29 de octubre de 2011

Por menos de 6 euros... descubriendo Yves Rocher


Hace unas semanas leí en el blog de Salander una noticia excelente: algunos hoteles se están animando a obsequiarnos con minitallas de Yves Rocher en las habitaciones. Salander hablaba del gel de té verde y recordé cuánto me gustaba la colonia con este aroma que ofrece la marca, aunque tuviese que abandonarla por culpa de la cantidad de alcohol que lleva su composición...


Gel de Té verde Yves Rocher: 3,90 euros

Pero el gel de ducha no escuece en la piel y conserva intacta su fragancia arrebatadora... Un sutil festival de notas verdes que calman y refrescan al mismo tiempo, un olor que perdura, evocando recuerdos de niñez, verano, campo verde y serenidad. Un olor que engancha, reviviendo una limpieza de sábanas blancas y pastillas blancas de jabón.

Animada por esta experiencia, decidí dar una oportunidad a los famosos geles Jardins du monde:


Jardins du monde, Yves Rocher (1,50 euros.)


Me llevé dos, muy distintos en sus aromas, y  que juntos pueden construír un auténtico volcán de sensaciones.

Limón verde de México: en los países latinos se suele denominar con estos dos términos a lo que aquí llamamos "Lima". Pensé que este gel transparente y espumoso desprendería el típico olor a helado Calippo, pero es mucho más real. La lima fresca es una fruta cítrica, intensa, cuyo olor ácido es tan punzante que a veces se torna amargo, traspasando las fronteras de la acidez..., pero es un amargor vitalizante, lleno de energía. Así huele este gel que nos transporta a la salvaje inocencia de un vergel mexicano.

Cacao de África: un jabón líquido para perder el sentido. No huele a simple chocolate: se trata de una fragancia compleja, un puzzle de notas olfativas, entre los que percibo dátiles e incluso pasas, algo de coco pero muy suave, y, por supuesto, cacao: un cacao puro, sin concesiones al azúcar. Intenso y noble, sofisticado.  Si a algo tiene que recordarme, es a las maravillosas chocolatinas de Cadbury: se llamaban Fruit & Nut y llevaban pasas y avellanas envueltas en el generoso chocolate negro...



¡Nuestra "Perfumería amiga"!

Sin darme cuenta, poquito a poco, como se forjan los amores verdaderos... ¡me estaba enamorando de una marca que nunca me había gustado!

...Y ayer decidí acercarme de nuevo a la tienda para probar por vez primera sus tratamientos en cabina.
Concretamente, quería que me depilasen las cejas. En Sevilla, dejaba este espinoso asunto en manos de Maite, del bar de cejas de Benefit en la calle Sierpes...
En Logroño aún no existe algo parecido y llevaba meses con las cejas asilvestradas. Hace unos días pregunté en el trabajo, "chicas, ¿dónde acudís vosotras para estos asuntillos?, y me dijeron que en Yves Rocher lo hacían muy bien.
Y era verdad. Te tumban en una camilla bajo un foco de aumento con luz. El ambiente es aséptico y tan profesional que parece la consulta de un dentista. Antes de cada pasada de pinzas sobre tus párpados, los frotan suavemente con un tónico calmante, humedeciendo así el pelo y arrancándolo con precisión y tirones muy breves y rápidos: todo ocurre a gran velocidad y sin dolor. Terminan aplicando una crema muy suave y maquillando levemente el arco ciliar para disimular posibles rojeces, que en mi caso eran casi invisibles. Y todo eso solo cuesta seis euros.

Recordé la primera (y última) vez que me depilaron con pinzas en un salón de belleza: me dolió tanto que se me caían las lágrimas, tanto que en cada tirón la maquilladora se disculpaba ante mí. Los párpados se me hincharon y enrojecieron de forma alarmante. La diseñadora de cejas tenía un expositor de productos de kevyn Aucoin en la sala, y ni la vista de algo tamn novedoso y bello logró serenarme.


 
Foto nublada... como (casi) siempre desde que cambié de´cámara (de móvil)
 
En esta foto podéis ver mi ceja depilada. He maquillado el ojo de forma muy limpia y luminosa, con varias sombras de Essence: La Colour & Shine en el tono Milky way, blanco mineral, en el arco ciliar y en el lagrimal; Party All Night, rosa amarronado, en la esquina externa, y en el párpado móvil, la sombra permanente Glammy goes to..., que reseñaré pronto. Y definí las cejas con el gel fijador en tono translúcido de la casa alemana, un auténtico lujo duradero que, por no variar la tónica del post... ¡cuesta menos de tres euros!

26 de octubre de 2011

Un pintor barroco absolutamente cool

Dedico este post a Myriam, porque ella lo inspiró


...Cool y ultramoderno: hablo de Zurbarán, pintor del siglo XVII español.
¿No me creéis? Mirad...


Santa Margarita de Antioquía, de Zurbarán

Gracias a mi amiga Myriam descubrí este complejo y al mismo tiempo hermosísimo cuadro. Se trata del retrato de una santa, virgen y mártir, que se conserva en la National Gallery de Londres. La santa va vestida de pastora, con un bastón terminado en gancho que hace referencia a uno de los tormentos que sufrió la pobre, y una especie de dragón o perro rabioso que tal vez represente al Diablo... mortal enemigo que San Pedro describe en su carta como un león rugiente que busca a quién devorar.

Pero yo no soy historiadora, y lo que aquí nos trae es el bolso... sí, sí: santa Margarita lleva colgada del brazo una alforja que, en pleno siglo XXI, bien podría pasar por un bolsito hippie, de esos bordados e incluso rematados por tres caprichosas borlas que tanto se han estilado últimamente.

Recuerdo haber regalado en las pasadas Navidades un bolso muy, muy parecido, y haber llevado a una boda, ante el horror de mi madre y alguna de mis amigas, otro de estos bolsos hippies, esta vez menos campestre y salpicado de cristales tipo Swaroski...


Anabel santana Grimm



Anabel Santana Grimm

Encontré estos dos preciosos bolsos bordados, artesanos y hippies, en esta web: los hace Anabel Santana Grimm con telas compradas en la India, son una auténtica obra de arte y, por eso, cuestan y valen entre cien y doscientos euros. Sirven, como diría una de mis amigas, para educar el gusto... O, dicho de una manera más filosófica, para contemplar la Belleza..., tal y como ocurre con el cuadro de Zurbarán.

Accesorize

Éste, en cambio, cuesta tan solo 15 euros, y pertenece a la coleccción de la pasada primavera de Accesorize.

¿Os gustan los bolsos hippies? ¿Y el arte barroco?

21 de octubre de 2011

Por menos de cuatro euros... uñas llenas de color con Astor Flash´n Studio

Astor me produce una quemazón de recelo y nostalgia, porque en mi niñez era una firma de confianza en las casas de clase media españolas, con precios ajustados y productos afamados. Se llamaba Margaret Astor y mi madre compraba barras de labios y lacas de uñas que llevaban su nombre en el envase. Me recuerdo a la edad de cinco o seis años jugando con un coqueto colorete en crema de esta casa, embadurnando las mejillas de una de mis muñecas, que adquirían un saludable tono melocotón.

Luego llegó mi adolescencia, los años de la decepcíón. El temido "maquillaje joven" destrozó mi cara, las sombras no pigmentaban y los tubos de rímel eran una simple broma. Aún así debo sacar de la ignominia un producto mágico, que llenó mis pómulos de luz y color durante años: el blush en tono Flamingo red recrea en las mejillas un efecto "quemadas por el sol" jugoso y ardiente, y dura bastante en la piel.

Hoy podría decir que Astor no me gusta nada, no tiene nada que llame mi atención. Y no me gusta, no porque sea barata, que ya no lo es tanto. Poseo rubores de Sleek que me han costado menos de lo que desembolsaría en uno de sus expositores, y en los últimos tiempos, el Mercadona se ha convertido en el mejor amigo de mis ojos. Estoy hablando de calidad: sencillamente, no me convence.

Flash´n Studio de Astor: 2,99 euros
 Y de repente un sábado, paseando por mi "perfumería amiga" (en este caso, el Bodybelle de la calle San Antón de Logroño), encuentro un carrusel repleto de color, unos atractivos envases redondos bajo el sugestivo nombre de "Flash´n Studio" cuya marca era, nada más y nada menos que... ¡Astor!
Por menos de tres euros, tenemos esmaltes de uñas de auténtica calidad. Y llamo calidad a esto: tardan segundos en secarse, necesitan una sola capa para dar un bonito y uniforme tono a la uña, son razonablemente resistentes y se retiran con facilidad...
¡Y los colores son una hermosura!


Flash´n Studio, núm. 109
 Tenía muchísimas ganas de encontrar un azul navy que fuera realmente cómodo de utilizar, y éste lo es. Con una sola aplicación se logra este color intenso, metalizado, un azul noche muy alegre que en realidad es algo más oscuro y brilla como una promesa.



Flash´n Studio núm. 114
 En el frasco, este tono parecía un beige tirando a camel o incluso a bronce suave, pero puesto en las manos queda aún mejor: un magnífico color toffee dorado, o podríamos llamarlo miel. Es muy luminoso, metálico y suave. Estiliza las uñas y me recuerda al Beige Sophistique de Bourjois: otra alternativa elegante a las tonalidades porcelana, a las uñas francesas o a los tonos más desnudos para diario.
Un labial difícil pero que puede funcionar muy bien con estas uñas y darles un toque estrafalario para la noche es el Gel de Mac, dorado, pálido y escarchado.



Flash´n Studio, núm. 112

Por último elegí un coral rojizo, de los que tanto se estilaron en el verano que ya pasó. Las tonalidades rojas con matiz anaranjado son, tanto en labios como en uñas, las que más frescura aportan al rostro, y muchas celebrities han sido vistas luciendo esta optimista combinación. En el número de marzo de la revista In Style, podemos ver a la encantadora Sienna Miller invadiendo con su sonrisa toda la página y mostrando uñas y labios en un encendido coral firmado por Revlon.
Y es que el fabuloso Color burst en tono Coral de Revlon es llamativo y derrocha glamour, además de tener un punto rockero que favorece tanto a rubias como a morena: en Make up te también lo reseñaron.
Para las uñas no había encontrado ningún coral extremo que fuera como una llamarada. Hasta ahora.
El tono 112 de Astor es perfectamente modulable: con una sola capa queda un color sólido, uniforme pero marcadamente naranja:. Es necesaria la segunda capa para darle el matiz rojo cremoso que termina presentando este esmalte.

¿Un plus...? Estas lacas de uñas están fabricadas ¡en España! Menudo orgullo patrio nos entra cuando damos la vuelta a un envase y vemos estampada la leyenda "made in Spain"... ¡es que no podemos evitarlo!

19 de octubre de 2011

Nars Lips, o mis cositas de Nars para maquillar los labios

Dedico este post a Mareas., porque ella lo inspiró.


Nars lips by Adaldrida


Tras cinco días sin postear, vengo con una entrada laaarga larguísima (pónganse cómodas), sobre los preciosos productos que he ido recopilando de la que sin duda es mi marca preferida, Nars, para cuidar y embellecer mis labios.
Evidentemente no se trata de una firma barata, por lo que cada compra está muy pensada, al modo de un largo noviazgo con final feliz. Muchos de estos labiales han sido fruto de un regalo, por lo que tras presentar cada producto, os narraré a pequeñas pinceladas cómo llegó a mis manos... o a mis labios.

La Dolce Vita...

El labial Dolce Vita es el más famoso de Nars, el primero que yo tuve y mi preferido, gracias a su deliciosa textura translúcida e hidratante. No todos los labiales de esta casa son así: de hecho, he tenido varias barras de labios que tras un desesperado diálogo regalé, pues no eran para mis labios que suelen secarse con facilidad. El Dolce Vita, en cambio, acaricia la boca con una suavidad como de agua.
El tono es un color labio con matices rojizos y castaños, en algunas personas tira más a rojo y en otras adquiero un toque marrón, pero nunca deja de ser discreto, jugoso y favorecedor. Combinándolo con un gloss afrutado, logra ese efecto piruleta que tanto me gusta, de niña con holluelos y coletas rubias que acaba de meterse varios caramelos rojos en la boca...

Y ahora paso a relataros la pequeña historia de este ejemplar: me lo trajo de Nueva York mi amigo Pablo, a la vuelta de su luna de miel, junto con el múltiple South Beach de la misma casa.




Heat Wave


El Heat Wave es sin duda uno de mis "rouges" preferidos. No es un rojo solemne o pasional, sino que es alegre como una llamarada, un grito de gozo y fuego que cruza tus labios con una textura casi mate pero nada rígida. Funciona como un tatuaje rojo en mis labios, y su evidente subtono anaranjado le aporta frescura.



Mirar la Ola de Fuego...


Esta barra de labios tiene mucha historia. Me la trajo de París mi padre, para festejar la publicación de mi tercer poemario, "Mirar el fuego"... ¿Pudo escoger un momento mejor para regalarme un labial llamado así...? Aún recuerdo mi sorpresa al rasgar el paquetito que me tendía, a su vuelta tras un largo viaje... cuando por fin lo saqué del oscuro papel de seda, su color vibraba con la fuerza del sol.



Chiuaua...

Vamos ahora con los brillos de labios de Nars. Son los únicos gloss del mercado que duran en el labio, lo hidratan y no lo castigan con una textura pegajosa. Junto a los coloretes, son para mi gusto la mejor baza de la firma, la joya de la corona, que como contrapartida cuesta no menos de veinticinco euros... a mí nunca me ha dolido pagarlos.

Comenzaré por el primero que tuve, que sigue siendo mi favorito. Chiuaua es un gloss lácteo, suavísimo. Un rosa dulce de niña buena que sirve a cualquier hora de cualquier día. El tono es el mismo que teñía mis labios en mi niñez, cuando bebía un gran vaso de batido de fresa, sólo que un poco más ligero. Un tierno color pastel de azúcar, con una textura invisible pero duradera: el Gloss con mayúscula.



Angelika... ¡pero no el blush!

El gloss Angelika fue novedad en la pasada primavera, y no se parece en nada a mi primer brillo de labios Nars: su textura es metálica y su color frío, no contiene glitter pero han sabido captar el brillo plateado del ruborque le da nombre, en este gloss del color del algodón de azúcar. Comparte con Chiuaua la dulzura del tono, pero mientras aquél era un rosa cálido, la dulzura de Angelika es escarchada, como de nieve.
Ilumina la cara y acompaña los looks más sofisticados sin recargar ni ofrecer un aspecto lavado: es un rosa que trasmite alegría pese a su frialdad, y que en invierno funciona muy bien con ropa negra, gris marengo y azul noche.

También tiene historia, por supuesto: me lo compré tras media hora inolvidable, con el maquillador internacional Alex Hanson maquillándome, y los reporteros grabando ese vídeo en el que no hago otra cosa que sonreír de pura felicidad... ¿Cómo no caer en la tentación?



Pure Sheer en el tono Angelique

Hace un par de años, François Nars decidió crear su propia versión de un clásico: el bálsamo de labios con color. Un binomio que arrasa entre las working girls del siglo veintiuno porque, de lunes a viernes, no nos suele sobrar el tiempo, y cuando llegan los vientos fríos nuestros labios empiezan a sufrir... ¿existe algo mejor que consentir nuestra boca mientras la vestimos con un ligero tono "de diario"?

Los Pure Sheer hidratan el labio con suavidad, y el tono Angelique, (oootro regalo de mi padre, y también de París), es un suave ejemplo de color "My lips but better", pura tendencia que no pasa de moda. No es muy pigmentado, y es una  buena alternativa al frío beige para lograr unos labios desnudos.



Lacquer Eros..., en una pésima foto

El Eros es el único Lacquer que tengo, porque he acabado aborreciendo el formato. El tarro es muy profundo y antes lo aplicaba con los dedos, acababa pringada hasta el codo, porque este rouge es denso y muy pringoso, similar al engrudo o la goma arábiga... Ahora utilizo el pincel para labios de Lola Make Up, preciso y de mango largo, pero existe algún otro problema: el producto tiende a migrar hacia el interior de la boca, manchando los dientes... y su olor me desagrada, huele a ceras Dacs: un aroma que permanece.

¿Por qué sigo utilizando, entonces, el Eros? Sencillamente, su color me tiene fascinada, y porque soy un pobre diablo sentimental: este lacquer fue uno de mis primeros tesoros Nars, y lo conseguí gracias a Koizumi, bloguera y forera madrileña que me hizo varios favores cuando no se conseguía tan fácilmente Nars en España.
Es un tono labio mordido con brillo metalizado, parece que acabas de comer una de esas manzanas de caramelo de mi infancia, ésas que vendían en las ferias...


¿Os ha gustado? Del bodegón de productos sólo me han quedado dos labiales por mostraros: el gloss Scandal, translúcido y rojo, que enseñé aquí, y el Pure matte Vesubio, que fue un capricho en toda regla y al ser mate y un rojo frío no me sienta bien... Mareas, ¿quieres adoptarlo?

14 de octubre de 2011

Uñas felinas gracias a Sephora: nail patches review

Hace poco vi en Sephora una oferta que me tentó: "compra uno de nuestros nail patches... y te lo colocamos gratis." No pude resistirme. Yo, que soy un pato con la manicura, que llevar un desconchón en el meñique derecho parece ser ya marca de la casa, empecé a soñar desde el minuto cero con unas uñas perfectas... El "te lo ponemos nosotras" surte el mismo efecto que un anuncio de chispeante cocacola en un bochornoso día de comienzos de septiembre. ¿Quince minutos de relajación, hablando mano a mano con una de las encantadoras dependientas mientras me tratan a todo lujo? ¿Creéis que pasé de largo?



Nail art patches de Sephora: rondan los siete euros.

No; no lo hice. Tras pensarlo un poco, digamos tres milésimas de nanosegundo, obraban ya en mi poder dos sobres, uno muy lady like en forma de cuadritos vichy rosas y otro muy... felino. Se llana "Rrrrr", así que os podéis imaginar lo peor...



Imagen tomada bajo luz artificial



He de confesar que me encannnnta. He sacado del armario, donde la tenía muy dobladita y limpia y sin decir ni pío, a la extravagante que hay en mí. La polémica está servida: encontré, buscando información en la red sobre estas pegatinas, un post desenfadado y fresco donde Mamen Infante, periodista de belleza, reflexiona y se pregunta en su nuevo blog si las uñas de leopardo son algo cool o choni. Aún no tengo la respuesta, sólo sé que es un estampado que me disloca y que, pese a que muchas puede parecer vulgar, nunca deja de ser tendencia... Algo tendrá el agua cuando la bendicen.

Recuerdo que durante mi adolescencia nada me parecía más chabacano que un top salpicado de lunares de leopardo, pero con el tiempo he aprendido a adorar esa mezcla de tonos dorados y marrones, que en realidad son mis favoritos para el otoño. La única condición: llevarlo siempre en pequeñas dosis y en los complementos, y ¿qué mejor complemento que una manicura rompedora?

Volviendo a los "patches", me los colocaron con facilidad con ayuda de un palito de naranjo. Son pegatinas ultra pigmentadas que se funden en tu uña, deslizándose y aheriéndose a ella.

Si intentas hacerlo en casa, tienes que separar cada patch de su lengüeta y de un film transparente que lo protege, para pegarlo a la uña desde la base. Se debe frotar la superficie evitando crear burbujas y, una vez llegas al final de la uña, debes plegar la pegatina por su borde natural. Ayudándote con un palito de naranjo, retiras el sobrante con facilidad. El único obstáculo reside en calcular el grueso de tus uñas: en mi caso eran más estrechas que los adhesivos y hubo que usar el palito también en los márgenes. La aplicación parece fácil... but not for me.  

Desde Sephora prometen un brillo sensacional, larga duración y la ausencia de complicaciones una vez aplicados los stickers, es decir, cero minutos de "secado".  Las tres promesas se cumplen: mis uñas brillan como si fueran de porcelana, y se han mantenido así durante al menos cinco días. No he seguido el consejo de Mamen, que me parece buenísimo: rematar la faena con un top coat de calidad, pero aún así mis uñas brillan y duran brillantes.

 

12 de octubre de 2011

En Mercadona... y por mi propio pie

Mi pie evoluciona paso a paso, lo que es mucho más que una simple metáfora. Cada día avanzo, lenta pero imparable, y cada escalón subido es una inmensa felicidad. Y más si ese paso logrado me lleva por mi propio pie al Mercadona, como lo hizo hace unos días.
Con la emoción del que acomete una aventura llegué, muleta en mano, a la perfumería del Mercadona para ver con mis propios ojos las sombras Platinum que este otoño nos ofrece Deliplús.


Sombras Platinum nº 9, 7 y 10 de la colección de Otoño en Mercadona

Las tendréis más que vistas: son nuevas para mí pero no para vosotras. Me enamoraron sin remedio nada más verlas en el blog de Adriana, nada más ver ese dibujo como de ondas o aguas troquelado en ellas. Recuerdo haberlas visto en Make Up Te, en la Pinturera..., pero las tenéis reseñadas en decenas de blogs.
Lo que no he visto tanto, porque eclipsado entre tanta maravilla de labial mate y sombra brillante no ha recibido la atención que merecía, es el rubor "Pink" que sacaron los genios creativos del Mercadona en este último verano: lo descubrí, me lo llevé, y ahora os lo enseño.




Pink de Deliplús, edición limitada verano 2011: 3,50 euros


El packaging es precioso, ha sido cuidado hasta el último detalle. Desde el panorámico espejo que nos aguarda a la hora de maquillarnos con el rubor, hasta la cajita lacada en negro, de proporciones reducidas pero cómodas, y el detalle de cristalitos muy años ochenta que adorna la tapa. La combinación de laca negra y espejo resulta impecable.
Elegí el tono nº2, un rosa muy pálido y frío, casi malva. Un color sólido y muy luminoso, un dulce algodón de azúcar que enciende el pómulo con frescura y delicadeza. Regala al rostro una luz espectacular, y para mostraros lo que quiero decir, he decidido premiaros (o castigaros, eso va en gustos) con un... ¡look!



Look Mercadonning, toma 1...


Apliqué la sombra nº9, color visón claro, en la cuenca del párpado difuminando hacia el arco subciliar con una brocha de Martora. Es un tono sedoso, neutro pero con carácter, con un brillo que le aporta efecto húmedo y un goloso color merengue de castañas...
A continuación rellené el párpado móvil con la sombra nº7, un verde oliva con chispa dorada y base oscura como para perder el sentido. Y para no perder ni uno solo de los brillos dorados que la salpican, apliqué a toques diminutos con la brocha en forma de lápiz de Mac.
Por último, con un pincel biselado de Mercadona, delineé a ras de pestañas inferiores con la sombra nº10, un berenjena profundo y misterioso.




...Y oootra fotografía

En la piel, mi inseparable BB cream de Garnier (que cada día me gusta más...), y el colorete de Mercadona aplicado en las manzanas de las mejillas con una suavísima brocha de Lola Make Up. En los labios, Rouge Allure Velvet de Chanel en el tono La distingué.

¿Lo mejor? Mi peroné roto y reconstruido me está abriendo los ojos a la bondad del ser humano. Siempre flota por las altas esferas algún troll, peero por la calle que es lo que importa, la gente es buena. La gente es muy buena. LLegué a pagar mis cuatro potingues y había una cola de no menos de doce señoras con carros llenos a rebosar. Nada más mirarme con mi muleta airosa, me dejaron pasar delante de ellas, con ligeros asentimientos de piedad y frases entrecortadas: "para lo tuyo es fatal estar de pie..."
Jamás en la vida me había saltado una fila enterita y sienta muuy bien. Y no lo hice por la cara, no, sino que fue... ¡por la pierna!

9 de octubre de 2011

El Ritual de Belleza Diaria de Adaldrida, o... ¿cuánto cuesta mi cara?

En los últimos días no he sentido gana alguna de actualizar... y esta apatía hay que sacudírsela de la piel como un perrito se sacudiría el agua del cuerpo tras un baño imprevisto, así que vamos con un tema que me apasiona: las cremitas que me pongo en la cara por la mañana y/o noche, es decir, mi ritual de belleza.

Guardo todos los aparejos es mi cuarto de baño, en una bañerita vintage de plástico transparente que me regalaron las chicas del Sephora de Gran Vía cuando me vine a vivir a Logroño, a finales de febrero. Pertenecían a una promoción navideña y sobraban algunas, y como vieron que los ojos se me quedaban prendidos, cuando fui a comprar mi exfoliante de praliné de chocolate a la tienda me metieron una en la mítica bolsa negra, sin mediar palabra. Ellas son así.


El arsenal...
Y, tras esta "composición de lugar", ¡vamos al lío!

- Por la mañana siento bastante pereza, tengo que reconocerlo. Digamos que lo que de mañana es sólo una rutina necesaria, por la noche se convierte en un ritual embriagador. Me encanta "consentir" mi piel por la noche, y en cambio, a las ocho y media a.m. sólo me miro al espejo para cepillarme la rebelde mata de pelo y lavarme la cara. Dedico cinco segundos escasos a lo que yo llamo la cura intensiva de aloe vera...

* Me limpio el rostro con el jabón artesanal de la marca Fleur Aloe: esa cajita de color celeste con dibujos verdes y una flor azul que veis ha venido a sustituir a mi apreciado jabón de aloe de Prisma natural que se me terminó. Este que uso ahora lo encontré en un mercadillo de artesanía, aunque la marca tiene una página web, y tiene una composición similar al anterior, basada en aceite de coco, aceite de oliva y un 25 por cierto de pulpa fresca de aloe vera. Me pidieron cinco euros por dos pastillas hermosas, de cien miligramos cada una. Me encanta: es fresco y untuoso a la vez, huele a verde y hace mucha espuma. Me froto la cara con agua fría y ese gesto, mezclado con el aroma herbal y optimista... consigue despertarme.

* A continuación embadurno mi cutis con gel de aloe de la marca Grisi. He recomendado este gel a lo largo de los casi tres años que llevo teniendo un blog de belleza, y aún antes, cuando no lo tenía y me contentaba con hacer alguna incursión cosmética en mi otro blog, lo recomendaba, como recuerda Pilar. Es puro al noventa y nueve coma algo por ciento, contiene una pizca de mentol que mantiene a raya posibles imperfecciones, huele a medicina de las que curan y protege mi cara.  Cuesta unos 18 euros el bote de doscientos cincuenta mililitros que dura... y dura... y dura.

-Pero, sin dudarlo, el momento de relax y de cuidados cosméticos es la noche. Nunca siento pereza entonces, nunca. Comienzo con el sistema de doble limpieza adaptado a mi manera, aplico tónico, crema y contorno, y si no utilizo sérum es porque aún no he descubierto nada que me fulmine...

* Masajeo mi piel aún maquillada con la loción limpiadora Cetaphil, que compro en farmacias por unos trece euros: es tan suave que puedo presionar con los dedos, haciendo círculos y barridos, deteniéndome en los ojos y sintiendo cómo se derrite el rímel y corre ennegrecido por mis mejillas. Siento cómo se disuelve todo, abro el grifo del lavabo y hago espuma con el jabón artesanal. Después de un par de abluciones la piel de mi rostro chirría de limpia, ¡adoro esa sensación! Termino secándome con una toallita de color lavanda de Zara Home que me regalaron.

* Aplico por toda la cara un generoso "flis flis" de Leche Virginal de Yipsophilia. Al fin conseguí un tarro de esta mágica loción en una tienda-nicho de la que tengo previsto hablaros. la perfumería Muro de Logroño. Me costó 22 euros, y merecen la pena. Este tónico bío posee un increíble aroma, entre lácteo y empolvado, y contiene un cóctel de ingredientes naturales: bálsamo de benjui y bálsamo del Perú, es decir, dos resinas de dos árboles famosos por sus propiedades antisépticas y antiinflamatorias; estracto de rosa de damasco, de tila, de caléndula, de brezo y de saúco. Una poción calmante e hidratante, que sirve incluso como contorno de ojos ligero y que alguna blogger utiliza como limpiador, pero a mí un formato tan líquido no me convence en ese sentido.

* En la zona del contorno de mis ojos juego con el roll on de Nivea del que os hablé aquí. Cuesta unos doce euros.

* Y me detengo en la crema hidratante... Terminé mi amada y económica crema Kelual de Ducray y he hecho un descubrimiento que. si bien le dobla el precio, no es descabellada, y se siente divina en la piel. Estoy hablando de la Crema de Rosas Light de Dr. Hauschka.
Por veintiséis euros, regala a la tez un aspecto aterciopelado, un splash magnífico de hidratación... y una ausencia notoria de rojeces. Tenía que ser así si vemos la lista de sus ingredientes: estracto de rosa de damasco, estracto de rosa canina, aceite de almendras dulces, aceite de oliva, aceite de sésamo, cera de abejas, arcilla y estracto de malvavisco hacen de ella un bálsamo completísimo para mimar la piel sensible.

Y, sumando precios y euros, debo decir que... mi piel cuesta 96 euros. Afortunadamente, muchos de estos productos como el gel de aloe, la loción limpiadora, el roll on y el jabón artesanal duran meses y meses... Los productos que hay que reponer cada mes son: la crema de rosas, que sólo contiene treinta mililitros y la leche virginal, que al ser una loción tónica se evapora como el agua entre los dedos. Precisamente son los más caros y exclusivos, ¿pura coincidencia?

¿Y tú? ¿Cuánto cuesta tu cara? ¿Te atreves a sumar...?

5 de octubre de 2011

BB Cream de Garnier: ¡mi opinión!


¡¡¡El Perfeccionador prodigiooooso!!!


No lo he podido evitar: tenía que probarlo, y una vez convencida, tenía que hablaros de él. No voy a detenerme a estas alturas en daros detalles del producto que habréis leído en docenas de blogs: baste recordar la reseña Miss Potingues...
Como ella, yo también sentía ganas de reír ante un nombre tan... ridículo, pero ahora me doy cuenta de que la culpa, como casi siempre, recae en el doblaje, es decir en la traducción española de tan pomposo título. "Miracle Skin perfector" no me parece un término tan desaforado, porque en el mundo anglosajón existe una tendencia muy fuerte a bautizar con el sustantivo "miracle" toda clase de cremitas faciales o corporales...

Más miedo me daban los ingredientes del nuevo invento de Garnier: la vitamina C y yo nos solemos llevar a la gresca, y he visto alcohol denat y propylene glicol en la lista.
... Pero, cuando hoy me he desmaquillado, he visto mi piel limpia y como saneada ante el espejo. Está visto que la glicerina, la alantoína, el magnesio y la vitamina E han cumplido su fundión, ejerciendo de barrera y protegiendo mi piel sensible frente a otros principios no tan positivos.



Fotografía tomada a las nueve de la mañana...

Y, si como crema no me parece mala (aunque esta mañana, antes de aplicármela, embadurné mi rostro en gel de aloe vera por lo que podiese ocurrir), como base de maquillaje me ha enamorado... casi.
Este es el resultado: una piel natural, jugosa y sí: ligeramente brillante, por lo que es ideal como base de otoño e invierno: en estos meses de frío no me importa que mi cara irradie un ligero brillo, como de piel sana. Una piel que respira, que late y está viva, que deja una rendija a la imperfección que embellece sin hacerte parecer desaliñada.
En cualquier caso, el resplandor no es excesivo. Otra crítica que he leído en varios blogs: decían que la cobertura era muy ligera, pero en mi caso es la justa. Cubre rojeces, se aplica suavemente como si de una suave crema se tratara, y no marca poros ni pequeñas líneas de expresión.

Comparándola con la BB cream au ginseng de Erborian, única Blemish balm que he probado aparte de la que os estoy reseñando ahora, puedo decir que:
- Me gusta más el acabado de la de Garnier: es menos ortopédico, menos blanquecino. El tono dorado se va mimetizando con la piel, fundiéndose en ella, y realza mi propio tono dándole un ligero toque de calidez.
- Me gusta más la duración de la BB Cream au Ginseng: protege y cubre la piel durante toda una jornada, mientras que la de Garnier hay que retocarla a las cuatro o cinco horas.
- Me gusta más el factor de protección de la asiática: un spf 25 se acerca al ideal que yo busco en un maquillaje verdaderamente resistente al sol.
- Me gusta mucho más el precio de la nuestra: ¡Doce euros frente a los cuarenta y cuatro que cuesta (y vale) la BB Cream de Erborian!

3 de octubre de 2011

Bésame mucho: Hoy, Chanel Allure Velvet

Recuerdo la crítica ácida y feroz que hice del anterior lanzamineto de Chanel, la barra de labios Rouge Coco. No suelo usar un tono mordaz en este sitio, entre otras razones porque sólo hablo de las cosas que me gustan.
No suelen regalarme los productos que reseño, salvo en contadísimas ocasiones. Invierto mi dinero o mi tiempo para probar colores nuevos en el stand, y si mis palabras suelen ser entusiastas es porque hablo de lo que verdaderamente me ha cautivado. Lo anodino carece de lugar en mis reseñas, excepto cuando encuentro algo caro e inservible. Entonces, mi indignación hierve como la pócima de algún caldero infernal...
En mi justificada furia dije que el labial Rouge Coco de Chanel no valía los treinta euros que costaba, y sigo manteniéndolo.


Rouge Allure Velvet, de Chanel

Por eso ahora debo rendir mi más sincera admiración a este dorado objeto de deseo: ahora, treinta euros me parecen un precio nimio para encerrar todo el lujo, toda la originalidad que ha derrochado la mítica "maison" en esta barra de labios.
Porque no es fácil crear una textura mate y tan cremosa, recrear unos labios de terciopelo que se sientan humectados y protegidos a la par que poderosos. El acabado mate está de moda y diversas marcas se han lanzado a inventar su propio icono: sin dudar un momento, apuesto por el mate de Chanel.

Rouge Allure Velvet: un golpe de metal dorado. Un clic que desenfunda todo un mundo de opacidad llena de luz, sacando del negro lacado un color vibrante y sedoso. Siete tonos para soñar: rojos con matices fucsias, cálidos marrones, sofisticados rosas...

Número 33

...Por una vez,  no he elegido para mí un tono coral que vire hacia el naranja: estuve mirando el tono "La Ravisante", pero su color se parecía peligrosamente al del labial mate número 4 que sacó Mercadona en su edición veraniega:así que me decanté por un tono algo más apagado pero mucho más elegante, un beige con reflejos melocotón.

El número 33, bautizado como "La distingué", es un nude algo subido de tono en el labio, un beige amelocotonado que, como indica el nombre con el que han bautizado a este lujoso ejemplar, respira elegancia.
Tampoco nos encontramos ante un aburrido beige plano: el subtono melocotón le aporta calidez y cierta dulzura. El efecto mate, aterciopelado, equilibra este punto dulce y evita que derive en pura golosina.
  
Este atercipelado beige dulce requiere un look natural, una tez pálida, unos ojos abiertos y limpios... y unas mejillas dulces también, suaves pero bien marcadas, y eso lo consigue...


¡¡¡El leopardo rosa de Too Faced!!!

Los polvos compactos Pink Leopard son definidos desde Too Faced, la firma que los ha hecho famosos, como una sabia mezcla de bronzer + colorete, pero en mi piel no son ni lo uno ni lo otro. La idea que tengo yo de rubor soleado concuerda más con los californianos Coral Beach de Cargo, en tonos entre caramelo y naranja subido con un toque dorado... Pink Leopard es perfecto para un look natural y luminoso: muy suaves en cuanto al color pero muy brillantes en cuanto al acabado... porque son eso, precisamente: polvos iluminadores donde el rosa más pálido y el dorado más sutil dan la mano a un armonioso camel y a una pizca de bronceador muy tenue.

¿Y tú? ¿Ya descubriste las nuevas barras de labios de Chanel? ¿Adicta al Leopardo Rosa?