27 de febrero de 2017

Outfit & Look: Carnaval del vino en Haro... y vlog de despedida

¿Habéis disfrutado mucho en carnavales? Estos son días para gozar: yo antes no entendía mucho esta fiesta y ahora sí, porque la asocio intensamente a la Cuaresma y pienso que un tiempo aporta al otro su significado pleno: como dice el párroco de Haro, que es un hedonista católico como yo, Dios nos quiere muy alegres para que tengamos fuerza y podamos acompañarle en el trago de la Semana Santa.

Estoy orgullosa de esta foto, no lo puedo evitar...

Sí, he pasado estos días en Haro, La Rioja, y he vivido por quinta vez los famosos carnavales del vino que se celebran en el hotel de Los Agustinos y que consisten en un espectáculo temático y una degustación de lo nuevo de catorce bodegas riojanas, mientras los invitados van disfrazados del tema que toque cada año: en esta ocasión, de gremios medievales, y por vez primera me he atrevido y he ido vestida de mesonera medieval acompañando a dos de mis tíos (en la imagen, arreglando los últimos detalles del disfraz).
Disfraz absolutamente casero y que se compone, en la base, del vestido de Zara que llevé a la defensa de mi tesis, muy apropósito para la ocasión pues es negro liso, de lana y con manga francesa abullonada, y...

Filtro Artinlights de Perfpix para Instagram

... Dos pañuelos comprados en tienda local, uno grande y granate que atado a la cintura hace las veces
 de mandil y otro azul que cubre la cabeza y cae por los hombros. La especie del alforja que llevo en las manos te la dan allí para que cuelgues tu copa y vayas llenándola (y no voy a decir que rebose para que no me llaméis cursi  😂).
Los zapatos son unos Oxford de charol y ante en dorado y negro que, en el lenguaje de ciertas revistas de moda, ha sido mi último capricho fashion o mi compra estrella en este invierno:

Ídem

Llevaba ¡años! queriendo unos Oxford pero no los encontraba ni baratos ni de mi talla. Sin embargo la espera la valido la pena porque éstos son especiales (no blancos y negros sino dorados y negros), y porque me costaron 55 euros que para su calidad y comodidad son una auténtica ganga. Los encontré en una tienda local de Logroño que se llama Raquel Pérez (Calle vara del rey), y son de su propia firma.
Muy medievales no son, pero sí son dorados. Como habréis podido comprobar, a mí todo lo dorado me parece medieval o mejor dicho, todo lo que me gusta me parece medieval. Y esta aseveración enlaza con el maquillaje que usé para el evento:

#NoFilter

Porque sólo tenía en mente tres obsesiones:
1) piel corregida pero no muy cubierta, algo que logré aplicando la BB Cream Perfect Cover de Missha con mano muy ligera y con la Beauty Blender muy húmeda;
2) labios y mejillas jugosas y color rojo labio y rubor natural, lo cual se podría haber conseguido (y era muy apropiado) con la barra Medieval de Lipstick Queen pero no la tenía a mano, por lo que recurrí al maravilloso, magnífico, sublime jumbo Rouge Aquarelle de Yves Rocher (que amo, ¿lo he dicho?) en labios y en pómulos matizado con el colorete Coral Cove de Milani que me regaló Mareas...
3) Párpados color oro antiguo con un delineado en negro algo emborronado: logré la primera parte de la ecuación con un Lingerie Lid en tono dorado que me compré en Sevilla y cuyo tono me fascina tanto que cuando su compañero falló, se salvó de la quema: en vez de ser defenestrado lo guardé prudentemente en el cajón más recóndito de mi tocador.

#NoFilter

He dado con la clave para aplicarlo: olvidarse del pincel de esponjita, tomar una cantidad ínfima y extenderlo con los dedos a capas muy finas. Qué pena de Lingerie Lid color topo que me irritó tanto que terminó en la basira: de este modo no se amontonan en el pliegue del párpado y duran toda la noche. Esta fotografía fue tomada muy al final y veis que el delineador está hecho trizas..., pero el halo dorado resiste ahora y siempre al invasor.


En el apartado joyas, una mesonera no llevaría muchas, pero tras prescindir del reloj (que hubiera resultado anacrónico) no me resistí a llevar los pendientes de perlas que me regalaron los Reyes y este anillo que también me parece muy medieval (guiño guiño 😂).
Lo compré hace tres años y medio en una pequeña orfebrería totalmente artesanal de  Palermo cuando me invitaron a mi primer congreso internacional: fue justamente el día en que nacieron mis sobrinos mellizos por lo que para mí es como un talismán...
El espectáculo fue digno de verse al fusionar Edad Media con modernidad (canciones de Sia y Adele incluidas), y tenéis una parte en mi último vlog...



Que si lo habéis visto sabréis que de veras es el último: me voy a tomar un tiempo con YouTube para dedicarme a lo que de verdad sé hacer con unas perspectivas medianas de calidad y éxito, pero de esto hablaré a lo mejor en las próximas reflexiones en la bañera.

25 de febrero de 2017

Esmalte Precious de H&M, o cómo salvar una manicura arruinada

El esmalte Precious de H&M presenta un precioso color oro antiguo, como de joya medieval, radiante y a la vez apagado, casi mate. Es una laca escarchada, poseedora de un brillo metálico tejido por millares de burbujas finas y centelleantes, es decir, carente de esos tropezones grandes de glitter que suelen ofrecer un acabado vulgar.

