29 de abril de 2016

Juicy Shaker de Lancôme por cortesía de Douglas... y probando chuches "ecológicas"

Desde que leí en el blog de Bliur que -cito literalmente-, "éste es el producto del año", me entró una ansiedad feroz una empírica y saludable inquietud bloguera por tocar, oler e incluso saborear el ya famoso Juicy shaker de Lancôme, a ser posible sin gastar un duro antes de catar la mercancía, esto es, entrando en unos grandes almacenes y probando todo lo que hubiera que probar en el dorso de la mano.
La elegida fue la perfumería Douglas, por la sencilla razón de que tropezó en mi camino. Y aquí saltó la sorpresa, que tal y como decía Carmen Martín Gaite se parece mucho a una liebre...

Juicy shaker de Lancôme

He tenido una semana regular (rematada, eso sí, por una presentación de libro encantadora de la que si no os cansa os hablaré en otro post), por lo que se agradecen mucho estos oasis inesperados: una dependienta que en vez de examinarme como si fuera a robar algo, me mira con cariño y me dice:

- Uy, además acaba de llegar y los testers están sin abrir casi, así que si quieres eliges uno y te lo llevas para probar y fotografiar con calma, ya me lo traerás.

Estupefacción por mi parte. Me hago repetir la oferta. "Sí", responde ella (se llama Carmina, no lo olvido). "Como  sé que tienes un blog y publicas, pues así lo pruebas... No vas a comprarte todas las cosas de las que quieras hablar, ¿verdad?"
Me alucina por varios motivos: uno, lee mi blog. Dos, si lee mi blog sabe que en alguna ocasión hablé mal de su tienda por culpa de una mala experiencia con una compañera suya. Tres, no le importa, es toda amabilidad.

Y su detalle me ha permitido "estrenar labial" en la presentación de La noche que no existe en Logroño...y, de paso, enamorarme hasta el tuétano de este decilioso aceite bifásico en formato coctelera y albergar el propósito de adquirirlo nada más cobrar la nómina de abril, hoy mismo si es posible.
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Tono 352 Wonder melon

Me diréis que es estrategia, que no le cuesta nada prestarme un probador, que sabe que luego yo le voy a hacer "publicidad"..., pero la amabilidad hoy en día es rara avis, y hay que agradecerla y premiarla.
(Abro paréntesis: he marcado la palabra en cuestión entre comillas porque yo considero que lo que yo hago no es hacer publicidad como la ven a veces algunas personas, es decir, con ánimo de lucro... Respeto demasiado la profesión, y como no soy profesional ne limito a hablar de cosas bellas que me han cautivado. Ésa es la magia del blog: mediante el lenguaje se consigue una cercanía como de mesa camillas y brasero en invierno, desde la que te cuento qué cosas me han cautivado y creo que merecen la pena. Cierro paréntesis).
Yo leí las palabras entusiasmadas de Bliur y me engancharon, por eso quise probar y he quedado encantada. Bliur afirma también "son lo que esperaba que fueran los aceites de Clarins", y estoy 100% de acuerdo. Este aceite hidrata de verdad, no es un espejismo, y colorea el labio de verdad, no es un espejismo. Y dura, y dura, y dura.. lo mismo la nutrición que el color.

Aplicador

Si me ha convencido la fórmula y me ha subyugado el color, no me avergüenza decir que el envase ha sido lo que me acabó de enamorar. 

El aplicador es tan suave como los de sus antecesores, los aceites de Clarins o de Dios, pero en vez de semejar una gota, parece un huevo, por lo que se puede aplicar en ambos labios a la vez.
El tono elegido fue el 352 Wonder melon, un rosa sandía que tiñe los labios al mismo tiempo que los hidrata, gracias a su formato bifásico de aceite más pigmento, que hay que agitar "shake it, shake it!"
Y tanto el nombre como el envoltorio nos dejan una idea como de batido o cóctel jugoso en los labios, una explosión de vitamina dulce que se concreta en el tono elegido.
Me apasionan los labiales afrutados: fresa, melocotón, sandía, cereza, uva..., son tonos naturales y jugosos que revisten la boca de un brillo natural y apetecible al mismo tiempo.

Así queda en el labio

Hasta ahora he tenido un par de aceites labiales; uno de Essence que me destrozó el labio, y otro de Clarins que no hidrata lo suficiente y que, como dijeron Mareas y la propia Bliur, se queda flotando por la superficie del labio de una manera extraña, no se funde en él y por eso no perdura el color. En cambio, con esta coctelera prodigiosa de Lancôme el tono me ha acompañado durante todo el recital, y al desmaquillarme ya por la noche he notado la boca suave y nutrida. El invento cuesta veintiocho euros... y creo que también los vale.



Os dejo con mi nueva travesura en YouTube: un "probando chuches" mano a mano con mi amiga Cris, eso sí, chuches "ecológicas": los Frusitos que compro en cataNatura y que son 5-free. 

25 de abril de 2016

Aún sigo enamorada (II) Favoritos Abril/ VLOG especial Día del Libro

Vuelvo a poner sobre el tapete productos de los que ya hablé, hice crónica de la compra en su momento, y ahora, tras meses de uso y abuso amoroso, me declaro felizmente enamorada, en perenne luna de miel con ellos: es una maravilla encontrar tarritos mágicos con los que vivir un idilio perpetuo, y que así te compensen otras pequeñas decepciones de productos que "salieron rana"...

...En el carrito de mi cuarto de baño


1. Perfume Acqua Allegoria Mandarin & Basilic de Guerlain

En mi vida ha habido tan sólo dos grandes amores olfativos: Acqua Allegoria de Guerlain en su versión mandarina y albahaca (2007-2012) y Summer by Kenzo (2012-2014).  Hace cosa de un mes adquirí de nuevo esta joya tan querida de Guerlain, el mismo día en el que presenté mi último poemario,  en la perfumería Primor de Madrid por sólo treinta euros (el frasco de 75 mililitros).
No voy a detenerme en lo especial que es esta fragancia para mí porque aquí os lo contaba: es ácida y dulce al mismo tiempo, perdura mucho en la piel  y es muy yo "en-mi-etapa-pre-Unir", que también existió aunque ahora me parezca mentira, y por eso al volver a utilizarla revivo esa década dorada de Sevilla: primeros recitales poéticos, primeros libros publicados, y amigos, amigos y amigos poetas...

