21 de abril de 2016

Outfit & dieta creativa: regalos para el Día de la Madre, receta de la Sangría-Cola... y dudas existenciales

... Ya iba tocando una entrega de la saga fuga "Outfit & Dieta creativa", ¿no creéis?

Hoy es el cumpleaños de mi madre, y como pronto llega el primer domingo de mayo creo oportuno relatar los regalitos que le hice, por si a alguno de mis lectores les sirviera de inspiración.
Mi consejo es sorprenderle, como buenas potingueras que somos, con los típicos caprichos de belleza que ella no se compraría pero que tanta falta hacen: una crema de manos de cosmética coreana (Lion, de Missha, con un delicado olor a limón), una talla de viaje del perfume Vervena Agrumes de L´Occitane, también fresco y cítrico, y, sobre todo, una buena dosis de mimos y masajes.

En el salón de mi casa...

He creado especialmente para ella un ritual propio de spa urbano, al que bauticé como "Desmaquillado Detox para Mamá": consiste en aplicar doble limpieza, crema hidrante y contorno de ojos al anochecer, en el salón de casa, sin prisas...
Y mientras tanto, antes, durante y después, al menos media hora de masaje facial y de cervicales, mientras encendemos una vela, escuchamos música relajante, tomamos un refrigerio y leemos algunos versos de Calderón o algún escrito del Papa Francisco para una buena conexión cuerpo-alma.
Cuando llega la noche, me entran unas ganas intensas de "picar" algo bueno, divertido y en suma prohibido, y sé que a ella también le ocurre a veces... por lo que he inventado, además de un ritual, un refresco que va a ser la alegría de muchas noches y fines de semana de la primavera y el verano de 2016: La Sangría-Cola.

Al llegar a casa... Sangría-Cola

La sangría-Cola consiste básicamente en macerar una buena cantidad de fruta fresca en mi bebida carbonatada favorita: el resultado es chispeante, un chute de vitaminas.
Soy consciente de que beber Coca cola Zero no es lo más sano del mundo, pero últimamente me alivia las ganas de transgresión, y de pronto comencé a experimentar para mezclarla con fruta cítrica: sabe deliciosa, porque las naranjas y mandarinas en este invierno han estado sublimes.

INGREDIENTES:
(Para dos personas)

Una lata de Cocacola Zero
El zumo de media naranja
1 mandarina
Se vierten los gajos de media mandarina en una copa o vaso alto, y los gajos de la otra media en otra copa o vaso. Se vierte Cocacola Zero en ambos y se mete en la nevera. dejando macerar durante un cuarto de hora como mínimo. Tras este tiempo, se saca de la nevera, se sacan los gajos y se reservan, se mezcla la Cocacola con las gotas de zumo de media naranja, se agita, se añaden cubitos de hielo y los gajos de mandarina que nadarán felices por la superficie de la copa o vaso alto.

Pero ésta es una entrada cuyo título contiene el anglicismo "outfit"..., y es que ella también me regaló algo: un precioso vestido de H&M con el que tengo sentimientos encontrados.

Vestido de H&M

El vestido viene en una talla cuarenta y dos que ahora es la mía (Deo gratias, y en según qué prendas llego a la cuarenta). Que la talla es la mía se puede ver en la sisa y en el pecho: un número menos no me cabría bien.
Pero justo cuando empiezo a tener cintura, comienza a estilarse la figura suelta, oversize o saco de patatas, vaya por Dios. Lo extraño es que con quince quilos más me fascinaban estas holguras, pero ahora me fastidian, porque pienso... ¡Con lo bonito y femenino que resulta un vestido ceñido al talle y suelto después, en corte evassé pero que disimula barriga, trasero y caderas, (que es lo que aún quiero tapar) en vez del tórax que a mí ahora me gusta lucir!

En resumen, la moda me provoca dudas existenciales. Me pregunto por qué las tiendas ofrecen en serie una forma tan poco favorecedora. Y no me sirve que me digan que me estoy comprando ropa demasiado grande, porque no se trata de talla... sino de corte.

14 comentarios:

  1. Todos los años sale alguna prenda que no favorece ni a una diosa del olimpo: el año pasado fueron los palazzo, con ese corte ancho a media pierna y este año quizá sean los vestidos saco. En ese caso, paso de moda y voy a mi armario...tengo prendas que pagué en pesetas...pero que me favorecen aún, jajaja!
    Un besazo!

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  2. Porque esos patrones son mas economicos... si se ajustara al pecho y cintura y luego cayera suelta seria mucho mas favorecedor... como te sobra tela prueba a jugar con un cinturon o lazo...

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  3. Mujer no es tan horrible...
    Qué chulo el ritual y la receta.

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  4. No había pensado en el aspecto económico...
    Gadi, yo también tengo prendas que pagué en pesetas y además soy apegada a la ropa, pero mi madre desde que adelgacé y ahora que voy a tanto evento sueña con la renovación de mi armario...

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  5. Yo paso bastante de las modas y las tendencias, si se da la casualidad que éstas me gustan pues las aprovecho!!! tengo ropa de hace mucho tiempo!!! y si me gusta la sigo aprovechando, curiosa la combinación de la receta!!!!