4,99 euros
Se trata de uno de los pocos esmaltes que tengo siempre en casa a mano, de hecho ahora mismo sólo conservo ése junto al azul de OPI que me compré en el aeropuerto de Oporto, y es porque constituye un auténtico comodín: puedes aplicarlo sobre cualquier color y textura.... y queda espectacular.
En solitario, con solo dos capas viste tus uñas de fiesta, pero sobre un esmalte digamos rojizo, burdeos, vino o rosa viejo adquiere un color "ala de mosca" con fondo dorado que me recuerda al tornasol de ciertas sombras dúocromas como Club de Mac, Label Whore de Too Faced..., licuado en textura líquida y brillante.
Y justo hace unos días se me presentó la ocasión de volver a disfrutar de él.

Tono 17 de Nails Factory mate

Yo tenía una flamante manicura de Nails Factory, realizada por un gran artista del local de Logroño, Tomás, con el número 17 en acabado mate: un rosa viejo o granate suave de lo más femenino que me duró intacta tres semanas, pero que justo en el pasado sábado decidió fallarme por fin, y se me cayó la uña del dedo meñique entera y verdadera. No un pico, no un desconchón, no: una uña entera que no había modo de disimular.
El domingo había quedado y me daba pena presentarme sin una uña..., así que en el último minuto se me ocurrió recubrirlo todo con un par de capas doradas:


17 Nails Factory + Precious H&M
Aquí tenéis las fotografías de la manicura rehecha: el resultado es un cobrizo también propio de orfebrería artesana, que vira según la luz del sol a un color ala de mosca con subtonos rojizos, azules y hasta verdosos. Estas imágenes, a diferencia de la primera que abre el post, no tienen filtro alguno, por eso podéis ver la diferencia entre el dedo meñique, más claro, más oro puro, y el resto mucho más oscuro, complejo y preciosista.
Sin haberlo preparado, encontré una pareja estupenda para construir una manicura barroca y reluciente.

21 de febrero de 2017

Paleta Sweet peach de Too Faced, segunda parte: "Total look" melocotón

No sé si os habéis dado cuenta... A lo mejor un leve rumor ha llegado a vuestros cándidos oídos... Se ha mencionado en más de una ocasión en espacios físicos y telemáticos: dos o tres... o trescientas veces... ¡Al fin se ha puesto de moda, intensa, rabiosa, rendidamente el color melocotón en maquillaje!
Y, por supuesto, yo vivo feliz.


Pues si el tono melocotón me disloca desde mi más tierna adolescencia, cuando empecé a atesorar pinturas de guerra en mi tocador, es por alguna razón de fundamento. Un motivo tengo yo en mis acciones.Y es que esta tonalidad es radiante y soleada, encierra en sí la luz del mediodía.
Así que vengo con un segundo look y crónica de la paleta Sweet Peach de Too Faced que me compré en el último arrebato de las rebajas, y que barata no fue pero no habrá producto cosmético mejor amortizado en muchos kilómetros a la redonda: alegra la primera hora de todos los días de mi semana.

Luz natural al fin
Y tras este preámbulo laudatorio, vamos al look.
En mis mejillas reina la sombra "Candied Peach" como rubor desde que la paleta cayó en mis manos. La aplico con mi brocha "Yachiyo" de Muakup Shop y me apasiona el aspecto de pómulos campestres que consigue.
Al principio aplicaba también encima una pincelada de "Just Peachy" para aportar algo de brillo al improvisado colorete, pero dicha sombra tira más al rosa que al melocotón puro, sin perder su matiz amelocotonado, y la sombra bautizada como "melocotón de azúcar" a pesar de ser bastante mate no deja sensación plana en el rostro, quizás porque para las muy puristas no es una sombra mate del todo: posee alguna micro partícula dorada suelta bailando en su superficie, pero es la fuerza del color la que realza el volumen de la mejilla con tanto candor y dulzura como firmeza.


En los párpados, la clara e indiscutible protagonista es una sombra sola: si debajo de la ceja apliqué "Peaches´n cream" y en el lagrimal, "White peach", en cambio trabajé todo el párpado móvil e incluso la cuenca del ojo, difuminada, con una única sombra, mi tercera favorita después de "Candied peach" y "Caramelized":
Esta sombra se llama "Luscious" y es compleja, casi de cuento de hadas, difícil de describir. Recurro a las comparaciones: "Luscious" de Too Faced me recuerda a la otrora famosísima (yo diría que hasta mítica) sombra "Kitten" de Stila, ¿la recordáis? Sólo que con un matiz melocotón dorado en vez de rosa. Kitten era una sombra toda brillo champán, toda destello metálico. "Luscious" es igual pero aún más bonita porque suma ese precioso pigmento cálido y dulce a la vez.


El resto del maquillaje se compone de:
- BB cream Perfect Cover de Missha en el rostro, aplicada con la esponja Beauty Blende (BB al cuadrado): deja una piel preciosa, no necesita de ningún otro corrector (al menos en mi rostro sin ojeras y con rojeces bastante moderadas, bajo control)
- Dos pasadas de rímel: en este look tan radiante, tan de "ojo limpio", sin delineado ni ahumado para enfatizar la mirada, hace falta mucha máscara de pestañas: apliqué primero la Glam & Doll de Catrice y luego dos pasadas de la Roller Lash de Benefit y me pareció una pareja fabulosa, ya que no se veía la mirada desnuda sino soleada y poco cargada:


En los labios, mi adorado "Electric Peach" de H&M que fue edición limitada en navidad y ya no se encuentra en ninguno de sus locales, y por eso utilizo con cuentagotas. señores de H&M, por favor, el día que se me acabe moriré de pena cosmética. Eviten una muerte innecesaria y repongan esta serie en el lineal fijo: les hago un favor al rogarlo, pues el acabado metalizado está muy de moda también.

