29 de agosto de 2016

Los Terminados de Adaldrida: verano 2016

Todo se termina: las vacaciones, la estancia de mis padres en el Norte, junto a mí, y mi relajada y bucólica vida en Maestu: ir a por agua a la fuente, bañarme dos veces por día en el mismo río para desafiar a Heráclito, sudar en la elíptica frente a las montañas, sestear bajo los árboles...
También los tarros, botecitos y polveras se terminan, y en este mes de holganza, lecturas y vida "slow" he acabado todos estos productos:


1)  Agua de colonia Victorio & Lucchino nº1: en realidad no la he agotado sino que la regalé a una de mis primas que se enamoró fulminantemente de ella, y habida cuenta de que en este verano que se evapora he tenido algunas sorpresas olfativas de las que haré crónica inminente, decidí regalársela. No me he cansado de ella, me sigue pareciendo tan maravillosa como dije aquí. Eso sí, no sé si repetiría, dada la amplia oferta que existe. Es una colonia muy agradable pero no la colonia de mi vida.

2) Maquillaje solar compacto de Shiseido: otra polvera de color azul piscina que se me acaba: he vuelto a amar este maquillaje en polvo, uno de mis favoritos por duración y acabado, aunque necesita "manual de instrucciones" cuando tienes ya una edad, como dije aquí. Repetiré ad infinitum.

3) Crema de día de vitamina C de The Body Shop: canté sus alabanzas aquí... y me quedé muy corta. Esta crema es pura dinamita: vigoriza la piel, la hace brillar, la ilumina y combate bien las rojeces. La textura gelatinosa y fresca, el olor cítrico pero suave y no irritante..., todo coopera para hacerte sentir en el paraíso cuando te la aplicas. Para otoño e invierno es demasiado ligera pero en el mes de junio de 2017, repetiré. Es una de esas cremas de las que te despides con una pena inmensa: le he cantado un réquiem y una elegía.

4) Sérum Spray 2 en 1 de Salerm 21: iba dentro de la cajita sólo para princesas que me regaló Mareas y me ha salvado el verano, hablando en términos capilares. Al fin un acondicionador sin aclarado que no apelmaza el pelo, no lo ensucia y sin embargo hidrata y trabaja bien los rizos. Desprende un ligero aroma atalcado: me chifla y ya lo estoy buscando para repetir.


Poniendo a prueba el rímel de UD...

5) Máscara de pestañas waterproof de Urban Decay: la compré, me decepcionó y la dejé aparcada. Sin embargo gracias a un vídeo de Sara Herrera descubrí que no utilizaba bien el rímel, tema sobre el que hablaré en un futuro cercano, por lo que le di una segunda oportunidad y me enamoró por completo. Deja pestañas negras y definidas y no migra nunca, nunca y nunca. Lo comprobé el pasado sábado tras un par de zambullidas imprevistas en mi añorado río: salieron las pestañas intactas y la ojera incólume.

6) Brocha de colorete de Primark: no aparece en la foto, pero se empezó a despeluchar y se quedó calva. La odié. No volveré a comprar brochas ni ningún otro maquillaje en Primark: por poco dinero que cueste, es (poco) dinero tirado.

Con esta imagen paradisiaca os dejo... hasta la próxima entrada, en la que estaré ya recuperada de la intensa pero fugaz murria y feliz de la vida en mi día a día riojano...

27 de agosto de 2016

Me equivoqué con... (Vol. II. Mac: aciertos y desaciertos de una marca mítica)

Por aclamación popular emprendo esta crónica que me ha costado un tiempo, sobre todo un esfuerzo en sistematizar mis recuerdos, buenos y malos, de esta firma canadiense que para toda una generación supuso un punto de partida en su viaje hacia la pasión por el color.
He comprado a lo largo de mi vida como "blogger", y en mi prehistoria también, muchos productos de esta marca, y mi veredicto es que ni todo es oro ni todo es "bluff".

Montaje mío a partir de imágenes de maccosmetics.es

Creo que en un momento dado se llegó a un punto de saturación: demasiadas colecciones, algunas de dudoso gusto (Rodarte, por ejemplo), demasiados maquilladores hablando de "pieles NC20" como si fuera un lenguaje universal... También en muchos productos el precio es elevado en relación con la  calidad y en otros, no. A mí no me importa pagar por algoo que merece verdaderamente la pena, lo que no quiero es sentirme engañada.
Sin más, os presento mi relación de favoritos y desaconsejados de la firma, absolutamente empíricos:

1. Mis favoritos de Mac (o productos por los que volvería a pagar el precio que piden...)
- Lipglass en el tono Lychee luxe: los brillos labiales de la marca son oro molido: cremosos, duraderos y con tonos magníficos. Este es un coral alegre, un melocotón rojizo que sublima el labio. Y tiene ese "tacto lácteo como de natillas" que tanto he buscado y alabado siempre.

- Delineador labial Spice: un tono especiado, entre marrón y teja/labio subido, que dura una eternidad y que fue objeto de culto en la era pre-Kardashian.

Ídem
- Corrector Studio Finish: he cometido una pequeña licencia poética ya que la fotografía no coincide con el producto del que hablo: me refiero al corrector en pastilla, que sirve para cubrir rojeces y no ojeras: la fórmula es bastante buena, se trabaja muy bien y lo tapa todo, todo y todo.

- Lápiz kohl Teddy: un tono chocolate misterioso que aporta profundidad y esa "mirada Laura Ponte" que me arrebata. Merece mucho la pena porque además dura mucho, tanto en el párpado como el producto en sí.

- Clean off oil: el único producto de tratamiento que vale su precio en mi opinión. Retira cualquier maquillaje, pero de verdad, y respeta la piel, su composición es bastante bucólica y su aroma va en consonancia.

