30 de enero de 2017

Bricolaje cosmético: Enriqueciendo mi crema de Phytorelax

Como comenté al narrar mi primera (y casi última) compra en el caótico local de Primor en Logroño, la hidratante de día al aloe vera de Phytorelax me dejó bastante a medias. Su formulación y precio me sedujeron, pero su textura grumosa, olor medicamentoso y resultado algo áspero me hacían exclamar "enemigo a la vista, huyamos despavoridos ", como si fuera yo un personaje de la entrañable escritora Carmen Martín Gaite...


Como no es cuestión de tirar a la basura un tarro casi lleno en plena cuesta de enero (ni nunca, pero digamos que ciertos momentos del año te hacen más fácil la virtud), decidí customizar y batir la crema para humanizar un poco su aroma, enriquecerla y modificar su aspecto de puré de patatas en copos...



He aquí los elementos necesarios: el aceite milagroso de La Chinata que contiene aceite de oliva y de siempreviva y absoluto de mimosa como poderoso aromatizador, y un par de gotas de aceite esencial de árbol de té.
Sabéis que nunca hablo de formulación sino de bricolaje porque me faltan conocimientos e instrumentos profesionales, pero esta vez he dado un paso más hacia la exactitud científica usando una cucharita que mide exactamente un mililitro: forma parte de un conjunto de cucharas de medidas americanas que compré en Tiger hace mucho tiempo y rescaté gracias a uno de los vídeos de repostería de Dirty closet (por cierto, amo a esta youtuber...)



Además, las cucharas son de cerámica, material muy apropiado para manipular cremas y principios activos vegetales. Froté a conciencia las dos que iba a utilizar (una para medir y otra para mezclar) con alcohol de noventa y seis grados, a continuación añadí un mililitro (o un cuarto de cucharadita tsp) del aceite milagroso de La Chinata, y a continuación media de esa cucharadita (de un mililitro) de aceite esencial de árbol de té para aportar un toque destox al tratamiento.
Acto seguido, con la otra cuchara de cerámica, batí con todas mis fuerzas durante cinco minutos de reloj.

Éste es el resultado: si en las fotografías anteriores utilicé el filtro Perfpix (que amo incondicionalmente por dar mucha luz y una pátina muy especial a las imágenes), ésta os la presento al natural para que apreciéis la sublime textura que ha adquirido mi crema hidratante de día, que ahora lo es también de noche.
Me ha normalizado la piel tras un brote de granitos rojos en las mejillas, pero tambíén la ha logrado calmar e hidratar como antes no lo hacía. ¡Viva el bricolaje cosmético!

27 de enero de 2017

Primer pedido a Online Cosméticos: línea oro de Beauty Face & jumbos de Bell (swatches, look & Unboxing)

Hace ya una semana recibí mi primer pedido de la web española Online Cosméticos, que para todos los que seguimos a Arroín80 resulta entrañable..., y aguanté con un digno estoicismo hasta la mañana del domingo para abrirlo relajadamente, mientras desayunaba mi taza de té, fruta y un par de barritas de sésamo, soja y cacao Natwins.


Me encantó la experiencia de ir descubriendo productos mientras saboreaba la infusión, después de haber hojeado con calma el suplemento de belleza de la revista Telva..., y he decidido que a partir de ahora todos los paquetitos que reciba los abriré así, insertos en un mini vlog de domingo, respirando emoción pero también tranquilidad...
Recuerdo un unboxing que hice hace algún tiempo, entre prisas entre semana y no salió bien. El hecho de abrir cajitas encierra un núcleo mágico y hay que darle su tiempo y su lugar, como creo haber hecho ahora:


Como habéis visto, lo que me decidió a hacer un pedido fue la nueva línea de sérums, facial y ocular, con péptidos de oro de la firma polaca Beauty face con la que me estreno: fue leer la reseña en el blog de Miss Potingues y entrarme una curiosidad brutal porque sí, rondo los cuarenta y mi frente luce ya líneas de expresión. De esta firma sólo conocía las mascarillas, en un formato que a mí no me seduce, pero no había oído hablar de los sueros, y me pareció que por cuatro euros con ochenta y nueve euros en rebajas (seis euros y pico a precio normal) merecía la pena el experimento.


Y sí que valía la pena, y mucho. Obviamente en tres días es imposible notar mejorías alarmantes, pero os puedo relatar mis primerísimas (y óptimas) impresiones:

- Lo primero que impresiona son lo pequeños que son los frasquitos: yo hubiera pagado tres euros más con gusto para doblar los diez mililitros que traen, con ellos me parece estar jugando a casitas de muñecas.
- El sérum facial es denso, gelatinoso, y el ocular es muy líquido. Ambos son muy agradables de aplicar.
- La fórmula es increíblemente limpia: cero siliconas, cero petrolatos, cero alcoholes. Los péptidos de oro están en último lugar, (qué esperaba yo por cuatro euros y medio, eh?), pero en cambio hay colágeno en segundo lugar, alantoína, té verde, centella asiática y vitamina C... y vitis vinífera, un principio activo que es oro para mi piel sensible.
- También hay, y en un lugar destacado, el misterioso (para mí) complejo HA que creo haber leído a Miss Potingues que era retinol y que me tenía en vilo... Pues no ha sensibilizado mi piel, al contrario, el síntoma que noto yo es el rostro mucho más suave.

