23 de mayo de 2012

Rojo...

Del mismo modo que hice con el amarillo y el azul, hoy quiero dedicar un post a este color rotundo y apasionado que he aprendido a amar.
Rojo: rojo amapola, rojo sangre, rojo fuego. El color de la pasión, del peligro, del poder. Rojo lipstick: el más dulce y cremoso rojo que pudiera existir.

Es el color protagonista de esta canción de los Beatles, hermosa y rara como una joya: uno de sus temas menos conocidos que, sin embargo, ha estado siempre entre mis favoritos:

"Please don´t wear red tonight,
this is what i said tonight,
for red is the colour that my baby wore,
and what´s more, is true,
yes it is, it´s true..."

Mezclado con blanco es el color del orgullo, de las lágrimas, de la alegría frenética o la pura expectación, es decir, el color del Athletic de Bilbao...

Blusa: H&M
Foular: Darmi

...O el tono de mi blusa preferida en primavera: me la compré hace ya tres años en H&M y es fresca, liviana y roja, con grandes flores blancas estampadas. Es también comodísima al estar fabricada en algodón cien por cien, aunque se arruga con una facilidad irritante.

Labios: Retrofuturist de Lime Crime
Mejillas: Penny lane de Nars.

A petición de una comentarista, venciendo la natural vergüenza, subo una fotografía en la que llevo puesta la prenda fetiche: de fondo, el taller de Literatura Creativa que ha organizado la Universidad de La Rioja, y del que he dirigido una sesión. Disparó la foto Ascen, la secretaria de la revista Fábula, también de la UR.
Como podéis ver, he combinado la blusa con un pañuelo de seda natural que me regalaron en la pasada primavera, con pantalón y camiseta negra, jugando a las superposiciones...
Y con el poderoso labial Retrofuturist de Lime Crime.

22 de mayo de 2012

El mejor contorno de ojos del mundo

Al entrar en la treintena (hace exactamente tres años), una conocida me dijo:

"Ya verás: va a ser la mejor década de tu vida... Eso sí, vete comprando unas buenas gafas de sol".
Cuánta sabiduría condensada en una frase.
Hasta llegar a esta provecta edad nunca me preocupé mucho por la zona en la que suelen intalarse las ojeras, porque carecía de ellas. Sin embargo, a los treinta comienzas a notar sequedad y dos fastidiosas rayitas que, inexorablemente, avanzan e invaden lo que antaño era luz y frescura.

Ante tales síntomas sólo hay una receta: hidratar y proteger. Existen firmas que te dan todo el trabajo hecho: Clinique, por ejemplo acaba de sacar al mercado un contorno de su exitosa línea Superdefense, con todo un spf20 para nuestros ojos...
Pero hasta terminar mi tarrito mágico de Olivar de Segura, del que prometo ofrecer una extensa crónica, en mi caso protección e hidratación irán por separado, y encomendaré la importante tarea de resguardar mi vista al impecable par de cristales teñidos de color humo.

Gafas de sol tengo dos: unas caras y buenas y otras baratas y muy cool.



Wayfarere de Rayban

Las Wayfarer de Rayban son todo un clásico, un mito desde que Audrey Herpburn las popularizara. Son también las que mejor sientan a mi rostro... y fueron las que compré tras cobrar mi primera nómina riojana. Me costaron 99 euros y valen lo que cuestan.
Las he fotografiado en mi dormitorio y eso se deja ver en su reflejo: pasen y vean mi acogedora cama, de cobertor rojo encendido y cabecero de mimbre...


Bianca de Bodybel


Estas gafas han sido un regalito de Bodybel por compra superior a cincuenta euros. Y en ellas pueden ustedes ver mi hermoso ventanal y la luz blanca que inunda mi habitación.
Se trata del modelo Bianca, con montura de pasta imitando carey. Surten el mismo efecto que unos tacones o un rojo de labios: ¡te hacen sentir poderosa!

20 de mayo de 2012

Uñas de lluvia y escarcha, o Look My Little Pony

Ando embebida en este homenaje nostálgico a mi infancia que por momentos alcanza las más altas cotas de frikismo... tengo que hacérmelo mirar.
El caso es que he adquirido mi segundo Pequeño Pony, al precio de cinco euros con noventa céntimos: ¿quién podría resistir?
Y, por si ésto no fuera poco atisbo de locura fetichista, he honrado a mi nuevo juguete con un nombre: Rain. Comprenderéis este lírico nombre al ver el ejemplar, cuyo color recuerda al cielo en tormenta aún tranquila... o al esmalte Rain de Eyeko, coprotagonista (junto al pequeño pony) de este look uñil edulcorado pero luminoso.

