30 de junio de 2016

"Solo para princesas": Mareas me regala un repuesto del colorete Wake Up, Spring! de Essence

Hace un tiempo mareas, del blog Con los pies en la orilla, me dijo que a ella no le entusiasmaba tanto como a mí el colorete Wake Up, Spring! de Essence, que lo tenía nuevo y que deseaba enviármelo. Y yo, que sencillamente amo este "medio rubor", -calificado así porque suelo aplicarlo sobre un colorete mate para desmatificarlo, que no desmitificarlo-, respondí feliz que lo adoptaba con los brazos abiertos.
Y, efectivamente llegó..., en una preciosa cajita que rezaba: "sólo para princesas".

La caja en cuestión
Desde luego, esta mujer tiene detalles como para enternecer a una piedra. Tanto la caja como algunas muestras en tarros diminutos llegaron adornados con celo japonés, y dentro venían dos rollos de este precioso y delicado celofán para animarme a emprender aventuras de decoración, entre otras sorpresas que fui descubriendo, una a una, en el siguiente "unboxing" en mi canal de YouTube, con el que festejo mis tímidos cien primeros subscriptores:



Tuve que hacer un auténtico esfuerzo por no abrir el paquete nada más recibirlo, y esperar con paciencia a tener un momentito tranquilo para grabar la apertura oficial del regalo.

La joya de la corona sin duda era el rubor, bien salvaguardado por papel burbuja. En la imagen que veis abajo he incorporado mi propio ejemplar para hacer ver el "boquete" que ya le he infringido en los pocos meses que dura nuestro idilio primaveral: no había triunfado nunca un colorete en mi tocador desde los tiempos del Luster de Nars, que por cierto he terminado. El agujero se entiende si vemos que no sólo lo he utilizado como medio rubor, sino lisa y llanamente solo, en días de prisas cuando persigo el efecto "casi no me he maquillado" (o "lo hice en un plis plas y mira lo fresco que resulta el look", pues a estas alturas no vamos a engañar a a nadie, ¡las mejillas no brillan solas nada más que por arte de la emoción, en el momento de abrir un paquetito así!)

La cajita en todo su esplendor
Pero, como ya me maliciaba yo, el colorete no había viajado sólo. Le acompañaban un sinfín de muestritas, los ya citados rollos de celo japonés y tres auténticos tesoros:

- El aceite desmaquillador de Caudalie en talla de viaje: treinta preciosos mililitros que en mis inminentes viajes de fin de semana al pueblo van a resultar mi delicia, porque mis productos de limpieza facial son extra grandes.

- El nuevo spray 2 en 1 de Salerm 21 express: en el vídeo veis mi primera reacción que es de sorpresa, porque por un lado siempre he querido conocer la marca, y por otro estoy en un momento en el que no deseo que nada más que el champú toque mi pelo, que se ha vuelto graso. Pero como lleva un par de días algo encrespado y leí que este tubo mágico alejaba la electricidad de la cabellera sin ensuciarla en demasía, hoy me he arriesgado con un par de pulsaciones, pues en realidad pensaba lavarlo ya mañana..., así que pensé, "si el producto genera grasa tipo Burger King en mi cabeza sólo soportaré unas horas de Bad hair day",
Pero de eso, nada. Realmente sientes que hidrata el pelo pero con un "tacto seco", y realmente moldea evitando la rebeldía y el aspecto de pelo gruñón.

Look "Sólo para princesas"
Hecho a las ocho de la tarde y cansadísima...
Son mis primerísimas impresiones, pero en todo el día he llevado este sérum en spray, incluso en el flequillo, y mi pelo (que esta vez no estaba tampoco reciente) ha aguantado el tipo bastante bien, sin encrespamientos pero tampoco aplastamientos innecesarios. En esta imagen lo veis, junto a una generosa ración del colorete de Essence y el último regalo de Mareas, ¡un Balm stain de Wet´n Wild!

Me encantan estos lápices gruesos para labios desde que otro detalle, entonces de la bloguera Cosuki Naru, me los descubrió. Son muy jugosos y cremosos, no digo que hidraten el labio pero lo dejan muy cómodo..., y duran una eternidad, porque lo tiñen.
No venía el nombre pero por su color, un rosa coral muy clarito y de efecto helado y metalizado, supongo que es el color Pinky Promise que tuve en mis manos en una visita a la perfumería Primor de Madrid, y estuve a punto de llevarme..., para preferir en el último momento el Coral Story, Laus Deo!

27 de junio de 2016

Rubor Suede de Sleek: review y comparaciones con Nars

Los coloretes de Sleek son la opción accesible más profesional a mis amados rubores de Nars, sin duda mis favoritos pero tres veces más caros.
Por mis manos han pasado unas cinco cajitas negras de esta marca, aunque con los ojos cerrados elijo el Rose Gold que es una maravilla de luz y el favorito de mi madre (por lo que siempre termina viviendo en su neceser), y el Scandalous que guardo como oro en arca bíblica, pues su tono rojo encendido mate ya no existe, al haber pertenecido a una de esas fatídicas (por lo fugaces) ediciones limitadas.

Suede de Sleek

Y ahora he descubierto en el rubor Suede un comodín para lucir mejillas campestres en cualquier hora y evento...
Este colorete corrió mejor suerte que otros y tras protagonizar una colección le devolvieron su merecido puesto en el lineal fijo, pero no en todas las tiendas. A Beautik Logroño, por ejemplo, nunca llegó tras evaporarse su correspondiente momento de gloria.

Por eso ni siquiera lo habían visto mis ojos "al natural", pero me enamoré al verlo en el blog de Cositas, Miss Potingues me dijo vía YouTube que llevaba mi nombre impreso, y al final Myriam de Beautik me hizo un favor al prestarme el suyo propio, para probarlo con calma..., y terminar de sucumbir.
Se trata de un rubor mate pero que no deja sensación de rostro plano, ni seco. Su tono es marrón suave pero con un matiz rosado que favorece y enciende la piel. Su pigmentación, dulce pero contundente, y su duración cuasi infinita me acabaron de enamorar.

