29 de noviembre de 2014

Mi gran noche de Black Friday: Zekos, Kiko y Sephora

Hay tradiciones importadas de América del Norte que me gustan muchísimo más que las calabazas de Halloween: los abetos de Navidad, la Coca Cola y el Black Friday son algunas de esas ideas brillantes que hemos heredado.
Último viernes de noviembre, los comercios ya iluminados y un aire de víspera que enamora. Ayer fue mi gran noche.



Llevaba un par de meses vislumbrando productos, conteniéndome y redactando mi lista de deseos. Ayer, aprovechando la horquilla de entre el veinte y el treinta por ciento de descuento, hice realidad alguno de esos deseos.

Botitas de de Zekos

En primer lugar quería unas botitas cortas de agua tipo Oxford, con pespuntes troquelados y un acabado de charol. Hace unas semanas encontré éstas en color ciruela en la zapatería Zekos de la Gran Vía logroñesa. Costaban 42 euros y las conseguí por 34.
Hoy llueve con ganas y las he estrenado. No tiene cremallera sino boca elástica. Me rechiflan.

Red berries ice cream

Luego fui a Kiko, y me hice con dos de los tres sets de labios seductores de la colección Haute punk, consistentes en un exfoliante y un bálsamo con color. Hablaré de ellos próximamente. Si por mí fuera habría arramblado con los tres, son de lujuria cosmética. Me habrían costado ambos veinticuatro euros, pero me los llevé por dieciséis.

Sephora & Too Faced

La traca de fin de fiesta fue en Sephora. Estuve merodeando por la tienda encendida, chafardeando con compañeras de la universidad y hablando con dependientas. ¡Y lo pasé pipa!
Primero miré el mueble de Nars, pero pronto viajaré a Sevilla y Madrid, y esta firma prefiero comprarla en un rincón del Corte Inglés, con maquillador formado por la marca y todos los labiales de la nueva colección en vez de una cuarta parte.

Estuve muy tentada de llevarme el colorete Majorette de Benefit, pero al ser en crema miré sus ingredientes... mi amigo Dimethicone brillaba en el podio como el campeón indiscutible de la lista.
Al final compré un set navideño de pinceles con neceser dorado que me enamoró así a primera vista, y la prebase Candelight y dos de los fabulosos labiales La creme Lipsticks de Too Faced, que quería tener desde hace tiempo. Por los cuatro productos pagué sesenta euros cuando debí haber pagado ochenta. También tendrán su correspondiente post.

Aseo masculino de Café Gran Vía

Para finalizar paramos en el café Gran Vía, y cuando quise visitar su "toilette", encontré en la puerta del aseo masculino una espectacular foto de Paul. ¡Un auténtico happy end!

27 de noviembre de 2014

Mejillas rojas en Adviento: colección Come to town de Essence

Mejillas rojas en invierno dicen: chimenea, castañas asadas y abrigos en el recibidor. Un disco de Louis Armstrong y Ella Fitzgerald sonando "sotto voce", como banda sonora de un veinticuatro de diciembre. Abuela, manzanas al horno y mazapán.

Come to town de Essence
Mueble expositor de Beautik Logroño

Ya está aquí, ya llegó. La ilusión por el Adviento y las ganas de "esperar la espera" se me acumulan hacia el veinte de noviembre cada año, y el pistoletazo de salida suele ser alguna colección navideña en las perfumerías. Hace unos días estuve en Kiko totalmente deslumbrada por su colección de cofres "Haute punk", que pronto reseñaré. Y ayer en Beautik me esperaba este anticipo.

Detalle de lápices y decoración

Afirman que el marketing es el arte de vender un producto, pero en este tiempo los publicistas se vuelven poetas y convierten su oficio en el arte de hacernos felices con su producto.
Las cosas se pueden hacer bien o mal, y me emociona que una firma de bajo coste como Essence, que va a venderte un colorete en crema rojo por dos euros con ocheinta y nueve céntimos, cuide así los detalles. Fue ver su tinglado de cartón piedra representando abetos y casas centroeuropeas y revivir mis navidades en Maestu.

Lápices metalizados: 2,49 euros

Vamos a la colección, que trae al menos dos verdaderas joyitas por menos de tres euros. Hay un par de barras de labios, de cuartetos de sombras y de preciosísimos tríos de esmaltes festivos, pero en cuestión de ojos, labios y uñas me reservo para la Viennart de Catrice, a la que también dedicaré reseña... En mi opinión, lo mejor de esta edición limitada son sus lápices de ojos, en color dorado y verde abeto de Navidad, y su espectacular rubor en crema.

