31 de marzo de 2011

Estrenamos nueva sección: Maquillaje y Filosofía. Con ustedes... ¡Josefina Pantoja!

Josefina Pantoja es filósofa, mexicana, discípula de mi padre... y gran amiga mía. Se hallaba realizando su tesis doctoral cuando tuve el placer de maquillarla y regalarle algunos productos élficos: la barra de labios barely Bitten y el dúo de bronzer y blush, que obraron milagros en su piel. Así nació su interés por el maquillaje, y por ser ella quien era, no podía sino tratarse de una pasión profunda y reflexiva. Una vez al mes, Josefina será la colaboración estelar que este blog estaba necesitando. Hoy hablamos de...
Sí, Platón y Berkeley tienen razón: ¡vivan Max Factor y Bobbi Brown!

Si no es, sino lo que aparece ante los sentidos, entonces no hay mucha diferencia entre aplicarse un corrector y hacerse un lifting. Considerando la crisis, lo primero es lo más viable. Pero además desde el punto de vista de la metafísica está plenamente justificado. Responderá el lector no avezado en tratados del ser y el no-ser que la filosofía aburre, pero si tiene paciencia le demostraré que cuando se da pinceladas de rimel y brochazos de rubor se mueve dentro de coordenadas metafísicas platónicas y berkeleyianas.

¿Qué importa no tener la nariz perfilada si Bobbi Brown Creamy Concealer Kit puede hacer los pases de magia? Nadie, siempre que no se acerque mucho -recuerda que hasta las hipótesis científicas funcionan en contextos ad hoc- notará la diferencia entre nuestra nariz que “parece” perfilada y una nariz “realmente”perfilada.

Dije “realmente” porque hay toda una discusión detrás de esta palabra. Preguntémonos ¿qué es lo real? ¿Lo que vemos, tocamos, oímos, olemos? Acá entre nos te diré que no. Los microbios siempre existieron, pero no lo supimos hasta que pudimos percibir su presencia (1676) Los murciélagos escuchan sonidos que nosotros no, ni que decir cuánto huelen los perros; podría ponerte un montón de ejemplos pero creo que te resulta más que evidente que la percepción humana es limitada. Y sin embargo, nadie cree real si no lo que ve o siente de algún modo.

Así que aprovechemos las limitaciones humanas... y estemos “realmente” guapas.

No te pierdas en la siguiente entrega “Meditaciones metafísicas cartesianas frente al espejo en cuatro pasos” (corrector, maquillaje, polvo compacto y colorete.)

Josefina Pantoja

¿Qué les parece? Es un honor tener a Josefina como colaboradora: si el maquillaje es arte y poesía, ¿por qué no puede ser también filosofía? Esta sección promete, ¡y mucho!

28 de marzo de 2011

Yo ♥ mi Rouge: mi colaboración en De voga en voga

¿Conocéis el valiosísimo blog argentino De Voga en Voga? Su dueña, Virginia, es redactora de la revista Harper´s bazaar (edición argentina), y toda una experta en tentaciones de belleza y moda. He tenido la suerte y el honor de colaborar en su sección Yo ♥ mi Rouge, y aquí os ofrezco mi propuesta.

Yo ♥ mi Rouge...: Color Riche Star Secrets tono Penélope Cruz, L'Oreál (12 €)

L´Oreal París no es mi firma favorita, pero debo reconocer que sus barras de labios Color Riche son mortalmente deliciosas: su cremosidad, hidratación, pigmentación y permanencia en el labio hace que sean un producto apetecible, así como su amplia gama y precio ajustado. Y dentro de la variada oferta que nos regala L´Oreal, la línea que prefiero es Star secrets, los labiales negros con famosas embajadoras. Adoro el melocotón pálido de Scarlett Johansson o el coral chispeante de Gong Li, pero el que de veras me arrebata es el rojo radiante de Penélope Cruz.

