31 de diciembre de 2016

Agua de tocador Lilas de Álvarez Gómez y último VLOG del año

Os contaré un bonito cuento de Navidad para terminar bien el año.
Había una vez una hobbit pija llamada Adaldrida que consiguió cuatro días de vacaciones a finales de diciembre y pudo viajar a Madrid para reunirse con una parte de su familia paterna, y pasear por las tiendas de la calle Hermosilla con su prima Cecilia como hacían ambas cuando eran adolescentes...
En la comida navideña, al ir a abrazar a su tía Maite, Adaldrida se sintió embargada por un acorde floral maravilloso, como de paraíso pastoral... Y bastó con sólo musitar con deleite "¡qué bien hueles!" para que al día siguiente su tía le regalara un precioso frasco del perfume que tanto de cautivó.


Así es mi familia.
El perfume en cuestión es el Agua de tocador Lilas de Álvarez Gómez: "el aroma de Proust", dijo mi tía. Y se ha convertido en mi último hallazgo olfativo de 2016 y en la primera fragancia que me enamoró a primer olfato, de una vez y para siempre, desde que descatalogaron Summer By Kenzo.
Amo esta colonia que por su feminidad y duración parece un perfume, aunque sutil. Se trata de un "soliflore" en torno a la lila, flor romántica por antonomasia, pero con un adorable fondo jabonoso que te envuelve como un abrigo y te hace sentir bien..., muy bien. Cierro los ojos y me imagino delante del tocador de mi abuela Cecilia, probando pastillas de jabón inglés envuelto en papel cebolla que hace frufrú.

Pero es que el cuento no ha terminado: esa misma tarde quedé con mis amigas del grupo Blogueras por el mundo y nos dimos algún regalito: Tita Hellen me sorprendió con un fantástico Pequeño Pony de color malva, de crines de purpurina y grandes ojos Barbie: ya sé que puede parecer una cumbre de la horterez cursi pero a mí me evoca mi infancia... Y concuerda tanto con el (nuevo) Perfume de mi vida, que he bautizado mi nueva adquisición como "Lilas", y ya lo tengo en mi tocador haciendo compañía a "Fanta".

Todo este ambiente de cuento de Navidad urbano, tiendas encantadas, velas y un Niño que lo hace posible todo es el que he pretendido que reine en mi segundo vlogmas, el último Vlog del año:



Con él y estas primeras impresiones de mi nueva fragancia os dejo. Mañana, si me da la vida, publicaré en este espacio mi look de Nochevieja y Año Nuevo, pero por si no llego a tiempo..., ¡de todo corazón os deseo un muy feliz 2017!

27 de diciembre de 2016

Mi neceser de otoño-invierno y Look de Nochebuena

La vida cosmética de esta hobbit pija se divide en dos partes: antes de descubrir el precioso neceser color verde agua con letras doradas de Mr. Wonderful..., y después de haberlo comprado.

Foto bucólica que hice el 24 en Maestu 
Una afirmación que puede parecer superficial o hiperbólica, pero que reproduce fielmente una realidad: antes de hallar esta práctica bolsita de maquillaje en el perfil de Instagram de la marca, yo andaba siempre en busca perpetua del neceser de bolso ideal: uno que no fuese ni minúsculo ni enorme, que cupiera en mis bolsos y que fuera bonito, muy bonito. Por un momento creí encontrarlo en Isadora, esa tienda especial de la zona de compras más hipster que conozco, el Soho Benita sevillano que descubrí junto a mi amiga Cris:


Sin embargo este ejemplar que hasta la fecha era mi favorito de mi ya extensa colección, estaba bastante inutilizado por ser un poco grande y de tela, es decir, muy manchadizo. Le tengo reservados otros usos diferentes.
Pero creo sinceramente haber hallado MI bolsita de pinturas, el neceser de bolso de mi vida: bonito y sobrio para no cansar, femenino y con un toque "kawaii" que enamora, con un mensaje muy propio de la firma pero que no roza la glucemia, y sobre todo de un tamaño perfecto y de un material tipo tela como esponjosa que se lava realmente bien, la suciedad escurre sobre su superficie.
Ya tengo el continente... ¿queréis saber cuál es el contenido?


El contenido de mi neceser casa a la perfección con estos días de Navidad, porque sus ingredientes fueron los mismos que utilicé para el look de Nochebuena que quiero reseñaros aquí:

- Base de maquillaje: por supuesto, Toleriane Fluide de La Roche Posay, mi favorita de todos los tiempos por duración, cobertura, fórmula y acabado, que si la aplicas bien queda precioso e impecable.
- Colorete: por vez primera he sustituido mis dos polveras negras de Nars (Luster & dúo Orgasm/Laguna) en aras de mi nuevo rubor de colección: Sweet Sweet Fantasy de Mac (edición Mariah Carey) que sienta bien a cualquier color de labios o párpados. Eso sí, para viajar volveré a Nars porque los envases de Mac resultan mucho más frágiles.
- Labiales, llevo mis tres preferidos del momento: el inefable Electric Peach de H&M, un melocotón metalizado sublime; el rosa dulce de Benecos que compré con Subflava y La Tía Maruja y que se llama First Love; y un bálsamos con color de Flormar que me costó cuatro euros con noventa y cinco céntimos y recrea el perfecto efecto labios de piruleta, o labios mordidos en clave naïf.