También me cogí unos parches para los ojos que quiero probar en una de esas sesiones de reflexiones en la bañera. Y quiero ver cómo evolucionan estos sueros: iremos informando sobre este tratamiento en mi rostro de pielroja de treinta y muy tantos años.


Y ya que estábamos metidos en los mundos de internet, me dije oyes voy a darme una vuelta por la web, y encontré algo que me enamora hasta la luna y más allá: ¡¡¡Los jumbos de Bell!
Hace ya un tiempo descubrí estos lápices gruesos en Beautik, pero los trajeron una vez y no volvieron por lo que deduje que habían sido una edición limitada. Utilicé el tono tres hasta la extenuación, así que comprenderéis mi ilusión a raudales al verlo campar alegremente por esta página web al precio, en rebajas, de cuatro euros con dos céntimos.
Me llevé dos ejemplares del susodicho número tres,que es mi jumbo favorito de todos los tiempos: un topo brillante escarchado con un claro matiz malva, es elegante y sublime, es que no hay epítetos ni adjetivos para decir lo mucho que me gusta. Lo llevé en la Nochevieja del año pasado...


Y por probar compré un tono petróleo que ya habéis visto en acción, el tono seis, pero hice caso de los sabios consejos de Gadirroja y de Miss potingues y lo difuminé con brocha, logrando este tono tan lleno de misterio y embrujo que me tiene desnortada. A ras de pestañas superiores delineé con el último jumbo, el número cuatro de la gama Secretale:


Una sombra de ojos en barra, de formato más fino y de fórmula aún más duradera, que a mí me hace cosquillas en el corazón porque fue exactamente el producto que le compré a Ángel en su añorada tienda de Murcia, MuakUp Shop, junto con la brocha en forma de Yachiyo que conservo como oro en paño y utilizo casi todos los días. Esta sombra también la había terminado y adivináis por qué: es color topo, que junto al melocotón en labios y mejillas es mi obsesión cromática...


Aquí tenéis los tres "chuaches"  y con ellos termino una combinación de "Haul + primeras impresiones + reseñas" que espero no os haya cansado en demasía: ¿os convence la idea del "Unboxing de domingo"?

23 de enero de 2017

Un "look" de teatro... siguiendo las últimas tendencias de color (Missha & Lush)

Ayer fui al teatro con una de mis tías, a ver la preciosa película de Whit Stillman, "Amor y amistad", basada en una novela de Jane Austen.
Es impresionante visionar una película de época, con la importancia que fotografía, música y vestuario poseen dentro de ese género, en un teatro clásico. Incluso apetece acudir "al tocador" a "empolvarse la nariz" como una dama...


Obviando el tremendo Bad hair Day (en realidad, Bad Hair Weekend) que sufría en silencio, me apeteció maquillarme un poco acorde con el escenario, teniendo en cuenta que el teatro Bretón de Logroño es una auténtica joya con marquesina de cristal, fachada iluminada y un interior de patio de butacas de terciopelo rojo, es decir, un ambiente como de amor y lujo.

A la sazón acababa de comprar el suplemento de belleza de la revista Telva y me había empapado de las nuevas tendencias para la primavera de 2017 a la que poco a poco (demasiado lentamente, creemos algunos) nos encaminamos, y se habían grabado en mi memoria tres directrices como de look de teatro:


- "Piel en crudo": nomenclatura que asusta un poco pero que significa apariencia de piel desnuda, por lo que prescindí del colorete y sólo apliqué una capa fina de polvos Prism Glow Powder de Missha por todo el rostro... y nada más. Un poco de contorno me hubiera venido bien para que el rostro no se
viera tan plano, pero he extraviado mi producto de Nabla para crear sombras y no tengo otro... Y además Telva exigía "piel en crudo" y sus deseos son órdenes.


- Mezcla de párpado azul más labio rojo: un poco estridente se me antoja la combinación pero si ya la llevó Audrey Herpburn nos fiaremos, sobre todo si nos atenemos a la piel en crudo anteriormente glosada. Para colorear de azul oscuro mis párpados estrené un jumbo de Bell, el tono cuatro que yo creía de color turquesa profundo y que ha resultado ser un híbrido entre el tono petróleo y un verde esmeralda, pero fabuloso también. Lo apliqué por todo el párpado móvil a modo de Color Block tal y como aparece en la revista.


- ... Y el increíble "Santa, baby" de Lush, que viene a encarnar la tercera y última directriz: labial rojo mate. Afortunadamente se vuelven a estilar los labios frescos y jugosos, hidratados, y pierde su corona y su poder la textura mate..., excepto en el "rouge" o carmín, que sigue reinando sin ni pizca de brillo. Y, si voy a usar un rojo mate, mejor que sea de Lush y tenga ingredientes orgánicos y cuide mis labios. Este labial, al contrario que su hermano "It started with a kiss", es bastante cómodo e hidratante para ser un rojo mate.


