30 de abril de 2014

Un cuento de hadas fucsia y "nude": Impassioned de Mac y Naked 2 de Urban Decay

Los expertos recomiendan elegir entre destacar labios u ojos a la hora de maquillar nuestro rostro.
La sed de fantasía nos sugiere transgresión pero, ¿y si seguir las normas combinando colores imprevistos diera como resultado un look de cuento de hadas?

Ingredientes de la receta mágica: la barra de labios Impassioned de Mac y el básico de los básicos a la hora de vestir la mirada con un velo desnudo.

Look Fucsia & Nude

El fucsia es un color frío, y los tonos que componen la paleta Naked 2 de Urban Decay son neutros pero cálidos. No parecen casar bien...

Sin embargo la combinación crea armonía gracias a ese ligero matiz ácido del labial, que maridé con el rubor Catalina, de Cargo, que si no fuera tannnn mate, sería el rosa perfecto,  y yo no estaría cavilando sobre la posibilidad de adquirir el Angelika de Nars.

Los ingredientes...

En el rostro mezclé un par de bases,  Bío Detox de Bourjois y la BB Chiffon de Skin 79, terminando con un flis flis de Evian para dar aspecto etéreo.

Cuatro son las sombras de Urban Decay que he usado en el look:
Maquillé el párpado móvil con un tono humo sutil, la sombra YDK, y en la cuenca y esquina exterior abusé de mi adorada sombra Chopper, cobriza y azucarada. Bajo el arco de la ceja hice la elección clásica, Foxy. Y para iluminar el lagrimal, Bootycall un blanco escarchado que tiene todo el aspecto de un cuento de hadas.

28 de abril de 2014

Los Terminados de Adaldrida: Abril 2014

En abril, Terminados mil.
Ha sido el mes de la última gota en muchos botes, tarros grandes y vacíos que es un disfrute fotografíar. Dice uno de mis tíos que me estoy especializando en bodegones, y debe ser cierto...

Foto tratada con filtro frío de Twitter

1. Exfoliante de azúcar moreno de Sephora.

Esto tiene, o tenía, granos pequeños de azúcar flotando en una mezcla de aceites vegetales. Es el mejor formato porque exfolia e hidrata al mismo tiempo, deja la piel suave y un aroma lujurioso a pastel de Navidad como para que se acerquen a nosotras con cucharita y tenedor de postre.
Y sin embargo, es un engorro de formato y, aunque repetiré en el futuro por lo bien que huele, lo mucho que dura y lo eficaz que es, me voy a "pasar" a la textura mermelada que promete el exfoliante de frambuesa de The Body Shop.

2. Desodorante en crema Byly Sensitive Silk.

Otro tubito gastado, es como una capa de invisibilidad para el olfato: durante un largo día hueles a limpio, un aroma neutro que regala confort y delicadeza: repito y repito hasta el infinito.

3. Manteca corporal de arándano azul de TBS.

Esto es un vicio absoluto, y mi piel se ha bebido una caja redonda en un par de meses así, sin anestesia. Proporciona la mejor nutrición del mercado, he probado muchas cremas corporales y siempre regreso a The Body Shop. Esta misma semana iré a por otra, aunque a lo mejor cambio de aroma. Y eso que el del arándano azul es cautivador, como de cítricos dulces o de chuches ácidas...

4. Aceite de baño de flor de cerezo y leche de arroz, de Rituals.

No me ha enamorado, quizás porque iba con la idea del "Baño blanco de Kenzoki" y no es lo mismo, no blanquea el agua, huele bien pero un poco deslavado si lo comparamos con otros productos de la misma gama.  No repetiré.


Foto tratada con filtro "Hora Dorada " de Twitter

5. Muestra crema solar spf 50 de Apivita.

Sólo me ha cundido para dos usos pero me ha gustado tantísimo que con este sobrecito inauguro en el blog la sección "Muestreando", nomenclatura usada por Mareas.
Tiene lavanda de mar, dióxido de titanio y algas como principios activos, no tiene alcohol ni siliconas, es de color carne y más bien seco, por lo que ni blanquea ni saca brillos a la piel.  Va a ser mi próximo foto protector solar.

6. Talla de viaje de Skin rescuer de Kielhs.

Quince mililitros de calma pura y maravilla blanca me han salvado la piel tras mi último brote de rosácea furibunda. Ingredientes naturales y pocos son la clave de este salvavidas cosmético. De momento no repito porque tengo otras opciones más a mano. En verano repetiré, ya que su textura líquida y ligera sin perder suntuosidad la convierte en la hidratante veraniega con Mayúsculas.

Se adivina en el horizonte una suculenta visita a The Body Shop. Y a Beautik. Y a...

