17 de enero de 2017

Primer Haul Primor Logroño: cuidado capilar con XHC y facial con Phytorelax

Hace un mes y medio, la cadena de perfumerías Primor hizo felices a los residentes en la Comunidad Autónoma de La Rioja abriendo un local en el Centro Comercial Berceo de Logroño. Esta hobbit pija lo anunció a bombo y platillo en su perfil de IG, con fotos y algún pequeño fragmento animado... De hecho, tenía material para hacer un vídeo pero se me ha quedado obsoleto porque lo dejé dormir y terminaron las fiestas..., y ya no es ninguna novedad.


En cambio, sí que pienso que un "haul" siempre es interesante, al menos despierta nuestro lado cotilla, y si viene contrastado por opiniones ya firmes, mejor que mejor. Llevo utilizando estos cuatro productos de los que os voy a hablar todo un mes, y ya puedo cantar sus alabanzas y censurar sus carencias con cierta autoridad.

A Primor voy a buscar esencialmente cosmética, ya que de maquillaje, salvo unas pocas exclusivas como las sombras de Accesorize o los productos de Physicians formula, me surto en otras tiendas: las marcas de lujo las encuentro en Sephora, y las marcas baratas como Essence, Catrice y Sleek prefiero buscarlas en Beautik. Puede que sea una tonta fidelidad la mía pero me gusta observarla porque conozco a la gente que hay detrás de estos dos locales en Logroño y sé que también luchan por comer cada día.
Sin embargo, hay dos rincones de esta perfumería que pienso fatigar a fondo: el de la parafarmacia que ofrece suculentos descuentos y un maravilloso conjunto de estanterías que han bautizado como "Naturalium" y que cuenta con magníficas marcas de cuidado facial, corporal y capilar con formulaciones muy respetuosas y precios de risa.


 
Allí encontré el champú hidratante de árbol de té de Xpel Hair Care que reseñara Tita Hellen, y que por un euro con cincuenta ha revolucionado literalmente mi cabello... para mucho mejor. Junto a la espuma milagrosa de Aussie, que también encontré en Primor aunque este producto sí puede comprarse en otros lugares, en cinco minutos y con un solo golpe de secador consigo este cabello despreocupada pero elegantemente ondulado.
El champú de XHC es magnífico: sin siliconas, fluido y ligero pero hidratante de veras, ¡es que lo tiene todo! Y deja mi pelo suelto, sin electricidad, calmado y limpio durante ¡hasta cuatro días!


Descubrí algunos productos para cuidar mi piel sensible, de una marca llamada Phytorelax perteneciente a Laboratorios Harbor, que están enriquecidos con toneladas de aloe vera y camomila; me llevé un agua micelar con cuatro funciones que me ha llegado al corazón. Limpiar mi piel cada noche con ella es un placentero ritual, y aunque la uso como segundo paso porque sin mi cepillo de natura y mi gel de arándanos de Missha ya no puedo vivir, cuando por una prisa inaudita la he utilizado en solitario ha desmaquillado y tonificado mi cutis con solo un par de pasadas, dejándolo fresco y radiante.


Como podéis ver en esta imagen, el jugo de aloe vera y el extracto de camomila aparecen en los primeros puestos del inci... y las siliconas, alcoholes y derivados del petróleo brillan por su ausencia. Este agua micelar cuesta 3,95 euros y directamente se ha convertido en mi favorita, por delante incluso de firmas muy queridas por mí como Nuxe o Isdin...
La misma formulación impecable tiene la crema que compré, al imbatible precio de 6,95 euros, pero ésta se me ha atragantado un poco. Quizás porque después de mis adoradas cremas de aloe vera y de vitamina C de The Body Shop era difícil acertar, pero este producto pincha en dos categorías muy importantes para mí: textura y aroma.



No sé si se percibe en todo su esplendor en la imagen, pero la textura de esta crema se parece muy mucho a la de un puré de patatas denso con grumitos. Y al no poseer fragancia, huele a una mezcla de medicamento y como tierra que no seduce en absoluto. Los resultados en la piel tampoco son tan buenos como los del tratamiento de TBS anteriormente citado: las mejillas incluso quedan algo tirantes y descubro en ella rojeces que habían desaparecido. Voy a terminarla tuneándola un poco, añadiendo algunas gotitas mágicas, y luego volveré a mi anterior rutina hidratante.

La misma pequeña decepción me he llevado con el famoso bálsamo en forma de huevo de EOS, que hallé en una estantería de Primor y me embargó la emoción a raudales..., para terminar descubriendo que las clásicas barritas de Crazy rumors que también se adquieren en Primor le ganan la partida, pero eso lo contaré en un nuevo capítulo de estas crónicas primorosas.

15 de enero de 2017

Reflexiones en la bañera (XXVIII: Propósitos de Año Nuevo 2017)

Regreso sana y salva del típico bajón posterior a Reyes, y he superado la que para mí es la auténtica primera semana de enero, pues del uno al seis yo lo computo como una deliciosa prolongación de diciembre...
En esta ocasión a la murria se le añadió el estrés, pero en el primer fin de semana tras las navidades retomo mis rutinas y recuerdo que antes de que El Corte Inglés empezara a anunciar a bombo y platillo las fiestas..., yo ya era feliz.

In my room...
Vivir sola es algo que de pronto, cuando mis padres se van, recuerdo que no me gustaba especialmente..., y tengo que volver a construir mis pequeños ritos cotidianos; ésos que me hacen sentir bien y recitar aquello de "mi casa..., mi castillo".
Una de esas rutinas placenteras que no practico cuando tengo invitados en casa y casi todos los días hay eventos es reflexionar dentro de una bañera crujiente de espuma: algo completamente necesario para encarar con buen humor los propósitos de Año Nuevo.