El color es rojo clásico, rojo Navidad, vibrante y encendido, y duró intacto toda la noche.
Para terminar, fijé las cejas sólo con cera incolora (acababa de depilarlas en Yves Rocher), y apliqué dos capas de la máscara Glam & Doll de Catrice en las pestañas: se trata de la última versión de este famoso rímel, perteneciente a la edición limitada "Pret a lumiére" que viste las pestañas de un negro brillante, escarchado, y que no hace excursiones de dudoso gusto e incierto paradero por el párpado inferior.

¿Os gusta esta nueva sección "siguiendo los últimos gritos de la moda en color"? Si el tiempo y la falta de inspiración no lo impiden, éste es el comienzo de una larga saga...

21 de enero de 2017

Solstice de Sleek: la paleta que lo ilumina TODO... hasta mi nuevo Vlog de YouTube

La paleta Solstice de Catrice fue uno de los objetos de culto, de los mitos en bucle que tuvieron su minuto de fama en el pasado año 2016: ocupó páginas y páginas cibernéticas, corrieron ríos de cíber tinta sobre ella, pero a mí no me tentaba en exceso. Nuestro momento llegó justo cuando se calmó un poco la marea..., pues en plenas navidades pensé que sería perfecta para celebrar el fin de año.


La primera vez que la usé no me acabó de enamorar porque no le di el acompañamiento debido: un maquillaje muy iluminado necesita limpieza, claridad y alegría. La rescaté en los días posteriores a Reyes, para encender mi tristeza post vacacional, y la llevaba con un rostro casi desnudo, un falso "no maquillaje", y labios hidratados y no muy oscuros: es justo lo que necesita la paleta para triunfar.


Al contrario de los envases habituales de la marca, que al menos a mí me dejan algo fría, en esta ocasión el envoltorio es apabullante: una paleta dorada al más puro estilo Clarins pero con un precio que aún es propio de Sleek (menos de trece euros), algo manchadizo pero sublime, la verdad.
Y cuando se abre la cajita mágica aparecen cuatro centelleantes iluminadores: uno en crema, el único que pensaba no utilizar porque lo supongo cargado de siliconas, pero al ser color piel achampanado y sin purpurina me parece perfecto para iluminar el arco bajo la ceja, una de las pocas zonas de mi rostro que no enrojecen fácilmente.


Los otros tres tonos tienen textura de polvo y mil burbujas plateadas y doradas nadando en su superficie, pero una vez aplicados en la piel, incluso bajo el sol como ha sido en caso más reciente, no se ve una purpurina evidente, basta, carnavalesca..., el brillo se funde en la piel encendiéndola, sí, pero con un destello integrado.


El primer color es un rosa liláceo casi blanquecino que aporta muchísima luz fría y que a mí me encanta como base de un maquillaje inocente de ojos: llenar con él la totalidad del párpado móvil, desde el lagrimal hasta la cuenca, delinear luego a ras de pestañas con un lápiz natural y terminar con rímel no muy exagerado.
Debajo de éste hay un iluminador color piel con un matiz cálido, casi melocotón, que como podéis suponer es mi favorito y me fascina en la parte alta del pómulo y en las "manzanitas de las mejillas". Y a su lado, un iluminador clásico, blanco roto champán con matiz dorado, que utilizo en el arco de Cupido.




Yo últimamente la combino con el rubor rojo fresa de la paleta Cheeks & Lips de Nars y con uno de mis nuevos labiales Smart fusion de Kiko, muy duraderos e hidratantes: éste es el 429, un color vino suave que combina muy bien con mi foulard de terciopelo regalo de Reyes, en tonos muy Gryffindor...
Podéis ver la paleta en acción en el último vlog que he subido a mi canal, en el que paseo por Sephora y Tiger Logroño con mi amiga Cris, intento comprar una rebaja puntual, os presento a la perrita de mi amiga María y abro el paquete que me enviaron de Teterum.


Pero, sobre todo, en este vídeo hacemos el gamberro sin parar, no dejo de reírme y se me ve muy... ¿iluminada? ¿Será la paleta Solstice de Sleek, o la felicidad que ya ha vuelto a mi vida?

19 de enero de 2017

Spa facial con el Agua de Oliva y el aceite milagroso de La Chinata

Uno de los regalos que más triunfaron en las pasadas Navidades en mi familia lo hice yo y era completamente inmaterial: un vale por diez sesiones de spa facial que le ofrecí a mi madre, y pudo disfrutar a lo largo de todas las vacaciones. Para cumplir con este delicioso deber, me serví de mis dos ultimos hallazgos o debería decir deslumbramientos de La Chinata: el Agua de oliva y el Aceite milagroso.