2. Sombra In & on bronze de Maybelline + paleta Naked chocolate de I❤️MakeUp

Es el combo perfecto para vestir los párpados en el día a día: la sombra en crema de Maybelline es un "primer" perfecto, hace que las sombras duren toda una jornada, se difumina en los párpados con deliciosa facilidad y, por si todo esto fuera poco regalo, su color topo cálido lo hace perfecto. Y encima hay sombras en la paleta en forma de tableta de chocolate blanco que son su pareja ideal: aquí os dejo el vídeo en el que reseñé por vez primera la paleta, que vvi en diciembre en la perfumería Primor de Sevilla y compré por mi cumple en Maquillalia.

Cosmética By Adaldrida

3. Aceite facial de belleza y mascarilla facial "Bombón de chocolate" By Adaldrida

Tenía que contaros que sigo usando, y de forma satisfactoria, los dos últimos inventos de bricolaje cosmético que hice, y que por cierto he envasado en tarros de la fabulosa tienda Tiger propios de merienda veraniega de la casa de las praderas. Tiger es otro favorito en mi vida y lo sabéis...
El aceite de camomila lo utilizo a modo de sérum, aplicando unas gotas a golpecitos en el rostro y masajeando después, dos días en semana. La mascarilla la utilizo una vez cada dos semanas, cuando consigo hacer un baño gozoso. Aquí os dejo un vídeo en el que daba la receta de los aceites de camomila y de mandarina: la mascarilla se logra añadiendo cacao puro valor a este último, y resulta embriagadora.


Reloj Moon plaided de Swatch

4. Reloj Moon plaided de Swatch

Lo compré hace casi dos años, coincidiendo con el recital en Logroño de dos de mis poetas favoritos. José Mateos y Julio Martínez Mesanza.
En un principio, y a pesar de su gran belleza, pensé que había sido un error porque las correas de piel siempre se me estropeaban muy pronto por culpa del sudor, pero desde que comencé a adelgazar empecé también a sudar mucho menos, y a día de hoy sigue en buenas condiciones... Me gusta cada día más el aspecto limpio y elegante que aporta, y esa mezcla de esfera con un punto masculino y correa tan femenina, en piel metalizada como de bola de discoteca, que ahora, dos años después, es tendencia.
Lo suelo acompañar con otro gran favorito en el tiempo: el anillo charro que compré en Salamanca cuando me invitaron a recitar en la Universidad, hace cuatro años. Y con dos pulseras en cambio muy actuales, la pulsera de los refugiados de ACNUR y una pulsera plateada de cola de ratón y charms al estilo Pandora que acabo de comprar a unas niñas de la asociación juvenil con la que colaboro, que quieren sacar un dinero para irse de campamento.

Libros...

5. Estampado de estrellas y libros, muchos libros...

Como veis en la anterior foto, aún sigo enamorada de mi famoso pijama de Primark: el color azul noche y el estampado de estrellas me fascinan, y los encontré en esta bolsita de estilo londinense que compré en un bazar chino de Haro y que utilizo para llevar la comida, los útiles de gimnasio...  varios libros, como en el último vídeo que subí a YouTube para festejar el Día del Libro:



Sin habeelo preparado, me ha salido un post de lo más literario, lleno de referencias a mi actividad como autora o devoradora de libros.... En el vídeo, por otra parte, muestro obras que he leído y releído, que son mis grandes favoritos... y de ellas aún sigo perdida e irremediablemente enamorada.

22 de abril de 2016

Mis productos favoritos de Pierre René: VLOG especial "En Renascence"

Treets Traditions y Pierre René son, sin dudar, las marcas más profesionales dentro del grupo Ortade.
Son, curiosamente, las dos firmas que se venden en Renascence, una de mis perfumerías favoritas de Logroño, y las dos marcas que descubrí durante mi viaje a Murcia en la pasada primavera, hace tan solo un año.
Creo que ésa es la razón de que me parezcan tan especiales, porque las conocí en una mañana muy especial, justo cuando acababa de participar en mi primer congreso sobre Educación Infantil y Primaria. De nuevo las dos facetas de mi vida, la académica y la potinguera, se mezclaban...

Edurne y Pierre René, lo mejor de Renascence :)

Pierre René se caracteriza por ofrecer producto profesional a precios bastante económicos. Así como Ziaja me parece bastante bluff salvados un par de aromas golosos, Bell y Pierre René cada vez me sorprenden más... para bien, para muy bien.
Hace un par de fines de semana disfruté de una de esas mañanas de sábado radiantes, en las que volviendo del gimnasio encontré a mi paso la apetecible tienda Renascence y decidí entrar a grabar un nuevo vídeo sobre mis favoritos de la firma, que sin duda son sus sombras de ojos y sus cuidados polvos compactos.

76 Brule

De Pierre René me gustan sus sombras metalizadas: no todas poseen la misma textura, y como se verá en el vídeo las no netalizadas decepcionan bastante.
Las metalizadas pigmentan mucho y son muy sedosas, casi cremosas. Duran muchísimo sobre el párpado.
En realidad mi sombra número uno sigue siendo Mocca, el tono que compré en Muak Up Shop en Murcia: aquí tenéis la crónica de su descubrimiento, y aquí, el look de la presentación de mi quinto poemario, donde la utilicé. Sin embargo, desde que volví a encontrar la firma en Logroño, he reparado en otros tonos igual de apetecibles. En Beautik, por ejemplo, descubrí la enigmática sombra Jean, color dénim brillante, y en Renascence he tenido la suerte de hallar al menos tres bonitos colores: Brule es un malva topo satinado que me parece el compañero ideal de Mocca: juntos hacen el clon perfecto de la fabulosa Satin taupe de Mac.


107 Light pearly purple

Uno de los puntos fuertes de la marca son las sombras luz o sombras claras: pigmentan tanto que se pueden difuminar y no pierden fuerza. El tono Light Pearly purple es un blanco irisado muy brillante, pero sin tropezones de glitter, sino con un brillo integrado en el color, y un evidente matiz malva.

7 Luxurious

Pero el hallazgo más especial que he hecho recientemente es este tono tan similar a la sombra Vex de Mac. Le falta un toque verdoso para ser el clon perfecto, pero se lo perdono porque en cambio la textura y el acabado son infinitamente más suaves y cómodos que el original, ¡y por tres euros y medio!
Se trata de un tono gris piedra con matices rosados. Es muy especial, brilla mucho y como base para looks luminosos no tiene precio, o bueno, sí lo tiene y no podría ser mejor.

Polvos compactos Pierre René

En el vídeo que acabo de subir a YouTube repaso los labiales de la firma y su famoso sérum de ácido hialurónico, pero si tuviera que elegir un solo producto para compartir podio con las sombras de ojos, ésta sería la polvera que por sólo diez euros borra brillos del rostro regala un acabado propio de estrella. Los labiales de Pierre René se dividen en dos categorías, N (Natural) y H (Hidratación), y los primeros me parecen muy secos... El gel de ácido hialurónico por su parte a mí me gusta mucho pero no es un básico en mi neceser. En cambio me parecen imprescindibles en el tocado unos polvos compactos que no lleven siliconas en su formulación, y Pierre René logra el milagro.