26 de abril de 2014

Bésame mucho: hoy, los labiales de Mac que volvería a comprar... y los que no

Los labiales de Mac son caros.
Los labiales de Mac son una caja de sorpresas: algunas de sus texturas te encandilan, otras te enfurruñan. Algunos son joyas únicas. La mayoría son prescindibles. Cuando son malos, son malos, pero cuando son buenos... ¡son insustituibles!

Por eso, porque durante un tiempo fui compradora compulsiva de barras de Mac y ya no lo soy, porque ahora los miro con ojo muy crítico y un respingo de pereza, debido a algunas campañas desafortunadas como Rodarte y a algunas embajadoras que particularmente no son de mi gusto como Lady Gaga, me parece el momento justo para mirar atrás y dedicar un post a los que aún atesoro, a los que considero infalibles.

Mis labiales de Mac

Estas barras de labios se dividen en distintas texturas, y allá por el año 2006 se anunciaban en los reportajes de revistas, (porque otra publicidad no hacen), como muy hidratantes. Pero eso no es cierto: las barras Matte no hidratan y las Retro Matte menos aún: más bien resecan bastante el labio. La textura Frost, que durante años fue mi favorita por poseer colores tan maravillosos como Jist o Ramblin Rose, tampoco hidrata y marca todos los pliegues y pieles secas que podamos tener.

Seguimos por el olor. Huelen mucho a vainilla, pero a una vainilla densa, cosmética, muy sintética. El acabado también es bastante denso salvo en las texturas "Lustre", que en mi labio no duran un segundo por lo que no son una opción para mí.

Pero hay dos categorías en las que los pintalabios Mac triunfan: variedad y color. Hay al menos cuatro tonos inolvidables que recomiendo.
Comenzamos con el Dubonnet:


Dubonnet


 Las dos mejores texturas de labiales de Mac son, para mi gusto, la Amplified creme y la Cremesheen, ya que como indican sus nombres son cremosas, hidratantes y duraderas.  Dubonnet pertenece a la primera de estas dos categorías.
Le tengo muchísimo cariño a este rouge porque fue un regalo de mi mejor amiga, Merl. Es un labial rojizo que baila entre tonalidades vino y amarronadas. Es muy pigmentado y merece mucho la pena, porque aunque se encuentran clones del color en el mercado, ninguno ha sabido lograr el brillo lácteo y el confort que proporciona el original.


Por cierto, al ser tan cremoso, ¡transfiere y pringa!

Lo repetiría sin dudar, es muy especial.
De la línea Cremesheen mi labial preferido es Ravishin, y creo que es también mi "pintalabios" favorito de Mac:


Ravishin

Con él me maquillé una de las primeras veces que asistí como tribunal a una comisión evaluadora de Trabajos de fin de máster de mi universidad. Lo definen como coral cremoso pero para mí es un perfecto melocotón. Otro que repetiría con ojos cerrados.

Impassioned es toda una leyenda, el Fucsia por excelencia de Mac y del maquillaje actual:


Impassioned



De textura  Amplified creme, muy cómoda, pigmentada y duradera, su color es electrizante y menos frío y azulado que el otro famoso fucsia de Mac, Girl About Town, por lo que me gusta mucho más. Tiene un punto ácido.
Este labial lo he repetido ya, vale la pena entre otras cosas porque no tengo que adquirir ningún otro fucsia, con este me basta y me sobra, por lo que incluso me evita tentaciones innecesarias y me ayuda a ahorrar. En cuanto roza tus labios, no hay vuelta atrás: es el Fucsia de tu vida y lo sabes. Y sabes que siempre estará ahí, en tu tocador, alegrando cualquier día de sirimiri.


Lady Danger: foto de archivo del blog

Lady Danger es mi otro básico y mi última recomendación de imprescindibles Mac. Me lo recomendó una lectora a la que echo muchísimo de menos, Cantaloupe (que en distintos foros era La flor del seminario.)
Y si Impassioned es el Fucsia con mayúsculas, Lady Danger es el Rojo Mate por excelencia. Es un color muy especial y deseable, un rojo clásico con matiz anaranjado, un tomate tentador y un tono que ilumina el rostro.
PERO... solo se vende en tiendas Pro de Madrid y Bascelona, y es muy, muy, mate, léase bastante destroyer para labios con tendencia a la sequedad.

No quiero despedirme sin hablar de una barra de labios Mac con nombre propio, y además nombre famoso... y polémico:

Viva Glam Gaga: foto de archivo del blog

Viva Glam Gaga es un rosa lavanda preciosísimo que me compré a pesar de la poca simpatía que siento por esta mujer que se traga rosarios y se viste con chuletas de carne. Textura cremosa, acabado lácteo como de natillas y color dulce y vibrante hacen de él un labial que utilicé en la presentación de mi tercer poemario, "Mirar el fuego" como atestiguaron fotógrafos curiosos:

Foto que pertenece a Jesu, autor de El arrozal:
http://elarrozal.wordpress.com/2010/03/31/la-jauria/

En plena presentación me dispararon esta foto "a traición",  en la que el libro convive con la barra de labios...  algo que suele ser muy habitual en mis clases, conferencias y recitales: #no sin mi pintalabios.