Creo que en las fotos se palpa, se mastica mi felicidad. Y no era el motivo solamente estar gozando de un sábado lleno de sol..., sino que hoy hace exactamente seis años que trabajo en la Universidad Internacional de La Rioja, por lo que me he permitido narrar mi rutina en esta preciosa cuidad en un nuevo vlog en mi canal:




19 de febrero de 2017

¡Hasta siempre, Beautik Logroño! (Regalos de Catrice & Missha)

Ya es una (triste) realidad. Beautik Logroño ha cerrado sus puertas.
Ayer fue el último día y estuve un momento por la mañana para despedirme de Mila y toda la tarde acompañando a Myriam, que ya es mucho más que una dependienta para mí.

Último Selfie compartido ante el espejo del tocador

No puedo resumir en breves líneas lo que esta tienda ha supuesto en mi vida. Durante más de cuatro años fue mi casa, mi refugio, mi rincón para makimarujear a mis anchas. Una nueva colección de Essence en este local no significaba tan solo la posibilidad de llevarse a casa una brocha maja o un colorete bonito por menos de cinco euros, no: suponía toda una fiesta, un despliegue de fotos y conversación, sin reloj ni calendarios.


En Beautik Logroño descubrí la firma de cosmética coreana Missha, que a día de hoy es imprescindible en mi rutina de limpieza y en mi maquillaje. El nivel de asesoramiento que te ofrecían era algo que alucinaba.
Pero mi historia con esta tienda más mucho allá del maquillaje, con ser éste un asunto importante ya que como bien dijo Baltasar G, Pinel es "una grieta hacia el alma", y la evasión en estos tiempos oscuros en palabras de Tolkien se convierte en un derecho, el de sentirnos guapas para alegrar nuestra vida y así también la de los demás.

Y con ser el maquillaje algo nada frívolo en mi vida, Beautik ha supuesto mucho más: radiantes sábados por la mañana, momentos inolvidables, la primera vez que mi amiga Cris descubrió cómo un sencillo colorete sube no sólo el rubor sino la autoestima...



Por todo esto hoy me siento "huérfana de señales", como diría mi amigo Lord Scutum en tono trágico cómico, escondiendo tras la ironía y la pirueta carnavalesca un dolor auténtico. "Habrás arrasado", me comenta Ginger en Instagram: pues debo decir que en esta quincena de liquidación por cierre sólo me he hecho con un par de máscaras Glam & Doll de la última colección de Catrice, y con un champú en seco de la nueva gama de batiste (la de los botes plateados, no blancos), que es  puro amor renacentista.

Pero en este último día no hubo compras sino regalos. Myriam me regaló un botecito de la famosa BB Cream Perfect Cover de Missha, que ella siempre me recomendó, y que ha pasado a reinar en mi neceser de bolso pequeño mientras que la base de LRP (o lo que queda de ella) ha pasado al neceser de Mr Wonderful que tengo en el tocador...


Y por la mañana Mila me enseñó toda una caja de testers de Catrice nuevos y me dijo: "Elige lo que quieras". Me sentí como el día de Reyes de la última Navidad inocente de nuestra niñez, ese seis de enero en el que te acabas de enterar de que todo el tinglado lo organizan tus padres pero aún así recibes los regalos con alegría porque son regalos... y porque esa mentira es la verdad más bonita del mundo que construyen a tu alrededor los que te quieren.
Con el momento "elige" ocurrió algo parecido: creo que a toda potinguera le fascina la idea de escoger entre distintos objetos de maquillaje..., pero ¿tenía que ser para liquidar un negocio que termina?



Sea como sea, me llevé dos "pintalabios" de Catrice que aún no he probado, una talla de viaje del maquillaje All Matt que regalaré a mi prima (me equivoqué y quería el Photo Finish), y cuatro productos en polvo que me van a venir genial para mi paleta "Adaldrida on the run", que es la que más utilizo por las mañanas: maquillaje compacto en polvo HD tono 30 Sand Beige, colorete  tono 60 y dos sombras de ojos que me van a hacer un gran avío: la número 400 es un clon bastante aceptable de la Satin Taupe de Mac (en la imagen las podéis ver juntas), y el 860 Beauty and the Beige, un beige luminoso perlado con migro purpurinas que como base para un sencillo delineado de lunes o miércoles me parece fabuloso.


Como veis, los nuevos colores pugnan con los antiguos en mi paleta de reducidas dimensiones y no cabe todo..., pero tendré los recambios bien ordenados dentro de sus envases de plásticos e iré vistiendo la paleta de distintos tonos como si fuera una muñeca Barbie para niñas que han crecido ya.

En cuanto a Myriam de Beautik... pasa a ser tan sólo Myriam, y "nos veremos en los bares" o en las rutas de compras de belleza: termina la relación clienta-dependienta y comienza -continúa- una gran amistad.

17 de febrero de 2017

Mi ritual de belleza nocturno 2017: Missha, La Chinata, Darphin, Natura...

No hay momento más mágico (ni más cotidiano tampoco), que aquel en el que descubres que todos los productos que conforman tu momento de cuidado facial casan, se completan, combinan a la perfección y armonizan como en una sinfonía o puzzle de belleza: es lo que hace mucho, mucho tiempo no me ocurría a mí, y ahora me sucede.


Por eso es el momento de hablaros de mi rutina facial diaria en esta entrada de año, impar y luminoso. Porque entre regalos esperados e imprevistos y compras impulsivas o largamente pensadas, he reunido cinco productos y dos utensilios en mi tocador que recrean el perfecto ritual de belleza.
Ritual que se compone de dos instantes, limpieza e hidratación, aunque cada uno de ellos se dividen y se vuelven más o menos complejos según el momento del día, mañana o noche.
Quiero detallaros aquí cada uno de los pasos que sigo antes de acostarme, ya que por la mañana hay muchas ocasiones en las que milagro es que consiga pasarme un algodón aplicado en agua micelar y aplicarme la crema hidratante antes de volar hacia mi lugar de trabajo:

1. Limpieza


El desmaquillado y limpieza de mi cutis cambió radicalmente para mí a finales del pasado año, cuando en mi visita a Sevilla para presentar mi último poemario entré en la tienda Natura y encontré este cuco cepillo facial, que me costó la "friolera" de nueve euros  con noventa céntimos.

