mano es como divisar ardillas en plena ciudad: un pequeño milagro que conmueve. Recordaba con deleite mi visita al local de Gran Canaria, la apabullante calidad de sus sombras de ojos y la atractiva originalidad de su "freedom system", en el que una amable señorita te ofrece una paleta imantada y puedes dedicarte a picotear y servirte tú misma los tonos deseados.

Tonos otoñales en Inglot

Inglot lleva unos dos o tres meses instalado en la milla de oro del maquillaje en España. Entré, por supuesto, para encontrar una maravillosa variedad de colores castaños, cobrizos, topos, chocolates, y unos rubores muy favorecedores en tono, ¡cómo no! melocotón. Algunas de las sombras que me interesaban se habían agotado, pero aún así me hice con un combo de tres sombras y un colorete por 36 euros.

Mi combo de Inglot

La paleta contiene tres sombras de ojos, pero sólo me llevé dos tonos, uno de ellos "repe" para regalarlo. La idea es ver si en sucesivas visitas encuentro la sombra agotada, un topo que me cautivó.

Sombras 423 y 154 de Inglot

Los dos colores elegidos son el 154, una sombra irisada y muy luminosa del tipo de Kitten de Stila, con matices topo en lugar de rosados pero igual de sedosa y aterciopelada; y 423, un marrón chocolate con cierto subtono metálico y rojizo.

Look topo y melocotón Inglot


En este look los llevo cubriendo de misterio el párpado móvil, y combinados con el amable y alegre colorete 46 en las mejillas. Se trata del perfecto compañero de mi nuevo KissKiss de Guerlain, un melocotón suave y vivo a la vez, nada mate ni plano pero sin brillo alguno. Si las sombras aportan un toque de misterio y profundidad a la mirada, muy a lo Laura Ponte, el rubor regala un aspecto relajado y dulce, como de cuadro de Modigliani.

13 de octubre de 2014

El tocador de Adaldrida: nuevos productos, nuevo orden, nuevas fotos

Un tocador es lo más parecido a un ser vivo: crece, cambia, sufre mutaciones. Un tocador en el siglo XXI es una paradoja viviente: por un lado es un objeto de arte, coqueto y dirigido a la contemplación estética, y por el otro es un objeto funcional, lleno de luz, ante el cual me maquillo cada mañana.

Mi tocador, filtro Vintage de Samsung

Yo tengo mis cremas en el "toilette", junto al grueso de mi maquillaje que no uso a diario: productos de colecciones, baratos, antiguos, etc. En el tocador, que como ya he contado es una pieza vintage traída de mi casa familiar en Maestu, tengo sólo los productos que sé que voy a usar casi todos los días, o los que me hacen especial ilusión: de nuevo la dicotomía reina e impone su poderoso gobierno.

En primer lugar, al fondo y a la izquierda, está el guarda brochas que me regalaron hace años los Reyes Magos, que sirve en realidad para organizar los mandos de TV pero que yo reinventé la misma noche del seis de enero. Delante están mi paleta Naked 2 de Urban Decay (por cierto, cómo me atrae la Naked 3 cada vez que visito los almacenes Sephora), mi quinteto de Dior y una nueva paletita de Inglot que pronto reseñaré.
Y delante de las paletas, mis tres productos fetiche de Bourjois: la sombra Marrón Glacé, el colorete Coupe de foudre y los polvos de arroz de Java.

Debajo, en un cestillo, están mis coloretes de Sleek, el Scandalous y el Mirrored Pink porque los demás he ido regalándolos; mis lacas de labios de Flormar, Deborah y Maybelline y alguna sombra de ojos de Kiko o Deliplús.
En el cajoncito izquierdo que está cerrado guardo lápices y una máscara de pestañas waterproof de Kiko. En el derecho, abierto, se ve mi apreciada polvera azul piscina de Sisheido, que contiene el mejor maquillaje solar del mercado...