INCI

Es una verdadera lástima que estos polvos sean eso, sólo unos polvos de acabado tipoBlot de Mac y no un auténtico maquillaje en polvo tipo polvera azul piscina de Shiseido, porque son sedosos y finos... Lo tienen todo, menos cobertura. Me llevé el tomo Misty beige, muy amarillento ahora pero que en verano me sentará bien.



Todo esto y más es lo que cuento en este nuevo vídeo de mi canal: sobre todo, fue una hora de absoluta relajación, incluyendo un momento de masaje con productos de la gama de eucalipto de Treets traditions que me pareció muy, muy... ¡íntimo!

21 de abril de 2016

Outfit & dieta creativa: regalos para el Día de la Madre, receta de la Sangría-Cola... y dudas existenciales

... Ya iba tocando una entrega de la saga fuga "Outfit & Dieta creativa", ¿no creéis?

Hoy es el cumpleaños de mi madre, y como pronto llega el primer domingo de mayo creo oportuno relatar los regalitos que le hice, por si a alguno de mis lectores les sirviera de inspiración.
Mi consejo es sorprenderle, como buenas potingueras que somos, con los típicos caprichos de belleza que ella no se compraría pero que tanta falta hacen: una crema de manos de cosmética coreana (Lion, de Missha, con un delicado olor a limón), una talla de viaje del perfume Vervena Agrumes de L´Occitane, también fresco y cítrico, y, sobre todo, una buena dosis de mimos y masajes.

En el salón de mi casa...

He creado especialmente para ella un ritual propio de spa urbano, al que bauticé como "Desmaquillado Detox para Mamá": consiste en aplicar doble limpieza, crema hidrante y contorno de ojos al anochecer, en el salón de casa, sin prisas...
Y mientras tanto, antes, durante y después, al menos media hora de masaje facial y de cervicales, mientras encendemos una vela, escuchamos música relajante, tomamos un refrigerio y leemos algunos versos de Calderón o algún escrito del Papa Francisco para una buena conexión cuerpo-alma.
Cuando llega la noche, me entran unas ganas intensas de "picar" algo bueno, divertido y en suma prohibido, y sé que a ella también le ocurre a veces... por lo que he inventado, además de un ritual, un refresco que va a ser la alegría de muchas noches y fines de semana de la primavera y el verano de 2016: La Sangría-Cola.

Al llegar a casa... Sangría-Cola

La sangría-Cola consiste básicamente en macerar una buena cantidad de fruta fresca en mi bebida carbonatada favorita: el resultado es chispeante, un chute de vitaminas.
Soy consciente de que beber Coca cola Zero no es lo más sano del mundo, pero últimamente me alivia las ganas de transgresión, y de pronto comencé a experimentar para mezclarla con fruta cítrica: sabe deliciosa, porque las naranjas y mandarinas en este invierno han estado sublimes.

INGREDIENTES:
(Para dos personas)

Una lata de Cocacola Zero
El zumo de media naranja
1 mandarina
Se vierten los gajos de media mandarina en una copa o vaso alto, y los gajos de la otra media en otra copa o vaso. Se vierte Cocacola Zero en ambos y se mete en la nevera. dejando macerar durante un cuarto de hora como mínimo. Tras este tiempo, se saca de la nevera, se sacan los gajos y se reservan, se mezcla la Cocacola con las gotas de zumo de media naranja, se agita, se añaden cubitos de hielo y los gajos de mandarina que nadarán felices por la superficie de la copa o vaso alto.

Pero ésta es una entrada cuyo título contiene el anglicismo "outfit"..., y es que ella también me regaló algo: un precioso vestido de H&M con el que tengo sentimientos encontrados.

Vestido de H&M

El vestido viene en una talla cuarenta y dos que ahora es la mía (Deo gratias, y en según qué prendas llego a la cuarenta). Que la talla es la mía se puede ver en la sisa y en el pecho: un número menos no me cabría bien.
Pero justo cuando empiezo a tener cintura, comienza a estilarse la figura suelta, oversize o saco de patatas, vaya por Dios. Lo extraño es que con quince quilos más me fascinaban estas holguras, pero ahora me fastidian, porque pienso... ¡Con lo bonito y femenino que resulta un vestido ceñido al talle y suelto después, en corte evassé pero que disimula barriga, trasero y caderas, (que es lo que aún quiero tapar) en vez del tórax que a mí ahora me gusta lucir!

En resumen, la moda me provoca dudas existenciales. Me pregunto por qué las tiendas ofrecen en serie una forma tan poco favorecedora. Y no me sirve que me digan que me estoy comprando ropa demasiado grande, porque no se trata de talla... sino de corte.

19 de abril de 2016

Magic Cushion de Missha: magia desde Korea en formato esponja

La cosmética coreana ha inundado mi ciudad: noticia emocionante sobre la que me extenderé en una inminente crónica. Por ahora sólo quiero comentar que las chicas de Beautik Logroño han traído specially for me* -modo "Conejillo de Indias on"-, la increíblemente increíble base de maquillaje Magic Cushion de Missha.
Confieso que sentía verdadera curiosidad ante este formato, pero tanto Mila como Myriam me ganaban en interés, y me miraban emocionadas como niñas ante un nuevo juguete: ¡ábrelo, ábrelo! Luego yo lo tuve que abrir, fotografiar en el tocador de la tienda y ser maquillada por Myriam, para que ellas pudieran contemplar la nueva sensación cosmética, todo sea por la causa.

(*) Producto comorado por mí
Este post, como el 90% del blog, no está patrocibado

¿Qué tiene de especial esta BB Cream? Para mi gusto, no sólo es el formato (una esponja impregnada en producto, al modo de los antiguos sellos que había en las notarías, que va expulsando el maquillaje poco a poco y puede ser recogido y aplicado con borla, brocha o esponjas de nueva generación), sino la textura y la fórmula.
Mi experiencia con BB creams asiáticas, más allá de la novedad, no ha sido hasta ahora muy halagüeña, salvando la BB Mousse chiffón de Skin79 que posee ingredientes de calidad (como agua pura de glaciares), poca silicona (decir ninguna sería ya soñar) y un tono beige dorado que neutraliza rojeces.
Las otras BB que he probado sólo poseen, para mi gusto, el indiscutible laurel de aunar alta protección solar con maquillaje, pero en mi piel quedan siempre como una plasta, y acaban ensuciándola porque tienen siliconas a mansalva.