Tiene las cerdas redondeadas y dulces pero firmes, y desde que lo utilizo mi piel está limpia y radiante sin haberse sensibilizado un átomo. Las propietarias de pieles reactivas a veces pensamos que el hecho de limpiar en profundidad es poco menos que el lobo feroz, cuando lo cierto es que los poros taponados por culpa de la suciedad no eliminada enrojecen mucho más el cutis que un buen pulido con un cepillo delicado.

Lo humedezco con el agua de oliva de La Chinata, aplico un guisante de gel limpiador de arándano de Missha y ¡a limpiar! Este gel que huele ligeramente a pastel americano, posee una fórmula sublime y desmaquilla y limpia mi piel, ambas funciones, como ningún producto hasta ahora. Me deja la cara fresca, como respirando aire campestre, con sensación de salud y frescor..., pero sin rojez ni tirantez alguna. Lo solía comprar en Beautik y tristemente mañana cierra sus puertas, pero lo buscaré en la red o donde sea. Lo necesito para vivir.


Tras el desmaquillado aclaro un poco con agua, mineral o del grifo según el estado de mi piel, y vuelvo a pasar el cepillo por mi rostro, esta vez empapado en el Agua de Oliva de La Chinata, que cuesta tres euros con noventa y huele a campo y me deja la tez fresca e hidratada. Acto seguido le llega el turno al contorno de ojos.

2. Hidratación

Como contorno estoy utilizando el aceite milagroso de La Chinata que realmente es un milagro. Milagro que cueste menos de trece euros y contenga tal cantidad de principios activos preciosos, entre ellos el extracto de siempreviva de poderes antiedad y el relajante absoluto de mimosa, y tal asombrosa ausencia de ingredientes dañinos.
Lo he usado disuelto en una crema facial (supuso el cambio del no ser al ser para la crema en cuestión), pero solo, como contorno de ojos, está hidratando y regenerando la zona como ningún otro producto lo hizo nunca.
Lo aplico mediante un suave masaje con el rodillo que me regalaron los Reyes magos, de auténtico jade, comprado en un mercadillo medieval: el movimiento rotatorio y la agradable frialdad de la piedra elevan este gesto a la categoría de pequeño spa cotidiano.


Por último llega el turno al sérum y a la crema hidratante: después de un tiempo utilizando sueros de vitamina C he vuelto a mis orígenes gracias al generoso regalo de Lucía, lectora de este espacio: ella me ofreció un frasquito de Intral de Darphin lleno al ochenta por ciento y lo estoy disfrutando noche a noche. La camomila, que es sin duda mi principio activo favorito junto a la manteca de karité y el aloe vera, es también el segundo ingrediente de esta fórmula como de cuento de hadas. Nada más pulsar mis dedos impregnados en ella sobre la piel noto que me envuelve la calma, pese a que el olor no ser su punto fuerte. Amo este producto como recuerdo no haber amado ninguno en mucho tiempo, es mi suero de cabecera y aunque soy muy consciente de que cuesta sobre los setenta euros prometo ahorrar para reponerlo cuando se termine porque ¡merece la pena!

En cuanto a tratamiento hidratante (crema propiamente dicha), me estoy despidiendo del "Face night elixir" de Puze Czesch que ya no se venderá más en las tiendas Sé Happy, aunque aún quedan algunas existencias. La verdad es que suspiro por reponer la crema de día de aloe vera de The Body Shop, pero mientras tanto disfruto de este tubito que por ocho euros ofrece un cóctel de manteca de karité y aceite de macadamia, dos conocidos y queridos ingredientes, y extracto de turba y lúpulo, dos elementos exóticos que calman a la perfección mi cutis.

#NoFilter #NoMakeUp but lips
Aquí tenéis una imagen en la que he utilizado Layout para hacer el collage pero ningún otro filtro (en las demás usé mi amado Artinligth de  Perfpix para dotar de luz a unas fotografías realizadas a las 8 a.m), y sin maquillaje ninguno, "au naturel" como proclaman las revistas, sólo una ligera pasada de labial Peach Fizz de Guerlain... y el ritual completo de limpiador, tónico, sérum, contorno y crema.
Éste es mi penúltimo gesto antes de irme a dormir: toda una isla de confort para meterme en la cama a leer a Jane Austen, Harry Potter o Calderón con la piel y la inocencia de un niño.

15 de febrero de 2017

Los "Múltiples" de Nyx y de Make Up Revolution, ¿clones de Nars? (VLOG)

El Múltiple es, para muchos devotos de la marca, uno de los inventos más geniales del genial François Nars: una barrita de color, cremosa pero empolvada y no comedogénica, susceptible de ser aplicada en mejillas, párpados o incluso en boca. Yo sólo he tenido un múltiple, en el tono South beach: un melocotón bronce de efecto húmedo que regalaba un magnífico halo de pómulos quemados, más que besados, por el sol.


Pero todo en esta vida tiene un fin. El Múltiple South Beach me ha acompañado desde 2008, antes de que llegara la firma a España mi amigo Pablo me lo regaló junto al labial Dolce vita tras su luna de miel en Nueva York: los había comprado en la mítica tienda Kiss and Make Up. En estos ocho años, estos dos productos han sido mi amuleto, mi talismán, mi recuerdo más querido dentro de mi neceser... y ahora toca reponerlos, algo que haré sin duda dado el valor sentimental de ambos, pero tengo que esperar un poco.