- Coloretes: dentro de los rubores de Mac hay tesoros y basuras, así lo digo, y la textura es la clave. A pesar de que el acabado mate en las mejillas no sea santo de mi devoción, los coloretes mates de Mac son los que triunfan, y entre ellos el tono Melba, un melocotón cálido y pálido a la vez.
Me he llevado la sorpresa de mi vida al ver el "Well dressed" en la página web de la marca, y lo voy a pedir: es un rubor rosa delicios, equilibrado, limpio...


Mis desaconsejados de Mac (o corre lo más lejos de ellos que puedas)


Ídem

- Labiales Matte, Retro matte y Frost: sequedad, sequedad infinita. Pielecillas en la superficie del labio. Un aroma a vainilla sintética que mata. Un envase negro que a mí al menos me da mucha pereza, aunque esto ya es personal..., y dieciocho euros que tienes que pagar por cada uno. Me he prometido a mí misma que "nunca mais". Seguiré explorando el universo "Lipglass" que me parece mucho más prometedor.

- Bases de maquillaje excepto la Face & Body que no me mata de amor pero me parece un buen producto: sobre todo la Studio Fix Fluid es asesina, y he gastado muchos botes antes de darme por vencida y renunciar. Huele a plástico, está llena a rebosar de silicona y no ofrece un acabado bonito sino ortopédico.

Ídem

- Sombra de ojos Deep Truth: es preciosa, ese azul eléctrico y profundo que te llama, te seduce, te inunda..., y corre por tus ojeras, y migra todo lo que quiere, y no se queda quieto. No hagáis caso a sus cantos de sirena: ataros al mástil y sed fuertes.

- Sombras de ojos de textura frost o mate: no pigmentan ni duran tanto como para pagar más de veinte euros por ellas. Sinceramente.

- Coloretes de textura Sheertone, tipo el "Peaches": la piel se los bebe, no duran un suspiro en las mejillas. Dinero tirado.

- Coloretes de textura frost, tipo el "Style": no duran y además marcan cada uno de los poros que tengas en tus mejillas.

Espero que este listado blanco y tegro os haya servido, si queréis ademtraros en el maravilloso (o terrorífico, todo depende" universo Mac.

25 de agosto de 2016

El poder del agua mineral: "tips" acuáticos y VLOG sobre la desembocadura de un río

A la tierna edad de cinco años enarbolé una encendida declaración de amor al agua: "quiero agua, pero mucha, pero toda, pero hasta el cielo"... Toda una amalgama de anáforas, metáforas e hipérboles de mi entera invención que resultaron ser un anticipo de mi vocación poética y de mi desenfrenada pasión por el líquido elemento.

Mi foto creativa con una botella de Solán de Cabras

Desde entonces bebo mucha agua, demasiada según los cánones, pero dentro de la moderación que gobierna mi vida últimamente es bueno que haya algo desmedido e irracional. Y no hay placer más sano, ni más barato. No hay mejor remedio para hidratar la piel desde el interior.

Entre todas las aguas posibles, el agua mineral triunfa. Mi padre suele bromear diciendo que yo "tengo un Master en aguas minerales": Me gustan las de mineralización débil, bajas en sodio, y me disgustan profundamente las "preparadas" que no nacen de un manantial como Aquafina del grupo Cocacola. Aunque sea pobre en sodio no me gusta nada Bezoya, posee un sabor raro que no me parece puro. Lanjarón también tiene un sabor especial pero en cambio me gusta mucho, sabe a montaña.
Y obviamente tengo varios favoritos:



- Evian: la más chic, la más cara, muchas celebrities (sobre todo francesas) la vaporizan sobre el rostro, y cuando vivía en Sevilla solía usarla para completar el desmaquillado.

- Solán de Cabras: mi favorita por sabor y por estética, ¡esas eternas botellas azules han protagonizado incluso poemas en mi último libro! Y también protagonizaron esta foto mía, realizada hace muchos años con una cámara de móvil ínfima, y que incluso la marca tuiteó e incluyó en su facebook. Por último, con Solán de Cabras suelo realizar mi tónico de cabecera, ya con alguna tableta de Lush, ya con manzanilla artesana de buena calidad.

- Peñaclara: la marca por excelencia de La Rioja, bastante barata y riquísima. Es la que suelo utilizar en Logroño para limpiar mi rostro. Además en el pasado mes de octubre tiñeron sus botellas de un precioso color rosa, y aunque como dice una comentarista a veces se pretende sacar beneficios económicos de la lucha contra el cáncer en un juego poco limpio, este gesto me parece sincero y precioso, y acabo de descubrir que Solán también se apuntó a vestir sus envases con este color.

Podréis pensar que desmaquillarse con agua mineral es un gesto superfluo, pijo y caro, pero para un cutis sensible resulta vital y con un poco de cuidado no se gasta tanto: hoy en día existen botellas de litro y medio en el mercado por menos de treinta céntimos, como las de Fuente Primavera de san Benedetto.

Algunos productos basados en agua

Por último, el agua es elemento principal no sólo en el cuerpo humano sino en muchos productos de cosmética. Dejando aparte las cremas hidratantes basadas en agua, un mar sin orillas, existen tres productos con base acuática que me enamoran:

1.- Bruma facial evian: el agua mineral de mis primeros amores + un práctico aerosol = mi agua termal favorita.
2.- Agua micelar Ureadin Fusion de Isdin: por fin un agua gozosa que desmaquilla a la perfección, hidrata la piel y no la empacha. Lo tiene todo.
3.- Base de maquillaje Face & Body de Mac: están de moda los fondos fluidos con base acuática, y mi preferido es el de Mac, de hecho es la única base de esa firma que me gusta: ligera, fresca y con un acabado precioso.

