21 de marzo de 2017

Neceser de primavera... y Mineral Stick Foundation de Nyx (Review & Look)

¡Feliz entrada en la primavera!
Ya sabéis cómo me gusta mostraros la evolución, las diversas actualizaciones de mi neceser de bolso en cada cambio de temporada: un poco de sano cotilleo cosmético y cromático que en esta ocasión viene acompañado de algo de más enjundia..., ya que hay en mi bolsita de pinturas una novedad que merece una reseña pormenorizada.


Yo soy coleccionista de neceseres, y lo digo sin ambages ni medias tintas, pero del mismo modo que al aventurero en el amor (al picaflor de toda la vida) le llega la hora del romance definitivo, ése que termina en altar..., creo que a mi vida han llegado no uno sino dos neceseres con vocación de definitivos: por un lado del de Mr Wonderful que reservo para bolsos amplios y viajes de fin de semana, y por otro el de Zoella que compré en el Primor de Sevilla (la única perfumería de esa cadena que me hace sentir como en casa).
La bolsita de Zoella me costó tan sólo 3,99 euros y es una joya: femenina, creativa, amplia pero compacta y de plástico por lo que si hay fuga se lava con facilidad.


En cuanto al interior, llevo siempre:
- Un par de coloretes en barra de Nyx, que no necesitan brocha y que me están fascinando. Aunque en la fotografía aparezca el rosa pálido, suelo llevar el Coralicious y el Sunkissed que se ven más"
- Una talla de viaje de la máscara Excesive Lash de Make Up For Ever que define, curva y tiñe las
pestañas como ninguna otra
- Dos sombras de ojos en lápiz (la número tres de la gama Secretale de Bell, topo con matiz malva, y la número cinco de Kiko, topo con matiz rosado), y la sombra de ojos en godet Citron de Nabla, color verde lima metalizado, en su blíster de plástico
- Un fijador de cejas (por ahora ninguno porque el de Essence se me acabó)
- Un labial en formato lápìz (Rouge Aquarelle de Yves Rocher, el rojo labio más favorecedor del mundo)
- Una barra de labios normal (antes el Electric Peach de H&M, ahora el Dolce vita de Nars)
- Un labial en miniatura: el Magick de Kat Von D, un rosa pétalo mate que recomendó la youtuber Aparichi y que es como un labial comodín


Lo único que falta es un espejo, pero llevo siempre en el bolso la polvera de Missha vacía... y reconvertida en pastillero, que algún día os mostraré.
Adaldrida, ¿te has olvidado de la base de maquillaje y el corrector?
De ninguna manera, más bien lo he reservado para el final, como plato de postre, como imprescindible en cualquier neceser. Yo suelo usar la base para corregir (acabo de ver que el youtuber Pyterpack hace lo mismo, así que no estoy tan loca), y cuando estuve en Madrid me decidí a probar una base en formato barra que llevaba tiempo tentándome. la Mineral Stick Foundation de Nyx.


Me atraía su precio, nueve euros con noventa, su formulación (atención porque carece de siliconas oclusivas, parafinas y petrolatos, y en cambio la cera de abeja es su primer ingrediente), y el cómodo formato que lo hace ideal para retoques y viajes. Llevo  años deseando un maquillaje en barra pero todos son tan espesos como si fueran a cubrir la tez de una actriz de teatro (el panstick de Max Factor que usa mi madre nació con esa vocación, y además de que no me hablo con los productos de Procter & Gamble, siento crecer una isla de granitos en mi mejilla con sólo mirarlo a la cara .)


En cambio, la lista de ingredientes del Mineral Stick es un gran aliciente, y en general los pequeños (y vitales) detalles están muy cuidados: abres el envase y encuentras un plástico de protección de quita y pon, una especie de taponcito adorable.
Elegí el tono Ligth pale (el segundo, creo), y es muy claro como corresponde a mi piel, neutro y con un ligerísimo tono dorado, como a mí me gusta. Propietarias de piel fantasmal: existe un tono aún más claro y levemente rosado. En general, otro punto a favor de Nyx, los subtonos no se marcan tanto como en otras firmas (véase mac), en las que acabas rosa o amarillenta.