Solo, con Lip Vip "Private booth" de Sleek en los labios

Aquí lo veis combinado con el labial Private Booth de los nuevos Lip Vip de Sleek, que me evoca muchísimo al labial Honolulu Honey de Nars y cada vez me tienta más.
El Suede, ya que estamos en modo metáfora con mi firma de cabecera como referente, me recuerda al Madly de Nars, aunque, ya puestos, pensé que con un ligero subtono melocotón y algo de brillo sería un semi clon muy aparente de mi añorado Luster de Nars: ya sabéis que es mi colorete preferido de todos los tiempos, tanto ¡que me lo he bebido!
Y de repente pensé: puedo recrear ese efecto soleado y tornasol del Luster añadiendo sobre una ración generosa de Suede unas pinceladas del colorete Wake up, spring de Essence...

Con el colorete Wake Up Spring de Sleek

Et voilà! Me alucina el resultado. Aparece igual de cálido, igual de neutro, igual de marrón rosado..., pero con un toque radiante como de varita mágica, primaveral polvo de hadas tono melocotón.
Lo estrené ayer domingo, fiesta de la democracia, junto a las auténticas joyas de mi tocador: la barra de labios KissKiss de Guerlain en el tono Peach fizz, sombra Diamond lil de Stila y máscara de pestañas Audacious de Nars.

El look completo

Con un precioso vestido azul noche de lino y un collar joya o collar babero turquesa, con el parque del Espolón de Logroño como Locus amoenus y la compañía de mi familia casi en su totalidad mientras degustábamos una coca cola Zero..., el domingo no pudo transcurrir mejor.

24 de junio de 2016

Cómo aplicar la polvera azul piscina de Shiseido... a mis casi cuarenta años

Si hay una polvera en mi tocador a la que se le pueda aplicar el tan fatigado adjetivo de "mítica", sin duda sería la que tiñe el maquillaje solar en polvo de Shiseido, de un radiante, soleado color turquesa: ¡¡¡la sin par polvera azul piscina de Shiseido!!!
Tanto es así que si introduces sin más las palabras "polvera azul piscina" en el buscador de Google..., sale en primer, segundo, tercer y cuarto lugar de posicionamiento este humilde blog.

La polvera. color azul piscina... Y su resultado

El idilio dura ya más de seis años, pero últimamente parecía que se nublaba la historia de amor, y no por culpa del producto en sí, sino por culpa de mi piel. Porque, señoras, no es lo mismo estrenar la treintena que acercarse a los cuarenta. Con casi cuarenta años (si me oyen mi abuela y mi madre me riñen, pero treinta y ocho años caminan hacia la cuarentena), la piel necesita productos cremosos que hidraten y que no marquen...
Por eso estuve a punto de no reponer mi polvera por primera vez en todo este tiempo, pero luego pensé en el largo verano, en esos días en los que tu rostro escupe todo lo que no sea una fina capita de polvos, y me dije, Rocío, mientras aún puedas lucirlos con algo de dignidad..., aprovecha el momento. Una vuelta de tuerca en clave cosmética a los famosos tópicos clásicos del "carpe diem" y "collige, virgo, rosas".

Brocha de Ecotools + Agua termal Evian



Así que aquí me tienen, recogiendo las rosas de mi última lozanía mientras puedo..., pero ya con cierta ayudita, recurriendo a dos recursos no literarios sino cosméticos para que mi amada polvera me devuelva el mismo lienzo amelocotonado que me regalaba en, digamos, el año dos mil nueve:

- El primero es tirar a la basura la esponjilla de látex que trae la polvera. Es el mal. Acumula suciedad y cuando la lavas siempre queda húmeda, pero es que hay más: con ella tiendes a maquillarte haciendo barridos y no ligeras presiones, que es la manera fetén.
- La mejor herramienta para aplicar estos polvos compactos y muy cubrientes es una brocha densa, como la Domed bronze de Ecotools que además no te arruina.
- Pero, si quieres carita de porcelana y a la par empolvamiento que mantenga a raya tus brillos veraniegos durante todo el día, te aconsejo humedecer la brocha con un "flis flis" de agua termal. La tez se esponja..., antes de quedar mate.
Estos tres son los secretos que mantienen fresco y joven mi amor por la polvera azul piscina..., a pesar del embate de los años.

22 de junio de 2016

Los Terminados de Adaldrida: primavera 2016, especial ritual de belleza

Dije que iba a reservar esta categoría para cuando acabara productos verdaderamente singulares, de los que dejan huella, de los que se reponen o se lloran desconsoladamente..., y sí, ha llegado la hora. Atesoro en mi tocador varios tarros vacíos de ésos que dejan hueco en el alma, y me dispongo a describirlos con el amor y el detalle que merecen.

Corpore sano... y pelo sanísimo


1. Crema colorante a la henna de Corpore Sano, tono rubio

La última gota de este milagro ha coincidido con la pregunta de una comentarista sobre el producto, algo que me alegra porque en esta reseña puedo extenderme un poco más. Ella dice que el pelo se me ve precioso y sé que es pecar de inmodestia, pero pienso lo mismo. A cambio, me tengo que lavar el cabello más a menudo porque este mejunje no reseca la melena, al no poseer amoniaco ni agua oxigenada, sino que la nutre incluso, al poseer aceite de germen de trigo, y estoy en un punto en el que no necesito tanta nutrición. A cambio, noto que ha eliminado el encrespamiento, y puedo usar sólo champú al lavarlo porque el plus de tratamiento ya lo tiene.

En la imagen veis una foto de la primera vez que me lo apliqué y otra correspondiente a la última: el efecto es acumulativo y cada vez más mágico. El pelo queda brillante, sedoso, rubio pero rubio en plan ondas años cincuenta, todos absolutamente todos mis conocidos me han dicho algo sobre el color tan precioso que llevo ahora y es ¡tan fácil aplicarlo!

Yo lo hago con el pelo limpio, a veces húmedo a veces no, pero al ser henna creo que no es bueno utilizarlo con el pelo sucio, ya que las teorías sobre que el tinte agarra mejor sobre el sebo natural funcionan con los preparados químicos y no con esto. Como tiene una boquilla fina aplico desde la raíz en plan tiralíneas, a intervalos paralelos y salteados y así logro el efecto mechas, luego reparto con un peine de plástico, cubro con el gorro y espero cuarenta y cinco minutos mientras leo, actualizo en blog o edito, porque no mancha tanto como la henna bruta o los tintes químicos.
Luego vuelvo a lavar el pelo, et voilà! 
Por si todo esto fuera grano de anís, el invento resulta muy barato: ocho euros en CataNatura y me ha dado para tres aplicaciones (una cada tres semanas). Ya he repuesto el tubo mágico.