24 de abril de 2014

Base de maquillaje Illumi de Bell: el experimento del terror

De nuevo me acometen fervores científicos, y procedo a realizar el experimento del terror a la que ya es la base low cost del momento, favorita de muchas blogueras prestigiosas y de una hobbit pija como yo...

En definitiva, durante las vacaciones compré unos papelitos anti brillos de Catrice, deposité en uno de ellos una pequeña muestra de Illumi Corrector de Bell y me dispuse a demostrar de forma empírica que, aún con bastantes siliconas en su fórmula, esta base líquida es una paradoja cosmética que no suelta mucho pringue.

Illumi Corrector de Bell/
foto tratada con filtro 1963 de Twitter

Recordemos que esta base de maquillaje no se vende como "oil-free" y que detalla sus ingredientes, por lo que no realiza publicidad engañosa. Recordemos también que cuando una firma publicita un producto bajo este marbete, en realidad suele referirse sólo al aceite mineral, por lo que el mismo cartel de oil free se ha vuelto engañoso, ya que no engloba a las siliconas, que hacen la misma pupa que los derivados del petróleo.

Y por último, antes de comenzar, debo decir que hay muchos productos de Bell que no me gustan, que me parecen un gran bluff... pero que este tubito me parece mágico, y nadie me paga por decirlo.


10 a.m/ foto sin filtros

Hice la prueba en Haro, durante la mañana del Sábado Santo. Elegí como localización un velador del cuarto de estar, junto a una maceta de flores secas por aquello de lograr una foto artística... que la ciencia y el arte no deben estar reñidos.
Esta es la muestra a las diez a.m. Fresca, lozana y luminosa.


11 a.m. Foto sin filtros

Una hora más tarde,  ha soltado un poco de aceite y se ve un ligero cerco, nada escandaloso pero existir, existe.

12 a.m. Foto sin filtros

Lo importante es que, una hora después,  el cerco sigue siendo el mismo,  no ha crecido.

3 p.m. Foto sin filtros

Y a las tres de la tarde el cerco tampoco ha variado significativamente.
Todo esto conduce a una evidencia: Prescindiendo del INCI por una vez en la vida, podemos decir que este maquillaje fluido es bastante sano para la piel, que no la ensucia ni la agrede, por lo que resulta adecuado para pieles rojas como la mía.

Otras bases,
La p vez que hice la prueba

Me apunta mi amiga Victoria que para ser verdaderamente científica la prueba, falta una comparación con otra base que sí suelte pringue, por lo que adjunto foto de mi primer experimento del terror. Ved el "churrete" de la derecha, correspondiente a la base Xperience foundation de Max Factor, que sí se vende como "oil free". Y eso que entonces no fotografié por horas, y que el intervalo temporal fue mucho menor.

¿Os ha gustado esta nueva saga del experimento del terror? ¿Queréis más?

21 de abril de 2014

Look rojo de Pascua: americana de Gerry Webber y Rouge Trafalgar de Dior

En los últimos días pasados en Madrid, mi madre me hizo un fantástico regalo: me compró una americana roja de Gerry Webber.

Look rojo de Pascua

GW es una firma alemana bastante cara pero buenísima, y la culpable de mi amor por el blazer. En realidad, ya me había fijado en lo elegante que queda esta prenda en "ellos", pero hace un par de años descubrimos la tienda de GW en Fuencarral y comenzó mi propia historia de amor con los blazer de corte impecable. Sin embargo, las americanas que compré eran en tonos invernales: grises, chocolates..., y nunca me atreví con el rojo... hasta ahora.

El rojo es una llamarada de ardor y alegría por la Resurrección, así que decidí estrenarla en Pascua. Y, como siempre, la combiné con un Total Black de pantalón y camiseta comprados en El Corte inglés. La W plateada me hizo ilusión, ya que mi cuarto apellido es Wangüemert.

Rouge Dior Trafalgar

En los labios llevo el rojo de Dior que pidieron mis tíos Javier y Eva a los Reyes Magos para mí: Trafalgar, un rojo alegre y vivo, con un matiz tomate que casa a la perfección con la americana.

Como base de maquillaje, elegí la polvera ecológica de Bourjois, Bío Detox, y como colorete, el Blush Exclusif de la misma casa, que me regalaron con una compra hace unos meses y que vuelve a estar de promoción. Es un rubor cremoso y delicado pero con un punto de viveza campestre muy natural.

