29 de abril de 2015

De compras por Roma: perfumerías nicho, "antigüedades" y joyas de cristal

La zona más bonita de Roma para hacer compras no turísticas es el Trastévere.
Por supuesto, compré pulseras rosario en el Vaticano. Por supuesto compré Limoncello, queso parmesano y pasta de colores en el Duty free del aeropuerto para mis amigos..., pero cuando me encontré de veras en la Roma profunda fue paseando por esas tiendas locales al otro lado del río.

Roma Store

Una de esas joyas escondidas fue "Roma store", una preciosa perfumería nicho situada en Via della Lungaretta, 63. Todo un universo de perfumes en el que fui de asombro encantado en asombro encantado: había una vasta colección de Annick Goutal, Etro, Byredo, Diptyque... Todo colocado con mimo y atendido por una mujer que en un segundo me pareció sabia, con esa inteligencia emocional que no regalan los números.

El rincón de los jabones
El tocador de los descuentos

Por supuesto, no compré nada allí, pues ése es uno de esos lugares a los que se va "para educar el gusto", pero hubo una anécdota digna de ser reseñada:

Andaba extasiándome ante los perfumes cuando la dependienta me dijo: "veo que conoces muy bien estas firmas", entonces yo le respondí que mis fragancias favoritas eran las de mimosa (estábamos delante de Annick Goutal), y ella repuso ah sí, pero hay una mimosa aún mejor, y cuando la vi acercándose al estante de L'Artisan parfumeur, exclamé ¡Mimosa pour moi de Anne Flippo! Me encantó saber que para ella también se trata de un perfume muy especial, ya que yo llevo años completamente enamorada y aguardando un motivo para desembolsar los cien euros que cuesta. Mi viaje a Roma habría sido un motivo muy bueno..., si no estuviéramos a fin de mes.

Polvere di tempo

También en el Trastévere hay una tienda con atmósfera propia, "Polvere di tempo" situada en Via del moro, 59. Se trata de un local coqueto, con sabor antiguo, a alquimia y filosofía griega. Vende mapamundis y brújulas, dos objetos que encandilan a mis padres y yo heredé esa fascinación.

El interior de la tienda

Bolas del mundo, lámparas antiguas, viejos mapas y brújulas de todos los tamaños. Cuando compras algo, te lo sellan con fuego y lacre. Mi madre me regaló un pequeño colgante en forma de brújula que le costó diez euros:

Un pequeño regalo..
... para conducirme en la buena dirección

Otros objetos bellos que se pueden comprar en esta zona son los colgantes y anillos de cristal italiano. El Murano es bastante caro pero abunda el cristal "sin más" que es precioso, y en tiendecitas locales como el antiguo "Dei marni" cercano ya a la basílica de Santa Maria del Trastevere, o en Mille e une perle, encuentras joyas por menos de cinco euros:

Tres euros

Yo me compré un  maravilloso colgante dorado e hice acopio de algunos otros para regalar porque nadie creería que algo tan bonito puede ser tan barato, y al final lo que importa no es el precio... sino la absoluta belleza que se respira al contemplar estas joyas, y los recuerdos tan inolvidables que despiertan en el corazón de quien los regaló. 

27 de abril de 2015

En Roma: look rápido con los jumbos "Water resistant" de Deborah Milano

Cuando viajas, necesitas un lápiz mágico que aguante el ritmo de las largas jornadas de museos, caminos, tiendas y muchas horas de ilusión... y maquillaje intacto, el sueño de cualquier mujer.

Los foros romanos

Estoy en Roma participando en (y disfrutando de) un maravilloso congreso sobre poética y cristianismo. Ya hoy estamos centradas en las conferencias, pero ayer fue un domingo radiante y turístico: fontana di Trevi que estaba en obras, fontana Barberini, Vaticano, Trastévere y Coliseo...

Comiendo en Roma

Incluso me permití un plato de pasta (eso sí, eligiendo salsa Pesto que no contiene nata ni mantequilla sino aceite de oliva, albahaca y piñones), y una ensalada de tomate y mozarella.

Jumbo 14 de Deborah

En mis jornadas romanas cuento con la ayuda de una auténtica varita mágica de la mano de la marca italiana Deborah Milano.
Encontré este jumbo en una perfumería de Haro el pasado verano, pero allí se quedó hasta que en mis últimas vacaciones de Pascua lo volví a encontrar y lo añadí a mi neceser. Es retráctil por lo que no hay que sacarle punta. Es muy fácil de usar y se anuncia como resistente al agua, de lo cual puedo dar fe empírica:

Selfie romano a las 10 a.m.

Selfie romano a las 5 p.m.
Hablando de selfies, Roma entera está invadida por una horda de vendedores de palos. "¿Qué ofrecen?",me preguntaba mi madre, y yo: ofrecen palitos... Al momento rompimos a reír descubriendo que vendían artilugios para mejorar la técnica de la autofoto.

Mejillas: Rose gold de Sleek
Labios: Sunshine de Givenchy

El jumbo 14 de Deborah aguanta como un campeón sudor, emoción y lágrimas de felicidad..., aportando ese anhelado efecto "mirada Laura de Ponte": hondura clara y profundidad sutil. 