Magick de KVD/ jumbo Secretale 3 de Bell/

Y llegó en momento de la verdad: ¿Cómo queda en la piel? Recuerdo que Lucía me dijo que se veía algo seco, perfecto para verano, pero en mi piel mixta y sensible se nota confortable: cuando lo aplico me recuerda al tacto del aceite seco de la Chinata, pero sin brillar en absoluto. Deja un acabado cubriente pero natural, cálido, realmente bonito. Dura al menos cinco horas sin problema, y además el retoque resulta facilísimo.
¿Ha desbancado a mi favoritísimo Toleriane Teint de La Roche Posay? No: son amores distintos, son texturas muy distintas. Prefiero tener la base fluida en mi tocador, como "fondo de armario" para maquillarme por las mañanas cuando tengo tiempo, y la barrita de Nyx en el bolso, para retoques ocasionales o para maquillarme en la oficina antes de impartir una clase a mis alumnos de la Universidad Internacional de la Rioja.

19 de marzo de 2017

TAG "Loca por los labiales": siéntense y lean

Acabo de ver este tag en el canal de Dirty closet y me he dicho, ¿por qué no? Al fin y al cabo yo soy una loca de los labiales, así que puedo contestar con relativa sabiduría un puñado de preguntas sobre una de mis obsesiones favoritas...


Hago un inciso para comentar algo importante: amo tanto a Dirty closet, me chifla tanto su estilo, su voz, su risa y cómo la mira su amor que casi ni me doy cuenta de que dice palabrotas, algo que ya sabéis que odio. Para mí escribir un post inspirado en ella es todo un honor y un orgullo.
Inciso número dos: siéntense cómodas porque al igual que ella voy a contestar las preguntas del tag inglés y el español, así que emulándola de nuevo me va a salir un artículo kilométrico.
Vamos al lío..., aunque esto no lo diga Dirty closet sino otra youtuber que también admiro muchísimo.


Tengo una libreta donde apunto las preguntas, claro que sí, y además se trata de un objeto muy vintage ya que pertenece a mi más tierna infancia. Comenzamos por el tag inglés:

1) Bálsamo favorito: sin duda hasta ahora, Crazy Rumors, aunque esto va a cambiar porque estoy amando el bálsamo en forma de huevo de La Chinata que además no se compra en Primor sino, eh... ah, sí, en la Chinata. Y me gusta más. Habrá post sobre el susodicho , inefable, infalible huevo.

Con Lucía, lectora del blog
2) EL rojo: también es mi último pintalabios comprado, así que me ahorro una pregunta. Se trata del Intense Buttergloss de Nyx en el tono Apple Crisp. Es EL rojo no porque ande aún de luna de miel con él, no no no, sino porque sienta bien a cualquiera y para muestra una foto; y porque hidrata mucho sin escurrirse y desaparece gradualmente, sin dejar "labios choriceros" que es el culmen de la anti lujuria.


3) Labial más caro y más barato de la colección: con esta pregunta comienza el makimarujeo a saco, y me parece bien. Además coinciden en ser dos labiales muy especiales para mí porque me recuerdan a dos momentos importantes y emotivos en mi vida:


El más caro es el Delicate de Dolce & Gabbana que me compré en Bilbao a comienzos de este verano: un melocotón con chispa dorada, metalizado y que hace una pareja estupenda con el gloss Orgasm de Nars, Me costó, creo recordar, 35 euros.


El más barato es el Balm stain de Wet´n wild en el tono Coral of the story, un coral rosado jugoso y un labial para el recuerdo, porque fue mi última compra en Beautik Logroño 3,99 euros.



4) Labial de Mac favorito: protesto ante esta pregunta, ¿por qué no labial de Nars favorito (Dolce vita) o labial de Catrice favorito (el descatalogado Prencess peach)? O de Nyx, o de Guerlain... ah, bueno, que ésos van a entrar en otras modalidades de preguntas, porque responden a distintas categorías del tag... Aún así, me parece injusto.


No me ando (más) por las ramas: aún no siendo santo de mi devoción los labiales de Mac, tengo un claro preferido y es el Costa Chic, un rosa coral ácido que ha sido copiado por muchísimas firmas, porque presta una frescura y una vivacidad a la sonrisa sin igual, es puro chute de vitaminas.

5) ¿Delineador sí o no? No, por pura vaguería y porque no sé qué tono usar. Hubo una época en la que tenía dos delineadores, el Spice y el Cherry de Mac, y acudía a uno u otro por lo que no usaba labiales rosas, ni malvas... Tengo como tarea pendiente comprar un translúcido.


