sábado 7 de noviembre de 2009

Lady in pink

¡¡¡He cambiado la plantilla!!! Gracias Inma por la foto, que por lo visto pertenece a Mac.

Se ha puesto de moda el rosa fucsia. Chillón, llamativo y dulce a la vez. Como el colorete Dollymix, de Mac, que durante mucho tiempo decían que era el que usaba Patricia Conde en la tele. No sé si será cierto, la verdad. Paoland, por ejemplo, lo recomienda siempre, tanto en su blog como en los foros de maquillaje. Os dejo una foto, sacada de aquí.

A mí tanto rosa en las mejillas me carga. Tenemos también, algo más suave pero más brillante, el Angelika de Nars, que habitualmente es descrito como Rosa Algodón de Azúcar. Mmmmm, un nombre tentador, pero la realidad es que también me parece un tono "muy cargado", que resaltaría mis rojeces.

Sin embargo, como precioso es precioso, uno de los mejores coloretes de Nars junto al Luster, melocotón "quemado", al Deep Throat, rosa amelocotando con miles de chispitas, o al Sin, un ciruela raro y poco ponible pero maravilloso. Maryland le hizo una foto propia de artista, (de hecho recomiendo todo su reportaje sobre los rubores de Nars.)
Hace unos tres meses, me compré mi primer colorete rosa, que desde luego no es fucsia: el Well Dressed de Mac. Es delicado, sutil, natural. Recrea un perfecto rubor de invierno, del mismo modo en el que Sunbasque puede imitar el tórrido sonrojo del verano. Os dejo una foto de The Lip Print:

El Well Dressed es perfecto para un look ochenta, poderoso, consistente en ojos negros y brillantes y labios en fucsia ácido. Un fucsia casi flúor, rotundo pero muy favorecedor, para llevar con chaqueta a juego o Little Black Dress, como el nuevo rojo de la temporada... ¿Estáis pensando en la misma barra de labios que yo?
- Hum, ¿el mítico Rouge pur nº 19 de YSL...?
- Frío, frío. Quiero decir que me parece un labial transgresor, que marcó una época, pero cuyos matices tiene una carga demasiado fría para mi gusto, y además tira a Raspberry, no es un fucsia puro.
-Entonces... ¿Girl About Town, de Mac?
- Noooo... aunque te vas acercando. El fucsia de mis sueños, que conseguí gracias a un Back To Mac (programa de reciclaje según el cual si reciclas seis envases de la marca te regalan una barra de labios) es...


¡¡¡EL IMPASSIONED!!!

Realmente impresionante. Vibrante. Centelleante. Y, como buen "Amplified Creme", (la mejor textura de labiales Mac), además de todo lo ya dicho es... altamente hidratante. No es tan evidente como un rojo, por lo que no endurece los rasgos. Y la fórmula es absolutamente deliciosa: duradera, firme, nada brillante.
Es la típica barra de labios que te hace sentir poderosa sólo con llevarla puesta... como si te hubieras subido de pronto a unos impresionantes tacones de Manolo Blahnik.

miércoles 4 de noviembre de 2009

Cremitas Perfumadas

Así se llama el blog de la dulce Claudia, que me descubrió el concepto de perfumado en capas. A ella dedico este post, que por una vez no es sobre maquillaje sino sobre perfumes.

En realidad, no he soportado nunca los perfumes que se venden en las tiendas, esos de fragantes frascos de cristal y nombres pretenciosos como Pure Poison o Halloween kiss, ¿beso de Todos los Santos? Es algo que me supera.

Me parecen todos carísimos. No soy puritana con el dinero, ya lo sabéis, y el importe de uno de esos frascos me lo puedo gastar a lo largo de una maravillosa mañana de sábado en el centro de Sevilla: un par de poemarios, una crema de farmacia, otra barra de labios de Mac... ya son cuatro cosas, y no sólo una. Haced la prueba: 10 euros (librito de Renacimiento) + otros 10 (más de lo mismo) + 25 euros (gel Azelac de Sesderma, milagro del que hablaré otro día) + 17 (Russian red de Mac) = 62 eurazos que suele costar cualquier perfume de marca, si no es más... ¿Hay delito, o no hay delito?

Por si fuera poco, soy rarita para los olores, y contra van pasando los días, meses, años, más rara me vuelvo. No me gustan los orientales ni los amaderados. Ni los florales. En verano tuve un brote de obsesión por el jazmín, pero ya se me pasó. Gracias a Dios resistí la tentación de hacerme con A la nuit, de Serge Lutens. Sigo pensando que este hombre es un pedazo de artista, que si alguien vende alquimia para el alma es él y que si por alguien hay que dejarse pelar los bolsillos es por él, pero nunca hubiera terminado de amortizar los ¡88 euros! que costaba el jazmín embotellado.