25 de abril de 2015

Gym & dieta creativa: autoestima, celulitis y revuelto de tomate sin aceite

Es increíble lo que la elíptica puede hacer por el cuerpo femenino.
Confieso sin armas ni bagajes que me ha seducido, que he sido definitivamente infiel a la piscina con esta maquinita que moldea la figura: ayer me di cuenta de que mis caderas están desapareciendo (o apareciendo de verdad, como apuntó una sagaz compañera de oficina.) Y eso es solo el principio: de repente me vi con menos celulitis. Pero mucha menos.

Reestrenando sortijas...

Hasta los dedos se me están afinando, y ya he sacado del fondo del joyero otra pieza vintage: esta sortija de "marquesitas", plata y una piedra roja de brillo antiguo fue un regalo de navidad de mi bisabuela, que se fue hace ya once años. De nuevo llevaba un lustro sin usarla, y así ando: como niña con anillos nuevos, y con chaquetas nuevas, y con vestidos nuevos...

En primer lugar, después de la salud, lo que mejora es la autoestima. Sí, porque he descubierto que la gente, que cuando estás obesa es muy impertinente y te lo recuerda a cada rato, cuando adelgazas no deja de decírtelo. "Vaya cambio", "se te nota por días", suelen ser los saludos diarios que recibo desde hace unos meses y eso supone un subidón de adrenalina impagable.

Revuelto de tomate sin aceite

En segundo lugar, otro compañero de trabajo listísimo me dio la clave de por qué prefiero mil veces la elíptica a la piscina: no es sólo que el pelo sufra menos o que el gasto energético se multiplique por tres. Es que la natación despierta el apetito, y en cambio la elíptica despierta el ascetismo.
Antes volvía a casa y arrasaba: la hora de la cena suele ser mi "noche oscura del alma", pero ahora me resulta mucho más fácil atenerme a la triada de Verde + proteínas + algo de hidratos.
Una de mis opciones suele ser el revuelto de tomate frito con guarnición de zanahorias baby:

Mi cena

INREDIENTES:

1 huevo hermoso
1 cucharada sopera de tomate frito Orlando
1 cucharadita de Sazonador Tomato basil garlic de Mrs Dash
Tortilla Maker de Tupper Ware
1 bolsita de zanahorias frescas.

No hay más  batir, mezclar, introducir el Tupper cerrado en el micro, cinco minutos a potencia media, abrir la bolsita y disfrutar frente a una comedia de los Álvarez Quintero o un nuevo capítulo del Mentalista: ¡el reposo de la aguerrida guerrera moderna! 

23 de abril de 2015

Bricolaje cosmético: crema anti imperfecciones "By Adaldrida"

La gracia de los cutis sensibles reside en que hoy pueden ser secos, mañana mixtos..., ¡y pasado mañana grasos! Con ellos nunca te aburres. A veces dialogo con mi piel como si fuera un crío pequeño: ayer me pedías dinamita "pa" los pollos y hoy todo te sobra... ¿qué me quieres, corazón?

Y siempre, siempre me ocurre lo mismo: se me acaba la crema perfecta (últimamente las prefiero de Nuxe o de La Roche Posay) en el momento menos oportuno, en tiempo "de vacas flacas", y acudo a algún resto que tengo por casa pensando, "ya somos mayorcitos, mi rostro ahora no tiene casi rojeces, reaccionará bien..." Y no: mi piel no es mayor de edad, ¡hay que mimarla y no descuidarla ni un segundo!

Crema anti imperfecciones... o crema de verano

Por eso, tras un par de experimentos nefastos que dejaron tras de sí un reguero de granitos rojos como volcanes encendidos, vuelvo a las andadas del bricolaje cosmético y ¡he creado una nueva crema! Conste que sigo sin utilizar el término "formular" porque carezco de balanza de precisión y de conservante Cosgard, dos compras que realizaré más temprano que tarde.

La he elaborado con un ochenta por ciento de gel de aloe vera, por lo que posee una textura acuosa, como de sorbete, muy apetecible para el verano. Y la he "torpedeado" con una batería de ingredientes anti bacterianos y anti inflamatorios, por lo que se trata de un producto anti imperfecciones, dirigido a una piel sensible y mixta que no  reacciona bien a la grasa química y a veces tampoco a la grasa vegetal.


Ingredientes del invento

INREDIENTES:

- 30 mililitros de gel de aloe vera Grisi, mi favorito de todos los tiempos.
- 1 cucharada sopera de aceite de jojoba Marnys
- 5 gotas de aceite de árbol de té Marnys
- 1 ampolla de vitamina E Auxina
- 1 cucharada de café de Betadine en gel

EDITO: Gracias a Gadi he recordado que debo hacer una puntualización: esta crema se debe usar por la noche ya que el yodo es muy fotosensible. Yo también la uso de día pero bajo spf 50.