6) Labial imprescindible: creo haber demostrado que imprescindible para mí es un tono melocotón, de ese embrujador color es el pintalabios que siempre llevo en mi bolso, pequeño o grande. Pregunta ésa que no incluye este tag, y debería.
Pero imprescindible en el tocador de toda potinguera loca por los labiales, me parece el Lingerie de Nyx en el tono Embellishment, y eso que no amo los acabados mates. Es un color tan de moda y a la vez favorecedor y bello y raro, tan #lotienetodo que... #hayquetenerlo.




Ahora doy comienzo al tag español que no se anda con chiquitas:

1) ¿Cuántos labiales tienes?
¡Claro que sí, guapi! ¡Yo te lo digo! ¡Viva en makimarujeo! Poseo cuarenta y un labiales "y la imaginación proyectando", como diría un personaje de los Álvarez Quintero. Y soy la encargada de surtir de labiales a mi madre, tías y amigas, de hecho acabo de regalar en Banana Split de Nyx.


2) Un labial para arrasar. No tengo ninguna duda al respecto: Peach Fizz de Guerlain. Siempre que me lo pongo, alguien me dice eso tan bonito de "qué guapa estás". Comencemos por su escultórico envase: al tratarse de un KissKiss arrasas desde el mismo momento en el que lo sacas del bolso, recuerdo a todos mis amigos poetas boquiabiertos mirando a uno de su misma especie como si fuera el oráculo de delfos.


Y sigamos por el color, un melocotón soleado, radiante, y por su textura, cremosa sin resultar grasienta. ¿Recordáis uno de mis últimos vídeos, el unboxing del funko pop de la sirenita? Andaba con cara de acelga, sin pintar, me lo puse y me encendió el rostro.


3) Una decepción. Unas cuantas... con Mac, pero sobre todo el All fired up de la textura retro matte (¿a quién se le ocurre? Ah, sí, que lleva la palabra retro en el título y me obnubilé. La literatura me puede, señoras).


Es tan seco tan seco que en su tercer uso salió entero y verdadero del envase. Ni su color rojo fresa ni ese acabo de terciopelo le alcanzan el perdón. Además puedo sustituirlo por el número tres de los Lip Cream Stain de Sephora, que deseo ardientemente, y así os respondo a la 4) cuarta pregunta. También deseo el Delicate Lust de los nuevos Lingerie de Nyx.


5) Manda un beso a una persona especial y di qué labial te recuerda a él o ella.
Iba a decir mi padre, hoy es su día, pero me ha regalado tanto maquillaje que no sabría qué elegir. Sí, el Cherry Crush de Stila, que es el labial más exclusivo de mi tocador hoy por hoy (fue EL y encima de una marca que ya no se vende en Europa), pero de repente he pensado en mi mejor amiga, Merl, y en el Dubonnet de Mac.


En la época en la que yo aún andaba subyugada por la firma canadiense nos encontramos en Madrid, era mi cumple y me regaló la barra de labios que más le gustó a ella de todo el mueble expositor: un rojo granate con cierto matiz marrón que yo no hubiera elegido ni loca. A ella le chiflaba y se lo compré yo en su respectivo cumple en Sevilla: ahora, en las raras ocasiones en que lo uso, me recuerdan a ella, a Madrid, a Sevilla  y a todos nuestros cumpleaños compartidos.

17 de marzo de 2017

Haul & Outfit: Renatta & Go o el color taupe... también en los vestidos

En Instagram (y en este espacio) me pedisteis que os enseñara más vestidos, que los luciera más porque -decíais-, me hacen más... ¡alta! Y como alta no soy, pero sí obediente, he aquí un haul & outfit en el que muestro mi última adquisición, inaugurando así una nueva saga de posts visuales (o "vagos"), con mucha imagen y poca letra).

Photo by María del Cano #NoFilter

Vestidos tengo muchos en mi armario: de Elogy, de 100% México, de Mit Mat mamá o incluso de H&M y de Zara, pero es verdad que todos pertenecen a temporadas bastante remotas... En mi fin de semana madrileño decidí poner remedio a esa situación digamos obsoleta incluyendo una mañana de compras por Fuencarral con mi madre y ambas descubrimos una tienda fantástica:

Filtro Artinlights de Perfpix para IG

Renatta & Go es una firma joven, alegre, de diseño económico y muy cómodo: prendas fluidas, de algodón (eso sí, se arrugan), y en su mayoría de talla única, yo quepo en ellas y no es prenatal, ¡hurra!