Antes me perdían los aromas cítricos, pomelo, mandarina... y mi padre me regaló mi adorado Aqua Allegoria Mandarin Basilic de Gerlain, pero la triste realidad es que el segundo bote se lo está bebiendo mi madre. No sé qué me está pasando.

Me ha dado por la naturalidad. Me parece que no es verosímil que una mujer huela a flores, ni a almizcle por goloso que sea, ni siquiera a campiña inglesa, y eso que uso bastante el Eau de Campagne de Sisley que me compré en verano... Ahora lo que quiero es oler a limpio, salir de la ducha y conservar ese estado de gracia natural por todo el día, ¿es tan difícil...? Busco aromas de jabón, de polvos de talco, pero todo lo que llaman "empolvado" en alta perfumería me suena a lo mismo, a gastar sesenta euros para oler a perfume top five.

Pero ya se terminaron mis tribulaciones, porque he logrado crear mi olor personalizado. Lo conseguí mezclando un desodorante, una crema de cuerpo y una colonia infantil cuyos aromas sutiles se funden y no se entorpecen. En primer lugar, Legrain ha decidido reeditar la fragancia de su gel moussel ¡en versión desodorante! Fue un gran día cuando lo descubrí en el supermercado. De verdad huele a la fragancia original, no tiene sal de aluminio y ¡dura todo el día! Ese es el primer paso de mi peculiar perfumado en capas.

A continuación, me embadurno en el bálsamo de Monoi Spa Wisdom Polynesia de The Body Shop. Ya sabéis que las mantecas corporales de Tbs son mis favoritas, y ésta huele a verano pero te abriga con una calidez propia de invierno. Y es suavita y empolvada.

El último toque, unas gotas de Nenuco Baby Spa, la nueva colonia de Nenuco (¡gracias, Blanca!) Huele a polvos de talco de bebé, por fin. Así resisto todo el día y, llueva lo que llueva, con dos productos en el cuerpo que llevan la palabra "spa" entre sus numerosos títulos, la relajación viaja conmigo.

lunes 2 de noviembre de 2009

Tres productos BBB

No hay nada que más rabia me dé, en este mundo beauty, que una marca barata pero vacía de calidad. ¿A quién benefician, me pregunto, los potes gruesos y marronosos de Margaret Astor, o las sombras tizosas de Maybelline New York? Claro que más me fastidian las cremas caras que no funcionan (como la maldita mantequilla amarilla de Clinique y esos tónicos para pieles de cemento armado, o los maquillajes altamente comedogénicos y perfumados de Estee Lauder, digan ellos lo que digan...) Odio que una crema para tratar rojeces sea verde, me entra la maléfica sospecha de que el unguento no va a hacer otra cosa que tapar el problema con la famosa teoría de la colorterapia, que sí, que está muy bien, pero para eso tenemos los correctores...

Bueno, ahora vamos a hablar de cosas bonitas. Firmas baratas y eficaces, firmas caras que no mienten.


En primer lugar, el mejor rímel que he probado cuesta tres euros con noventa. Por cierto, adoro la palabra rímel. Me recuerda a mi madre cuando yo tenía unos catorce años. Ella nunca usaría el término "máscara" para referirse a él, y yo, aunque soy algo pija, como también soy hobbit tampoco la digo. Y pensándolo bien no soy pija sino lujuriosa, es decir, partidaria del lujo en la cosmética.
El rímel del que hablo es de Kiko cosmetics, una firma italiana que tiene tienda propia en la calle Fuencarral de Madrid (al lado de Kielhs), y que también se vende en Málaga, Zaragoza, Guadalajara, Barcelona, Alicante y Murcia. Se llama Ultra Tech y al principio valía siete euros, que ya es buen precio visto lo visto, pero es que luego la pusieron en tres noventa y así sigue. La foto que os ofrezco es del blog de Aiesgope, que por cierto la compara con la Diorshow de Dior, uno de los ferraris del maquillaje. Tallulaht, del foro Ciao, la compara con la Inimitable de Chanel, otro peso pesado.
Ahora daré mi opinión. No me gusta casi nada de Kiko, para qué vamos a engañarnos. Sus sombras no pigmentan tanto como las de Mac (ay, qué malo es probar lo bueno...), su maquillaje libre de aceite es gooordo como muchos otros (¿por qué?) Y sus barras de labios son de tienda china. Pero tiene coloretes e iluminadores en polvo muy bonitos, brochas que no están nada mal, y esta maravilla de rímel. Y todo muy, muy barato.
Creo que el primer acierto está en el cepillo, pequeñito y manejable, rígido y como de silicona, te permite trabajar de un modo limpio y alarga la pestaña hasta el sol y la luna. (¡Larga muerte al goubillón tradicional, que emborrona los párpados!) De la fórmula me gusta que no se descascarilla, produciendo el efecto ojera como las demás (marrón de Deliplús incluída, ay, con lo que el cariño que le tengo...) No os llevéis el waterproof, que nada conseguirá borrarlo de vuestra cara: os aseguro que el normal aguanta perfectamente. Otra cosa que me encanta es su color. Negro brillante con acabado glossy pero ligero, y con reflejos azulados.