Vaso medidor de Zakka

Para hacer las mezclas usé un vaso medidor muy "mono" que compré en Zakka con Subflava y La Tía Maruja, y para envasar mi crema, un tarro vacío de la causante del estropicio: crema de water lily de Bodyfarm. Pena absoluta de crema con un buen INCI aparentemente pero con perfume como para atufar a media España. Huele a Palote, ese maravilloso caramelo blandito y rosa de nuestra niñez, y si hubiera sido una crema corporal me habría encandilado, pero para el rostro es mejor la ausencia de fragancias.


Primer y segundo paso: emulsión y enriquecimiento

Esta vez no he hervido los utensilios, sino que les he dado un baño de alcohol de 96º, fregando bien con discos de algodón.

Calenté al baño María la cera líquida de jojoba y la emulsioné con el gel. Puede parecer una tontería, pero emulsionar dos texturas provoca un raro placer: te hace sentir poderosa, tus manos se sienten plenas creando un nuevo ser. Ya en frío, enriquecí el mejunje con las gotas de árbol de té y la ampolla de vitamina E, y el nuevo ente cosmético iba cobrando vida...

Tercer paso: Betadine

Acto seguido añadí el Betadine y volví a emulsionar. Hace algún tiempo escribí un post sobre las propiedades del Betadine en la piel más allá de desinfectar heridas: por supuesto, he usado muy poco, pero es ese toque mágico el que aporta un color guacamole a la crema, y le da un acabado cremoso, una leve densidad que si no, no tendría. En otras circunstancias de mi vida, habría utilizado manteca de karité pura que sé que la tolero muy bien, es más, me calma mucho, pero como ya he mencionado quería una crema light.

Et voilà!

Por último lo pasé al tarro de cristal vacío y limpio. Vivirá a caballo entre mi tocador y la nevera para alargar su vida útil, aunque como tanto el gel de aloe como el gel de Betadine llevan conservantes, no es algo que me preocupe mucho.
El invento aún está en "modo tester", pero para empezar a hablar me ha normalizado la piel en cuatro días y ha borrado tres de los cuatro granitos que adornaban mi rostro. Me pregunto si me deshidratará, por si acaso a principios de mayo volveré a Nuxe y a La Roche Posay, compraré un buen cargamento aprovechando la nómina reciente y destinaré mi experimento a la nevera para cumplir una noble función de curas puntuales.

21 de abril de 2015

Los Terminados de Adaldrida: especial En la bañera

Tengo una tendencia natural a acumular botes y más botes en el baño, ya que me entusiasma probar distintas texturas y fragancias, pero también en este terreno he hecho propósitos de desbrozar, es decir, de no comprar un solo olor tentador más antes de agotar alguno de los antiguos. Y aunque parezca mentira, he dado fin a dos frascos que parecían interminables.
Como podréis ver, si para elegir perfumes me decanto por olores limpios y florales y no soporto las notas "gourmand", para la bañera elijo siempre acordes dulces... muuuy dulces.

Terminados Especial en la bañera


1. Gel de ducha de chocolate y glicerina- Instituto Español.
Esto es chocolate puro e hidratación pura. El bote me duró tres años y medio, ya que lo compré al estrenar mi piso, y me costó en torno a dos euros. Con él he pasado del odio al amor.

Al principio me empalagaba porque huele a natillas de chocolate tal cual, pero en estos meses de abstinencia más allá de los yogures vitalínea y las barritas Hero Diet, me ha hecho muy feliz.
Hay que conocer sus flacos y sus fuertes: para baño gozoso no sirve porque se diluye el olor, pero para duchas es excelente por su alto contenido en glicerina. También sirve para rellenar dispensadores de jabón de mano, aunque para este menester lo mezclo con el de piruleta de Deliplús o con el de naranja de Ziaja, tan sintético que no lo soporto solo.

 
2. Gel de ducha de vainilla francesa de Le petit marsellais.

Durante mucho tiempo ha sido mi gel de baño favorito por el maravilloso aroma que desprende en una bañera llena de agua caliente: huele a yogur Ram de vainilla de los que comía mi bisabuela y por eso huele a mi bisabuela y a mi niñez. Se complementa perfectamente con el anterior, porque para ducha o para lavar las manos es en cambio demasiado reconcentrado y puede empachar. Por ahora quiero conocer nuevos olores.
 

3. Gel de baño de pan de jengibre de Ziaja

No sé qué ha podido ocurrir, vale que el formato es pequeño, pero me he “bebido” este jabón de edición limitada en un mes: ha sido mi preferido para cuando llegaba del gimnasio y claro, era casi todos los días y en ración generosa. No me gustan las ansias del tipo “que dure para siempre, porque no lo voy a poder tener de nuevo”, así que he optado por disfrutarlo con intensidad durante un periodo corto de tiempo. La mejor manera de evitar la tentación, en estos casos, es caer en ella. No puedo repetir y además es un olor de invierno, pero si la reeditasen, lo haría.
 