Especial ritual de belleza


2. Agua micelar hidratante Ureadin Fusion de Isdin

Lo compré en la portentosa perfumería nan´Belle de Haro, que también es parafarmacia, me costó unos dieciocho euros que duelen, pero son lo mismo que me piden por el mismo bote de LRP o incluso Nuxe... y ¡menudo cambio!
Sí, esta agua micelar me gusta más aún que la de Nuxe, se ha convertido en mi favorita. Retira el maquillaje de una pasada, se puede usar en los ojos pero es que hay más: verdaderamente acaricia lapiel, la hidrata, al contener glicerina y betaína comoingredientes bastante adelantados en el INCI. Repetiré sin dudar.

3. Creme Fraiche de Nuxe

Mi crema hidratante preferida para el invierno, no hay más que decir. Pero sí que diré algo más. Borra rojeces, hidrata, huele a limpio y a lácteo con un deje de azahar que no irrita, y (esto sé que no es lo más importante, pero no puedo evitar dejarme llevar por ello), es o fue un producto de culto entre maquilladores, Flopsy del foro Vogue dixit hace muchos años. Que si no me hubiera funcionado el invento no habría repetido, "sólo por el glamour", pero me funcionó y de qué manera... creo que llevo diez tarros en mi haber.

4. Skin rescuer de Kielhs

Mi segunda crema hidratante favorita, pero ésta es exclusiva para el invierno. Me explico; la Creme fraiche he llegado a usarla en agosto en Maestu, en otoño, en primavera... everywhere o mejor dicho everywhen, aunque no sé si el término inglés existe.
Sin embargo, este auténtico salvavidas de Kielhs a mí me satura un poco la piel en cuando comienzan a asomar tímidamente los rayos de sol. Me lo compré al terminar el anterior, en un viaje a Madrid en febrero..., y qué queréis que os diga, me arrepentí. Por vez primera este botecito me ha empachado, eso sí, logré terminarlo como crema nocturna. Hidrata muchísimo, calma algo menos.

5. Crema de día refrescante de NatAura

Buscando frescor y ligereza tras el empacho encontré esta joya, que se ha convertido en mi crema veraniega favorita, es como un sorbete de calma para la piel pero le veo dos contraindicaciones: una, que yo sólo la he visto en Renascence, tengo que informarme de puntos de venta y en la red existen pocos datos sobre la marca, una pena porque posee sellos bío e ingredientes sublimes..., y dos, que se acaba en un abrir y cerrar de ojos, me ha durado menos de un mes, aunque puede que la culpa sea mía porque la he usado en cuello, escote, contorno de ojos..., es como para cantarle al oído "eres mi nuevo vicio"...

Té Lady Gray de Teterimundi

6. Té Lady Gray de Teterimundi

Descubrí el earl Gray de Twinnings gracias a mi amiga y compañera de la Universidad Internacional de la Rioja Myriam Ferreira, que también me aficionó a "cortarlo" con una capsulita de leche. Digo cortarlo porque al tratarse de unté cítrico el resultado me sabe a buttermilk, y me encanta. 
En un viaje a Madrid encontré esta versión a granel que es otra vuelta de tuerca, porque además de bergamota lleva corteza de limón. He estado bebiendo este té por las mañanas durante meses y me encanta. Se me ha terminado en el momento justo, porque ahora necesito infusiones frías... y las he encontrado en Sé happy, como relato en mi nuevo vlog:



Espero de todo corazón que lo que no os sature nunca ni termine (por ahora) sea esta saga (fuga) mía, bautizada por algunos como "Adaldrida´s life", ya que, como dirían algunos de los miembros de mi familia, si no me gusta grabar pedacitos de mi realidad durante mis fines de semana y subirlos a mi canal de YouTube..., ¡que me den otra cosa!

20 de junio de 2016

Reflexiones en la bañera (XXV: higos en La Chinata)

Si rectificar es de sabios, creo que aún llego a tiempo de confesar que poco a poco me ha conquistado este embriagador y vanguardista gel de La Chinata.
Primero, me enamoré de oídas, como algunos galanes de las comedias calderonianas. Luego vino el primer encuentro, en una soleada tarde en la tienda que La Chinata ha instalado en mi ciudad (c/ García Morato, Logroño). La dueña era una chica llena de ilusión y profesionalidad, el local respiraba armonía, el intenso color lavanda del gel junto a lo que había leído y mis vagos recuerdos del dulzor del aroma a higos me obnubilaron..., y compré.

Gel en aceite de higos de La Chinata

Luego llegó la decepción..., y después el reencuentro, y sobre ambas nociones quería reflexionar hoy, sumergida en una ducha de rico aroma bíblico:

1. En absoluto soy freudiana, pero sí creo que a veces proyectamos deseos o imágenes anteriores sobre personas y cosas, esperando que nos den lo que no pueden aportarnos. A las personas hay que quererlas "per se" y lo mismo sucede con las creacciones olfativas. El gel en aceite de La Chinata no huele igual que mi añorado gel exfoliante de higos de Oleada, no..., pero ¿y qué? Ni falta que hace: también puede llenarme de felicidad cosmética.

2. Del mismo modo, no todas las dulzuras son iguales. Creí que el gel de La Chinata no era dulce porque recordaba el de Oleada que, sin empalagar, evocaba una merienda de nuestra niñez en plan tarta de mermelada de higos. Este gel más bien gira en torno al concepto "amor a la sombra de una higuera", que también es muy dulce...

3. Lo descubrí hace unos diez días, cuando en la ducha no encontré otro producto que éste y obviamente fue el elegido, luego me entraron las prisas y me fui al trabajo sin perfumarme ni nada... Durante toda la jornada me vi envuelta en una fragancia sutil como del Cantar de los cantares, "reconfortadme con pasas, que muero de amor", y tuve que rendirme a la evidencia: el gel no sólo era hidratante y duradero, ¡sino delicioso!