En este caso estrené el gel de melocotón y pera de la gama Fruity de Ziaja, que he comprado en Beautik y que tiene la sensualidad aterciopelada del melocotón y el frescor algo ácido de la pera: es afrutado sin empalagar y me evoca los veranos de mi infancia...
Yo no acertaba a vislumbrar el motivo de ese ramalazo a niñez feliz y a vacaciones con mis primas que me llegaba nada más abrir el bote ..., cuando Myriam de Beautik dijo que a ella le recordabamucho a un champú, sí: ¡¡¡Fructis de Garnier!!! ¡Qué recuerdos! No huele exactamente igual, es un aroma más cuidado pero igual de rico y con esa mezcla frutal de ácido y dulce.
Y ahora sí que sí van, un por uno, mis propósitos para este 2017:

Trabajando con alegría con esta "mani" de Nails Factory
1. Ser feliz y hacer felices a los demás:
No me tomo este propósito como una obligación (sé que muchas estáis empachadas de tanto decreto ley que parece mandar vomitar arco iris a todas horas), sino como un reto y un proyecto: ¡la felicidad es un concepto constructivista! No soy tan ingenua de pensar que si sonrío todos los días a los demás y me sonrío a mí misma ya no va a haber dolor, la vida será chupi y no se me vendrá ni a mí ni a los que me rodean ningún cataclismo encima..., pero siempre seré libre de elegir la forma de encarar las cosas, y en ese sentido me propongo tres metas para vivir día a día de forma agradable:
- Sonreír y piropear a los demás cuando se lo merecen, ver lo amable de cada persona, que siempre lo hay aunque esté escondido.
- Cultivar rutinas que me hacen feliz, como leer y actualizar el blog, y también ir al spa, hacerme la manicura...
- Y vivir todos los días desde la gratitud: porque tengo tanto que agradecer a Dios y a los demás, que no hacerlo será una ingratitud absoluta.


2. Regreso al deporte cinco días en semana:
Me fue muy bien cuando hacía media hora de elíptica más algo de máquinas o una hora de nadar cinco días en semana, y si lo hice puedo volver a hacerlo. Pero no solo se trata de eso, sino de recuperar la ilusión por el ejercicio, y para eso me  acabo mde comprar un mp3 (llevaba casi tres meses sin música y no es lo mismo), yyyyy...
¡¡¡la bolsa de deportes de Gryffindor de la Frikilería!!! Me la compré ayer como premio por haber entregado unos papeles muy importantes y que llevaron detrás muchísimo trabajo. Ya sé que puede parecer infantil..., pero un equipamiento deportivo atractivo motiva muchísimo.


3. Regreso a la comida creativa y a las frutas y verduras frescas:
Creo que mi pequeño fracaso en 2016 ha consistido en llamarle dieta y obligarme a ella cuando no lo es: se trata de comer bien e ilusionarme con una compra tan vitamínica como ésta: he descubierto que en los supermercados BM trocean la fruta fresca delante de ti y la tengo lista para medias mañanas y tardes llenas de sabor, que traen las mandarinas de Valencia como lo hacían en Eroski (esta cadena ha cerrado algunos locales en mi ciudad), y que hay también snacs sanos para cuando necesitas hidratos de carbono con control, como estas barritas de semillas de lino dorado, té verde y pasas.


4. Regreso a las infusiones: ¡la imaginación al poder, y si hay que comprar por internet, se compra!
En Nochebuena mi madre me regaló esta preciosa tacita de té con tapa e infusor, y le voy a dar vida. Tengo aún el rooibos de naranja de esta tienda y el rooibos de Navidad de Teterimundi, pero confieso que hace unos días hice mi primer pedido por la red a Teterum para tener conmigo un buen cargamento de Rooibos en latte, mi infusión favorita de todos los tiempos, aquella que me sacia las ganas de dulce como ninguna..., prometo en breve plazo de tiempo y post de infusiones como los de antaño..., ¡y algún que otro post de "outfit y dieta creativa"!

11 de enero de 2017

Wishlist de La Frikilería & billetera en forma de Game Boy de Nintendo

Cada vez soy más friki.
En la acepción de "ser obsesionado con cierta literatura o cine o particularidad de la cultura pop" me declaro absolutamente friki. Y tiendas como La Frikilería no me ayudan nada a mejorarme de lo mío: es todo tan especial y radiante que me seduce y arrastra como un ciclón hacia la frikidez, palabra que acabo de inventar aunque no las tengo todas conmigo porque, si el sustantivo es frikidez, el adjetivo será... ¿fríkida?

Mi nuevo billetero en forma de game Boy de Nintendo
¡Fríkida, más que fríkida!
Pensaréis que al vivir lejos de La Rioja y no poder visitar a menudo la calle Múgica de Logroño estáis a salvo de contagiaros pero no, nadie es inmune, porque La Frikilería tiene un magnífico perfil de facebook y de Instagram, y tiene tiene tiene una página web desde donde lanza sus cantos de sirena al mundo entero. Claro que la sensación que se percibe al visitar la tienda en vivo es única... Yo la descubrí hace un año y medio gracias a mi amiga Anita, y ya le he dedicado un par de vídeos de mi canal: enamorada me hallo. Aclaro que ni esos vídeos ni este post están patrocinados, aunque no haría ascos a una bonita colaboración.

Aún con su etiqueta en el mostrador de la tienda
El caso es que los Reyes me dejaron también un pequeño aguinaldo, y para sacudirme la morriña (mis amigos dicen que parezco Rosalía de Castro), proyecté una visita en el lunes más lunes de todos los lunes, el nueve de enero. Fui con mi amiga maría, quien me inoculó la pasión por los funkos, y aunque iba con ganas de ver figuras de vinilo tenía muy claro que tras las navidades no iba a caer con algo tan "caprichoso"; en cambio, necesitaba un billetero, y me apetecía que fuera especial.