Is that you, Santa?: 2,89 euros
Así queda en la piel

Si logré contenerme a la vista de los lápices, me rendí ante el colorete. Una textura ultra suave y aterciopelada, (supongo que llenita de siliconas para no variar, pero con poner una buena base que aísle se soluciona), esconde el auténtico color rojo manzana, rojo mejilla..., ¡rojo Navidad!

23 de noviembre de 2014

Benefit Rockateur + High beam: iluminando el congreso CITES (UNIR)

Durante estos días se ha celebrado en Logroño el tercer congreso internacional de tecnologías emergentes y sociedad (CITES) que cada año organiza la Universidad Internacional de La Rioja para sus profesores. Un auténtico chute de energía intelectual que he tuiteado desde el minuto cero:










..." Y por las noches, haremos lo de siempre, porque nos gusta y porque nos divierte": a las largas y sesudas sesiones sobre ANECA, impacto y revistas científicas, liderazgo en el aula o biblioteca virtual le seguían noches fulgurantes de karaoke y farra, juntos codo a codo jefes y compañeros, lo cual me hace dar gracias a Dios por estar rodeada de personas tan especiales. Para muchos, el trabajo es solo trabajo, y a veces, maldito trabajo... y para mí es mi felicidad de los lunes y, a veces, mi fiebre de viernes noche.
En esta ocasión decidí pasar de nuevo  por el mueble expositor de Benefit en Sephora para maquillarme con su precioso iluminador porque había dormido la cantidad exacta de cuatro horas, y sabía que antes del karaoke iba a haber un photocall.

Look CITES... bajo luz artificial

Mi idea primera fue combinar el High Beam con el nuevo colorete en crema color melocotón de la marca, Majorette, pero cuando vi el Rockateur me enamoré a primer brochazo. Se trata de un rubor color oro rosa que posee esa calidez de la luz de una vela, y que combina adorablemente con mi iluminador favorito.

Look CITES bajo luz natural

A la noche de festival (foto anterior) llevé el labial KissKiss en tono Peach Fizz, pero a la mañana siguiente, a los talleres y la clausura del congreso, llevé el labial Claudia de los nuevos Audacious lipsticks de Nars, que os presentaré el próximo fin de semana, cuando haya podido verlos con detenimiento en el Black Friday de Sephora.

El colorete Rockateur de Benefit es capaz de encender el rostro más apagado, revelando la felicidad que subyace tras un manto de cansancio intelectual y encarnando así el mítico sintagma de Miguel D´Ors, "radiantes de cansancio"... No posee purpurina alguna, elemento que no sería adecuado en ámbitos formales y laborales, por muy placenteros que éstos sean, pero brilla como una lámpara encendida, con una tonalidad que no es melocotón, ni rosa, ni bronce, ni malva..., sino que contiene en sí todos estos colores centelleantes, embotellados en una magia única.
El efecto es empolvado y cálido, y si lo combinas con una crema rosada e iridiscente, el terciopelo se transforma en luz cremosa.

21 de noviembre de 2014

Adaldrida prueba las infusiones: Té negro chocolate de Mercadona

Voy cambiando mis hábitos a pasos veloces. La clave reside en ilusionarse con el cambio, ya que nuestra vida tiene que ser saludable pero no puede convertirse un eterno valle de lágrimas.
Recuerdo un endocrino que en mi adolescencia me dijo, con sonrisa cínica, que en Auschwitz nadie solía engordar. Fue, como puede suponerse, el causante de que en años yo no quisiera oír ni hablar de dietas o endocrinos. Ahora sé que fui injusta con la profesión, he encontrado médicos fabulosos que se preocupan por mis niveles de glucosa y por mis niveles de felicidad al mismo tiempo.

Mi hora del té

Antes, por ejemplo, no me gustaba hacer deporte, y ahora no puedo vivir sin nadar treinta largos cinco días a la semana. Antes no me gustaban las hortalizas, y ahora me he enganchado a las bolsitas de zanahorias Baby, lavadas y peladas, que me llevo al cine o al sofá ante Dowtown Abbey como si fueran bombones o patatas chips.
Y antes aborrecía las infusiones, que consideraba como "agua sucia y amarga"... hasta que mi amiga Myriam me ofreció un rooibos bantú.