Textura

4. De todo lo anterior se deducen dos cosas: no hay que ir a un nuevo producto ni con prejuicios ni con expectativas previas, y hay geles que muestran todo su esplendor en la ducha y no en el baño. Este producto no sirve para llenar una bañera de burbujas, y de nuevo repito..., ni falta que hace. Es en la ducha donde descubres lo sedosa que queda tu piel al emulsionar este aceite y lograr una fragante y tímida espumilla.

5. Me gustó la tienda y volveré, en cambio cada vez me dan más pereza las superficies como IF y Bodybel. La última vez que entré en Bodybel el encargado abroncó a una de las chicas ante mis ojos, lo cual me parece una muestra de mala educación y prepotencia, una grosería y una humillación imperdonable. No me siento a gusto en un sitio donde se trata a los trabajadores así.

6. Últimamente estoy leyendo por las noches novelas de Agatha Christie y comedias de los Álvarez Quintero, junto a poemarios actuales es casi mi única lectura de ocio  y me daba algo de corte confesarlo, hay quien piensa que "no es literatura" o quien me imagina inmersa siempre en dramas calderonianos... Incluso hay quien dice que la evasión y la idealización de los Quintero es mala porque no responde a la realidad social: parece que tenemos que tener conciencia política incluso cuando descansamos.
Pues he decidido que no es causa de vergüenza: yo leo eso donde otros leen el código Da Vínci o Cincuenta sombras de Grey, y sin desmerecer a nadie, ¡que me digan cuál opción es más "literaria"!

18 de junio de 2016

Novedades en L'Oreal París: labial Sexy balm (Review & Vlog)

Durante el pasado fin de semana en Haro, en mi visita a la portentosa perfumería Nan´Belle descubrí las novedades de dos de las marcas de "supermercado" que más me gustan , Deborah Milano y L´Oreal París. De esta última me llevé una de sus nuevas barras de labios, un lápiz muy, muy especial.

Sexy Balms... en Nan´Belle (Haro)

¿Qué hace diferente al nuevo Sexy Balm de L´Oreal París? Sin duda su carácter híbrido, pues aúna cremosidad y permanencia bajo su tapón metalizado.
Se trata de un lápiz grueso de mina blanda y cremosa, al estilo de los "chubby stick"que tanto se estilaron en la pasada temporada, que posee el nombre y la textura de bálsamo, por lo que en un principio, al aplicar, regala ese confort brillante y jugoso propio de un tipo de labiales hidratantes pero ligeros y volátiles... Y sin embargo luego, conforme van pasando los minutos, se convierte en un tatuaje sobre la piel del labio, y sin perder comodidad se vuelve casi mate y casi permanente. La duración es increíble, como relato en mi nuevo vlog:



Efectivamente, pese a declinarse en colores tan golosos como rojos, rosas y corales, y con títulos tan poéticos como "Carpe diem", al final sucumbí ante un corinto profundo llamado Wasted y bautizado por la dueña de la perfumería Nan´Belle y por mí como "Alaska" en honor a una de mis cantantes favoritas, que se nos antojó que sería fan acérrima.
Eso sí, los Sexy balms son algo camaleónicos: permanecen pero mutando ligeramente. El autollamado Alaska, por ejemplo, recién aplicado se ve como un vino oscuro y muy brillante; con el tiempo se asienta y su tonalidad pasa a un frambuesa vivo y algo metálico, cada vez más mate. Esto, que en el caso del labial elegido me gusta, me hizo en cambio desistir de comprar el tono Carpe diem, un precioso coral que en mis labios vira a un naranja algo plano.
De mi elección, en cualquiera de sus dos tonalidades, me cautivó su elegancia inaudita:

Look Alaska rubia

En cuanto mis ojos lo vieron, a pesar de no ser un tono precisamente veraniego, pensé en maridarlo con el magnífico dueto de coloretes Revenge de Nars que me regalaron desde Shiseido: la parte vino/teja en los pómulos, aplicada con la pseudo brocha Yachiyo que compré en MuakUp Shop de Murcia..., y la parte dorada como sombra de ojos aporta una luz norturna y radiante al mismo tiempo.

Para completar el look, he vuelto a darme una "manita" de crema colorante a la henna de Corpore sano, que casa muy bien con los labios granas... Me encanta ser cada vez más rubia, es decir, volver a mis orígenes.

15 de junio de 2016

Re-descubriendo la sección Beauty-to-go de Sephora... en la fiesta Prestige (Vlog)

El pasado dos de junio los almacenes Sephora de Logroño celebraban su esperada fiesta Prestige de verano.
He asistido a estas veladas desde que vivía en Sevilla, me fascina ver la tienda encendida para mí a altas horas de la noche, y en uno de estos eventos descubrí el bar de cejas de Benefit y me depilaron y diseñaron las cejas por vez primera... No quiero ponerme sentimental, pero Sephora para mí es, como Beautik o Renascence, o en un nivel aún superior la librería Castroviejo, mi "otro hogar" en esta ciudad.

Beauty-to-go en Sephora

¿Habéis experimentado alguna vez esa sensación de cuando éramos niñas, llegábamos cansadas por la tarde a casa de nuestra abuela y dejábamos la mochila en la entrada y alguna de nuestras tías nos decía: "vete a lavarte las manos y a refrescarte", y cuando volvíamos a la cocina nos aguardaba un vaso de nuestro refresco favorito listo para la merienda?
Así me siento muchas veces al entrar en este local, en el que siempre he podido curiosear a mi antojo y en el que me han atendido con la misma cordialidad gastando ocho euros u ochenta, y en infinitas ocasiones ninguno... Y tuve de nuevo esa aguda sensación de "casa" cuando entré y vi veladores con sushi, vino y refrescos, alegría a raudales y a Carlota diciéndome: "te doy permiso para hacer las fotos que desees".
¿Y para grabar un vídeo?, pregunté con un hilillo de voz...