Junto a mi bolso, llena ya con mis tarjetas

Yo nunca he jugado a la Game Boy por mi proverbial torpeza, pero justo por ese motivo constituye un mito para mí, porque en mi niñez veía a mis amigos y compañeros jugar con ella y siempre supuso para mí un objeto de deseo inalcanzable.
Me encanta esta cartera porque no abulta, la puedo llenar sólo con mis tarjetas y billetes dejar todo lo demás (llaves, monedas y bálsamos labiales) en mi monedero en forma de cinta TDK. Hasta ahora lo llevaba todo junto y encontrar el carnet era a veces misión imposible.
Me ha costado 22 euros que duelen, pero son justo el importe del regalo y la verdad es que llevo un tiempo mirando billeteros y no bajan de ese precio y más allá.

Hacer deporte así debe motivar mucho...

Y ya que estamos...os muestro una pequeña lista de deseos de la tienda: en primer lugar me encantaría tener esta bolsa de Gryffindor como mi bolsa de deportes. Es ideal, adoro ese color azul y por supuesto ese estampado, tiene el tamaño exacto para llevar mis zapatillas..., y cuesta 35 euros, así que me voy a sentar, me voy a tranquilizar, voy a respirar hondo... y a ver qué sucede.


Y ahora entro ya de lleno en lo fantástico: el resto de objetos que muestro son puras frikideces que no tienen utilidad más allá de la contemplación de la belleza, por lo que su adquisición se me antoja bastante lejana, pero que dejo aquí como mi lista de deseos de esta tienda encantada.
En primer lugar encontré la varita de Dumbledore, a tamaño bolígrafo aunque no creo que tenga ese uso. Cuesta once euros.


Por supuesto que vi funkos de Harry Potter, y María casi me suplicaba que me llevase a Ron Weasly   hacer compañía a Harry. No era mi momento pero esta figura es adorable: lleva el jersey que les teje la señora Weasly en Navidad. Sin embargo un funko que me tentó muchísimo,además estaba en tamaño pequeño y sirve de llavero, es el de Tristeza de la película de Disney Inside out:


Es una pocholada. Como casi todo lo que hay en esta tienda, aunque echo de menos más artículos de El Señor de los Anillos, y me encantaría que hubiera una figura de Galadriel o de Aragorn, a lo mejor basándose en ilustraciones de Alan Lee, o una alfombrilla para la entrada de mi casa que dijera: "dí amigo y entra". Si encontrara algo así, me la compraría sin reflexionar sobre mi economía en enero, ¡y sin esperar a cobrar a fin de mes!

9 de enero de 2017

Favoritos potingueros del 2016: el tag.

No veo mejor manera de solventar mi saudade post fiestas que, además de volver a leer a Jane Austen y visitar La Frikilería con mis amigas (por ejemplo), planear una agenda de reseñas y vídeos motivadores, de ésos que necesitan un poco de elaboración y por eso ilusionan: un claro ejemplo es este tag en el que el libro de conjuros de Tita Hellen me ha servido como inspiración.


Y es que los primeros días de un nuevo año siempre son pródigos en artículos sobre favoritos del año anterior y propósitos para el que comienza, y como todos tenemos un pequeño ser marujo en nuestro interior, aquí me veis, alimentando a la bestia, guiándome por el principio de empatía: supongo que si a mí me gusta leer vuestros favoritos, a vosotros no os disgustará leer los míos.
Esperando no equivocarme, comienzo la tarea:

Me gusta más la App de filtros Perfpix que a un tonto un lápiz

Marca revelación de maquillaje; 
Sin duda, Missha. De hecho iba a dedicarle un post homenaje cuando tristemente cerrara Beautik Logroño, pero como eso no va a suceder (¡albricias!) he dejado terminar el año sin gritar a los cuatro vientos lo mucho que adoro esta marca coreana que descubrí en la mencionada tienda.
Amo sobre todo la polvera Prism Glow que veis en la imagen, un polvo que cubre como un maquillaje, que respeta la piel y con spf 50, que tiemble Shiseido porque he encontrado un sustituto ideal a la polvera color piscina por diez euros menos... También amo sus borlas de algodón y sus gel limpiador de arándanos.


Marca revelación de tratamiento:
Sin duda, The Body Shop. Diréis que llevo años hablando de esta marca y es verdad. pero hasta ahora sólo había comprado corporales y maquillaje. Respecto a su línea facial sólo me atrevía con sus limpiadores de camomila. Sin embargo en verano me atreví con su crema iluminadora de vitamina C y en el Black Friday además de repetir compré su nueva crema de día de aloe vera. Ambas son oro puro. No puedo vivir sin ti, no hay manera...
Y al loro con la Chinata, que en esta Navidad me ha robado el corazón. To be continued...

Producto que siempre compro y nunca uso:
Productos corporales más allá de la triada de gel, desodorante y crema hidratante. Realmente no uso anticelulíticos ni exfoliante y esa es una de mis muchas...


Asignatura(s) pendiente(s):
Así, en plural. Otra muy grande son las cejas, sola soy incapaz de depilarlas y tardo en pedir cita, qué desastre. Y eso que en Yves Rocher me lo hacen genial por solo seis euros.
Pero hay una asignatura pendiente que a final de año conseguí resolver: durante 2016 he seguido buscando un candidato digno a perfume de mi vida (el puesto sigue vacante desde que el 2013 retiraran Summer by Kenzo), y de repente el 28 de diciembre, a tres días de comenzar un año nuevo... llega a mi vida Lilas de Álvarez Gómez: creo sinceramente que esta fragancia será mi nueva favorita.

Mientras no diga lo contrario, en fotos de mi cara no pongo filtros

Producto que no me llama la atención:
Las texturas mates en sombras, coloretes y labiales, lo he intentado pero no puedo con ello. Sobre todo las barras líquidas mates, y más si son caras, de verdad que no puedo con la life. Pero como siempre hay una excepción que confirma la regla, me declaro absoluta y rendidamente enamorada del tono Embellishment de los Lingerie de Nyx, tremenda fermosura malva con cierto matiz topo muy llevadero. Si pones debajo bálsamo de Crazy Rumors no corta los labios.