Otro producto BBB (bueno, bonito, barato), es el paquete de toallitas desmaquilladoras Pure Calmille de Yves Rocher. Como en esa tienda están todo el día haciendo descuentos, te cuestan menos de dos euros y medio y son buenísimas. Tienen camomila bío, yo de la palabra bío no me fío mucho tratándose de Yves Rocher, pero la camomila es uno de mis ingredientes naturales favoritos para cuidarme. He declarado la guerra a los discos de algodón: tengo que usar varios y al final acabo frotando mi cara más allá de las reglas de la elemental sensatez. Así que me embadurno con la deliciosa loción limpiadora Cetaphil, hago masajes circulares y luego me aplico la toallita. Me parece la mejor rutina de limbieza doble, que tan de moda está.

El tercer producto del que quería hablar es el champú sólido de Lush. (BENITA, HAY LUSH EN SANTANDER...) Esta tienda no es barata precisamente, sus pastillas de jabón cuestan cuatro euros, pero necesitas para vivir un buen trozo de "La madrina", que huele a esas tiras picantes de fresa que nos comprábamos de niños en los kioskos y te alegra la mañana más lunática y lluviosa. El champú en pastilla (6,90 euros) cunde una eternidad, lo menos cincuenta lavados, y deja el pelo chirriante de limpio. El mejor que he probado se llama Agua dulce. Para viajar, lo metes en una lata redonda y al equipaje; para usarlo, lo mojas, lo frotas contra tu pelo húmedo y usas la espuma que surge. Es magia pura.

jueves 22 de octubre de 2009

Las cremas que [me] funcionan

Esta entrada tiene una parte teórica que publiqué aquí. Ya sabemos que a veces nuestro idealismo cosmético choca con las necesidades de nuestra piel, y que lo que voy a hacer ahora es ofrecer una lista de mis cremas favoritas, las que realmente me cambian la cara, sin atender a razones de adorno o imagen de la marca. Ya dije también que casi siempre busco mis cremas en la parafarmacia, y que mi piel es joven aún pero ultra sensible, reactiva y alérgica al sol y a los aceites. Con todos estos datos en la cabeza, comienzo mis recomendaciones.
- Me parece buenísima una crema de Deliplús que tiene aloe vera y vitamina E. Viene en un tubo de color blanco roto satinado con letras negras y verdes, sencillo pero muy digno. LLeva, además, manteca de karité y Escualano, y cuesta menos de cuatro euros. Es muy hidratante, regenerante y calmante, su olor es rico y bastante neutro, como de crema antigua. Yo lo uso en manos, codos ypies porque es un poco demasiado untuosa para mi cutis, pero está pensada para la cara y sé de gente a la que le va realmente bien.
- Mi crema revelación es Kelual DS de Ducray. Le tengo mucho cariño a esta cremita de farmacia porque es la que usan mi madre y mis tías: todas tenemos la piel blanca, fina y reactiva. Ellas compran la Emulsión, que contiene aceite y está pensada para las descamaciones de una piel con dermatitis. Yo uso la DS que cuesta trece euros, es más ligera pero un pelín más fuerte y que, aunque también combate la dermatitis, está más pensada para calmar irritaciones y rojeces, o sea, lo que abunda en mi cara.
- Me encanta el Hidra Gel Calmante de Carla Bulgaria Beauty Roses. Tiene, ya lo he comentado muchas veces, un 95% de agua de rosas búlgara y nada nada de grasa. Hidrata, matifica, descongestiona, desinfecta y calma. Una joya.
- Una crema que tengo muchas ganas de probar es Azelac, de Sesderma. He dudado un poco en ponerla en la lista, porque aún no la he catado: sólo tengo buenísimas opiniones de otras personas. Por lo visto trata el acné y la rosácea, pero además es despigmentante y antiarrugas. Todo esto en una textura gel, o sea que no satura los poros. Cuesta 25 euros, en farmacias también.
- Para el cuerpo, no hay nada como la Manteca corporal de Karité, de The Body Shop. La de aceite de oliva del Mercadona es buena, pero para qué engañarnos, la de Tbs le da mil vueltas y por sólo 16 euros.
- Y para hidratar y endurecer las uñas he descubierto las pildoritas Auxina E, en farmacias. Por dos euros y medio tienes un tratamiento propio de Spa. Hay que romper la ampolla y aplicarse la gelatina que hay dentro en las uñas. Es vitamina E pura, y se nota.