Os dejo con un vlog en el que paseo por uno de los parques riojanos más bucólicos: el Parque del Iregua, en el que se puede ver la desembocadura del cristalino afluente Iregua en el verde y antiguo río Ebro. Espero que os hagan disfrutar sus refrescantes imágenes:



24 de agosto de 2016

Cosmopolitan de Maybelline, el perfecto rubor de-niña-buena es "low cost"

Para una hobbit pija de piel blanca y sonrosada ha resultado muy difícil siempre elegir un colorete rosa claro. Ese rubor que regala dulzura y viveza a las mejillas sin sonrojarlas excesivamente, y sin destacar la rojez. De hecho, si eres de piel rojiza, la mayoría de maquilladores te desaconsejan este tono, por lo que te pierdes ese halo de candor, de frescura, de salud..., incluso de sofisticación culturalista a lo María Antonieta que puede aportar un bonito colorete rosa.

Cosmopolitan de Maybelline

1.- La búsqueda

He buscado incansablemente este tono en el mercado:
- Durante años he vivido sin colorete rosa alguno en mi tocador. Tuve el "Well dressed" de Mac en mi lista de deseos por largos meses, debido a su dulzura y a las alabanzas que leía en los foros, pero no me decidí nunca y terminaron descatalogándolo.
- Otra opción que consideré fue el Pale pink de Bobbi Brown, rubor que siempre me ha atraído pero nunca he comprado por parecerme entonces demasiado caro...
- Luego en unas rebajas en Sephora encontré el Catalina de Cargo cuya tonalidad me gustaba pero me resultó demasiado mate y acabé por regalarlo.
- Pensé que lo conseguiría con el Angelika de Nars, pero su precioso tono algodón de azúcar en mi piel se vuelve tramposo y adquiere un inesperado matiz melocotón. Y sí, el melocotón es mi color de rubor favorito, pero cuando adquiero un colorete algodón de azúcar quiero que en mis pómulos se vea del color del algodón de azúcar, soy una chica sencilla y sin complicaciones.

2.- El encuentro

Y, en mi última visita a la perfumería Clarel de Haro, cuando puedo prometer y prometo que iba buscando detergente que me había encargado mi madre...,  encontré una opción low cost (6,99 euros me pidieron por ella), más que satisfactoria:

H
"Chuache"

Cosmopolitan de Maybelline: un nombre que rebosa chic y glamour, una textura tan sedosa y fina que a falta de brocha se puede aplicar hasta con los dedos como yo hice, y un color fresco, alegre, radiante... y dulce al mismo tiempo. Dura toda una jornada en la piel y se puede modular la intensidad: con una sola pasada aporta un halo de salud campestre, y si incidimos podemos conseguir un plus de refinamiento francés y aristocrático.

3.- Cómo queda en la piel

Lo estrené a placer en un reciente día de playa en Zarauz.
A mí me gusta más el acabado niña buena que el aristocrático de salón francés, por lo que me contenté con una sola pasada, incidiendo luego con los dedos en las famosas "manzanitas "(la parte carnosa de las mejillas, que en mi caso es generosa):

Un selfie con el ratón de Guetaria
A pleno sol se nota ese rubor fresco y tierno a la vez, esa alegría que regala a los cutis más níveos.
No suelo ir pintada a la playa como no suelo maquillarme para hacer deporte (quiero dejarlo claro, el acicalamiento es siempre un gesto "de después"), pero íbamos a estar bajo el sol todo el día y decidí protegerme el rostro con el compacto de Be+..., y ya que estábamos pensé ¿qué mal me hará un poco de "pintalabios" y un brochazo de rubor?
 Y sí, me tiré al mar con las mejillas maquilladas, aunque no lo recomiendo..., pero la experiencia poco aconsejable me sirvió para asegurar que a la vuelta a la arena aún se me veían los pómulos frescos y radiantes.

A punto de bañarme, con mi madre


Comiendo helado con mi padre... tres horas después

En mi bolsito de playa, junto al móvil, las llaves, el monedero y la botella de agua, llevaba mis dos recientes compras de Rimmel London: para hacerle juego al Cosmopolitan elegí primero el número 34, al que creo que iría mejor un rubor melocotón, y luegoel 35, que se intuye en la foto del helado y combina muchísimo mejor, aunque todavía casa más con el Plushest pink de Maybelline.

Grabé un material estupendo de mi visita a Zarauz para hacer un vídeo blog y ya lo tengo editado, pero aquí en Maestu me es imposible publicarlo, así que lo haré en Logroño ya, el lunes que viene, como despedida de estas espléndidas vacaciones. Os dejo estas tres fotos, en los que el rubor pretende recrear una imagen de felicidad serena, dulce y alegre a la par: ¡inocencia festiva en vacaciones!

22 de agosto de 2016

En el Corte Inglés de Vitoria: Labiales Lasting Finish by Kate Moss de Rimmel ¡a cuatro euros!

Mi viaje a Vitoria fue un pequeño desastre: decidimos ir un sábado por la tarde y la mayoría de las tiendas estaban cerradas, Sephora también. Tras lamentarme un poco y vencer la tentación de acercarme a Goya y pedir un puñado de sus riquísimas trufas, me encaminé al Corte Inglés, que nunca me defrauda.

ECI de Vitoria,  foto mía con filtro Instant de iPhone

Por supuesto, el Corte Inglés estaba abierto al público, y en la plaza resiste ahora y siempre al invasor el carrusel de mi infancia, aquél en el que viajaba a la fantasía antes de entrar en los almacenes a comprar juguetes en Navidad. Entonces era un poco más retro, con sillas volanderas, caballitos pintados, pero carrusel a fin de cuentas.