Respecto al maquillaje de ojos, en mi neceser de otoño invierno llevo:

- Lápiz Goof proof de Benefit: me he reconciliado con este lápiz, no así con el gel fijador, y lo llevo siempre conmigo porque cepilla y define muy bien las cejas.
- Jumbo número cinco de Kiko: ultra duradero y de un color topo rosado metalizado realmente bonito que aporta profundidad a la mirada.
- Jumbos de Look Expert de Beter: mi más reciente adquisición que me tiene loca de amor: Copper glow es un tono castaño con chispas doradas que recuerda muchísimo a la sombra Galápagos de Nars, y Night Gray, un gris antracita con chispas plateadas increíblemente bonito.
- Lápices kohl de Physicians fórmula: Natural, un marrón entre ceniza y topo ideal para marcar la línea de agua, y Pewter, un gris plomo metálico que aporta luz y oscuridad a un tiempo.
- Máscara de pestañas Excessive Lash de MUFE, tamaño talla de viaje: Maravilla de las maravillas que alarga, separa, tiñe y ¡no produce efecto ojera!

Ya me va creciendo el flequillo ¡bingo!

Casi todos estos productos de maquillaje entraron en juego en el look de Navidad: elegí un delineado ahumado a juego con mi blusa negra brillante de Amitié, pantalones de terciopelo negro de Zendra y taconazos abotinados de charol; y labios y mejillas a juego con la americana de seda tornasol color salmón que llevaba sobre este conjunto básico en negro:
Me maquillé con la base de La Roche Posay aplicada con la esponjilla sin látex de P.S.Pro (Primark), combinación que me rechifla por los resultados que ofrece: piel pulida e impecable pero fresca y natural todo el día...
En las mejillas, el rubor de Mariah Carey para Mac, que pese a parecer mate en la polvera, n el pómulo saca un brillo de piel sana muy sobrio y muy bonito.


Con la taza de té que me regaló mi madre por Nochebuena 
En los labios, el lip balm de Flormar en el tono Watermelon: un rosa labio de niña que acaba de comer chuches, húmedo y lleno de vida. Parece etéreo pero tiñe la boca y permanece: de hecho, en estas dos fotografías habían transcurrido varias horas desde que lo apliqué.
En los ojos delineé a ras de pestañas inferiores con el lápiz Natural de Physicians fórmula, y en el párpado superior combiné el lápiz gris oscuro de esta firma con el jumb del mismo tono de Beter, pero dándole una forma nada usual en mi modo de maquillarme pues ¡me estrené con el rabillo!

Detalles del look 

En esta foto lo veis mejor, de la misma manera que podéis percibir cómo fijé la ceja con el lápiz con goupillón de Benefit.

Con más miedo que vergüenza emulé lo que tantas veces he visto en vídeos de YouTube, tracé una línea a ras de pestañas superiores y al terminar continué un poco en línea ascendente hasta la ceja, cerré uniendo la línea y rellené con el jumbo. Resultó mucho más fácil de lo que imaginaba y, si la línea de agua se emborronó ligeramente tras un par de horas como se ve en la imagen, el trabajo del párpado superior aguantó durante toda la tarde y la noche.

Con un par de pasaditas de rímel terminé el look, que repetí en la comida de Navidad corrigiendo los excesos (en Nochebuena me había quedado el rabillo muy Amy Winehouse). Pero al final quedé contenta de haber arriesgado un poco, ya que de tener unos ojitos pequeñitos pasé a lucir ojazos: ¡brillantes y poderosos! 

21 de diciembre de 2016

Últimos regalos de cumpleaños y VLOGMAS especial Fin de semana en Madrid

Éste es sin duda un blog de belleza pero también es cada vez más un blog personal.
Por algo se llama Makimarujeos de una hobbit pija, la hobbit pija soy yo (o sea, Rocío Arana) y mis circunstancias: ser mitad del Norte mitad de Sur, vivir en Logroño, escribir poesía, dormir con un Niño Jesús de peluche, trabajar en la Universidad Internacional de La Rioja y tener un pequeño apeadero en Madrid donde invitar a mis tíos, primos y amigos. Es tradición ya en mi familia esto de disfrutar de un fin de semana previo a Navidad en la corte.

En La taberna del Alabardero

Y "Makimarujeos" es una palabra que inventé hace mucho tiempo, cuando tenía otro blog, para referirme al único cotilleo que me gusta, que me chifla:no soporto leer chismes sobre quién se casa con (o se divorcia de) quién, pero me entusiasma leer sobre quién se cuida, se maquilla o se viste con qué.

Digo esto porque últimamente casi no escribo para hablar de nuevos lanzamientos sino de cosas (buenas) que me ocurren, y espero de veras que no os canséis. He pensado mucho antes de publicar este post, que habla de lo mucho que gocé durante el fin de semana que siguió a mi cumpleaños y que fue toda una celebración (todos los santos tienen octava, dicen), pero creo que os puedo dar muchas ideas a la hora de visitar Madrid, adornar vuestra casa con poco dinero o comprar regalos en estas fechas..., así que comenzamos.