Dos productos low cost básicos:
Las sombras de ojos de Accesorize que venden por un euro en Primor, son un pequeño milagro: sedosas, duraderas y hasta duocromas... Y el dúo de iluminador y bronceador Hollywood de W7: me da igual su fórmula porque va sobre el fondo de maquillaje o a malas sobre el maquillaje compacto en polvo, y ambos los busco de gran calidad. El resultado es tal que así:

#NoFilter #OfCourse

Dos productos básicos de gama media:
Mi base de maquillaje (Toleriane Fluid de la Roche Posay, sí, el fondo fluido de calidad al que aludía), y el labial Electric Peach de H&M: ambos los veis también en acción en la imagen. Este trío de base, dúo de iluminador y bronceador y labial encienden y alegran cualquier lunes como... digamos... ¿hoy?


Dos productos básicos de lujo: 
Entre paletas anda el juego, y entre regalos de mis tíos Eva y Javier por mi cumpleaños: a final de 2015 me regalaron la ansiada Monarch de Kat Von D que ha sido una constante en mi maquillaje, y a final de 2016 me compraron la Cheeks & Lips de Nars que en tan poco tiempo se ha convertido en un favorito e imprescindible.

Producto que todo el mundo recomiende y yo odie:
No es un producto sino un ingrediente: la silicona. No estoy diciendo que la silicona sea amada por todo el mundo sino que la gente la tolera muy bien, y la esfera de los blogs y de YouTube se llenan de cuando en cuando de loas a una base o primer de culto y cuando vas a ver su formulación es una sopa de dimeticona con tropezones de xiloxane.

Producto que me encanta y todo el mundo odie:
No es exactamente un producto pero cuando publiqué mi último fiasco en la peluquería yo estaba toda afligida por el corte y peinado que eran un horror pero en cambio andaba enamorada (y sigo) del rubio nórdico, mientras a muchas de vosotras os horrorizó también.


El mayor descubrimiento:
De nuevo sin duda, los dos gadgets manuales que han llegado a mi rutina cosmética en el último trimestre y han revolucionado mis dos rituales de belleza favoritos:
A la hora de maquillarme, ya nada es como antes con la "beauty blender" versión Primark: tiemblo de ilusión pensando qué maravillas no hará la esponja verdadera. Pronto picaré con ella y elaboraré una reseña y comparativa entre varias esponjas sin látex.
Y a la hora de desmaquillarme, la vida es maravillosa gracias al cepillo facial manual de Natura. Lo amo locamente.


La mayor decepción: 
¿Se pueden elegir varias? No todo lo que compro o pruebo es amor a primera o segunda vista, las hobbits pijas también lloran.

La colonia Fleur de Mimosa de &Other Stories es riquísima, fragante, radiante..., pero dura exactamente diez minutos en mi piel. No me arrepiento de su adquisición porque el aroma es exquisito y porque me recuerda mi Navidad en Madrid con mis primas, pero no repetiré, porque es una bruma a precio de perfume: treinta euros ya son treinta euros ya son treinta euros. La voy a llevar a la oficina para dejarme inundar cuando necesite un momento de lujuria cosmética.
 Auténticos fiascos son los Lingerie Lid de Nyx, que en el tubo y recién aplicados no pueden ser más tornasolados y bellos, y en diez minutos también se vuelven pardos y se amontonan en los pliegues: así duran una eternidad pero en forma de pelotillas.

Y podría nominar también a los productos de cejas de Benefit, pero por el bien de mi bolsillo y de mi amor propio aún estoy "luchando por nuestra relación" al menos con el cincuenta por ciento de la compra.


Propósito para el 2017:
Podría decir cuidar las cejas mejor y voy a intentarlo, pero lo que de verdad quiero es volver a adelgazar y regresar a la rutina de gym: tengo cita con el endocrino el día 18 (horror y pavor), pero lo mejor es volver a comenzar sin reproches ni alarmismos, d¡sabiendo que durante la mitad última del 2016 no lo he llevado bien por motivos varios, no hay culpas, solo soluciones e ilusiones, y para eso me estoy haciendo nuevo equipo y neceser deportivo.
Espero que hayáis disfrutado el artículo..., ya que amenazo con el otro post inevitable de estas fechas, el de objetivos más extensos y reflexiones, ¿os apetece leerlo?

7 de enero de 2017

Reyes 2017: lo que trajeron Sus Majestades + último VLOGMAS, (snif)

En la semana del 7 al 14 de enero me pongo insoportable.
Hay quien detesta las navidades, yo aborrezco su fin: meter las figuritas del belén en una horrible y triste caja de embalaje. Que se apaguen las luces. Sí... la vida es dura 😭.
Y sí, ya sé que la depresión post Navidad no es más que un drama de pequeño burguesa o de hobbit pija. Además aún me queda un clásico con el que disfruto muchísimo: el post en el que os cuento lo que me trajeron sus Majestades...


Una reseña clásica que este año viene con sorpresa y evolución técnica porque, por supuesto, hice mi primer vlog sobre este mágico tema: conseguí grabar en primer plano cuasi aéreo la cabalgata de Logroño gracias al balcón de unos generosos amigos.
Quien quiera se lo puede saltar, como siempre. Una persona de mi familia me dijo que no le parecía bien que publicara mis regalos en redes sociales porque hay personas en este país que aún lo están pasando mal y tanta abundancia podía parecer una provocación. Por eso he comenzado este post sobre la depresión post Navidad, y en IG he publicado una foto de mi desayuno solitario de siete de enero, para que veáis que no es todo carnaval en la vida... o todo noche de Reyes.