Estuve en Nars porque quería ver con estos ojos míos el sublime dúo de coloretes Panic que había enseñado Sara Herrera en su canal de YouTube. Para qué lo habré visto: verlo y amarlo fue todo uno. Conocerse es el relámpago, dijo el poeta. Amor, amor, catástrofe. Sin embargo hice un ejercicio de contención y pensé: en septiembre voy a Madrid y el uno de octubre estoy en Sevilla presentando mi libro como final de esta increíble gira 2016. Lo compraré entonces, y entonces le dedicaré una loa en este blog, con epítetos encendidos y un look como se merece. Si lo compro ahora es un capricho más, si lo compro entonces es El colorete de mi presentación en Sevilla.

Labiales Rimmel by Kate (y mi tocador again)

Y se ve que Dios me premió por mi ascetismo inmediato, que no futuro, porque al segundo tropecé (dulce tropiezo) con todo un mueble expositor de Rimmel London, firma de precios bajos que me fascina y que no testa en animales, como me informó Miss Potingues. De esta casa fueron absolutamente míticos en mis primeros años de fervor por el maquillaje la base Cool matte, tristemente desaparecida, el lápiz de ojos Panamá, entre chocolate y topo, y el labial Asia 77 que aún existe, un "nude" rosado peligrosamente favorecedor que me robaban todas mis amigas: entraba y salía de mi neceser a la velocidad de la luz
Y, unos años más tarde, las magníficas colecciones de barras de labios de Kate Moss, con el número 16 como un muy digno clon del labial Costa Chic de Mac.

La cosecha...

Cuál fue mi sorpresa al encontrar, en el Corte Inglés de Vitoria un sábado de agosto, toda la gama de estos labiales rebajados a cuatro euros cada uno. Arrasé, y al pasar por caja... ¡sólo debía pagar dieciséis euros!
Debo decir que el labial de envase color oro rosa no lo compré para mí sino para mi madre: se llama Rock´n roll nude, un nombre "muy Kate" aunque el color es "muy J.Lo", un beige-beige cálido, sin matiz melocotón ni rosa, no borra el labio porque su color es subido pero lo camufla, y en una piel blanca no dice nada, pero en un cutis curtido como el de mi madre sienta muy bien, además de que ella adore estos tonos. Le ha emocionado el regalo, y además al probarlo alucinó con la sensación ultra confortable que deja en el labio.

Labiales Rimmel By Kate de distintas colecciones

Había olvidado el envase tan espectacular a la par que minimalsta que tienen estos labiales: líneas limpias, firma chic estanpada en el capuchón, logo de corona grabado en el tapón y, sobre todo, ese tacto mate y frío como de barra de labios de calidad que los diferencia y hace destacar.
Yo iba a contentarme con los números 34 y 35 de la colección permanente, un rosa coral pálido y un lavanda muy femeninos, pero cuando ya apartaba mis ojos del mueble encontré EL ROJO: de número 111 y de nombre "Kiss of life" como la canción de Sade. para que no le falte nada:

Kiss of life 111

Así luce sin perfilador ni nada. La suma de un acabado cremoso y casi mate, una duración extrema en un labial "normal" y un alegre tono tomate, ese matiz anaranjado que aporta vitalidad a la boca si restar elegancia, creo que da como resultado un rouge excepcional

34

El treinta y cuatro me he recordado a mi añorado dieciséis pero más pálido: se trata de una mezcla entre el concepto "labio color batido de fresa" que tanto me gusta, aniñado y goloso, y un rosa más ácido y pop cercano al mencionado Costa Chic de Mac. Arrebatador.

35

Por último un rosa crema de lavanda, muy tierno pero con personalidad. Su tono oscila también entre dos conceptos, el floral de un ramo de lilas silvestres y el dulce de cobertura de tarta de cumpleaños o rosas de azúcar que la adornan. Dos colores cremosos, dos labiales baratísimos, más propiosde primavera que de otoño, pero tiempo tendré de encontrar granates y casi negros cuando comience el nuevo curso. La dulzura no sabe de estaciones...

19 de agosto de 2016

Vacaciones en Logroño: dónde comprar, qué comer, qué visitar (VLOG)

"Lo cotidiano deslumbra", es mi divisa: fue una de esas poderosas intuiciones que vinieron a mí en medio de una entrevista tras la publicación de mi anterior poemario, y desde entonces lo he adoptado como lema de vida. Significa, entre otras cosas, que no hace falta veranear en Indonesia ni en las Seychelles para ser feliz: tu propia ciudad guarda tesoros como para dejarte fuera de saque.

Collage by Merl

Yo suelo repartir mi veraneo rural entre Haro y Maestu con mi familia, pero los primeros días de agosto los pasé en mi misma ciudad, y me sorprendió la cantidad de cosas que se pueden hacer en ella, si la miras con ojos de turista. Un día vino mi amiga Merl y le ofrecí un paseo por el precioso parque del Ebro (que os enseñé en este vídeo), para acabar comiendo en un restaurante japonés de los de recordar: Miyako, en la Gran vía. Tienen un menú de trece euros que ofrece tempura y shusi inenarrables, y al final nos sirvieron un sake..., aunque por las fotografías que disparó a traición mi amiga Merl bien se ve que no me gustó mucho...

Pero, si quieres comida autóctona, sin duda te recomiendo el Tondeluna, regentado por el conocido chef riojano Francis Paniego (hablé de él aquí, no te vayas sin probar las famosas croquetas de Marisa), y por supuesto la famosísima calle Laurel, de la que también hablé aquí.