Todas las noches, antes de acostarnos, mi madre se sentaba cómodamente en el sofá del salón, cubierto con una oportuna toalla, y yo, después de lavar a conciencia mis manos, me aplicaba a la tarea.
Primero limpiaba su cutis, aplicando un algodón impregnado de agua micelar Phytorelax y masajeando luego con el cepillo facial de Natura bien rociado con el agua de oliva de La Chinata. Tanto la dueña de la tienda en Logroño como mi amiga María me habían asegurando que éste es uno de los mejores tónicos del mercado, y puedo corroborarlo. Elaborado con agua termal, aceite de oliva, glicerina, urea y extracto de hoja de olivo como primeros y casi únicos ingredientes, lo único que chirría de su fórmula es el perfume, que sí contiene como no podías dejar de intuir al percibir el glorioso aroma que desprende..., pero puedo prometer y prometo que no se trata de una fragancia irritante ni oclusiva.
Este producto cuesta sólo tres euros con noventa céntimos y deja la piel limpia, fresca, radiante. Y desprende un olor a campo en primavera que constituye por sí misma en toda una experiencia sensorial. Aprovechando ese aroma de lujuria bucólica masajeaba con los dedos la piel de las mejillas de mi madre, de abajo arriba siempre, de cuello a mentón y luego la frente..., para luego limpiar otra vez mis manos y aplicar el aceite milagroso, una de las últimas novedades de la firma.


Este precioso tarrito de cristal con gotero, con todo el aire de los laboratorios más modernos y de la rebotica más retro a la vez, guarda un auténtico tesoro: una mezcla de poderosos aceites vegetales (oliva, siempreviva y algo que suena aún más exótico), con... ¡absoluto de mimosa!

Sí, me lo dijo una comentarista y es verdad, y huele a gloria sin contener perfume: huele a flores, a sensualidad y pureza unidas de forma armónica, a égloga de Garcilaso: es verdaderamente un milagro olfativo... y cosmético, por cómo nutre la piel y la calma, y la sublima, y la ilumina. Mis dedos se fundían en el cutis de mi madre acariciando en círculos, como si cantaran una canción, como si recitaran un poema cosmético al anochecer. Y mientras tanto escuchábamos villancicos de Boney M a la luz de las velas de Yankee candle..., y claro: en estos días de Navidad la piel de mi madre ha renacido y resplandecido!

Este producto cuesta, asombrosamente, doce euros y pico (perdonad que no recuerde los céntimos exactos) y es todo un multiusos: sirve como elixir de masaje en pieles secas o maduras, como suplemento para añadir unas gotas a tu crema facial en pieles normales, mixtas o sensibles y... como contorno de ojos no tiene precio, pero de eso hablaré en una futura reseña de mi ru¡itual de belleza en invierno. To be continued, ¡siempre to be continued!

17 de enero de 2017

Primer Haul Primor Logroño: cuidado capilar con XHC y facial con Phytorelax

Hace un mes y medio, la cadena de perfumerías Primor hizo felices a los residentes en la Comunidad Autónoma de La Rioja abriendo un local en el Centro Comercial Berceo de Logroño. Esta hobbit pija lo anunció a bombo y platillo en su perfil de IG, con fotos y algún pequeño fragmento animado... De hecho, tenía material para hacer un vídeo pero se me ha quedado obsoleto porque lo dejé dormir y terminaron las fiestas..., y ya no es ninguna novedad.


En cambio, sí que pienso que un "haul" siempre es interesante, al menos despierta nuestro lado cotilla, y si viene contrastado por opiniones ya firmes, mejor que mejor. Llevo utilizando estos cuatro productos de los que os voy a hablar todo un mes, y ya puedo cantar sus alabanzas y censurar sus carencias con cierta autoridad.

A Primor voy a buscar esencialmente cosmética, ya que de maquillaje, salvo unas pocas exclusivas como las sombras de Accesorize o los productos de Physicians formula, me surto en otras tiendas: las marcas de lujo las encuentro en Sephora, y las marcas baratas como Essence, Catrice y Sleek prefiero buscarlas en Beautik. Puede que sea una tonta fidelidad la mía pero me gusta observarla porque conozco a la gente que hay detrás de estos dos locales en Logroño y sé que también luchan por comer cada día.
Sin embargo, hay dos rincones de esta perfumería que pienso fatigar a fondo: el de la parafarmacia que ofrece suculentos descuentos y un maravilloso conjunto de estanterías que han bautizado como "Naturalium" y que cuenta con magníficas marcas de cuidado facial, corporal y capilar con formulaciones muy respetuosas y precios de risa.


 
Allí encontré el champú hidratante de árbol de té de Xpel Hair Care que reseñara Tita Hellen, y que por un euro con cincuenta ha revolucionado literalmente mi cabello... para mucho mejor. Junto a la espuma milagrosa de Aussie, que también encontré en Primor aunque este producto sí puede comprarse en otros lugares, en cinco minutos y con un solo golpe de secador consigo este cabello despreocupada pero elegantemente ondulado.
El champú de XHC es magnífico: sin siliconas, fluido y ligero pero hidratante de veras, ¡es que lo tiene todo! Y deja mi pelo suelto, sin electricidad, calmado y limpio durante ¡hasta cuatro días!