Rooibos de vainilla-Infusiones de la maja

El rooibos es una planta africana sin teína, aunque esto se está cuestionando últimamente. Contiene flúor y muchísimos otros ingredientes beneficiosos y el día que me bebí por primera vez una taza de esta maravilla fragante, firmada por "Infusiones de la maja" que se vende en los supermercados Simply, me sentí fenomenal. No necesita endulzarse, sabe deliciosamente a vainilla especiada con un punto de caramelo, te hace visitar el "toilette" con comodidad y te hidrata y sacia bastante.

Animada por esta experiencia inicial, compré mi primera cajita de pirámides en una gran superficie: Choco mint de Hornimans, que no me gustó porque predomina el regaliz. En cuanto lo vi en la composición me acordé de Miss Potingues: es cierto que el regaliz lo invade todo, y además es hipertenso, no me interesa. La hierbabuena y el cacao, que fueron mis dos poderosas razones para elegir ese té, se pierden.

Té negro chocolate de Mercadona

Suelo tirar hacia estas variedades porque soy golosa de natural y porque preciso de una infusión que no necesite endulzarse. En un futuro compraré la stevia de avellana en iHerb, pero hasta entonces el azúcar no es una opción y la sacarina no me gusta nada, y tampoco me parece saludable.

Y entonces llegó la revelación y suprema sabiduría a mi taza de té por las mañanas: el maravilloso té negro chocolate de Mercadona.

Maravilla de maravillas...

Este té es el primero de hoja suelta que pruebo. Contiene un 86% de té negro, por lo que es perfecto para la mañana, y sólo un 3,6% de cacao que lo impregna todo amorosamente. También posee canela y coco. Y huele a Navidad: sabe a Jude Law ofreciéndote una taza de cacao en la película The Holyday... y por muy pocas calorías.

19 de noviembre de 2014

"Pintalabios" mágico marroquí (Hare 33: review)

Llevaba un tiempo queriendo probar el famoso "pintalabios" mágico marroquí.
Si, ese labial verde de pintoresco envase de plástico de bazar estampado con mariposas doradas en relieve.
Sí, ése que puso de moda Sara Carbonero, la misma que sacó a la fama el labial Dragon Girl de Nars o la colonia de karité de The Body Shop, porque si algo tiene esta chica es buen gusto Q.E.D...

Hare 33

Ha llegado la hora y no he tenido que recurrir a Internet: gracias a mi amiga y compañera de UNIR Camino he descubierto que en CataNatura ("tu súper ecológico", situado en la Avenida de la paz en Logroño), venden este espejismo cosmético cuya magia consiste en cambiar de color gracias a la temperatura de la piel.
En definitiva viene a ser un "pintalabios del humor"... ¿Recordáis los anillos del humor de nuestra época y la tiernísima película "My Girl"?

Así queda en el labio

En concreto la marca Hare procede de Taiwan, pero este labial es un típico producto de la cosmética tradicional de Marruecos y por eso se llama labial mágico marroquí.
En mi boca, el número 33 verde adquiere una preciosa tonalidad rosada, un casi fúcsia pero de base acuática.
Esta barrita es rica en aceite de argán y henna, lo que la convierte e una delicia que hidrata intensamente los labios y los tiñe con la misma intensidad.

Quiero agradecer a Camino que me haya dejado probar y fotografíar su barra de labios cambiante. Lo más probable es que pronto consiga mi propio ejemplar porque ¡el embrujo árabe se ha apoderado de mí!

15 de noviembre de 2014

La botica de los perfumes abre sus puertas en Logroño

Cada vez abundan más las franquicias que venden inspiraciones o tendencias olfativas a granel, y como todas parecen ofrecer lo mismo, es decir, un perfume de marca blanca que "se parezca" al genuino aroma de nuestros desvelos..., la clave reside en la genialidad, creatividad y alegría de los vendedores.

Yo he entrado un par de veces en un Perfumarte y en Refán y no me he sentido cómoda, mis experiencias con Perfumes del mundo y con L´arome tampoco me han gustado nada... En cambio, en Equivalenza he disfrutado de grandes veladas olfativas y de pequeños gestos que convierten un local en un lugar acogedor.
Sin embargo, me gustan demasiado los perfumes (iba a decir que) "de verdad" para que la simple idea de "imitaciones" a bajo coste me seduzca... Y aquí llego al punto de partida: es necesario que un negocio de estas características posea un sello propio que le aporte gancho y solera.