La polvera y su borla


Sin embargo, esta base es ligera, fácil de aplicar. A las chicas de Beautik y a mí nos sorprendió que nada más posar la brocha sobre la esponja ya se impregnara. Yo había pedido el tono 23 pensando que el 21 sería muy blanco y tendría el matiz gris característico, y acerté: el número 23, que correspondería a un tono dos, es exactamente mi color de piel con un pequeño matiz cálido, como a mí me gusta.
La polvera incluye una generosa fotoprotección de factor cincuenta, y una borla muy coqueta y respetuosa con la piel, al ser de algodón y no de látex. Los ingredientes..., ay, los ingredientes. De todo hay, pero al menos las siliconas alternan en una prudente tercera fila con principios activos tan atractivos y calmantes como el agua de rosas búlgara o el aceite de aguacate. Y ya conocéis mi teoría de que algunos ingredientes (entre ellos, el extracto de rosa) actúan como escudo que contrarresta el efecto nocivo de otros. No es lo mismo un maquillaje (incluso de Chanel o Lancôme) cuyo primer ingrediente tras el agua es la dimenticona y le sigue una salmodia de nombres químicos rematados por dos o tres parabenos y el consabido perfume...

INCI

...que un maquillaje con alguna silicona, sí, pero con protección cincuenta, glicerina, aceite de oliva, aceite de aguacate, hammamelis, agua de rosas y extractos vegetales preciosos como el agua de baobab o el agua de guanandí. Todo esto hace que además de maquillaje el producto se convierta en tratamiento que protege la piel, la cuida, la calma y la hidrata al mismo tiempo. Todo por el módico precio de diecinueve euros.
Como digo, les faltó tiempo para maquillarme, y se notaba ya al contacto con la brocha la suavidad y transparencia del maquillaje. Cuando hablo de transparencia no me refiero a que caiga sobre la piel como el agua, sin apenas vestirla (efecto que al menos a mí no me gusta), sino que deja el efecto de una piel transparente, translúcida, sobrenatural.

Probando, probando....

Es cierto que la cobertura es medio baja y que si tienes problemas de brillos necesitarás matizar, pero regala una luminosidad muy bonita que dura horas intacta, que no parchea ni se siente pesada sobre la piel, que cubre y maquilla sin saturar. Admite la superposición de varias capas finas, se aplica bien con brocha tipo mofeta y tipo paletina y no ensucia la tez: se desmaquilla con una facilidad pasmosa y tras limpiar el cutis, aparece radiante.

Maquillaje completo:
Mejillas: colorete Wake up spring de Essene
Ojos: sombra en crema In and on bronze de Maybelline
Pestañas: Máscara Audacious de Nars
Labios: Organza de L´Oreal París

Era viernes, salí de Beautik maquillada para asistir a un recital de poesía que organizaba el ayuntamiento de Logroño..., y me crucé por la calle con un compañero de trabajo que sencillamente me dijo, "¡Qué bien te veo!" Y ése es el secreto del buen maquillaje: que quien te mire sólo vea tu piel, pero sublimada.

15 de abril de 2016

Contorno de ojos C-VIT de Sesderma... ¡¡¡en tubito!!!

Fue gracias a Mareas, del blog Con los pies en la orilla, que me enteré de la gran noticia, la fabulosa nueva: Sesderma había escuchado nuestras plegarias, leído nuestras reseñas, o sondeado clientes de algún modo cuantitativo porque... ¡acababa de lanzar su fantástico contorno de ojos de vitamina C en un cómodo e higiénico formato de tubo!
Tubito... or not tubito, ésa es la cuestión. Yo lo sé, tú lo sabes... y ahora Sesderma también parece saberlo, al fin.

Nuevo C-VIT de Sesderma
 Sí, lo sé: aunque el chiste shakespeariano sea ya viejo, tenía que meterlo de algún modo en esta reseña, porque la felicidad nos pone un poco tontos. 
Y es que de todos los contornos de ojos que esta hobbit pija de treinta y ocho años ha probado, - rango de precio entre los tres y los treinta y tres euros-, la antigua versión en tarrito de éste ha triunfado y destacado sobre los demás, por su embriagador aroma a naranjos en Sevilla y por el descanso e incluso alisamiento que regala a la mirada, pero nunca volví a comprarlo... por culpa del formato en tarro, más aún, tarro de cristal.
El tarro de cristal puede estar diciendo lujo y derroche y monería en el tocador a gritos, pero también grita otras cualidades menos afortunadas, como falta de higiene y comodidad.  Pues ahora Sesderma se marca nuevo lanzamiento, nuevo formato y nuevo complejo Antiox, para hacernos (un poco más) felices.

INCI

Dicho complejo consiste en un cóctel de ácido ascórbico, aceite de naranja, resveratrol, ginkgo biloba, proteínas de soja y arroz, meliloto y vitamina E, en cuya superficie nadan dos o tres siliconas. Me parece un INCI con un par de resbalones pero repleto de riquezas, un chute de vitaminas para nuestra piel.
Sigue desprendiendo un aroma a sugus de naranja maravilloso, atenuado por cierto toque neutro y dulce como de almendras.  La textura es siliconada y en realidad, en el caso de esa zona tan delicada es algo que agradezco: las siliconas no me afectan la ojera y me aportan suavidad, eso sí, he de tener cuidado para no extender el producto por las mejillas... pero teniendo en cuenta su precio, es algo que no haré.

Textura

Bien mirado, no resulta tan caro este tubito, es sólo que la versión antigua me costaba veinticuatro años en la parafarmacia de Alcampo, y teniendo en cuenta que compré la versión nueva en Primor Madrid, me esperaba ese precio... Pero los años (al menos dos) y los cambios (a mejor) no pasan en balde, y el flamante tubito cuesta veintinueve euros (en Primor.) Teniendo en cuenta que pagué veinticinco euros (en Alcampo) por el contorno de vitamina C de la Roche Posay, que trae quince mililitros y fue como agua sobre mi piel, el de Sesderma no me parece un precio excesivo.
¿Resultados? ¿Podemos tener resultados en un par de días? Veamos:


Hace dos semanas
Hoy

Entre estas dos imágenes hay dos semanas, un tinte casero con crema colorante de tono rubio de Corpore Sano... y tres aplicaciones de contorno de ojos de vitamina C de Sesderma.
Las fotos están hechas ambas al mediodía, tras una jornada de trabajo frente al ordenador, y con bastante cansancio (feliz, pero cansancio), Esto último, y mi edad que camina peligrosamente hacia los cuarenta, inciden en dos fastidiosas líneas que se me ponen, antipáticas, debajo de los ojos. Bien, pues llamadme friki, iluminada (de mirada iluminada, quería decir...), o hiperbólica y tendente a la exageración..., pero yo me he mirado al espejo hoy y he visto que las dos rayitas han aflojado un poco.
Además de que me siento inundada por un mar de hidratación, y de que por la mañana (y por la noche) siento al aplicarlo que ilumina esa zona como la lámpara de Aladino. Cautivada me hallo.