En el resto de imágenes del post, #NoFilter

Mientras tanto, el pasado sábado en Madrid me lancé a la búsqueda de sustitutos low cost que fueran dignos... y el resultado no pudo ser mejor: hice un descubrimiento interesante y me llevé una grata sorpresa.
Por la mañana salí por el barrio de Salamanca en Madrid con Lucía, una encantadora lectora de este espacio, y juntas descubrimos los (al menos para mí) nuevos múltiples de Nyx, que cuestan siete euros con noventa céntimos y son una pequeña maravilla.

Y por la tarde fui con La Tía Maruja a Primor Fuencarral y para comparar me llevé la versión de Make Up Revolution, (cuatro euros con noventa y cinco céntimos), que ignoro si es novedad pero que yo nunca había visto hasta ahora.


Recordemos que ya antes había buscado una opción más económica en Kiko, pero como bien comentó Tita Hellen, el Velvet Touch de esta marca (seis euros con noventa y cinco céntimos) defrauda por dos motivos: lo que caracteriza al Múltiple de Nars es su duración casi eterna y su virtud al no ensuciar ni saturar los poros, y en cambio, el múltiple de Kiko dura un suspiro en la mejilla y asfixia la piel.
La pregunta que latía en el aire era: ¿podían Nyx y Make Up Revolution acercarse un poco más al original en estos dos aspectos capitales?



Os dejo con mi último vlog que narra el momento justo del hallazgo, y os cuento mis primerísimas impresiones, que datan de solamente cuatro días de uso.

El producto de Nyx es realmente bueno, ¿y cuál de ellos no lo es? Os aseguro que la marca me está enamorando de veras (y nadie me paga ni me regala un triste chupa chups por hacer esta aseveración tan categórica).
Se declina en tonos de lo más apetecibles, varios bronces mates que no son mi estilo pero luego un curioso dorado, un rosa niña buena y un grosella que poco a poco serán míos, y este coral dorado que han bautizado como Coralicious y que cabalga a medias entre el concepto de rubor y el de mero iluminador: más que teñir las mejillas las enciende, como se ve en el vídeo, que por cierto refleja el color de manera muy fiel, pero ese halo luminoso perdura y no ensucia la piel.



Lo que más me gusta de él, aparte de su color y su precio, es su duración, bastante buena, su acabado redondeado que previene accidentes con el envase y su tacto empolvado que copia fielmente el original... Resumiendo, me gusta ¡todo! He usado y abusado de él y no ha provocado explosiones rojas en mis mejillas, por lo que supongo que será bastante respetuoso con la piel. He de adivinarlo, pues en ningún sitio he vislumbrado lista de ingredientes alguna.

Izquierda Nyx- Derecha MUR

El producto de Make Up Revolution se declina en varios tonos, todos mates (hay un rosa claro liláceo muy interesante, pero mate). Y, de repente, el último color llamado Rush es un perfecto clon de Orgasm de Nars, inundado de partículas doradas.
Debo decir que aunque parece que mis dos compras son idénticas, en la piel se distinguen mucho: el múltiple de Nyx es mucho más melocotón y deja sólo un velo de color, mientras el de MUR resulta mucho más basto, aunque sí detalla su fórmula y es una auténtica sopa de siliconas (¿mamá, qué tenemos para cenar?  ¡Grabié, trae el tubo de la silicona que le hacemos un caldito al niño!)
Bromas surrealistas aparte, Rush resulta una plasta en comparación con Coralicious, en verano amenaza con derretirse dentro del bote, carece de esa atractiva terminación empolvada y redondeada y en la piel no dura tanto como aquél, además de que resulta muchísimo más difícil de aplicar de una manera uniforme.
Sin embargo tiene un punto fuerte: al ser más denso y cremoso, funciona muy bien como barra de labios.

¿Cuál es mi veredicto? Si tu piel no es exigente o tu base de maquillaje te protege, por menos de cinco euros la barra de MUR ofrece una preciosa tonalidad para boca y mejillas..., pero merece la pena invertir un par de euros más en la versión de Nyx. De hecho, ya tengo ganas de hacerme con las otras tonalidades, así que debo recordarme a mí misma que mi objetivo al buscar un digno sustituto más barato era... ¡ahorrar!

13 de febrero de 2017

Reflexiones en la bañera (XXIX: Lush, perritos adorables y homofobia)

Después de la tormenta... llegó la calma. Desde el final de las Navidades no me sumergía en una acogedora bañera, y he tenido que volver a casa de mis padres en Madrid para probar de nuevo las delicias del agua sin reloj ni calendarios: la mejor forma de comenzar un sábado repleto de familia, amigos y perfumerías es disfrutando de un baño gozoso en el que reencuentro dos de mis últimas compras de la marca Lush:


La crema de ducha Yuzu & Cocoa se la regalé a mi madre tras comprarla en Sevilla porque si su aroma me hizo perder la cabeza en la tienda, luego no me convencieron ni su textura ni su color. La llevamos a Madrid y allí se quedó triste y sola... hasta que decidí darle una oportunidad reinventándola como "gel de baño": cierto es que no llena el ambiente de burbujas sino de una ligera espuma fina y cremosa, pero es como de veras la puedo disfrutar.
Envuelta en un olor cítrico y dulce realmente inédito, me dispongo a elaborar sesudas reflexiones en la bañera...