Collistar/ Essie

En las uñas rompí el círculo rojo para suavizar el look con un lavanda suave: lo conseguí mezclando una capa de "Iris delicata" de Collistar, esmalte que compré en Palermo, y otra de "Allure", una laca de Essie que compré hace meses, en pleno ataque de pijería, cuando leí en la revista Telva que es el tono favorito de la princesa Kate Middleton.

19 de abril de 2014

Tarts y quemador de Yankee Candle: mi experiencia

Dedico este post a mi primo Rodrigo.

En Madrid sólo he visitado un par de tiendas, intentando ser un poquito sobria: nada de Nars, nada de Kielhs. Entré en el Beautik de Fuencarral para conseguir unos papelitos anti brillos y vi que había suculentas novedades, pero las miraré detenidamente en el local de Logroño,  que han aguantado estoicamente mi poti dieta cuaresmal y merecen que celebre allí la Pascua.

Quemador y tarts de Yankee Candle

Pero sí que hice parada (y fonda, casi), en la mítica tienda de la calle Hermosilla que vende Yankee Candle: Aroma Style Home. Tenía muchas ganas de probar sus famosas tarts: tartitas de cera sin mecha para quemar a vela y aportar así buen olor al hogar.

Me llevé seis encantadoras tarteletas, de las cuales mis preferidas son: French Lavender, que huele a campos de espliego, y Loves me, loves me not, un olor que ya conocía en formato vela y que es floral,  alegre y bucólico, delicioso.

Tarts de Yankee Candle

De las demás solo puedo hablar por encima,  ya que no las he probado. Compré dos que son muy famosas por el olor a limpio que desprenden: Clean Cotton, aroma a sábanas recién planchadas, y Baby Powder, aroma de bebé recién aseado.
November rain contiene notas acuáticas y acordes de ámbar. Me la llevé por lo poético del nombre, pero me parece un olor algo masculino. Huele a chico recién salido de la ducha.
Y compré Cinnamon and Sugar para aromatizar mi cocina. Es una tart dulce pero espaciada, huele muy distinto de, por ejemplo,  Vainilla Cupcake. Tiene un aroma mucho más casero y real, como de azúcar quemada.

Ingredientes para perfumar un cuarto

Por último,  compré un encendedor de lumbre en una ferretería de la misma calle Hermosilla, porque con los mecheros y cerillas nunca me he entendido bien, lo cual fue motivo de chanzas familiares sin fin. Mi padre me ha bautizado como "Lanza llamas", y uno de mis tíos declaró que aquello podía ser usado como arma de defensa personal. Y mi primo el del iPhone ha inventado un nuevo refrán: A buen encendedor, pocas palabras bastan.

Encendiendo la llama...

Pero lo que importa es que con esta herramienta el fuego ha dejado de asustarme y he podido prender la vela de té: un pequeño paso para la humanidad, pero un gran paso para mí.

En pleno apogeo
Utilicé un cuarto de tart, y una velita comprada en Clarel, el antiguo Shlecker (3,99 €/ 100 velas de té.) En muy poco tiempo,  el dormitorio se llenó de un aroma campestre maravilloso. Olor a margaritas, ¿me ama, no me ama?, a praderas en verano.
Es facilísimo hasta para un pato como yo. Luego, se deja enfriar, se mete en el congelador y si se hace un poco de palanca, sale entero.

Me temo que éste es el comienzo de una gran amistad... ¿o adicción?

17 de abril de 2014

Los Terminados de Adaldrida: marzo 2014... y odio eterno al Snow Fairy de Lush

En marzo he gastado pocos tarritos, pero a cambio he protagonizado un suceso épico:
¡¡¡Por fin he conseguido terminar el bote de Snow Fairy!!!

Es el fin de una historia de amor que comenzó en Salamanca, con la habitación de un hotel llena de burbujas rosas, burbujas hasta en mis zapatos..., y que ha llegado a su fin por culpa de la rutina: miles de duchas inundadas en ese olor sintético a chuches que no soporto más lo han convertido en gel aborrecido.
Ahora, si me queréis, no me dejéis comprarlo de nuevo en las próximas  Navidades...

Colonia de karité,  the body shop

Otro frasquito terminado,  esta vez con lágrimas, es esta colonia de TBS que ha sido durante varios meses mi aroma de oficina.

En el trabajo busco perfumes no invasivos, ya que lo que para mí es un olor riquísimo puede ser, para el vecino, un quebradero de cabeza.
Por la noche o durante el fin de semana me puedo permitir mimosas suculentas gracias a L'Occitane,  o una sensual mezcla de rosas y miel con Rituals..., pero mis mañanas de marzo han olido a sábanas limpias, a camisón nuevo, gracias a The Body Shop. Repetiré.

269 de Art Decö

Con pesar inmenso he tenido que cantarle un réquiem al esmalte marrón glacé de Art Decó que me compré en la pasada Nochebuena.  Me ha hechizado su color, dulce y cremoso y discreto a la vez: tanto que repetía y repetía... Es un tono muy invernal, así que me ha abandonado en el momento justo.