Es un rojo cremoso y emoliente, un rojo muy alegre que se puede llevar a diario si minimizas el maquillaje en ojos y mejillas. Es clásico porque es rojo, sensual, pigmentado y satinado con un ligero brillo que aporta un efecto "labios sanos", pero es alegre porque, lejos del matiz oscuro, vamp y mate de otros rouges apetecibles, éste es claro y travieso, con un toque afrutado que sienta bien a pieles claras y oliváceas. No sabría decir si su base es azul o amarilla: no es un labial frío pero tampoco muy cálido. Y por último es muy versátil: puedes modular su cobertura y puedes lograr con él el acabado "labio mordido" que tanto me fascina.

¿Cómo convertir este rouge en un básico para diario...? Es muy fácil si consigues una piel mate y cuidada, unas mejillas sanas y sin mucho color y un ojo limpio. Para no cargar la piel pero dejarla perfecta lo mejor es empolvarla después de haberla hidratado con un producto que la matifique y la corrija. Yo utilizo los Complexion perfection de Elf, aunque evito la zona rosa y azul para no caer en el efecto blanquecino que denunciaba Bettie. Para aportar luz y no color a los pómulos, elijo un iluminador levemente rosado, y para lograr un ojo desnudo pero enmarcado, una sombra mate en color acero claro como la de la paleta I Love Berlín de Essence.

¡Y termino con una pasada del labial y mucho, mucho, mucho rímel en las pestañas!

25 de marzo de 2011

Cuanto más blancos mejor (post sin glamour ninguno..., pero muy necesario)

Os propongo un acertijo: ¿Qué diferencia hay entre esta imagen...

...y esta?
Ambos labios son "míos", y están pintados en dos tonalidades distintas de rosa... En la primera imagen, llevo un tono "batido de fresa", el precioso labial Strawberry milk de Nyx que aún no os había enseñado: quizás demasiado cremoso, de un fresa pálido que roza el matiz lila, hace una boca dulce y es una de mis barras de labios de Nyx que más me gustan.
Seguro que habéis reconocido la segunda: es el fucsia de moda, fresco y cristalino, y está firmado por Lola Make up... Pero hay mucho más. Entre estas dos fotogafías median seis meses y dos tubos de pasta de dientes Rembrandt.
Compré ambos tubos en un pack de oferta en una farmacia de Sevilla, y me costaron nueve euros con noventa céntimos. Rembrandt ha cambiado mi vida, y bien sabe Rembrandt cuánta era mi necesidad. El color amarillo de los dientes puede ser algo genético, y mi familia nunca se ha distinguido por poseer una gran dentadura... pero en mi caso, (lo confiesa ahora que nadie está leyendo), me había descuidado un poco. Siempre he detestado los dentífricos: esa sensación de engrudo mentolado dentro de mi boca me pesaba tanto que la frescura final a duras penas lograba compensar tanta molestia... ¡Por favor, decidme que no soy tan rara, que no soy la única!
Lo que más me gusta de mi nuevo dentífrico es que su sabor es muy suave y fresco, y su textura un poco más densa de lo normal por lo que no me incomoda tanto. Y que, al utilizarlo, veo día a día los resultados: no sólo cuida y limpia, sino que realmente blanquea mis sufridos dientes.
Rembrandt es una marca norteamericana, cara pero muy eficaz. Cuenta la leyenda que un dentista empezóa fijarse en las propiedades de la Papaya para blanquear la boca sin descuidar su salud. Descubrió que en la papaya hay unos enzimas que limpian de forma natural los dientes. La papaya y el flúor se combinan para lograr el mejor de los resultados.
EDITO: existe una versión barata, artesana y vintage para blanquear la dentadura: consigue un puñado de fresas naturales. Hace algún tiempo mi mejor amigo me regaló un libro-joya, Manual para las señoras o el arte del tocador, repleto de recetas cosméticas del siglo XIX: en él había un remedio consistente en machacar unas fresas, desleirlas en un poco de leche y aplicar esa loción en los dientes. También servía como crema facial, para blanquear la tez y combatir rojeces. ¿Te atreves a probarlo?

21 de marzo de 2011

Soy narscisista: El vídeo. (Alex hanson, maquillador internacional de Nars)

Soy narscisista... ¡el maquillador internacional Alex Hanson me prueba la colección primavera 20011 de Nars!

El pasado seis de marzo estuvo en Madrid el maquillador internacional de Nars Alex Hanson, embrujando a clientas y bloggers con sus pinceles. Para celebrarlo, Nars puso en marcha una gran campaña llamado Soy narscisista, con luces cámara y acción, y me propusieron participar en ella.

Y para celebrar el comienzo de la primavera, yo os ofrezco hoy las imágenes de un día radiante. Porque lo que más me gusta del vídeo que han subido a su canal de Youtube es que se ven dos cosas claras como el agua: una, que Alex es un artista inmenso, y dos, que yo no dejé de sonreír ni un solo segundo a lo largo de la relajada sesión de maquillaje y fotos: se me ve feliz porque estaba feliz, porque no hay mejor oasis que un corner de Nars a tu disposición y unas manos expertas acariciando tu rostro.


Celebrate- foto de Google
Quería probar algunos productos de la colección de primavera, concretamente el nuevo brillo labial en tono Angelika y la sombra en lápiz Celebrate.

Los jumbos de Nars son cremosos y están repletos de glamour. Son perfectos para crear diferentes texturas, para difuminar y emborronar artísticamente la mirada. Y el Celebrate, del mismo modo que el famoso dúo Rated R, es un color vibrante y provocativo, un tono lima ácido que se acerca al flúor, que llena nuestros ojos de vitaminas. La única obligación que presenta es usarlo con mesura, con mucha suavidad. Y Alex hizo algo sorprendente: lo aplicó desde la esquina interna de mis ojos, fundiéndolo con una sombra clara y empolvada para quitarle dramatismo. En una época en la que triunfan los tips para rasgar el ojo, en la que el color invade el tercio exterior del párpado y el lagrimal suele quedar limpio o suavemente iluminado, el maquillador de Nars creó para mí una mirada horizontal y amplificada, cargando todo el color en la zona interna y dosificándolo a medida que nos acerábamos a la sien. La clave de este look era saturar las pestañas con mucho, mucho rímel, y por el contrario dejar el lápiz khol en un ligero rastro.


Angelika- foto de Google

¿El reto? Combinar ese verde punk y fluorescente con el rosa más dulce y goloso en labios y mejillas. LLevo años mirando desde lejos el colorete Angelika.
Ese color de algodón de azúcar con tropezones plateados me enamora, pero temo que se trate de un amor platónico. Cada vez que mis ojos lo encuentran comprendo un poco más las ideas platónicas sobre la contemplación de la Belleza, que serena nuestro ánimo y nos hace mejores. Para Platón la belleza de los objetos era un pálido destello de la belleza divina, por lo que lo bello nos lleva en una escala ascendente hacia lo más sagrado. El colorete Angelika me parecía algo sobrenatural, pero siempre me lo imaginé demasiado frío para mí.
Sin embargo Alex lo equilibró con un golpe de luz rosada y cálida en la zona alta de mis pómulos, usando el múltiple Luxor, que deja un halo brillante y jugoso en la piel sin el reflejo metálico y excesivamente frío del Copacabana. Una vez más me sorprendió aplicando el colorete en la zona inferior de mis mejillas, llegando casi a la comisura del labio, y difuminándolo luego. Así logró un rubor muy natural.
 
Angelika- Foto mía


En los labios, pedí que utilizaran la que en mi opinión es la joya de la corona de esta colección: el nuevo gloss Angelika. Si aún no he osado poseer el mágico rubor Angelika, con el gloss sí que me atreví y me lo llevé aquella misma tarde. De hecho la foto que os ofrezco es mía (ya que debo confesar que las dos imágenes anteriores pertenecen a páginas estranjeras). Se trataba de imprimir todo el chic y la dulzura del blush en el brillo, y lo han logrado.
 
Angelika- foto mía

De textura láctea y un efecto de vinilo ligeramente escarchado, este brillo labial es rosa y plateado, frío, sí... ¡pero con la mágica frialdadad de las hadas!

P.S.: Como soy un pato no he sabido subir el vídeo en este post sino en uno nuevo...

17 de marzo de 2011

Sombras que sí, sombras que no

¿A qué me refiero? A las sombras de ojos, naturalmente. A su duración, a cómo permanecen o no sobre la piel del párpado, sin cuartearse, sin formar pliegues... y sin necesidad de un producto específico que las mantenga en su sitio.

Claramente, las sombras de Inglot, no.

No tengo nada en contra de las prebases, aunque estén repletas de silicona. En el rostro no suelo utilizarlas, porque mi piel es de por sí problemática y las siliconas saturan y taponan mis poros..., pero como tengo el párpado graso la prebase no me lo reseca, así que ningún problema por ese lado... Es sólo cuestión de principios. Sí, de principios. Siempre he pensado que los tubitos mágicos como el Shadow insurance de Too Faced o los tarritos milagrosos como el de Art Deco son para el fin de semana. Es entonces cuando tengo tiempo para trabajar el ojo con pinceles y prepararlo con pátinas sublimes. Para diario quiero una sombra sedosa y duradera que pueda aplicarse al modo colegial, con los dedos, y que sin brocha ni enjuague místico me dé un buen resultado... no pido tanto, ¿o sí?

Pero... ¿porqué me he puesto a elucubrar alegremente sobre bases, prebases y efectos especiales? La respuesta: me estoy reponiendo aún de lo rematadamente bonitas que son las sombras de Inglot... de lo generosa y maja y súper simpática que ha sido Adriana al hacer de poticamella para mí..., y de lo poquito que aguantan las susodichas sin prebase. Qué decepción. De estos cinco colores, 444, 434P, 414, 418P y 504DS, sólo permanece bien la última, el color turquesa más vivo, encendido y hermosísimo que he tenido nunca entre mis manos...

No, si bonitas son, y mucho...

Las dos sombras grises y las dos sombras verdes (parece que quise emular a la Bad Girls palette de Sleek make up, que trae dos azules, dos verdes, dos platas etcétera), son preciosas, pigmentan muy bien, dejan un brillo como de piel húmeda muy favorecedor..., pero no las puedo "dejar solas" por más de sesenta minutos. Así que he declarado a la paleta "artículo de lujo para el weekend", porque el mayor lujo en estos días locos es disponer de tiempo para maquillarme. Y sin más, paso al auténtico objeto de este post: ofreceros una breve lista de las sombras que sí, que pueden deslizarse con los dedos como tizas de colores en días de lluvia y prisas, y aguantan fieles la batalla diaria.

Sombras de Mac en la textura Veluxe pearl: Tengo dos, la Satin Taupe (color topo) y la Woodwinked (color oro viejo), y estoy completamente in love con ambas. Son suaves, cremosas y aterciopeladas. Y tienen una duración razonable. Sombras de Stila: ya sé que no se venden en Europa, pero en mi opinión son las mejores sombras del mercado, mejores incluso y más baratas que los también buenísimos quintetos de Dior... Si veis en internet la sombra Diamond lil (color humo) o la Kitten (rosa pálido escarchada y muy brillante), no lo dudéis ni un momento. Son un milagro. Colourspheres de Kiko: permanecen muy bien y su pigmentación es buenísima, y todo por seis euros con noventa céntimos. Mi preferida es la número cuarenta: un plata suave, firme y lleno de glamour. Hay dos bronce-doradas que me llaman poderosamente... En las que son muy brillantes sólo perdura el glitter. Sombras de Art Deco: a veces no tienen la mejor pigmentación del mundo pero su durabilidad suele ser muy buena. Mis favoritas son las que os enseñé en el look lavanda para el verano.

¿Y las sombras Lola? ¿Son sombras que sí, o sombras que no? To be continued...

14 de marzo de 2011

¿Quién es LOLA?

Esta preciosa caja negra llegó a mis manos hace ya una semana. Fue una auténtica sorpresa, a pesar de que el grupo de perfumería selecta Persé S.L. se había puesto en contacto conmigo algún tiempo atrás. Querían preguntarme si me gustaría probar una nueva marca de maquillaje profesional y asequible que llegará al mercado español en el próximo mes de Abril.

Dije sí pensando en un par de productos, dos o tres a lo sumo... Pero cuando abrí la caja de Lola Make up me quedé anonadada. Sombras de ojos, rubor, bronzer, dos suavísimos pinceles para la cara, sombras de ojos en varios formatos y un impactante dúo de barra de labios y gloss en el más encendido fucsia me estaban aguardando.

Me he dado un tiempo para probarlo (casi) todo, y hoy voy a hablaros de lo que más me gusta. Esta nueva firma promete calidad a buen precio. Tras estudiarme el dossier de prensa que adjuntaban he visto que esos precios no están aún concretados, pero se asegura que este nuevo maquillaje será un 40% más barato que el de, por ejemplo, Bobbi Brown. Buenas noticias para nuestro bolsillo, grandes noticias para nuestra piel.

El grupo Persé S.L. está formado por cadenas de perfumería tan serias como Aromas, Marvimundo y Primor entre otras, y desde su blog nos presentan esta nueva iniciativa con estas palabras:

"¿Quién es LOLA? LOLA Make Up by PERSÉ es una marca de maquillaje y accesorios dirigida a una mujer con estilo, apasionada, divertida y amante del maquillaje, que hasta ahora no encontraba en el mercado un producto que respondiese a sus necesidades como lo haría una gama profesional, pero con total accesibilidad y una buena relación calidad-precio. Conocedores de esta problemática, un grupo de expertos en perfumería y cosmética selectiva, Persé S.L., creó LOLA Make Up by PERSÉ, una marca de maquillaje concebida y utilizada por profesionales pero al alcance de cualquier mujer."

Lo primero que me hechizó fue la polvera en tamaño oversize que contiene el polvo de sol más fino, bonito y luminoso que haya probado yo nunca. Lo veo capaz de competir incluso con los míticos Lagura de Nars: dejan en mis mejillas un halo de sol radiante, un bronce dorado que irradia a toda la piel un aspecto lozano, sano, lleno de vida y de belleza.

Este bronzer subraya el pómulo de forma suave, cálida y duradera, aportando un brillo de piel jugosa que me tiene locamente enamorada. Tras aplicarlo con la brocha (de pelo sintético pero tan suave como el visón), me detuve a leer sus ingredientes. No contiene talco, ni parafina, lanolina o cualquier otro aceite mineral. En maquillaje, lo bueno suele ser bonito y viceversa.

Lo segundo que me tentó, y mucho, fue el colorido para labios. Me decían que me enviaban la colección de primavera y han acertado de pleno, porque en estos meses la boca se va a vestir de un fucsia fresco y ácido, y esta es la apuesta de Lola Make up. La barra de labios es cremosa, hidratante y duradera. El gloss es una auténtica tentación: huele a golosina, sabe a piruleta y tiene un efecto vinilo limpio y translúcido realmente arrebatador.

Estos son los labios LOLA... ¿a que no podéis esperar al mes de Abril?

P.S.: Los puntos de venta, aquí.

9 de marzo de 2011

Lo nuevo de Kiko: un caleidoscopio de color

Que las colecciones de Kiko cosmetics son cuidadas, preciosistas, impactantes... eso yo ya lo sabía. Lo supe en las pasadas navidades, cuando me hice con esta espectacular paleta dorada . Hace una semana volví a saberlo: por pura casualidad me dejé caer por el CC. Parque Rioja de Logroño y encontré la colección de primavera más llamativa que haya visto en mucho tiempo, una explosión de color. Kaleidoscope es la nueva edición limitada de esta casa italiana. Una colección para perder el sentido: maquillaje profesional a precios asequibles. La colección gira en torno a dos elementos básicos y muy apetecibles: el rabioso colorido de unos pigmentos puros y la ligereza del agua.
Kaleidoscope se compone de una gama de productos apabullante. Los creativos de Kiko cosmetics han sacado al mercado labiales en formato rotulador, la textura que está triunfando en este momento y que a mí no termina de convencerme. Los colores son muy bonitos, particularmente dos rojos encendidos y afrutados (Apple red y Berry red) pero, en mi opinión, han primado la permanencia sobre la hidratación: estos rotuladores pueden durar dos días intactos en tus labios... ¡lo que puede que no aguante tanto es tu propia boca!
También vi coloretes en gel del estilo del mítico Pinch your cheeks de Origins. Costaban seis euros y medio y había un tono mandarina y un rojo baya preciosos: me quedé con ganas de alguno. Lo que sí vino a casa fueron los gel liners. Mediante una fórmula rica en agua han conseguido tentarme por vez primera con un producto en gel para delinear mis ojos. Con Kiko es muy fácil: sólo al posar el pincel biselado en el tarro y luego en el borde de mis párpados, obtuve un perfilado preciso y muy duradero. El producto no pesa en el ojo y seca rápidamente, quedando como tatudo en la piel. Ayer me maquillé a las nueve de la mañana y, nada más salir de casa, un golpe de viento frío me hizo llorar, arruinando mi rímel. Fue asombroso mirarme en el espejo y ver la zona de la ojera artísticamente salpicada de color ciruela (llevaba la Bad Gal de Benefit), y el resto del ojo perfectamente limpio, impecable. Y todo esto por siete euros con cincuenta céntimos.
El tercer asombro de la colección lo constituyeron las Water shadows, sombras de agua. La pastilla, bellamente trabajada en forma de ondas que recuerdan al mar o a la concha peregrina de Santiago, se puede aplicar en seco o en húmedo: en ambos casos dejará en la piel un velo translúcido y brillante repleto de color. Hay un malva intenso, un verde lima, un champán dorado, un fascinante amarillo, un topo y un negro chispeante, pero yo me decidí por el tono Grey wood. Es un color que tornasola, y según la luz puede aparecer marrón, gris o morado. Y siempre aparecerá húmedo, bajo una capa de fino glitter que le da ese tacto mágico de agua oscura sobre mis párpados.
He aquí los chuaches. Creo que ellos hablan por sí solos: a mí lo que me toca, después de tanta belleza, es despedirme...

5 de marzo de 2011

Prieto: una (mini) investigación

De Sevilla echo de menos cosas grandes y pequeñas, ausencias importantes y frivolidades que de repente me arrancan una lagrimilla fácil..., como el hecho de terminar mi tarro de exfoliante de gominolas y descubrir que no es tan fácil encontrar Kenzoki en el Norte de España.



Pero también guarda Logroño, tras una esquina, alguna sorpresa amable. Como la mítica perfumería Prieto, que yo tanto envidiaba al leer en otros blogs, y que en mi ciudad no existía... La he encontrado, en la calle Doctores Castroviejo. Encendida como la casa de Luis Rosales, invitadora, a media tarde...



¿Qué tiene de especial Prieto? Posee el halo legendario de las perfumerías de provincias en el Norte: recónditas y a la vez repletas, cosmopolitas y con un suave toque "de toda la vida" al mismo tiempo...
Y, además de toda esta poesía con aromas a jabón antiguo, venden Revlon, una buena marca que cada vez es más inencontrable más allá del Corte Inglés, y Max Factor, que dentro de los precios medios es mi casa favorita: en los últimos tiempos ha firmado una genial base de maquillaje y una máscara de pestañas superlativa... Por último, la joya de la corona: en Prieto hay siempre tiene un expositor de Essence completito, yotro con las mascarillas SyS que yo no conocía hasta ahora.

Me llevé la mascarilla relajante y purificante de mango. Contiene una batería de buenos ingredientes: arcilla y glicerina, aloe vera, aceite de lavanda, dióxido de titanio, magnesio y estracto de mango, de arándano, de naranja y limón. Por último algún parabeno que otro, pero ni rastro de farafinas, lanolinas o propylen gycol. Yo no he notado que calme la piel, para eso es mejor la relajante de Nivea o la de dulce de nube de Kenzoki que yo utilizo de vez en cuando como crema de noche, con nocturnidad y alevosía... Pero sí limpia muy bien la piel sin irritarla y la desintoxica, la refresca y regenera y es todo un lujo para utilizarla antes del baño o ducha por la tarde. Huele a trópico, es cremosa y se retira con facilidad.


...Y, en el mueble de Essence, ¡encontré el bálsamo rosa "princesa" de la colección I love Berlín! Es rosa, translúcido, huele a golosina y permanece en el labio un tiempo razonable, dejándolo hidratado. El esmalte del mismo tono es cremoso y algo denso, como todas las lacas de colecciones de Essence, y por eso es muy fácil aplicarlo. Es un rosa Barbie satinado y denso. Diréis que fue una visita corta..., pero es que la próxima parada era Kiko y su preciosa colección Kaleidoscope.

Pero este nuevo capítulo merece un post aparte.

2 de marzo de 2011

Por menos de cuatro euros: Garnier o cómo convertir la limpieza del cutis en un oasis diario

Garnier es esa marca buena, bonita y barata que suele tener ideas geniales. Esa firma que no da puntada sin hilo. Creó la gama Pure para pieles problemáticas, y dentro de ella el tubito de crema Pure A que combate al mismo tiempo granitos y rojeces y fue mi salvación durante muchos años. Creó el champú Fructis con ácidos de frutas, el único dentro de los champús comerciales que consigue que mi pelo esté limpio, con fuerza, hidratado y brillante... ¿sigo? Sí, debo continuar: dentro de esta gama creó un producto anticaspa que no engrasa mi cabello y combate eficazmente ese molesto problema que de vez en cuando invade mi melena... Dentro de su línea "hagamos cosas deslumbrantes que sólo cuesten cinco euros", hace un año y medio crearon la gama Essencials, compuesta por limpiadoras, tónicos y cremas elaborados con una buena dosis de ingredientes naturales, como vitamina E, provitamina B5, agua de rosas, agua de uva y antioxidantes. Isabel de Arrebatadora le dedicó un post. (Por cierto, Isabel, ¡se te echa mucho de menos!) Si a prinicpios del pasado mes os hablaba de una leche limpiadora de olor inexistente y alta eficacia (Caresse d´herborist de Cattier), hoy os quiero hablar de un producto que me ha enloquecido por su aroma... y que a pesar de eso funciona igual de bien o incluso mejor que el anterior.

Lo elegí precisamente por lo bien que huele, a pesar de que, en su completo artículo sobre Garnier, Gadirroja le diera un aprobado justo. A Gadi no terminó de convencerle este producto... claro que, como ella misma reconoce, la textura láctea para limpiar el cutis no es su favorita. Hubo un tiempo en que tampoco era la mía, sin embargo ahora me emociona.

La Leche desmaquillante de agua de uva de Garnier huele a bodega en el mes de octubre. Huele a viñedo en La Rioja, a copa de vino junto al mar. Es un olor muy suave que no nace de un perfume abrasivo sino del agua de uva y el agua de manzana, ingredientes naturales que, si bien están situados al final de la lista, son principios poderosos que se hacen sentir dentro de la fórmula.

Otro principio activo muy presente en esta leche ligera y blanquecina es el magnesio, mineral que limpia y regenera la piel. Y, como sugiere el título de Essencials, no he visto muchos ingredientes nocivos en el inci. Es todo suavidad y pureza.

Deja mi piel limpia, radiante y sobre todo muy suave. Es muy cómoda, regala una sensación de confort ligero y suaviza sin aportar grasa. Me recuerda mucho a mi querida Loción limpiadora Cetaphil. Es sólo que... la de Garnier huele mucho mejor y cuesta tres euros y medio en vez de doce.

El momento de librar mi rostro del maquillaje y la suciedad acumulada durante toda la jornada se ha convertido en un auténtico oasis. Tanto es así que tengo que poner freno a mis instintos, porque... ¡me entran ganas de limpiar mi piel siete veces al día!