Mi familia es muy extensa, nos queremos mucho y ni somos marqueses ni nos ahogamos en estrecheces.
Además que se puede regalar sin arruinarnos: sin ir más lejos yo, que a veces hago equilibrios cada veinte de mes, he regalado a todos y he encontrado regalos desde cinco euros.
En concreto he regalado la paletita de la colección Kaviar gauche de Catrice que es preciosa, de colores neutros y mates que no son para mí pero sí para mucha gente más discreta y con un envase lujoso de terciopelo bastante espectacular..., y cuesta eso exactamente: compré cuatro ejemplares en Beautik que han ido a las manos de varias primas y tías. He conseguido agendas de bolsillo en la papelería del museo del Prado en Madrid con preciosas ilustraciones del Bosco por cuatro euros con noventa, un bonito regalo para mis tíos, aunque reconozco que para mi primo el del iPhone pedí a la página web la agenda semanal de Mr. Wonderful y os la muestro en el vídeo.


Con este preámbulo quiero decir que no todo en esta vida se mide en dinero, sino en cariño. Uno de mis regalos favoritos de este año es un gatito de peluche que los Reyes han conseguido en una tienda de Logroño, Sé happy, bien barata y bien bonita. Incluso a mi madre, que madre no hay más que una y se suele hacer más esfuerzo, le compré una vela mediana de Yankee candle (13 euros) porque le he contagiado mi locura por las velas, y la he hecho feliz.
Y tras esta introducción..., os iré desgranando mis regalos:yo había pedido un cargador de bolso compatible con iPhone porque siempre me quedo sin batería en plena calle y ando buscando un enchufe por todos los bares de Logroño o de Madrid; alguna temporada de alguna serie ahora que he arreglado mi lector de DVD; y unos pendientes de perla de medio cabuchón para hacer juego con la cruz de perlas que me regaló una amiga, hecha por sí misma. Me regalaron eso y mucho más:

- Un cargador de bolso para mi móvil: ya lo he probado y es maravilloso.
- La primera temporada de Hombre rico, hombre pobre, una serie de culto grabada en los ochenta. Yo iba más en la idea de las chicas Gilmore, pero mi padre sopló al oído del rey Baltasar esta idea para culturizarme visualmente también.
- Unos preciosos pendientes de perlas cultivadas en forma de lacasitos.
- Otros pendientes de la librería del Museo de la Universidad de navarra ¡en forma de lapicero!, y un masajeador facial con rodillo de jade de una feria de artesanía: regalos tan originales sólo podían ser peticiones de mi madre al rey Melchor, por supuesto.


También unos guantes preciosos de la tienda de mi prima, Top Queens, y una pulsera que hace juego con mi reloj de Parfois y mi triple anillo en "oro" amarillo, blanco y rosa de Azul de mar en Madrid(que  por cierto me costó siete euros y anda deslumbrando a todo el mundo, a mí la primera). Pero dejo para el final mis dos regalos favoritos:






Primero, un precioso bolso de terciopelo bordado a juego con un foular de la marca Sipecusa que pidieron a los Reyes para mí mi primo el del iPhone, sus padres y su hermana. Me chifla, mi prima Claudia dijo "lo vi y pensé que era muy, muy, muy tú", y no puedo estar más de acuerdo. Los tonos como de otoño-invierno, el aspecto de joya medieval, el tamaño..., todo grita mi nombre.


Y segundo, un anillo que fue en realidad mi primer regalo de Reyes y que tiene detrás una historia entrañable, de esas que te hacen creer.
Yo quería regalar a mi tía una pulsera de Souffeel sin dijes porque le gustaba, la pulsera sin más, pero se me echó el tiempo encima y no pude pedirla a la web. Así que el mismo cinco de enero me acerqué a una tienda que hay en García Morato que me encanta, Ago, donde un chico llamado Nicolás vende bisutería hecha por él mismo, con un aire a Uno de Cincuenta pero mejor diseño y a la mitad de precio: la pulsera de mi tía, una belleza de cuero y cuentas de acero, me salió a dieciocho euros.
Cuando estaba pagándola se me fueron los ojos tras esta sortija sublime.
- ¿Quieres probártela?, preguntó él.
- No, no, que este es un día para regalar a los demás, y esto es na más que un capricho. respondí.
Entonces él, rápidamente, tomó el anillo, lo puso sobre mis manos y dijo:
- Es verdad, hoy es un día para regalar a los demás: felices Reyes.

Todavía me emociono al recordarlo. Le pedí una cajita para ponerlo en mi zapato, durante la noche más mágica del año.

3 de enero de 2017

Cheeks & lips de Nars + sombras de Colourpop + espuma de Aussie = Look de Año Nuevo

Mirad qué bien se me dan las ecuaciones cuando anda por medio la cosmética...
En Nochevieja no acerté el look al elegir labios dark (pero muy muy dark) y optar por iluminadores y ausencia de colorete, a quién se le ocurre... Por eso el primer día de enero volví a mi ser con labios amelocotonados a juego con mi top dorado cálido de Amitié, mejillas trabajadas como François Nars manda..., y sombras nuevas que me provocaban toneladas de ilusión.



Sí, elegí el comienzo de año para estrenar mi primer pedido a Colourpop, esta marca fetiche que, como todo lo verdaderamente deseado, es un enigma por la forma de adquirir y de aplicar sus sombras: no es este el momento de explayarme sobre Shipito, el black friday que aún colea y mi amiga María Cárcamo que me las consiguió, sólo diré que las sombras I ❤️ this y Criket de Colourpop son amor infinito, de ése que dura... ¡para siempre!

O para toda una jornada, como a mí me ocurrió. Disparé esta fotografía varias horas después de maquillarme, y ahí seguían ambas en su amalgama de misterio y luz para hacer brillar mis ojos en días tan especiales.
Supongo que estaréis cansadas de leer alabanzas sobre la textura y acabado de estas sombras, así que por hoy me centraré en el color. I ❤️ This es un tono piel frío, con un matiz topo que me subyuga pero con muy poca coloración, y millones de burbujas nadando en su superficie: rosadas, plateadas e incluso doradas. Apliqué esta sombra en todo el párpado móvil, desde la cuenca hasta el lagrimal como se puede percibir.