4. Champú Mythic oil Soufflé d´Or de L´Oreal Professional

Ay pena, penita pena. Éste ha sido el mejor champú que he probado en mucho tiempo y lo he exprimido como a un limón. Me falta cortar el plástico con motosierra para aprovechar un culín que queda al fondo, porque no lo encuentro en Logroño. En mi próxima visita al Primor de Príncipe Pío en Madrid me haré con un cargamento. Deja el pelo suelto, brillante, limpísimo y sin electricidad. Repetiré ad infinitum.

 5. Bodymilk reafirmante Bodytonic de Garnier.

Desde que desaparecieron de la faz de las perfumerías mi adorada línea de merengue de limón de Sephora y mi añorada manteca de limón dulce de The Body Shop, me he hecho adicta a esta cremita líquida que huele a pastel de limón. Es fresco, vitamínico y dulce al mismo tiempo. Me encanta, y gracias a mareas he descubierto en iHerb una crema de manos que comparte este embriagador perfume, aún más dulce, con más base de galleta.
La textura es algo siliconada pero para las zonas de glúteos, muslos y cartucheras lo prefiero, porque resbala muy bien. Tiene cafeína y la verdad es que reafirmar, reafirma… si lo aplicas después de media hora de elíptica, jajajaj. Repetiré en un futuro, ahora quiero probar el aceite anticelulítico de Weleda.

¡Esto es todo, amigos!

 

19 de abril de 2015

Una Nueva Maravilla: coloretes Colorful de Sephora (Nueva sección... con sorpresa)

Makimarujeos no es un blog "de novedades", bien lo saben sus lectores. No todos los lanzamientos de cada temporada consiguen llamar mi atención, y me gusta sentirme dueña de mi pequeño espacio para escribir sobre lo que de verdad me haga perder pie. Un blog para estar bien informado sobre lo más nuevo en colorido y tratamiento lo podéis encontrar en, por ejemplo, Mil caprichos, donde Kitty y María analizan cada propuesta, cada colección, con auténtico mimo profesional.

Colorete Colorful de Sephora:
Arriba, Sweet on you

Pero lo que sí me entusiasma es deambular por mis perfumerías favoritas para contemplar novedades, en busca de inspiración. En el ochenta por ciento de los casos no compro, alimento mi lista de deseos. De tales excursiones nace ahora esta nueva sección en el blog: "Una Nueva Maravilla": en ella reseñaré esas raras ocasiones en la que una novedad ha llenado mi corazón, me he dejado seducir y he comprado..., o tengo previsto comprar en un futuro próximo.

Colorete Colorful de Sephora:
Arriba, Heated! 

Y comienzo por un precioso lanzamiento de Sephora en la primavera de 2015: los nuevos coloretes de la marca ofrecen suavidad, durabilidad y belleza por sólo 11,95 euros. Ni caros ni baratos, ni perfumería nicho ni low cost, pero por calidad se acercan deliciosamente a lo primero manteniendo cierta cordura en los precios.
Reconozco que, en cuestión de rubores, me cuesta bastante encontrar opciones baratas porque tengo un ideal en la mente: la larga sombra de Nars me persigue. Sin embargo avancé mucho al enamorarme perdidamente del tono Rose Gold de Sleek y del Luminoso de Milani, dos radiantes hermosuras que rondan los siete euros. Por su parte, las tonalidades de Sephora siempre me han atraído pero la pigmentación y duración fallaba. Justo estos dos puntos fundamentales es lo que ahora prometen haber mejorado, ¿será verdad?


Arriba, Sweet on you. Abajo, Heated! 

Para comprobarlo, hice un pequeño experimento: al principio de la tarde me embadurné los dedos con mis dos tonos favoritos, "Sweet on you" (un melocotón rosado con chispa dorada), y "Heated!" (un rosa viejo subido llegando casi a rojizo, también con chispa dorada, uno de esos tonos de mejilla quemadita por el sol que me emocionan.)

Esperé unos minutos, y como en la yema de los dedos todos los colores se ven siempre muy bonitos, decidí transferirlos al dorso de la mano: mi sorpresa fue grande al ver que no perdían intensidad. Y cuatro horas después, al llegar a casa, cenar, desmaquillarme, meterme en mi adorable camita y abrir mi ansiado libro de comedias de los hermanos Álvarez Quintero..., acabo de mirar mis manos y veo dos trazos de color que han sobrevivido a la jornada. No se trata sólo de un par de tonalidades emocionantes: nos hallamos ante una genuina calidad.

Coloretes en busca de un nuevo hogar

Pero dije que al final del post iba a haber una sorpresa: es más que evidente que acabaré adquiriendo estos dos coloretes, lo veo venir. Y para ello me he prometido "hacerles un hueco", regalando los tres coloretes de Nars que casi no utilizo.
Son el Day Dream (tenéis la reseña aquí), el Gilda (aquí) y el Dolce vita (aquí).
Son productos usados, por lo que no pienso sortearlos, pero si alguna lectora está interesada en alguno de ellos, no tiene más que decirlo: deja un comentario en el post y hallaremos la forma de entrar en contacto. .