Detalle del tocador

En el centro del tocador se encuentran mis perfumes y mi cesto de maquillaje Nars. Quiero conseguir una bandeja más apropiada, con separaciones para dividir coloretes de dúos de sombras y tenerlo todo más ordenado. Ahora mismo lo que más uso es el múltiple South Beach que remato luego con mi nuevo Luster que guardo en el neceser de bolso, el colorete Taj mahal a veces y el maravilloso dúo Cordura.

Detalle del tocador

A la derecha y al fondo tengo mi "baúl de pintalabios", mis lacas de uñas de Dior y Organic Glam, el esmalte color marrón glacé de Art Decö que ya es una reliquia, mi rubor Lover de Illamasqua que, machacado y todo, sigue tiñendo mis mejillas, y un adorno, que a veces es el envase en forma de cupcake, otras es mi caballero sobre caballo de plástico, y otras el famoso pato masajeador de Sephora.

Detalle del tocador

Y, por último, en el baulito de los pintalabios guardo labiales de Guerlain, Mac, Lime crime y alguna joya de Stila.

¿Os ha gustado mi tocador?  Sentarse frente a él parece un gesto de dama renacentista, un oasis diminuto a las nueve menos cuarto de la mañana.

11 de octubre de 2014

Dieta creativa: mis desayunos, comidas y cenas

Ya he perdido cinco kilos, que es una talla y se nota... ¡ahora tengo cintura, cadera y pechos en lugar de un bloque monolítico!
A veces lo hago mejor y a veces peor, la semana pasada solo perdí medio kilo y la anterior perdí dos de golpe, ahora me han dicho que voy a estancarme un poco porque es la evolución natural..., pero hay dos constantes que no fallan: el deporte diario, mucho o poco, y la creatividad a la hora de inventar mi comida de cada día.

Sol de tomate y navajas

* todas las fotografías, salvo la última, fueron realizadas con filtro Vintage de Samsung.

Ésta primera fue una de mis cenas ligeras: un tomate oscuro rodeado de navajas. Parece un sol o un pulpo... pero disfruté muchísimo preparándolo.


Sándwich integral de pera y arándanos

Éste ha sido mi desayuno de hoy, un mini  brunch dulce en el que he partido  media pera en láminas y las he introducido en un Thin de Bimbo con una cucharadita de mermelada de arándano de Hero Diet. Sé que es mucho más natural el pan corriente y moliente, pero con el pan me ocurre como con el chocolate: prefiero no empezar porque no acabo. En cambio, un Thin es un Thin es un Thin... y sacia mucho. La mezcla es exquisita.

Mix rojo y verde


Para comer debo mezclar verduras u hortalizas, proteínas e hidratos. Suelo comprar ristras de tomates cherry en rama, sé que hay personas alérgicas a la piel  del tomate, pero a mí me sienta fenomenal. Ayer los combiné con melón con jamón y guacamole. El exceso de este plato reside en el aguacate, pero dos cucharadas son solo cincuenta calorías y es un fruto rico en propiedades que combate el colesterol. La receta de mi guacamole la publiqué aquí, y es algo que siempre me piden en fiestas familiares.

Ensalada templada

Una ensalada templada y exótica: encendí la plancha, abrí la nevera y vi los trigueros y un plátano ya bastante maduro. Los salteé con pepinillos fríos: una mezcla difícil de olvidar.

Tenemos un grupo de WhatsApp familiar y la última diversión consiste en preguntarme "¿qué te preparaste hoy?"... Me animan, hacemos unas risas y a mí me sirve de terapia... de grupo.

9 de octubre de 2014

Uñas dulces en otoño: marrón glacé y mermelada de frambuesa (Kiko & Rituals)

El tono marrón glacé es dulce, cremoso, elegante... y muy otoñal.
Es mi color favorito para vestir las uñas en los primeros días de frío: en la pasada Nochebuena caí rendida ante el número 269 de las Ceramic nails de Art Decö..., pero ha llegado el momento de  cantar un réquiem a esta embriagadora laca de uñas, porque la firma ha retirado su referencia al reformular todos sus esmaltes.
Tras la sorpresa, el llanto y el rechinar de dientes, esta hobbit pija ha dado comienzo a la búsqueda de un digno sucesor. Mavala posee en su lineal un esmalte llamado Marrón glacé, pero es demasiado oscuro y sólido, carece del brillo goloso que me hechizó. Sin embargo he encontrado un bonito beige dulce en Kiko, el número 371:

371 de Kiko
Vamos a comprarlo con el llorado "original"...