No obstante, la joya de la corona en cuanto al look de ojos fue la prodigiosa sombra Criket de Coloupop: un color ciruela ahumado, con un potente matiz gris humo como base y también miríadas de partículas brillantes en suspensión. Lo maravilloso de estas sombras es que la purpurina no cae, no mancha, y que el acabado sobre el párpado es poderoso pero etéreo, como un velo húmedo y centelleante sobre la piel.
Olvidé marcar mis cejas pero estaban recién depiladas, y en las pestañas estrené la relativamente nueva máscara de Revlon "All in one" (la de capuchón rojo) que había comprado en la perfumería Druni de Gran Vía en Madrid junto con La Tía Maruja.

Y ahora hablemos de la piel, los labios y el pelo. Para la boca elegí el que sin duda es mi labial favorito de 2016, Electric Peach de H&M (no es amor, no es amor, es una obsesión), suavizado con un poco de bálsamo para darle acabado crema y quitar un poco del efecto robot que le es consustancial.

La paleta Cheeks & lips de Nars es un gozo: tiene todo lo que yo pueda desear para trabajar la piel. Un iluminador frío pero discreto que usé en el lagrimal para unificar un poco la purpurina de la sombra y en el arco de Cupido, sobre el labio, un gesto que he visto muchísimo en YouTube y que hasta ahora no me había atrevido a hacer. Un tono rosa piel muy parecido a mi amado colorete Penny Lane pero en polvo, tan delicado que puedes cubrir las mejillas sin medida ni pudor; y un rojo fresa ácida absolutamente precioso que puse sobre las manzanitas del pómulo con la brocha Yachiyo de MuakUp Shop (la guardo como un tesoro, Ángel, y no digo más por no llorar sobre el teclado...)


Por último, me estoy dejando crecer el pelo pero con control.
Y el control llega de la mano del primer producto de acabado capilar que me ha convencido: el Miracle Styling Mousse de Aussie. Por si no fuera poco claro el término "milagro", en el aerosol detalla las virtudes de este producto: curva, define y hace brillar... Pero se han callado lo mejor: no ensucia ni engrasa el cabello. Aplico una nuez sobre toda la cabellera aún húmeda, aprieto mis ondas y con o sin secador aparecen así, desordenadas pero bajo control, airosas, sueltas y muy brillantes.

31 de diciembre de 2016

Agua de tocador Lilas de Álvarez Gómez y último VLOG del año

Os contaré un bonito cuento de Navidad para terminar bien el año.
Había una vez una hobbit pija llamada Adaldrida que consiguió cuatro días de vacaciones a finales de diciembre y pudo viajar a Madrid para reunirse con una parte de su familia paterna, y pasear por las tiendas de la calle Hermosilla con su prima Cecilia como hacían ambas cuando eran adolescentes...
En la comida navideña, al ir a abrazar a su tía Maite, Adaldrida se sintió embargada por un acorde floral maravilloso, como de paraíso pastoral... Y bastó con sólo musitar con deleite "¡qué bien hueles!" para que al día siguiente su tía le regalara un precioso frasco del perfume que tanto de cautivó.


Así es mi familia.
El perfume en cuestión es el Agua de tocador Lilas de Álvarez Gómez: "el aroma de Proust", dijo mi tía. Y se ha convertido en mi último hallazgo olfativo de 2016 y en la primera fragancia que me enamoró a primer olfato, de una vez y para siempre, desde que descatalogaron Summer By Kenzo.
Amo esta colonia que por su feminidad y duración parece un perfume, aunque sutil. Se trata de un "soliflore" en torno a la lila, flor romántica por antonomasia, pero con un adorable fondo jabonoso que te envuelve como un abrigo y te hace sentir bien..., muy bien. Cierro los ojos y me imagino delante del tocador de mi abuela Cecilia, probando pastillas de jabón inglés envuelto en papel cebolla que hace frufrú.

Pero es que el cuento no ha terminado: esa misma tarde quedé con mis amigas del grupo Blogueras por el mundo y nos dimos algún regalito: Tita Hellen me sorprendió con un fantástico Pequeño Pony de color malva, de crines de purpurina y grandes ojos Barbie: ya sé que puede parecer una cumbre de la horterez cursi pero a mí me evoca mi infancia... Y concuerda tanto con el (nuevo) Perfume de mi vida, que he bautizado mi nueva adquisición como "Lilas", y ya lo tengo en mi tocador haciendo compañía a "Fanta".

Todo este ambiente de cuento de Navidad urbano, tiendas encantadas, velas y un Niño que lo hace posible todo es el que he pretendido que reine en mi segundo vlogmas, el último Vlog del año:



Con él y estas primeras impresiones de mi nueva fragancia os dejo. Mañana, si me da la vida, publicaré en este espacio mi look de Nochevieja y Año Nuevo, pero por si no llego a tiempo..., ¡de todo corazón os deseo un muy feliz 2017!

27 de diciembre de 2016

Mi neceser de otoño-invierno y Look de Nochebuena

La vida cosmética de esta hobbit pija se divide en dos partes: antes de descubrir el precioso neceser color verde agua con letras doradas de Mr. Wonderful..., y después de haberlo comprado.

Foto bucólica que hice el 24 en Maestu 
Una afirmación que puede parecer superficial o hiperbólica, pero que reproduce fielmente una realidad: antes de hallar esta práctica bolsita de maquillaje en el perfil de Instagram de la marca, yo andaba siempre en busca perpetua del neceser de bolso ideal: uno que no fuese ni minúsculo ni enorme, que cupiera en mis bolsos y que fuera bonito, muy bonito. Por un momento creí encontrarlo en Isadora, esa tienda especial de la zona de compras más hipster que conozco, el Soho Benita sevillano que descubrí junto a mi amiga Cris:


Sin embargo este ejemplar que hasta la fecha era mi favorito de mi ya extensa colección, estaba bastante inutilizado por ser un poco grande y de tela, es decir, muy manchadizo. Le tengo reservados otros usos diferentes.
Pero creo sinceramente haber hallado MI bolsita de pinturas, el neceser de bolso de mi vida: bonito y sobrio para no cansar, femenino y con un toque "kawaii" que enamora, con un mensaje muy propio de la firma pero que no roza la glucemia, y sobre todo de un tamaño perfecto y de un material tipo tela como esponjosa que se lava realmente bien, la suciedad escurre sobre su superficie.
Ya tengo el continente... ¿queréis saber cuál es el contenido?