Descubrí algunos productos para cuidar mi piel sensible, de una marca llamada Phytorelax perteneciente a Laboratorios Harbor, que están enriquecidos con toneladas de aloe vera y camomila; me llevé un agua micelar con cuatro funciones que me ha llegado al corazón. Limpiar mi piel cada noche con ella es un placentero ritual, y aunque la uso como segundo paso porque sin mi cepillo de natura y mi gel de arándanos de Missha ya no puedo vivir, cuando por una prisa inaudita la he utilizado en solitario ha desmaquillado y tonificado mi cutis con solo un par de pasadas, dejándolo fresco y radiante.


Como podéis ver en esta imagen, el jugo de aloe vera y el extracto de camomila aparecen en los primeros puestos del inci... y las siliconas, alcoholes y derivados del petróleo brillan por su ausencia. Este agua micelar cuesta 3,95 euros y directamente se ha convertido en mi favorita, por delante incluso de firmas muy queridas por mí como Nuxe o Isdin...
La misma formulación impecable tiene la crema que compré, al imbatible precio de 6,95 euros, pero ésta se me ha atragantado un poco. Quizás porque después de mis adoradas cremas de aloe vera y de vitamina C de The Body Shop era difícil acertar, pero este producto pincha en dos categorías muy importantes para mí: textura y aroma.



No sé si se percibe en todo su esplendor en la imagen, pero la textura de esta crema se parece muy mucho a la de un puré de patatas denso con grumitos. Y al no poseer fragancia, huele a una mezcla de medicamento y como tierra que no seduce en absoluto. Los resultados en la piel tampoco son tan buenos como los del tratamiento de TBS anteriormente citado: las mejillas incluso quedan algo tirantes y descubro en ella rojeces que habían desaparecido. Voy a terminarla tuneándola un poco, añadiendo algunas gotitas mágicas, y luego volveré a mi anterior rutina hidratante.

La misma pequeña decepción me he llevado con el famoso bálsamo en forma de huevo de EOS, que hallé en una estantería de Primor y me embargó la emoción a raudales..., para terminar descubriendo que las clásicas barritas de Crazy rumors que también se adquieren en Primor le ganan la partida, pero eso lo contaré en un nuevo capítulo de estas crónicas primorosas.

15 de enero de 2017

Reflexiones en la bañera (XXVIII: Propósitos de Año Nuevo 2017)

Regreso sana y salva del típico bajón posterior a Reyes, y he superado la que para mí es la auténtica primera semana de enero, pues del uno al seis yo lo computo como una deliciosa prolongación de diciembre...
En esta ocasión a la murria se le añadió el estrés, pero en el primer fin de semana tras las navidades retomo mis rutinas y recuerdo que antes de que El Corte Inglés empezara a anunciar a bombo y platillo las fiestas..., yo ya era feliz.

In my room...
Vivir sola es algo que de pronto, cuando mis padres se van, recuerdo que no me gustaba especialmente..., y tengo que volver a construir mis pequeños ritos cotidianos; ésos que me hacen sentir bien y recitar aquello de "mi casa..., mi castillo".
Una de esas rutinas placenteras que no practico cuando tengo invitados en casa y casi todos los días hay eventos es reflexionar dentro de una bañera crujiente de espuma: algo completamente necesario para encarar con buen humor los propósitos de Año Nuevo.


En este caso estrené el gel de melocotón y pera de la gama Fruity de Ziaja, que he comprado en Beautik y que tiene la sensualidad aterciopelada del melocotón y el frescor algo ácido de la pera: es afrutado sin empalagar y me evoca los veranos de mi infancia...
Yo no acertaba a vislumbrar el motivo de ese ramalazo a niñez feliz y a vacaciones con mis primas que me llegaba nada más abrir el bote ..., cuando Myriam de Beautik dijo que a ella le recordabamucho a un champú, sí: ¡¡¡Fructis de Garnier!!! ¡Qué recuerdos! No huele exactamente igual, es un aroma más cuidado pero igual de rico y con esa mezcla frutal de ácido y dulce.
Y ahora sí que sí van, un por uno, mis propósitos para este 2017:

Trabajando con alegría con esta "mani" de Nails Factory
1. Ser feliz y hacer felices a los demás:
No me tomo este propósito como una obligación (sé que muchas estáis empachadas de tanto decreto ley que parece mandar vomitar arco iris a todas horas), sino como un reto y un proyecto: ¡la felicidad es un concepto constructivista! No soy tan ingenua de pensar que si sonrío todos los días a los demás y me sonrío a mí misma ya no va a haber dolor, la vida será chupi y no se me vendrá ni a mí ni a los que me rodean ningún cataclismo encima..., pero siempre seré libre de elegir la forma de encarar las cosas, y en ese sentido me propongo tres metas para vivir día a día de forma agradable:
- Sonreír y piropear a los demás cuando se lo merecen, ver lo amable de cada persona, que siempre lo hay aunque esté escondido.
- Cultivar rutinas que me hacen feliz, como leer y actualizar el blog, y también ir al spa, hacerme la manicura...
- Y vivir todos los días desde la gratitud: porque tengo tanto que agradecer a Dios y a los demás, que no hacerlo será una ingratitud absoluta.