1. ¿Y por qué no nos gustabs este producto para la ducha? Pues porque era demasiado denso y amarillo, y aplicado directamente sobre la piel incluso la tiñe un poco, trayéndome recuerdos de hospital poco gratos... Sí, amigos, el color de este producto no es amarillo limón sino... amarillo hígado enfermo. Aaargh.

2. No paro de pensar en Bimba Bosé. Tengo que dejarlo ya: no la conocía, nunca conoceré a su familia, y desgraciadamente no ha sido la primera ni será la última.
Quizás lo que me ha impactado tanto han sido los insultos en redes sociales, a ella que en paz descanse y a su tío por mor de una orientación sexual que entonces no venía a cuento de nada. ¿Quién está enfermo aquí?


3. Adoro los libros de literatura juvenil, y cuando estuve en Bilbao mi compañero Enrique Gudín de la lama me regaló su novela, que pertenece a ese género. "En Primaria éramos todos muy listos"·, editorial Edebé. Va por la octava edición, es un crac. Y la novela resulta deliciosa, se lee en dos noches (de hotel).

4. Sí, me llevé mi sirenita conmigo, me hacía compañía por las noches. Cada vez me entusiasman más los Funko pops. Los quiero todos. Y voy a empezar lo que se dice ya la potidieta cuaresmal #Drama. Un poco de contención me vendrá genial, para el bolsillo y la conciencia.

5. Otro recuerdo precioso de mi fin de semana en el Novotel de Barakaldo: en la habitación contigua a la mía había una chica inglesa con una perrita encantadora. La perra y yo iniciamos un idilio sin palabras: verme, mover el rabo y empezar a jugar conmigo fue todo uno. La escena se repitió tres veces, la dueña pidiéndome disculpas y yo sintiéndome absoluta y absurdamente feliz.

6. Sí, cada vez tengo más claro que quiero un perrito en mi vida. Pero todo son dificultades: vivo sola, viajo mucho y mi familia no es muy amiga de los animales. Hay que pensarlo mucho, pero se me enamora el alma.


7. Me chifla el nuevo bálsamo corporal Snow fairy de Lush para aplicarlo de mes en mes: así no me carga el aroma sino que se convierte en una dulce sorpresa libre de rutinas. Así como llegué a cansarme del gel para llenar la bañera, usar esta fragancia de chuchería para hidratar el cuerpo, aclararlo y dejar tan solo un velo muy tenue de olor me parece fantástico. Sin embargo, el sábado me sentía golosa y lo utilicé como crema corporal, sin retirarlo. Parece perfume en crema, duró la fragancia dulce y naïf todo el día.

7 de febrero de 2017

Paleta Sweet Peach de Too Faced, primera parte: Look Caramelized Peach

Me habéis pedido esta reseña en todos los tonos posibles, recorriendo la escala de súplicas que la cortesía puede otorgar, y me sabía mal no satisfaceros..., pero es que la lluvia me impedía lograr las imágenes que yo deseaba. Sin embargo, he decidido publicar fotografías imperfectas porque el tiempo parece que no va a mejorar...

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Y como no quería hacer una descripción al uso, con todos los swatches en fila como podéis ver en infinidad de bitácoras y con una definición de una calidad mucho mayor que la mía, he decidido ofreceros una opinión global, panorámica de la paleta, y una minuciosa entrada sobre mis cinco sombras favoritas por ahora, con un improvisado maquillaje bajo la lluvia. Como con el uso comenzaré a amar y a familiarizarme también con los otros tonos, dejo abierta la posibilidad a una saga en la que la dulce "Sweeet Peach" de Too Faced sea la clara y radiante protagonista.

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Se trata de una sinfonía de dieciocho tonos dulces y cálidos, muy de invierno, pero también tonos alegres y amelocotonados como su propio nombre indica, es decir, muy de primavera. Sin embargo no sucede como con la Naked 3 de Urban Decay, pongamos por caso, que la miras y dices "ah, qué bonito, una armonía de rosas, una belleza", y la contemplas arrobada pero no terminas de comprarla nunca porque sabes que no tienes párpado para tanto rosa.
No: con esta paleta tienes de todo, sabes que vas a pagar casi cincuenta euros, sí, pero que  vas a usar todos y cada uno de sus tonos, que son de la marca Too Faced por lo que no te van a fallar, pues ya al rozar su superficie con los dedos entras en un universo de pigmento aterciopelado y en technicolor...

#NoFilter, ni en esta imagen ni en las siguientes

Hay tonos piel, mates y brillantes, preciosos topos (muchos tonos topos, mates y brillantes y metalizados y de subtonos más o menos fríos, el paraíso de una hobbit amante del tono topo en los párpados), algunos tonos maquillaje mates muy bonitos, tres sombras bastante oscuras sin ser negras, y un verde plateado muy especial. Ah, y hay dos sombras de color melocotón, sí: pero no más. Las justas.
Lo que sí desprende la paleta entera es un sublime olor a golosina de melocotón, que no empacha ni satura pero se hace evidente: hoy tras maquillarme para ir a mis tribunales de defensa de Trabajo de Fin de Máster, una de mi compañeras me dijo "¡mmmm, hueles a melocotón!"

Caramelized
La siguiente entrega de la saga quiero dedicarla a las sombras "taupe" de la paleta, como adoradora que soy de la sombra Satin Taupe de Mac y de cualquier color que se le parezca en algo, pero como primera toma de contacto, y con fotografías realizadas (quiero recalcarlo) bajo luz artificial, os quiero hablar de mis colores preferidos así, a primera vista y a primer tacto.
Y el gran favorito, ese tono que se ha convertido en todo un comodín para cualquier día y ocasión, es "Caramelized". Un color castaño, entre caramelo y oro viejo, metalizado y muy pigmentado.