Ídem
Por último, el diseño del local mismo es una mezcolanza entre industrial y retro que me gusta mucho, las chicas son estupendas y cuando llegamos, a las diez y media de un lunes, no había nadie y compartimos probador y espejos en un momento íntimo y divertido de comunión madre-hija, ante la sonrisa cómplice de la dependienta.

Photo by una desconocida en el Espolón
#CómoSomosLasBloggers, #QuéCosasSeNosOcurren
Y me llevé un vestido y dos chaquetas con formato kimono, las tres prendas dentro del espectro "color taupe" que yo tanto amo.
El vestido lo vimos en verde cacería y a mí no me decía gran cosa, pero la chica lo sacó en este gris que mi madre denominó "rata" pero que para mí siempre será topo, y me enamoré. Lo mejor que tiene son las mangas abullonadas y con puño, y el escote de goma hippie que te permite descubrir los hombros como en la primera imagen..., amén del cautivador color topo.

Photo by María del Cano
Para combinarlo, me llevé una chaqueta de tela de mil rayas, en distintas tonalidades que combinan fresa, lila y topo en sus variantes más pastel. El vestido me costó dieciocho euros y la chaqueta, otros dieciocho.

Photo by una coleguita de #unir

Estábamos ya pagando cuando protagonicé una de las raras historias de amour fou, flechazo e idilio inminente con una prenda de ropa: esta chaqueta kimono en pana y color topo (no rata, no, ¡topo!), que ya doblaba el precio (36 euros) y que mi madre me regaló.
Como habéis observado, esta obsesión mía por el color gris amarronado, raro y precioso, que comenzó por fetichismo y coleccionismo puro y duro de sombras de ojos en polvo y en lápiz de esa tonalidad que prestaba profundidad y misterio a la mirada, se ha ido contagiando también a la ropa: adoro esta clase de gris.


Es verdad, y ahí le doy la razón a mi madre, que luminoso no es (no lo podía tener todo), pero yo le aporto luz al conjunto de dos maneras distintas: una, rompiendo un maquillaje monocorde (sombra de ojos Satin Taupe de Mac + Lingerie de Nyx en el tono Embellishment), con mejillas melocotón, y dos, optando por un complemento que es una llamarada de alegría y fulgor: el corazón de ámbar que mi padre me trajo de Praga hace la friolera de ¡veinticinco años!

15 de marzo de 2017

El día que yo fui feliz: outfit con chupa de cuero en el parque del Retiro

Otro momentazo de mi fin de semana madrileño fue nuestra visita dominical al parque del Retiro, que incluyó un largo paseo bajo el nublasol, un conato de lluvia y un momento radiante de comida y música en el césped con mi amiga Merl, que vive en la otra punta del mapa, razón por la cual nuestros breves encuentros nos parecen siempre un milagro.


Y en este caso ha sido un milagro no tan fugaz: domingo y lunes entero hemos disfrutado de una conversación interminable, de un concierto del cantautor Edu Vázquez en el mítico garito Libertad 8, y de una sublime visita al palacio de cristal, con el sol jugando al escondite. Ambas amamos este edificio, que nos parece tan poético, aunque tampoco le hacemos ascos al estanque:

Selfie con mi alma gemela
...Y aquí termina la parte personal y lacrimógena del post, y comienza el detalle del Look & Outfit que llevaba en semejante ocasión, que al menos a mí me tenía cautivada.

Primero hablaré de la parte que no me convence en absoluto: el pelo. Hacía viento pero, sobre todo, aunque parezca mentira estaba casi recién lavado, y aparece casi mate y "pegado al casco". Culpa mía: andaba yo probando el champú Pure y la espuma anti encrespamiento de Nelly en versión talla de viaje, dos euros tirados a la basura.


 No os lo recomiendo: el champú seca la melena y no le ayuda a espaciar lavados, mientras que la espuma evita el frizz a base de dejar ese aspecto de "lamido por una vaca" que tanto odiamos las mujeres de cabello fino.
Para contrarrestar, intenté un maquillaje pulido gracias a la BB Cream Perfect Cover de Missha aplicada con Beauty blender: este producto enamora si lo sabes entender: no es para retoques, no es para prisas..., en resumen, se trata de un maquillaje de tocador y no de neceser de bolso.
En los ojos llevé mi jumbo color topo de Bell y máscara de Benefit (la miniatura de Roller Lash que me regaló Myriam de Beautik, absolutamente maravillosa).