2. Regreso al deporte cinco días en semana:
Me fue muy bien cuando hacía media hora de elíptica más algo de máquinas o una hora de nadar cinco días en semana, y si lo hice puedo volver a hacerlo. Pero no solo se trata de eso, sino de recuperar la ilusión por el ejercicio, y para eso me  acabo mde comprar un mp3 (llevaba casi tres meses sin música y no es lo mismo), yyyyy...
¡¡¡la bolsa de deportes de Gryffindor de la Frikilería!!! Me la compré ayer como premio por haber entregado unos papeles muy importantes y que llevaron detrás muchísimo trabajo. Ya sé que puede parecer infantil..., pero un equipamiento deportivo atractivo motiva muchísimo.


3. Regreso a la comida creativa y a las frutas y verduras frescas:
Creo que mi pequeño fracaso en 2016 ha consistido en llamarle dieta y obligarme a ella cuando no lo es: se trata de comer bien e ilusionarme con una compra tan vitamínica como ésta: he descubierto que en los supermercados BM trocean la fruta fresca delante de ti y la tengo lista para medias mañanas y tardes llenas de sabor, que traen las mandarinas de Valencia como lo hacían en Eroski (esta cadena ha cerrado algunos locales en mi ciudad), y que hay también snacs sanos para cuando necesitas hidratos de carbono con control, como estas barritas de semillas de lino dorado, té verde y pasas.


4. Regreso a las infusiones: ¡la imaginación al poder, y si hay que comprar por internet, se compra!
En Nochebuena mi madre me regaló esta preciosa tacita de té con tapa e infusor, y le voy a dar vida. Tengo aún el rooibos de naranja de esta tienda y el rooibos de Navidad de Teterimundi, pero confieso que hace unos días hice mi primer pedido por la red a Teterum para tener conmigo un buen cargamento de Rooibos en latte, mi infusión favorita de todos los tiempos, aquella que me sacia las ganas de dulce como ninguna..., prometo en breve plazo de tiempo y post de infusiones como los de antaño..., ¡y algún que otro post de "outfit y dieta creativa"!

11 de enero de 2017

Wishlist de La Frikilería & billetera en forma de Game Boy de Nintendo

Cada vez soy más friki.
En la acepción de "ser obsesionado con cierta literatura o cine o particularidad de la cultura pop" me declaro absolutamente friki. Y tiendas como La Frikilería no me ayudan nada a mejorarme de lo mío: es todo tan especial y radiante que me seduce y arrastra como un ciclón hacia la frikidez, palabra que acabo de inventar aunque no las tengo todas conmigo porque, si el sustantivo es frikidez, el adjetivo será... ¿fríkida?

Mi nuevo billetero en forma de game Boy de Nintendo
¡Fríkida, más que fríkida!
Pensaréis que al vivir lejos de La Rioja y no poder visitar a menudo la calle Múgica de Logroño estáis a salvo de contagiaros pero no, nadie es inmune, porque La Frikilería tiene un magnífico perfil de facebook y de Instagram, y tiene tiene tiene una página web desde donde lanza sus cantos de sirena al mundo entero. Claro que la sensación que se percibe al visitar la tienda en vivo es única... Yo la descubrí hace un año y medio gracias a mi amiga Anita, y ya le he dedicado un par de vídeos de mi canal: enamorada me hallo. Aclaro que ni esos vídeos ni este post están patrocinados, aunque no haría ascos a una bonita colaboración.

Aún con su etiqueta en el mostrador de la tienda
El caso es que los Reyes me dejaron también un pequeño aguinaldo, y para sacudirme la morriña (mis amigos dicen que parezco Rosalía de Castro), proyecté una visita en el lunes más lunes de todos los lunes, el nueve de enero. Fui con mi amiga maría, quien me inoculó la pasión por los funkos, y aunque iba con ganas de ver figuras de vinilo tenía muy claro que tras las navidades no iba a caer con algo tan "caprichoso"; en cambio, necesitaba un billetero, y me apetecía que fuera especial.



Junto a mi bolso, llena ya con mis tarjetas

Yo nunca he jugado a la Game Boy por mi proverbial torpeza, pero justo por ese motivo constituye un mito para mí, porque en mi niñez veía a mis amigos y compañeros jugar con ella y siempre supuso para mí un objeto de deseo inalcanzable.
Me encanta esta cartera porque no abulta, la puedo llenar sólo con mis tarjetas y billetes dejar todo lo demás (llaves, monedas y bálsamos labiales) en mi monedero en forma de cinta TDK. Hasta ahora lo llevaba todo junto y encontrar el carnet era a veces misión imposible.
Me ha costado 22 euros que duelen, pero son justo el importe del regalo y la verdad es que llevo un tiempo mirando billeteros y no bajan de ese precio y más allá.