domingo 18 de octubre de 2009

En Madrid a favor de la vida... y de Nars


Fui a Madrid en un autobús repleto, el número doce de la flota, para manifestarme. No me gustan las manifestaciones políticas. Nunca me he movilizado en contra del PP, y mira que hay razones... Ni he gritado nunca consignas para derribar al PSOE, y más razones hay aún. Sencillamente, no me gusta gritar no cuando se puede gritar sí.
Escuché algunos aullidos de "Zapatero dimisión" y me puse triste: el asunto no es que Zapatero dimita sino que no mueran más niños y se agilicen los trámites de adopción, porque hay muchos padres esperando esos hijos que otros matan. Sí, matan. No puedo suavizar la palabra. Yo, como Miguel d´Órs, creo que el aborto es un crimen:

(...) En cada útero un Auschwitz, un Dachau, un Stalin,
un Fürer, un Vietnam, un Paracuellos,
un negro y ciego y fiero bombardeo.

(Miguel d´Ors, Lecciones de historia.)


Pero, a pesar del evidente cabreo monumental contra el gobierno que todos teníamos encima, (son ya dos añitos largos de crisis), la manifestación fue un éxito. Qué mas da que algunas cadenas suelten su ridículo "doscientos cincuenta mil", los periodistas siempre buscan en primer lugar la imagen, y la imagen habla por sí sola. De Colón a Sol era un bramido humano, una fiesta sin contenedores ardiendo, un sí a la vida y a la mujer. Porque nos manifestábamos a favor de la mujer, y ese es el motivo de publicar este post aquí y no en mi otro blog. De hecho, por qué no decirlo, estoy a favor de la penalización absoluta del aborto siempre y cuando la mujer no fuera nunca a la cárcel por algo que es un trauma y a veces un engaño lucrativo para muchos.
Y, como este es un beauty blog y la vida es una mezcla incesante, termino contando que me escapé un momento al corner de Nars en Goya. Allí mis ojos vieron la nueva paleta Esssential eyes, que es preciosa y la recomiendo vivamente, aunque yo no me la compré... aún.



La foto pertenece a Caipirinha, del foro Mac. La paleta trae la preciosa sombra Thunderball, gris plomo mate impecable para hacer ahumados. También la Galápagos, un cacao cobrizo con miles de tropezones brillantes. Y la fabulosa Ondine, ciruela suave, y la Nepal, un rosa tierno preciosísimo. Por último la Night star, que debo reconocer con honestidad que no pigmenta nada y se la podían haber ahorrado, y la gran sorpresa: una sombra en crema nuevecita que aporta una luz maravillosa al ojo. En total sale por cuarenta y cinco euros, una burrada dicho así de golpe pero una inversión si hacemos cuentas: una sombra mono de Nars cuesta veinticuatro, y un dúo, treinta y cuatro euros. Por sólo diez más nos ofrecen ¡seis! sombras y en un tamaño bastante generoso. Y hasta el 29 de Octubre tenéis un quince por ciento de descuento, también en Nars.
También vi las dos nuevas bases de maquillajes que son mágicas, me probaron la Sheer matte y me prometí que en diciembre, cuando llegue mi cumpleaños y se me haya terminado la Unifiance matte de La Roche Posay que estoy utilizando ahora, me haré con un ejemplar de esa maravilla embotellada.

domingo 11 de octubre de 2009

Vacas gordas, vacas flacas

Aquí, lo prometido. Dedico esta entrada a Carmen, a Benita y a Kitty. A Adegea, a Blanca, a Camarona, a Lola Lola, a Marce, a Lucía y a Inma de BeautyVictim.
En época de vacas gordas, nos sentimos espléndidas con nosotras mismas, nos envolvemos en algodones, nos olvidamos de la tienda mercadona porque, lógicamente, los sérums de Estee Lauder son la mejor opción y nos regalamos baños vaporosos a la luz de las velas de Dyptique.
En época de vacas flacas, rebañamos las monedas por los cajones, cortamos los tubos de cremas por la mitad y hacemos dobletes imposibles e investigaciones fecundísimas. Así llegamos a saber que el aceite corporal al aloe vera de Deliplús es un gran desmaquillante, una crema de noche sensacional y uno de esos perfumes en aceite que tan de moda están ahora.
Son mucho más creativas estas últimas épocas, por supuesto. Y, como estamos metidas de lleno en una de ellas, antes de despedirme os voy a regalar mis últimos descubrimientos.