Os dejo con el resto de compritas que hice en Madrid (muy contenidas porque en este fin de semana voy a hacer incursiones riojanas), en mi nuevo vídeo de YouTube, un vlog para no variar, muy variado y algo mejor de calidad (aunque me queda un largo camino), y en el que os muestro las dos caras de mi moneda: Rocío Arana, académica (seis minutos) y Adaldrida, potinguera (otros seis minutos).

11 de abril de 2016

Blonde look: crema colorante a la henna de Corpore sano/ paleta Monarch de Kat Von D

Sigo experimentando en casa con mi cabello, dando pasos audaces hacia el claro concepto "quiero volver a ser rubia".
Un deseo que hoy por hoy no me pueden conceder en las peluquerías tan fácilmente, porque mi conversión al pelirrojismo se hizo por medio de barros naturales, y cuando utilizamos el adjetivo "natural" nos referimos a henna... Y los tonos cobrizos logrados por medio de esta maravillosa sustancia son muy difíciles de borrar. Y en un rapto de inspiración me dije: el desdén con el desdén, al enemigo con el enemigo mismo. Si nada puede con la henna, utilizaré henna.
Por el camino he descubierto lo fácil, barato y creativo que es "teñirse en casa"..., sobre todo si tienes el pelo corto.

Crema colorante a la henna/ champú a la camomila de Corpore Sano

En realidad yo fui a CataNatura a por otra cajita de henna Radhe Shyam, pero no había de mi color y entonces reparé en unos "tintes naturales" de una firma catalana que yo conocí en Sevilla, en mis inolvidables visitas a la tienda Gea: Corpore Sano.
La Crema colorante a la henna de esta casa promete una coloración semi permanente (de cinco a siete lavados, que se alargan si utilizas su champú a la camomila), sin amoniaco, sin agua oxigenada y sin parabenos. Y sin necesidad de hacerte tú la mezcla, y sin  manchar el lavabo poniéndolo todo hecho un cisco, y sin tener que esperar tres horas sino ¡cuarenta y cinco minutos! Por menos de ocho euros, tenía que probarlo.

El frasco con aplicador

Dentro de la caja viene un frasco de sesenta mililitros con una boquilla tipo manga pastelera que facilita muchísimo la aplicación, un gorro y dos guantes de plástico. Sólo necesitas un peine para extender de manera uniforme el mejunje, que es gelatinoso, brillante y de color miel, no chorrea y no huele a nada.
Los ingredientes de esta crema de color son como para llorar de alegría. La única química que encontrarás es Propylene glicol y ácido estérico. Después, muy en primera línea, hallamos:

- Miel
- Jugo de aloe vera
- Henna
- Aceite de germen de trigo

El champú ya lo compré en Gea hace muchos años, y con él la melena duraba limpia casi una semana, algo que ahora me resulta ciencia ficción. En la otra cara de la moneda, recuerdo que resecaba un poco, claro que entonces yo era una vikinga y no usaba acondicionador ninguno. Espero dedicarle unas palabras desde la experiencia en una nueva entrega de la saga "aún sigo enamorada". Mientras tanto, veamos el resultado de la crema colorante...

Y éste es el resultado
Con mi habitación de fondo... y ya algo despeinada

He querido publicar estas dos fotos juntas porque una la hice nada más lavarme el cabello, y la otra varias horas después.
Creo que hasta me asusté al verme tan rubia cuando mi cabello se hubo secado. Y eso que no es un tono nada artificial, todo lo contrario. No sé cómo explicarlo porque parece magia... ¡pero es mi color natural de pelo, el rubio que yo tenía antes de que comenzara a oscurecer! Como no lo apliqué igual por todos los lados pero me aseguré de extenderlo de raíz a punta, queda un efecto de pelo "besado por el sol" precioso. Y se nota el aceite de germen de trigo: no hay sequedad ni puntas maltratadas por ninguna parte tras el proceso de "tinte".
¿Cubre canas? El envase así lo promete, pero yo no tengo aún ese grado de experiencia y sabiduría que te regalan los años. Lo que sí puedo decir es que cubre las raíces, así que no sé por qué no iba a hacer lo propio con cabellos blancos.
Como podréis entender bien, me hallo absolutamente feliz con este descubrimiento, tanto que me apetece maquillarme como si fuera a una fiesta...

Look Blonde Monarch

Así que, por el precio de un post... estas fotografías que realicé ayer, en un rato de descanso entre estudio y estudio, me sirven para hacer dos reseñas o crónicas unidas: al verme así de rubia, me apeteció mucho maquillarme con la fantástica sombra de ojos dorada de la paleta Monarch de kat Von D. Puedo prometer y prometo que sólo tenía pensado aplicar ese tono..., pero entonces pensé, "ay, y si ilumino el lagrimal, y el arco de la ceja, y doy profundidad, y me hago un ligero delineado arriba... y abajo también, ¿por qué no?"
Hice unas primeras fotos que no salieron bien... porque tenía los párpados tan vestidos y de repente las cejas sin arreglar. Y se me ha terminado el fijador de Essence, que me chifla. Y de repente vi una de las sombras de la paleta y volví a pensar... "me arreglo con ésta". ¡Bingo!

Ingredientes del look

En primer lugar apliqué la sombra marrón chocolate satinada en las esquinas externas del párpado móvil, subiendo un poco por la cuenca, con el pincel tipo lápiz de Mac. Luego, con el pincel tipo boli de Sephora Professional extendí la sombra dorada en el centro del párpado, difuminando hacia el lagrimal y un poco sobre la sombra marrón. Esta sombra es pura luz barroca, luz de vela acogedora, chimenea en invierno y Semana Santa en Sevilla...
Después iluminé con las dos sombras luz de la paleta, y con la sombra negra mate y un pincel biselado de Martora delineé a ras de pestañas superiores. Como digo, me iba a quedar ahí, rímel, colorete Wake up sping de Essence y un labial del que espero hablaros pronto..., cuando supe que el look estaba incompleto  y descubrí la sombra color ceniza mate de la paleta. Es la marcada con el número seis en la imagen y estaba intacta. Me ha sorprendido lo bien que quedan las cejas con ella, y eso que utilicé un pincel de lengua de gato que no era lo más adecuado ...