Más detalle
 Porque subir vídeo blogs a YouTube se ha convertido en mi nueva pasión, eso sí, por detrás de los recitales poéticos y veladas literarias con amigos, que son mi plan favorito, y de las lecturas silenciosas en mi cama iluminada, que son mi segunda opción preferida. Pero YouTube y Blogger se han convertido en mi tercera afición, y sobre todo en grabar pedacitos de mi realidad cotidiana encuentro un placer que es comparable a pocas cosas hoy en día...
Así que cuando obtuve el permiso, emocionada encendí la cámara de mi teléfono y ya no hubo tregua.
Y, realmente, lo que sí hubo fue mucha novedad que grabar: mucha cosa nueva en Benefit, al fin el bar de cejas (con una magnífica maquilladora al frente, a la que pedí información sobre tatuajes porque le vi una preciosa rosa tatuada en el antebrazo), los esmaltes de uñas de Victoria Beckham, nuevas mascarillas faciales de cosmética koreana y una sección "Beauty-to-go" que es un mundo abreviado:



Sephora ofrece desde hace tiempo tallas de viaje de las BB y CC Creams de Erborian, que me encantan, aunque con ésas no pico porque la base Toleriane Teint de La Roche Posay sigue siendo mi favorita y su envase es ya de por sí bastante compacto.
También podemos comprar desde hace ya meses mini tallas de máscaras de pestañas de Benefit y Too Faced (y de la propia marca Sephora), a precios que oscilan entre los seis y los doce euros: creo que trae mucha cuenta comprar estas miniaturas porque justo el rímel es un producto que caduca a los seis meses.

Pero hubo otras miniaturas que eran completamente novedosas y que hoy, casi dos semanas después y con un viaje a Madrid y unas breves vacaciones en Haro de por medio, puedo evaluar en unas primeras impresiones, aunque más adelante ofreceré una crónica de mi neceser de verano más detenida:

- La talla de viaje de Orgasm más Laguna es una maravilla. Me parece un acierto ofrecer miniaturas de coloretes Nars por veinte euros, un precio muy razonable ya que el polvo dura trillones de años. He visto que tienen el otro extremo, una edición especial "plus size" del colorete Orgasm por treinta y nueve euros y seguro que un economista me diría que trae más cuenta, pero desde el punto de vista del neceser de bolso..., no lo dudaría, y desde aquí animo a la marca a que se atreva con tallas de viaje de los coloretes Luster, Taj mahal o Angelika, que son mis favoritos.

- Lo malo de llevar de nuevo un colorete en polvo en el bolso (en lugar de un múltiple en barra) es que necesitas una brocha..., pero Sephora posee la solución, y ofrece una miniatura de su famosa brocha de usos múltiples al precio de nueve con noventa euros. Es una herramienta fantástica y muy tupida, por lo que resulta ideal para coloretes sutiles o para bases en polvo como mi adorada polvera azul piscina.

- Y por vez primera encontré mini jumbos de ojos y mini labiales de la propia casa, que parecían sacados de un maletín de la señorita Peppis.

En resumen, disfruté como una niñas... aunque creo que no me hace falta decirlo, pues la felicidad flota en mi voz a lo largo de todo el vídeo.

13 de junio de 2016

¿Cuántos geles tienes en la ducha?

Me gustó mucho este post de Iris, que sólo entendería una potinguera de pro: lo normal es atesorar un  único bote de gel en la repisa de la bañera, que suele pertenecer a la marca Sanex o a alguna opción igual de neutra y eficaz..., pero a algunas mujeres nos pierden los aromas, las texturas distintas y, sobre todo, la posibilidad de jugar con diferentes productos según una infinita y deliciosa variable: el momento del día, si es ducha o baño, si necesitamos vitaminas o calma profunda...

Y yo... ¿cuántos geles tengo ahora mismo en mi bañera?

Moussel de Legrain

1. Moussel de Legrain... ¡para el pelo!

No falta nunca un mítico bote redondo y granate en mi tocador. Se trata de un gel rosa, espumoso e hidratante, rico en aceites esenciales cítricos, que huele a jabón de toda la vida con un fondo chispeante, radiante, por lo que sirve para despertar y relajar al mismo tiempo. Huele a mi infancia, a vacaciones de Navidad y verano, e incluso me inspira textos poéticos como éste.
Pero, por si todo lo anterior fuera un grano de anís, el gel Moussel es uno de los mejores "champús" que he tenido: en la fotografía podéis ver el brillo y cuerpo que aporta al pelo sin necesidad de añadir nada más.

Ziaja

2. Gel Fruity de arándanos y fresas silvestres y gel de Pan de jengibre de Ziaja.

Lo he dicho muchas veces: esta marca polaca no me gusta nada..., salvo en estos dos productos que sencillamente son después de Moussel mis geles de baño preferidos. El de jengibre es más bien crema de ducha y lo reservo para el Adviento y la Navidad, huele a eso, a casa encendida y portal de Belén...
El de arándano lo uso todo el año, relleno el tarro de jabón de manos con él, limpio brochas con él, es una locura de amor olfativo. Huele ácido y dulce y también guarda un rastro de aroma a infancia soñada, porque huele como a repostería de la abuela sin saturar. Y conste que no soporto ni el de chicle ni el de galleta de esta misma firma, y los aromas a comida me disgustan cada vez más..., pero esto está en otro nivel: otra calidad, otra delicadeza.

La Chinata/ Bourjois

3.  El más antiguo..., y el más nuevo en mi baño.

El gel más antiguo que tengo es el Delices de soleil de Bourjois, regalo de una lectora, que reservo para el verano y con cuentagotas porque una vez se termine no habrá más y lo adooooro. Huele a verano pero no a bronceador de zanahoria, un acorde muy aborrecido por mí. Huele a playa paradisíaca, a exotismo: a una salida fresca y bastante natural de coco  le sigue un fondo más que sutil de vainilla, una auténtica delicia cuyo regreso pido desde ya a la marca.

Mi última adquisición ha sido el gel en aceite y el aceite seco de higo de La Chinata, ya que vi una reseña de El mono Gretel y me enamoré. Aún recuerdo con nostalgia la línea de higo de Oleada... Pero no tienen nada que ver. Lloro. Este higo será mucho más natural, no lo dudo, pero es verde y como rasposo. Aún así les dedicaré mis próximas reflexiones en la bañera... de agua fría, por supuesto.