Escuchando música sobre el césped

En los labios, las fotos pueden despistar un poco, ya que tan pronto aparece mi boca más melocotón ¿por qué será?, ya más sonrojada. Esto es así porque mezclé dos tonos: en la foto del estanque sólo llevaba el Electric Peach de H&M, pero luego lo maticé y aporté cremosidad con el Rouge Acuarelle de Yves Rocher.



Y llega el momento que en realidad había estado esperando: el de hablar del outfit. Yo pensaba llevar este vestido azul de flores frises y marrones de Mit Mat Mamá, única prenda prenatal que uso ahora mismo y a la que no pienso renunciar porque me chifla, zapatos de charol azul de Caminatta, medias color chocolate de Filodoro y bolso color chocolate de Top Queens; y ya me parecía un conjunto bonito..., pero en el último momento decidí pedirle prestada a mi madre su chupa de cuero como abrigo.
Me temo que es una prenda buena, de piel verdadera, de una de las peleterías de toda la vida de Logroño. No es animal friendly por tanto..., pero es una pieza vintage en el armario de mi madre y me parece divina.


Adoro el cuero negro, me parece que regala al cualquier conjunto elegancia y desenfadada modernidad a partes iguales. Y  como anticipo del que iba a ser un día feliz mi madre, justo cuando estábamos saliendo por la puerta, me dijo: "si consigues que te cierre te la regalo."
Tengo mucho camino por delante... pero una hermosa motivación, ¿no creéis?

13 de marzo de 2017

Intense Butergloss & colorete en barra de Nyx (Rojo & Melocotón)

Estoy disfrutando intensamente de estas diminutas vacaciones en Madrid: el pasado sábado, por ejemplo, volví a quedar con Lucía, famosa lectora de este blog, y estuvimos estudiando sesuda y empíricamente el maquillaje de Nyx, que ya desde ahora nombro como mi marca de gama media favorita. Ambas descubrimos en aquella radiante mañana el rouge de nuestras vidas, y era el mismo:


El Intense Buttergloss en el tono Apple crisp, un rojo manzana de caramelo de feria, brillante, impecable y dulce, alegre y de charol. Este producto cuesta menos de siete euros (exactamente 6,90) y es un brillo cremoso, sólido e increíblemente cómodo gracias a la cera de abeja que convive en paz y armonía con la parafina en las primeras filas de su formulación.


Aunque en realidad lo que yo quería es probar el resto de los magníficos rubores en barra de la marca (ya tengo el tono Coralicious y es lo que uso todos, toditos los días desde que lo descubrí y compré).  Formulación exquisita, color radiante y comodidad se unen en una barrita de color con el poder de ruborizar a cualquier dama. Éste que os muestro es el número uno, Pinkie dust, un rosa muy sutil y femenino con ligera chispa dorada que sonroja las mejillas como en un cuento de hadas, y que combina perfectamente con el rojo de mi vida:

Cejas salvajes, indecentes... sorry!

El otro color que me llevé a casa es el Sunkissed, el que podría pasar, con un poco de buena voluntad y otro poco de imaginación, por humilde clon del Múltiple South beach de Nars. Le falta un toque melocotón pero en cambio en el tono dorado, que en la piel se transforma en color "mejillas ligeramente quemadas en verano", es un reflejo fiel.



Para acompañar a este colorete tan deseado, me hice con un tono de Intense buttergloss que llevo deseando meses, si no años: Banana split. Es un adorable melocotón de matiz amarillo, tono que lohace peligroso, pero una vez en los labios no resulta extraño sino casi natural por la luz que aporta al rostro:

Viento huracanado... pero cejas depiladas, yeah!
¡Soy feliz con mis nuevas adquisiciones! Aún compré un maquillaje mineral en barra, para llevar en el bolso, pero ése quiero ponerlo a prueba antes de presentarlo en sociedad, es decir, en este blog.

11 de marzo de 2017

Bésame mucho: hoy, Dolce vita de Nars

Un clásico en mi tocador, en mi neceser y en este espacio. Un rouge para todos los días. Una barra de labios con historia de ida y vuelta, o con historia e intrahistoria: la oficial, la del creador François Nars, la que lo convirtió en súperventas de la marca, y la mía, escondida y recóndita y de amor absoluto: un idilio entre esta preciosa barra de labios y esta hobbit pija amante de los labiales.