Mi corona de Navidad

Llegué a la estación de Avenida de América a las diez de la noche en el mismo día de mi cumpleaños, y me estaban esperando mi madre y mi tía Ana para llevarme a cenar a "un sitio fino": La taberna del Alabardero, en la calle Felipe V, junto al Palacio Real.
La parada de metro es Ópera, y por cierto fue un deleite ver las luces navideñas allí, todo muy azul, muy estilo "Frozen". Yo prefiero los adornos en rojo y oro, soy más "Gryffindor", pero soy capaz de apreciar la belleza. En Fuencarral en cambio había un auténtico despropósito de colores raros, ni cálidos ni fríos sino todo lo contrario, y líneas abstractas y absurdas para mi gusto navideño.

Regresando a la taberna, no es para nada una tasca sino un restaurante de treinta y cinco euros menú, no es barato (mi padre le había dado el dinero a mi madre para que me invitara como regalo), pero os aseguro que para una ocasión especial (o para mimar a esa persona especial) es un lugar único.
Decorado con sabor andaluz, cuenta en cambio con una carta vasca: os aconsejo el guiso de mariscos que ilustra la primera foto, la ensalada de tomate y ventresca como primer plato y sin duda la torrija como postre.

Los pilares de Europa, en el caixaforum

A las tantas entramos en nuestro pisito de Madrid y decidimos montar el Belén..., y demás adornos navideños. Como no tenemos rosca de Adviento (o de navidad), Ana y yo en pleno ataque de inspiración noctámbula elaboramos la que veis en la segunda fotografía del post a partir de dos cabos de espumillón verde, dos velas doradas y muchas bolas dispares. Sinceramente creo que nos quedó resultona.
El sábado fuimos de museo en museo, del Caixaforum al Thyssen por la mañana: en es primero vimos preciosas esculturas medievales y en el segundo una muestra de Renoir y una magnífica exposición sobre Bvlgari en Roma en la que se permitían los vídeos..., así que comencé a grabar mi VLOG de fin de semana en Madrid y no paré:



Efectivamente, tras comer (y probar el cóctel chocolatissimo que es pecado mortal de lo bueno que está, siendo semejante bomba calórica) en un Chill out maravilloso que se llama tapioca y está en la plaza de la Cebada (Metro La latina), con mis compañeros de UNIR en Madrid, anduve por Lush Fuencarral (la única tienda que visité en todo el fin de semana) con la Tía Maruja.

Me llevé el "pintalabios" de color rojo Navidad "Santa, baby", que pronto reseñaré, y el bálsamo corporal Snow Fairy que os recomiendo vivamente y que he dejado en Madrid para probar durante los días de navidad en los que me traslade a la capital, junto al gel de yuzu y cacao que le regalé a mi madre y ha terminado allí: los uniré en unas reflexiones en la bañera de Navidad.
Así, a bote pronto, os digo que me convence mucho más el aroma dulzón de esta edición navideña como crema corporal, que dura en la piel tan solo como un leve rastro, antes que como gel de baño que me acababa empalagando.

Outfit "regalos de cumpleaños"

Y La Tía Maruja me sorprendió con un regalo magnífico: adornos para el árbol, una mascarilla de Andalou Cosmetics y ¡una tart de Yankee candles! Y aún así los dos regalos que más me han gustado en esta ocasión fueron los que me entregaron mi tía y mi madre en la cena del viernes: una blusa de Mango con amebas estampadas en tonos grises, pardos y granates, y un original y único colgante del que quiero hablaros un poco.

Gotaskaen: complementos eco conscientes

Se trata de una obra de arte fabricada a partir de elementos reciclados: la firma una chica llamada Yarismar Quiaro que decidió emprender con un proyecto de Upcycling, es decir, arte ecológico (de hecho tiene su caseta en la feria Bío Cultura). Resulta que mi madre la conoce por motivos de trabajo (ya sabéis que mi madre es especialista en literatura latinoamericana, y Yarismar es de México, creo), y se ha dejado cautivar por la filosofía y creatividad de esta joven firma.

El colgante en cuestión está hecho con cerámica de Colombia (me imagino un jarrón añil que se hizo añicos y ahora soy poseedora de un precioso pedazo, a lo mejor con poderes mágicos como en los cuentos de hadas...) El cordón dice mi madre que es del piel "buena", y cuando ella le da este adjetivo se refiere a animal, pero no creo que lo sea, pues si Yaris utilizara prendas de origen animal aunque sean recicladas no habría conseguido un puesto en la feria...

En El Prado
El caso es que Yaris me parece una artista, y ahora me apetece curiosear en su página (aquí) y en su IG (aquí) en busca de regalos navideños realmente únicos.