17 de abril de 2015

Outfit & dieta creativa: ensalada caprese, Bimba & Lola y americanas de lino

Sigo sacando piezas vintage del fondo del armario: prendas que no "me cabían" y ahora cierran todos los botones. Subidón, subidón brutal, y eso a pesar de que me he tomado la Pascua con un poco de relajación. Ya he vuelto al gimnasio y a mi media hora de elíptica diaria..., y ayer volví a estrenar una preciosa americana de lino salmón que usaba hace ya años:

Photo by Diego Iturriaga

La americana es una talla 42 "española" (es decir, escueta), la compré en El Corte Inglés hace unos trece años para mis primeros recitales poéticos, se me quedó raquítica hace un lustro y la rescaté ayer para ir a tribunales de TFG de mi universidad como miembro examinador, combinándola con unos pantalones negros básicos, mis botas de Zekos y un bolso de cuero bordado: como maquillaje, un toque de polvos de sol de chocolate de Bourjois, versión dorada para mejillas, y el labial Ramblin rose de Mac.

Me muero de ilusión por volver a vestirme con ella, pero es que aún hay más. Uno de mis mejores amigos me regaló un anillo barroco que tampoco me cabía..., ni siquiera cuando lo recibí, ¡y ayer logré estrenarlo!

Bimba & Lola

Es una sortija de Bimba & Lola,  en forma de hojas atrapando una turquesa. Recuerdo perfectamente su compra: habíamos salido a celebrar la publicación de mi tercer poemario y me llevó a la tienda diciendo "hay un anillo muy especial y lo quiero para ti". Y yo: "Nico, pero si no me cabe"... Y él, "tonterías, está hecho para ti, parece art nouveau"... Ahora, siete años después, el anillo brilla con todo su esplendor antiguo.

Mi ensalada Caprese

Uno de mis platos favoritos para adquirir el chute de verduras u hortalizas diario que debo aportarme es esta ensalada "caprese":

INGREDIENTES:
(Para una persona)

* 1 tomate en rama partido en rodajitas
* 1 quesito de La vaca que ríe light partido en daditos
* Aceite de oliva aplicado con spray difusor
* Media cucharadita de Sazonador Tomato basil garlic de Mrs Dash

No hace falta ni ponerle sal. Está buenísimo: yo lo acompaño con arroz integral y mejillones al vapor, para respetar la triada "Verde + Proteínas + Hidratos de carbono".

Espero no estar repitiéndome... ¿Queréis más crónicas de dieta creativa y reestrenos? 

15 de abril de 2015

Buscando en el baúl de los cosméticos, o de cómo L´Oreal, Mac o Sleek hablan de mi propia vida

En esta vida, para ser libre hay que volar ligero. Una filosofía fácil de enseñar..., y muy difícil de aprender.
Hace poco estuve unos días de "retiro espiritual" y llegué a la conclusión de que no me considero una coleccionista del maquillaje. Respeto muchísimo a quien sí lo es, admiro a quien sabe rodearse de objetos bellos con mimo de artista..., pero no resulta bueno para mí: por eso, uno de mis propósitos fue echar abajo mis tres cajones de maquillaje no usado o antiguo, tirar a la papelera lo que ya no sirviera, añadir a mi tocador algún tesoro rescatado y, sobre todo, regalar todos los productos decentes y desaprovechados.
Conseguí amontonar una buena cosecha para idear buenos regalos:

Productos para regalar

He seleccionado maquillaje caro y barato para regalar: tonos demasiado mates o demasiado chillonas para mi gusto actual, labiales que no he utilizado en un lustro. Hay sombras de Essence y paletas de Kiko, pero también labiales de Chanel y Mac que no utilizo, y a los que he "rebanado" la primera capa exterior por higiene.
Todo esto formará parte de un mercadillo entre blogueras de total confianza, o como regalo para mi familia más cercana, pues son cosas que se usaron mucho o hace mucho tiempo..., y que sin embargo merecen una segunda oportunidad.
Pero también, en ese orden, han ido apareciendo verdaderos tesoros vintage, maquillaje que ha creado hitos en mi vida y que creí perdidos para siempre..., y quería  compartirlo con vosotros.

L´Oreal París/ Lola Make Up/ Deliplús

Esta fue la primera sorpresa de la noche: Smoke o Gris fumé de L' Oreal París fue la primera sombra de ojos que me hizo soñar, la primera que me hizo descubrir cómo ahondar y agrandar mi mirada. Tengo ojos rasgados y hundidos y por primera vez al encontrarla me di cuenta de que los tonos humo y antracita eran lo mío. Esta cajita tiene la friolera de trece o catorce años... y me ha hecho muchísima ilusión el reencuentro.
De la misma forma hallé los dos preciosos coloretes de Lola Make Up que la marca me envió cuando se estaba abriendo camino, y una de las tres sombras de ojos Platinum de Deliplús que fueron de mis primeros idilios cosméticos con Mercadona. Ojalá tuvieran todas la misma textura y color magnéticos: me temo que Deliplús no ha vuelto a hacer nada igual.


Mac...