Empezamos por las cremas corporales. Las españolas gastamos literalmente en nuestro cuerpo una fortuna, porque lo parcelamos en muchas zonas diferentes y llegamos a comprar diecisiete cremas distintas para él. Yo creo que todo lo que pertenezca a nuestro ser y esté forrado de piel necesita un único cuidado, el cuidado-para-la-piel, y la única excepción son las zonas más problemáticas, que necesitarán un cuidado-para-zonas-problemáticas. En total, dos tarros de crema. En época de vacas gordas me solía comprar una de esas mantecas corporales olorosas y divinas de The Body Shop: de fresa, de piña, de cáñamo... Y, para codos y tobillos, la milagrosa Ocho horas de Elizabeth Arden. En total: 38 euros.



En época de vacas flacas, he descubierto la crema nutritiva corporal de aceite de oliva de Deliplús (Mercadona), que cuesta ¡uno con sesenta euros! Olor más que aceptable y muy discreto, hidratación intensa y buenos ingredientes (karité, Vitamina E y Glicerina, a parte del aceite de oliva). Y, para calmar rozaduras, Natusán, en farmacias, que al contener ácido bórico sirve también para los pies. En total: 7,60 euros.
Otro producto que no nos puede faltar es el desodorante bío: no porque yo sea muy pija (mejor dicho, hobbit pija), sino porque tengo la piel tan sensiblona que se irrita con casi todo, y tengo también (tengo que reconocerlo)una gran fobia hipocondríaca a las sales de aluminio. En tiempos de vacas gordas compraba el desodorante de Jimmy Boyd, con aloe vera y liquen alpina. En total: 10 euros. En tiempos de vacas flacas, voy a optar por el desodorante sólido "Teodorante" de Lush, que durará mucho más y tiene árbol de té, limón y enebro. En total: 6,50 euros.

Cuando hablamos de la cara todo se vuelve más complicado, porque a todas nos gusta nuesta rutina y si ésta contiene los dos, tres o cuatro pasos de tal o cual firma, la doble limpieza japonesa o el peeling de limas frescas compradas en una web vietnamita... pues ya se ve que no vamos a cambiar. Ahorraremos en tabaco o en salidas nocturnas, pero lo que viene bien a nuestra piel es sagrado, ¡con lo que nos ha costado encontrarlo! Por eso, yo me suelo concentrar en buscar rutinas baratas y ritos asequibles para mi piel. Lo he logrado gracias a Carla Royo Villanova: sus productos con agua de rosa búlgara calman mi piel y mis bolsillos. También, la fantástica cremita Kelual DS de Ducray, que cuesta 13 euros y apacigua mis rojeces previniendo la desescamación. Y sigo siendo fiel al milagro azul: desmaquillante de ojos sensibles al aciano de Klorane. En total: 60 euros todo, y todas sabéis que podría ser el triple, ya que la cara es ¡un pozo sin fondo!

sábado 10 de octubre de 2009

Últimas noticias antes del cierre

He decidido comenzar los dos meses de austeridad absoluta que me he recetado (tras autodiagnosticarme descontrol pertinaz y atroz desmesura) el 17 de este mes de octubre.
Las razones son varias:
1) como me gustan los ritos, las fechas y las efemérides, voy a hacer coincidir la clausura temporal de mi blog con mi visita a Madrid en defensa de la vida.
2) como me gustan los ritos, y uno de los ritos cuando visito Madrid es dejarme caer por el stand de Nars de Goya, lo haré, acompañada por Kitty si puedo, (y así la conozco por fin en persona...) Y no rompo ninguna promesa. Esto es un poco de cicatería, pero qué vamos a hacerle.
3) entre el 17 de octubre y el 16 de diciembre, día en que cumpliré 32, hay justo dos meses menos un día, que es lo decretado.
4) y así obedezco a carmen, que me ha pedido una última entrada antes del silencio temporal. Creo que voy a hacerla sobre productos caros y baratos, dónde ahorrar y dónde invertir... una entrada enorme que aguarde mi vuelta.

Espero que si queda alguien leyéndome, vuelva a encontrármelo en el dulce mes de diciembre...