11 de junio de 2016

Labial Navy Fleet de Kiss: cuatro versiones distintas y un look

Aquí y ahora declaro amor eterno al labial azul marino que compré hace no mucho en Beautik.
Posee un destello en su interior, mitad gótico mirad disco, que me gusta potenciar con una gota de bálsamo debajo para restarle agresividad. Así, matando su lado mate, lo llevo al trabajo, lo llevo a comprar el pan, lo llevo a Misa..., y no me hacen mella los "pareces muerta" de mi dulce abuela: ¡Es que no podía gustarme más!

En Haro, hoy
Lo peor de todo es que, para mayor descaro, como más me gusta es así, sin otro atenuante que una leve hidratación natural, cuando al adquirirlo visualicé en mi mente un par de brillos labiales que podrían matizarlo, volverlo violáceo y convertirlo en algo más laborable..., pero es que ese color me arrebata y enajena.
Pero para hacer honor a mi propósito original traigo aquí, a esta crónica azul, tres versiones distintas de un mismo labial, solo o bajo un gloss trasparente u opaco:

Izquierda: Navy Fleet de Kiss solo
Derecha; abajo, con gloss de Bell. Arriba, con gloss Burt´s bees
El brillo de Bell lo adquirí en Renascence, es el número 70 de la línea Glam & Sexy y posee un color bronce pero translúcido, por lo que el resultado es aún azul aunque con un brillo helado que le aporta un aire  robótico como de ciencia ficción.
El labial líquido de Burt´s bees lo encontré en Primor y fue mi única compra madrileña junto a la lechuza dorada digna de Harry Potter, y la colección de mini máscaras de pestañas de Wet´n Wild que repartí entre Tita Hellen, La Tía Maruja y yo... El brillo de Burt´s bees, decía, es bío, es el número 263 y posee un tono rosa batido de fresa y una textura láctea como de natillas que..., (¡hombre! ¡Hacía mucho que no utilizaba una de mis imágenes favoritas...!)

Ingredientes del look
En los párpados, he acompañado el labial con un look frío gracias a mi paleta de sombras favorita, Monarch de Kat Von D. En Haro no tengo brochas así que fundí con las yemas de los dedos, sobre el lápiz marfil de la gama Secretale de Bell como lienzo, una mezcla de las sombras plateada brillante y negra mate de la paleta. Son dos tonos muy especiales, que juntos regalan a la mirada una profundidad inquietante:

Look Navy fleet
En las mejillas, Orgasm + Laguna de Nars, aunque en esta ocasión hay menos Orgasm y más Laguna. He querido romper con pómulos cálidos la frialdad del conjunto.
Por último, en esta última versión aparece el labial viudo, mate, sin rastro de bálsamo o brillo. A mí se me hace un poco dura y empequeñece los labios, ya digo que lo único que no me convence del labial es su acabado y, de las cuatro versiones, me quedo sin duda con la de la pizca de bálsamo o con la del gloss bronce. ¿Con cuál te quedas tú?

9 de junio de 2016

Por fin tengo un unicornio..., o look "Fanta" con Nars y Kat Von D

Por fin he conseguido un Pequeño Pony vintage, de los de mi época, los años ochenta y noventa,  el tiempo en que estos animales fueron objeto de mis desvelos, ya que jugaba con ellos en casa de mis primas y amigas y yo nunca tuve ninguno...
Para mayor deleite, mi nuevo juguete posee un precioso cuernito  y dos alas que lo convierten en unicornio... o unicornia, ya que es totalmente naranja, razón por la que en un arrebato friki o nostálgico, no sé, le he asignado sexo femenino y la he bautizado como "Fanta":

Mis unicornios, al fin...

Cerca de mi lugar de trabajo hay una tienda de chuchería/panadería que tiene todo tipo de muñecos en el escaparate, y un día del año pasado encontré algunos preciosos pequeños ponys y me llevé un pegaso para regalar y un pony de color lluvia, para mi propio disfrute..., que acabó en manos de una de mis sobrinas en verano.
Pensé que sólo con volver a la tienda encontraría otro, pero Arturo, el dueño del local, me dijo que el coleccionista que le suministraba los animalitos había dejado de hacerlo. Pena suprema.
Y ahora, que se ha reinventado como heladería moderna, me dijo que traería de nuevo Ponys, así que compré uno para regalar a mi primo Rodrigo y un precioso unicornio naranja para mí..., y un tercer unicornio azul que me regaló Arturo, como relato en mi último vlog:



Me hizo muchísima ilusión por el hecho de ser un unicornio y ser azul, ¿recordáis la hermosísima canción de Silvio Rodríguez que evoca todas las utopías, amores platónico, deseos imposibles...?
Mi Unicornio Fanta se ha colado en mi bolso, entre iPhones, pañuelos de papel y barras de labios, y me ha inspirado un look naranja para celebrar el día de La Rioja, el cumple de mi primo el del iPhone y el inicio de nuestros alegres fines de semana en Haro...

Look Fanta
Que viene a significar el comienzo del verano para mí, por lo que he vuelto a estrenar mi rubor más veraniego, el Taj Mahal de Nars, color llama de fuego, naranja soleado, surcado por mil chispas doradas... Lo he combinado con un par de sombras de la paleta Monarch de Kat Von D en los párpados, y dos capas de rímel "Better than sex" de Too Faced que cada día me subyuga más:

Look Fanta

En los labios llevo el KissKiss La Creme de Guerlain en el tono Peach Fizz: podría haber elegido un tono refresco de naranja pero adoro el tono melocotón y pensé que entraba en la armonía de color suavizando el efecto... Y sí, el matiz anaranjado amarillea los dientes, pero me gusta tantísimo la alegría que aporta que me compensa.
En el párpado móvil apliqué una sombra color marfil de la línea Secretale de Bell como "primer", y la sombra naranja caldera de la paleta Monarch de Kat Von D difuminándola hasta la cuenca: luego tracé un suave delineado a ras de pestañas superiores con la sombra negra de la paleta, para evitar un efecto enfermizo:
Bodegón de ingredientes principales del look

En la piel he combinado la polvera azul piscina de Shiseido con el corrector Multi-mineral de Bell, que cada día amo más. El resultado es un resplandor soleado en las mejillas que me lleva de la mano a mis tardes de domingo en el parque, eternas vacaciones de mi niñez, con vasos altos de fanta de naranja y hielos perezosos ante mí.

8 de junio de 2016

En Beautik, y por menos de seis euros... ¡Labiales de fantasía Kiss!