La botica de los perfume en Logroño

La botica de los perfumes, una cadena presente ya en muchas ciudades españolas, ha abierto sus puertas en la Gran vía de Logroño, es decir, muy cerca de mi casa y de mi trabajo. Imposible no entrar a curiosear un poco, y la primera impresión ha sido muy, muy buena. ¿Por qué? Pues porque lo de menos son las fragancias, aunque me chifla que en su página web se declaren herederos de la tradición de perfume a granel que ha imperado en España hasta hace poco... Porque todo vuelve, y esto que se ha puesto tan de moda ahora era lo que hacían nuestras madres al entrar en una droguería y decir a la encargada "¿me da por favor una peseta de Promesa?" Frase que le escuché una vez a una vecina y que me pareció más que sugerente... una peseta de promesa puede significar el mundo entero...

Jaboncitos en forma de oveja a cuarenta céntimos c/u...

Pero decía que en esta tienda lo de menos eran los perfumes "equivalentes". Sinceramente yo prefiero ahorrar en otra cosa, en ropa o en viajes que no emprendo, y comprar mi perfume de cabecera en una preciosa tienda nicho... Lo que me ha entusiasmado es encontrar en mi cuidad y en mi barrio una perfumería que fabrica jabones y bombas de baño artesanales y las vende a buen precio. Eso es único en Logroño, es original y creativo. Y marca la diferencia.
Tienen una serie de jabones divertidos para decorar, en forma de cerditos, gatitos o corderitos que enamora, yo me he llevado uno de esa última variedad. Pero también venden jabones de mayor calado: el mítico jabón de Alepo y algunas delicias artesanas por dos euros  con veinte céntimos el corte. Yo me he llevado uno llamado Cleopatra, con aceite de ylang Ylang y Pachouli y florecillas de lavanda, y otro llamado Chocolate Menta que parece un After eight.

Bombas y "magdalenas" efervescentes de baño

Os estaréis preguntando... ¿de verdad no probó Adaldrida ninguno de los perfumes? ¿No nos aconsejaría alguno? Por regla general en estas casas de tendencias olfativas están muy bien logrados los acordes frescos y flojean bastante los orientales, aunque en el caso de La botica son bastante buenas las fragancias que poseen violetas o iris cuando van acompañados de melocotón, resulta un perfume suavecito y agradable. Sólo he visto uno con mimosa y no me ha gustado, es que es muy difícil jugar con ese acorde.  Y hay dos que me han emocionado bastante así, a primer golpe de olfato:

Diz que equivalente de Nina, de Nina Ricci

Diz que la equivalencia de Angel Schlesser



El primero tira más a suave y agradable pero íntimo y romántico, y el segundo vira hacia la frescura herbal y cítrica pero con un toque de madera oriental que le da fuerza: dentro de este mundo, ambos me han gustado mucho y a lo mejor en algún momento acabo probándolos. El frasco de 50 mililitros cuesta seis euros con noventa céntimos y el de cien mililitros, diez con noventa.
Tienen también sus propias aguas de colonias, creadas por el mismo perfumista: lilas, violetas, nardos, azahar..., por seis euros con noventa y de una calidad bastante digna. De esta colección "sin pretensiones" pero muy aceptable me quedaría con el agua de chocolate, cálida y golosa para el invierno, y con el agua de musgo blanco, que huele a limpio.

Descanso olfativo...

Y, por último, tienen un par de detalles que hacen de la tienda un rincón acogedor: una mesita con sillas de colores para niños, en plan "siéntate a jugar aquí mientras tu madre elige colonia", y una zona de "descanso olfatico" con un buen tarro de cristal repleto de granos de café que borran la memoria a corto plazo de nuestra nariz.
Yo no sé si llegarán a tentarme estos grifos fragantes, pero en cambio estoy segura de que acabaré "cayendo" con su jabón de Alepo y con sus curiosidades para llenar la bañera, que son muchas, muy variadas... y suponen un gozo barato.

14 de noviembre de 2014

¿Ansia viva de dulce? Por menos de tres euros... ¡Cake pops de Essence!

En tiempos de frío y de dieta, parece que el cuerpo nos pide olores golosos, para a través de ellos paladear placeres prohibidos. Si, como dejó escrito Bécquer, el alma puede besar con la mirada, ¿por qué no va a poder saborear con el olfato?
Por eso estreno nueva sección en el blog, dedicada a aromas dulces e invernales, y comienzo de la mano de Essence y su colección más tentadora, "Cake pops".

