29 de noviembre de 2016

The Body Shop Madrid & Nyx Sevilla: lo que me compré en el Black Friday

O "Black Fraile", como le llamó una gitana de mi tierra mientras anunciaba la bajada de precios en lencería fina al grito de: "¡bragas, bragas del black Fraile!" Inmenso el genio del Sur.
Este día singular me pilló viajando a Sevilla para acudir a un evento poético, así que no pensé comprar nada, imbuida en el ambiente artístico y familiar, más allá de un leve poticamello cibernético del que pronto espero hablaros, pero..., me equivoqué.

Mi amigo Lord Scutum y yo: Selfie en Sevilla

La primera compra la hice por pura necesidad, y de sobresalto.
Viajaba yo en el tren hacia mi ciudad, ligera de equipaje como dijo el poeta, es decir, con un weekend amarillo que guardaba dos conjuntos completos, y a mano una de esas bolsas de estilo londinense, con el logo de la UNIR, que guardaba un ejemplar de la revista In Style, una botella de agua, una bolsita de zanahorias (o crudités, que queda más pijo), y un neceser bastante cochambroso porque era de tela barata de propaganda, con un peine de madera, una pastilla de champú sólido de Lush  y..., como perfecto multiusos, mi recientemente comprado y flamante aceite de camomila de Essential´arôms.

No sé si al mencionar este último producto se masca ya la tragedia, pero inevitablemente el frasco se abrió inundando la bolsa, deshaciendo la revista que flotaba en la superficie hecha jirones, convirtiendo la pastilla en una fiesta de burbujas oleosas..., y dejando inservible la cutre bolsa de aseo: sólo sobrevivieron el peine de madera y la bolsita de crudités, ambos muy hidratados pero enteros y solteros (a no ser que se enamoraran entre ellos en medio del maremágnum...)

40% en The Body Shop

Llegué a la estación de Atocha para hacer escala de una hora al borde de las lágrimas, alcé los ojos y ¿qué descubrí? Una tienda de The Body Shop en lontananza, como castillo salvador que además anunciaba un cuarenta por ciento de descuento gracias al bendito fraile. Ya había pensado comprar allí una crema de día pues acabo de terminar la de equinácea de Nat´Aura, ¿por qué no también una de noche, un neceser y un champú?

Decidí probar la nueva hidratante de día de la línea de aloe vera porque posee una formulación propia de égloga pastoril; repetir con la crema nocturna de vitamina C que ya me fascinó en verano porque últimamente necesito este principio activo en mi vida; probar una talla de viaje de la golosa manteca corporal navideña de este año, de vainilla chai; y como entre las miniaturas de champú no se hallaba la de arándano, quise regresar a mi adolescencia y llevarme el champú de plátano: de todo ello hablaré en un post exclusivo.
De cincuenta y ocho euros que me hubiera costado todo en un día cualquiera terminé pagando treinta y tres: valió la pena. Los veinte euros ahorrados los invertí en un preciosísimo neceser de Tantrend, que también encontré en la estación.

Novedades de Nyx Sevilla

Al llegar a Sevilla me dejé atrapar por padres, amigos y ambiente poético y en toda la tarde del viernes volví a pensar en el grandioso descuento económico, y eso que la ciudad hervía de compras. Sin embargo el sábado bajé por un momento al Corte Inglés de Nervión y quedé alucinada al ver un hermoso espacio de Nyx, que aún ofrecía un descuento del veinte por ciento en sus productos.
Me llevé dos ejemplares de las que para mí son dos maravillosas novedades (aunque puede que lleven tiempo en el mercado y la no enterada sea yo): la gama Lingerie para ojos y las barras de labios líquidas de efecto metalizado, bautizadas como Cosmic Metals.

No puedo deciros cuál fue el precio exacto de lo comprado porque hice de reina maga también, pero en el cheque final ahorré once euros. Lo que sí puedo ofrecer son primeras impresiones:
Los Lid Lingerie pensaba que iban a ser mates y nada más lejos de la (maravillosa) realidad: suponen un velo saturado y metalizado de color en los párpados que dura, dura y dura. Me llevé un color topo y otro dorado, es decir, mis dos tonos favoritos para vestir los ojos. Los Cosmic Metals son atrevidos y sublimes: me llevé un cobre y un espléndido azul y en mi perfil de Instagram tenéis mis primeras fotos con ellos. Claro que no tardaré en reseñarlos como merecen: to be continued, ¡siempre to be continued!

25 de noviembre de 2016

Ya es Navidad... en Essence: "The Little Xmas Factory" & VLOG

Todos los años aguardo con ilusión la edición navideña de Essence. Es magia a precios accesibles, magia low cost: los envases te hacen soñar con chimeneas, tazones de chocolate y abetos... Toda tu infancia gira ante tus ojos, esos cumpleaños del dieciséis de diciembre, la espera ilusionada del Adviento... Todo, unas semanas antes, envuelto como con papel de charol para que lo disfrutes por adelantado, te sorprende al entrar en cualquier perfumería y en cualquier día del anodino mes de noviembre.

The little Xmas factory, paletita de sombras
Encontrar esta colección en el Beautik de Logroño, o en el Primor de Madrid, supone para mí el pistoletazo de salida a la dulce espera, parece alentarme, darme permiso para ponerme "de fiestas" ya por dentro.
Recuerdo a la perfección un labial rojo acharolado que literalmente "me bebí", una sombra dorada que me acompañó en mi neceser por años, cuando se me acabó la mítica sombra de ojos Etrusque de Nars, y que también terminé: los productos de las ediciones de Navidad de esta marca accesible e increíblemente creativa  invitan al coleccionismo pero yo siempre acabo utilizándolos como pasión, porque se mueven en un rango de color que mi amigo Lord Scutum definiría como "luz de vela" y que definitivamente es muy yo.