Look lluvia y Escarcha

Rain tiene el tono azul grisáceo de los cielos del Norte que pueblan los agostos de mi niñez, pero en cambio sus crines poseen el color de la escarcha plateada de diciembre. Por eso maquillé mis uñas con dos capas del magnético esmalte color tormenta de Eyeko, y apliqué una última capa de mi nueva laca de uñas Happy Anniversary de Opi para escarcharlo. 

Una de las pezuñas del caballito es rosa fucsia, para más almíbar... así que para el dedo corazón elegí el tono Paprika de Dior, un rosa barbie translúcido al que tengo un cariño especial porque fue un regalo de amigo invisible de mi etapa forera, anterior al blog.


Detalle del pony... y del look

El resultado peca de exceso de azúcar, pero... ¡ya se sabe que durante el fin de semana siempre terminamos saltándonos la dieta!

19 de mayo de 2012

Darphin... o cómo ahorrar comprando cosmética de alta parafarmacia

Os voy a proponer un sistema para ahorrar en el ritual de belleza nocturna, siguiendo el protocolo más lujoso y eficaz que puedas encontrar en tu farmacia, esto es, utilizando productos de la casa francesa Darphin.

Fue Kitty, autora del blog Mil Caprichos, quien nos alertó de que en el pasado mes de abril se ponían a la venta por dieciocho euros los sets de viaje de esta firma: ella hizo crónica del neceser para pieles normales, y yo voy a describiros el set Intral, para pieles sensibles.
En primer lugar debo decir que al fin, después de tantos años escuchando a miles de vendedoras aquel consejo (que a mí siempre me pareció causado por meros motivos comerciales) de seguir la misma línea en limpiador, tónico, suero y crema, sin variar de marca... he llegado a la conclusión de que en algunos casos es cierto.

Este set está formado por cuatro tallas de viaje de los grandes básicos de la gama Intral de Darphin: leche desmaquillante a la camomila, tónico a la camomila, suero y crema calmante. Puedo decir que alguno de estos cuatro productos me gusta más que los otros, que alguno incluso me llegaría a disgustar en solitario... pero juntos forman un equipo eficacísimo, sanean la piel limpiándola y calmándola.
Lo mejor del conjunto es su magistral fórmula, compuesta por lo que Darphin denomina Calm Complex y que no es otra cosa que estracto de camomila, de espino amarillo y de peonía: tres principios florales que suavizan la piel.
Lo peor es que la crema, magnífica para el ritual nocturno, no sirve como hidratante de día porque saca brillos a la piel. Y que los cuatro productos comparten un olor medicinal, de activo puro y duro. No seducen al olfato, pero enamoran a nuestra piel, que es lo que importa.

...Y AQUÍ VIENE MI PROPUESTA DE AHORRO:
Todos sabemos que los productos Darphin son caros, porque ellos lo valen. Se trata de alta cosmética farmacéutica con los principios más puros y una investigación seria detrás, y eso tiene un precio.
Pero... ¿por qué reservar estos neceseres, que constituyen toda una ganga, solo para un fin de semana lejos del mundanal ruido?
Vamos a ver: un set cuesta 18 euros, y sabiamente dosificado y aprovechado hasta la última gota, puede cubrir dos semanas de rutina de belleza nocturna.
¿Qué nos impide comprar dos neceseres al mes?
18+18=36.
Por el precio de un tarro de crema de gama medio-alta, gozarás de todo un protocolo nocturno de calidad superior. Y si tu piel no es sensible, puedes ingeniártelas del mismo modo con el set hidratante de la firma.

¿Qué te parece la idea?

16 de mayo de 2012

OPI... en Sephora

Hace unos días entré en el Sephora de Gran vía en Logroño y ¿qué vieron mis ojos...?


¡¡¡Por fin, OPI en mi ciudad!!!


Exacto: ha llegado la mítica marca de esmaltes Opi a La Rioja. Yo nunca había probado estas deliciosas y eficaces lacas de uñas, por lo que ya imagináis mi regocijo. LLegué cuando estaban montado el expositor, justo donde antes estuviera el defenestrado mueble de Cargo...
Tenía ante mí colores como para aburrirme o extasiarme ya por completo, pero para un primer capítulo del arrebatado idilio que ya presiento, me decanté por tres tonos que pueden vestir mis manos un miércoles cualquiera.


Happy Anniversary


Happy anniversary: mil burbujas de color hielo bailan centelleando en esta laca de base tranlúcida y brillante. La calificaría como "de fiesta discreta": puede sublimar unos vaqueros o neutralizar el oropel de un vestido de Nochevieja. Y cubre la uña con una sola capa.


Bubble bath


Bubble bath: el famoso tono desnudo de la firma, ideal para dar a mis uñas un aspecto limpio y cuidado. Es ligeramente rosado pero en líneas generales vira a un color crema neutro. Es el lienzo perpecto para un experto del nail art, but not for me: yo me conformo con usarlo al más puro estilo working girl, o todo lo más se me ocurre que le quedarían fenomenal algunas perlitas de fimo...
Tiene un brillo espectacular, no hace aguas al aplicarlo y seca en un minuto; aparte de cubrir la uña con una sola capa, característica que se repite y que veo que es el sello de la casa.


Feelin¨... pink!



Feelin hot hot hot: Uno de los rosas más bonitos que he visto en mi corta vida. Rosa cálido, rosa caramelo: un tono sólido y muy alegre, de acabado cremoso. Evoca las cubiertas de las tartas rosas de mi niñez, el batido Ockey de tantas meriendas... Y, si no estás aquejada de princesismo, siempre puedes acompañarlo de cuero y mirada muy negra... El combinado será cool y hot al mismo tiempo.

14 de mayo de 2012

Cheek & Eye Glow de Rituals... ¿Clon de los Shimmer bricks de Bobbi?

Ya no suelo escuchar el nombre de Bobbi Brown en blogs de belleza, aunque en revistas aún se deja ver el archiconocido artículo sobre los diez pasos para lograr un maquillaje natural.
No tengo nada en contra de Bobbi: maquillaje impecable, correctores mágicos, sombras neutras y coloretes realmente preciosos: recuerdo el Flame o el Pale pink como antiguas y persistentes tentaciones que nunca llegaron a hacerse realidad.

Pero hace unos años, lo que me tenía realmente obnubilada eran los míticos Shimmer Brick: esas cajitas de un centelleante polvo degradado en varios tonos creando franjas cromáticas que también podían aplicarse como luminosas sombras en los párpados...
Los contemplaba, alineados e impolutos en el mostrador, sin atreverme casi a respirar, ya que pedían por ellos la friolera de cuarenta euros.

Peach Sunglow de Rituals



Los he recordado ahora, al adquirir por 26 euros una preciosa cajita de Rituals llamada Cheek & Eye Glow que me ha evocado poderosamente el concepto de esas irisdicentes cajas de lujo. En este caso, las tonalidades no forman franjas sino que se combinan en la paleta como piezas de un puzzle de color, pero la idea viene a ser idéntica: ráfagas de luz cromática que se fusionan en la piel tanto de párpados como de pómulos, mezcladas entre sí o en solitario.


Peach Sunglow en ojos y mejillas


Existe en tres colores distintos: un rosa delicado que se combina con malvas llenos de luz, un bronce que en verano debe resultar muy favorecedor y un melocotón que, ¿adivinan?, es el que yo elegí.
Así luce el tono Peach sunglow: en las mejillas he descartado el color más oscuro, que inunda sin embargo mis párpados. La técnica más accesible para colorear el pómulo consiste en trazar una gran U con una brocha pequeña y biselada. El tono marfil del centro ilumina el arco de la ceja y el lagrimal.
Por su textura fina y sedosa, la magnífica luminosidad del color y la majestuosidad de su envase... los cheek & Eye Glow de Rituals me han parecido dignos herederos de Bobbi Brown.

10 de mayo de 2012

Bésame mucho: hoy, Flormar


En mi viaje relámpago a Sevilla quise conocer las famosas barras de labios de esta marca: tuve en mis manos tropecientos probadores de un vivo envase fucsia,  y embadurné las yemas de mis dedos de mil colores distintos: un naranja encendido, un naranja calabaza, un grosella casi negro... para terminar llevándome un labial de la línea Pretty que sencillamente me cautivó.

Pero la historia de amor ha terminado en tragedia, o al menos, unhappy end: puedo decir con rotundidad que por el precio que exigen prefiero una y mil veces las barras cremosas del Mercadona.
 

Pretty de Flormar, número ignorado



El color era una tentación insuperable: un tono labio que baila alegremente entre la gama coral y la rojiza. Un labial de belleza desmedida, devastadora, en la línea de los que suele llevar Paula Echevarría: natural pero seductor y con el toque de color justo.
Es uno de esos labiales que te arreglan el día, iluminándolo por dentro: puedes salir de casa sin pintar en absoluto, con todos tus defectos epidérmicos al aire..., pues esta increíble barra te brindará una aureola como de vida campestre y de inocencia añorada y rotunda a la vez.