Cake pops de Essence: 2,49 c/u


Esta firma alemana lanza todos los años un trío de cremas de manos "gourmand" que a mí no suele parecérmelo tanto, ya que en ediciones anteriores dejaban en mi opinión un regusto plasticoso algo desagradable. Sin embargo, este año andaba pendiente de mi tienda Beautik amiga, pues los sabores anunciados prometían mucho.
La inspiración esta vez no se ha encontrado en "cupcakes" ni "fondues" sino en el nuevo dulce de moda, un pastel en forma de Chupa Chups.

Uno de los fallos de Essence es que no ofrece probadores en esta ocasión por lo que hay que comprar a ciegas, si bien es cierto que dos euros y medio no es una inversión como para enrabietarse si algo sale mal. De todas formas os voy a dar mis primeras impresiones sobre la cosa más dulce del mercado cosmético en la actualidad.

Cereza y coco/ vainilla y canela

La  crema que más flojea es la de galleta y almendras. En un principio huele a bizcochos o base de tarta de queso al estilo de un "crumble" de galleta y mantequilla, pero a los quince minutos deriva ya en un acorde sintético que recuerda sospechamente al plástico.
La de vainilla y canela es muy suave y duradera y no se corrompe su aroma. Para mi gusto predomina demasiado la canela sobre la vainilla, pero ése es fallo de todas las cremas que venden con este olor, y las de Korres o The Body Shop me resultan más cargantes y especiadas. Ésta tiene un toque de vainilla muy bueno, y no huele a flan Royal sino a pastelería parisina.

Sin embargo, la joya de la corona se encuentra en la referencia "Cherry and coconut". El coco no se siente pero se lo perdono, porque esta delicia huele a (y sólo a) piruleta de corazón marca Fiesta, ésa que fue nuestro primer pintalabios, tiñendo nuestra boca de un color húmedo y rojizo y llenando nuestra niñez de dulzura... una dulzura que ahora ponen a nuestra disposición perfumerías como Primor, Maquillalia o Beautik... por menos de tres euros.

12 de noviembre de 2014

Por menos de 4€: Lip Geek de I ♡ Make Up y el labial de Scarlett Johansson


Érase una vez, en febrero de 2008, una joven filóloga llamada Adaldrida que defendió su tesis doctoral.
Su padre le regaló entonces un inolvidable viaje a París, del que aún recuerda su emoción ante la Dama del unicornio y por qué no decirlo, ante los coloretes de Nars y las sombras de ojos de Stila, tesoros cosméticos que acababa de descubrir en los almacenes Sephora de Champ Elysées.
En ese viaje de ensueño compró, a medias con su madre, la famosa barra de labios de Scarlett Johansson, referencia Star secrets 714 de L'Oreal París, en unos grandes almacenes. Regresaron a España y compartieron el labial, que a ambas había fascinado. No es de extrañar que se acabara pronto, y cuando Adaldrida quiso reponerlo... ¡oh, decepción! Resultó inencontrable en nuestro país.

Lip Geek de I ♡ Make Up
Dream About Success/ Barbie is jelous

Era de color melocotón pálido y de textura aterciopelada, semimate y con un punto de pastel neón. Era una de esas paradojas cosméticas que a veces se ven en el mercado, ya que a pesar de ser pálido regalaba viveza al labio, y a pesar de ser casi mate aportaba gran cremosidad.

Seis años más tarde, perdida toda esperanza de encontrar no ya esa referencia concreta, sino un tono y textura parecidos, llega a mi vida el labial Dream About Success de I ♡ Make Up.
Los "Lip Geek" de esta firma cuestan sólo 3,99 euros en Maquillalia, su envase es de plástico metalizado color rosa malva en formato bala como los pintalabios de Mac, son muy duraderos y un punto medio entre excesiva sequedad y cremosidad, y el superventas de la marca es un rosa fúcsia a caballo entre el tono Barbie y el electrizante color fresón.

Barbie is jelous

Este maravilloso labial que goza de un nombre tan deliciosamente retro, "Barbie ésta celosa", ha triunfado en mi oficina. Mi amiga y compañera Mika lo alabó en varias ocasiones al día, mi otra amiga y compañera Montse me sorprendió fotografiándolo en la hora de la comida y también lo admiró..., y lo que ignoran es que el protagonista de mi gran idilio y reencuentro es su compañero de viaje, ese labial que pedí en el último momento, así como de pasada:

Dream About Success

Señoras y señores, con ustedes, y por menos de cuatro euros, el famoso labial de Scarlett Johansson redivivo, ¡es que es igual! Igual de cremoso y aterciopelado, igual de pálido y flúor, ¡igual de adorablemente melocotón!