    Besos

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  6. Yo no veo que te queden tan mal pero lo malo de estos vestidos es que no favorecen a todo el mundo yo por ejemplo cuando adelgacé lo que quería eran prendas sueltas porque me favoreían sin embargo este tipo de prendas a mi no me sientan bien.

    Un beso!
    El tocador de Mia.

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  7. A ver Rocío, es lo que se lleva... Aunque desde luego, raramente favorece a alguien. Para eso estamos nosotras, para hacer caso o no a según qué tendencias. Desde luego, en mi opinión, son prendas que no requieren un patronaje excesivamente currado, ni un trabajo delicado de costura, en definitiva, a la empresa le resulta rentable y el margen de beneficios es mayor. En época de crisis es ideal. Con poner talla S, M, L y es más que suficiente, con lo cual se adapta a todos los cuerpos sin necesidad de ajustar los patrones a las tallas convencionales y se reducen costos de diseño. Creo que esta tendencia es propia de epocas de apreturas económicas y necesidad de abaratar precios para hacer las prendas accesibles en empresas de venta de ropa para el gran publico. Es una opinión. De todos modos, te ves muy bien con lo que llevas, y la opción del cinturón es buena junto con unas buenas medias o leggins hace buen conjunto.

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  8. Cada vez demandamos ropa más económica. De ahí el éxito de cadenas como Primark. El otro día vi que tenían camisas de caballero bastante resultonas para ir a la oficina por 4 euros. Si el señor se pone una chaqueta y una corbata, nadie diría que la camisa ha costado cuatro euros. Un alto ejecutivo no se la pondría pero con la crisis, muchos trabajadores no le harán ascos. Yo me la iba a llevar para mi padre, que está jubilado, para que se la pusiera debajo de un jersey para sus recados (porque le gusta ir arreglado pero informal), pero no había de su talla. También demandamos que las colecciones roten muchísimo. Si Zara rota cada quince días, Primark lo hace cada semana. Así que los diseños son cada vez más sencillos y los tejidos más baratos.

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  9. Ay que me gustan tus Reflexiones de la cintura jajaja Yo paso de las modas, si veo una prenda que me gusta me la compro y la uso muchos años, luego se rompe-destiñe-roza y la tiro.
    Que buena pinta tu sangria cola creo que me podría gustar pero la haré con otro ingrediente ya que no tomo cola.
    Un beso.

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  10. Siempre tienes la opción de comprar otros cotes de ropa, aunque no sea lo que venden esa temporada ens erie y al por mayor. Yo encuentro vestidos de corte evasé con cintura marcada cada vez que me lo propongo.
    Besos!

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  11. ¡Anda que no hay diferencia entre llevar un vestido "oversized" llenándolo y llevarlo que se note que es fluido y "baila" sobre la silueta...! Ante el espejo, quieta, pensarás que no te favorece y que oculta la cintura y el talle, pero seguro que en movimiento se nota perfectamente la silueta (e incluso se adivina aún más afinada de lo que es).
    Para esos deseos de aperitivo dulce sin culpas, ¿has probado las infusiones frías de Mercadona? Hay una de té verde y piña colada y otra de rooibos y zanahoria. Están buenísimas: con una rodajita de lima o de naranja, bien frías, en copa bonita, con un poco de agave (bueno, yo me pongo una cucharadita de azúcar, que siempre será mejor que el azúcar de una coca-cola, o que el endulzante de la zero).
    Siguiendo tu consejo, voy a probar la base de Benecos, pero no sé si superará a la base de Dr. Hauschka, ¡es magnífica! Nada de siliconas. Me la aplico sobre la protección solar 50 de Alga maris (también sin siliconas), y el efecto es como si te pusieras una crema que matizase tu color real, pero no como si tapases la piel (y yo estoy llena de pecas que desaparecen, pero no resultan "tapadas"). Barata no es, pero buena ya lo creo. Besos. Carmen.
    PD: te puse un correo acerca de un Guerlain, mantengo el ofrecimiento porque no es mi color, y da pena verlo languidecer.

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  12. ¡Cíñete un buen cinturón y ponte el mundo por montera, Rocío! Si me permites un consejillo, creo que ahora la inspiración de los "looks" de los años 40 y 50 puede hacer grandes cosas por tu talle. Tu ponche improvisado me trae recuerdos de mi padre, ¡pero a mí me dan una grima los refrescos en general! Un abrazo y buenas noches.

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  13. Yo sólo creo en la moda que me favorece. Me importan muy poco las tendencias, soy muy de básicos clásicos. Enhorabuena con tu dieta, se ven los resultados.

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  14. La moda es una mezcla entre lo que una persona inspirada crea, lo que te quieren vender por democratizar ese concepto, lo que tu quieres comprar y lo que te sienta bien. Así que el cacao es de órdago. Con H&M lo que tengo es un cacao de tallas que tiembla en la tumba el señor Dior.

    Con sprite o gaseosa estaría bueno también, con ese punto ácido que tan bien queda. Me gusta tu creación.

    Besotes

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