Hacer deporte así debe motivar mucho...

Y ya que estamos...os muestro una pequeña lista de deseos de la tienda: en primer lugar me encantaría tener esta bolsa de Gryffindor como mi bolsa de deportes. Es ideal, adoro ese color azul y por supuesto ese estampado, tiene el tamaño exacto para llevar mis zapatillas..., y cuesta 35 euros, así que me voy a sentar, me voy a tranquilizar, voy a respirar hondo... y a ver qué sucede.


Y ahora entro ya de lleno en lo fantástico: el resto de objetos que muestro son puras frikideces que no tienen utilidad más allá de la contemplación de la belleza, por lo que su adquisición se me antoja bastante lejana, pero que dejo aquí como mi lista de deseos de esta tienda encantada.
En primer lugar encontré la varita de Dumbledore, a tamaño bolígrafo aunque no creo que tenga ese uso. Cuesta once euros.


Por supuesto que vi funkos de Harry Potter, y María casi me suplicaba que me llevase a Ron Weasly   hacer compañía a Harry. No era mi momento pero esta figura es adorable: lleva el jersey que les teje la señora Weasly en Navidad. Sin embargo un funko que me tentó muchísimo,además estaba en tamaño pequeño y sirve de llavero, es el de Tristeza de la película de Disney Inside out:


Es una pocholada. Como casi todo lo que hay en esta tienda, aunque echo de menos más artículos de El Señor de los Anillos, y me encantaría que hubiera una figura de Galadriel o de Aragorn, a lo mejor basándose en ilustraciones de Alan Lee, o una alfombrilla para la entrada de mi casa que dijera: "dí amigo y entra". Si encontrara algo así, me la compraría sin reflexionar sobre mi economía en enero, ¡y sin esperar a cobrar a fin de mes!

9 de enero de 2017

Favoritos potingueros del 2016: el tag.

No veo mejor manera de solventar mi saudade post fiestas que, además de volver a leer a Jane Austen y visitar La Frikilería con mis amigas (por ejemplo), planear una agenda de reseñas y vídeos motivadores, de ésos que necesitan un poco de elaboración y por eso ilusionan: un claro ejemplo es este tag en el que el libro de conjuros de Tita Hellen me ha servido como inspiración.


Y es que los primeros días de un nuevo año siempre son pródigos en artículos sobre favoritos del año anterior y propósitos para el que comienza, y como todos tenemos un pequeño ser marujo en nuestro interior, aquí me veis, alimentando a la bestia, guiándome por el principio de empatía: supongo que si a mí me gusta leer vuestros favoritos, a vosotros no os disgustará leer los míos.
Esperando no equivocarme, comienzo la tarea:

Me gusta más la App de filtros Perfpix que a un tonto un lápiz

Marca revelación de maquillaje; 
Sin duda, Missha. De hecho iba a dedicarle un post homenaje cuando tristemente cerrara Beautik Logroño, pero como eso no va a suceder (¡albricias!) he dejado terminar el año sin gritar a los cuatro vientos lo mucho que adoro esta marca coreana que descubrí en la mencionada tienda.
Amo sobre todo la polvera Prism Glow que veis en la imagen, un polvo que cubre como un maquillaje, que respeta la piel y con spf 50, que tiemble Shiseido porque he encontrado un sustituto ideal a la polvera color piscina por diez euros menos... También amo sus borlas de algodón y sus gel limpiador de arándanos.


Marca revelación de tratamiento:
Sin duda, The Body Shop. Diréis que llevo años hablando de esta marca y es verdad. pero hasta ahora sólo había comprado corporales y maquillaje. Respecto a su línea facial sólo me atrevía con sus limpiadores de camomila. Sin embargo en verano me atreví con su crema iluminadora de vitamina C y en el Black Friday además de repetir compré su nueva crema de día de aloe vera. Ambas son oro puro. No puedo vivir sin ti, no hay manera...
Y al loro con la Chinata, que en esta Navidad me ha robado el corazón. To be continued...

Producto que siempre compro y nunca uso:
Productos corporales más allá de la triada de gel, desodorante y crema hidratante. Realmente no uso anticelulíticos ni exfoliante y esa es una de mis muchas...


Asignatura(s) pendiente(s):
Así, en plural. Otra muy grande son las cejas, sola soy incapaz de depilarlas y tardo en pedir cita, qué desastre. Y eso que en Yves Rocher me lo hacen genial por solo seis euros.
Pero hay una asignatura pendiente que a final de año conseguí resolver: durante 2016 he seguido buscando un candidato digno a perfume de mi vida (el puesto sigue vacante desde que el 2013 retiraran Summer by Kenzo), y de repente el 28 de diciembre, a tres días de comenzar un año nuevo... llega a mi vida Lilas de Álvarez Gómez: creo sinceramente que esta fragancia será mi nueva favorita.