10 de noviembre de 2014

Inspiración: otoño (una foto, un look)

Me chifla hacer fotos.
Una fotografía es un fogonazo, un trozo de vida en un instante, es arte imperfecto pero único. Me entusiasma poner imagen a las palabras y eternizar cielos, ciudades, árboles... Durante el pasado verano mi madre me hizo notar esta reciente pasión mía por retratar todo lo que me hace feliz, y yo le he puesto un nombre a mi nuevo hobby: "estoy en modo Tokio".

Y estar en modo Tokio despierta la creatividad de mis pinceles..., y me inspira mil posibilidades y una de crear un nuevo look.

La Enológica en Haro

Disparé esta foto en la Enológica de Haro. Mi abuelo fue un  enólogo riojano, y mi madre nació en ella. Nunca la había visto cubierta de hiedra rojiza, de hojas color fuego. Ayer volví a ver la foto en mi teléfono y pensé en el colorete Taj Mahal de Nars, mi favorito de la marca junto con Luster. Posee un enigmático color chimenea encendida. Y al momento quise recrear unos párpados otoñales con él y con una sombra granate.

Taj Mahal de Nars/ Pearl 450 de Inglot

¿Recordáis el combo de rubor y tres sombras de Inglot que compré en Madrid? Tenía un hueco vacío pero ya no lo tiene, pues hice un "trasvase" (del Ebro) con la sombra más otoñal de mi primera paleta de la marca: Pearl 450, un impresionante Burdeos satinado y aterciopelado. He mezclado en mis párpados ambas tonalidades, fuego y granate, suavizando con un toque de dulce chocolates blanco.

Look "Otoño en Logroño"

Primero extendí Taj Mahal por la cuenca del ojo y las esquinas externas, difuminando hacia el exterior. Luego apliqué la sombra de Inglot en todo el párpado móvil, integrando el corte con el pincel tipo lápiz de Mac limpio. Iluminé bajo la ceja y el lagrimal con la sombra Bring down angels de la paleta de I ♡ MakeUp.
En la piel llevo la BB cream de Kielhs (amooor), y el colorete Taj Mahal (más amooooor). Y en los labios, el labial Joyous red de Mac, un rojo ámbar muy de otoño.

Después de retratarme, fui a la piscina, me hice treinta largos y luego disfruté del spa. Por supuesto, el look sucumbió... ¿Todo? ¡No! Queda un tenue velo color naranja sanguina tiñendo mis mirada, y la máscara de pestañas resiste ahora y siempre al invasor. En un inminente post desvelaré su nombre.

9 de noviembre de 2014

Garden of Eden de Sleek... y una mala experiencia en la perfumería Douglas

Garden of Eden es una bellísima paleta de sombras de ojos firmada por Sleek que explora justo las tonalidades que yo no poseía en mi tocador: verdes y rosados.
Los tonos rosas arrancan matices verdosos a ojos color miel como los míos, y los tonos verdes brindan alegría... ¿Por qué no suelo comprar sombras en esas gamas, entonces? Lo ignoro, pero siempre tiendo hacia los colores topo y humo, que ejercen sobre mí la atracción de la piedra imán. Así que cuando vi una paletita de ese colorido cautivador a precio razonable en Maquillalia, decidí añadirla al pedido.

Garden of Eden de Sleek

Garden of Eden ha viajado junto a Death by chocolate y dos barras de labios que pronto reseñaré.
Se trata de una combinación de sombras mates y muy pigmentadas, sombras brillantes y bastante pigmentadas, y un par de sombras mates que casi no desprenden color, como sucede con Entwined y con Adam's Apple.

Gates of Eden, primera sombra de la paleta

Yo voy a ofreceros "chuache" y descripción de mis sombras favoritas de la paleta. Me encanta que empiece con un tono dorado de tornasol húmedo, y que este precioso comienzo tenga un nombre tan poético como "las puertas del Edén".

Python/ Ever green

En la cuarta columna se encuentran dos sombras muy especiales. Python es un castaño con subtonos rosas e incluso granates. Este tipo de colores favorece muchísimo porque aporta profundidad y misterio a la mirada, al estilo Laura Ponte. Ever green es un verde entre manzana y menta metalizado.