El contenido de mi neceser casa a la perfección con estos días de Navidad, porque sus ingredientes fueron los mismos que utilicé para el look de Nochebuena que quiero reseñaros aquí:

- Base de maquillaje: por supuesto, Toleriane Fluide de La Roche Posay, mi favorita de todos los tiempos por duración, cobertura, fórmula y acabado, que si la aplicas bien queda precioso e impecable.
- Colorete: por vez primera he sustituido mis dos polveras negras de Nars (Luster & dúo Orgasm/Laguna) en aras de mi nuevo rubor de colección: Sweet Sweet Fantasy de Mac (edición Mariah Carey) que sienta bien a cualquier color de labios o párpados. Eso sí, para viajar volveré a Nars porque los envases de Mac resultan mucho más frágiles.
- Labiales, llevo mis tres preferidos del momento: el inefable Electric Peach de H&M, un melocotón metalizado sublime; el rosa dulce de Benecos que compré con Subflava y La Tía Maruja y que se llama First Love; y un bálsamos con color de Flormar que me costó cuatro euros con noventa y cinco céntimos y recrea el perfecto efecto labios de piruleta, o labios mordidos en clave naïf.


Respecto al maquillaje de ojos, en mi neceser de otoño invierno llevo:

- Lápiz Goof proof de Benefit: me he reconciliado con este lápiz, no así con el gel fijador, y lo llevo siempre conmigo porque cepilla y define muy bien las cejas.
- Jumbo número cinco de Kiko: ultra duradero y de un color topo rosado metalizado realmente bonito que aporta profundidad a la mirada.
- Jumbos de Look Expert de Beter: mi más reciente adquisición que me tiene loca de amor: Copper glow es un tono castaño con chispas doradas que recuerda muchísimo a la sombra Galápagos de Nars, y Night Gray, un gris antracita con chispas plateadas increíblemente bonito.
- Lápices kohl de Physicians fórmula: Natural, un marrón entre ceniza y topo ideal para marcar la línea de agua, y Pewter, un gris plomo metálico que aporta luz y oscuridad a un tiempo.
- Máscara de pestañas Excessive Lash de MUFE, tamaño talla de viaje: Maravilla de las maravillas que alarga, separa, tiñe y ¡no produce efecto ojera!

Ya me va creciendo el flequillo ¡bingo!

Casi todos estos productos de maquillaje entraron en juego en el look de Navidad: elegí un delineado ahumado a juego con mi blusa negra brillante de Amitié, pantalones de terciopelo negro de Zendra y taconazos abotinados de charol; y labios y mejillas a juego con la americana de seda tornasol color salmón que llevaba sobre este conjunto básico en negro:
Me maquillé con la base de La Roche Posay aplicada con la esponjilla sin látex de P.S.Pro (Primark), combinación que me rechifla por los resultados que ofrece: piel pulida e impecable pero fresca y natural todo el día...
En las mejillas, el rubor de Mariah Carey para Mac, que pese a parecer mate en la polvera, n el pómulo saca un brillo de piel sana muy sobrio y muy bonito.


Con la taza de té que me regaló mi madre por Nochebuena 
En los labios, el lip balm de Flormar en el tono Watermelon: un rosa labio de niña que acaba de comer chuches, húmedo y lleno de vida. Parece etéreo pero tiñe la boca y permanece: de hecho, en estas dos fotografías habían transcurrido varias horas desde que lo apliqué.
En los ojos delineé a ras de pestañas inferiores con el lápiz Natural de Physicians fórmula, y en el párpado superior combiné el lápiz gris oscuro de esta firma con el jumb del mismo tono de Beter, pero dándole una forma nada usual en mi modo de maquillarme pues ¡me estrené con el rabillo!

Detalles del look 

En esta foto lo veis mejor, de la misma manera que podéis percibir cómo fijé la ceja con el lápiz con goupillón de Benefit.

Con más miedo que vergüenza emulé lo que tantas veces he visto en vídeos de YouTube, tracé una línea a ras de pestañas superiores y al terminar continué un poco en línea ascendente hasta la ceja, cerré uniendo la línea y rellené con el jumbo. Resultó mucho más fácil de lo que imaginaba y, si la línea de agua se emborronó ligeramente tras un par de horas como se ve en la imagen, el trabajo del párpado superior aguantó durante toda la tarde y la noche.

Con un par de pasaditas de rímel terminé el look, que repetí en la comida de Navidad corrigiendo los excesos (en Nochebuena me había quedado el rabillo muy Amy Winehouse). Pero al final quedé contenta de haber arriesgado un poco, ya que de tener unos ojitos pequeñitos pasé a lucir ojazos: ¡brillantes y poderosos! 

21 de diciembre de 2016

Últimos regalos de cumpleaños y VLOGMAS especial Fin de semana en Madrid

Éste es sin duda un blog de belleza pero también es cada vez más un blog personal.
Por algo se llama Makimarujeos de una hobbit pija, la hobbit pija soy yo (o sea, Rocío Arana) y mis circunstancias: ser mitad del Norte mitad de Sur, vivir en Logroño, escribir poesía, dormir con un Niño Jesús de peluche, trabajar en la Universidad Internacional de La Rioja y tener un pequeño apeadero en Madrid donde invitar a mis tíos, primos y amigos. Es tradición ya en mi familia esto de disfrutar de un fin de semana previo a Navidad en la corte.