Y, por último,  hasta la más recóndita gota he gastado la crema Kelual DS de Ducray, que me compré para arreglar un par de cataclismos. Me la bebí en dos semanas, y temo que se me ha quedado cortísima de hidratación. Repetiré solo como cura puntual, pero este tubito que tanto adoré ahora parece un vestido que ya no sirve, que se guarda en el baúl por pura nostalgia.

15 de abril de 2014

Dos de The Body Shop: Aceite desmaquillador de camomila y crema hidratante de vitamina E

Como esta crónica va a ser un poco "destroyer", comenzaré diciendo que me suelen gustar mucho los productos de The Body Shop, que sus mantecas corporales son para mi gusto las mejores del mercado, y que estoy deseando probar su nuevo exfoliante de frambuesa,  que tiene la textura y apariencia de una fragante mermelada.

Pero en los últimos tiempos he utilizado un par de cosas que no me fueron del todo bien, lo que me hace pensar que TBS es una firma puntera en todo lo que se refiere a tratamiento corporal, pero muy medianita cuando hablamos de la cara... excepción hecha de su línea de árbol de té y del mítico desmaquillador waterproof de camomila;  ambos excepcionales.

Aceite TBS/ Loción de Essential aroms

El aceite lo compré en enero,  cuando se me acabó la loción limpiadora en aceite de camomila de Essential aroms. Tres semanas después hice un viaje a Sevilla y pude hacerme con el original,  por lo que os ofrezco un Duelos en la cumbre.

De precio andan ambos igual,  por los quince euros. El de TBS es mucho menos natural, lo que no es nada raro, ya que la formulación del aceite de Essential aroms es un poema bucólico. Pero es que también se diferencian en textura y uso.

La loción de Essential aroms es más densa y es multiusos: después de retirar con tissues, la podemos volver a aplicar para hidratar el rostro. La veo como para hacer el Camino de Santiago solo con ella por todo cosmético... El aceite de TBS es ligero y emulsiona con el agua termal: solo sirve para limpiar, pero limpia muy, muy bien.
En resumen, son amores distintos,  como diría el humorista Gila... pero me quedo con Essential aroms por su versatilidad y pureza.

Crema hidratante de vitamina E de TBS

La hidratante de vitamina E tiene una de esas texturas paradisiacas que hacen soñar, y un aroma que enamora. Todo va de maravilla hasta el tercer día de aplicación, en el que ese delicioso tacto gelificado, esa frescura y ese olor como a limpio desembocan en el Horror: granitos de irritación,  rojeces en zonas amplias...
Y lo he sentido en el alma: porque cuesta diecisiete euros, porque huele a tocador antiguo, mezcla de Nivea y toallas limpias, y porque durante los primeros días la piel se veía jugosa, llena. Pero tras hacer varias pruebas y ver que sólo ella era la causa de mis volcanes rojos, tuve que decirle adieu mon amour.

De mis últimas adquisiciones de The Body Shop,  me chifla la línea de arándano y la colonia de karité, que por lo visto puso de moda Sara Carbonero y que huele a limpio... sin provocar cataclismos epidémicos.

13 de abril de 2014

Reflexiones en la bañera (XIV)

Vamos que nos vamos con una nueva saga fuga de reflexiones, esta vez remojadas en un jabón con señorío, nostalgia y delicadeza: Moussel de Legrain.
Toda mi infancia rueda delante de mis ojos, como en un cine exín olfativo,  nada más abrir el bote redondo y granate...

Moussel

1. ¿A qué huele Moussel? A notas cítricas muy suaves, envueltas por un acorde limpio y jabonoso que es el que manda. A mimos y fin de semana en Madrid con mis primas, a Navidad y sábanas nuevas,  recién planchadas.

2. Tengo la cara roja y tres granitos en la mejilla. Malas cremas, mal estrés. Nunca más comprar productos de Ziaja,  aunque sean de la gama Sensitive.  Nunca más la crema de vitamina E de The Body Shop. Necesito reponer la Creme Fraiche de Nuxe,  o el Skin rescuer de Kielhs,  o la crema personal de Apivita. Las tres cuestan una media de 35 euros, pero es necesario: ya tengo unos añitos y para mí se acabó el low cost en cuanto a hidratantes faciales.

3. En cambio,  no me resisto a seguir utilizando la base Illumi de Bell,  tiene el acabado más bonito que he visto nunca, y aunque sea un pozo de siliconas,  no veo que me haga daño.

Illumi de Bell- foto hecha hace un mes

La he combinado con una muestra generosa de Skin rescuer de Kielhs y mi nueva rutina de limpieza, y la piel no se resiente.
La clave está en usarla sobre una fina capa de gel de aloe Grisi. Es la base más luminosa,  cubriente y ligera que he tenido nunca, y eso que el resto de compras que hice en Bell son bastante mediocres.

4. Necesitaba unas vacaciones,  y las estoy disfrutando: ayer en El Escorial:

El monasterio

Un sol azul entre piedras grises nos saludaba. Y vimos un cristo de Cellini impresionante,  ante el cual rezan hasta los ateos:

Cellini


5. Ante Él he decidido terminar hoy mi poti dieta cuaresmal: estoy en Madrid y me ha dado permiso para celebrar Pascua antes que Ramos.

11 de abril de 2014

Manicura sencilla y barata con Sally Hansen y H&M: Uñas Petit Suisse

Me pedían hace poco que mostrara en este espacio una de mis últimas manicuras,  y aunque las uñas no son mi fuerte y aún ando peleada con las tijeras corta cutículas, quiero hablaros de un buen aceite para hidratarlas al menos, y de un par de sets muy baratitos de H&M.

El aceite de Sally Hansen es maravilloso: ablanda y doma las pieles secas que flanquean la uña. El pincel es demasiado largo y de tacto plasticoso para mi gusto, pero la materia prima es de gran calidad y,  a pesar de no haber desbrozado la zona con alicates, creo que mis uñas han ganado en limpieza desde que las masajeo o día sí, día no con este moderno bálsamo de Fierabrás.

Set manicura, 1,79 €/ Set de esmaltes Pink,  5,99 €

Debo confesar ahora un pequeño pecadillo que me permití el sábado,  día en el que acompañé a mí amiga Anita al H&M.
Ella necesitaba ropa, yo no quería mirar la sección de maquillaje, pero recordé que no tengo lima desde que perdí la de cristal de OPI, y encontré esta bolsita tan coqueta con cepillo, palito de naranjo y lima en taco por menos de dos euros. Me está sacando de más de un apuro.
Iba a pagar mis menos de dos euros cuando, a la altura de las cajas registradoras,  este bucólico conjunto de cinco tonos "cupcake" me miró de frente,  y poniendo cara de perro flaco y bizco pronunció mi nombre, puedo jurarlo. Tristón solo quiere un amiguito, un hogar y unas uñas a las que dar color.

Vean la semejanza

Y es que es muy difícil decir no al auténtico tono Petit Suisse. Era uno de mis postres preferidos y es uno de mis colores favoritos para las uñas: un poco menos intenso que mi adorado Watermelon de Essie pero igual de alegre y dulce.
El resto lo componen un tono magenta que voy a regalar a Anita,  un top cost bastante potable,  un tono batido de fresa y un rosa pálido frío.

Bajo luz natural y sin flash

He combinado los tres en una manicura sin pretensiones: con estos tonos fríos no pega el anillo de Aristocrazy, y me he decantado por mi otro anillo especial,  de plata mexicana: me lo trajo mi padre de Zacatecas hace muchos,  muchos años.

9 de abril de 2014

Convertible Color de Stila (makimarujeando en el neceser de Cristina)

Este blog se llama Makimarujeos porque su dueña acuñó el término hace ya muchos años, cuando dijo, así como de pasada, que los únicos cotilleos que le interesaba leer eran aquéllos que revelaban los trucos de maquillaje de modelos, actrices o cantantes.

Me da lo mismo quién se divorcie de quién (en todo caso, me provoca pena y pereza a partes iguales), pero he disfrutado intensamente leyendo entrevistas en las que Cate Blanchett, Natalia Verbeke o Shakira abrían su neceser ante mis ojos.

Ahora practico un Makimarujeo aún más real: me fascina, por ejemplo, leer blogs de belleza y colarme en la bolsita de pinturas de mis compañeras de trabajo. Eso hice hace algunos días, al coincidir con Cristina en el lavabo de la oficina y descubrirla retocándose.
¿Puedo?, le pregunté a la vista de su neceser, y como dio permiso, me sumergí. Había mucho Essence y Deliplús como mandan los tiempos, hay que ahorrar... Pero, de pronto, encontré un ¡Convertible Color de Stila!

Convertible Color de Stila 

Stila fue mi primera marca de maquillaje favorita, junto con Bourjois. La conocí antes de que Nars entrase en mi vida. Era creatividad pura en los envases antes de que Benefit ni soñaran con aterrizar en España.
Había un mueble en el Corte Inglés de Nervión al que yo me acercaba a contemplar, porque con apenas veinte años aquellos productos envueltos en envases poéticos no estaban a mi alcance.
Recuerdo la emoción de mi primer dinero ganado, en unas clases particulares, y la ilusión con la que la futura Adaldrida compró un par de Lip Glazes y la barra Natalie, mi primer labial de color labio mordido,  diseñado por la creadora de la marca, Jeanine Lobell, para la gran Natalie Portman. El Lip Glaze y el Convertible eran objetos míticos, líricos, mágicos... y completamente inaccesibles para mí.

