16 de enero de 2016

Bricolaje cosmético: mascarilla hidratante y exfoliante Bombón de chocolate "By Adaldrida"

En el pasado fin de semana logré sacar a flote una chispa, un rescoldo de creatividad desde el fondo mi pena suprema por el fin de las navidades, y conseguí crear una obra... casi maestra.
Perdonad la inmodestia: humildad es andar en verdad dijo Teresa de Ávila, y yo soy un puñetero desastre en muchos frentes de mi vida..., pero en esto de la creatividad con las palabras y las cosas tengo algo, tengo don, y he decidido explotarlo.
Llevaba tiempo deseando fabricar con mis manos un producto de chocolaterapia que no aportara calorías, y así nació esta mascarilla facial que es a la vez exfoliante e hidratante, y que es válida para pieles secas, mixtas y sensibles.

Mi criatura
Mi criatura... ya estrenada

El cacao es antidepresivo, antioxidante y anti muchas cosas..., pero antiadelgazante también. Sin embargo si nos decidimos por su uso tópico, las propiedades para la piel son infinitas, y sin sentimientos de culpa más allá del ataque de orgullo que me ha producido su elaboración.
No os digo más que cuando la probé (vía tópica, recuerdo) en mi propio rostro (sensible y reactivo, recuerdo una vez más), pegué una zapateta en el aire, dije OMG como hobbit pija que soy, y pensé: "si llego a tener un conservante tipo Cosgar y un envase molón (para mi uso personal compré este pote de cristal retro en Tiger), llevo el producto a Renascence para que Edurne lo venda, o me pongo a venderlo yo en el blog".
Así me ha quedado.

Ingredientes del asunto

INGREDIENTES:
 No puede ser más fácil.

- 150 gramos de cacao en polvo sin azúcar Valor
- 200 mililitros de aceite de almendras dulce puro
- la monda de una mandarina
- una ampollita de vitamina E
- *
(*): Ahora debería callarme un ingrediente en plan fórmula de la Cocacola, por si al fin decido venderlo :)

Primer... no, segundo paso

La clave del aroma tan inefable, no sólo a cacao o a chocolate sino a puro bombón, es utilizar aceite de almendras aromatizado a la mandarina, es decir, habiendo macerado en él durante tres semanas una monda lironda. Supongo que la versión rápida consistiría en añadir al aceite sin más unas gotitas de aceite esencial de naranja, pero entonces yo no lo podría utilizar en la cara, y de esta otra manera sí puedo hacerlo.
Si vamos a usar sólo aceite de almendras. añadiremos en esta fase oleosa la ampollita de vitamina E (yo ya la había añadido al macerarlo), y los aceites esenciales con los que queramos enriquecer el producto: en mi caso, un par de gotas de aceite de árbol de té. 

Tercer paso

Se vierte el cacao en polvo por encima, ¡y a amasar con alegría y una cuchara de palo! Queda una masa brillante y firme, lista para ser disfrutada.
(**) Bonus track: si en la fase oleosa en vez de naranja o mandarina añadimos aceite esencial de lavanda o de palo de rosa, el producto final olerá a uno de estos bombones de alta cocina tipo Ferrán Adriá: "sinfonía de cacao bucólico a la vinagreta de lavanda".
(***) Más bonus track: si al cacao añadimos unos buenos puñados de azúcar moreno, podemos convertir el exfoliante facial en corporal.

Primer resultado
Dos consideraciones finales:
1. Es rápido y barato: Los cien gramos de cacao cuestan en la chocolatería Valor unos dos euros, el aceite de Marnys no recuerdo cuánto me costó en Bilbao pero fue bastante asequible y el utilizado doscientos mililitros.
2. Como ya he dicho, es apto para pieles sensibles, pero también se puede modificar. Al estar hecho con cacao en polvo, el grano es tan fino que se puede utilizar en cutis delicados, aunque rasca lo justo. De todas formas, si vuestra piel es más resistente y queréis un poco más de "rasque", siempre se puede añadir azúcar moreno en cantidad pequeña.
Como descubrís en la anterior imagen, yo al principio usé cien gramos, y me quedó bastante líquido, por lo que he añadido cincuenta más, pero es verdad que manteniéndolo en la nevera se solidifica bastante. Al final, después de mezclar otro medio paquete de cacao, logré la textura ideal para mí, que podéis ver en esta última y absolutamente pecaminosa foto:

Mother of God
Lo he utilizado en un par de ocasiones y estoy enamorada cual Narciso, debo confesarlo.
El aroma es embriagador, el aceite hidrata al mismo tiempo, aunque parezca lo contrario se retira con facilidad... Deja la piel suave. luminosa y resplandeciente, y los sentidos relajados y felices, ¡deseando meter la cuchara y no detenerse nunca jamás!

11 comentarios:

  1. me ha encantado la entrada. Esa mascarilla tiene una pinta buenisima

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  2. No es necesario conservante, ya que no contiene agua 😉 El chocolate como mascarilla es una maravilla, rima y todo 😁 Las de chocolate y las de arcilla mis favoritas! Un besazo reina!

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  3. Que gran entrada. Se te ve la ilusión
    M.

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  4. Delicioso, sin más.
    Me ha encantado ese guiño a la coca-cola, buenisima tú!!
    Un besazo!

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  5. Muy bueno el invento. Me encanta ver cómo descubres e inventas, pero, sobre todo, disfrutas, de estos cométicos caseros.
    Besos!

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  6. Jajaja íes yo lo habría probado, tiene que saber de vicio también

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  7. El chocolate y la dieta no son incompatibles. Yo, obesa mórbida, llevo escaso mes y medio de dieta impuesta por mi endocrino y he perdido 8,4kg. Y no he abandonado el chocolate. Una vez a la semana hago una receta sencilla que sacia mis ansias de chocolate: en medio vaso de leche desnatada añado una cuchara rasa Cacao Puro en polvo desgrasado y dos cucharaditas de estevia en polvo (el cacao puro es muy amargo), lo remuevo bien para que se mezcle y entonces añado dos o tres cucharadas de semillas de chía (las puedes conseguir en un herbolario) y lo dejo en la nevera un día entero. Al día siguiente, las semillas de chía se habrán hinchado y tendrás una suerte de natilla de chocolate que podrás degustar sin remordimientos y sin que la báscula se entere.

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  8. Gracias por la receta, es muy buena y la probaré.

    El Coco, no había tentación porque tiene aceite de árbol de té que no creo que sea muy comestible.

    La Tía Maruja, qué gran noticia que no necesite Cosgar.

    Gracias a todos por vuestros comentarios.

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  9. Dan ganas de comerse la mascarilla a cucharadas ;)
    Gracias por la receta!

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  10. Madre mía que bueno parece. Que inspirador. Lo malo es que yo tengo piel grasa...

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  11. Que buena pinta tiene tu nuevo "bebé", al menos tiene que oler divino.
    Un beso.

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