Castroviejo librero

Y, después de pasear por la preciosa naturaleza y llenar la barriga con maravillosas viandas, llega el momento de las compras. En Logroño hay una de las mejores librerías de España: Castroviejo, que vende poesía, arte, buena novela, y que tiene un dueño que sabe y ama su oficio, lo cual es un tesoro. En esta crónica de mi antiguo blog recreo el ambiente que se respira en este local mágico.


El nuevo local de Renasce
En cuanto a perfumerías, Logroño cuenta con unos buenos almacenes Sephora (aunque son aún mejores los de Vitoria, donde pienso desembarcar precisamente mañana), un Beautik sublime (del que acabo de saber algo muy triste, parece que quieren traspasarlo pero quiero confirmar la noticia), otras cadenas más o menos clonables en todas las ciudades y una tienda que he mencionado en numerosas ocasiones por lo especial que es y la paz que se respira en ella: Renascence, que se ha trasladado guardando su esencia.

Funkos en logroño
Si eres friki, no puedes dejar pasar esta tienda absolutamente inefable: La Frikilería, en la calle Doctor Múgica, 3.  Entras y los universos de Harry Potter, Juego de tronos, Star wars o El señor de los anillos te atrapan. Allí he descubierto los funko pop que han pasado a ser prioritarios en mi lista de deseos para este otoño, junto a unas buenas Adidas Stan Smith de verdad.
Un paseo por esta tienda encantada, otro por el nuevo local de Renascence, y un "asomarse" al festival poético más in del momento que se está desarrollando en estos momentos en la capital riojana, el Agosto Clandestino, es lo que ofrezco en mi nuevo Vlog de YouTube, grabado durante mi primer fin de semana de vacaciones:



 Espero que alguna de estas propuestas os cautive tanto como para acercaros a esta tierra hospitalaria. Aún tengo material grabado para publicar la semana que viene un vídeo bucólico sobre el sorprendente parque del Iregua, ¡también en La Rioja! To be continued, siempre to be continued...

17 de agosto de 2016

Por menos de seis euros: Color Sensational Lipstick de Maybelline, una alternativa a Mac

Tarde o temprano, en algún momento del año me acomete la poderosa tentación de hacerme con algún labial de la marca Mac, pese a saber que en muchas ocasiones me equivoqué con ellos: sí, a pesar de que constituyen una de mis más amargas decepciones con la firma, una de esas decepciones que algún día os relataré... A pesar de todo, siempre vuelvo a caer en el hechizo de Mac.

Foto- nostalgia... customizada:
mi primer rincón de maquillaje allá por 2010.

Y es que en toda bloguera de cierta edad pervive aún el deseo de adquirir una barra de labios de esta casa, pues fue uno de nuestros primeros iconos cosméticos conscientes, y eso no se olvida.
Es sólo mi parecer, pero tengo la intuición cosmética de que antes de Mac (y, en mi caso, antes también de Nars y con mucha más fuerza), un producto de maquillaje era sólo eso, maquillaje, mejor o peor, caro o barato, pero sólo un producto más o menos en nuestro neceser. Mac y Nars supieron convertir ciertos objetos en icono, en moda, en imaginario colectivo de la cultura pop en la primera década del nuevo siglo. Y en concreto los labiales son el más preciado objeto de devoción en este nuevo culto profano.

Las barras de labios de Mac no se me antojan superiores a otras por textura ni por nutrición, pero sí por tono: las tonalidades de esta marca son mágicas, infinitas, todo un universo en technicolor. Yo confieso que deseo hacerme con el mítico tono Syrup y con algún rosa niña buena del estilo de los que solía lucir Patricia Conde..., pero el precio junto a otras razones que próximamente expondré me disuade.

Color Sensational de maybelline

Y, de repente, a principios de verano, en la perfumería Clarel (antiguo Shlecker, hoy perteneciente a los supermercados Día), me tropecé con unos labiales que me recordaron mucho a lo que yo quería encontrar en Mac: color labio con subtonos ciruelas, rosas dulces pero con personalidad y algún tonos labios que recordaban un poco al Dolce vita de Nars que creí haber perdido (al final, lo encontré en el neceser de mi madre..., pero por supuesto no se lo he reclamado :)
Se trata de los Color Sensational de Maybelline de toda la vida... Sí, estoy descubriendo el Mediterráneo, pero a lo mejor no sabías que en Clarel cuestan la "friolera" de 5,99 euros cada uno.

De arriba abajo: 352/161/185

Me parece alucinante. Ni Essence, ni Catrice, ni Kiko, ni mucho menos Deliplús: por solo dos euros más hallamos en el mercado labiales de calidad propia de alta gama, y yo no lo sabía. Llevo un mes utilizando los Color Sensational y puedo decir que me fascinan.
Esta gama de Maybelline posee una textura ultra hidratante que sin embargo no pesa en el labio como a mí me suele suceder en ocasiones con Mac; un acabado cremoso pero que no se derrite en el labio como a veces me ha ocurrido con Mac, y un aroma bastante goloso pero no insoportablemente empalagoso..., como me pasa con Mac.

Ciruelas y rosas sublimes

Pero nada de esto serviría si los nuevos labiales comprados no me hubieran cautivado gracias a su color.  Elegí un ciruela "mauve" de los que se estilan tanto ahora, un rosa color labio soleado y dulce, y un rosa niña buena pero algo más eléctrico:

342 Mauve mania

Mauve mania es un tono crema de ciruelas maravilloso que me recuerda al Plumful de Mac o a un Syrup más subido: no me matéis, lo digo sólo "de oídas", si me equivoco mucho corregidme en comentarios, que corregir al que yerra es una obra de misericordia y estamos en el año de la misericordia :)

161 Feel pink

Feel pink es un rouge adorable, que recrea la idea de un "Dolce vita" con toques de melocotón. Es mi color, la conjunción perfecta entre el color labio y el rubor amelocotonado, el tono del Milano Red Shine 7 de Deborah que ya terminé pero en acabado cremoso en vez de translúcido. Es amor petrarquista, neoplatónico, es el color de la boca de Beatriz cuando Dante se prendó de ella.

185 Plushest pink

Plushest pink es un rosa fresco, dulce y sublime. Combina con casi todos mis vestidos veraniegos y me recuerda a los rosas más exclusivos y elegamtes de la firma que estoy evocando.
Los Color sensational contienen en su formulación aceite de sésamo, vitamina E, cera de abeja y miel. Y se nota...

Me temo que hay alguna aguja negra que pincha mi globo de felicidad, creo haber oído en alguna ocasión que Maybelline tiene una política de comunicación sobre un posible testeo animal algo oscura..., pero soy débil y he decidido no saber. Ya he dejado de comprar en Max Factor, Tony Moly y un largo etcétera. Maybelline me parece junto a Bourjois la opción más profesional, creativa y chic dentro de la cosmética de supermercado. Y estos tres labiales me han hecho muy, muy feliz.

15 de agosto de 2016

Mi neceser para el gym en verano, y maquillaje solar: ¿Shiseido o Be+?

En lo que llevamos de agosto he conseguido perder un kilo de peso, y eso a pesar de algunas licencias poéticas que me permití: el banquete por los cuarenta años de mis padres, un soberbio plato de tempura en un japonés cuando mi amiga Merl vino a visitar Logroño, algún que otro aperitivo...
Lo que me está ayudando a adelgazar lenta pero segura es el merendar fruta, el cenar muy ligero y sobre todo el haber vuelto al gimnasio:

Sala de usos múltiples del Ayuntamiento Arraia-Maestu

Y cómo no hacer ejercicio en este marco incomparable, en este locus amoenus a golpe de Jessie J mientras, un dos un dos, caen gotitas de sudor y la vista se alza hacia la mágica montaña alavesa...
El ayuntamiento de Maestu ofrece a naturales y veraneantes una buena biblioteca, una sala de exposiciones donde presenté también mi último libro, una ludoteca rebosante de juegos y un espacio diáfano para el ejercicio con una elíptica, una bicicleta, una máquina de musculación y una cinta de correr en la que he alcanzado los seis con dos kilómetros por hora y también en la que me he pegado un tortazo colosal, como cuento en mi reciente vídeo de YouTube:



Consejo de perogrullo: si tienes el gimnasio entero para ti, como me está ocurriendo en verano, y estás sola con tu música, tu sudor y tus calorías quemadas... evita cualquier máquina peligrosa que adquiera velocidad, porque nadie te va a socorrer en caso de accidente.
Y otros consejos más amenos y menos dolorosos: si vas a hacer deporte bajo el sol (ya sea al natural o bajo un complejo acristalado), protégete antes, bebe agua durante y refresca después tu piel. Éstos son mis imprescindibles en mi bolsa de deporte:





- Transparent spray Spf 50+ de la gama Pediatrics de Isdin, versión "Wet": es la mejor fotoprotección solar que he probado nunca. En primer lugar es eficaz y segura, y en segundo lugar es comodísima: de tacto invisible, una bruma de frescor que te envuelve, en caso de apuro se puede utilizar en rostro sin rubor al no contener alcohol denat. Me costó veinte euros en farmacia y volvería a pagar cada euro que me pidieron por este bendito aerosol.

- Botella de agua libre de BPA del Tiger, de medio litro de capacidad, que relleno en un gesto ancestral que me entusiasma en la fuente del pueblo: el agua de Maestu es agua de manantial, limpia, fresca y riquísima.
Si no te gusta el agua de grifo te recomiendo llevar agua mineral fría (mis favoritas son Evian y Solán de Cabras entre las caras, Lanjarón que es de precio medio y Fuente Primavera de San Benedetto como milagro barato, un litro y medio cuesta no más de veinte céntimos en superficies como Alcampo y el sabor es maravilloso).

- Eau de raisin de Caudalie: ahora estoy pasando unos días en Haro y me volveré a comprar el agua de aloe vera que el año pasado descubrí, pero durante esta quincena he estado refrescando y calmando no sólo rostro, sin también cuerpo con este agua termal prodigiosa, rica en un ingrediente tan poderosamente antioxidante como es la "vitis vinifera". No huele a bodega en el mes de octubre como antaño, pero sigue calmando la piel con esmero y delicadeza.

Shiseido vs Be+

Y, como digo en el vídeo y enseño en la imagen, también tengo mis imprescindibles para acicalarme frente al lavabo del gimnasio, porque desde la sala de usos múltiples a mi casa hay un agradable paseo por todo el meollo del pueblo y saludar es la ocupación favorita de mis vecinos, por lo que no quiero que me vean zarrapastrosa o "tó sudá".
Así que siempre llevo mi peine de Kooh-i-noor que es de resina vegetal (ninguna tortuga ha muerto torturada por mi culpa, Laus deo), un alegre "pintalabios" y una polvera de maquillaje solar. En un principio llevaba la de Be+ de Cinfa, cuyas dos ventajas sobre mi polvera azul piscina (firmada por Shiseido) son las siguientes:

- Ofrece un factor SPF 50 en vez de 30. Sin embargo, últimamente veo muchas opiniones que prefieren el factor 30 porque dicen que estropea menos la piel sensible y que nos conciencia mucho más sobre el deber ineludible de reaplicar: que cada cual juzgue sus necesidades.
- Ofrece un acabado más natural, en crema.

Sin embargo he decidido que prefiero mi polvera de Shiseido por otras dos razones:

- El color más claro es mucho más apto para mí. El color "claro" de Be+ me queda horriblemente marrón si no lo difumino bien...
- Aunque parezca mentira, para llevar en el bolso prefiero el acabado empolvado porque, si tengo que usar una horrible esponja de látex (ando a la caza y captura de una borla de algodón que quepa en la polvera), el producto de Shiseido se deja aplicar a toques mientras que el de Be+ queda a rodales o corronchos.
Debo decir que ambas polveras, aplicadas en casa con la misma brocha, me gustan por igual, y que con el maquillaje solar de Be+ he conseguido a veces acabados pulidos y preciosos en la piel...,, pero necesita más tiempo y otras herramientas.

Hasta aquí mi neceser de gimnasio campestre... espero que hayáis disfrutado con el post o, al menos, con las preciosas vistas de la mágica montaña alavesa.

11 de agosto de 2016

Look Denim & Lady, o cómo construir una sombra petróleo a partir de Mac y Nabla

Uno de los muchos atractivos del verano maestuano es poder vestir conjuntos "de norte", de esos abrigados pero veraniegos al fin y al cabo, y jugar al bonito y creativo juego de superponer prendas, como un top dénim sobre una delicada blusa rosa de un tejido casi translúcido...

Look Dénim & Lady- foto by mi sobrina Carmen

Me tiene entusiasmada esta mezcla: el blusón dénim es de Stradivarious y la blusa rosa es de 4x4, ambas prendas son talla L y fueron regaladas hace mucho tiempo, cuando no me cabían... Estaban confinadas en mi armario de vacaciones, y combinan bien con mis recientes zapatillas vaqueras de Inside, que tienen los cordones rosas y por ese coqueto detallen me enamoraron irremediablemente a primera vista. Tambien les va mi último bolsito de Parfois, color rosa maquillaje con flores inglesas estampadas.

Zapatos Inside/ Bolsito Parfois

Para acompañar este conjunto tan vaquero, me hubiera venido de perlas una sombra color petróleo, o el tono "Jeans" de Pierre René, o... Pero no tenía nada de eso y decidí fabricarlo yo, ¡una opción mucho más divertida!

Los ingredientes...

Decidí mezclar el tono antracita volátil de la sombra Nereide de nabla con un toque turquesa gracias a Steamy de Mac, y me salió esto:

Dénim & Lady/ Nereide & Steamy

Apliqué el tono más oscuro en todo el párpado móvil, y el turquesa en la esquina externa y en la cuenca, fundiendo hacia dentro. Steamy es una sombra muy especial: se trata de un turquesa radiante pero no puro, tiene profundidades de lago verde en su fondo, oscuridades sorprendentes que la convierten en la compañera ideal para tonos antracita.
El resto lo componen unos espléndidos pendientes de lapislázuli y una piel limpia, con un brochazo suave de la polvera turquesa de Shiseido, un poco de colorete Melba y un rojo vinilo de Givenchy que acaban de regalarme... y que puede aplicarse con los dedos.

9 de agosto de 2016

Outfit & Look Citron con Nabla, Parfois, Mary Paz y Elogy

El verde lima es un color balsámico y refrescante.
Eso pensé al descubrir, en mis últimas rebajas en Parfois, unos encantadores bolsitos en tonalidades pastel por solo 9,95 euros: de tamaño medio, de bandolera y con cremallera, me parecieron cómodos y coquetos. Me llevé uno rosa maquillaje con flores inglesas estampadas en blanco..., y otro de este apetecible tono, que casa a la perfección con mis viejos tacones de Mary Paz:


Parfois/ Mary Paz
En realidad fue mi madre quien me recordó estos zapatos que dormían al fondo del armario, al ver mi reciente compra. Los puse frente a frente y el color era idéntico.
Sabéis que yo no suelo usar tacones (y menos en el campo, y menos de doce centímetros...), pero se iba a celebrar una entrañable fiesta y decidí ponerme "de tiros largos", ya que mis padres cumplían cuarenta años de casados y yo iba a ser "la hija de la novia":


Tacones Mary Paz
Los zapatos de Mary Paz siempre me han parecido incómodos (plástico, sentencia mi madre, aunque por ese precio qué vamos a pedir), pero en este caso sucedió un pequeño milagro. No voy a decir que con estos tacones me sienta a gusto pero los soporto bien, gracias a una horma ancha, una punta redondeada a lo "zapatitos de Minnie Mousse" y un tacón situado justo en el centro del talón. Y el tono, como ya he comentado, es el ideal para paladear los beneficios de la colorterapia: sólo su presencia me calma y me aporta vitaminas al mismo tiempo.


Look Elogy
Decidí combinar ambos complementos con el vestido de Elogy que compré en el pasado invierno para una boda: es verde, de escote en uve, ceñido hasta el talle y luego con vuelo evassé. Su color no me convencía, no soy muy de verde si no es el verde agua o el verde lima, de hecho al verlo en la percha me pareció muy ceñido y llamativo, tipo Ana Obregón..., pero mi madre me convenció y ahora me alegro. Y cuando adelgace los dos malditos kilos que el estrés de fin de curso me ha hecho coger, me sentará aún mejor.


El maquillaje...
Para acompañar esta sinfonía de verdes estrené mi paleta "Adaldrida on the run", aplicando el colorete Melba de Mac en las mejillas y la sombra Citron de Nabla en todo el párpado móvil, con la técnica del bloque de color: para momentos menos campestres puedo combinarla con el turquesa radiante de la sombra Steamy de Mac, pero dada la vistosidad de traje, zapatos y bolsos decidí no recargar.


Rubor Melba
Citron... cinco horas después

Aluciné con la duración de esta sombra de ojos, cualidad sin duda debida a su textura metalizada: sin ningún tipo de "primer" debajo, a la hora de la merienda en el campo lucía en todo su esplendor, tras cinco horas de festín.
Lo que sí retoqué fue el labial Delicate de Dolce & Gabbana que llevaba en la boca, aplicando encima una generosa capa de gloss Orgasm de Nars: como había adivinado, la mezcla resulta sublime. Como sublime e inolvidable fueron esa fiesta y ese día.

7 de agosto de 2016

"Adaldrida on the run", o mi Zpalette completa..., o correctores y rubores en godet by Mac

... O mi tocador en Maestu, también podría titularse este post.
Ya instalada plácidamente en el periodo vacacional, con tres largas semanas por delante para disfrutar del deporte, de la naturaleza, de la lectura y de la familia, en mi dulce reencuentro con mi dormitorio maestuano descubro justo lo que está de rabiosa actualidad: ¡un tocador blanco!

Mi tocador en Maestu

De madera, con encimera de mármol, si el tocador de mi dormitorio en Logroño era una pieza retro y emotiva éste lo es más aún porque directamente fue el que utilizaba mi abuela. Posee un espacio impresionante y un amplio cajón, y me gusta atesorar en él neceseres, polveras e incluso algún poemario que esté leyendo en ese momento. Y, en esta ocasión, me sirve de marco incomparable para presentaros mi Zpalette completa, no sólo llena de sombras de ojos sino de todo lo que puedo desear en mi día a día:

Mi Zpalette completa

La idea es que, en una mañana de prisas, con apenas cinco minutos para entrar en el cuarto de baño si es invierno o detenerme ante el tocador si es verano pueda, con estos deditos y un mínimo brochazo, salir "casi arreglada" a falta tan sólo de rímel ante el espejo y un poco de pintalabios aplicado en el ascensor o incluso en la calle...
Creo no equivocarme si describo así la realidad de la gran mayoría de mujeres trabajadoras, y por eso todas necesitamos una "paleta para todo" que nos facilite la vida, es producto clave en nuestro neceser: Urban Decay captó muy bien esta idea al lanzar al mercado su paleta "Naked on the run"..., y yo he creado mi propia versión:


Mi Zpalette completa... en invierno

La inspiración para abarrotar mi Zpalette no sólo de sombras de ojos sino equiparla con todo lo necesario surgió en Bilbao, en el rincón de Mac del Corte Inglés: iba a por la sombra Steamy y a por la mítica Satin Taupe y me encontré con todo un universo en formato godet: coloretes en polvo y en crema y correctores pueden combinarse ahora en nuestra paleta ideal.

Corrector Studio Finish NC20/ Colorete Melba
En realidad, salvo la sombra turquesa, mis compras de Mac en Bilbao no fueron descubrimientos sino viejos conocidos rescatados de nuevo:

Los coloretes de Mac no son en absoluto mis favoritos (pronto os ofreceré un post sobre mis equivocaciones con la firma), pero hay dos referencias que nunca me han fallado: el Sunbasque, un tono mejillas quemadas por el sol maravilloso, y el Melba, un maravilloso melocotón mate pero muy luminoso debido al color que aporta: es casi casi mi rubor melocotón preferido, y arregla cualquier "bad face day" al instante. Fue el que llevé en la defensa de mi tesis y esos detalles no se olvidan nunca. Era hora de que volviera a casa.

El corrector Studio Finish es uno de mis aciertos Mac, de estos productos con los que repites y repites, y tiene la virtud de ser bastante estirable, aunque no tanto como la base Toleriane Teint de LRP. De cualquier modo, en un día de prisas puedes tapar imperfecciones con él y salir a la calle con dignidad, nunca me ha producido granitos y el tono neutraliza mis rojeces.

Steamy de Mac/ Nereide de Nabla

Respecto a las sombras de ojos de mi "Paleta on the run", tenía claro que debía haber un gris humo o antracita, un turquesa soleado, un dorado y un topo: son estos los colores que me hacen perder pie, que me favorecen, que quisiera utilizar en cualquier día del resto de mi vida. Así que comencé llenando la Zpalette con el maravilloso tono Nereide de Nabla, un gris humo y húmedo, con mil chispas plateadas, y con el Steamy de Mac, mi hallazgo bilbaíno, una sombra de ojos que llevaba deseando siglos. Un turquesa radiante y misterioso a la vez.

Chemical bond de nabla Vs Satin Taupe de Mac

Alguien podría pensar que teniendo la sombra Chemical bond de Nabla era tirar el dinero comprar la Satin Taupe de Mac, pero lo hice con un motivo y una intención: el motivo es que se trata de un color mítico e histórico en mi neceser, un clásico del maquillaje actual y me apetecía volver a verlo en mi poder; la intención era la de comparar ambos tonos y realizar looks en los que una sombra potenciara a la otra, y efectivamente no me equivoqué.
El tono topo de Nabla es más etéreo y más plateado, pero más duradero. El topo de Mac tiene más fuerza, más pigmentación..., y menos permanencia. Para el invierno, me gustará tener ambos colores en una sola paleta-para-todo. Para el verano, cambiaré uno de los dos topos por la cautivadora sonra Citron de nabla:

Mi Zpalette en verano

Citron es un dorado verde lima muy especial: fue el tono que me hizo amar la marca Nabla a primera vista, durante mucho tiempo estuvo inaccesible en Maquillalia y de repente hace un par de meses la encontré. En la próxima entrada de este blog la veréis en acción, protagonizando un día de fiesta y haciendo juego a un bolso verde lima de Parfois y a unos tacones de vértigo. To be continued, siempre to be continued...