En ocasiones mi alma gamberra me pide colores nuevos..., envidiando ese bendito descaro de Miss Potingues cuando se calza unos labios turquesas, así, sin más. Precisamente anteayer me dejé caer por Beautik y sorprendí a Myriam con una boca en azul marino rico y mate que me cautivó..., y me hizo soñar de nuevo con colores imposibles, con fantasías cosméticas a flor de piel.

Labiales Ultra Matte de Kiss: 5,95€

"Pruébatelos", me decía cual sirena tentadora: son los nuevos labiales mates de la firma Kiss que acaban de llegar a la tienda. Cómodos y relativamente baratos..., ¿qué iba a hacer yo, que además iba necesitada de jolgorio y descanso del ceniciento lunes? Me los probé casi todos, convertimos la tarde en una tarde de chicas, fiesta de disfraces, aunque a la hora de la verdad solo pensaba llevarme un par de tonos ciruela para mis noches de verano...

Hélos aquí

Pero el último tono que me probé fue el azul, y Myriam me lo piropeó tanto, diciéndome que hacía juego con mis gafas de MO y que extrañamente me favorecía..., que se metió en mis bolsillos al final.
Estos labiales se llaman Ultra matte pero de ultras no tienen nada: son aterciopelados y hasta cremosos. El más seco es el azul y con cada pasada se vuelve más y más confortable, parece magia pero es solo la mágica y dulce realidad.

Los tonos que escogí fueron: Plum wine, un rosado ciruela intenso pero apto aún para el día que fotografío "au naturel", sin más maquillaje encima, que es la mejor forma de ver si una barra de labios favorece de verdad:

Plum Wine

Me parece hasta dulce, pero es que estos tonos me gustan mucho. Es sedosa y guarda un cierto resplandor o destello pese a que su acabado sea verdaderamente mate.  La textura es fácil y amable.
Dark Plum scene es un marrón rojizo más peligroso, aunque precioso e igualmente cremoso (a ver si salgo de la rima, que me he estancado...) Sin embargo, una vez aplicado no "lo veo" para mí, por lo que lo donaré graciosamente en adopción.
Y llegamos así al plato fuerte de la crónica, al azul que me enamoró a primera vista, que se vuelve más cremoso cuanto más lo aplicas en los labios y que aporta un halo de misterio vanguardista al rostro: con todos ustedes... ¡Navy fleet!

Navy fleet
Con este tono no he sido tan valiente: no me he atrevido a lucirlo desnuda de todo maquillaje y llevo una pátina de Toleriane fluid de LRP, un poco de colorete melocotón pálido de Essence y una sombra dorada de Nars más rímel en los ojos.
Es un color azul, azul y azul. Un azul que en la barra es marinero y mezclado con la carnación natural del labio se ve raro pero por eso mismo hermoso. No puedo evitarlo: me rechifla.
Hoy he salido con él a la calle, y a mí paso nadie se desmayó por culpa del shock cromático. Pienso mezclarlo con diferentes brillos labiales y darle mucho uso, pero aunque así no fuera..., por menos de seis años he dado rienda suelta a la parte más gamberra de mi alma.

6 de junio de 2016

Mini talla de Orgasm + Laguna de Nars... en la Feria del Libro de Madrid

La mañana del pasado sábado fue muy especial para mí.
Ver la Feria del Libro de Madrid por dentro, meterte por primera vez en una caseta a firmar algo que acabas de publicar es una experiencia inédita y abrumadora: al principio entra vértigo, la idea de que vas a vender "uno o ninguno", como decíamos Pepín Mateos y yo medio en broma, ya que nos había tocado en suerte como compañero de caseta un coloso de la poesía, Luis Alberto de Cuenca, y comentábamos que le veríamos firmar a destajo, mientras nosotros estaríamos mano sobre mano... Al final, afortunadamente, no fue así.

Mi maquillaje en el día de la firma
No es la mejor foto del mundo pero se ve muy bien el rubor...
Aunque si así hubiera sido, sólo el hecho de compartir tres horas del soleado junio con este gran poeta nos había merecido la pena. Pero ése fue solo el comienzo. Desayuné con Julio Martínez Mesanza, otro maestro al que admiro ¡y que me ha dedicado un poema de su último libro!
Luego entramos en la caseta, pusieron nuestros libros delante de nosotros, extendidos en ese mágico mostrador al que yo me acercaba con devoción hace sólo un año..., y empezaron a asomarse amigos, alumnas de la UNIR, lectoras de este blog... Firmé hasta veinte ejemplares, el librero estaba alucinado y yo directamente flotaba sobre nubes.



Pero hablemos ahora de ropa y maquillaje. Para firmar ejemplares de La noche que no existe elegí un conjunto cómodo, consistente en top verde botella de Elogy, "leggins" y zapatillas de Harry Potter..., y me compré un par de pendientes en forma de aros en Parfois: me costaron cuatro euros porque son de la línea básica y como están bañados en rodio no "me hacen mal". Los acompañé con una joya vintage de familia, una gargantilla gruesa de plata hueca que perteneció a una tía abuela mía.

En párpados y boca fui a lo seguro, llevando mi adorado labial KissKiss de Guerlain en el tono Peach Fizz que hoy por hoy es mi barra de labios favorita, y la sombra en barra color topo de Bell que compré en MuakUp Shop... En cambio, en las mejillas me arriesgué, estrenando un dueto famosísimo que acababa de comprar el la fiesta Prestige de Sephora: nada menos que Orgasm y Laguna de Nars..., en un formato "talla de viaje" de lo más coqueto.

Una miniatura ideal
Por cierto que a la firma llevé las uñas arregladas,pero esta foto pertenece a la noche de fiesta en Sephora de la que pronto haré crónica y aún mi no manicura dejaba mucho que desear. 
El combo Orgasm más Laguna me parece perfecto por lo que tiene de complementario: la suma perfecta de rosa radiante y bronceado cálido, que yo mezclo en una misma brocha para lograr un tono de rubor único: el tono caramelo "calienta" el matiz rosa frío que puede tener el colorete, y la chispa dorada del rubor enciende y contrarresta la textura mate de Laguna. Juntos regalan a la tez un halo radiante y fresco pero armonioso, que no deja en evidencia las rojeces del rostro.

