27 de diciembre de 2015

Regalos de Navidad en la mágica montaña alavesa: Urban Decay

Ya es una tradición moderna pero consolidada, en mi familia paterna, reunirse cada veintiséis de diciembre en Maestu para celebrar la Navidad con un paseo por el campo invernal, una visita a los abuelos en el antiguo cementerio y una comida navideña en la casa rural Izki, y terminar la tarde en Vitoria viendo el Belén de La Florida y realizando compras de reyes...

Camino a Leorza (foto tratada con filtros Afterlight)

La mágica montaña alavesa luce su esplendor invernal. Hiedra, musgo y árboles desnudos nos saludan con su hechizo: en el centro del camino a Leorza alguien coloca un nacimiento de los antiguos, con río de plata y puente, y los caminantes lo respetan:

Un Belén en el monte

Este magnífico plan también posee un punto de melancolía porque es inevitable (y hasta justo y
necesario) recordar las navidades de nuestra niñez en la que encendeíamos la chimenea, jugábamos a tirarnos bolas de nieve y convivíamos varios días junto a mis abuelos... Y aquellas maravillosas navidades vitorianas de mi adolescencia en la que íbamos los primos a ver la última película Disney a los cines Guridi en la tarde de Nochebuena, y luego, justo el 26, a invertir los dineros que mis abuelos habían tenido a bien regalarnos, siempre con una advertencia: "esto es para gastarlo solo en caprichos"...

Libro de las horas- Editorial Libsa

Recordando esos días, ayer nos entregamos unos a otros un pequeño regalo: en esta ocasión, mi tía Maite me consiguió un precioso Libro de las horas, con himnos y salmos propios de la rica liturgia católica e ilustraciones antiguas bellísimas:

Prima
Oficio de los Muertos
Maitines

... Y mi madrina me dio un discreto sobrecito dentro de las poesías completas de Fray Luis de León  diciendo "para que te lo gastes en Sephora"... Por supuesto, le obedecí. Los almacenes Sephora de Vitoria son mucho más grandes que los de Logroño, guardan muchos recuerdos (mi prima y yo con quince años pintándonos los labios...), y tienen un enorme mueble expositor de ¡¡¡Urban Decay!!!

Cada vez adoro más esta marca: vi la mítica paleta Naked, la primitiva que para mi gusto es la más bonita de todas pero normalmente inencontrable, iba a agenciármela cuando me dije..."Rocío, sabes perfectamente que utilizarás sólo la mitad de las sombras, ignorando la otra mitad". Y en esa diatriba andaba cuando encontré las sombras individuales, mucho más caras sí, pero a la larga mejores porque las puedo elegir yo libremente y sé que les voy a da muchísimo uso.

En el sentido de las agujas del reloj:
Sin, Smog, Midnight Cowboy, Half Baked, YDK, Chopper

Todas estas sombras me tentaban poderosamente, y sé que irán "cayendo" en posteriores visitas, pero al final me hice con YDK, que junto a Chopper era el único tono que realmente usaba de mi paleta Naked 2 antes de regalarla. Es un topo metalizado de brillo húmedo, tacto sedosos y duración infinita que vale cada uno de los dieciocho euros que cuesta.


Compritas UD

Junto a la máscara de pestañas ultra waterproof y un lápiz de los sublimes 24/7 de la firma, y un descuento del 20% por Navidad, gasté los preciosos cincuenta euros que me habían regalado... en puro y duro capricho, ¡como deseaba siempre mi abuela!

13 comentarios:

  1. Bonitas costumbres.
    Nosotras también solíamos ir al cine la tarde de navidad.
    Besos!

    ResponderEliminar
  2. Urban Decay es genial. Yo solo uso esto para los ojos. Una duda, ¿porque regalaste naked 2? A mi me encanta!!!
    Feliz navidad, compañera

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que soy un poco rara con las paletas, al final me aferro a dos o tres tonos y son los únicos que uso. Solo con paletas tan especiales como la Monarch de Kat Von D consigo un uso real y completo.

      Eliminar
  3. Lo del cine es un clásico, viendo pelis de Disney además :D
    Estoy viendo la serie de pelis de Navidad de Disney creo que en el canal Divinity y es alucinante cómo ha ido cambiando el papel de las princesas. Me había perdido las pelis más recientes y he alucinado (positivamente).
    Me encanta ese Belén mágico en medio del bosque. Qué maravillosa sorpresa! Besos!

    ResponderEliminar
  4. Menuda joya en papel que recibiste. Me he quedado prendada de ese Belén. Qué magia.

    ResponderEliminar
  5. Qué precioso el libro y las compras son una pasada. A mi me daría miedo tocar el libro, sus ilustraciones son taaaan bonitas.

    Por cierto, preciosas fotos

    Besotes

    ResponderEliminar
  6. Tengo muchas ganas de los lápices 24/7 de Urban Decay. De momento, hago el apaño con los supuestos clones de NYX (que no sé si llegaran a aguantar 24 horas pero si duran una jornada laboral).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Quiero probarlo y dedicarle un post en condiciones...

      Eliminar
    2. Yo me compré dos y debo decir que no merecen la pena. El marrón (¿demolition?) no pigmenta lo que se supone que debería y el negro (¿perversion?) es un auténtico horror: se corre y me emplastucia las lentillas como si del peor artículo de broma se tratase. Me arrepiento muchísimo de haberlos comprado, los lápices waterproof de Prestige les dan mil vueltas por una fracción del atraco que te hace UD con los célebres 24/7.

      Eliminar
  7. Me interesa muchísimo saber en qué quedó el tema del "rojo Scutum".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Al final me decidí por la sombra, pues la iba a usar mucho más que una barra roja, y le quité la idea de comprar también la barra, que el pobre tiene cuatro hijos y estas cosas son caras.

      Eliminar
  8. Me ha encantado el Libro de las horas. La costumbre de poner belenes en los bosques o en las montañas me encanta, es preciosa.
    Espero que disfrutes de las compras en Sephora. Un beso muy fuerte!

    ResponderEliminar
  9. Estupendos caprichos navideños.
    Y que paraje más bonito.
    Un beso.

    ResponderEliminar

Habla ahora o calla para siempre...