Pero no se vayan todavía que aún queda por contar la mañana del domingo, en la que fuimos al Museo del prado a extasiarnos con una exposición bellísima (de hecho si tuviera que elegir sólo una de las cuatro que visité, sería esta: "Meta pintura", un paseo por los pintores flamencos del siglo XV, renacentistas y barrocos, que usaban la pintura dentro de la pintura: bien porque pintaban escenas alrededor de un cuadro, porque retrataban a otros pintores o porque hacían alegorías religiosas en las que Dios aparece como el Gran Pintor. Es suculenta, para disfrutar y no parar.

19 de diciembre de 2016

Crema de día de aloe vera y manteca corporal navideña Vainilla Chai de TBS

Tras un par de semanas de uso y abuso, llegó la hora de hablar de estos dos productos con los que me deleito cada mañana y cada noche: una novedad y una cuasi novedad (lo fue hace unos meses) que suavizan el cutis de pieles sensibles y el olfato de hobbits pijas sensibles, para hacer más feliz su despertar en un lunes cualquiera...


Ambos forman parte de mis compras de Black Friday, por lo que los conseguí con un cuarenta por ciento de descuento: no sé si pagaría el precio normal de la manteca a tamaño real porque en cuestión de cremas corporales me canso mucho de los aromas... Espera, no, había dos tarros que repetí y repetí y repetí... y no me cansé nunca..., hasta que The Body Shop los retiró: limón dulce y bálsamo de Monoi, ¿por qué, TBS, por qué?
Tampoco me canso de la manteca de limón y mimosa de Equivalenza, pero la hidratación que aporta es claramente menor.

Este tarrito de Vainilla chai huele a bebida de té dulce y para picar de vez en cuando es deliciosa, pero no me casaría con ella: demasiado cálida y especiada. Entonces, ¿por qué la recomiendo? Porque para  esta época es perfecta, te arropa como una chimenea junto al árbol de Navidad; y porque amo su tamaño de talla de viaje, que permite experimentar y transportar con facilidad.



De mis otras compras de Black Friday, la crema de vitamina C ya la conocía y pienso lo mismo que dije de ella en verano: es un chute de energía para la piel... en verano. Ahora se queda algo corta, pero con un sérum debajo en momentos puntuales es La Solución, y de esta mezcla de sérum y crema que estoy comenzando a practicar hablaré algún día.

Pero lo que me ha subyugado, cautivado, embrujado y maravillado es la crema hidratante facial de aloe vera: se apellida "de día" pero yo la uso de día y de noche, como en el chiste. Sin rebajar cuesta dieciocho euros y vale eso y mucho más, por su textura gelificada y cremosa a la vez, fresca y fundente; por su aroma a aloe vera de verdad, ingrediente que preside el INCI, y por esa formulación que parece una égloga de Garcilaso por cómo canta a la naturaleza: manteca de karité, aceite de almendras dulces... Todo esto convierte la hora de hidratar una piel reactiva en un ritual sublime con magníficos resultados: calma absoluta.

Calma absoluta que se debe también a sus ausencias: no tiene petrolatos, no tiene silicona, carece de crueldad animal... Y es que una crema a veces es como un hombre, del que también resultan atractivos sus silencios.

15 de diciembre de 2016

Regalos de cumple 2016: ¡paleta Cheeks & lips de Nars!

Mañana cumpliré 39 años, y ayer lo celebré con mi familia en mi casa.
Antes de comenzar el festín, la vida (o la Divina Providencia, como prefiero llamarlo yo), me había hecho dos regalos preciosos: una persona a la que quiero mucho y que estaba dramáticamente en paro comenzó a trabajar, y me llamó mi cirujana de confianza para decirme que ya tenía la biopsia de mi lunar: era un carcinoma como temíamos pero superficial y con bordes limpios, bendito sintagma.


La cena estuvo presidida por mi tradicional guacamole que esta vez me salió buenísimo (siento la inmodestia, pero me lo dijeron todas mis tías y hasta mi abuela), y por varias bandejas de sushi y giozas que compré en el supermercado Eroski del Centro Comercial Berceo, toda una revelación. Y la foto de comida japonesa se realza y aumenta el chic si viene acompañada en primer plano por... ¡la paleta de Nars que pedí a los Reyes Magos!
No las tenía todas conmigo porque en la fiesta Prestige de Sephora les quedaban "sólo" seis ejemplares y me parece tan bonita, de tanta belleza y utilidad, y de una relación calidad precio tan acertada (dando por sentado que es un regalo harto generoso porque supone un desembolso de cincuenta euros), que pensaba que bien podían no llegar a tiempo los pajes de Sus Majestades, es decir, mis tíos Javier y Eva.


En este fin de semana en Madrid espero tener más luz para hacerle fotos al natural, maquillarme y ofreceros reseñas empíricas como Dios manda. Y también me apetece mucho hablaros de este set de tres delineadores de Physicians Formula, casi mi estreno con esta firma (si obviamos una breve incursión en iHerb allá por el año 2013): mi tía Pilar me dijo que me comprar lo que quisiera, que ella lo pagaría, pero cuando le pasé la minuta (diez euros con noventa y cinco céntimos), le debió parecer poco porque a la fiesta acudió con otro regalo artesanal que me dejó sin habla:


Un cenicero de cerámica de Granada que compró en una feria. Es precioso, y el bizcocho que veis al fondo está hecho por mi tía Ana y es su regalo, aunque ella se empeña en querer comprar algo más en Madrid durante este fin de semana en Madrid que disfrutaremos junto a mi madre: iremos las tres a ver la exposición de Renoir antes de que yo me vaya a comer con mis compañeros de departamento de UNIR y a merendar con mis amigas blogueras, menudos fastos voy a tener este año.


Mi tía Paloma me regaló este bolso de NordEst, una tienda muy bonita de Logroño: es pequeño para fiestas y de tela como de tapicería, me chifla. También su color gris marengo me seduce,


Por último, mi primo el del iPhone y su madre, mi tía Isabel, me han regalado este almohadón de Primark: literalmente muero de amor ante su color rojo Navidad, rojo Papá Noel,¡rojo Cocacola!, y ante sus motivos de ciervos. Por cierto, yo ya he colocado mis dos ciervos del Tiger junto al Niño Dios de cerámica,en el rincón más navideño de mi cuarto de estar:


Minutos antes de que llegaran todos estaba colocando bolas en el árbol, con los villancicos anglosajones de The Glenn Miller Orchestra que perdí y que Tita Hellen volvió a regalarme como maravillosa banda sonora. Me encanta, siempre lo digo, que mi cumpleaños sea el pórtico que abre para mí la Navidad. Otra bendita casualidad, pues en realidad yo tenía que nacer en Febrero.

Por fin con flequillo...
Pero Jesusitodemivida quiso que yo acabara en Logroño, un día de san Juan de la Cruz, soplando una surrealista vela en forma de nueve sobre un bizcocho casero a modo de tarta. Tienen mucha razón Dani Martín; qué bonita la vida.

12 de diciembre de 2016

Una sombra de ojos de Accesorice = un euro. (Alerta clones de Mac & Stila)

No me dejéis volver a comprar sombras de ojos individuales en Mac.
Ni en Nars, ni en Stila (que no es nada fácil), ni en Benefit o L´Oreal por supuesto (porque testan), ni... Ni en ninguna marca que no sea Accesorice. Sí, esa firma que yo creía a nivel "de bazar oriental", y ha resultado ofrecer textura de terciopelo, acabado de seda y pigmentación increíble por... ¿un euro?


Demasiado bonito para ser verdad.
Compré estas tres sombras porque sólo me iban a suponer un desembolso de tres euros, porque me tentó su color y porque creía recordar que en algún momento Miss Potingues las había alabado, y si hay alguien con buen criterio cosmético sobre la faz de la tierra, esa persona es Miss Potingues.
Fue abrir el envase, meter el dedo y entrar en otra dimensión. Lo raro es que se trataba de una dimensión conocida y querida: fue como llegar a casa después de un largo viaje.


Y ¿por qué? La respuesta está en la textura cremosa y etérea de estas sombras, que me hizo pensar en Stila: era ese tacto como de nube al tocar, esa pigmentación uniforme y sedosa al transferir, esa calidad infinita que descubrí hace ocho años, al comprar las sombras Cloud y Diamond Lil de la mencionada marca en el Sephora de Champs Elysées en París, la que me visitaba y me hacía feliz mucho tiempo después por un solo euro.
De las tres sombras que adquirí hay una, la de color verde agua, en la que me voy a detener muy poco porque me parece muy veraniega, pero no me resisto a ofreceros "chuache" (es la que veis en el centro de la siguiente fotografía), ni a decir que se llama Mermaid, sirena, y cómo no amarla entonces, ¿eh?, ¿eh? ¡Si quiera en honor a la literatura fantástica!


Vengo a ofrecer mis más encendidos elogios a las otras dos sombras: Silver dove, un tono de nubes en tormenta muy similar precisamente a la añorada sombra Cloud de Stila, y Rich Earth que es un clon de sombras tan míticas como la Club de Mac o la Label Whore de Too Faced..., pero con su propia personalidad.

Debajo de una base marrón rojiza bailan matices tornasolados en verde y azul..., aunque es verdad que Rich Earth es claramente menos verde que la sombra Club, menos azul que la sombra Label Whore y más roja que las dos arriba mencionadas.
Pero si embrujadores son sus tonos, lo más alucinante es la forma en la que se funden en el párpado, y las horas que duran sobre él sin necesidad de "primer" ninguno.Este look lo conseguí sin brocha, difuminando con los dedos, y como veis me animé incluso a emborronar la cuenca y subir..., cosa que no suelo hacer casi nunca.


Comencé aplicando Silver Dove en todo el párpado móvil hasta el lagrimal, añadí con el dedo meñique Rich Earth en la esquina externa del ojo y luego, con el dedo anular totalmente limpio, difuminé por toda la cuenca.
Eso sí, por favor no miréis mis cejas: estoy peleándome con ellas utilizando mis dos nuevas armas de Benefit y por ahora claramente salgo derrotada de esta lucha. Veremos si gano la guerra.

Lo que queda muy claro es que, salvo jumbos (que son mi perdición) o paletas muy especiales (como la Ultimate basics de Urban Decay que me tienta con sus neutros mates inéditos aún en mi neceser), se acabó para mí el invertir más de un solo euro en una sombra de ojos...

9 de diciembre de 2016

Mi viaje a Oporto: VLOG & haul (breve) de compras

Acabo de disfrutar de unos días únicos en Oporto: me invitaron a impartir una conferencia en un congreso internacional con todos los gastos pagados excepto el viaje, así que decidí comprar un billete de avión baratito (pero con Iberia) el domingo por la mañana y aprovechar toda una jornada de turismo antes de aplicarme al trabajo...


En el último minuto mi madre decidió venirse conmigo, además le pidieron una conferencia desde otra universidad así que hicimos vida académica paralela, pero ese domingo lo pasamos juntas con mi tío Fiz que vino desde Vigo. Si me seguís en Instagram alguna de estas fotos os sonarán ya por lo que no voy a cansaros con ellas; no he podido resistirme a abrir el post con la apabullante vista desde el avión aterrizando en tierra portuguesa...


Sin embargo esta por ejemplo es nueva y además no la disparé yo. Increíble lo bonitas que son las fachadas cubiertas de azulejos en esta ciudad se ven en estaciones de autobuses, iglesias, catedrales, casas de barrio, ¡hasta cuartos de baños!
Y esta otra fotografía tampoco se ha publicado hasta ahora: me la hizo mi madre en un arranque de orgullo maternal mientras dictaba mi conferencia en el seminario, sobre una comedia histórica de Calderón.


Comedia que por cierto es una joya, Gustos y disgustos son no más que imaginación: la historia de una reina celosa que se hace pasar por su amante para enamorar a su marido. ¡Si es que mi dramaturgo favorito no se andaba con chiquitas!
La facultad de letras de la Universidad de Oporto me pareció muy artística, y junto a las vistas panorámicas, los músicos callejeros, los árboles otoñales..., son claros protagonistas en el vídeo vlog de este precioso viaje, "recién salido del horno":



Como habréis visto, nos hizo un tiempo de ensueño, brillaba el sol y los árboles aún lucían rojos. Y, como habréis visto también, pude visitar la preciosa librería "de Harry Potter" (que en realidad se llama Lello), y una juguetería antigua que hay en esa misma calle, la "Rua das carmelitas", y que aunque no haya servido de escenario para ninguna película famosa y no haya que pagar tres euros para entrar en ella, recomiendo vivamente.
De estas dos tiendas son tres de las cuatro compritas que hice durante el viaje:


En la librería te descontaban los tres euros de la entrada en tu compra, así que me llevé esta preciosa bolsa de tela, (ya conocéis mi afición). También, diez o doce parca páginas para regalar y un ejemplar de Mathilda de Roald Dahl en inglés. En realidad lo que me apetecía era llevarme los cantos de Beedle el bardo, de la amplia sección de Harry Potter, pero solo estaban editados en portugués.


En la juguetería compré esta caja de lata vintage para almacenar maquillaje en mi tocador, y un par de cajas más para regalar en Navidad de esta misma hechura: luego, cuando hubo que hacer la maleta, me dediqué a meter en ellas la bolsa de aseo, los calcetines y la ropa interior...
Y éstos fueron mis dos únicas compras en Oporto... hasta que llegué al Duty free del aeropuerto con una hora y media de antelación.





Quería llevar una botella de un buen vino de Oporto para mis tías, y por trece euros encontré un "Reserva especial" con una carcasa dorada que lo protegió durante el viaje y que luego puedo quedarme yo como recuerdo... Al final le acompañó también una laca de OPI, "Yoga ta get this blue", para que mi manicura en azul oscuro casi negro de Nails Factory (número 130) dure aún más:


En la foto de la izquierda (junto al nuevo esmalte pero sin él en mis uñas) veis que el sublime color 130 comenzaba a saltarse en la punta de mis dedos meñique y anular, fruto de hacer un poco el bestia ya que no llevo ni diez días con él puesto. En la foto de la derecha, veis los mencionados dedos esmaltados con una ligera capita de OPI: ni se nota la diferencia por lo que estoy feliz como un regaliz.
Y ahora, sí que sí... sólo me queda esperar mi cumple y la navidad intentando cerrar con buen tino el trimestre. ¡To be continued!

5 de diciembre de 2016

Colorete Sweet, Sweet Fantasy de Mariah Carey para Mac: dulce fantasía

Llevaba años, y no exagero, sin interesarme por una colección de Mac, a pesar de que hubo un producto de esta sobre dimensionada firma que reinó durante mucho tiempo en mi tocador: al conocerla descubrí la magia del tono marrón gris frío, o topo, y cómo engrandece y ahonda la mirada... Pero también he descubierto ya que existen alternativas a la mítica sombra Satin Taupe.

En el Corte Inglés de Nervión

El caso es que empecé a leer en blogs y redes sociales que habían lanzado una colección dedicada a Mariah Carey, que es una de mis cantantes favoritas. No te pega en absoluto, me dicen algunos, tal vez por ser ligeramente descocada (ejem)... Pero a mí me importan más las letras de las canciones, y las de Mariah son bastante románticas dentro de lo sensual, además de que sus ritmos y juegos vocales me parezcan hipnóticos.
Recuerdo que me regalaron su disco Music voz unas navidades hace mil años, y pasaba las horas escuchando canciones como "Hero" y."Wthout you", pero fue un poco después, al comprar un casette llamado números uno, cuando descubrí los que sin duda son mis temas preferidos de esta cantante: "Always be my baby" y, sobre todo, "Fantasy".



Una canción que melódicamente me induce a un estado de felicidad mágica, y su letra roza para mí el género lírico:y es que amo el significado de la palabra fantasía, que puede ser erótica o no tanto: en el Renacimiento, los poetas hablaban del "dulce fantasma", es decir, la pura contemplación de la persona amada en nuestra mente.

Pero sigamos con la colección de Mariah Carey para Mac: llegué a verlo casi el mismo día que había sido colocada... y ya estab agotados el iluminador dorado (que era demasiado para mí), y el gloss dorado que sí me hubiera gustado encontrar... El resto de los brillos labiales me parecieron demasiado claros, lo mismo me sucedió con las barras de labios de magnífico y centelleante envase, salvo una de ellas de un color ciruela escarchada muy navideño que me fascinó.
Pero el elegido sin duda para venir a reinar en mi tocador fue un colorete melocotón cálido, semi mate, que curiosamente responde al nombre de "Sweet, Sweet Fantasy":


Sweet, sweet Fantasy #NoFilter
Ya me tenía cautivada su color melocotón maduro y soleado, cálido pero no tanto como por ejemplo el Liberté de Nars o el Coralia de Nabla, dos rubores que he terminado regalando por falta de uso..., pero fue mirar detenidamente el dorado  envase y decidirme: ¡qué preciosa casualidad que mi producto favorito de la colección fuera bautizado con el título de mi canción preferida de la cantante que le da nombre!
Estrené este rubor poderoso en la última presentación de mi libro, la última del año creo, en un espacio fabuloso: la galería Cobertura Photo de Sevilla:


Realizó la fotografía  mi amiga Cris Abad, que está estudiando un master fotográfico por lo que dentro de poco será profesional. La luz no le acompañaba, pero en cambio tuvo ideas geniales como utilizar un columpio que había en ese maravilloso local. En ella se ve el rubor un poco quemado, de salud campesina, que este colorete de colección regála a las mejillas.

3 de diciembre de 2016

Carta a los Reyes Magos... inspirada en la fiesta Prestige de Sephora (VLOG)

Queridos Reyes Magos:

Como dijo una lectora de este blog, comienza la cuenta atrás, no solo para las navidades sino para mi cumpleaños. Ya sabéis que diciembre es mi mes favorito, y además 2016 ha sido un año muy especial, lleno de eventos literarios y de trabajo. Por eso, y por encargo de vuestros pajes más diligentes, mis tíos Eva y Javier, (que por cierto celebra hoy su santo), os escribo de nuevo.

Paleta de Nars

He caído subyugada por esta paleta de Nars: es la Cheeks & Lips, cuesta unos cuarenta y cinco euros (ya sabéis que las matemáticas y los número exactos no son lo mío), y es una auténtica belleza.
El colorete rosa palo me evoca poderosamente al desaparecido Penny Lane, el rojizo tiene el acierto de resultar un poco brillante, con ligeras micro purpurinas, y de poseer un matiz dulce, afrutado. El iluminador es frío y evidente y no hay nada así en mi tocador. Vamos, que lo necesito para vivir: lo tenéis en acción en el último vídeo que subí a mi canal, donde gloso la maravillosa fiesta Prestige de Sephora que me hizo descubrirlo:



Disfruté muchísimo y compré los que van a ser mis últimos productos de Benefit, porque he descubierto que la marca testa. En cambio, en la web Peta Latino dicen que el señor François Nars es vegano y que mi marca favorita es libre de crueldad, maravilla de las maravillas.

En el vídeo me paso todo el rato diciendo que quiero el labial Eat cake de Marc Jacobs, pero me lo he pensado mejor: no sé si MJ testa, es una marca bastante cara, y prefiero reponer el labial Dolce vita de... adivinad... sí... ¡Nars! Se me ha acabado y es un color labio tan bonito que asusta, además de que me la regaló uno de mis mejores amigos, el poeta Pablo Moreno, cuando fue de viaje de novios a Nueva York: me la trajo de Kiss & Make Up cuando no había Nars aquí en España, y ahora que se me ha terminado... la quiero de nuevo en mi neceser.
Ambos productos, paleta y labial, podréis encontrarlos en Sephora.

Colección de Navidad de Pandora

Por último, aunque esto ya lo veo como un capricho monumental, me he enamorado perdidamente del anillo Gota de diciembre de la colección de Navidad de Pandora. Ya sabéis, porque sois magos, que de esta marca no tengo nada porque sus pulseras y charms se me hacen carísimos, pero me fascinan sus anillos finitos y compré una vez uno con una piedra de cuarzo ahumado y no me cabía bien y en un arranque de generosidad en vez de buscar una platería para agrandarlo, lo regalé...