269 de Art Decö

No son idénticos pero tienen la dulzura del puré de castañas como denominador común. De todas formas seguiré buscando, se me ocurre en Essie, Anny o Dior. Se admiten sugerencias.
Por cierto... ahora que veo la foto me alegro de haber descubierto el aceite de Sally Hansen: mis cutículas ahora son otras.

Raspberry red de Rituals

En cambio llevaba tiempo buscando un tono mermelada de frambuesa, y lo acabo de encontrar en el nuevo esmalte de Rituals, llamado Raspberry red. Un rojo para perder la cabeza, con un tornasol frío y tierno a la vez.
Éstas son, junto a mis dos nuevas lacas de Dior, mis opciones para abrigar mis uñas... hasta Navidad.

7 de octubre de 2014

Chuches de dieta: mi experiencia con las barritas de cereales chocolateados

Antes de comenzar este post, debo decir que no voy a hablaros en él de "comida sana".
Comida sana es lo que desde el 25 de agosto suelo hacer en mis almuerzos y cenas: verdura y fruta fresca, proteínas magras, etcétera.
Pero es que a las seis de la tarde mi cuerpo suele pedir salsa, y como solución para minimizar riesgos porque no soy ningún ángel, mi nutricionista me propuso merendar una de estas barritas de menos de cien calorías. Quería dejarlo claro, no soy tan hobbit feliz como para pensar que un Kellog por muy Special K que sea equivale a una brizna de lechuga... Por eso, parto de la premisa de que esto es el exceso del día, vamos, que "esto y nada más". Lo meriendo, luego hago mi deporte al salir del trabajo, y vuelvo a casa a cenar realmente sano.

He estado analizando ingredientes, porcentajes y sabores, y os ofrezco los resultados de mi investigación. He aquí a las elegidas:

Chuches de dieta


1. Barrita "Dos chocolates" de Hacendado: es mi favorita y una gran sorpresa porque no es con mucho la menos sana. Contiene copos de maíz, avena y trigo inflados y un chocolate con leche de lo más fino, lo cual le da un aire adorable a "Crunch" de Nestlé. Puedo decir que sabe igual de bien que las bombas calóricas de máquina tipo Kit Kat, Milka o Kinder, y aún mejor que otras tipo Mars que hace unos años me derretían pero ahora me parecen demasiado artificiales.

Por el lado saludable, una barrita contiene 77 calorías, 1,8 grs de grasa y 5,8 grs de azúcares. Hice la prueba y tomando una al día durante una semana (por supuesto sin hacer otras trampas y andando o nadando al menos media hora diarias) adelgacé mi kilo semanal y al medirme el azúcar tenía cien.

2. Special K Chocolate con leche de Kellogs: es la más popular y la que encontramos con facilidad, de hecho algunas máquinas de "vending" la incluyen. Recuerdo que cuando llegué a UNIR la tenían al lado de los pastelitos de la pantera rosa y yo dije un día de broma: el pastelito me está diciendo "tómame a mí, que estoy bueno", y el cereal me susurra, "tómame a mí, que soy bueno". Es la diferencia ontológica entre el ser y estar: reflexiones filosóficas de Camera café.
Sólo le pongo una pega: cuando la tomas eres plenamente consciente de que estás comiendo cereales con chocolate (no como en la de Hacendado que de tan buena que es parece una chocolatina "de verdad"), pero es muy buena y sacia bien, tapando correctamente el agujero "gulático".
Contiene 79 calorías, dos gramos de grasa y cinco gramos de azúcar. Conclusión: prefiero mil veces la de Hacendado.