Una incógnita despejada: siempre me pregunté dónde se habían quedado mi pigmento Old Gold, mi sombra Woodwinked y mi labial Ramblin rose de Mac. Solía utilizar estos tres productos unidos para lograr un look dorado y cálido... y han aparecido al fondo de un cajón, como un destello ámbar.

Rose Gold de Sleek

La última alegría me la proporcionó Sleek: yo sabía que tenía guardado el colorete Scandalous, del que nunca me desharé, y algunos otros que han pasado a engrosar la lista de futuros regalos pero nunca pensé que me quedara un ejemplar del magnífico Rose Gold. Recuerdo haber regalado varias cajitas de este rubor, así como del Hot mama de The Balm, a mi madre, pero me ha emocionado encontrar uno en un rincón recóndito de mi "toilette"... y ha ido directo a mi neceser.

Mi nuevo (antiguo) neceser

En cuanto al capítulos "neceseres de bolso" también he llevado a cabo un par de hallazgos: el más importante es esta bolsita de pinturas de terciopelo turquesa que, si mal no recuerdo, me regaló mi amiga Merl hace una década, que firmaba H&M... y que ahora adorna mi bolso de nuevo.
Me imagino dentro de unos años, registrando viejos cajones y recordando este tiempo tan intenso y feliz que estoy viviendo ahora. Todo es regalo, todo es pasto de la nostalgia futura... y por eso debemos agradecer y aprovechar el tiempo y el maquillaje presente.

12 de abril de 2015

Cleanse off oil de Mac: limpia, fija y da esplendor

Hubo un tiempo en el que creí que mi producto favorito de Mac era su sombra de ojos Satin Taupe.
Aún me sigue subyugando su brillo de color topo, neutro e intenso a la vez, y ese halo de misterio y hondura que regala a la mirada; pero dejando aparte varios tonos embrujadores y únicos, en muchos de los éxitos de ventas de este gigante yo sólo veo un precio desorbitado y mucho márketing, y no siempre del mejor gusto: la mayoría de sus colores desaparecen en mi piel, sus bases de maquillaje son silicona pura y dura y su famoso corrector Studio Finish es... ¡cera sintética!

Cleanse off oil de Mac

Y sin embargo hay un producto que hace que Mac tenga un pedestal asegurado en mi tocador: uno de esos básicos en mi neceser, algo único que vale cada uno de los veintidós euros que cuesta..., y ése es el Cleanse off oil.

Acabo de cambiar radicalmente mi rutina de hidratación, adquiriendo productos low cost que me están funcionando muy bien, pero continúo fiel a este frasco traslúcido con dispensador y ciento cincuenta mililitros que adquirí durante la pasada Navidad, en la flamante tienda profesional que la firma posee en la calle Fuencarral de Madrid.
Este mejunje ha convencido hasta a mi madre, poco proclive a ensalzar cosméticos que no sean la lata azul de Nivea, su maquillaje en barra de Max Factor y el colorete Rose Gold de Sleek (la triada de indispensables maternos): cuando masajeé su rostro con el precioso aceite de Mac, puso cara de relax absoluto y dijo: "¡Mmmmm, huele a campo!" Ese aroma campestre que desprende no se debe a perfume sintético alguno, sino a varios aceites esenciales que hay en su fórmula: de naranja amarga y de lavanda, por ejemplo.

Textura del aceite

Porque la textura y la formulación son las dos sensacionales bazas que posee este desmaquillador: un aceite ligero, nada pesado, que al contacto con agua emulsiona y se convierte en una espumita de fácil retirada.
Yo lo aplico por todo el rostro, masajeo haciendo presión con los dedos y sintiendo cómo se derrite el maquillaje (es toda una experiencia sensorial), para emulsionarlo acto seguido con agua micelar de Nuxe, Bioderma o Garnier. También lo he emulsionado con agua termal o con agua mineral, y para practicar una genuina doble limpieza al estilo japonés he terminado lavando mi cara con el jabón Farmacia de guardia de Lush, pero es tan efectivo que funciona por sí sólo. Masajear, emulsionar y listo: piel desmaquillada y limpia.

Los ingredientes del Cleanse off oil de Mac son un auténtico poema bucólico: ni alcoholes ni perfumes, ni aceites minerales ni siliconas oclusivas. Creo que en algún momento lo reformularon, y la lista definitiva aparece en la página de la marca y en la web de Paula Begoun. Podéis verla aquí: Aceite de oliva en primer lugar. Aceites de jojoba y germen de trigo como segundo plato. Y la guinda del pastel: ¡camomila! Con semejante INCI, no es extraño que además de limpiar, aporte esplendor a la piel. Lo único que os debe preocupar son los aceites esenciales, por si sois alérgicos a la naranja o a la lavanda.

Pagué 22 euros por esta maravilla embotellada. Cuatro meses llevo utilizándola religiosamente cada noche, y lo tengo a la mitad. Y lo mejor de todo, lo que realmente importa a fin de cuentas..., es que lo desmaquilla todo, todo... ¡y todo! 