Fauna

Otra de mis sombras preferidas de la paleta es Fauna, en la quinta columna. Se trata de un color de abetos de Navidad con resplandor plateado. Me parece un verde muy favorecedor.

Flora/ Tree of life

Y en la última columna ha saltado la sorpresa... ya dijo la novelista Carmen Martín Gaite que la sorpresa es una liebre. A mí no me suelen gustar nada las sombras mate porque no me pigmentan bien... y justo estas dos son las más pigmentadas de la paleta. Flora es... marrón (comparto el asombro de Miss Potingues ante el nombre, igual que comparto su decepción ante Adam's Apple). Y Tree of life es un color esmeralda maravilloso.

La paleta al completo

Ahora vengo a compartir un pequeño momento de indignación.
He caminado por las calles soleadas de Logroño durante toda la mañana del sábado con la paleta en el bolso, ya que iba a comer con mi abuela y en su casa hay una magnífica terraza para realizar fotografías.
Antes de comer se me ha ocurrido entrar en Douglas para cotillear geles golosos de chocolate. Al salir de la tienda, el bolso ha pitado. Aclaro que la señorita, que me conoce de sobra, no me había quitado los ojos de encima. Pues debe ser un alma cartesiana que no se fía de sus propios sentidos, ¡pues me ha pedido el bolso! Y lo revuelve y con un tono de lánguida acusación comenta: "he encontrado ésto", mostrando la paletita de la discordia.
Acto seguido me informa de que Douglas vende en exclusiva las paletas de Sleek, cosa que es rigurosamente incierta porque a solo diez metros Beautik las ofrece desde hace mucho tiempo. Así que voy a ver las paletas de Sleek de Douglas y por supuesto... la Garden of Eden no está. Porque ésa en concreto no se encuentra en tiendas, si no ya me habría seducido tiempo atrás en Beautik. O sea... que no he podido sustraer algo que no está disponible. ¿Creéis que me han pedido disculpas? ¡Pues no! Me he sentido expulsada de ese Edén particular... que nunca más volverá a tentarme.

6 de noviembre de 2014

Por menos de diez euros: Muerte por chocolate, descubriendo I ♡ MakeUp

Muerte por chocolate es el nombre de un riquísimo postre que sirven en un restaurante de Logroño y que yo solía pedir de vez en cuando... en mi otra vida anterior al Régimen.
... Ahora he sustituido la tarta por algo menos efímero y mucho más inspirador:

Death by chocolate, de I ♡ MakeUp

Sí, he sucumbido ante los encantos de la nueva revolución cosmética low cost. No suelo picotear por inernet: no poseo ninguna brocha de Sigma ni de Zoeva, nunca compré las antaño famosas paletas de 88 colores o de 28 neutros de Coastal scents o Ebay, hice muy breves incursiones en ELF..., pero siempre me han inspirado mucha confianza y comodidad dos webs que sí frecuento con timidez: Asos y Maquillalia.

Pura tentación

Ésta última comercializa la segunda marca de Make Up Revolution,  I ♡ MakeUp, que se puede enmarcar dentro de una estética "cupcake" pero a precios accesibles. En cuanto supe que por menos de diez euros vendía una paleta repleta de tonos chocolate y con un envase en forma de tableta a medio derretir, me decidí a hacer un pedido.
Había visto imágenes por la red, pero ninguna me preparó lo suficiente para este flechazo irresistible que estoy viviendo: el "envoltorio" es como para morir de amor. Es compacto y ligero, de plástico duro de buena calidad y  de un simbolismo tan real que apetece hincar el diente...

... la belleza está en el interior

Abrirla es continuar enamorada. Una sucesión de tonos dorados, Camel, castaños y chocolates se abre ante tus ojos. Death by chocolate es una versión más oscura y cálida que I ♡ chocolate, la primera de la saga y presunto clon de la Chocolate bar de Too Faced.
Las sombras me han emocionado por su pigmentación y durabilidad. Hay dos iluminadores:

Sombras luz de la paleta

un blanco  casi nuclear para dar luz al lagrimal y un precioso color vainilla de tacto cremoso y muy pigmentado, perfecto para definir el arco subciliar; tres tonos mates:

Tonos mate de la paleta

un negro indispensable y dos marrones, uno de matiz Camel y otro de matiz Taupe. Y luego ya entramos en el reino de la locura y el deleite cosmético: sombras de tacto aterciopelado y brillo metálico, sombras que duran toda una jornada en el párpado.