En La taberna del Alabardero

Y "Makimarujeos" es una palabra que inventé hace mucho tiempo, cuando tenía otro blog, para referirme al único cotilleo que me gusta, que me chifla:no soporto leer chismes sobre quién se casa con (o se divorcia de) quién, pero me entusiasma leer sobre quién se cuida, se maquilla o se viste con qué.

Digo esto porque últimamente casi no escribo para hablar de nuevos lanzamientos sino de cosas (buenas) que me ocurren, y espero de veras que no os canséis. He pensado mucho antes de publicar este post, que habla de lo mucho que gocé durante el fin de semana que siguió a mi cumpleaños y que fue toda una celebración (todos los santos tienen octava, dicen), pero creo que os puedo dar muchas ideas a la hora de visitar Madrid, adornar vuestra casa con poco dinero o comprar regalos en estas fechas..., así que comenzamos.

Mi corona de Navidad

Llegué a la estación de Avenida de América a las diez de la noche en el mismo día de mi cumpleaños, y me estaban esperando mi madre y mi tía Ana para llevarme a cenar a "un sitio fino": La taberna del Alabardero, en la calle Felipe V, junto al Palacio Real.
La parada de metro es Ópera, y por cierto fue un deleite ver las luces navideñas allí, todo muy azul, muy estilo "Frozen". Yo prefiero los adornos en rojo y oro, soy más "Gryffindor", pero soy capaz de apreciar la belleza. En Fuencarral en cambio había un auténtico despropósito de colores raros, ni cálidos ni fríos sino todo lo contrario, y líneas abstractas y absurdas para mi gusto navideño.

Regresando a la taberna, no es para nada una tasca sino un restaurante de treinta y cinco euros menú, no es barato (mi padre le había dado el dinero a mi madre para que me invitara como regalo), pero os aseguro que para una ocasión especial (o para mimar a esa persona especial) es un lugar único.
Decorado con sabor andaluz, cuenta en cambio con una carta vasca: os aconsejo el guiso de mariscos que ilustra la primera foto, la ensalada de tomate y ventresca como primer plato y sin duda la torrija como postre.

Los pilares de Europa, en el caixaforum

A las tantas entramos en nuestro pisito de Madrid y decidimos montar el Belén..., y demás adornos navideños. Como no tenemos rosca de Adviento (o de navidad), Ana y yo en pleno ataque de inspiración noctámbula elaboramos la que veis en la segunda fotografía del post a partir de dos cabos de espumillón verde, dos velas doradas y muchas bolas dispares. Sinceramente creo que nos quedó resultona.
El sábado fuimos de museo en museo, del Caixaforum al Thyssen por la mañana: en es primero vimos preciosas esculturas medievales y en el segundo una muestra de Renoir y una magnífica exposición sobre Bvlgari en Roma en la que se permitían los vídeos..., así que comencé a grabar mi VLOG de fin de semana en Madrid y no paré:



Efectivamente, tras comer (y probar el cóctel chocolatissimo que es pecado mortal de lo bueno que está, siendo semejante bomba calórica) en un Chill out maravilloso que se llama tapioca y está en la plaza de la Cebada (Metro La latina), con mis compañeros de UNIR en Madrid, anduve por Lush Fuencarral (la única tienda que visité en todo el fin de semana) con la Tía Maruja.

Me llevé el "pintalabios" de color rojo Navidad "Santa, baby", que pronto reseñaré, y el bálsamo corporal Snow Fairy que os recomiendo vivamente y que he dejado en Madrid para probar durante los días de navidad en los que me traslade a la capital, junto al gel de yuzu y cacao que le regalé a mi madre y ha terminado allí: los uniré en unas reflexiones en la bañera de Navidad.
Así, a bote pronto, os digo que me convence mucho más el aroma dulzón de esta edición navideña como crema corporal, que dura en la piel tan solo como un leve rastro, antes que como gel de baño que me acababa empalagando.

Outfit "regalos de cumpleaños"

Y La Tía Maruja me sorprendió con un regalo magnífico: adornos para el árbol, una mascarilla de Andalou Cosmetics y ¡una tart de Yankee candles! Y aún así los dos regalos que más me han gustado en esta ocasión fueron los que me entregaron mi tía y mi madre en la cena del viernes: una blusa de Mango con amebas estampadas en tonos grises, pardos y granates, y un original y único colgante del que quiero hablaros un poco.

Gotaskaen: complementos eco conscientes

Se trata de una obra de arte fabricada a partir de elementos reciclados: la firma una chica llamada Yarismar Quiaro que decidió emprender con un proyecto de Upcycling, es decir, arte ecológico (de hecho tiene su caseta en la feria Bío Cultura). Resulta que mi madre la conoce por motivos de trabajo (ya sabéis que mi madre es especialista en literatura latinoamericana, y Yarismar es de México, creo), y se ha dejado cautivar por la filosofía y creatividad de esta joven firma.

El colgante en cuestión está hecho con cerámica de Colombia (me imagino un jarrón añil que se hizo añicos y ahora soy poseedora de un precioso pedazo, a lo mejor con poderes mágicos como en los cuentos de hadas...) El cordón dice mi madre que es del piel "buena", y cuando ella le da este adjetivo se refiere a animal, pero no creo que lo sea, pues si Yaris utilizara prendas de origen animal aunque sean recicladas no habría conseguido un puesto en la feria...

En El Prado
El caso es que Yaris me parece una artista, y ahora me apetece curiosear en su página (aquí) y en su IG (aquí) en busca de regalos navideños realmente únicos.

Pero no se vayan todavía que aún queda por contar la mañana del domingo, en la que fuimos al Museo del prado a extasiarnos con una exposición bellísima (de hecho si tuviera que elegir sólo una de las cuatro que visité, sería esta: "Meta pintura", un paseo por los pintores flamencos del siglo XV, renacentistas y barrocos, que usaban la pintura dentro de la pintura: bien porque pintaban escenas alrededor de un cuadro, porque retrataban a otros pintores o porque hacían alegorías religiosas en las que Dios aparece como el Gran Pintor. Es suculenta, para disfrutar y no parar.