9 de abril de 2015

Segundo descubrimiento olfativo del año: Eau de Lancaster Grace edition

Durante los últimos tres meses he estado realizando un callado trabajo de campo, una intensa investigación empírica por diversas perfumerías para detectar, descubrir, encontrar "mi" perfume.
Siguiendo el consejo de una comentarista anónima, decidí buscar entre las fragancias clásicas: me fui a las casas más emblemáticas y probé varias referencias que me parecieron una cumbre de la elegancia, pero en mi piel me "sonaban" impostadas, artificiales...

Y, de repente, sin buscarlo, llegó a mí una fragancia a temporal, mítica, que me parece exquisita y limpia al mismo tiempo.

Eau de Lancaster Grace edition

Hace unos días mi amiga y compañera de trabajo Vicky celebró su cumpleaños. En la hora del almuerzo terminamos en una terracita al sol y vino su hermana a entregarle un regalo, que era... ¡una colonia! Vicky nos la fue pasando para que viéramos "lo bien que olía"..., y yo caí rendida ante sus efluvios.
Esta versión de la mítica Eau de Lancaster data de 1987 y es más dulce y femenina que la primera: posee menos notas cítricas y más florales, y, adivinad... Sí, aparece mi adorada mimosa entre sus acordes medios.  Mi nariz no miente.

El resultado es delicioso: un aroma limpio a jabón de flores. Pareces recién salida de la ducha pero sin caer en el molesto rastro a "detergente de lavadora", al no haber notas aldehídicas.
Tras una partida radiante de azahar, albahaca y lavanda llega la mimosa, acompañada de nardos y geranio, para terminar en un fondo de ámbar y maderas que le aporta persistencia en el tiempo.

Un aroma clásico para soñar... y que tiene muchas posibilidades de convertirse en el Perfume de mi vida. 

7 de abril de 2015

Mascarilla DIY post Semana Santa: aloe vera y árbol de té contra los granitos

Me encantaría poder decir que los dos granitos que adornan graciosamente mi barbilla se deben a un festival de hábitos gamberros en vacaciones: una visita furtiva al McDonals, una buena farra y ausencia de desmaquillador al caer rendida en la cama al amanecer... Sin embargo no puedo hacerlo, ya que mi vida es muy intensa..., pero no en ese sentido.

Mi desayuno de semana santa

Esta foto ilustra muy bien lo que han sido mis días de Semana Santa: un tercio de vaguería planificada, un tercio de deliciosa vida familiar y un tercio de Religión. Desayunos que se prolongaban hasta las doce del mediodía, conversaciones chispeantes con mi primo el del iPhone, procesiones, oficios y picoteo en Haro... y buena lectura: este libro es todo un clásico de esta época desde que su autor,  Don Henry, me lo dedicara. Subí esta foto a mi dormida cuenta de Twitter y en menos de media hora la editorial había hecho retuit.

Pero lo que más he disfrutado es el tiempo, tiempo para mí, para descubrir perfumerías, para disparar fotografías, para mirarme al espejo y horrorizarme ante dos insidiosos granitos. Y digo horror pues era un terror culpable, ya que se deben a un par de días en los que no me desmaquillé antes de hacer deporte, hábito igual de nefasto que no limpiar la piel antes de ir a la cama.

Pero gracias a este lapsus de higiene cosmética he podido practicar mi cura intensiva DIY contra imperfecciones y ahora os la muestro, pues es fácil, fácil.

Mascarilla DIY contra granitos

Se trata de tomar un disco de algodón Sensitive de Demak Up (u otra casa igual de respetuosa con la piel), echar en su centro un buen chorretón de gel de aloe Grisi (porque esta marca posee cualidades antibacterianas), y añadir unas gotas de aceite de árbol de té.
Luego se enriquece con: unas gotas de zumo de limón si los granos se deben a piel grasa, o un par de gotas de aceite de geranio o de camomila si se deben a piel con tendencia a la irritación.
Acto seguido se emulsiona todo sobre el disco con una cuchara que habremos desinfectado previamente, y se aplica sobre la zona de los volcanes. Como el gel de aloe vera es pegajosillo, el mejunje se adhiere a la piel y hace un efecto lapa que consigue más resultados en menos tiempo.

Barato, sencillo y resultón, ¿qué más se le puede pedir a un invento casero?

5 de abril de 2015

Chocolate de Resurrección: bronceador, iluminador y rubor soleado de Bourjois

¡Feliz Pascua de Resurrección! Hoy la hemos celebrado en casa con una espléndida gallina de chocolate, y mentiría si dijera que no la he catado. He probado un poquito... más de lo que debiera. Pero este día tan especial ya comenzó con mi dulce preferido, gracias a Bourjois.
Ya es primavera y he decidido estrenar el combo de polvos de sol, iluminadores y colorete soleado que compré en Madrid por Navidad. Al llegar a Logroño nevaba, y decidí guardarlos en un cajón de mi tocador para volver a encontrarlos en abril.