El toque final

...Y ya me decidí a delinear también a ras de pestañas inferiores, suavemente con la sombra negra mate de la paleta pero luego, en un rapto de inspiración (¡el furor poético!), difuminé la línea con los restos de sombra ceniza que había en el pincel de lengua de gato. Me encanta el halo de misterio que aporta a la mirada.

Después de todo esto volví sobre mi ordenador, sobre el temario que estoy preparando para una asignatura de un máster de lengua y literatura que va a ofertar UNIR dentro de muy poco... y la tarde me cundió como nunca. ¡Si es que cuando te sientes más guapa trabajas mucho mejor!

9 de abril de 2016

Colección Zensibility de Catrice, reflexión potinguera..., y VLOG especial "En el gym"

No he adquirido aún ningún producto de la colección más "zen" de Catrice, por puro sentido de la contención y del no acumular a diestro y siniestro sin meditarlo antes, pero eso no es obstáculo para declarar en este espacio mi más rendida admiración.
La estética, los productos... todo en esta edición limitada nos lleva hacia la serenidad más absoluta, como en la escala neoplatónica en la que la belleza de los cuerpos es reflejo de la belleza de las almas, y ésta es sólo un destello de la belleza divina.

Zensibility de Catrice

Por eso he querido contemplar sus productos y mostrároslos aquí, sabiendo que seguramente no vayan a ser míos..., pero eso no significa que no merezcan la pena. Zensibility consta de una manta para brochas muy profesional, una brochita de párpados y un delineador en formato rotulador, un colorete sonrojado en textura polvo gel y los que para mí son los claros protagonistas: un cuarteto muy tentador y un rouge poderoso y novedoso.

Cuarteto Zensibility

El envase recuerda muchísimo a los famosos cuartetos de Mac, no así su precio. A primer tacto me parece que en la calidad sí que podrían medirse ambas firmas en esta ocasión. No es mi intención desmitificar la marca que ha creado un color tan glorioso como "Satin Taupe", pero todas sabemos que las sombras de Mac son irregulares y en cambio el precio es siempre el mismo: en "mi época", dieciséis euros la unidad. Ahora será aún más elevado.
Las cuatro sombras de esta paleta son muy pigmentadas, tienen pinta de ser duraderas, he probado su transferencia en el dorso de la mano y me ha vencido y convencido. Respecto al acabado, son bastante mates salvo una de ellas que es ligeramente satinada...

Cuarteto de la colección Zensibility

Encontramos un tono gris piedra que me entusiasma, y en solitario lo hubiera adquirido sin dudar, y tres blancos rotos, fríos, más o menos grisáceos o "acelestados"... y muy iguales, ése es el fallo que les veo.
Por otra parte, puede que sea justo ese parecido lo que hace que estos cuatro tonos sean tan armónicos e infundan tanta paz. Bien mirado, me parece una paleta perfecta para crear un maquillaje de oficina, y en ese sentido puede ser muy valiosa. Me gusta la idea de una sombra luz totalmente mate y blanca, al estilo del jumbo Milk de Nyx pero en polvo y con un matiz más piedra, como base para mis delineados matutinos. Creo que regresaré a Beautik...

Lacas de uñas/labial

Dos productos que sé a ciencia cierta que no voy a comprar, pese a su innegable belleza, son las lacas de uñas y el impresionante labial rojo. Las primeras son bellísimas, con un envase en formato tintero que cautiva, pero yo ya opto por manicura de gel o uñas desnudas y sé que las amontonaría en mi cuarto de baño.
El rouge tiene un formato impactante que a mí me evocó a un kajal árabe. Sirve para delinear y rellenar... a quien tenga maña, yo me siento incapaz de hacerlo. Se me hace difícil maquillar mis labios con este producto. Es demasiado mate para mí, aunque se vea con algo de brillo en mi boca, una vez seca se siente como un tatuaje, de hecho cuesta retirarlo muchísimo...

Rouge kajal de catrice

Cómo me cuesta...

Todo esto que para cualquier chica sumaría puntos positivos, a mí me incomoda.
Además llevo días jugando al "pito pito gorgorito" entre el Dragon girl de Nars y el Adora de Kat Von D, ¡como para añadir un tercer labial a la lista de deseos... cumplidos! Podríais decirme, "pero éste es barato..." Sin embargo tengo la sensación de que acumular no es bueno, independientemente del precio que se pague.

Y aquí viene la reflexión: ahora mismo no hay ningún rojo poderoso en mi tocador, porque terminé los de Mac que tenía, y si acabo haciéndome con el Adora o sucumbiendo a los encantos del Dragon Girl será porque vaya a dar mucho uso al elegido. Tendré un rojo ciertamente algo caro pero poderoso y muy útil.  En cambio, si "encima" me llevo también este artilugio porque "es novedoso", es "edición limitada" y "es barato", me siento como una niña comiendo chuches de forma compulsiva porque "es viernes y hay que aprovechar".  Algo que me ha sucedido muchas veces en el pasado y que ahora quiero controlar: el límite no lo impone el precio, sino el uso que vas a darle y la razón de la compra.

Y, a todo esto, cuando descubrí la colección yo iba en realidad camino del gimnasio...



En esta nueva entrega de la saga "Adaldrida´s Life" de mi canal de YouTube, vuelvo a mostrar mi realidad más cotidiana: comienzo por los potingues y mi poca maña al delinear, y acabo sudando (y mareando la cámara) encima de la elíptica, después de haber comprado un kilo de mandarinas.

7 de abril de 2016

Aún sigo enamorada, (I) Favoritos Febrero-Marzo 2016

A menudo solemos reseñar productos recién comprados, presas aún del deslumbramiento inicial, o ya terminados, con la "sabiduría" y madurez que nos aporta apurar la última gota. Reconozco que soy más de lo primero que de lo segundo, pues últimamente los posts de "Terminados" me provocan pereza, y si redacto una reseña con vaguería eso se nota al final en la entrada, escrita sin pena ni gloria. Así que he decidido optar por una vía intermedia: ni al principio ni al final, sino... nel mezzo del cammin de mi tocador.

1. Lush y Yankee candle

Con esa intención nace la nueva sección del blog, "Aún sigo enamorada", en la que revisaré compras más o menos recientes, pero con al menos un mes de vida en mis manos, que comenzaron siendo grandes descubrimientos, en sólo cuestión de días pasaron a ser favoritos y que ahora se han convertido en imprescindibles en mi neceser.