Los "chuaches"
Y con la colección "The Little Xmas Factory" se han superado, creando una paleta de ojos perfecta por muy poco dinero (cuatro euros con noventa y nueve céntimos), que en pocos días desapareció de la faz de las tiendas, convirtiéndose por tanto en objeto de deseo y culto: después de descubrirla no me extraña nada.
Cinco sombras que bien podrían ser una sinfonía de Navidad parecen cantar a coro: "Noël.. Noél... Voici le Redempteur"... No son más festivas porque ontológicamente no pueden serlo. Pero lo más sorprendente no es la belleza del color, que tratándose de Navidad y de Essence casi se daba por supuesto, sino su calidad altísima, debida tal vez a su textura cocida.
Ved mi primerísima reacción a tal obra de arte en mi último vlog, en el que camino por las tiendas de Logroño de la mano de una de mis lectoras, María Cárcamo, descubro Colourpop y por fin encuentro en Beautik la colección navideña más barata y bonita de este año:



Pero, si en un primer momento me sedujeron las tres primeras sombras, un marrón chocolate, un crema achampanado con cierto subtono gris y un perla irisado realmente bonitos, mis colores preferidos de esta paleta son claramente los últimos: un verde color abeto de Navidad mate y un dorado maravilloso, cálido y frío a la vez, pálido y con fuerza, un color como de vestido medieval con joyas bordadas en su escote.


Vais a perdonarme una foto tan casera, tomada al mediodía de un día lluvioso y bajo luz artificial, y sí, mea culpa: con cejas salvajes porque no tengo tiempo de ir a que me las arreglen, lo mismo que me ocurre con las uñas 🙈... Ainda mais, no acerté con el gel fijador (olvidé que cuando andan así, lo mejor es fijarlas con cera incolora y hacer como que no existen, pero no... yo encima les doy vida y color).

Y aún con todo he superado mis escrúpulos porque quería enseñaros cómo quedan estas dos últimas sombras, aplicadas con los dedos en el autobús que me llevaba a la oficina, entre semáforo y semáforo, sin más base que la sombra champán de la paleta aplicada, también a dedo, por todo el párpado móvil... y retratadas cinco horas después, en el momento del almuerzo.
Alcé los ojos ante el espejo asesino de nuestro cuarto de baño y casi me asusté. Porque la belleza ya de por sí perturba, pero si es low cost, directamente nos hace caer en el desvarío.

23 de noviembre de 2016

Rubores de Wet'n Wild (3,99€), ¿clones de los de Nars (31€)?

Hace unos días Pórpora Porpita publicó en su Instagram una fotografía en la que comparaba el rubor Rose champagne de la firma Wet´n Wild con el colorete Madly de Nars.
Eso quería verlo yo con mis ojitos, pero en Logroño resultaba harto difícil... hasta ahora: Beautik ha traído a mi ciudad todo un mueble expositor de esta marca, lo que supone una doble alegría para mí: parece que su traspaso no es tan inminente como temíamos en verano...

 Lo prometido es deuda:
look con First love de Benecos + Rose champagne de W´nW

Así que allí fui a descubrir el universo del colorete "low cost" en un sábado inolvidable que quedará inmortalizado en un inminente vlog de mi canal de YouTube, en muy buena compañía...

El mencionado color Rose Champagne me encandiló tanto que me lo llevé a casa, aunque yo diría que es más rosa piel y menos marrón que el Madly, lo cual resulta fantástico, más una ventaja que un defecto, porque los matices demasiados pardos ensucian mi piel: en mi opinión, Rose champagne se asemeja mucho a Madly en sus respectivos envases, pero una vez aplicado me recuerda al tristemente desaparecido Penny Lane, también de Nars, solo que en formato polvo y con un embrujador acabado metálico, brillante: puedo prometer y prometo que en la imagen que abre esta reseña no llevo otra cosa que Rose Champagne en mis mejillas.

Luster vs Apri-cute in the middle

Pero también me fijé en el resto de rubores que nos ofrece esta marca, y entre todos hay dos que sí puede afirmarse que son clones idénticos de otros respectivos coloretes de Nars, al menos en cuanto a su tonalidad; en primer lugar, el "Apri-cute in the middle" evoca intensamente a mi amado Luster, por un precio diez veces menor; posee ese mismo sustrato melocotón bronce y un halo dorado similar:


Chuaches empíricos

Del mismo modo, descubrí que el colorete rosa de la colección, que responde al inspirado nombre de "Fantastic plastic pink", posee el mismo y adorable matiz algodón de azúcar que caracteriza al famoso Angelika de Nars, incluidos los tropezones de "glitter" en su superficie:

Angelika Nars Vs Fantastic Plastic Pink Wet´n Wild

En este caso incluso me quiso dar la impresión de que la versión de Wet'n Wild era más pigmentada, aunque puede deberse a que su textura es satinada y no semi mate, como ocurre con Angelika pese a la purpurina plateada que lo recubre. La verdad sea dicha: me arrepentí un poco de esta compra de Nars, algo que con mi firma fetiche no suele sucederme, porque en mi piel no se funde con tanta facilidad como debiera (como hace e, por ejemplo, Luster, Orgasm o Taj Mahal), y porque una vez integrado en mi piel pierde algo de su matiz rosa frío.

Chuaches empíricos

En la fotografía veis la aplicación de Angelika arriba, y la de Fantastic plastic pink abajo: puedo aseguraros que no viró a otro tono y que no perdió color, por lo que es muy posible que se convierta en mi colorete rosa de cabecera.
Debo aclarar por último que en todo momento he estado hablando solamente del color, del asombroso parecido en las tonalidades, pero no pretendo en esta reseña menoscabar la calidad ni la genialidad creadora de una casa como Nars, por la que todas mis lectoras conocen muy bien mi reiterada y reconocida debilidad.

21 de noviembre de 2016

First love de Benecos: el labial rosa más dulce del planeta, y VLOG Especial #BioCulturaMadrid

Recientemente asistí junto a mis colegas y amigas, las bloggers Subflava y La Tía Maruja, y por vez primera en nuestras vidas, a la edición de la feria BíoCultura que se celebraba en el ferial Ifema de Madrid. La experiencia fue inenarrable. Descubrí la marca artesanal Aromas de té, de la que hablaré muy pronto, y la marca de cosmética orgánica Amapola; me compré un embrujador anillo de ámbar... y una deliciosa barra de labios color batido de fresa de Benecos.

First love... amor del bueno

Una dulce modalidad de rosa que, a nada que rastreéis este espacio, sabréis que junto al color melocotón y al tono labio forma mi triada mítica, mi obsesión cromática en cuanto a labiales. Pero si el matiz melocotón abunda en el mercado, y los labiales color labio han proliferado desde que las marcas de gama media se lanzaran a intentar clonar la inimitable barra Dolce vita de Nars..., el color batido de fresa no suele ser habitual.
Me explico: abunda el tono rosa en general, chicle, neón, fucsia, bebé..., pero este matiz Pastelito de la Pantera Rosa que tanto me fascina no suele encontrarse, por eso en cuando lo vi en la feria, y la señorita se ofreció a limpiarlo para mí, no dudé en probármelo, como veréis ahora mismo en mi nuevo vlog:




Y, como bien predijo Subflava, el resto es historia: me lo llevé a casa, y desde entonces no he parado de utilizarlo. Es un rosa hecho para mí. Es inocente pero tiene fuerza. No brilla ni posee una cremosidad excesiva, de esa que te hace sentir incómoda por parecer que el producto va a derretirse en tus labios o resbalar por tus comisuras, de hecho diría que su acabado está a caballo entre un satinado y un semi mate.
Dura muchísimo: eso ha constituido toda una sorpresa para mí, porque yo ya conocía (y amaba) otro labial de la firma, el Pink honey, un tono labio desnudo pero con personalidad, más color miel que rosado, que tuve, gasté y repondré algún día porque me encanta, pero resulta más cremoso, brilla más y quizás por eso dure muchísimo menos.



Pero no son solo su tonalidad ni su textura las virtudes que me han hecho enloquecer ante esta tierna barra de labios: también priman el precio, que rondaba los siete euros, la calidad del producto, que cuenta con el sello Ecocert y, sobre todo y ante todo, su imbatible nombre: ¡First love! Quien así lo ha bautizado es un artista: en el imaginario colectivo de aquellas mujeres que disfrutamos de nuestra adolescencia a finales de los ochenta, brillan ahora y por siempre los primeros acordes de aquel mítico anuncio de Cocacola. first time, first love...
Y sí, me parece un tono ideal para iniciar una larga y prolífica historia de amor con el maquillaje ecológico, con la marca Benecos... y con la magnífica feria #BioCultura.

18 de noviembre de 2016

Look "Recital en Pampaluna": manicura, cabello y piel impecables

Hace exactamente una semana me invitaron a Pamplona, a presentar mi libro en el Colegio Mayor Belagua de la Universidad de Navarra.
Fue inolvidable la alegría que vi en el público, descubrí esa misma admiración que yo mostraba a mis veinte años, edad de la mayoría de mis agradecidos oyentes. Pensé:"he llegado", y no en el sentido de triunfo, sino escuchando con emoción intensa esa voz que te susurra en el interior: "has recibido mucho, ahora te llega el momento de dar".


Grabé los momentos previos y los posteriores, que pronto veréis en un vlog sobre mi visita a la feria Biocultura en Madrid, pero me quedé con la tristeza de no haber pedido a alguien que me grabase recitando: cuál sería mi sorpresa cuando el genial Santi Soriano me envió este magnífico, soberbio, evocador vídeo del acto poético, que aúna las virtudes de profesionalidad y brevedad:




Gracias a él he podido rescatar la fotografía que abre este post, para ofreceros algunos detalles de mi look.
En primer lugar las uñas: en el vídeo se me ve mover las manos y al visionarlo me alegré de haberle prestado atención a mi manicura, pese a todos los obstáculos que encontré en el camino: las llevaba rojas, de Nails Factory (creo que en el tono número cinco), pero hacía casi un mes que me las hicieron y no conseguí hora para adecentarlas..., por lo que en un último intento desesperado entré en Kiko y me hice con un esmalte rojo para repasar puntas y raíces: el número trece, que posee ese mismo tono Ferrari flamante aunque con un matiz algo más anaranjado.


En segundo lugar, la piel. Me maquillé al mediodía con el prodigioso y baratísimo maquillaje en gel Fresher skin de Rimmel London, aplicado con la esponja Flat Edge Blender de P.S. Pro (Primark): pareja estupenda que regala una tez impoluta, limpia, fresca para toda una jornada; y no necesité reaplicar.
Este maquillaje me gusta más que el Double Wear de Estée Lauder en cualquiera de sus dos versiones, más que la base Sheer Glow de Nars, más que la Born this way de Too Faced..., y cuesta infinitamente menos. Amor es lo que siento en estos momentos, y la
o recomiendo con los ojos cerrados.

Por último, el pelo: me lo había lavado aquella mañana con el champú de la gama de arándanos de The Body Shop, que para una cabellera decolorada es la mejor opción porque carece de sulfatos y siliconas pero contiene aceite de lino, de pracaxi y extracto de los arándanos que lo bautizan; había secado con mi secador Miniphon Fantasy con boquilla estrecha para lograr el tupé, y por la parte de atrás me atreví por vez primera en mi vida a aplicar espuma para definir mis ondas naturales: la marca elegida fue Aussie y no puedo estar más contenta con el resultado.

Fue una noche encantada, junto a la chimenea, presentada por el genial profesor de la Universidad Javier de Navascués, y rodeada de chicos y chicas increíbles con los que luego compartí copas, risas y confidencias en la mágica noche de Pampaluna.

17 de noviembre de 2016

Ya es Navidad... en Kiko: la alucinantemente bonita (y cara) colección de Kiko Milano

Se acerca mi época del año favorita. El último viernes de noviembre se iluminarán las luces en mi ciudad, los bazares han llenado ya sus escaparates de abetos, y a mis perfumerías de cabecera han llegado ya las colecciones de Navidad, dulce Navidad: verdaderamente, una de las palabras más dulces del diccionario para mí.



La edición limitada navideña de Kiko me ha dejado con la boca abierta. Por sus envoltorios, su calidad y sus precios. Las analistas más exigentes no tardarán en proclamar que estos últimos subieron como la espuma, así que ya os aviso yo antes: si estos productos han adquirido para mi gusto un nivel cercano a Mac y un packaging propio de Guerlain, los precios no le van a la zaga.

Quince euros por los labiales (que no pienso pagar), dieciocho euros por los coloretes (que aunque me parezcan un exceso pagaré gustosamente porque llevaba mucho tiempo sin ver algo tan bonito), y otros quince euros por los tríos de sombras de tipo mineral, el precio más ajustado en mi opinión porque tres por cinco es igual a quince, así que sale a cinco euros la sombra cocida y la verdad, merecen este desembolso..., con los ojos cerrados.



Creo no equivocarme al afirmar que, para una mujer amante del maquillaje, no hay nada que le haga soñar tanto como una polvera de lujo, y eso es lo primero que nos ofrece la marca: rojo Navidad para vestir la piel del rostro y plata futurista para llenar de color los párpados, se trata de un envase compacto, resistente y de buena calidad pero sobre todo ¡hermoso a nivel síndrome de Stendhal!
Y lo que nos aguarda en el interior no resulta menos bueno ni menos bello, aunque sí que sea menos barato que en otras ocasiones; he aquí los tres trascendentales metafísicos aplicados al terreno de la cosmética, aunque, ¿barato y verdadero viene a ser lo mismo? Para muchos consumidores puede ser que sí.




Filosofías aparte, los tríos de sombras cocidas son tan bonitos que duelen. Y, como podéis apreciar en esta fotografía, su pigmentación es poderosa: estamos hablando ya de calidades más cercanas a Mac que al low cost donde se enmarcaba la firma hasta ahora.
Se declinan en una gama rosada/vino, una gama neutra en la que sobresale un color topo sublime que he "chuacheado" en el extremo derecho del dorso de mi mano, y la que va a ser en mi opinión una de las armas de color más deseadas en este invierno: el trío número uno, un degradado de radiantes grises humo y antracita acompañados del blanco reluciente más pigmentado que mis ojos hayan visto en los últimos tiempos.



Lo quiero, entra directo en mi lista de deseos, porque siento hacia él un deseo cuasi carnal, y será ¡mío! Como mio será el colorete iluminador número uno: por si no fuera poca maravilla su polvera cercana al concepto de lujo elegante de Guerlain, ofrece un tono melocotón pálido irisado, soleado, ultra luminoso y surcado por mil burbujas de oro que se funden en el color final.





Creo que por vez primera voy a pedir una tarjeta regalo de esta casa por mi cumpleaños aunque, para qué engañarme, no voy a esperar tanto. Pensaba hacerme con ambas polveras en el Black Friday y resulta que estaré en Sevilla ocupada en menesteres poéticos..., así que a lo mejor es cuestión de días o de horas, ¿quién sabe? La próxima vez que hable en este espacio de Kiko será, Dios mediante, para ofrecer un look pre navideño con estas dos joyitas.

15 de noviembre de 2016

Manteca natural de coco, vlog medieval e ideas descabelladas

Cuando me decoloraron el pelo hace un par de semanas, por primera vez en mi vida creo recordar, me traumaticé un poco (¿de dónde imaginaba yo que salían las mechas nórdicas de peluquería?), y tomé conciencia de lo importante que era hallar algún mejunje milagroso para cubrir mi pelo con ríos de hidratación.
Tras sesudas discusiones conmigo misma di con la solución... (Mentira cochina, la solución me cayó del cielo sin yo esperarla, como un buen regalo): ¡manteca de coco natural de la marca Jabones Artesanos de Asturias!

Productos artesanos de Asturias

Fue durante un paseo con mi amiga Cris por el casco antiguo de Logroño, tropezamos con una feria medieval y, tras servirnos una deliciosa piña colada bien cargada de "plomo" (a la una y media y después de misa, va a ser verdad lo que dice Navascués de que soy una mezcla de anarquista y clásica o tradicional), descubrimos una caseta de jabones artesanos que nos dejó prendadas.
Compré un contorno de ojos ideal pero por ahora no voy a añadir nada a las primeras impresiones vertidas en el vídeo que a continuación os presento, combinación de vlog y reseña: le dedicaré un post dentro de un tiempo, o unas líneas en alguna entrada sobre ritual de belleza, o en la siguiente entrega de la saga "Aún sigo enamorada".




Pero sí quiero detenerme en este precioso tarro de manteca de coco natural, porque de él me gusta todo: el envase, coqueto y casero a la par. El tamaño, lo suficientemente generoso pero no inmenso para que la manteca no se ponga rancia. La textura: el invierno es el momento ideal para utilizar esta manteca porque se halla en un estado semi sólido y se puede tomar la cantidad justa. Y el aroma: huele a coco de verdad, sin intensidades artificiales.
Nunca lo utilizo como acondicionador, producto con el que "no me hablo", sino como mascarilla pre lavado: si tu pelo es fino o graso este es el truco del almendruco. Y luego como producto de acabado pero en proporciones ínfimas.

Y ya que mi pelo está decolorado..., he tenido por primera vez en mi vida ideas descabelladas: me encantaría teñirlo con alguna de esas mascarillas de fantasía que duran unos ocho lavados, y conseguir ese tono rosa pastel, a medio camino entre el efecto Pequeño Poney y el color pastelito de la Pantera Rosa que triunfó la pasada temporada bajo el sugestivo nombre de Strawberry Blonde, ¡rubio fresa!


14 de noviembre de 2016

Nuevos proyectos: Instagram, nuevo blog y los vídeos que vendrán

He disfrutado de lo lindo de mi fin de semana viajero: presentación de mi libro en Pampaluna, encuentro con bloggers y visita a la feria BíoCultura en Madrid. Tengo material para dos vídeos de la saga"Adaldrida's life": el que narra mis andanzas en esta reciente excursión y un "vlog" de domingo con Cris en un mercado medieval que han organizado aquí en Logroño, pero eso será, como diría José Mota, "mañana".

Un momento de mi fin de semana y una foto de mi IG

Mientras tanto os cuento que me he abierto un instagram (pincha en el nombre y estarás allí, soy @makimarujeos), y me lo estoy pasando pipa. Yo no era muy de redes sociales, de hecho ni tengo ni tendré Facebook, y en Twitter soy más que intermitente, pero amo hacer fotos: ¡ya era hora de que se pusiera de rabiosa actualidad algo que me apasionara a mí!
También he cerrado definitivamente El blog de Adaldrida, no lo eliminé pero no voy a actualizar más, estoy en otro momento y ese espacio lo abrí en una época de enorme sequía poética, por lo que fue mi manera de experimentar con la prosa y lo "regaba" a diario, cosa que ahora no puedo hacer..., amén de que entre tanto volvió a mí la inspiración en verso y he publicado un par de poemarios nuevos.



Pero me daba cuenta de que me apetecía hablar de literatura, mi madre, Enrique García-Máiquez, Ángel Ruiz y algunos más me lo pedían insistentemente, así que he abierto lo que yo llamo un "hilo moderado", es decir, un espacio para actualizar una sola vez a la semana, el sábado o el domingo, compartiendo un apunte, artículo o reseña sobre algún libro bonito que nos haga disfrutar, o un relato que nos haga sonreír. Aquí tenéis mi nuevo blog: Un libro para ser feliz.

P.S.: este es mi post numero 1010: ¡mil diez! Gracias a todos y todas mis lectores y lectoras...

11 de noviembre de 2016

Reflexiones en la bañera (XXVII: Sexo, política y religión)

Llevo unos días muy guerrera, el estrés me está matando y mi bañera me llamaba a gritos, así que ayer la llené de nuevo y decidí hundirme una vez más en sus aguas fragantes y calmantes...
El jabón elegido fue uno de la antigua gama de Treets, jazmín y mango dulce, que descubrí en Murcia y que me embriagaba, pero con el tiempo ha perdido intensidad. Sin embargo, me sigue cautivando su aroma a flor tropical y a chuches, me recuerda a mi breve estancia en Puerto Rico y creo que las nuevas líneas afrutadas de Treets traditions no están tan conseguidas.



Me metí con un libro de Harry Potter que junto a la espuma consiguió evadirme..., pero luego, al introducir la cabellera en el agua y abandonar la lectura, me puse a reflexionar sobre mi rebeldía de esta semana: todo parece haberse vuelto loco.

1) De sexo, política y religión es mejor no hablar, dice el manual de protocolo y buenas maneras. Qué aburrido. Y qué utópico: ahora todos estamos hablando de Donald Trump.

2) Me da mucho miedo Donald Trump. Y me cabrea. Me enfada que algunos me digan uy, pues te debería gustar, a ti que eres de derechas.Vamos a ver.
En primer lugar derechas no es ultra derechas. Ve a decirle a un socialdemócrata que es poco menos que Lenin y Stalin juntos, a ver qué te responde: pues con este ala del pensamiento ideológico ocurre lo mismo, aunque algunos no lo hayan descubierto aún.
En segundo lugar yo no me identifico con la derecha como tal sino con los valores tradicionales, y este hombre muy caballeroso o fiel en el matrimonio no creo que sea.

3) Y ya que tocamos temas escabrosos, quería contaros que no soporto el Reggaetón. Y como no me gusta no lo escucho, pero últimamente he visto en YouTube el tag de Marianela, del canal Marilyn's closet (adoro a esta mujer), y se me han pegado las letras y no me hace gracia: son muy chabacanas y muy machistas también si te pones a analizarlas; son frecuentes las alusiones a la mujer como viciosa, fresca, que le gusta que le den lo suyo, que no puede parar..., y a mí me parece que eso no es más que una proyección, deseo o constructo del macho autor de tales cumbres literarias. Ahí queda eso.

Este fin de semana voy a descansar: hoy presento mi libro en Pamplona, penúltimo hito de esta gira 2016 que estoy disfrutando..., y mañana voy a visitar la feria Bíocultura en Madrid junto a Subflava y La Tía Maruja: lo voy a pasar tan genial que a lo mejor la semana que viene público unas reflexiones en la bañera de nuevo alegres y ¡llenas de vitaminas!

9 de noviembre de 2016

Experimentando con mi look: tupé punk, manteca de coco & Contouring

El sábado pasado tuve un mal momento: en vez de acudir a la peluquería Mishea se me ocurrió a última hora que quería arreglarme el pelo y fui a Dania, que no exige cita previa y que además suele hacer muy bien las mechas rubias. Me apetecía probar con un rubio nórdico y no me arrepiento...
El problema es que dije: "quiero mi rizo natural y recortarme un poco el flequillo para que no me entre por el ojo". Y lo que conseguí fue: tirabuzones de señorona y el flequillo más corto de toda mi vida.
El sábado pensé "no me gusta", el domingo ladeé un poco el flequillo inexistente, y el lunes me lavé el pelo y decidí divertirme un poco:


Si no puedes vencer al enemigo... únete a él. ¿Que no tengo flequillo? Pues hago desaparecer el poco que me queda, "¡tó p´atrás!" Es la primera vez en mi vida que no tengo flequillo, y ahora me doy cuenta de que me amedrentaba mi frente: es grande y tiene un bollo, sí. Pero entre cuatro pelos tiesos y ridículos y un tupé punk, me quedo con la segunda opción.
Es asombrosamente fácil hacer un tupé cuando no tienes casi flequillo. Sólo necesitas una pizca de aceite puro de coco para fijar algún mechón rebelde, y un peine de púas anchas. Y tó p´atrás.
Aquí podéis ver en todo su esplendor mi "bollo", que es un bultito de grasa de nacimiento, sin más y que está generando una bonita arruga alrededor, pero también mis primeros intentos por camuflarlo:


Por el momento he empezado a hacer "contouring" en mi frente, así, cuando ya no se estila. Pero las estrategias de maquillaje no se utilizan porque estén o no de moda, sino para ayudarte a estar más favorecida. Así que por primera vez os muestro un look contorneado, y si os apetece saber qué productos utilicé, puedo dedicarles una reseña.
De lo que sí me alegro es de ver que puedo usar tonos cálidos en mi maquillaje: al salir de la peluquería pensé que por un buen lapso de tiempo sólo podría utilizar coloretes rosas y fríos por culpa del color de cabello, pero aquí llevo el dúo Hollywood de W7 que es muy cálido y no resulta chocante.
En los labios llevo el Magick de Kat Von D, en la piel la maravillosa base nueva en gel de Rimmel London, y en los ojos la water shadow de Kiko en el tono Taupe, el kohl waterproof de Givenchy en el tono Chesnut, y la máscara de pestañas waterproof de Urban Decay.
¿Os gusta mi nuevo look?

7 de noviembre de 2016

Brocha oval y clon de la "Beauty blender"... de P.S. PRO (Primark)

El pasado viernes entré en Primark tras muchos meses sin pisar la tienda, pues necesitaba otro pijama "gordito". Encontré muchos, pero todos con estampados de Bambi, Minnie Mousse o corazoncitos rosas. Y hasta una hobbit pija como yo tiene un límite: me parecieron más que pijamas disfraces de niños. Había algunos de Harry Potter muy bonitos (si hay que disfrazarse de algo, mejor de Harry Potter), pero no encontré talla de mi modelo favorito, así que esta compra necesaria tendrá que esperar.


Y, pasando con rapidez por la sección de maquillaje, tropecé con las brochas de la nueva marca que Primark ha lanzado al mercado, con una vocación más profesional: PS... PRO.
Decidí probar una de estas brochas ovaladas que tantos ríos de tinta cibernética han causado, y un clon de esponjilla Beauty blender que promete no contener látex. No tenía muchas esperanzas en ninguno de los dos utensilios pero sí muchas ganas de probar por poco dinero los dos modos de aplicar maquillaje que más de moda han estado durante las últimas temporadas...


Comienzo por la brocha oval, que cuesta cuatro euros, tiene un mango de plástico en tono oro rosa bastante sólido y que emana el concepto de lujo barato, y unas cerdas perfectas. Ideales: densas y firmes pero suaves, me han robado el corazón.
Resulta muy fácil maquillarse con este invento, que a mí me evoca la imagen de un cepillo de tocador de dama antigua. Se adapta a los ángulos del rostro, se dosifica bien, si se le puede poner una pega es que hace rayas como muchas otras brochas, pero mucho menos: el truco está en aplicar a toques y extender luego. En resumen, una pequeña maravilla.


Pero la esponja es aún mejor. Si así es la imitación de la Beauty blender..., no quiero ni saber cómo es la original, qué experiencia religiosa me estoy perdiendo al maquillar mi rostro con una vulgar brocha plana.
Se llama "Flat Edge Blender", cuesta la friolera de dos euros y medio y lo amo sobre todas las brochas. Mi única pega: el color negro se ensucia de mirarlo. Porque además el tacto es como gomoso, o al menos eso parece al principio: cuando trabajas esta esponja entre los dedos te das cuenta de que es más ligera y a la vez tiene más cuerpo, se escurre amorosamente entre las manos sin resbalar, tiene memoria cual un colchón de Lo Mónaco... De veras, es una experiencia que hay que vivir.

Emulando a Mr Wonderful
Maquillé una mitad de mi cara con la brocha ovalada, y la otra mitad con la esponja sin látex. Me gusta más esta última, pero con ambas el maquillaje se funde en la piel y regala esa sensación de piel sana pero radiante que luego te alaban, y ambas se limpian con pasmosa facilidad.
Cuento mi experiencia en mi último vídeo blog. En él veréis que después de maquillarme frente al tocador, fui a la peluquería y me hice mechas de un rubio nórdico... y arrasaron mi flequillo largo y ladeado, RIP.



Ya crecerá... espero. En fin, la base elegida para el invento como habéis comprobado es la nueva en gel de Rimmel. Aguantó como una campeona los embates de la peluquera, aunque luego al beber agua me hacía regueros en la barbilla, así que supera la prueba del lavabo de peluquería pero no pasa "la prueba de la fuente".Me gusta lo fresca y ligera que es, lo uniforme e impoluta que deja la piel, matifica más de lo que a mí me gusta ahora pero no acartona para nada la tez. En el vídeo podéis ver diferenciadas mis dos caras y los dos utensilios diversos que usé en cada una de ellas; aquí sólo os voy a enseñar el producto final:

Fresher skin de Rimmel con Flat Edge Blender

Como veis, tampoco se aprecia una gran diferencia pero es porque al retocarme unifiqué un poco todo el rostro con la esponjilla.  Luego enmarqué los ojos con el lápiz Chesnut de los waterproof de Givenchy, a ras de pestañas superiores e inferiores, colorete "Royal Blush" de Rimmel en tono melocotón y en los labios apliqué primero el número siete de los Milano Red Shine de Deborah y luego una dosis generosa del gloss Orgasm de Nars.
¡Y a disfrutar de una noche única!

5 de noviembre de 2016

Mi primer pedido a Mr Wonderful: agendas 2017 y neceser maravilloso

Me entusiasma Mr Wonderful: en esta sociedad de la prisa, el estrés y los juicios sumarios necesitamos colores pasteles y mensajes positivos para endulzarnos la vida. Sé que a algunas le estomaga, y que piensan que van a morir de coma glucémico si leen un solo "¡sonríe!" más, acompañado de un unicornio o una tostadora con ojos y boca, pero... a mí me rechifla.



Hasta ahora, mi amor era platónico (plutónico, diría Mr Wonderful), porque lo más cerca que he estado yo de esta firma es cuando compré los llaveros de la amistad a medias con mi amiga Cuky, o las dos tazas con mensajes amorosos que regalé a mis padres por su cuarenta aniversario de bodas, acompañados por unos bombones de la misma marca que no tienen desperdicio, aunque cuando mi madre leyó los mensajes de cada uno de los chocolates en voz alta me sonrojé un poco, porque además de los típicos había otros del tipo "Contigo haría la cucharita toda la vida", preciosos, sí, pero algo embarazosos.



Sin embargo ahora di el salto y compré dos absolutas maravillas solo para mí: y las dos son perfectos caprichos, de esos para celebrar la vida y nada más, porque neceseres tengo de sobra y agenda tenía una escolar muy bonita de Súperbritánico...
Bueno, esto hay que matizarlo: yo prefiero las agendas anuales a las escolares, yo quería una agenda de Mr Wonderful y no la encontré, y sobre todo mi agenda de Súperbritánico tiene las cubiertas de cartón y blanco, y se me han manchado muchísimo, así que cuando vi por Instagram que las #WonderAgendas 2017 habían aterrizado, me decidí a hacer un pedido.


 Y como también por Instagram me había enamorado de este neceser en verde menta que dice "Tienes el guapo subido" ¡en dorado! (era para mí, no había remedio), pues lo pedí también, no sin ruborizarme ni sin algo de dolor en la conciencia. La verdad, ahora me alegro. De toda mi colección de neceseres (porque sí, ya es colección), creo que nunca habíatenido uno tan rematadamente precioso, quizás el de la tienda Isadora que compré con Cris en Sevilla, pero lo tengo en el piso de mis padres en Madrid.


 Con razón regalé un par de neceseres con algunos potingues a mis amigas blogueras en mi última visita a la capital, creo que mi subconsciente andaba ya enamorado perdido de este neceser, aunque entonces no tenía planes de comprarlo.
Llevo en él lo mismo que os enseñé hace poco, más el maquillaje Toleriane Teint de La Roche Posay que ha venido a sustituir al corrector de Bourjois ya finiquitado (me gusta mucho más), y el colorete Royal Blush de Rimmel que es un melocotón como de cuento.





 He elegido la agenda diaria, que tiene una hoja por día salvo los fines de semana y se puede escribir muchísimo, el tamaño es compacto, está muy bien encuadernado en formato libro, no cuaderno, y tiene mil monadas muy wonderfulosas y mensajes geniales: "Di Te quiero, sobre todo a ti mismo", "Estás radiante"..., y otros especiales para cada época del año. También tiene recetas:


La agenda me ha costado 16,95 euros y el neceser, 13,95. Y, la verdad, ambas compras van a ser muy útiles en mi día a día y van a hacer mis lunes aún más felices.

3 de noviembre de 2016

Mi chifladura con Harry Potter: comprando Funkos en la frikilería (Logroño)

La frikilería es una tienda local de Logroño, pero famosa en el mundo entero gracias a su página de "feisbuuk": el antro de perdición para todo fan de Star Wars, películas Disney, Juego de tronos, Harry Potter, El Señor de los anillos ¡e incluso Friends! En resumen, el paraíso (o laberinto) de todo ferviente seguidor de algo: seguro que encuentra tazas, camisetas, pijamas o cereales con la imagen impresa de su pasión secreta o declarada...
Yo llevaba desde verano pensando en comprar un funko pop (o muñeco de vinilo) de Harry Potter, pero al tratarse de un capricho puro y duro pensé que debía hallar una buena razón para adquirirlo...

Mi mesilla de noche: montañas de libros... y muñecos
Pero el 31 de octubre, noche de Halloween y víspera de Todos Los Santos, los planetas se alinearon: cobré unos dineros por un trabajo extra y acabé de releer la octava historia de la saga. Y sí, Harry Potter y el legado maldito es pura magia 🙈, han juntado mi saga preferida con el género teatral que amo y salió esta maravilla...
Así que el "por San Queremos" que no me parecía aceptable hace unos meses se hizo amigo del "por San Me Lo Merezco" y "Es Mi Momento (es Vodafón)", y para acabar de redondear la jugada, mi amiga y compañera de trabajo María me propuso hacer juntas una vista a la Frikilería porque había visto en su página de Feisbuuk ¡un precioso y apetecible funko de Harry Potter! O sea, los hados, la Divina Providencia, Venus y Marte batallaban a mi favor: querían que en mi mesita de noche hubiera un par de muñecos frikis más, eso era cristalino. Prístino.
Miradlos, por favor...
Los dos funkos juntos me costaron 37 euros y son brutales. Dumbledore vestido de granate con estrellas doradas, las gafas de media luna y esa expresión sabia, tierna y ausente a la vez. Y Harry Potter con varita y snitch, y los pliegues de la túnica modelados con maestría como bien hace notar mi amiga: aquí os ofrezco un "unboxing", en el nuevo vídeo de mi canal, un especial Halloween/ todos los Santos con excursión a La Frikilería que he bautizado como "Todos los Santos Frikis".




Todavía hice una locura más la noche del treinta y uno de octubre: un pedido a Mr. Wonderful que pronto llegará y os reseñaré como Dumbledore manda. ¡Viva Halloween friki!

1 de noviembre de 2016

Look otoñal: Ombré bush en Mauve me y Lingerie lips en Embellishment de Nyx

Desde que comenzara el frío en el Norte y empezara a oler el aire de mi ciudad a leña y a castañas asadas, es decir, desde hace unos diez días, no hago otra cosa que usar mi nuevo colorete y mi nuevo labial líquido mate de Nyx, ¡e incluso cosecho alabanzas!


El término "incluso" no viene dado por falta de autoestima: como sucede a cualquier mujer mi autoestima es como un río o como un acordeón, que sube y baja cuando quiere aunque intento que nunca tanto que sería pecaminoso ni tan poco que sería enfermizo...

No, sencillamente estoy acostumbrada a verme "bien", a gozar de "buena cara", con mejillas en melocotón y labiales con ligero brillo... El tono malva en pómulos y los labios ultra mates escapan de la tan manida "zona de confort" para mí. Lo primero, porque no me ruborizo en ese color en absoluto, y no se funde en mi tez e incluso puede hacerme un efecto de piel sucia, como me ocurrió con el Sin de Nars o con el Antique de Sleek..., y lo segundo, porque siento cómo cada centímetro de la piel de mi boca se seca y me pongo nerviosa.



Pero como me enamoré de estos dos productos al contemplar su belleza cuasi infinita en mi último  viaje a Madrid, y con ellos rompí una dieta que está siendo el hazme reír de mi conciencia (la proclamo desde aquí dieta río, para hacer juego con mi autoestima), decidí dar uso a mis compras y rescaté una joya comprada en Murcia: la brocha Yachiyo de MuakUp Shop (sí, esa que cuesta once euros en vez de cincuenta) obra el milagro: con ella el pigmento se difunde armoniosamente, con delicadeza japonesa.
Y, en cuanto a los Lingerie... he descubierto que los bálsamos Crazy rumors que se encuentran en las perfumerías Primor, que ya me gustaban de por sí, debajo (o encima) de este labial son la pura maravilla, porque su consistencia es cerúlea y no brillan, pero nutren muy bien el labio sin perder ese efecto terciopelo tan bonito que aportan los labiales líquidos mates.

Pido disculpas por las cejas salvajes

Para celebrar Todos los Santos, acudir al cementerio con mi familia, comer juntos y luego tarde de peli y manta, he combinado ambos productos, que casan a la perfección como si estuvieras destinados el uno al otro desde el comienzo de los tiempos en la mente divina.. Desde luego, el tono Embellishment es tan bonito que despide un fulgor de la belleza celestial.
En los párpados apliqué el jumbo topo rosado de Kiko (el número cinco), el delineador de Kat Von D y la nueva máscara de pestañas de Make Up For Ever. Tres pasos para unos ojos limpios pero profundos.
Creo que me sienta bien hacer de vez en cuando una excursión cosmética y alejarme de los melocotones... vuelvo luego aún con más amor a ellos, ¡y eso siempre es bueno!