Délice de Poudre Duo


Un día estaba curioseando en el Corte Inglés y terminé en el rincón de Bourjois, que es mi firma de gama media favorita. Lo peor del Corte Inglés es que todo es más caro; lo mejor es que ese "todo" está a tu alcance: en perfumerías de provincia es muy corriente ver las vitrinas algo vacías, y yo por ejemplo llegué a pensar que Bourjois había retirado su línea de cacao, porque no la veía ya en los almacenes riojanos.
Le dije a la dependienta que quería los famosos polvos de chocolate blanco, y me respondió que acababan de recibir un fabuloso "dúo" de bronceador e iluminador. Me dejé llevar por la novedad, pero ahora sé que mejor habría comprado lo que llevaba en mente, ya que yo ya tenía polvos de sol mates, y éstos me resultan demasiado mates y oscuros. Para pieles medias o trigueñas me parecen perfectos, pero no para mí. En cambio me ha hechizado el sutil brillo de la parte clara de la polvera...

Chuache

Cuando pasas el dedo por el iluminador parece que va a desaparecer, que de tan discreto se diluirá en tu rostro..., pero luego aplicado se funde dulcemente y enciende con elegancia sienes, pómulos, arco de Cupido y cuanto quieras, sin resultar evidente.
Lo que sí es evidente, purpurinoso y fiestero como un castillo de fuegos artificiales es este polvo de sol "especial mejillas y decoración" que me puso cara de perro flaco y bizco desde el mueble expositor de Bourjois, y cual Rodolfo Langostino en Navidad (el tiempo oportuno), me dijo... "cheváme a casa".


Délice de Poudre- Spécial pommettes et décolleté

En la cubierta del envase, de cartón duro, destaca un letrero que reza: "99% soleil". Y es que el sol se cuela de rondón e inunda este producto, que más que un bronceador es un divertido colorete, y es amor. Un delicioso polvo de sol color cacao, ni muy naranja ni muy rosa, infusionado con mil burbujas doradas y como cubierto por una pátina de brillo dorado: no se perciben tropezones de glitter, el oro convive con el chocolate bronceando e iluminando la piel al mismo tiempo.


Chuache
Así queda en la piel

Hoy he teñido mis mejillas con este rubor dorado de fiesta, y antes, en la parte alta del pómulo, he extendido el iluminador. También lo apliqué en el lagrimal.
En los ojos utilicé el rímel de princesas de Essence y sombras "desnudas" de una paleta que también me han regalado.En los labios, una de mis barras favoritas de todos los tiempos: Ravishin de Mac, un melocotón cremoso y delicioso que parece competir en dulzura con los polvos de cacao.

Look chocolate de Resurrección con Bourjois

Estas polveras me parecen la versión barata de los Chocolate soleil de Too Faced. El aroma que desprenden es muy similar al que olí recientemente en Sephora pero por la mitad de precio, y crea adicción. Los polvos de sol de Bourjois huelen goloso y cálido. Y con ellos no tengo que medirme ni reprimirme: ¡son mi auténtica dosis de chocolate de Resurrección!

3 de abril de 2015

Feliz, feliz no cumpleaños: el rubor de Cenicienta de Essence

Una buena amiga es una alegría para siempre. Y si aún no gustándole especialmente el mundo de la cosmética ni el de los blogs se dedica a leer el tuyo con ojos atentos, descubre que te quedaste sin el colorete de la colección Cindirella de Essence, lo consigue y te lo regala..., la alegría llega a plenitud.

Colorete Cindirella de Essence

Ana, una de mis amigas, encontró en el Bodybel de Gran Vía (Logroño) este colorete y el esmalte azul de la colección, y decidió comprármelos por "San Queremos", feliz, feliz no cumpleaños, que son los regalos que más ilusión hacen.
Había olvidado que las ediciones limitadas de Essence suelen llegar a los almacenes Bodybel con una semana de retraso con respecto a la perfumería Beautik: aún podéis intentar encontrarlo.
Y no se me ocurrió mirar porque, como comentó mi Pepito Grillo anónimo en su día, no necesito otro colorete... Pero las amigas nunca regalan lo que necesitas, ¡sino lo que deseas!

Envase de ensueño

El envase es de cartón duro, bastante consistente y con pinta de amortiguar posibles golpes en las caídas. El estampado que luce es de puro cuento de hadas, en esos tonos azules violáceos que simbolizan el ensueño, la poesía y el amor.

La belleza está en el interior

Pero, como reza la melodía, la belleza está en el interior. El color es rosa soleado sin llegar a coral, pero con un punto amelocotonado. Regala a las mejillas un rubor muy fresco y a la vez inocente, ideal. Parece el rubor de Cenicienta, ya engalanada y rendida en los brazos del príncipe durante el baile fugaz.

Chuache

Decían que era mate y a mí los coloretes mates no me suelen gustar, pero he encontrado pequeños destellitos en su superficie.


Así queda en la piel


Essence me está sorprendiendo por la calidad de sus productos: el gel de cejas y la máscara morada que Subflava me regaló se han convertido en básicos, y esta polvera encantada ya tiene su hueco en mi neceser.  Era lo que necesitaba: un color rosa de princesa pero al mismo tiempo alegre y vitalista..., ¡un rubor feliz!