Este tono universal, mi segundo labial favorito de todos los tiempos tras en Peach Fizz de Guerlain, ha alegrado mi neceser por tres veces: creo que con ninguna otra barra de labios he reincidido con tamaña persistencia.

En primer lugar me la regaló un gran amigo mío cuando aún la firma no se podía encontrar en España, salvo dos puntos excepcionales y muy elitistas con Ekseption en Madrid y la perfumería Urbieta en Sansebastián. Mi amigo, el poeta Pablo Moreno, viajó a Nueva York en su luna de miel y fue expresamente a Kiss And Make Up para compra este labial y el múltiple South beach para mí, y aunque eran encargos no quiso cobrármelos a su vuelta, por lo que se convirtieron en los regalos más preciosos y exclusivos que hubiera podido yo recibir.
Lo terminé, me lo bebí literalmente, me embrujó su tono "mi labio pero mejor"..., y en el momento precios la blogger mareas me ofreció otro ejemplar.


Y también este lo terminé..., cuando de repente recibí hace unos días un mensaje de mi padre, que a la sazón había ido a París a impartir una conferencia en la Sorbona, diciendo: "estoy frente al Sephora de los campos elíseos, ¿quieres algo?"
Y sí, quería poseer de nuevo este dulce labial, rosado y castaño, rojizo y dulcemente neutro. Se lo envolvieron en papel de color "el tono lo he elegido yo", me dice rebosando orgullo, y le regalaron un vial generoso de perfume "la muestra la escogí yo", añade mi madre, y qué buen gusto ha demostrado..., de nuevo, como siempre.


Ya tengo de nuevo en mis manos el auténtico pintalabios de una dama, natural y femenino, color labio, de lunes a viernes..., y me lo han dado mis padres en este delicioso fin de semana que estoy disfrutando en la capital.

9 de marzo de 2017

Outfit & Dieta creativa: blusón de Mango, Lingerie de Nyx, el brócoli y ¿Mercadona?

Vuelvo a esta sección: un buen síntoma, pues significa que poco a poco, despacito y buena letra, comienzo a adelgazar otra vez.
Aún se vislumbra más en el volumen que en el peso: desde Navidad he perdido tan solo un kilo, pero unas pruebas de grasa corporal que me hicieron dieron resultados muy, muy positivos, y he empezado a reestrenar o incluso estrenar prendas de mi armario con las que no me atrevía.


Un ejemplo es este conjunto de pantalón de terciopelo de Zendra y blusón fluido de Mango. Los pantalones son talla 48 (sí, aún hay mucho que mover en el tren inferior), pero básicamente no me los ponía porque su color tabaco me alarmaba: siempre he preferido el negro para disimular volúmenes.
La blusa es de Mango y es muy fluida, con escote y lazada hippies (yo le meto por debajo un básico de H&M también marrón sin mangas).
Dice ser talla S, pero supongo que
A) está mal tallada
B) pretende ser de corte muy oversize como se estila
De cualquier manera, hasta ahora no me estaba bien y no me sentía cómoda con ella, puede ser porque por delante es mucho más corta de lo que tengo por costumbre. El bolso es de la tienda Top Queens y me lo acabo de comprar en rebajas por quince euros.



Una de las cosas que más me gustan de este blusón, además de su caída, es la sinfonía de colores marrones que lo componen, desde el chocolate al tabaco pasando por el castaña o el caramelo. Por eso, lo combino con sombra Satin Taupe de Mac en los ojos, colorete Rose Champagne de Wet´n Wild y... ¡labial Lingerie de Nyx en el tono Embellishment, uno de los favoritos más favoritos de mi neceser!
Su color entre malva y castaño, frío pero dulce, me ha cautivado completamente, y si aplicas un buen bálsamo labial debajo, uno rico en ceras y mantecas que no aporte brillo pero sí nutrición (Crazy rumors, La Chinata...), se hace hasta cómodo en el labio, al parecer que "no llevas nada".


Pero no sería éste un auténtico post de "Outfit & Dieta creativa" si no os mostrara alguno de los platos que estoy preparándome al medio día (de la cena hablaremos en próximas entregas de la saga).
Uno de mis primeros platos "de dieta" preferidos es el mix de brócoli, coliflor y zanahoria de Verdifresh, envasados pero fresquísimos (pertenecientes a la llamada quinta gama), que hago en el microondas muy pocos minutos y se cocinan "como al vapor". Antes, cuando aún la verdura no terminaba de convencerme, tenía que acompañarlo con alguna salsa ligera o un un tranchete de queso lingh, pero ahora adoro su sabor verde y al dente, y sólo lo combino con un puñado de especias Festa lime de Mrs Dash, pues ese sabor a cítricos y curry le favorece infinito.