1. Pastillas dentífricas de Lush

Esto ha cambiado mi vida. Siento ser tan drástica y grandilocuente pero es que es así: el frescor, la limpieza y la comodidad más absoluta han entrado en mi vida. Es fabuloso sentir  cómo emulsiona una de estas pastillas en la boca al contacto con agua, sin pastas invasoras, sin complicaciones, en cualquier lugar... La sensación de limpieza después es inefable, inenarrable. La frescura se nota incluso una hora después. Todavía más: ¡ha blanqueado mis dientes! Voy a adquirir otro frasquito para casa (el que compré lo tengo en la oficina) y a probar distintos sabores.

2. Crema para cutículas Lemony fluttery de Lush

No sólo deja las cutículas impecables (pronto os lo mostraré empíricamente), sino que nutre las manos y aún mejor, alivia rozaduras e irritaciones corporales que ninguna otra crema, ni siquiera el Aquaphor, había sabido combatir con tanta rapidez. Se ha convertido en un fondo de armario cosmético.


Colorete Wake up spring de Essence

3. Tart "Strawberry buttercream" de Yankee Candle

Me ha hechizado este suave aroma al "Petisuí" de mi infancia. Es muy sutil y relaja muchísimo pues combina notas de "olor a limpio", al estilo sábanas recién planchadas, con un olor azucarado y dulce a "pastelito de la Pantera Rosa" o"Petisuí", ese concepto "batido de fresa" que me evoca mi infancia con nitidez, pero de forma elegante y no invasiva.
La otra tart y la velita se las regalé a mi prima Maura, pero tengo intención de hacerme con algunas votivas y comparar ambos formatos en una futura crónica.

4. Colorete de la colección Wake up, spring! de Essence

Señores de Essence, les doy un consejo gratis: repongan esta maravilla en sus muebles expositores, como parte de su (irregular) colección permanente. ¿Un rubor soleado y jugoso, que aporta a las mejillas un brillo travieso y sobrenatural al mismo tiempo, que dura en la piel toda una jornada... y que cuesta menos de cuatro euros? Por favor, eso es un milagro. Nunca, nunca nunca me había sentido tan cautivada por un colorete que no fuera de Nars o de L´Oreal París: ni siquiera Milani me había hecho sentir así. Muy, muy in love. Si aún lo encuentas en alguna tienda física o virtual, no lo dudes ni un minuto.

Máscara de pestañas Audacious de Nars

5. Máscara de pestañas Audacious de Nars

Esta máscara sencillamente me ha hecho reconciliarme con mis pestañas. Ni más, ni menos. De repente, al verlas "actuar" en los vlogs, he empezado a pensar, ¡pero si se ven y todo! Se ven negras, largas, volátiles, gráciles... Voy a parar de piropearme no se crea algún suspicaz lector que de pronto me he quedado sin abuela, pero es que mis pestañas desnudas no son así... Así que los cantos de alabanza en realidad son todos para este rímel prodigioso. Me gusta mucho la fórmula, negra y rica pero que no migra por la ojera una vez has retirado el exceso, posando las pestañas varias veces sobre un bastoncillo antes de que seque; y el cepillo, que peina las pestañas y las recoge desde la base hasta las puntas.



Brushegg

6. Brushegg

Este invento ha conseguido que no me dé pereza limpiar mis brochas y por tanto maquillarme a diario con la famosa "paletina", que es mi herramienta favorita para aplicar bases fluidas. Es facilísimo y rapidísimo de usar. Y aunque sea pura frivolidad, lo sé, me encanta su forma, su tacto, su "presencia", me hace sentir muy cool por la mañana y eso no tiene precio. Tengo el azul-verde raro que me rechifla, el rosa lo regalé, y he vuelto a verlos en Beautik en varios tonos: entre ellos, un azul klein que me llama a gritos... de colores.

Primark

7. Zapatillas de cordones tipo Converse, en general, y zapatillas de Harry Potter de Primark en particular

Gracias a mi bajada de peso estoy mucho más ágil y por primera vez en mucho tiempo me he atrevido con las zapatillas de cordones, que siempre me han atraído pero me resultaban muy incómodas, siempre se me deshacían los cordones y me costaba agacharme para atarlos. Así que he entrado en una espiral de amor y furia por este calzado, y cuando esté bien entrada la primavera os mostraré mis ejemplares. Por ahora el favorito sigue siendo el de estampado Hogwarst que además me trae tan buenos recuerdos, pues las compré en Madrid tras la presentación de mi último libro, junto a mis amigas del mejor grupo de whatsapp que existe... ¡Blogueras por el mundo!

8. Y sigo total, absoluta y rendidamente enamorada del labial Milano red Shine 7 de Deborah, pero de eso hablaré muy pronto...

Si os ha gustado esta nueva saga... habrá más entregas: To be continued, siempre to be continued!

5 de abril de 2016

Maquillaje para la oficina en cuatro pasos (VLOG especial "Un día cualquiera")

A veces, viendo vídeo blogs en YouTube nos asalta la tentación de pensar que la vida, así con mayúsculas, sucede los sábados, en aquellos momentos distendidos en los que puedes disfrutar de una barbacoa con amigos, viajar a Madrid, visitar el local de Lush en Fuencarral, caminar por el campo riojano y beber agua de una cristalina fuente.
Pero yo siempre he sostenido la tesis de que "lo cotidiano deslumbra", que cada día tiene su luz escondida que a ti y sólo a ti te toca encontrar...

Maquillaje de un miércoles cualquiera... de dos a tres

Por eso me ha hecho especial ilusión publicar en mi canal una nueva entrega de la saga Adaldrida´s life, en la que muestro mi realidad más cotidiana: un rato de diversión que no dura horas ni requiere grandes escenarios, porque se gesta en un día cualquiera de dos a tres p.m., el tiempo que tengo para comer y descansar entre jornada y jornada laboral.
Como no me gusta ir a casa, porque me "aplatano", suelo comer con mis compañeros de UNIR en el comedor de la Casa de Aragón, y un día a la semana en el japonés. Luego, mi amiga y compañera Vicky y yo solemos pasear, tomar café en una terracita... o curiosear en el Tiger, que lo tenemos en frente y está abierto. Mi amiga tiene hijas pequeñas y siempre necesita algo, y el Tiger es fuente perenne de diversión.
A esos oasis de alegría improvisada dedico mi nuevo vídeo... y mi nuevo post, ya que vengo a hablaros del maquillaje que luzco en la primera parte, el más casual y cotidiano.