Me hizo mucha ilusión estrenar potingue en un día tan señalado, y más que fuese de Nars. Orgasm es un clásico de la marca, del que yo siempre había huido por encontrarlo demasiado sonrojante, en sentido real y metafórico..., pero Laguna le aporta esa profundidad, calma y calidez que necesitaba, y mezclado con él se convierte en una tonalidad distinta... ¡que yo bautizaría como Amour fou!

3 de junio de 2016

Aún sigo enamorada, (III) Favoritos de mayo y ¡Feria del libro!

Ya está aquí, ya llegó... una nueva entrega de mi saga favorita, la de mis favoritos.
En mayo he continuado cautivada por la barra de labios Organza de L'Oreal París, que parece no terminar nunca para mi asombrado y absoluto deleite, y me he enamorado de mi pelo tal y como está ahora: por eso he vuelto a teñirlo naturalmente con la henna de Corpore Sano, y he vuelto a cortarlo para darle su forma original, a pesar de las protestas de mi abuela que estaba esperando pacientemente  a que me creciera de nuevo.

En Mishea

1. Aún sigo enamorada... de las manos y las tijeras de Miriam de Mishea: cada vez que voy a su local soy feliz, me relajo, y sé que saldré satisfecha: mi peluquera me mima, conoce mi corte y lo podría recrear con los ojos cerrados. Lo que más me gusta es que me riza el flequillo con planchas Ghd, yo que siempre lo aliso..., y su honradez a prueba de bombas, ya que reconoce que el color lo llevo bien "de casa". La consecuencia: tardo no más de cuarenta y cinco minutos y no más de veinticinco euros en cortarme y peinarme la cabellera.


Recién aplicado el color...


2. Sigo muy, muy enamorada de la crema colorante a la henna tono rubio de Corpore sano: he encontrado mi color y mi método ideales. Es cómodo, es barato, no estropea el pelo sino que lo hidrata..., incluso demasiado para mí, es la única pega que le encuentro. Y, sobre todo me chifla esa tonalidad rubia y el aplicador en forma de boquilla me ayuda a lograr un efecto mechas. Es amor verdadero.

Lo que queda de Organza

3. Dije que se me estaba terminando el labial Organza de L'Oreal París... allá por Semana Santa..., y aún sigue dando vida y color hasta el último átomo, que parece no llegar. Aún sigo enamorada de mi primera barra de labios, y lo seguiré estando durante mucho tiempo. Es un color como de novia y a la vez un tono para todo, dulce y desnudo, parece chocolate claro, parece rosa cálido, tiene un tornasol metalizado muy favorecedor y es ¡tan cremoso!
Ahora estoy probando mezclas imposibles con los labiales mates de H&M, resultan unos tonos fresas metálicos e hipnóticos: profetizo visita al local de la firma  en Madrid para reponer arsenal de organzas labiales muy pronto.



No quiero despedirme hoy sin avisaros de que mañana, cuatro de junio, estaré firmando mi poemario en la feria del libro de Madrid: de once de la mañana a dos de la tarde en la caseta número 309, de Renacimiento. Allí nos podemos ver, si os apetece. To be continued, siempre to be continued!

1 de junio de 2016

Nueva colección de maquillaje en Primark y nuevo vlog en mi canal de YouTube

Ardía en deseos de ver con estos ojos míos la nueva colección de maquillaje de los almacenes Primark, después de tanto elogio cibernético..., y el momento llegó.
A lo largo de esta primavera había visitado la tienda en un par de ocasiones, tanto en Logroño como en Madrid, saliendo siempre de ella un poco enfadada por no encontrar mis amadas zapatillas estilo Converse en colores chulos aptos para hobbit pija: al parecer reservan los tonos "dénim" para los caballeros, pues sus tallas no bajan de la cuarenta...

Maquillaje de Primark

Así que decidí olvidar el enojoso asunto y dedicarme a descubrir el alegre universo del maquillaje en Primark: en mi primera visita solo habían traído las brochas, que ya me parecieron sublimes, y una paletita de sombras de ojos desnudos inspirada en Mac que me encandiló..., pero ayer regresé y eso era ya la locura:

Paletitas inspiración Mac

La paleta había declinado en tres tonos, de los cuales sin duda me quedo con esta armonía en rosados y rojizos; había paletas de iluminadores al más puro estilo Too faced, y coloretes de fórmula cocida y formato abombado que recordaban a Milani o a las colecciones minerales de Mac o Kiko... Por su parte, las brochas seguían mirándome a los ojos con cara de perro flaco y bizco: me llevé a casa dos.

Las increíbles brochas

Hay brochas dobles muy apetecibles pero, para una primera toma de contacto, fui tradicional y me decanté por el pincel biselado para mejillas y la increíble brocha kabuki. Fue amor al primer tacto nada más abrir sus envases: bienvenidos a un mundo de suavidad..., por menos de tres euros.

Iluminador en barra

Otro gran hallazgo fue esta varita "Strobe" que regala al mismo tiempo comodidad y un resplandor frío, plateado. Es algo duro y supongo que el reino de la silicona no volátil, pero por ¡dos! euros puedes aplicarlo sobre una buena base y regala un brillo precioso a la piel.
Sin embargo, junto a las brochas lo que más me ha llamado la atención han sido los labiales: acostumbrada a las barras de labios como de bazar que encontrabas antes, ahora hallé un gloss en tono fresa suave llamado pinky promise que aún debo investigar y dos " jumbos" mates  que ya puedo decir que son una mina de oro:

Lápiz labios Brown

Sedosos, cremosos, duraderos y... confortables, ¿quién da más? Primark da más, porque encima los colores son el último grito de moda: el tono LBrown es un marrón "Kylie Jenner" en toda regla, con subtono gris y todo, un Lolita de Kat Von D a bajo precio y mil veces más hidratante...

Lápiz labios Coral

Y el  Coral grita verano a pleno pulmón: es naranja neón pero dulce, es mate pero aterciopelado...
Os dejo con mi nuevo vídeo en el que me desespero un poco con el tema de las zapatillas, me enamoro de una vela de té verde y limón  y de un pijama de verano, vivo un momento friki con una gran amiga y me extasío ante el maquillaje nuevo de Primark: