15 de enero de 2016

Reflexiones en la bañera (XXIII: té de baño Treets traditions contra la saudade)

Sumergirse en una bañera crujiente y rebosante de cálida espuma es un remedio natural contra la tristeza: lo dijo Tomás de Aquino. Bueno, no con esas palabras textuales, pero la idea es tomista y como yo soy muy tomista, el domingo pasado volví a reflexionar entre burbujas para paliar un poco mi saudade, envuelta en el novedoso té de baño de Treets Traditions.

Mi bañera infusionada- foto mía
1. La semana que sigue al día de Reyes para mí es mortal. Se apagan las luces, comienza el tiempo ordinario, hay que guardar el belén de Playmobil, que de pronto fuera de fechas comienza a verse como muy naíf... Bofetón de realidad, lo denomina una de mis compañeras, y yo necesito al menos cuatro días para recordar que mi realidad a mí me gustaba bastante, y que yo ya era feliz antes del uno de diciembre de 2015.
2. Este año se ha unido al trauma post Navidad general en mí una murria de madre que no había experimentado antes nunca: tener a tus padres en casita dos semanas, ver tu salón lleno de velas, villancicos y madre cada día y luego tener sólo el cañón y a un Simon Baker virtual por toda compañía no es bonito. Encima, viajando por los mundos de YouTube encontré la escena de la película Dumbo en la que el elefantito va a visitar a su mamá. Terrible.

Conmigo no hagan la prueba los días siete u ocho de enero

3. Bueno, una vez desnudado mi (demasiado) tierno corazón ante mis asombrados lectores, paso a valorar soluciones al trauma post Navidad. Opción A) encerrarse a leer el primer libro de Harry Potter y la novela Persuasión de Jane Austen como si no hubiera un mañana. Ambos libros son re lecturas y por eso sé a ciencia cierta que me harán muy feliz. Buena idea. Opción B) salir de rebajas a quemar la Visa aprovechando que he subido de categoría en el trabajo, ergo también he subido tímidamente de sueldo. Buena idea. Opción C) Comprar un bote de Nutella y una cuchara grande... No, eso no. El aceite de palma no es bueno ni para el medio ambiente ni para mí. He aquí una diferencia ontológica entre el ser y el estar (bueno). La filosofía flota en el aire.

Chiste de Forges vía wasap
Decidí centrarme en las dos primeras opciones, combinándolas en una sola: comprar el novedoso té de baño de Treets Traditions en Renascence y meterme en la bañera con Harry Potter y los efluvios de la rosa empolvada invadiendo todos mis sentidos.

4. Me fascina la saga de Harry Potter. Hace años leí los cuatro primeros libros y lo acabé dejando porque la trama se volvía cada vez más oscura. Ahora he madurado (diga lo que Internet sobre las lágrimas ocasionales), y puedo disfrutar incluso de la lucha contra Lord Voldemort. Aunque me ocurre como con el Mentalista: lo que menos me interesa de esa serie es John el rojo, prefiero disfrutar de los personajes protagonistas, de su historia de amor y de la resolución de casos que nada tienen que ver con el color rojo. Pues de Harry Potter lo que de verdad me gusta es la ambientación de Howarts, la construcción de los personajes, la idea tan consoladora de que un chico que no ha tenido nunca un hogar lo encuentre. Por eso me parece tan especial el primer libro, porque está impregnado de una sensación de asombro y de que todo es regalo realmente genuina.

Funcionamiento del té de baño. Imagen vía la tía Maruja

5. El té de baño de Treets traditions viene en tres bolsitas de té gigantes en un paquete rosa de cartón que cuesta seis euros. Sí, cada baño te sale por dos euros (¡aleluya, no me he olvidado de dividir cuando no hay decimales de por medio!) Teniendo en cuenta lo que cuestan las bombas de Lush y no digamos algunos circuitos hidrotermales, no me parece un precio disparatado. Tienes que llenar la bañera a mitad con agua muy muy caliente, infusionar y añadir agua fría al gusto.
El baño ha adquirido propiedades hidratantes y aromas poderosos: con deciros que el agua caliente en mi casa huele normalmente mal (a barro... no hay dolor. Tenía que haber algo de Logroño que no me gustara un pelo), y con este producto desapareció el enojoso acorde, ya imagináis el poder de seducción olfativa que desprende. Existen muchos geles que no puedo utilizar en el baño por esta razón, incluido mi adorado gel de arándanos de Ziaja que reservo para duchas y para lavarme las manos.
El aroma que queda es, como ya os dije, una mezcla de tocador de dama antigua y chuchería muy sutil. Empolvado y dulce. Y si luego rematas con la manteca corporal del mismo aroma, la sensación de balneario en tu cuerpo dura toda una semana.


Chocoterapia by Adaldrida

6. Pero me había quedado con ganas de chocolate... y como en tiempos de pena suprema hay que permanecer activa, compré doscientos gramos de cacao en polvo sin azúcar valor y elaboré mi primera mascarilla facial, hidratante y exfoliante, de la línea "Chocolaterapia by Adaldrida"... Próximamente en este mismo espacio, tendréis la receta y el tutorial.