3. Barrita de salvado de avena con semillas de lino de Dukan: esto no tiene chocolate y llena mucho, es rico en avena y por lo tanto es el típico tentempié para cuando tienes hambre pero no gula y quieres sentirte bien. Curiosamente tiene 82 calorías, pero sus ingredientes son impecables: 1,3 grs de grasa y 0,8 grs de azúcares. En un principio parece sosa, como un novio de posguerra de los que "convienen" por virtudes propias y buena familia, opositor a notarías, buen estudiante pero... de ninguna ilusión. Sin embargo al fin está entre mis opciones porque es saciante y me gusta su textura, es como una galleta Digestive, que por cierto son el horror porque tienen mucha grasa, he aprendido que es mucho mejor una simple galleta maría.

4. Sacialis de Bicentury  Chocolate con leche: esto es ya el top de la gama, me lo recomendaron en un momento de bajón gulático supremo pero no voy a repetir porque: son 99 calorías, cinco gramos de grasa y ocho con dos de azúcar. Está sobre la media y no merece la pena: parece más bien una delicatessen, no la puedo comer tan despacio como las otras y a pesar de su nombre no me sacia tanto. Eso sí, con ella he podido comprobar que tanto mi amiga Anita como mi dietista tienen razón: el chocolate negro engorda más que el de leche pese a todos los mitos actuales, porque tiene más manteca de cacao y por tanto más grasa. Hay una variedad de estas galletitas con chocolate negro... y aluciné cuando vi que tenían el doble de grasa, diez gramos. No me las llevé, claro, bastante hice con llevarme éstas. Las tengo en el altillo de la despensa para un momento de necesidad extrema.

Todavía me queda por investigar las de Hero Diet. Por ahora tengo dos conclusiones: una, vence Mercadona, y dos, la vida sí está hecha para contar calorías... pero mirando muy bien la letra pequeña.

6 de octubre de 2014

Viva Glam Rihanna & Retro Matte All fired up: mis dos nuevos "Rouges" de Mac

Cuando dije que me puse las botas en el Corte Inglés de Bilbao confío en que no esperaséis una compra pantagruélica. A pesar de considerarme desde un punto vital como católica-hedonista, lo mío no son las compras compulsivas, y las pocas ocasiones en las que me dejé llevar no disfruté en absoluto.
Lo mío son más bien los largos noviazgos, acariciando desde lejos el objeto de mis desvelos, probándolo, soñando con él hasta su compra definitiva. Es otro modo de ser consumista..., sólo que más romántico.

Añadir leyenda

Y eso es lo que me ha ocurrido con estas dos  espectaculares barras de labios de Mac. Las vi en Madrid y el Gollum que todas llevamos dentro rugía... pero pensé, "aprende a echarlas de menos" y me fui sin ellas. En Bilbao se me aparecieron de nuevo, y me rendí.
En realidad llevaba meses queriendo probar la nueva textura Retro Matte de Mac.  Creo que fue en el blog de Adriana donde vi este rojo fresa de base rosada y tacto aterciopelado y me enamoré, como los protagonistas de las comedias palaciegas de Calderón, de un retrato.

Éste es mi propio retrato: All fired up

Pero estaba siempre agotadísima y fue pasando el tiempo, hasta nuestro encuentro fugaz en Madrid y la compra definitiva en Bilbao.
La barra es muy mate pero muy cremosa, ese efecto terciopelo le aporta comodidad por lo que no tiene nada que ver con los otros labiales mate de la firma. A mí me entusiasma el color de mi Lady Danger, pero siempre que la uso acabo con la boca destrozada.
Dura horas: puedes hablar, besar, beber agua sin decorar el vaso de cristal con tu huella. Y el color es como de película del Hollywood dorado.

Viva Glam Rihanna


De la existencia de una nueva edición de Viva Glam con Rihanna como protagonista no sabía nada hasta verla en Madrid. Hay dos labiales, un maravilloso rojo dorado jugoso y un malva apagado metálico que sólo le sentará bien a la gran diva.

Así queda en los labios

Viva Glam Rihanna I es un rojo cálido muy cremoso y como cubierto de charol dorado, no posee purpurinas..., es más bien como si el color fuera un regalo y el brillo fuera el papel de fiesta que lo envuelve.