White Peach/ Nectar

En segundo lugar me gustan, y mucho, los tonos piel o vainilla de esta paleta. Por primera vez encuentro sombras beis que no desaparecen en la piel al difuminarse, que envuelven y visten el párpado. White peach es un casi blanco para iluminar el lagrimal que posee dos genialidades: no brilla, por lo que la luz nace sólo del color y por eso no se apaga; y no es un blanco frío ya que tiene ese halo melocotón. Y Nectar cuenta con las mismas virtudes más una tonalidad más oscura, más piel pero piel media, no una piel nórdica.

Just peachy

Y, por supuesto, entre mis cinco primeras elecciones se cuentan las dos sombras color melocotón: "Just Peachy" es más bien rosada, perlada y con bien de purpurina pero tan integrada en el color que no se hace burda. Tiene un matiz melocotón que emerge cuando la aplicas sobre la piel. Es una sombra que brilla y ese fulgor no desaparece, es duradero. Y no va soltando "polvo de hadas" en el camino.

Candied peach

"Candied peach": una sombra de base mate con algo de purpurina por encima, pero no mucha; en un tono melocotón alegre. Si no digo desde ya que estas dos sombras usadas a la vez encienden las mejillas a modo de colorete, reviento. Lo podéis ver en este look improvisado, retratado bajo la lluvia:

Caramelized Peach

En todo el pómulo apliqué el tono "Candied Peach" con una brocha de colorete normal, y luego con la que tengo tipo Yachiyo, imprimí un toque de sombra "Just Peachy" en el centro de la mejilla.
En los ojos, iluminé el lagrimal con "White Peach" y el arco de la ceja con "Nectar", apliqué la sombra "Caramelized" en todo el párpado móvil , y "Just Peachy" en la cuenca, a modo de transición. Recordad que estaba en la oficina: lo difuminé todo con los dedos y aún así el color duró toda la tarde.
A todo esto, era la hora de comer y llovía, mis compañeros se marchaban a sus casa o entraban en el comedor... Sólo una hobbit pija aguantaba, debajo de la lluvia, con el rostro radiante y un inefable aroma a melocotón.

3 de febrero de 2017

Mi neceser "básico" o "de emergencia": siete productos por cincuenta euros

Yo soy una de esas mujeres que, hablando en términos cosméticos, van a todas partes "con la casa a cuestas".

El por si acaso que muchas aplican a la ropa a la hora de hacer maletas, eternizándose, a mí me ataca en el neceser, por lo que lo prefiero bien amplio: el perfecto, el ideal sigue siendo el mío de Mr. Wonderful color aguamarina pastel con letras doradas, precioso y con cabida para un par de coloretes de Nars, en tonalidad fría y cálida, y varios labiales y sombras de ojos a juego... Vamos, lo necesario para "vivir".


Pero en los últimos tiempos me he vuelto razonable y para el día a día con bolsitos medianos amigos de mi columna vertebral, he rescatado el también coqueto neceser de Zoella que compré en Sevilla y que dejé de utilizar por pensar que "no me cabía lo necesario". Pero amigas, ¿qué es lo necesario? ¡Hay que soltar amarras e ir un poco ligeros de equipaje! Lo dice una hobbit pija que, tras dos tracas de final de fiesta (un fin de semana en Bilbao y otro en Madrid), piensa ponerse a poti dieta antes de que llegue la cuaresma...

Me gustó el reto que nos lanzaba mareas desde su blog, que se resume en "cinco productos por veinte euros", y he decidido customizarlo, y ya que ella os presenta un neceser auténticamente "low cost", aquí tenéis mi selección de gama media: ¡Siete productos por menos de cincuenta euros! No es tan valiente ni tan meritorio, pero se ajusta a mi situación actual.



Mi piel tiene unas necesidades y no puede contentarse con una rueda de correctores de W7, ni con una base de Essence. Necesita calidad, y la calidad en esta ocasión cuesta dieciocho euros, que es lo que cuesta mi adorada Toleriane Teint de La Roche Possay. Y paso a detallar el resto de productos que hay en mi neceser básico:

- Base La Roche Possay: 18 euros. No es 100% libre de silicona pero es muy respetuosa porque está en proporciones ínfimas. Es estensible y se puede aplicar con los dedos quedando bonita, aunque con la Beauty blender el acabado ya es de piel sobrenatural.
- Colorete en barra de Kiko: 8,90 euros. El número 2 es un rosa melocotón con chispa dorada, sí,parecido al Orgasm de Nars. Se extiende muy bien y no satura los poros.
- Sombra de ojos en lápiz nª3 de Bell: 4,02 euros. El tono perfecto, a caballo entre el color topo, el gris y el ciruela, una maravilla que viste la mirada en solitario.
- Sombra de ojos en lápiz nº5 de Kiko: 6,90 euros. Y a pesar de todo he añadido mi otro jumbo favorito para alternar, y porque éste es un topo que tira a rosado: en ambos lápices tengo mi color preferido con diversos matices.
- Rímel Glam & Doll de Catrice: 4,49 euros. Mi máscara barata favorita se viste de fiesta en la edición limitada Pret a Lumiére: en un solo producto tienes la longitud y volumen si efecto ojera ni grumos que aporta la Glamour Doll, con un pigmento negro brillante como de charol. Inefable.
- Bálsamo Crazy Rumors: 1,99 euros. Un multitarea con el que fijo las cejas, aporto brillo a las mejillas o hidrato el contorno de ojos. Lo habéis adivinado, llevo otro más para hidratar los labios, su función primigenia, pero no se lo diremos a nadie... 
- Lip balm Watermelon de  Catrice: 4,90 euros. Con los labiales hago un poco de trampa porque siempre tengo alguno desperdigado por el bolso por minimalista que sea: no sería yo Adaldrida si no lo hiciera así. 
Total: 49,25. Calculado al milímetro.
La esponjita rosa más famosa del momento se ha "colado" en las fotos porque se veíapreciosa, pero no forma parte del pack porque, si una cosa caracteriza a la base toleriane Teint de LRP, además de ser respetuosa con el cutis sensible, es un facilidad para trabajarse con los dedos.
Creo que lo que más puede sorprender de mi bolsita de pinturas hoy por hoy es el lugar predominante que ha conquistado en ella el bálsamo de Flormar, pero es que deja un labio rosa fresa precioso que dura, y dura, y dura: aún cuando ya creo que voy con la boca desnuda llevo un velo de color, como se ve en mi último vlog