En 2006, el grupo Estée Lauder decidió prescindir de esta firma onírica, que desapareció de España antes de que yo pudiera hacerme con uno de sus Convertibles, esas polveras de colores metalizadas con relieve floral y todo un universos de cremosidad y color en su interior.

Tono Peony

Comprenderéis entonces mi emoción al encontrar un Convertible, Y Cristina, que me confesó que leía mi blog, decidió prestármelo un día entero para que yo pudiera hacerle unas fotos.
Mis tonos preferidos de convertibles son, por ese orden, el Gerbera (un melocotón mandarina), el Lilium (un melocotón rosado), y el Forget me not, un rojo reventón que nunca me habría atrevido a comprar, habida cuenta de que llevo años mirando con ojos de amor el colorete cactus Flower de Nars y nunca me decido.

Cristina tiene el tono Peony, un rosa palo que también tiene cierto matiz melocotón y que me recuerda al Penny Lane de Nars, pero más intenso.


En mi piel

Gracias a una lectora acabo de descubrir que en Asos venden los Convertibles de Stila... ¡a solo dieciséis euros  libras, sin gastos de envío! Por lo que en Pascua pediré a alguna buena amiga que me haga de poti camello en internet, ya que yo no tengo cuenta de Paypal... lo cual es tan irracional como que me dé miedo cocinar con fuego o rellenar plataformas digitales para hacer papeleo, pero no lo puedo evitar.

Con ustedes, el tono Peony de Stila en todo su esplendor. Lo que caracteriza a un buen colorete en crema es el hecho (o hechizo) de que el rubor parece nacer del interior de tu piel, y efectivamente, con los Convertibles de Stila el antiguo rito sigue cumpliéndose.

8 de abril de 2014

Zara, Aristocrazy, Pitillos & Urban Decay: color maquillaje para la primavera

Los tonos empolvados están de moda: basta con contemplar los grandes desfiles de galas en la alfombra roja para saberlo.
En realidad, basta mirar por la ventana y aspirar el olor a césped recién cortado para saber que es primavera y el color nude asoma en los zapatos... dulcificado por una pátina pastel que lo tiñe casi de melocotón pálido. Ése es el color maquillaje.

Mis nuevos zapatos Pitillos

Así son mis nuevos zapatos Pitillos, en piel y ante, con cuña interior, comodísimos. Regalo de mi madre para hacerme olvidar las maravillosas slippers de purpurinas de Callagham que se me agrietaron.

Los combino con unos pendientes de madreperla rosada de diseño propio, unos zarcillos colgantes que monté con ayuda de unos alicates hace muchos años.., y con mi anillo de plata chapada en oro rosa de Aristocrazy, en forma de hoja: un anillo élfico.

Aristocrazy

El pasado fin de semana acudí al teatro con esta sinfonía de colores empolvados,  aunque los verdaderos protagonistas del outfit fueron una camisa de seda de Zara en tono maquillaje que me regalaron en navidad.., y un maquillaje suave y luminoso en tonos "cupcake".

Añadir leyenda

En primer lugar,  base fluida Double Wear Light de Estée Lauder Intensidad 2.0, matizada con las perlas iluminadoras de Belle & Make Up, sobre una piel recuperada gracias a mis nuevas rutinas.
Y casi nada más: solo un toque cobrizo en labios y ojos por obra de la sombra de ojos Chopper de la Paleta Naked 2 de Urban Decay.  En la boca la mezcla con vaselina,  y en los párpados la acompañó tan sólo una pasada de rímel.

6 de abril de 2014

Bruma facial Evian... y mi ritual de limpieza facial (piel sensible)

Evian: un paraíso de agua mineral. Mi marca favorita, esa que no encontraba nunca en Logroño. Había escuchado alguna vez que las francesas la vaporizaban en la piel de su rostro,  pero siempre pensé que introducían el líquido elemento en un frasquito con dispensador.
Y sin embargo,  al doblar una esquina de la portentosa parafarmacia de Alcampo...

Bruma de agua Evian: 6 euros (foto mía)

Además de encontrar el contorno de ojos C-VIT de Sesderma como me advirtió una lectora del blog, y por cierto a 24 euros en vez de los 35 que me pidieron en El Corte inglés,  descubrí este aerosol de mi agua mineral preferida.

La llevo usando varios días y me ha cambiado la piel. Esto es calma pura,  hidratación pura. Cae en la piel como lluvia fina que impregna todos los sentidos. Rellena y aporta un aspecto jugoso. Difumina rojeces. Tras el maquillaje, lo refresca y lo vuelve mucho más duradero.  Pero eso no es todo, amigas...

Con la mascarilla de arcilla rosa de Cattier

Me fascinan las mascarillas de arcilla rosa en particular la de Cattier, pero en Logroño no las podía utilizar porque el agua del grifo me destroza.