Y sí, Verdifresh se vende exclusivamente en Mercadona... y acabo de oír cosas de esta cadena que no me gustan nada en cuanto al trato que infligen a sus trabajadores, por lo que intentaré buscar un mix de estas características en otro supermercado de confianza.

7 de marzo de 2017

La chica dorada: de nuevo crema colorante a la henna de Corpore sano

Tras varios meses luciendo mechas nórdicas tenía unas ganas infinitas de volver a un rubio más humano, más dorado, más... yo, y después de mucho pensar e incluso superar un momento de locura transitoria en el que llegué a pedir hora en una peluquería para teñirme de melocotón con Elumen, decidí regresar a esta crema colorante tan natural y cómoda que tantas alegrías me da.

#NoFilter
Doy gracias a la factura del dentista primero y a la de mi nuevo iPhone 7 después, que me hicieron retrasar la visita al salón de belleza, porque o me ciega la vanidad femenina o esto me ha quedado bien. Muy bien.
La crema de Corpore Sano es un mejunje preparado ya, que no mancha lavabos ni toallas, que no contiene amoniaco ni agua oxigenada, y que huele a caramelo porque en su formulación se encuentra la miel natural. La lista de ingredientes, altamente respetuosa, cuenta con la propia henna, jugo de aloe vera y aceite de germen de trigo. Estos dos últimos ingredientes se hacen notar en la hidratación y suavidad que aporta el producto a la melena. Y en cuanto al color, la cremita no podía ser más eficaz.


Estoy en un momento crítico porque me sigue pareciendo cómodo y estiloso el pelo corto pero al mismo tiempo me lo quiero dejar crecer. El flequillo ya tiene un largo aceptable y se parece un poco más a lo que ya tenía, y en general el cabello me gusta cómo está creciendo, a lo largo y no a lo ancho, con el volumen justo, señal de que Myriam de Mishea me hizo en su día un trabajo impecable. Teniendo en cuenta que estoy en época de cambios con la largura decidí no hacer experimentos con el color, pues me costó mucho volver a ser rubia...


Esta vez quería aplicar la crema a modo de mechas, sí, aprovechando su útil aplicador en forma de boquilla, pero por toda la incipiente melena, no solo en flequillo y laterales como la otra vez. Por eso, tras la aplicación repartí el producto con un peine de madera de púas anchas. luego me puse el gorro de plástico y apliqué aire caliente con el secador. Luego, a esperar una hora, et voilá!
¿Cuánto me hubiera costado un loco look melocotón? Setenta y cinco euros solo el color. ¿Cuánto me gasté en este dorado? Cuatro euros, es decir, la mitad del bote.

Antes y después
En la anterior imagen podéis ver la diferencia entre ambos looks: a la izquierda se me ve con bastante raíz ya y con mechas nórdicas, a la derecha se me ve... dorada, a pesar de que empecé a aplicar la crema respetando una longitud de un dedo de mi color natural porque Tomás, mi ya amigo de nails Factory que también es peluquero, me aconsejó que así lo hiciera: dice que como mi base es clara me favorecen las mechas con algo de raíz, aporta naturalidad y frescura.


El resto del maquillaje se compone de base Toleriane Teint de La Roche Possay aplicada con Beauty Blender (una lectora me pregunta si no me saca brillos: en invierno, no, pero mi cutis no es graso); colorete Rose Champagne de Wet´n Wild (es ponérmelo y añorar de nuevo la desaparecida tienda de Beautik), sobra de ojos satin Taupe de Mac (amor antiguo siempre nuevo) y labial 429 de los Smart Fusion de Kiko, un ciruela metalizado que casa a la perfección con la bufanda de terciopelo que me regalaron los Reyes Magos. La nota discordante son las cejas sin arreglar por las que pido sinceras disculpas, prometo que en el fin de semana me las depilaré.

¿Os gusta mi pequeño cambio de look? Me ha sorprendido que varias personas muy exigentes con la estética me preguntaran hoy si había acudido a la peluquería. Es un halago no esperado que me llena de orgullo y satisfacción.