El anillo "Gota de diciembre" lleva mi nombre escrito, queridos reyes. Es azul... y brilla... y se llama diciembre... no digo más. En Logroño encontraréis Pandora en la joyería Álvarez, sí, esa que está al lado del Delicias frente al parque del espolón. Las tallas van de la 50 a la 58, creo que la 56 me servirá, porque corresponde a diecisiete milímetros de diámetro.
Y eso es todo, queridos reyes. Ya sabéis que en casa de mi abuela hacemos otra carta porque hay muchos pajes, y en ella pediré libros a lo mejor y alguna temporada de la serie Las chicas Gilmore, cuando consiga arreglar mi lector de DVD, pero estos son mis deseos más femeninos, más potingueros... ¡más makimarujos!


1 de diciembre de 2016

Compritas "it" en Natura: botella de cristal y silicona & cepillo limpiador facial

Cada vez adoro más las tiendas Natura.
En los últimos tiempos se han diversificado y, además de velas, tés y adornos étnicos ofrecen objetos pop, menaje coqueto, tazas de Mr. Wonderful... Y en vez de perder su esencia se han convertido no sólo en un local multimarca sino en un espacio "multiespacios" pero con un denominador común: el buen gusto con un punto diferente, extravagante, mezcla de psicodélico y vintage.


Tropecé con una de estas tiendas el domingo en Sevilla, cuando volvía del casco antiguo y pasaba por el Centro Comercial Nervión Plaza. Donde antes hubo un Coronel tapioca ahora lucía un flamante y diáfano local de Natura. Y, desde su escaparate, un precioso koala de peluche tamaño bolsillo me decía "quiéreme". Recordé lo bien que lo pasé con mi amiga Cuky en Zaragoza, en el local del centro Aragonia, recordé aquella tarde en Primor Fuencarral con La Tía Maruja buscando un koala color koala... y entré.
Junto con el koala, del que no puedo decir precio porque no lo recuerdo, se vinieron conmigo una botella de las de rabiosa actualidad para beber agua de forma segura y divertida..., y un cepillo facial que me está dejando obnubilada noche tras noche.


Por primera vez en mucho tiempo sentí que había hecho compras "it", no sé, las compras del momento. Qué tontería, ¿verdad? Supongo que si no me hubieran gustado y servido estos dos objetos, mis ojos no se habrían sentido atrapados..., pero saberlos tan de "tendencia" era parte de la magia o el hechizo, para qué nos vamos a engañar. Como diría Chenoa, soy humana.

Yo en la oficina tenía esta botella del Tiger, absolutamente adorable en su estética retro y en su tonalidad melocotón, y de plástico pero que al menos anuncia en un letrero que es "libre de PBA". Pero lo de mi amor por el cristal ya no atiende ni siquiera a motivos de salud: en el cristal todo me sabe mejor: desde el agua de grifo a la coca cola zero. Todo.
Así que me enamoré de este frasco de vidrio con funda de silicona, clon de las botellas BKR que son objeto de culto entre las celebrities, socialités,creadoras de tendencias y demás neologismos, y que ronda los cuarenta euros mientras que este ejemplar de natura me costó 9,95. Además de la ausencia de logo la única diferencia, y bien que lo siento, es que las BKR tienen una capacidad de medio litro y la que yo compré posee solo 350 ml, que para mí se quedan bastante cortos. Las había en varios tonos pero yo, por supuesto, elegí un verde agua, bautizado ahora como el color del lujo.




Estoy feliz como un regaliz con mi koala, que comparte un lugar en mi mullida cama con Jesusitodemivida, y la botella de cristal vestida de tonalidad "For Audrey" me llena de un absurdo pero intenso sentimiento de glamour cada vez que voy a rellenarla al aseo de la oficina..., pero sin duda la compra estrella, mi producto preferido de Natura en estos momentos y uno de los favoritos no ya del mes sino del año, creo, es este cepillo facial limpiador que también cuesta 9,95 euros y que está puliendo mi piel de forma suave y dejándola brillante, sí señoras, ¡y sin una sola rojez!
En Instagram me dijo una lectora que parecía un cepillo de bebés y precisamente ésa es la sensación. Un suave cepillo de bebés que limpia de forma eficaz pero con ternura infinita.


Viene en una caja de cartón color batido de fresa (y yo por supuesto hago¡ñam!), donde reza "Limpiador para tu cara bonita".
El cepillo en cuestión es blanco, y en la parte posterior tiene una zona rosa de silicona tipo Foreo Luna a la que no me acerco ni con un palo, porque eso sí que hace pupa a un cutis sensible como el mío... Las cerdas del cepillo deben ser de nailon finísimo y de acabado redondeado, porque acarician la piel. Y forman ese relieve tan bonito que aporta sensación de mullido..., pero que no os engañe: este artilugio limpia de verdad. Junto al ritual de belleza que estoy disfrutando, y que ptonto os descubriré, deja la cara "reluciente, fresca, "más bonita que un San Luis".