Durante aproximadamente doce minutos el color te hará temblar de emoción... hasta que la textura te haga llorar de impotencia. Las barras de labios Pretty emigran por los bordes de la boca, se escapan y sus afanes expansionistas no conocen límites.
Por eso, a Dior pongo por testigo de que no volveré a invertir cuatro euros y medio en una barra rosa de Flormar.

8 de mayo de 2012

Sérum de vitamina C de D´Lucanni: Review

El naranja es mi color favorito. El zumo de naranja, mi bebida natural preferida. Y, gracias a D´Lucanni, la vitamina C se está convirtiendo en mi tratamiento cosmético imprescindible.


Naranjo de la floristería Decoflor en Logroño


Naranja encendido, una inyección de alegría: color zumo de naranja, color fanta de naranja. El color de mi niñez: domingos en el parque con sol y naranjos, vasos chispeantes con hielos juguetones.
Podéis imaginar mi alegría del pasado domingo, cuando fui a comprar unas flores a mi abuela (a falta de madre, grandmother), y encontré en la calle Marqués de Vallejo, brillando al tímido sol traspasado de lluvia centelleante, ¡todo un naranjo en miniatura!

Y supe que os debía una crónica de este maravilloso frasquito con dosificador, de aspecto medicinal, aroma medicinal y resultados también medicinales: el sérum de vitamina C pura estabilizada y ginkgo biloba de D´Lucanni.


VitaC de D´Lucanni


Por recomendación de Trini de Bodybel terminé comprándolo: ella me convenció de que también las pieles sensibles necesitamos esta vitamina alegre que nos protege, nos hidrata, nos libra de futuras arrugas y, contra todo pronóstico... ¡nos calma!

El suero de esta firma profesional cuesta 35 euros y trae 15 mililitros, lo que le convierte en un producto razonable y apetecible. Más aún cuando nos detenemos en la lista de ingredientes: honesta y escueta, como debe ser. El ginkgo, planta originaria de China con propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y calmantes, se encuentra en primer lugar, reforzando el poder del ácido ascórbico que le sigue. El resto del inci se compone únicamente de urea y propylene glicol.
Lo aplico por la noche mediante un suave pero prolongado masaje facial. Los resultados son instantáneos: mi piel respira, las rojeces desaparecen.  A mi piel le sucede lo mismo que me ocurre a mí cuando cotemplo el fulgor del naranjo: ¡una llamarada de alegría vitamínica le recorre!

2 de mayo de 2012

El Hallazgo de Abril: Aceite de aloe vera bío de Jason

Os hablé de mi última visita a Gea, de su nueva tienda blanca y soleada...
Hoy en esta sesión de makimarujeo os quiero presentar mi nueva poción mágica, comprada en ese luminoso sábado.
Así como Panoramix cortaba muérdago en los bosques de la aldea gala, la firma naturista Jason cultiva el aloe vera más puro... alegrando nuestro ritual de belleza diaria con un aceite ligero y rico al mismo tiempo que al módico precio de 9€/30ml ha cautivado mi corazón.

Aceite de aloe vera, marca Jason.


Nunca me han gustado los aceites, siempre creí que saturaban mi piel. Pero me es muy difícil encontrar una crema de noche que me hidrate bien y no sea una amalgama de ceras y mantecas infumable para mi pobre cutis. Es mejor un solo aceite que mil sustancias grasas mezcladas y agitadas en un dudoso tarro de precio altisonante...
Jana me aconsejó fundirlo en la piel todavía húmeda, pero como el agua clorada de La Rioja no es conveniente para mí, lo que hago es aplicar unas gotas del aceite sobre mi tónico, que por ahora es el agua micelar de Mercadona.
Esta poción mágica contiene treinta mililitros de jugo de aloe puro infusionado en aceite de girasol y aceite de azafrán, y se ha convertido en mi crema de noche favorita.



Mi piel al natural tras el famoso aceite


Por la mañana, mi piel amanece radiante, relajada y más hidratada que nunca: sin un àtomo de grasa y sin tensión alguna.
Por motivos puramente empíricos ofrezco una de esas imágenes asesinas de mi rostro al natural: solo llevo barra de labios y el aceite fundiéndose aún. LLegaba de dar un paseo bajo el sol primero de mayo, sin protección ninguna... y mi cara estaba al rojo vivo. Apliqué este aceite... y la calma más absoluta se apoderó de mí.
La única pega que le encuentro es que no  contiene dispensador, aunque sí posee un taponcito interno, rojo, que sella el producto.
En casi un mes de uso, mi relación con este aceite es de amor, un idilio azul y limpio enturbiado solamente por el "ansia viva" que ya apunta, ¿qué será de mí cuando se agote el frasco?
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