7. Ya estoy totalmente repuesta. Pero lo que me ha curado no han sido las suculentas rebajas, ni la sesión de spa casero, ni verme rubia otra vez... no, lo que de verdad me ha salvado es volver al trabajo: las clases, la urgencia de tener alumnos que entregan su Trabajo de Fin de máster hoy en convocatoria extraordinaria... y el disfrute de compañeros de oficina también extraordinarios.

13 comentarios:

  1. Tengo ganas de saber de esa linea de Chocolaterapia. Y los tés de baño tampoco los he probado, me animaré, aunque tiro poco de bañera, la verdad.
    BESOS!

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  2. Desde el punto de vista cristiano, ¿Harry Potter no es pecado? En tres ocasiones, personas de la obra me han indicado que era "demoniaco" (esta expresión la usó una de ellas). Aunque mis conocimientos sobre religión católica están muy oxidados, me sorprendieron bastantes estas opiniones.

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    1. Yo he estado leyendo los libros, antes de pedirlos a los Reyes, sacados de una biblioteca de un club de la Obra, y prestados por alguien de la Obra. He consultado vía wasap y mensaje privado de Twitter a no menos de diez personas, del Opus o no pero católicos, dos de ellos sacerdotes, y todos coinciden en que no es ni mucho menos pecado, de hecho fomenta valores.

      La hechicería o superstición es pecado porque desconfía de la Providencia o se cree por encima, pero la fantasía no es pecado sino más bien lo contrario. En ese sentido las crónicas de narnia y las películas Disney también serían peligrosas.

      Para empezar el hecho de leer no es pecado, a veces incita a pecar, eso sí... Y para seguir, hay cosas que son dogma, tipo matar o cometer adulterio, y otras que dependen de los escrúpulos y sensibilidad de cada persona e incluso de las circunstancias: para mi bisabuela a lo mejor sería pecado comprar tanto maquillaje, y de hecho puede serlo si llego a desatender deberes de justicia o de caridad por culpa de mi vicio confesable.

      Gracias por tu pregunta, me ha hecho plantearme muchas cosas.

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    2. ¡Gracias a ti por tu respuesta! A mí me llamó la atención cuando me ocurrió. Gracias a tu respuesta, me doy cuenta de que no es asunto de pertenencia a un grupo religioso sino a las opiniones vertidas por personas con la fe del carbonero, que no deja de ser bella e inocente pero que suele malinterpretar los dogmas. Yo como no quiero tener esa fe, pregunto y me encuentro con gente maravillosa como tú que me da respuestas fundamentadas. ¡Gracias de nuevo!

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  3. No tengo bañera así que de tus recomendaciones para el baño no puedo probarlas jajajaja pero oye tengo que leer Persuasión, me gustó tanto la película (vale, vale, vi la película antes que leer el libro, no me riñas.
    Un beso.

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  4. A mi me cuesta volver a la normalidad, aunque he de reconocer que este año las fiestas se me han hecho un poco largas.. Como fan de la saga Harry Potter este año me ha caído el que era EL regalo: la nueva edición ilustrada del primer libro, una maravilla. Besos!!

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  5. tengo ganas de probar esos tes para el baño pero me has dejado con ganas de ver como haces esa mascarilla. Besos guapa

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  6. Buenas tardes.
    Hace tiempo que sigo tu blog y sólo tengo una palabra para tí: insuperable.
    Sigue así.

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    1. Millones de gracias, me ha emocionado tu comentario.

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  7. La primavera debería comenzar justo después de Reyes... Y nada de confiarte con la película de Dumbo: cuando eres madre y la ves te emocionas más todavía que de pequeña/adolescente/mayor-con-morriña...
    Carmen.

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  8. Se deduce algo de conciencia medioambiental de tu entrada (en lo referente al aceite de palma), por eso me sorprende ver tan a menudo por aquí textos alrededor de algo tan poco ecológico como llenar una bañera y despreciar litros y litros de agua. No pretendo dar lecciones (y menos a una persona a la que considero inteligente) pero creo que todos deberíamos reflexionar sobre cuánto dañamos a la mamá Tierra muchas veces sin darnos cuenta.

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  9. Tienes razón, anónimo. A mí me educaron con una clara conciencia social, me enseñaron a compartir y que hay deberes de caridad y deberes de pura justicia, y sin embargo, mis padres se bañaban casi todos los días y lo vi de lo más natural desde pequeña. Luego hay cosas como el maltrato animal que por supuesto me enseñaron a rebelarme contra ellas, de hecho he dejado de comprar Max Factor por eso. Lo del aceite de palma y en general la poca pero firme conciencia medioambiental se lo debo a blogs como el de La Tía Maruja, y a la encíclica ecologista del Papa Francisco.

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  10. Me ha gusatdo mucho tu post.
    Para mi también ha sido una semanaun poco criminal por momentos, pero salpicada de energías nuevas y estimulantes por otro. Agotada, pero feliz. Eso sí, yo aún necesito mi momento spa.
    Besos!

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