Los ingredientes del look

Es muy sencillo, ya que le dedico menos de diez minutos por la mañana. El labial que llevo es el Organza de L´Oreal y pronto hablaré de él en un "especial Terminados" porque desgraciadamente se apaga como una vela, además me pi
nto los labios siempre en el ascensor o por la calle y suelo variar de color... Así que me voy a detener en los cuatro pasos que sigo día a día para tener buena cara en la oficina:

1) Si cuento sólo con cinco minutos (es decir, si "Los niños y Jimeno" de Cadena 100 ya están danzando en la radio y tengo que salir disparada por la puerta porque pronto darán las nueve), me aplico maquillaje solar de Be+ con la brocha dúo fibra de Real Techniques. Es lo que llevo en la imagen: en un abrir y cerrar de ojos aporta cierta cobertura, protección, frescura y un acabado de piel perfecta sin maquillar. Si tengo más tiempo, aplico Toleriane Teint de La Roche Posay.

2) Con la brocha de polvos de la colección Make me Pretty de Essence (que amo), aplico en la parte carnosa de las mejillas el iluminador melocotón del dúo Jubilation de Nars. En un segundo tienes luz en el rostro respetando ese mismo halo de "maquillaje no maquillaje". Otra opción muy utilizada es el rubor melocotón claro de la colección Wake up spring! de Essence, el que llevo al final del vídeo.

3) Con los dedos incluso, o con el pincel en forma de lápiz de Mac, aplico el iluminador dorado del mismo dúo en todo el párpado móvil. Después fijo las cejas con cera.

4) Dibujo una línea a ras de pestañas superiores con el Tatto Liner de Kat Von D. Os aseguro que ha sido la mejor compra de maquillaje que he hecho en mucho tiempo: en el momento en que grabé el vídeo habían trascurrido seis horas desde su aplicación y ahí seguía, resistiendo ahora y siempre al invasor, negra, densa y limpia, acentuando la mirada.
A mí es que hay productos de Kat Von D que me dan la vida, y eso es aparte de los mitos o desmitificaciones que puedan rodear a la marca, aparte de los vaivenes de moda: ahora lo esperamos con ansias, ahora decimos que todo es bluff... Termino con dos pasadas de máscara de pestañas Audacious de Nars, retirando el sobrante con un bastoncillo, y lista para volar.



En el final del vídeo se me ve casi sin nada de esto, ya que hoy he seguido los pasos pero me salté el delineado de Kat Von D por falta de tiempo, y terminé haciendo un ahumado en la oficina antes de entrar en clase, con un liquid metal de Catrice que tengo en mi cajón..., pero en cambio acababa de probarme en Sephora el rouge "Adora" de Kat Von D, que es capaz de iluminar toda una ciudad.
Gracias a los consejos de mi amigo y compañero de trabajo Beltrán conseguí descargarme de nuevo el editor de Windows, y con un movimiento de muñeca conseguí grabarme a mí misma... eso sí, en escorzo.
Un día cualquiera... lo cotidiano deslumbra.

4 de abril de 2016

"Pintalabios" míticos: hoy, Lolita de Kat Von D

Al hilo de las reflexiones tan acertadas que hizo Miss Potingues a cuenta de lo "mítico", yo diría que puede haber dos clases de barras de labios míticas: aquéllas que se han convertido en objeto de deseo para todas las mujeres de una generación, y aquéllas que se han colado en mi neceser y en mi corazón hasta el punto de convertirse en objeto de mis desvelos. Un poco la idea kantiana de "la cosa en sí" y "la cosa en mí"..., pero aplicada al concepto barra de labios y al concepto de mito.

Photo by Batiscafo:
hace un par de años... y con quince kilos más

Hoy estreno nueva saga en este espacio para hablar de "los pintalabios de moda" y de "los pintalabios de mi vida", que pueden coincidir... o no. A lo largo de los sucesivos capítulos hablaré de labiales que tengo, que he tenido o que nunca tendré..., porque he hallado clones que me convencen.
Comenzamos con un labial que ha causado furor y al que me he resistido como gato panza arriba: el Lolita de Kat Von D. Ya en el nombre se muestra como un objeto icónico, pues evoca un personaje literario que es por sí mismo todo un mito. (Paréntesis: de mayor quiero trabajar de creativa en una firma cosmética bautizando sus productos: no se me ocurre mejor camino para una poeta potinguera como yo.)

Studded kiss "Lolita" de Kat Von D

Lo sé, estoy cometiendo una pequeña trampa, ya que la versión verdaderamente icónica es la del labial líquido y mate, pero que resulta demasiado seco y con un matiz demasiado Kylie Jenner para mí. Esto de la versión verdadera me ha recordado que el nombre de Verónica viene de las palabras latinas vero icono, "verdadera imagen", ¿no es bonito?

Resulta difícil apresar la verdadera imagen de Lolita, pues a pesar de su apariencia lisa y mate, posee muchas aristas. Supongo que lo mismo ocurre con la Lolita de papel.
Para empezar, la versión "Studded kiss" carece del subtono gris que tiene la versión líquida, tan de moda but not for me, en favor de un matiz más "color labio" que ya sabéis que me chifla.
En el envase aparece como un tono labio marrón, digamos "my lips but cinco tonos más", al estilo del Lip brown 4 de Bobbi Brown pero en acabado mate, y a veces según le dé la luz parece rosado casi malva, al estilo del Organza de L´Oreal París pero, repito una vez más, en mate...

Recién aplicado sobre una fina capa de cacao

Sin embargo cuando me lo aplico le encuentro matices rojizos y castaños al estilo Dolce vita de Nars pero con textura sólida, opaca..., y una vez asentado saca tonos ladrillo y hasta miel muy interesantes.
Junto a esta polifonía tonal dentro del color marrón, me ha impresionado su duración y el relativo confort que aporta, al contrario de otros ejemplares de la firma que he tenido.
Decían que los labiales dentro de la misma gama variaban en cuanto a sequedad y visto lo visto, voy a probar tonos que me atraen como el rojo metalizado Adora, porque lo que se rumoreaba es muy cierto. En los últimos tres días no he utilizado otro labial y mi boca no ha sufrido cataclismo alguno: es más, tengo una foto del "después" tras una pequeña conferencia que impartí, y el resultado fue éste:

Dos horas (y una conferencia de treinta minutos) después

No sólo lucía decente sino muy sano. Lolita ha aprobado con nota la prueba de los "labios de profesoressa", es decir, sirve para dar clase a pesar de su textura y acabado.
Por último, debo hablar de su envase, que es asunto polémico. Son muchos los que opinan que para costar ya sus buenos veinte euros, este labial presenta un envoltorio plasticoso, (como Nars o Mac y ahora Guerlain, por otra parte), pero a mí me gusta mucho por resultarme ligero, chic y muy limpio. Me alucina el relieve de tachuelas al más puro estilo gótico y el logo en el frontal del capuchón.
Lolita era ya un labial mítico en el mercado... y también lo es ahora en mi tocador.