Mientras no diga lo contrario, en fotos de mi cara no pongo filtros

Producto que no me llama la atención:
Las texturas mates en sombras, coloretes y labiales, lo he intentado pero no puedo con ello. Sobre todo las barras líquidas mates, y más si son caras, de verdad que no puedo con la life. Pero como siempre hay una excepción que confirma la regla, me declaro absoluta y rendidamente enamorada del tono Embellishment de los Lingerie de Nyx, tremenda fermosura malva con cierto matiz topo muy llevadero. Si pones debajo bálsamo de Crazy Rumors no corta los labios.


Dos productos low cost básicos:
Las sombras de ojos de Accesorize que venden por un euro en Primor, son un pequeño milagro: sedosas, duraderas y hasta duocromas... Y el dúo de iluminador y bronceador Hollywood de W7: me da igual su fórmula porque va sobre el fondo de maquillaje o a malas sobre el maquillaje compacto en polvo, y ambos los busco de gran calidad. El resultado es tal que así:

#NoFilter #OfCourse

Dos productos básicos de gama media:
Mi base de maquillaje (Toleriane Fluid de la Roche Posay, sí, el fondo fluido de calidad al que aludía), y el labial Electric Peach de H&M: ambos los veis también en acción en la imagen. Este trío de base, dúo de iluminador y bronceador y labial encienden y alegran cualquier lunes como... digamos... ¿hoy?


Dos productos básicos de lujo: 
Entre paletas anda el juego, y entre regalos de mis tíos Eva y Javier por mi cumpleaños: a final de 2015 me regalaron la ansiada Monarch de Kat Von D que ha sido una constante en mi maquillaje, y a final de 2016 me compraron la Cheeks & Lips de Nars que en tan poco tiempo se ha convertido en un favorito e imprescindible.

Producto que todo el mundo recomiende y yo odie:
No es un producto sino un ingrediente: la silicona. No estoy diciendo que la silicona sea amada por todo el mundo sino que la gente la tolera muy bien, y la esfera de los blogs y de YouTube se llenan de cuando en cuando de loas a una base o primer de culto y cuando vas a ver su formulación es una sopa de dimeticona con tropezones de xiloxane.

Producto que me encanta y todo el mundo odie:
No es exactamente un producto pero cuando publiqué mi último fiasco en la peluquería yo estaba toda afligida por el corte y peinado que eran un horror pero en cambio andaba enamorada (y sigo) del rubio nórdico, mientras a muchas de vosotras os horrorizó también.


El mayor descubrimiento:
De nuevo sin duda, los dos gadgets manuales que han llegado a mi rutina cosmética en el último trimestre y han revolucionado mis dos rituales de belleza favoritos:
A la hora de maquillarme, ya nada es como antes con la "beauty blender" versión Primark: tiemblo de ilusión pensando qué maravillas no hará la esponja verdadera. Pronto picaré con ella y elaboraré una reseña y comparativa entre varias esponjas sin látex.
Y a la hora de desmaquillarme, la vida es maravillosa gracias al cepillo facial manual de Natura. Lo amo locamente.


La mayor decepción: 
¿Se pueden elegir varias? No todo lo que compro o pruebo es amor a primera o segunda vista, las hobbits pijas también lloran.

La colonia Fleur de Mimosa de &Other Stories es riquísima, fragante, radiante..., pero dura exactamente diez minutos en mi piel. No me arrepiento de su adquisición porque el aroma es exquisito y porque me recuerda mi Navidad en Madrid con mis primas, pero no repetiré, porque es una bruma a precio de perfume: treinta euros ya son treinta euros ya son treinta euros. La voy a llevar a la oficina para dejarme inundar cuando necesite un momento de lujuria cosmética.
 Auténticos fiascos son los Lingerie Lid de Nyx, que en el tubo y recién aplicados no pueden ser más tornasolados y bellos, y en diez minutos también se vuelven pardos y se amontonan en los pliegues: así duran una eternidad pero en forma de pelotillas.

Y podría nominar también a los productos de cejas de Benefit, pero por el bien de mi bolsillo y de mi amor propio aún estoy "luchando por nuestra relación" al menos con el cincuenta por ciento de la compra.


Propósito para el 2017:
Podría decir cuidar las cejas mejor y voy a intentarlo, pero lo que de verdad quiero es volver a adelgazar y regresar a la rutina de gym: tengo cita con el endocrino el día 18 (horror y pavor), pero lo mejor es volver a comenzar sin reproches ni alarmismos, d¡sabiendo que durante la mitad última del 2016 no lo he llevado bien por motivos varios, no hay culpas, solo soluciones e ilusiones, y para eso me estoy haciendo nuevo equipo y neceser deportivo.
Espero que hayáis disfrutado el artículo..., ya que amenazo con el otro post inevitable de estas fechas, el de objetivos más extensos y reflexiones, ¿os apetece leerlo?