¿Os ha gustado la visita por mi neceser de bolso mediano? Espero no aburriros con estas actualizaciones, porque me temo que no será la última...

1 de febrero de 2017

Mis rebajas de enero 2017: The Body Shop, Sephora, Renascence & Beautik

Yo no pensaba hacer rebajas. No me gustan las rebajas de enero...
Me deprimen, me recuerdan el fin de la Navidad, y además llego a ellas sin ningún deseo apremiante: ropa suelo comprar más en verano (para todas las estaciones), libros suelo adquirirlos durante todo el año, e incluso de cosmética, mi vicio confesado, hasta final de mes sólo había picado con un par de artículos de primera necesidad en Beautik y la famosa Beauty Blender en Sephora...


Pero llegó el 28 de enero, Santo Tomás de Aquino, sábado y con el sueldo recién cobrado..., y decidí correr a la aventura, a la poca aventura que pudiera quedar.
Lo primero fue internarme en The Body Shop, tienda que amo y que suele hacer descuentos suculentos. En realidad iba buscando reponer mi ritual de belleza, a base de su crema calmante de aloe por la mañana y su crema iluminadora de vitamina C por la noche, pero no estaban rebajados ninguno de los dos productos y necesito terminar mi bricolaje cosmético, así que caí con un clásico de las rebajas en esta marca: mantecas corporales a ocho o diez euros en lugar de dieciséis.


La de frambuesa de Navidad ha sido un regalo (a alguien muy de confianza, pues me fue imposible arrancar la etiqueta que proclamaba el precio irrisorio), pero la crema corporal y el gel de arándanos (a tres euros y medio en lugar de los seis que nunca en la vida he pagado porque los considero un robo), protagonizarán alguna que otra reflexión en la bañera. Adoro su olor dulce y ácido al mismo tiempo, y me consuela que en tiempos de rebajas vuelvan a casa vuelvan, ya que mis otras dos fragancias de mantecas corporales de la firma (limón dulce y bálsamo Spa Wisdom Polynesia) están descatalogadísimas.
El cepillo de púas de madera no estaba rebajado pero lo necesitaba. Y me regalaron un vial generoso y coqueto del sérum de "gotas de juventud", totalmente orgánico me anunció la dependienta.


Acto seguido fui hasta Renascence, donde hice acopio de bastantes productos de la marca Ziaja aprovechando su tímido diez por ciento de descuento.
Por un lado me apetecía mucho probar la nueva línea corporal de almendra caramelizada que huele a mazapán y que me provoca sentimientos encontrados: el aroma en un principio es demasiado dulce para mí y tiene reminiscencias peligrosas (el siete de enero no habría podido olerlo con serenidad), pero por la noche me relaja sobre todo si vengo del gimnasio. Esta gama, con sus sombras y sus luces, será la protagonista de mis próximas reflexiones en la bañera.

Y tras pensarlo detenidamente me lancé al que he bautizado como "proyecto Ziaja": me apetece, cuando termine mi crema customizada y antes de reponer en The Body Shop, probar un par de semanas utilizando en la cara productos de esta marca barata y analizar la evolución en mi piel, para lo cual me hice con la crema y el tónico de la línea Phyto Aktive y con un contorno de ojos anti arrugas. Iremos informando.


También en Sephora gocé de un discreto diez por ciento de descuento, que aproveché para hacerme con los dos últimos objetos de mis desvelos, dos compras muy pensadas. Ni siquiera me paré a mirar precios locos porque no quería llevar a casa caprichos sin fundamento: tenía en mente desde hacía meses probar la mítica esponjilla rosa y regalarme la paleta de sombras cálidas más bonita del mundo: prometo reseña de ambas muy pronto.
Fue, en resumen, una mañana de rebajas absolutamente radiante: os ofrezco el correspondiente vlog en mi canal de YouTube.



Además de este día de Santo Tomás con sus paseos bucólicos y sus chollos contenidos, como he mencionado al comienzo del post, no he comprado más que la esponja rosa en el anterior fin de semana..., y alguna que otra chuchería en Beautik, que ofrecía un veinte por ciento de descuento en marcas que no fueran Essence o Catrice.


Mi fantástico gel limpiador de arándanos de Missha está a punto de fenecer por lo que decidí reponerlo, y para mi proyecto Ziaja me hice con el gel espumoso de la línea Manuka Tree que Myriam me recomendaba con gran fervor.
Y ahora nombro esta tienda tan querida para mí y se me parte el alma, porque definitivamente cerrará sus puertas cuando liquide todas sus existencias: no pudo ser. El mimo y el desvelo en hacer que las clientas se sientan como en casa parece que nada pueden ante la avalancha de precios bajos, y hasta aquí puedo hablar sin comenzar a ser injusta. Con el tiempo y la calma les dedicaré un homenaje, ahora mejor haré poniendo el punto final a mi crónica, no sea que el ordenador pegue un chispazo por culpa del llanto incontrolado que caiga sobre él...