Por eso he descubierto una rutina que puede solucionar muchos problemas a pieles sensibles como la mía:
Humedezco la piel con la bruma, aplico la mascarilla y tras diez minutos, vuelvo a aplicar dos flis flis de Evian para ablandar y limpio la cara con un par de discos de algodón y la loción Cetaphil.

Alterno la arcilla rosa de Cattier con el jabón Farmacia de guardia de Lush, que también retiro con el mismo método.  Este ritual de limpieza facial me ha arreglado la piel... sin arruinarme.

3 de abril de 2014

Está de moda: la camisa dénim de Levis (Revival vintage)

De repente,  las tiendas se han llenado de cazadoras y camisas tejanas. Una explosión de color azul lavado inunda las calles, en todas sus versiones, del más claro al más oscuro, aportando ese toque ochentero como de anuncio de Coca Cola, (First love), como un grito de alegría.

Siempre me ha cautivado el tejido dénim, y tengo una camisa maravillosa de Levis... ¡desde hace veinte años!

En Bodybel Logroño (Gran Vía)

A los quince años fui con mi tía y mis primas a una tienda Levis en Vitoria, en Navidad. Mis primas suspiraban por unos vaqueros, pero a mí este tipo de pantalones nunca me han resultado cómodos. Al final,  no sé cómo, gracias a la generosidad de mi tía salimos todas con enormes bolsas de la fastuosa tienda...

Y desde entonces guardo en el armario esta joya del dénim que ha vuelto a brillar en la primavera del 2014.
La combinó con labios rojos (estos son de Estée Lauder: acababa de probar el tono Envious), y con un total Black que le da un aire grunge,  pero que aún se puede llevar a la oficina.

2 de abril de 2014

Bésame mucho: hoy, Pure Color Envy de Estee Lauder

Me gusta mucho la marca Estée Lauder.
No me parece cara teniendo en cuenta lo que ofrece: lujo a raudales, pero un lujo eficaz y cómodo. Cuando compras uno de sus productos sientes como si viajaras en limusina... pero con tu propia casa como destino.

Durante años, pero muchos años, he estado enganchada a su base de maquillaje Double Wear Light, y aún hoy me parece lo mejor que ofrece el mercado convencional en cuanto a maquillajes líquidos. Contiene silicona pero en una proporción muy baja, no es nada grasa ni suelta porquería como delató en su momento la prueba del terror, aguanta carros y carretas y se puede mezclar con cualquier crema hidratante para formar una BB casera.
También he utilizado su perfume veraniego más exitoso, Pleasures. Y de adolescente soñaba con sus barras de labios Pure Color, y llegué a tener un ejemplar en tono fresa radiante que olía de un modo frutal, vitamínico.

Pure Color envy: 26, 99 euros


Ahora, Estée Lauder lanza el labial más completo que he visto en mucho tiempo: Pure Color Envy. Tiene nombre de pecado capital, y veinte tonos de deliciosa lujuria cosmética.

Es la primera barra de labios de una marca lujosa que no me provocaría un auténtico dolor del bolsillo, por lo completa que es. Lo he dicho muchas veces: salvo momentos como Navidad o salvo que sea un regalo, nunca suelo adquirir barras de Chanel, Dior, Givenchy etc. Me parecen demasiado caras. Incluso últimamente me lo pienso mucho antes de llevarme un rouge de Nars o de Mac. Hace años sufrí un delirio del tipo "Orlando Furioso" por las barras KisKiss de Guerlain, pero aún no he sucumbido al tentador Rouge G que me parece un robo a mano armada.

Pero esto se merece su precio, esta barra vale su peso en euros. ¿Porque contiene ácido hialurónico en su fórmula'? No, no solo por eso. Es la riqueza del color y de la textura. He probado dos tonos (y no me he llevado ninguno a casa, pero apuntados quedan ambos.)

Pure color Envy en el tono Rebellious rose

Mi favorito sin dudar es Rebellious rose. Es un rosa rojizo de base marrón: alegre y dinámico pero formal. Es como un tacón medio: a lo mejor no te hace sentir poderosa como un rouge extremo o unos stiletto matadores, pero te hace sentirte femenina y cómoda a la vez. Es equilibrado y muy jugoso.


Intense nude


Intense nude es un color chocolate claro, y posee la calidez y la dulzura de un postre lácteo. Es cremoso, sólido y mucho más práctico que un clásico color beige.


Intense Nude


Pure Color Envy materializa la metáfora que tantas veces utilizamos: vestir los labios.
Estas barras se parecen a un vestido de color que cubre, protege y embellece. Y duran tanto que no te lo crees. Comes, bebes, ríes, ¡te lavas los dientes! Y el color que depositaste en un segundo, aplicando el tester con la yema de los dedos antes de abandonar la perfumería para volver a trabajar... sigue allí.