Primera fila

En la primera fila hay un color miel dorada, de efecto húmedo; un Taupe claro y un tono cacao profundo. Ambos son algo más mate pero poseen pequeñas partículas de brillo.

Segunda fila
Segunda fila

En la segunda fila hay un hermosísimo rosa maquillaje, dos tonos dorados, uno frío y otro más cercano al ámbar, y un morado que para mí gusto desentona con la paleta.

Tercera fila

Y ya la tercera fila es como para encerrarse, de tan loca que me vuelve. A dos tonos whisky y un "greige" metalizado se le une mi color favorito de la paleta: Tease me, un gris humo con subtono plata quemada absolutamente enloquecedor.

No he probado los colores mate, pero los brillantes aguantan toda la jornada sin prebase debajo. Por primera vez una firma low cost me encandila de tal manera. No es decir, "no tengo cuarenta lereles para invertir en Urban Decay o Too Faced y por lo tanto me conformo con esto", no. Es que esto que me cuesta menos de diez euros es puro y duro amor.

5 de noviembre de 2014

Ríos de hidratación corporal con Nivea: adaptando la receta de Naoko

Hidratar la piel del cuerpo: tarea esforzada en la que hasta hace unas semanas no descollaba la hobbit que esto escribe.
Solía usar las cremas corporales más bien como perfumes sólidos, y desde luego las compraba por su aroma y nunca fiada en promesas de tersitud o firmeza que, en mi caso, me parecían vanos sueños...
Pero cuando te cuidas por dentro, te apetece mimarte también fuera, y ahora, cuando vuelvo a casa después de la piscina o de una caminata, me suelo sumergir en ríos de hidratación que envuelven mis piernas, mis brazos, mi abdomen... etcétera, etcétera.

Mi rutina corporal con Nivea

Y he hecho un par de descubrimientos un poco aterradores: parece que sólo las cremas caras funcionan, ya que poseen los principios activos adecuados... Y encima estos productos duran lo mismo que un helado en verano, ya que la zona a la que van dirigidas es... extensa.
Paseando por el Carrefour, entre zanahorias Baby y galletas de avena, encontré una colosal lata azul de Nivea que atesoraba cuatrocientos mililitros de crema por seis euros, recordé que ése es el cosmético fetiche de mi madre y que Naoko había aconsejado mezclarlo con aceites vegetales..., y me he puesto manos a la obra.

Primer paso

Nivea Creme es una manteca corporal muy densa y muy blanca. Es uno de esos productos de batalla de toda la vida en casa que ahora algunos denominan "vintage". El olor que desprende también resulta muy retro: un aroma a limpio, mezcla de jabón de leche y polvos de talco, un acorde a "tocador de dama".
Su primer ingrediente es la parafina, por lo que suelo reñir a mi madre cuando se lo quiere aplicar en la cara, pero para el cuerpo es perfecta porque tiene pantenol, lanolina y cera. Y podemos batirla y enriquecerla al gusto...

Segundo paso

En un cuenco vierto una cucharada sopera de Nivea y una cucharada sopera de aceite vegetal. He elegido éste de Dr. Organics que compré en Beautik por catorce euros. Es un aceite virgen de coco orgánico, enriquecido a su vez con extracto de tiaré y aceites de mango y papaya, por lo que huele a puro trópico. El problema es que yo prefería el aroma del coco y la gardenia en soledad: las frutas tropicales me suelen empachar. Solo nunca lo usaría y no creo que lo vuelva a comprar, pero la Nivea suaviza y rebaja con sus notas limpias este exceso tropical, y desde el punto de vista olfativo queda una crema embriagadora.
El truco está en batir como si de unas claras se tratase, y no parar hasta obtener una crema lisa y brillante que parezca nata batida:

Último paso

Con las medidas que he dado sale una cantidad generosa para tres usos, lo mejor es guardar el invento en un tarro vacío de Nivea Soft tamaño viaje.

Inmediatamente surgen variaciones: se me ocurre batir con aceite dorado tipo Huile Prodigieuse Or para lograr una BB body cream. También se le puede dar un giro anticelulítico, mezclando la crema base con aceites esenciales de romero y rusco. Y a la hora de aplicarlo, se puede masajear las zonas rebeldes con un cepillo de púas de silicona.

El uso de aceites preciosos en el ritual corporal está de moda pero puede resultar engorroso. Por eso, Nivea actúa de crema vehicular... aportando una profunda sensación de confort  a una piel mucho más suave yfirme, aunque ya sabéis que sin deporte... no hay tersitud.